Está probado que se puede utilizar Internet para comercializar productos o servicios con resultados altamente positivos. Sin embargo, se deberán tener en cuenta varios factores, para no caer en la trampa de publicar una página Web estática y sin futuro.
Gracias a los distintos software de desarrollo es fácil construir una página con mayor o menor belleza estética, pero el solo hecho de publicarla no le asegura la venta.
Un sitio o página Web que tenga pretensiones de buenos resultados en la venta, deberá basarse en estas pautas mínimas:
1. Ser parte del plan de marketing de la empresa.
2. Tener un diseño estratégico que le brinde la mecánica necesaria para vender, en el que debe intervenir un especialista en comercialización.
3. Mostrar en forma clara su oferta, evitando sorpresas desagradables al cliente.
4. Destacar las ventajas y beneficios de comprar a través del sitio.
5. Que el posible comprador pueda elegir y comprar con comodidad.
6. Brindará todas las posibilidades de pago. Hay varias formas de pago: on-line con tarjeta de crédito o mediante depósitos bancarios o contra-reembolso
7. Definirá la forma y plazos en que se producirá la entrega.
8. No podrá prescindir de un mecanismo de comunicación con el cliente.
9. Buscará lograr una relación permanente con su cliente a través de propuestas de actualización de información y contenido.
10. Deberá estar presente en los buscadores de Internet.
11. Relacionar el sitio con otros de promoción, intereses comunes y de publicidad paga.
El éxito de un Sitio Web estará basado en lograr una relación fluida y permanente con los potenciales clientes, contando para su concreción con sistemas de autorespondedores de e-mail, listas de correos por suscripción, envíos regulares de información de novedades y ofertas.
Hay un aspecto donde se ve uno de los más grandes y comunes errores en este intento por vender a través de Internet: la falta de sistemas y entrenamiento del personal responsable de mantener viva las relaciones con los clientes.
Si se presta atención a cuantas veces un interesado envía un formulario o e-mail de consulta y no recibe una respuesta o la recibe en forma tardía, se tiene la explicación a la exigencia de ser precisos en las comunicaciones.

