02 Ago 2008

Hipocresía ilustrada

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 02 Ago 2008 - URL Permanente

En primer lugar, ni que decir tiene que José Ignacio de Juana Chaos es de esas personas (¿persona?) capaces de revolverme el estómago, que merece toda mi repugnancia, odio y asco, y que me hace pensar sobre el daño que el ser humano es capaz de hacer, provocándome un miedo antes desconocido.

No obstante lo anterior, creo que la trascendencia mediática de su excarcelación no hace más que sacar las cosas de quicio y, evidentemente, tras de todo esto subyace, como casi siempre, la utilización partidista del terrorismo. Y, pienso, precisamente, que eso es lo que busca este asesino: la magnificación de su obra de terror, llevada a cabo por los que no hacen más que hablar de él.

Soy el primero que piensa que las leyes deben ajustarse a la realidad, esto es, no es normal que alguien que ha asesinado a veinticinco personas inocentes esté solamente veinte años en la cárcel. Al igual que no me parece normal que un hombre que mata a su mujer con toda la premeditación del mundo esté en su casa a los dos días y con la custodia de sus hijos en la mano. Pero, mi pregunta es, ¿por qué en concreto las quejas se ciñen únicamente al caso "de Juana"? ¿Quizás sea porque se le puede hacer pupa al Gobierno, porque de nuevo quiere utilizarse el terrorismo como arma arrojadiza? Claro que las leyes deben cambiarse si es necesario pero, mal que nos pese, de Juana ha cumplido su condena en arreglo al Código Penal con el que fue juzgado, e incluso un cambio en el actual (muchísimo más restrictivo, con el que este repugnante ser habría cumplido 40 años de condena) no le afectaría (pues no tienen carácter retroactivo).

Quiero tratar también otro matiz susceptible de debate. ¿Habría que endurecer las penas sólo para casos de terrorismo o habría que extender el endurecimiento a otros delitos graves, como violencia por razón de sexo, pederastia, etc.? Es decir, uno de los argumentos esgrimidos para que José Ignacio de Juana Chaos no saliera de la cárcel es que iba a vivir cerca de víctimas del terrorismo pero, y mi pregunta es, ¿acaso la madre que tiene que convivir con el asesino de su hija es menos víctima que cualquier víctima del terrorismo? Creo que cometemos un error enorme al conceder distintos grados a las víctimas del horror asesino, entre otras cosas, porque la muerte, no entiende de orígenes. La muerte es muerte, devastadora para todos los que la sufren.

Sé que el horror que deben sentir las víctimas de este asesino repugnante al verlo salir hoy de la cárcel podrá difícilmente ser reparado. Pero, precisamente por eso, es ahora cuando tenemos que defender la fuerza del Estado de Derecho. No es el Gobierno quien decide si alguien sigue o no en la cárcel, sino la ley. ¿Es necesario cambiar la ley? Ése ya es otro debate.

06 Jul 2008

Crisis

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 06 Jul 2008 - URL Permanente

El Gobierno ha heredado un mal mayor de la anterior legislatura. La política de comunicación ante la crisis económica, mucho más allá de avatares banales referentes a la denominación de la misma, está siendo claramente deficitaria. No porque no se la denomine crisis (en este debate yo me quedo con la definición del ministro Sebastián: hay crisis en diversos sectores cruciales para la economía española, pero en general no se puede hablar de crisis hasta que no haya un crecimiento negativo durante dos trimestres consecutivos) sino porque no se ha logrado que trascienda a la opinión pública que se están tomando medidas para reconducir la situación económica del país antes de que el Partido Popular y sus aledaños mediáticos hayan conseguido enraizar el temor y la desconfianza en la sociedad.

Desde mi punto de vista, el problema reside en no haber sabido llevar la iniciativa de la comunicación, en no haber puesto la primera piedra de la confianza de los españoles. Y ahora es muy tarde ya, en mi opinión, para que las medidas que se están tomando logren convencer a la población de que verdaderamente se están adoptando las posiciones necesarias que exige la crisis.

Pero si perjudicial es el exceso de paños calientes del Gobierno, aún más pernicioso es, desde mi punto de vista, la siembra continua de temor y desconfianza realizada por la oposición, que ha visto en la crisis económica el filón necesario para renacer de su propia crisis y para desgastar al Gobierno. ¿Cuál es el problema? Lo grave del asunto no es que critiquen al Gobierno (es su deber constitucional) sino que no hagan ni una sola propuesta. La interpelación del pasado miércoles en el Congreso de los Diputados mostró a las claras que a Mariano Rajoy lo único que le interesa es desacreditar al Presidente Zapatero. Mucho más enriquecedoras fueron las aportaciones del señor Durán, que sí construyó un modelo con propuestas concretas, más o menos acertadas, pero propuestas al fin y al cabo.

Se equivoca el señor Rajoy en su estrategia de continuar llamando mentiroso al Presidente del Gobierno que elegimos el 9M once millones y medio de españoles. El error reside, en primer lugar, en la evidente y comprobable coincidencia de errores de previsión tanto del Gobierno como de los organismos nacionales, internacionales, públicos y privados. Antes de las elecciones ninguno de estos organismos de prestigio vaticinaban un ajuste tan brusco y severo de la economía española. Todos ellos han ido revisando a la baja, simultáneamente el Gobierno, las previsiones de crecimiento de la economía española. En segundo lugar, se equivoca al no tomar la senda de la oposición responsable y constructiva, sino la de la crispación y el insulto, esa senda que le impedirá ad infinítum llegar a la Moncloa.

La situación económica es un asunto de Estado. Esperemos que, después de mucho tiempo, y tras la parcial liberación de las hipotecas ideológicas y mediáticas de Mariano Rajoy, el Gobierno y la oposición alcancen el pacto de Estado necesario que exigimos los españoles. ¿Crisis? ¡Quién dijo miedo!

23 May 2008

Cría cuervos...

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 23 May 2008 - URL Permanente

Cercana ya la cita electoral del 9 de Marzo, escuché una noche cómo Iñaki Gabilondo se cuestionaba qué Rajoy se presentaba a las Elecciones Generales, si el que había querido incluir a Gallardón en las listas por Madrid y había legitimado públicamente la sentencia del 11M o, por contra, el aquiescente Mariano que había permitido a la Cope y El Mundo vertir los más irresponsables comentarios sobre el juicio del atentado terrorista más grave de la historia europea, sobre la venta de Navarra, sobre la negociación del Gobierno con la banda terrorista ETA, o sobre los que en el PP afirmaban que algo no se estaba haciendo bien, que no se podían adoptar posiciones tan a la derecha, que la Caverna debía quedar fuera del juego político. ¿Qué Mariano Rajoy se presentaba a las elecciones? ¿El que había permitido cuatro años de injerencias de Aznar, Zaplana y Acebes o el que luego decidió que una moderada como Soraya Sáenz de Santamaría fuera la voz más importante del PP en el Congreso?

Ése es el problema actual del PP, y sobre todo el problema de Mariano Rajoy. Alguien que durante cuatro años ha permitido que la derecha mediática (con la colaboración inestimable de la AVT y de los obispos del clan Rouco-Cañizares) haya marcado la agenda política del Partido Popular no puede pretender saldar, de la noche a la mañana, esas hipotecas sin pagar el precio político que está pagando.

Aunque se escuchan campanas de una candidatura alternativa de Juan Costa, lo más probable en mi opinión es que el congreso de Valencia se cierre en falso y con una crítica letal en los exornos mediáticos que, ahora sí, exigen la celebración de primarias y la necesidad de una candidatura alternativa para legitimar la designación de Mariano Rajoy como Presidente del Partido Popular. ¿Cuánto tiempo aguantará el gallego el embiste de las tropas mercenarias? ¿Cuántas huidas más serán necesarias para derrocar al digitalmente elegido?

Lo más grave del caso, y quiero mostrar mi preocupación, es que una eventual - y cada día más probable - escisión de la hornada liberal en un nuevo partido dotaría al PSOE de mayoría absoluta asegurada durante décadas. Evidentemente, incluso para un socialista como yo, esta situación es sumamente perjudicial para la política de un país. El Gobierno tiene que trabajar frente a una oposición responsable. Si no hay oposición, las cosas se harán, seguramente, mucho peor de lo que pudieran hacerse. Y enrocarse en el poder, incluso para un demócrata de raza como Zapatero, no es sano.

El cuchillo preparado. La bandeja también. Y los cuervos esperando a que Salomé le corte la cabeza a Mariano. ¿Cuándo empieza el festín?

01 May 2008

¿Ser o no ser?

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 01 May 2008 - URL Permanente

Hace unos tres meses, en plena vorágine de la campaña electoral, debatían en 59 segundos Miguel Ángel Rodríguez y Luis Herrero, el primero portavoz del Gobierno en la primera legislatura de Aznar, y el segundo eurodiputado del PP y periodista de la Cadena Cope. Miguel Ángel le decía a Luis que cuando las campañas electorales se centraban, en España, en cuestiones ideológicas, el PSOE tenía muchas más posibilidades de llegar a la Moncloa que el Partido Popular. España, decía él, rehuye del término "derecha". En cambio, Luis protestó enérgicamente, defendiendo el derecho de los votantes del Partido Popular a sentirse plenamente orgullosos de votar a la derecha, una derecha sin complejos enmarcada en lo que yo, y no Luis, denomino Liberalismo radical.

Y este, en principio, nimio debate es, desde mi punto de vista, la clave de la situación de guerra actual en el PP y de, anticipándonos a los acontecimientos, la evolución ideológica del partido de la derecha española en los próximos tiempos.

Ya he venido comentando, en el análisis de los resultados electorales, cómo yo mismo me he sorprendido de los más que aceptables réditos obtenidos por el Partido Popular gracias a su política demagógica, cicatera e irresponsable, desde la oposición más agresiva que se recuerda. Es cierto que no han conseguido ganar las elecciones, pero es cierto que han obtenido casi medio millón de votos más que en las elecciones anteriores, a pesar de haber efectuado un viraje a la derecha como no se recuerda en la democracia española. De aquí se deduce, en mi opinión, que efectivamente en España hay diez millones largos de votantes de derechas sin complejos, que disfrutan escuchando a Jiménez Losantos cuando despelleja al presidente del Gobierno, o cuando insulta a la vicepresidenta por el atuendo de turno o la nueva arruga en el rostro.

Y un análisis muy similar ha debido realizar Esperanza Aguirre, que ha salido victoriosa de las elecciones del 9M, y que ha visto cómo de efecto Gallardón, ni hablar. Esperanza Aguirre es actualmente el pilar defensor del Liberalismo Radical, junto con la Cadena Cope y la línea editorial más dura del diario El Mundo. Defienden la opción de Luis Herrero, esto es, el PP no ganará las elecciones hasta que el partido en pleno se sienta orgulloso de ser de derechas, y hasta que no se establezcan definitivamente en el campo político del liberalismo radical. En cambio, Mariano Rajoy, asistido por el sempiterno Pedro Arriola, considera que estas posiciones crean un rechazo social que impide al PP salvar el escollo que lo separa del Partido Socialista. Ante su intento de reconducir al partido hacia posiciones más moderadas, la derecha mediática y liberal radical han declarado una guerra sin cuartel que, aunque finalmente no será librada durante el Congreso de Junio, no acabará en él ni muchísimo menos.

Lo peor del caso para el PP, y aunque parezca una contradicción, es que tanto Mariano como Esperanza tienen razón. Así que, como decimos los ingenieros, ahora les toca encontrar una solución de compromiso. ¿Zaplana o Sáenz de Santamaría? Ésa es la cuestión.

12 Abr 2008

Zapatero y la apuesta por las ideas

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 12 Abr 2008 - URL Permanente

Cuando escribo en este espacio para dar cuenta de mis opiniones y para, sobre todo, intercambiar ideas con los que me leen, no suelo dedicarle demasiado tiempo a las personas. No creo, es cierto, en la política de las personas, sino que creo con mucho más ahínco en la política de las ideas, las opiniones y los proyectos. Ésta no es una posición arbitraria, sino que se fundamenta en el principio - mío, cierto es - de que son los proyectos y las ideologías los conceptos que deben ser minuciosamente analizados y, por qué no decirlo, criticados - de forma constructiva, por supuesto. En cambio, el hombre erra de forma inherente y casi automática, pero estos errores no invalidan un buen proyecto, al igual que los aciertos de un político no validan un mal proyecto.

Pero hoy he tenido una, aunque mínima, revelación. Esta mañana, al conocer el nuevo Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y sobre todo la designación de Jesús Caldera como nuevo director del think tank del PSOE, he comprendido que aquello que hace tiempo se denominó como la suerte de Zapatero no es más que la mera recompensa a un gran hombre de Estado, a un gran político, con un proyecto, unas ideas y unas opiniones que trascienden los valores políticos tradicionales, y que establecen las bases para una nueva forma de hacer política.

Es cierto que la gestión en Trabajo y Asuntos Sociales de Jesús Caldera ha sido más que brillante, pero también es cierto que esta exquisita labor del ministro le ha impedido hacer traspasar su peso político en el Gobierno hacia el exterior. Caldera se había convertido en un técnico más, a la manera de Elena Salgado. Un estupendo fontanero del Gobierno. Pero el ex-ministro Caldera no podía mantenerse cuatro años más trabajando en bambalinas. Descartada la posibilidad de acceder a una vicepresidencia, lo más sensato era, efectivamente, darle proyección política en un proyecto ambicioso y revolucionario. Dará que hablar.

En cuanto a la nuevo composición del Gobierno, está claro que Zapatero apuesta por la igualdad, con la creación de un nuevo ministerio, la lucha contra el cambio climático, creando un nuevo macroministerio con la suma de los presupuestos de dos ministerios y de una parte de otro, y por un cambio de modelo de crecimiento económico, con la creación del ministerio de Ciencia e Innovación (que adquiere además las competencias de Universidades). Además, añade al Ejecutivo la presencia de Miguel Sebastián, cuya valía en el ámbito económico es incuestionable. Crea además otro macroministerio para la política social y la educación, dotando a Cabrera Calvo-Sotelo de unas competencias cruciales en esta nueva legislatura. El hecho de que Carme Chacón sea la nueva ministra de Defensa y de que haya más ministras que ministros es otro de los elementos simbólicos que cabe destacar. Zapatero no sólo cree en la Igualdad, sino que hace de ella virtud.

Por último, y para concluir este análisis del nuevo Ejecutivo y de la figura de José Luis Rodríguez Zapatero en el campo de las ideas, quiero que reflexionemos sobre el contraste de esta postura socialista con la batalla de las ideas que Esperanza Aguirre defiende estos días para el Partido Popular, con el apoyo de la ultraderecha mediática. Será el asunto del que trataré en la próxima actualización.

12 Mar 2008

Análisis de los resultados electorales (IV)

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 12 Mar 2008 - URL Permanente

No era verdad. El Partido Popular ha insistido de todas las maneras posibles, ha puesto todos los luminosos y todas las alarmas ad hoc, ha incluso movilizado a su electorado en manifestaciones con lemas insidiosos día sí, día también. Pero España no se ha roto ni Zapatero ha dado aliento a los nacionalistas radicales ni se han tendido puentes de plata a los independentistas.

ERC, ese partido demonizado por el PP y la derecha mediática de este país, sí, el mismo que obtuvo ocho escaños en el Congreso gracias a la política antinacionalista y sobre todo anticatalanista de Aznar, ha perdido cinco escaños en esta legislatura. Todos los medios nacionales lo ven como una gran derrota y, sin embargo, yo lo percibo como la vuelta de las aguas a su cauce. ERC se nutrió del voto antiespañol que Aznar provocó con su política hegemónica e inmisericorde con los nacionalismos, y ese voto es flor de un día, pues responde únicamente a la tercera ley de Newton: acción y reacción. En tal caso, yo me pregunto: si la presencia de los independentistas en el parlamento conduce a la destrucción de España, ¿qué política produce mejores resultados, la de Aznar que consiguió que triplicaran su presencia en el parlamento o la de José Luis Rodríguez Zapatero, que con su talante ha conseguido templar los ánimos?

Ibarretxe se equivoca. Una consulta anticonstitucional, sobre todo cuando los terroristas han vuelto a matar, carece del menor sentido posible de la responsabilidad política. Y los vascos nacionalistas saben muy bien que Zapatero tenía mucha razón cuando dijo aquello de "primero la paz, y luego la política". El PNV ha perdido muchos votos y un escaño, y el PSOE se ha convertido en la primera fuerza política de Euskadi, por méritos propios y por errores, grandes errores ajenos sobre todo. El señor Urkullu tiene en su mano la posibilidad de reconducir la situación y emprender un largo camino de la mano del Gobierno para recuperar el diálogo, o bien puede alinearse con las incongruencias de Arzálluz, volviendo a un pasado en el que nunca hubieron de adentrarse.

Durán i Lleida ha sabido, gracias a su carisma personal, recuperar el lugar de Unió en la coalición catalana, y apuntalar los votos obtenidos por CiU en las elecciones anteriores. Cabe decir que éstos fueron los peores resultados de los nacionalistas catalanes en toda la historia de la Democracia, pero teniendo en cuenta cómo les ha ido a los demás nacionalistas, ¡Virgencita, que me quede como estoy! Ésta será, en mi opinión, la visagra estable que buscará Zapatero para ejercer su acción de gobierno. Y será el nuevo demonio que el PP utilizará para minar la política territorial del Ejecutivo.

Es cierto que pienso que los nacionalismos carecen de sentido en la España de las autonomías y en la Europa de los 27, pero es más cierto aún que no entiendo el patriotismo exacerbado que intenta erradicar minorías acudiendo al carpetovetónico "Una, grande, y libre" que tanto daño nos ha hecho y que generó, a su vez, la rebeldía nacionalista de los que se sentían diferentes por su historia y su lengua. En política, siempre es mucho mejor conciliar que insultar. Los hechos hablan por sí solos. A ver si quien debe hacerlo interpreta correctamente estos datos.

11 Mar 2008

Análisis de los resultados electorales (III)

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 11 Mar 2008 - URL Permanente

La ley de D'Hont, es cierto, perjudica fundamentalmente a los partidos pequeños que se presentan en la totalidad del territorio nacional. No así a los partidos nacionalistas. Un análisis escrupuloso de los resultados indica que prácticamente tienen la representación que les corresponde (o incluso algún diputado menos).

Pero IU fue un gran partido, una valiosísima alternativa de izquierdas con identidad propia y cohesión política. Y hace años que dejó de serlo. Es cierto que la representación parlamentaria no se corresponde con los votos obtenidos, y no es menos cierto que el bipartidismo mediático y la difusión del miedo al contrario como elementos de campaña dejan a IU casi sin posibilidades, pero también es verdad que IU ha perdido casi trescientos mil votos y que, desde mi punto de vista, no todos se deben al temido "voto útil".

Creo que hay dos elementos que han minado, y quizás matado para siempre, las posibilidades electorales de Izquierda Unida. El primero de ellos, su errática dinámica interna. De nuevo la bicefalia que tanto daño hizo al PSOE. Por un lado, la ejecutiva del PCE, cuya animadversión por Llamazares es manifiesta. Los comunistas han puesto muchos palos en las ruedas de la campaña, intentando vulnerar continuamente las decisiones del coordinador federal. No han dudado en ir a la guerra en la Comunidad Valenciana, y esta guerra les ha costado la pérdida de un escaño valiosísimo. En Cataluña, su exagerada puesta en escena de la protesta por el caso de las Cercanías también les ha salido muy cara, y Joan Herrera, que tanto increpó a la ministra Álvarez, se sentará a solas como representante de ICV. En Madrid, Rosa Díez ha irrumpido como catalizador del último escaño perdido.

Por otro lado, el atentado del viernes puso de manifiesto la que para mí ha sido la mayor contradicción de la formación de izquierdas, y la que quizás haya aniquilado sus expectativas de grupo parlamentario. En el País Vasco, IU tiene muchos pactos de Gobierno con ANV. Llamazares, que para mí es uno de los mejores líderes políticos de este país, no ha sabido imponer su criterio a Javier Madrazo y a Ezker Batua, y ha acabado pagando un pato que no le corresponde.

Efectivamente, creo que los que han votado a IU lo han hecho porque piensan que Llamazares es un gran político, pero con su marcha, la coalición está avocada a la desaparición. Los viejos elefantes comunistas defienden una trasnochada acción de oposición beligerante con Zapatero, que desde mi punto de vista no hará sino recortar sus posibilidades electorales.

Siguiendo con los partidos minoritarios, hay que analizar detenidamente la aparición de UPyD en el nuevo panorama político y parlamentario. Rosa Díez ha logrado un diputado y muchos votos, unos 300000, con apenas seis meses de trabajo, lo cual supone toda una proeza. Pero yo tengo muchas reservas con este partido. En mi opinión, es toda una incoherencia que alguien que ha pertenecido a un gobierno nacionalista en el País Vasco se erija ahora en defensora del centralismo, además de en látigo incesante de la política antiterrorista de Zapatero, bailándole el agua a Mariano Rajoy. Toda una irresponsabilidad de esta vasca que no alcanzó ni una de las cotas de poder que intentó conseguir dentro del PSOE. Estos cuatro años tiene la oportunidad de demostrar que presenta una alternativa política seria y alejada de la avidez de poder. Mi apuesta es que no lo va a lograr. Pero me puedo equivocar. Y creo que no lo va a lograr porque asienta su propuesta electoral en un error de base, a mi parecer. En un país tan diverso como es España la centralización puede acabar en exacerbación de las minorías y los que se sienten distintos. No deberíamos jugar con más fuego del que ya jugamos.

Lo que sí es cierto es que esta bipolarización absoluta a nivel nacional, que ya apenas deja sitio para las minorías, no ayuda en nada al debate político y al enriquecimiento ideológico del que debería disfrutar la Democracia. Corren malos tiempos para la lírica.

10 Mar 2008

Análisis de los resultados electorales (II)

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 10 Mar 2008 - URL Permanente

El PP ha perdido las elecciones. Y eso es indiscutible. Pero no quiero quedarme en esta meridiana superficie, porque en el fondo se esconden muchos datos que, creo, cabe destacar.

El Partido de Mariano Rajoy ha obtenido cinco escaños más que en los anteriores comicios, ha recortado la distancia porcentual de votos con el PSOE y ha reafirmado sus feudos, que no sólo no se han visto resentidos por el efecto Gallardón sino que han sido los grandes impulsores de este avance en votos y escaños. Evidentemente, este impulso, similar al obtenido por el PSOE, no le ha bastado para vencer el escollo que los hubiera llevado de cabeza a la Moncloa.

Si los grandes benefactores de la victoria socialista han sido Cataluña y País Vasco, el apuntalamiento de posiciones del PP se debe sobre todo a Andalucía y a la Comunidad de Madrid.

El número de andaluces que ha votado en estas elecciones ha disminuido de forma cercana al cuatro por ciento, lo que ha supuesto un aumento de dos escaños para el PP y una disminución de dos escaños para el PSOE. Este distanciamiento, a pesar de la gran victoria del PSOE en Andalucía, ha provocado que el PSOE no obtenga la mayoría absoluta. Creo que la cúpula socialista debería plantearse muy seriamente dos hechos: la renovación de la cúpula en Andalucía (a pesar de que la gestión Chaves es, en mi opinión, muy respetable) y el establecimiento de los comicios andaluces el mismo día que el resto de comunidades autónomas. En esta ocasión, el desgaste de la figura de Manuel Chaves ha podido provocar un efecto "quedarse en casa" que ha perjudicado, aunque no mortalmente, las expectativas socialistas.

La verdadera ganadora de las elecciones del 9M en el PP ha sido Esperanza Aguirre. El partido en Madrid ha conseguido no sólo revalidar los resultados de 2004 sino lograr un escaño más para sí y uno menos del PSOE. Y todo ello a pesar del efecto Gallardón, que se presumía mortal y ha quedado, finalmente, en mera anécdota. ¿Alguien se imagina por qué Esperanza no estaba ayer en el balcón de Génova? Ella no tiene la culpa de esa derrota, todo lo contrario, y no quiere que nadie le pueda enseñar la foto cuando se prodigue como sucesora de Mariano.

Lo que está claro es que los objetivos del PP eran dos: dar un vuelco a las encuestas logrando la Moncloa y demostrar al PSOE que ganaron el 14 de Marzo de 2004 a causa del terrorismo islamista. Ni la una, ni la otra. Si el Partido Popular no hace una profunda reflexión está avocado a un nuevo fracaso. Mariano debe recapacitar. Lo peor del caso va a ser que los que lo han llevado al fracaso, la derecha mediática de este país, son los que ya están intentando tirarlo por un balate.

Análisis de los resultados electorales (I)

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 10 Mar 2008 - URL Permanente

Digo la verdad cuando manifiesto que esta noche, a estas horas, me encantaría ser analista político de cualquier periódico de tirada nacional. Son muchísimas las lecturas interesantes que se me vienen a la cabeza cuando analizo los resultados de estos comicios que han vuelto a dar la victoria al PSOE y a José Luis Rodríguez Zapatero.

Pero me parece que una simple lectura, tal como "Ha ganado el PSOE y el PP avanza" no consigue extraer todo el jugo a los diferentes hechos ocurridos. Así que en este primer análisis me voy a dedicar simplemente a analizar el avance socialista.

El Partido Socialista ha tenido dos grandes éxitos en estas elecciones: Cataluña y País Vasco. El aumento socialista en estas comunidades ha conseguido dotar al PSOE de una mayoría más amplia, cercana a la barrera de los 170 escaños.

En Cataluña, el PSC ha obtenido 4 escaños más que en los comicios de 2004 y, desde mi punto de vista, proceden de dos hechos muy dispares y a la vez significativos: en primer lugar, la debacle electoral de ERC, que ha hecho juego sucio con el PSOE en materia de Estatut y al intentar aprovechar los problemas surgidos con las Cercanías de Barcelona de manera partidista. Por otro lado, la criminalización ejecutada por el PP contra el PSOE a expensas del Estatuto de Cataluña. Los catalanes han entendido que el único partido que ha apostado fuerte por ellos estos últimos años ha sido el PSOE. A CiU también le han revalidado la confianza, pero esto lo analizaremos más adelante.

En el País Vasco, los votantes han hablado claro, y le han dicho al señor Ibarretxe y al señor Urkullu que el problema ahora no es la independencia, ni las consultas públicas como afrenta al Estado Central. Lo que importa es caminar de mano del Gobierno para acabar con la lacra intolerable del terrorismo. Ya no valen medias tintas, ya no vale nada que suponga alimentar a los asesinos.

Lo cierto es que este avance en número de escaños no refleja el pobre avance en cuanto a número de votos del PSOE. Desde mi punto de vista, el descenso de la participación en Cataluña y Andalucía, graneros de voto socialista, ha ocasionado este tímido avance. Y por supuesto, estos mismos datos han propiciado el avance en cinco o seis escaños del PP.

Hago un análisis especialmente duro con los andaluces, puesto que gracias a esta participación de tres puntos menos respecto de 2004, el PP ha ganado dos diputados y el PSOE ha perdido otros dos. Ésta ha sido la clave, desde mi punto de vista, para que el PSOE no haya alcanzado la mayoría absoluta. Y por tanto, el PSOE se verá obligado a pactar con CiU si quiere tener un gobierno estable. ¿Acaso a los andaluces nos beneficia un pacto con CiU?

Luego hay otro dato realmente significativo. La ventaja, en votos, del PSOE respecto del PP es cercana al millón, aunque ni siquiera lo alcanza. ¿Sólo un millón de españoles piensa que José Luis Rodríguez Zapatero puede ser mejor presidente que Mariano Rajoy? Está claro, a muchos españoles les va la marcha. Eso de que al PP lo vota el centro es mentira. En España hay diez millones de votantes de derechas sin complejos, a los que no les importa que el PP sea un partido de derechas muy lejanas del centro democrático. Tenemos, a partir de ahora, que analizar los resultados con otro cariz, con otro ángulo caleidoscópico.

07 Mar 2008

Ante el dolor

Escrito por: Ignacio García Fenoll el 07 Mar 2008 - URL Permanente

Estoy escuchando atónito las palabras de Ignacio Astarloa. ¿Ni con los muertos encima de la mesa son capaces de dejar de utilizar el terrorismo?

Es increíble.

Sobre este blog

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Las rojas azoteas

Ingeniero de Telecomunicación, escritor aficionado y músico de vez en cuando. Me apasiona la política y sigo entendiéndola como uno de los instrumentos que nos hacen humanos, aunque a veces, observando lo que estamos obligados a presenciar, se le quitan a uno las ganas. Espero compartir con todos opiniones y puntos de vista. ¡Os espero!

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