Hay 1 artículo con el tag mafalda en el blog Ivette Durán Calderón. Otros artículos en La Comunidad clasificados con mafalda

06 Sep 2009

Los 45 años de Mafalda - La niña contestataria

Escrito por: ivette-duran el 06 Sep 2009 - URL Permanente

Ivette Durán Calderón

Este es el mes del 45 cumpleaños de la simpática y atrevida niña argentina conocida por casi todos, junto a su creador Quino. Ofrecemos un compilatorio de esta historia tierna para algunos, controvertida para otros.

Recordemos a Mafalda y a su creador: Quino

Mafalda fue creada Quino para hacer reflexionar a la sociedad por medio de la ironía mostrando una visión política y social perfectamente elaborada. Ha sido traducida en más de 15 idiomas, y a pesar de sus más de cuarenta años no ha pasado de moda.


El 29 de Septiembre de 1964 debutó oficialmente como Mafalda, en la Revista Primera Plana, a pesar de haber sido creada el 15 de marzo de 1963

Primera aparición: 29 de septiembre de 1964.

Apellido: Quino nunca lo mencionó, aunque en una de las tiras en que su maestra le corrige un dibujo, después del nombre de Mafalda asoma una letra M.

Edad: 6 años en 1964; 8 en el último libro.

Características: Sus comentarios y ocurrencias son el reflejo de las inquietudes sociales y políticas de los 60.

Hija de una típica familia de clase media argentina, Mafalda representa el inconformismo de la humanidad, pero con fe en su generación. Sus odios, más nítidos abarcan la injusticia, la guerra, las armas nucleares, el racismo,

las absurdas convenciones de los adultos y la sopa. Entre sus pasiones figuran los Beatles, la paz, los derechos humanos y la democracia.

Su historia: Padre, madre y un hermano, Guille. Debe tener al menos una abuela, porque después de unas vacaciones le envió una postal. Mafalda es muy curiosa y nunca le faltan preguntas para sus abnegados padres. Se preocupa por la situación mundial, por lo que está constantemente actualizándose a través de la radio. Espera cursar una carrera universitaria, y ser alguien en la vida. Critica duramente a su madre y a su padre, porque muchas veces son conformistas.


Varios estudiosos coinciden en señalar que a principios de los 60 se cerraba un ciclo de oro de la historieta argentina, pero que -paradójicamente- fue en ese contexto de crisis cuando surgieron dos productos emblemáticos para el género: Mort Cinder (de Oesterheld y Alberto Breccia) y Mafalda, la única tira con personajes fijos realizada por Quino.

Para la frustrada campaña de electrodomésticos Mansfield, el dibujante había realizado seis tiras, tres de las cuales fueron publicadas en 1964 en Gregorio, el suplemento de humor de la revista Leoplán, pero no fueron recogidas en ninguna de las compilaciones posteriores de la historieta.

De ese suplemento, la protagonista -junto a sus padres y un par de sus amigos- se mudó a Primera Plana.

Ese año gobernaba la Argentina el radical Arturo Illia; Los Beatles arrasaban en los rankings musicales; los palestinos fundaban la OLP; se extendía la adhesión de los paises americanos al bloqueo estadounidense contra Cuba y la comisión Warner daba a conocer publicamente la versión oficial sobre el asesinato del presidente Kennedy, A la par, se otorgaba al lider negro Martin Luther King el Premio Nobel de la Paz mientras que el filósofo Jean-Paul Sartre rechazaba el suyo de Literatura.

En 1965, la tira cambió nuevamente de domicilio. Estuvo en el diario El Mundo hasta que éste cerró dos años después, cuando la mamá de Mafalda estaba embazarada de Guille. La historieta llegó a Siete Días en 1968, con el bebé ya nacido y la impronta bien ganada de ser un registro minucioso de los tics de la clase media argentina de los años 60. Desde la Guerra de Vietnam y la carrera espacial hasta el movimiento tercermundista y los derechos humanos, el mundo entero se simboliza en un globo terráqueo que la protagonista cuida, igual que a un enfermo:


lo acuesta en la cama, lo abriga y hasta intenta mejorarlo con las cremas de belleza de su madre. Con Mafalda la infancia perdió su inocencia, mientras el género de la historieta pasó de lo social a lo psicológico

Carta al Director de siete días

Un amigo mío, el dibujante Quino (se llama así pero cuando firma cheques pone Joaquín Lavado), me dijo que tenías mucho interés en contratarnos a mí y a mis amiguitos, Susanita, Felipito, Manolito y Miguelito, para que juntos trabajemos todas las semanas en tu revista. Aceptamos con mucho gusto, pero antes debo decirte que en casa aumentó la familia, por que el 21 de marzo nació mi hermanito, lo que alegró bastante a mi papá y mi mamá; y a mí me produjo curiosidad. Ahora estamos todos muy preocupados por atenderlo y pensar en un nombre que a él le guste cuando sea grande.

Como me parece que vos y los lectores de la revista querrán conocerme un poco mejor antes de firmar el contrato te envío mi currículum (¿así se escribe?) más o menos completo por que de algunas cosas ya no me acuerdo. ¡Ah!, también te mando algunas fotos de mi album de familiar que me sacó mi papá, ¡pero devolvémelas!.

En la vida real yo nací el 15 de marzo de 1962. Mi papá es corredor de seguros, y en casa se entretiene cuidando plantas. Mi mamá es ama de casa. Se conocieron cuando estudiaban juntos en la Facultad, pero después ella abandonó para cuidarme mejor, dice.

El nombre que me pusieron fue en homenaje a una pibita que trabajaba en la película 'Dar la cara', que se hizo leyendo el libro del escritor David Viñas.

El 22 de septiembre de 1964, Quino me consiguió una recomendación para trabajar en la revista Primera Plana, y en marzo del 65 me llevaron al diario El Mundo.

Vas a ver que mis amiguitos te van a gustar tanto como a mí. Felipito tiene un papá que es todo un ingeniero;


él es bueno, un poco simple, tierno y, a pesar de que en la escuela está un grado más que yo, a veces lo cuido como si fuera hijo mío.

A Manolito lo conocí en el almacén de su papá, porque nosotros somos clientes de él. Ahora vamos al colegio juntos.


A veces me hace enojar porque es muy cabeza dura. Siempre quiere tener razón... y lo que más bronca me da es que casi siempre la tiene.

Con Susanita no me llevo muy bien. Reconozco que a veces parezco muy antipática con ella, pero cada vez que habla parece el Premio Nobel de la Clase media.

Seguro que cuando sea grande tocará el piano, se casará y tendrá muchos hijos y jugará a canasta. Te voy a contar un secreto, pero no se lo digas a nadie, porque a Susanita no le gusta que se sepa: el papá de ella es vendedor de una fábrica de embutidos.

Miguelito es el último que ingresó a la barra. Todos lo queremos mucho y nos hace reír porque piensa siempre las cosas más fantásticas.

Claro que es muy chico todavía. Va a un grado menos que nosotros.


En estos días recibí muchas cartas y llamadas telefónicas preguntándome por mi hermanito. A casi todos les preocupa saber cómo mis papás me explicaron el asunto. Fue así: me llamaron un día, se pusieron muy colorados, dijeron que tenían que decirme algo muy importante. Mi papá me contó que habían encargado un hermanito para mí, que antes de nacer lo cuidaría mamá porque crece como una semillita, y que la había plantado él porque sabe mucho de plantas. Yo no entendí muy bien, pero me puse muy contenta al saber la verdad, porque la mayoría de los chicos de la escuela hablan de los nenes que nacen en repollos o los trae la cigüeña desde París... ¡Con los líos que hay ahora en París están como para pensar en cigüeñas!.


Otros me preguntaron cómo siendo yo tan pesimista en un problema tan grave como el de la paz, creo todavía en los Reyes Magos. Melchor, Gaspar y Baltasar existen porque me lo dijo mi papa, y yo le creo; en cambio sobre la paz tengo todos los días pruebas de que, por ahora, es un cuento. Aprovecho la publicación de esta cartita para enviar un saludo a U-Thant y a los Beatles, a quienes admiro mucho. El pobre secretario, de la ONU tiene muy buenas intenciones, y sería macanudo que le hicieran caso, pero... Pensando en él, comprendo mejor a papa y a mama. Después de todo, ellos no tienen la culpa de cómo son y cómo viven.

Los Beatles me gustan por que son muy alegres, están de acuerdo conmigo en muchas cosas, y tocan la música que nos gusta a los jóvenes.


Ellos deberían ser presidentes del mundo, porque tienen influencia sobre mucha gente de todos los países.

Me gusta leer, escuchar los noticiosos, mirar la TV (menos las series), jugar al ajedrez, al bowling y a las hamacas. También me gusta mucho jugar y correr al aire libre, donde haya árboles y pajaritos como en Bariloche. Cuando fuimos de vacaciones para allá, pasamos días muy lindos. Este años no fuimos de vacaciones porque esperábamos la llegada de mi hermanito. Espero que en el verano crezca pronto, así lo podremos llevar con nosotros a Córdoba. Cuando se preocupe menos por el chupete, le voy a presentar al Pájaro Loco, que trabaja en TV. Seguro que le va a gustar tanto como a mí.

Entre las cosas que me no gustan están: primero, la sopa,

después, que me pregunten si quiero más a mi papá o a mi mamá, el calor y la violencia. Por eso, cuando sea grande, voy a ser traductora de la ONU.


Pero cuando los embajadores se peleen voy a traducir todo lo contrario, para que se entiendan mejor y haya paz de una buena vez.

Hasta la semana que viene.

Para el creador de Mafalda, el adorable personaje que este mes cumple 45 años, el mundo sigue siendo el mismo que cuestionaba aquella niña precoz que odiaba la sopa y amaba a Los Beatles.

“Las guerras han cambiado de nombre y los personajes políticos son otros, pero la estupidez humana sigue siendo la misma”, dijo Joaquin Lavado, más conocido como Quino, durante una breve charla telefónica con Univision Online.

QUINO, Joaquín Salvador Lavado, nace, hijo de inmigrantes españoles, andaluces, en la ciudad de Mendoza (Argentina) el 17 de julio de 1932 aunque en los registros oficiales conste nacido el 17 de agosto.
Desde que nació se lo llamó Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, pintor y dibujante publicitario con quien a los 3 años descubre su vocación.

Entrevista a Quino

El miedo a repetirse

Quino tiene 77 años y por el momento, vive en Buenos Aires con su esposa de toda la vida, Alicia Colombo. Suele residir también en Mendoza, su ciudad natal, al pie de la cordillera de los Andes.


Buenos Aires y Mendoza no se pueden comparar, aclara el dibujante de voz pausada en la entrevista telefónica desde su hogar. Una es grande y con mucha movida cultural, la otra es chica, añade.

Hijo de inmigrantes españoles, Quino, como se lo llamó desde pequeño para diferenciarlo de su tío Joaquín, descubrió su profesión a los tres años, precisamente gracias a la influencia del tío mencionado, quien era dibujante publicitario y pintor.

En 1950 vendió su primera historieta. "Recuerdo que era para una tienda de sedería y que se llamaba Sedalina, pero prefiero no tratar de pensar cómo era esa publicidad, porque seguramente me avergonzaría", dice con timidez.

Probó suerte en la gran ciudad, y aunque fue rechazado varias veces en las redacciones de la mayoría de los medios, Quino finalmente comienza a publicar en 1954 algunos de sus dibujos en algunas de las revistas de la época, como "Vea y Lea", "Leoplán", "Damas y Damitas", "TV Guía", "Usted", "Che", "Panorama", "Atlántida", "Adán" y el diario "Democracia".

En 1963 publicó su primer libro de humor, “Mundo Quino”. Hasta que un año después, llegaba Mafalda.

Tras publicar las primeras tiras y de manera esporádica en el suplemento humorístico de la revista “Leoplán” en setiembre, el 29 del mismo mes Mafalda comienza a aparecer de manera contínua en el semanario “Primera Plana”.

Y el resto es historia. O mejor dicho, historieta. Hasta el 25 de junio de 1973, cuando publica las últimas viñetas de la niña que hacía preguntas y sus amigos Felipe, Manolito, Susanita, Libertad y Miguelito.

“Dejé de hacer Mafalda después de otros 10 años porque me di cuenta que me costaba mucho esfuerzo no repetirme, sufría con cada entrega. Cuando uno tapa el último cuadrito de una historieta y ya sabe cual va a ser el final es porque la cosa no va”, dice en su sitio web.


“Y por respeto los lectores –sigue- y a mis personajes y por mi manera de sentir el trabajo decidí no hacerla más y seguir con el humor que nunca dejé de hacer”.

Días pasados, fue descubierta una estatua de Mafalda en pleno barrio de San Telmo, en Buenos Aires, justo frente a la casa donde vivía cuando dibujaba Mafalda en los años sesenta.

No se trata de una plazoleta o un parque, es solo la esquina de uno de los barrios más populares de Buenos Aires.
Ella espera por quienes la quieran conocer y tomarse fotos no cuesta nada.

La obra es del artista Pablo Irrgang .

“Fue muy lindo, muy emotivo. Fue una idea de los vecinos de donde yo vivia, de que se concretara”, dijo Quino a Univision Online.

¿No extraña a Mafalda?
No, la verdad que no. Como se sigue vendiendo como si estuviera dibujada ayer, no es que la extrañe ni mucho menos.

Pero es una parte importante en su vida, ¿no?
Son diez años dentro de una carrera de cincuenta y pico, o sea que no es tanto tampoco.

Si hoy Mafalda siguiera entre nosotros, ¿qué cosas le preocuparían?
Las mismas, justamente por eso no tiene sentido seguir dibujándola, porque si uno lee lo que yo dibujé hace tantos años, y… parecen dibujadas hoy. Así que es lo mismo, las guerras han cambiado de nombre y los personajes políticos son otros, pero la estupidez humana sigue siendo la misma.

Quino siempre dice que no es el acompañante más indicado para ir a una fiesta. “Soy el tipo más aburrido del mundo”, me dijo hace años en otra entrevista. Ahora, volvimos sobre el mismo tema.

“Los divertidos, los que hacen reír a todo el mundo son los humoristas orales. Nosotros, los dibujantes, somos distinos, somos medio apagados. Es la misma diferencia entre un cardiólogo y un pediatra”, dice con una suave sonrisa.

Hoy, Quino reparte su tiempo entre viajes, conferencias, sus momentos con Alicia y el trabajo. Aún publica sus dibujos en la revista dominical del diario Clarín.

“Como trabajo desde casa, no tengo una rutina. Dibujo cuando me viene una idea”. Así de simple es el genio de Quino, igual que el de Mafalda.

Quino recibió una llamada telefónica de Joan Manuel Serrat pidiéndole algo para su disco El Sur también existe, que musicalizaba poemas de Mario Benedetti y entendió que Serrat quería la tira para ponerla dentro del disco como un desplegable - de ahí el formato cuadrado-; pero el disco ya había salido a la venta y la tira no llegó a distribuirse con él.

Fue el producto de un equívoco entre un catalán y un andaluz, explica Quino, aludiendo a sus propios orígenes.

En 1991, el correo argentino emitió una serie de ocho sellos postales dedicada a los más populares dibujantes de humor y de cómics, entre los que no podia faltar Quino con Mafalda.


Sin duda Mafalda es un personaje auténticamente excepcional en lo que a tiras cómicas se refiere, pues dentro de un ámbito dominado tradicionalmente por autores norte-americanos y anglosajones (léase Garfield, Peanuts y demás fauna), el hecho de publicar un personaje argentino, en castellano y sobretodo dirigido a un publico latino tiene mucho mérito.

Pero si solo nos quedásemos con esta simplificada definición incurriríamos en un grave error, pues también hay que reconocer a este personaje argentino el hecho de que aunque se dejase de dibujar regularmente en el año 1973, gracias a sus libros recopilatorios y ser publicado en diversas revistas, hoy día todavía es un personaje ficticio ampliamente recordado y como muchas veces sucede, incluso él solo eclipsa resto de trabajo realizado por su autor a lo largo de su dilatada carrera profesional.

Pinceladas

Después de publicar su primer libro de humor titulado "Mundo Quino", el autor contactaría con Miguel Brascó. Este lo recomendó a una compañía de electrodomésticos llamada "Mansfield" que entonces estaba planeando una curiosa estrategia de marketing para vender sus artículos. Dicha campaña publicitaria consistía en que alguien dibujara unas tiras cómicas en que los personajes interactuaran con sus artículos. Posteriormente dichas tiras se enviarían a los periódicos para que fueran publicadas con la publicidad subliminal incorporada. Por cierto, otra de las premisas impuestas a Quino por parte de la compañía fue que el nombre de todos lo protagonistas debían empezar por la letra "M".


Es entonces cuando nació Mafalda, e incluso en este periodo aparecería el nombre del personaje, pues el dibujante lo extrajo de la novela "Dar la cara" de David Viñas, en la cual se hablaba de un personaje recién nacido llamado precisamente Mafalda. Según Quino, este nombre le pareció muy simpático.

De esta proto-Mafalda realizó doce tiras cómicas diferentes las cuales fueron rechazadas por los periódicos, pues al momento vieron la intención publicitaria de dichas historietas.

Y Quino las guardó en un cajón hasta el año 1963 cuando su compañero Julián Delgado pidió a nuestro protagonista un personaje para la revista "Primera Plana".

Así pues decidió volver a dibujar el personaje creado para la empresa de electrodomésticos, pero debido al hecho que no tenia que anunciar ningún producto, realizó su personaje un tanto cascarrabias. Eso sí, apuntar que antes de la citada revista, el personaje fue publicado en tres ocasiones en un suplemento de humor llamado "Gregorio" de la revista "Leoplán", despegando definitivamente el personaje el 29 de septiembre de 1964 en el semanario"Primera Plana".

Solo unos meses después Quino rompería su relación profesional con dicha revista y trasladó a Mafalda al periódico "El Mundo". Escasamente un año después la empresa Jorge Álvarez Editor publicaría el primer libro-recopilatorio de Mafalda el cual apareció en fechas navideñas y fue un absoluto éxito, agotándose muy rápidamente la tirada inicial de 5.000 ejemplares.

Según recuerda Quino, los diez años en que dibujó a Mafalda fueron realmente tediosos debido a una rutina diaria que no todo autor puede soportar y que realmente es más duro de lo que parece. Se levantaba a las ocho, a las nueve y cuarto pensaba sobre la idea y se daba tiempo hasta las cinco de la tarde para madurarla. A partir de esa hora y hasta las nueve de la noche realizaba el dibujo. Esta forma de hacer la mantuvo durante diez años e incluso dicha actividad llegó a complicar su matrimonio con su esposa.

Curiosamente fruto de este agobio y miedo a la hoja en blanco nacería Guille, uno de los personajes importantes en la serie, pues fue un día en que el autor se encontraba totalmente en blanco y al pasar las horas, más agobio sentía al comprobar que ninguna idea, por mediocre que pareciese, le venia a la cabeza. Así pues, entre el hecho de crear expectación y luego ir toreando los acontecimientos e intentando abrir un nuevo filón que explotar, Quino ideó que Mafalda iba a tener un hermanito.

El 22 de septiembre de 1967 cierra sus puertas el periódico "El Mundo" quedando la publicación de Mafalda interrumpida hasta que el 2 de junio de 1968 volvería a aparecer en la revista "Siete días".

Es precisamente en esta época en que se publican varios libros de Mafalda y se traducirían las tiras cómicas al italiano. Aunque la cadencia de tiras se transformó de diaria a semanal, Quino lejos de sentirse aliviado se sentía todavía más agobiado y en 1972 consideró que tenia que finalizar la serie a corto plazo.

Después de una ascensión francamente espectacular, en junio de 1973 un Quino sin ideas hace despedir formalmente a Mafalda de sus lectores, terminándose en ese momento un personaje que relató como ningún otro una sociedad y sobretodo una forma (un tanto pesimista, todo hay que decirlo) de ver el mundo.

Pero este adiós de Mafalda no sería definitivo, pues esporádicamente Quino dibujó a su personaje apoyando diversas campañas, como por ejemplo en 1977 cuando el autor dibujaría a su nena ayudando la UNICEF en motivo de la campaña mundial de la Declaración de los Derechos del Niño.

En 1983 también volvería a renacer Mafalda gracias a una campaña organizada por los odontólogos argentinos (LASAB) sobre la higiene bucal e incluso para España Mafalda apoyaría las primeras elecciones de los Consejos Escolares en 1986.

Casi veinte años después del adiós "definitivo" de Mafalda y con muchos libros recopilatorios publicados, la empresa D. G. Producciones S.A. en coproducción con Televisión Española produjeron 104 pequeños capítulos de animación de un minuto de duración cada uno. También sería en la década de los noventa, concretamente en 1994 cuando Buenos Aires rindió un merecido homenaje a Quino y su personaje más conocido dedicándole una plaza en dicha ciudad.



“Mafaldazos! - Frases famosas de Mafalda


"Y al final, ¿cómo es la cosa? ¿Uno lleva la vida por delante o la vida se lleva por delante a uno?".

"¡Y todo porque los hijos nacemos cuando los padres ya coparon el poder en el hogar!".

"¡Sonamos, muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno!".

"¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?".

"¿No será acaso que esta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?".

"Dicen que el hombre es un animal de costumbres, más bien de costumbre el hombre es un animal".

"Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante".

"¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?".

"No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta".

"¡Paren al mundo! ¡Me quiero bajar!".

"¿Y por qué habiendo mundos más desarrollados, yo tenía que nacer en éste?".

"Éste no hace más que comer tiempo y cada día está más flaco".

"Señor Secretario de la ONU: Ya que en Washington y París es de día... mientras que en Moscú y Pekín es de noche.. ¿no cree entonces que lo que divide al mundo no es la política, sino la cama?".

"Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros".

"La vida es linda, lo malo es que muchos confunden LINDO con FÁCIL".

"Está bien que nos hayas hecho de barro, pero ¿por qué no nos sacás un poquito del pantano?".

"El verdadero fin de la política es hacer cómoda la existencia y felices a los pueblos".

"Cuando sea grande voy a trabajar de intérprete en la ONU y cuando un delegado le diga a otro que su país es un asco, yo voy a traducir que su país es un encanto y, claro, nadie podrá pelearse. ¡Y se acabarán los líos y las guerras y el mundo estará a salvo!".

"Nunca falta quien sobra".

"La sopa es a la niñez lo que el comunismo a la democracia".

"Claro, el problema de ser presidente es que si uno se pone a resolver problemas de Estado, no le queda tiempo para gobernar".

“A medio mundo le gustan los perros; y hasta el día de hoy nadie saber qué quiere decir guau.”

- “Lo malo de los reportajes es que uno tiene que contestarle en el momento a un periodista todo lo que no supo contestarse a sí mismo en toda la vida… Y encima pretenden que uno quede como inteligente…”

- “No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta…”

- “¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?”

- “En éste mundo cada quién tiene su pequeña o gran preocupación.”

- “Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros”

- “¡Sonamos muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a u




Sobre este blog

Avatar de ivette-duran

Ivette Durán Calderón

ver perfil

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):