14 Feb 2008

Esperando y Observando... "Guaymi y Ngöbe"

Escrito por: janpuerta el 14 Feb 2008 - URL Permanente


Una de los lugares donde mas me gusta perder mi tiempo son las viejas estaciones de autobuses, -piqueras llamadas en algunos países centroamericanos- y también en las estaciones de ferrocarril.
El alma viajera de las personas, recorre en silencio sus rincones. Buscando donde amoldar sus huesos en cualquier rincón en espera de la partida. Las personas que viven en el interior de un país, alejados de las grandes ciudades, no paran de enmudecer ante tanta sorpresa que les causa todo aquello que para ellos es nuevo. Sus rostros son síntomas constantes de no entender lo que la vista les ofrece. Miran, sonríen, y se preguntan el porque de algo incomprensible para ellos. Innecesario, pero que les llama poderosamente la atención.
Siempre que puedo, me siento en un banco y como si esperase al ultimo autobús del día, dejo pasar el tiempo. Mi bloc de notas, recoge impresiones y mi cámara instantes que en ese momento, parece que solo ella percibe.
Ayer mismo, a punto de tomar un enlace para llegar al puerto, me distraje en lo que mas me gusta. Observar todo aquello que acontece cerca de donde estoy.
En la imagen podemos ver a dos miembros de dos etnias centroamericanas con sus respectivos hijos. Por un lado Una mujer “Guaymi” a la izquierda y una mujer “Ngöbe” a la derecha. Con paciencia uno las distingue. Y mas si se fija en los dibujos que conforman las orlas de sus vestidos.
Son detalles de esos que uno se encuentra, observa y vive con el mismo interés y sorpresa que ellos mismos.
Son sociedades de las que en occidente se denomina indígenas. Cada familia suele tener un mínimo de cinco hijos. Aunque lo normal es que superen los nueve. No usan preservativos ya que los maridos, piensan que su uso, incitaría aun más al adulterio.
Los “Guaymies”, son la etnia que tiene la casta mas baja de la sociedad centroamericana. Tienen fama de trabajar poco y beber mucho. Sus mujeres e hijos, en su mayoría practican la mendicidad. Por el contrario los “Ngöbe”, trabajan la tierra y es uno de los grupos étnicos mas numeroso en Centroamérica. Pero ambos tienen un denominador en común, sus hijos no van a la escuela. Hay un altísimo índice de analfabetismo entre ellos.

Imagino que vuestro viajes en mas de un rinconcito deberéis de haber esperado vuestro medio de trasporte… ser buenos y contarlo, no?

54 comentarios · Escribe aquí tu comentario

marioneta

marioneta dijo

hola jan. gracias por tu correo. No puedo entrar porque me he quedado sin linea y aprobecho desde casa de alguna amiga, pero cuando tenga los servicios bien, prometo pasearme por tu blog y de los demas compañeros. Un beso

lola-gj47 dijo

Yo he viajado en autobús a diario durante los últimos 30 años...ya viajando fuera de la provincia...pero sobre en el trayecto Almería - Roquetas de Mar....Creo que en muchas ocasiones hubiera podido hacer fotos similares a esa...aunque las personas fuesen de otros orígenes ..otro color , otra raza....

En esos trayectos he vivido , paso a paso , todo el proceso de asentamiento de las personas inmigrantes en mi tierra...desde tiempos en que llegaban sin nada, vivían a la interperie...hasta hoy ...muchos años ..que son un índice de población altísimo ..tienen vienva la mayoría..sus comercios...están bastante integrados...En los colegios superan el 35% de la matrícula...

aunque todavía quedan miserias ..y muchas cosas que hacer con ellos....

La imagen de la cara del niño que hay a la derecha me encanta...

isabel-dominguez dijo

Querido Jan, desde los 5 hasta los 18 años viví en Venezuela, mi ambiente, mis amigos eran de allí y yo me sentía de aquellas tierras. Digo todo esto porque esas tierras me duelen en las entrañas ya que consideraba aquella mi patria y hay que vivir la miseria de esas gentes para comprender que es muy dificil cambiar sus mentalidades........

Lo malo amigo es que desde entonces (y hace mucho tiempo que volví a Canarias) la situación de esos pueblos ha cambiado bastante poco.

La foto es un gran foto (como todas las tuyas) y muestran a 2 mujeres-niñas hermosas que lamentablemente educarán a sus hijos (varones) para seguir las pautas de sus compañeros (esposos o no) y a sus hijas para aguantar todo lo que aquellos deseen hacer.

corsgentil dijo

Hola Jan. Me ha encantado este post porque aunque desconoczco la multitud de étnias que coexisten en el mundo con las grandes cúlturas más conocidas es algo que respeto mucho y que me gustaría estudiar algún día, sobretodo porque en algunos casos estas culturas (y sus respectivas lenguas) están en peligro de extinción. Precisamente el año que viene me pienso matricular de una asignatura de la universidad titulada Interculturalidad en la que, a lo mejor, tú me podrás ayudar un poco ya que veo que de tus muchos viajes has aprendido mucho.

Yo siempre que viajo, ya sea en el transporte urbano cotidiano, bus, metro o tren o en viajes más largos me gusta observar el universo interno de cada persona que se va manifestando con sus rostros, el movimiento de sus cuerpos, sus palabras emitidas en las conversaciones con otros pasajeros.. y vas viendo que no estás sola, y que en el fondo todos somos iguales, con las mismas preocupaciones y las mismas ilusiones también.

Feliz día dedicado al amor. He colgado un nuevo relato. Espero que lo leas. Un beso.

Angel Pasos dijo

Preciosa la foto y tu artículo. Gracias. Un abrazo.

elfotero dijo

Esto de la esperas en el autobús me recuerda un cuento que en breve es como sigue:

Un matrimonio con diez hijos y un cojo con pata de palo, esperando el autobús. Llega el autobús y por motivo de espacio dejan subir a todos menos al padre y al cojo. Quedan esperando al siguiente autobús. Mal tiempo y el cojo de pata de palo comienza a pasearse nervioso; toc, toc, toc, pegando con la pata de palo directamente en el suelo haciendo bastante ruido y durante tanto tiempo que el padre le espeta:

-¡Podía ponerse una goma en la punta de la pata de palo! Y el cojo:

-Si Vd. se hubiera puesto una goma en su momento, ya estaríamos montados todos en el autobús.

Más o menos.

rumicofrades dijo

Es curioso que el detalle de los adornos de sus vestidos sea primordial para su identificación. También es grato conocer costumbres y vivires distintos a los nuestros. Sus rasgos son tanparecidos y sin embargo ¡que diferentes vidas! ¿no?. Muy buen post como siempre y la foto estupenda. Refleja lo que nos cuentas a la perfección.
Yo he viajado mucho en autobús. Hasta me fuí lejos con mis amigas en autobús y muchísimas horas de camino por delante. Me encantaba observar a la gente ( eso lo hago desde siempre, en el autobús o fuera de el). Me encantaba imaginar su procedencia, sus manias, no sé...es algo mágico...
Un beso, Jan.

Narcisodelirio dijo

Gran post Jan.

Un fuerte abrazo.

blasftome dijo

Tienes "toíta" la razón.
Las estaciones latinoamericanas son uno de los mejores lugares para observar. Ruidosas, bulliciosas, familiares (porque se ven familias enteras), se oyen voces que piden, voces que venden billetes (boletos), que ofrecen rutas. Se oyen los tubos de escape de algunos destartalados autobuses, se respira carbono, se respira contaminación, pero también se respira autenticidad y normalidad.
¿Por qué viajarán tanto?. Siempre me lo pregunto.
Mi peor experiencia en una estación fue en Dar-es-Salam. Era muy tarde, de madrugada, me iba hacia Malawi. Hay que vivirlo. La sensación de soledad y miedo hay que sentirla.

Pat dijo

Haces unas fotos espetaculares. La del post anterior incluso mejor. Es que a la mujer, con esa postura y esa mirada mostraba su personalidad en esa imagen.

janpuerta dijo

Apreciada Marioneta…
Todo un detalle el pasarte a pesar de las dificultades.
Tranquila… hay mas días y por aquí estaremos.
Un fuerte abrazo amiga.

Me imagino esa época Lola. Los viejos autobuses españoles cubriendo esas rutas intentando rentabilizar sus costes y parando en cada esquina como quien dice. Las cosas afortunadamente, aquí han cambiado. Pero los países de Centroamérica que he visitado este ultimo mes… todo sigue como en los ochenta en el mejor de los casos.
Un fuerte abrazo Lola

mimarve dijo

Me ha gustado mucho tu post. Interesante el enfoque del tema y el apoyo fotográfico.
Un saludo.

janpuerta dijo

Apreciada Isabel…
Pues no esta muy lejos en estos aspectos. Saliendo de la capital, todo parece ir retrocediendo en el tiempo paulatinamente. Cuanto mas te adentras, la maquina del tiempo mas retrocede.
Yo visité algunos países hace ya muchos años. Pero hoy en día, exceptuando en pequeños detalles, todo lo demás sigue siendo igual.
El machismo, aquí no es que exista, sino que se alimenta a diario. Desde todos los ámbitos estatales. Niñas de diez años embarazadas. Niñas de dieciséis con tres hijos.
Niñas con hijos de sus hermanos mayores… en fin, aun autentico libreo de despropósitos.
Siempre he pensado que en ciertos ambientes es mucho mas fácil hacer una buena fotografía. Y yo me muevo en alguno de ellos.
Un fuerte abrazo y seguiremos informando.

janpuerta dijo

Apreciada Rocío, entre Panamá, Costa Rica y Colombia, mis últimos tres destinos, hay más de cuarenta etnias diferentes. Con sus idiomas, costumbres y rituales. Algunos de ellos, parecen sacados de las películas de los setenta sobre África.
He podido visitar y tener una entrevista con el último rey que hay en todo Centroamérica y Suramérica. Es el rey de los “Teribe Nasso”. Cinco días con ellos, dan para un libro, te lo aseguro. Algo contare por aquí. O enviare por correo.
Me he pasado en silencio por tu post. Pero lo contestare. Faltaría mas!
Un fuerte abrazo en este día tan especial. Bueno, igual que ayer y parecido al de mañana si llegamos, no crees?

janpuerta dijo

Gracias Ángel…
Un placer verte por aquí.
Un fuerte abrazo

Mi querido Moisés, no se si quitarme el sombrero o dejármelo puesto, pero sabe Dios, que me he reído un rato. Y reírse solo, ya sabes que en ciertos lugares suele ser peligroso.
Como siempre, fino y genial.
Un fortísimo abrazo amigo.
A ver mañana, como le hago yo una foto a una familia de esas sin partirme el pecho?

janpuerta dijo

Apreciada Rumi…
Es uno de los muchos detalles. Aunque por ejemplo, la pronunciación de su idioma, es muy distinto, pero como casi todas las etnias hablan sin vocalizar para nosotros es muy difícil.
Personalmente prefiero el tren. Pero en este caso, al hablar de las paradas básicamente de ellos, la cosa ha salido así. Pero si en algún país, hay tren, intento recorrerlo en el.
Es todo un mundo a parte del que tenemos conocido.
Un fuerte abrazo amiga

Gracias Narciso.
Un placer verte por aquí.
Un abrazo

Blas,
Describes ese ambiente de cocheras, con el calor sofocante de la estación seca y la falta de ventilación que algunas tienen. En fin, para pedir el libro de reclamaciones!
Lo único que tienen es la posibilidad de ir a la ciudad a comprar cosas que brillen.
Creo que esa es su razón viajera. Al menos en estos casos.
Esa sensación es compleja, amigo Blas. La he sentido en varias ocasiones, y aunque la profesión va por dentro, el acojone, también. Hasta la fecha todo ha salido bien.
Pero a veces, andamos en el filo.

janpuerta dijo

Gracias Pat…
Quizás lo modelos que se ponen delante me facilitan mucho el trabajo!
Hay personajes que solo debes de estudiarlos un poco para sacar un buen aprtido de ellos, otros en cambio es el momento. El instante.
Esa personalidad… tal vez, parecida a la tuya?
Un fuerte abrazo

Apreciado Mikel Lasa
Gracias por la visita y por el dibujito.
Un fuerte abrazo amigo!

Gracias Minarve.
Un placer verte pos aquí.
Un fuerte abrazo

crguarddon dijo

Me parto de risa con las gomas del chiste de Moisés, nunca se acierta...¡qué bueno!
Bueno Jan, a mi esta foto me recuerda la única vez que he cruzado al otro lado, hace muchos, muchos años, fue en Méjico, hicimos muchos recorridos en autobús, desde D.F. hacia Yucatán y Quintana Roo donde los únicos europeos éramos nosotros, ningún turista subía en aquellos autobuses, donde los animalitos también viajaban, y anticuados de pasar miedo. Pero yo hice muchos descubrimientos, aprendí muchas cosas, todo era nuevo y desconocido para mí. Y la gente habla y habla…cuentan y preguntan. Nunca he vuelto a tener una experiencia como aquella. Pero no lo descarto, aún.
Besos Jan.

janpuerta dijo

No lo descartes… hoy en día, sigue todo igual. Los animales, el calor, la velocidad e inseguridad que muestra el conductor… Todo igual. Gallinas que se salen de las cajas de los usuarios y campan a sus anchas por el bus. Todo parece sacado de bienvenido mister Marshall, pero real como la vida misma.
Y si nos vamos al otro lado, India, Paquistan,,, pues mas de lo mismo pero, con mas excesos.
Lo de Moisés es genial. Cada vez que lo pienso, me ío un buen rato.
Por cierto un excelente post el último que has publicado. De obligada lectura!
Un fuerte abrazo

montse

montse dijo

Hola Jan...¡bella foto, y no menos bello comentario¡¡¡ Un besito

elefanteblancoster dijo

Qué gran tema nos traes hoy. Esos lugares en que las prisas o no prisas de uno mismo se mezclan con las de los demás, donde uno se puedes preguntar qué vida, cuánta vida, se esconde detrás de la espera del transporte de cada uno, donde se siente que tu viaje tiene más sentido porque participa del viaje vital de tantas personas, de su viaje cotidiano o extraordinario; o donde se aprende que quizá tu viaje, por no cotidiano, por extraño al país o a sus costumbres, quizá sea un poco invasor de su vida, de la auténtica vida. Donde te puedes replantear que, aunque consideres que la vida es el mejor viaje o que el viaje es la vida vivida en su mayor intensidad, quizá no tienes razón, o pensar que la mirada esperanzada o triste del viajero que ves cercano a ti está llena de más autenticidad que la que tú crees tener entre manos. Esos lugares en los que se aprende tanto de paso, es decir, en los que se aprende que todo lo hacemos de paso, que ese "de paso" nos une a todos, aunque estemos llenos o vacíos de objetivos, aunque queramos dar alternativas.

Y, además, traes hasta aquí a esos pueblos indígenas que he tenido la oportunidad de conocer (seguramente no de una manera tan intensa como tú) y vivir y trabajar en torno a lo que su existencia ofrece como realidad y como problema frente a la sociedad no indígena en la que se integran y que sólo les ofrece dejar de ser ellos mismos manteniendo una pátina de autenticidad de cara a la galería. Y que poco se puede hacer con su existencia tradicional puesto que se enfrenta completamente a las costumbres de los países en los que estan más o menos integrados. Bueno, en resumen, que conocerlos y participar un poco de su vida es una experiencia que consigue enriquecer al visitante pero que sirve de constatación de que su contacto con lo que voy a llamar la vida occidental les es inevitable y nefasto.

Muchas gracias y un abrazo muy fuerte.

MaríaJosé GH dijo

Las miradas de las mujeres hablan por sí solas... Imagino una estación de autobuses y su concentración de ruido, voces y vertiginosos movimientos.. y de pronto me viene la idea de que yo en el fondo nunca he viajado. Me he desplazado, pero no he viajado... Me encanta observar, lo hago en todo momento... Pero en Europa a veces todo es tan parecido que es como si en el fondo siempre estuvieras en el mismo lugar. Como los aeropuertos... siempre son los mismos, estés donde estés... Aunque también es cierto que cuando estoy en un aeropuerto o en una estación de autobuses, siento como si fuera algo mágico: el azar ha querido que durante unos minutos o unas horas, todos esos desconocidos y yo misma coincidamos en un lugar concreto del mundo. Algunas horas más tarde todos estaremos de nuevo dispersos por el globo... A veces me pregunto ¿A dónde irán estos viajeros?
Eso sí... ya digo que en Europa todo es demasiado aséptico... Me encantaría poder viajar algún día de la manera que tú lo estás haciendo. Es mucho más auténtica.
Muchos besos, Jan! :)

guendy dijo

Uno espera tus comentarios con la misma gana que leo los sábados y domingos a mis columnistas preferidos. Tus comentarios nunca te defraudan y en muchos casos te resultan hasta familiares. La mayor parte de las fotos de personas y fundamentalmente de niños las he realizado en lugares como ese que hoy nos traes.
Mi peor experiencia fue en uno de los viajes realizados con Médicos Sin Fronteras al Perú. Fujimori acababa de dar el golpe de estado, nos encontrábamos en la estación de autobuses para viajar a la ciudad de Pachacamac, se produjo un cuello de botella al salir de la estación para coger el bus, cuando la aglomeración de gente pasó, tres de los cinco que íbamos nos dimos cuenta de que estábamos sujetando las correas de las mochilas solamente, la mochila había sido cortada durante la algarabía de la gente. Se llevaron nuestro cargamento de sulfamidas, que era lo que portaban nuestras viejas mochilas, mis compañeras la f2 y f4 una vez más se habían salvado colgadas de mi pescuezo.

jose luis moreda nieto dijo

me ha gustado mucho tu post jan,y me ha hecho pararme a pensar en la cantidad de personas que viajan a diario y se mueven por estos mundos de dios,y precisamente por que llevo años sin coger un tren,o un simple autobus,saludos

treze dijo

Eres un Observador de la vida, me gustan tus relatos porque les transmite, mucho sentimientos y parece que el observador estuviera alli contigo.
Yo estaba una vez en la estacion de florencia, esperando coger un tren para Roma, y me dio por comprar algo de leer en el quiosco de prensa, le digo al italiano, algo para leer, y me dice, el pais, y le contesto, España, me dice otra vez, el pais, le digo otra vez España y, pienso este tio es tonto o que, a la tercera vez me dice el pais, pero con un diario del pais en la mano, y dije tierra Tragame, parece un chiste, pero es veridico, el idioma no es lo mio, saludos.

armida martin dijo

....Cierto, ciertìsimo...representan algo asi como el ´´pulso´´ de lo que son las personas de los pueblos latinoamericanos.....

lola-gj47 dijo

NUEVA CONVOCATORIA , ahora , a una huelga de hambre ...para reivindicar igualdad de posibilidades para poner feevys en nuestros BLOGS ...Nadie ha respondido ...a pesar que la MANI ..tenemos 159 entradas ...Sólo pedimos una explicación ..porque se supone que aquí todos somos iguales ...

José Ignacio Izquierdo Gallardo dijo

Una bella fotografía que acompaña a una buena reflexión. Un abrazo.

Ilona Gogh dijo

Leyendo ese reporte tuyo, me has hecho pensar en muchas cosas...A esos pueblos indígenas
puede que lo distinguen detalles folclóricos como las orlas en las faldas de sus mujeres, pero en algo lamentablemente se igualan mucho..., de la discriminación que sufren. Posibilidades, desde luego, no tienen muchas. Y pensar que de un grupo así surgió Rigoberta Menchú, merece todo nuestro reconocimiento y admiración!
En cuanto al relato..., me trajo a la memoria ciertas escenas de Cien años de soledad..., que en realidad encajaría a cualquiera de estas zonas...¡Qué grande es ese Gabo! Y tus apuntes
muy bien dirigidos, la foto...excelente! Curiosamente, el único que mira hacia la cámara es el bebé...:) Una mirada hacia el futuro...

De mis viajes..., tendría mucho que contar, prefiero ahora recordar algo gracioso; llevaba un grupo de turistas húngaros hacia Andorra, ibamos por la A-7, explicándoles todo durante el recorrido, mencionando ciudades, sitios, en fin todo lo que para ellos sería nuevo e interesante. Cuando terminé para hacer un descanso, uno de los señores me dijo: - ¡Excelente información
señorita, pero no mencionó nada sobre SORTIDA, y eso que ha de ser una ciudad bastante grande, porque mira que llevan rato anuncionándola!
/SORTIDA = SALIDA en las autopistas catalanas/
Un abrazo

fernandomaria dijo

Me encantan tus relatos, janpuerta. Qué maravillosos viajes cuentas con tanto detalle de tus observaciones. Me gusta observar también. ¡¡Qué pena de gente!! ¡¡Qué pena de que no les den otras oportunidades para salir adelante en la vida!! Gente olvidada y muchas veces, tú lo sabrás, perteneciente a países con recursos. ¡Cinco hijos mínimo! qué barbaridad. En fin, en esos países habría que vigilar a los gobernantes y a las mafias dominantes.
Te seguiré leyendo. Un abrazo.

janpuerta dijo

Gracias montse.
La vida siempre nos da una respuesta a nuestros pasos. Uno no sabe el porque, pero aparece en un enclave y se siente cómodo.
Un fuerte abrazo mi amiga.

Apreciado Alfonso…
Menuda vida nos ha tocado vivir, decía un amigo, mientras daba pinceladas sobre una tela vacía, llenándola de mil estolas de color y un puntillismo… que ya no se lleva.
Curiosamente viajo sin prisas y me dejo llevar por mi propio destino. Cuando atracamos en un puerto, salgo con lo imprescindible y sin planes en concreto. Me da igual alejarme cien metros y vivir una historia en un viejo bar del barrio de pescadores, como adentrarme en el interior y vivir con una comunidad étnica cualquier rito que el azar haga que ese día, yo lo presencie.
Amigos y conocidos, a veces me hacen la pregunta típica: Y como decides donde ir?
No lo decido nunca. En ocasiones he contado que una tarde, hace tres años, seguí a un hombre y su guitarra, por tres días. Me parecía muy fotogénica su imagen que representaba. Se dedico a dar vueltas por pequeñas poblaciones, usando una red de autobuses que hoy en día seria incapaz de volver a encontrar. Entro en veintitrés bares de mala muerte. Yo detrás con mi cámara.
Que fue lo que me impulsó a seguirlo? Aun hoy me lo pregunto. Pero la historia se repite con diferentes protagonistas. Así que no le doy importancia y sencillamente lo hago.
El mundo de las etnias indígenas de Centroamérica, así como otras partes del mundo es de una riqueza indescriptible, a pesar que veamos todo aquello que nos parece malo y seguramente lo es bajo los ojos de nuestra sociedad avanzada.

janpuerta dijo

Apreciada Maria José…
Siempre es bueno ver tu sonrisa por aquí.
Cuando viajamos como espectadores de todo lo que acontece, la ubicación es importante. Pero las sensaciones siempre se repiten, en diferentes escenarios. Un campesino europeo que no viaja a la capital con normalidad, cuando lo hace acompañado de su familia, las miradas de asombro de la mujer y los hijos tienen el mismo misterio que en estos momentos percibo viajando por Centroamérica. Nosotros tenemos un don especial al poder ver los dos conceptos y asimilarlos con mas facilidad.
Recuerdo mis viajes monótonos donde todo me parecía igual. Hoy no busco cosas diferentes, solo dejo que suceda e intento estar ahí.
Cada viaje que hacemos, es un poco revelador. Incluso, el ir a comprar el periódico es un momento que puede ser eterno entre nuestros pensamientos.
Un fuerte abrazo amiga.

janpuerta dijo

Mi querido José Luís… “Guendy”
Gracias por tus palabras. Siempre vienen bien. No por el ego, sino por aquello que uno a veces piensa cuando escribe y se pregunta… y esto a quien le importa.
Sin duda sin vuestro apoyo, seguiría escribiendo como siempre, pero llenando el cajón de material que algún día viese la luz si un editor loco, se le ocurriese apostar por estos casos que viso. Que explico.
Imagino lo que me cuentas en esa experiencia. En mi caso hasta la fecha, aun no he tenido ningún encuentro desagradable de estas características. Algún pequeño intento de robo, pero sin consecuencias. Ahora, un mono aullador, en el norte de Panamá, dentro de un parque nacional, llamado “la amistad” que comparte territorio protegido con Costa Rica, me “robo” una f70 y se la llevo hasta la copa de su árbol preferido. Un indígena de los “teribe” subió a recuperármela. Los golpes recibidos, hicieron que algunas funciones no vayan como deben de ir. He de repararla. Pero… ya ves. Ese mono, me tomó como un paparatzi más. Menos mal que no era la única cámara!
Hay veces que la intuición me hace coger una cámara en concreto. Uno no sabe el porque. Pero luego, se siente mejor al ver lo sucedido.
Un fuerte abrazo

Apreciado José Luís Moreda…
Pues razón no te falta en tu pensamiento. La vida es como un hormiguero. Todos se mueven sin un sentido aparente. Enloquecidos por querer llegar a su destino.
Hoy en día, viajar en tren, o autobús en cualquier ciudad española es un lujo. Pero nos quejamos de un retraso absurdo en nuestro concepto clásico de exigir siempre lo mejor de lo mejor para nosotros. No puedo imaginarme, a muchas personas que he visto por la televisión en cualquier país de estos, intentando reclamar un retraso o la perdida de su maleta. Vamos… inimaginable!
Un fuerte abrazo amigo

janpuerta dijo

Gracias Treze.
Un observador de la vida. Una definición que me gusta enormemente.
Imagino tu anécdota y no paro de sonreír. La de cosas que nos pasaron en su tiempo (y nos siguen pasando) por el tema de los idiomas.
Un fuerte abrazo amigo.

Apreciada Armida. Nos vemos poco, pero por ahí aparecemos de vez en cuando.
Tú que conoces bien esta realidad, lo defines con pocas palabras pero reales como lo que sucede.
Un fuerte abrazo

janpuerta dijo

Gracias Lola…
Por ahí estamos con la pancarta desplegada. Cuenta bien los asistentes que la organización dice que ellos solo contabilizado a seis y divididos en dos grupos.
Un fuerte abrazo amiga.

Apreciado José Ignacio…
Un placer compartirla contigo.
Un fuerte abrazo

janpuerta dijo

La discriminación de sus propios gobiernos es increíble. En lugar de potenciar la riqueza cultural, los abandonan a su suerte. Muchos miembros de una etnia, solo tienen como propiedad un machete, la ropa que llevan encima, una muda más y algunos útiles de cocina para poder guisar. Me olvidaba su transistor a pilas. Pero nada mas.
Viven con lo puesto y si por cuestiones de conseguir algún trabajo, en la caña de azúcar, agricultura o ganadería, han de marchar de su entorno lo hacen, ya que nada les une a nada por la extrema pobreza con la que viven. Por eso en algunas de estas paradas uno ve auténticos movimientos migratorios. Aquí una distancia de veinte kilómetros, es como hacer un tour europeo en un bus de dos pisos.
Lo que me cuentas de la A7, es de chiste. Pero de los buenos cuando sucede.
Un fuerte abrazo Llona.

janpuerta dijo

Apreciado Fernando…
Así son las cosas. Los grandes recursos solo son para cuatro familias que gobierne quien gobierne, se llevan el gato al agua. El pobre indígena solo observa sin poder hacer nada en muchos casos. Una pena, pero…
Los que mandan no deberían de actuar con esa impunidad con la que siempre lo hacen. Pero al pueblo mejor no darles cultura, no sea que piensen! Esta parece ser su maxima!
Un fuerte abrazo

santylopez dijo

Esta me gusta mucho, gracias. tu cuando sales a la calle, o llevas un portatil conectado?.

janpuerta dijo

Apreciado Santy…
Pues casi siempre estoy en la calle. Intento aprovechar muy bien las estancias en los puertos para perderme en cualquier de los lugares de ese país que me llame la atención.
Y cuando la conexión me lo permite… me conecto.
Un fuerte abrazo amigo!

elisa- dijo

Querido Jan, las estaciones tienen algo de mágico y especial y como dices son sitios perfectos para sentarse a mirar. Si encima tienes una cámara y congelas las imágenes de la manera que lo haces tú pues... esas horas de espera se pueden convertir en una de las mejores partes del viaje. Nunca he estado al otro lado del charco pero tiene que ser emocionante. Espero que en unos anos se cumpla mi propósito de visitar Ecuador.

En mi caso, como conté en un post hace poco, me paso la vida "de viaje". Por un lado porque voy en tren a trabajar y porque cada vez que tengo unos días libres vuelvo a mi tierra, lo que conlleva tren y aviones así que historias... montones.

Preciosa entrada e imagen, Jan. Un abrazo fuerte

janpuerta dijo

Apreciada Elisa…
La vida en si es un largo viaje.
Las estaciones de algunas ciudades son pequeñas novelas que si uno tiene la posibilidad de sentarse y observar, se enriquece en lo más elemental que concierne al ser humano.
Es una práctica bastante nueva para mi. Pero me siento muy cómodo sentado en un banco que maltrata mis vértebras lumbares hasta la saciedad, esperando que algo acontezca.
Algún que otro conductor, se acerca todo curioso y me pregunta…
.-Hace días que esta usted aquí… no se decide a viajar o espera usted a alguien? Otros me intentan convencer que su busito, es mejor, tiene todas las comodidades y además los papeles en regla. En cambio, la gente, te observa, mira y sigue con su vida. Como si no pasase nada. En cambio para mi pasa de todo.
Espero que Ecuador te cause una buena impresión. Es sin duda un destino muy recomendable con grandes atractivos si te alejas un poco de lo convencional. Además tienes un paraíso increíble como son las Galápagos, aunque solo por poner el pie a tierra, te cobren cien dólares.
Un fuerte abrazo.

akme dijo

No tienen por qué. Tal vez ni siquiera te veían. Pero ¿sabes lo que más me sorprende de la fotografía? Las miradas. Todas apuntan a distintos sitio, ninguna al objetivo que los está captando. Algunas concentradas, otras perdidas.

¡Miento! Sí hay una mirada que mira al objetivo. La del bebé. ¿Será una mirada de futuro? Tal vez. Ojalá fuese así.

Un fuerte abrazo.

janpuerta dijo

Apreciado Akme…
Es curioso, por que la distancia que me separaba de ellos era solo de tres escasos metros. A pesar que en mas de una ocasión me observaban, no les resultaba lo suficiente atractivo como para fijar la mirada en mi. Había tanta vida alrededor que sus ojos parecían mecidos por una brisa inexistente, deambulando por todos los rincones de esa piquera. Miradas que volaban de una situación a otra. La novedad que sus cabezas, -no muy acostumbradas a pensar- debían de procesar e intentar asimilar todo aquello que para muchas de las personas que llegan por primera a vez a un núcleo más habitado que su comunidad se convierte en un verdadero galimatías mental.
Recuerdo a finales de los setenta, que el azahar que tiene la vida y que algunos denominan coincidencia, me llevo a conocer a una persona que recién había llegado de Jaén en tren, en la estación de Sans de Barcelona. Curiosamente, la estación estaba llena de personas. –“Llena”, en mil novecientos sesenta y seis, era quizás una cincuentena de entes- El caso es que me pregunto a mi por la salida del tren hacia mi pueblo!. Después de las explicaciones pertinentes, incluido un café por mi parte y un “quinto” por la suya, nos despedimos, no sin antes intercambiar nuestras direcciones. -El teléfono aun no era… imprescindible en nuestras vidas- Nos vimos en alguna ocasión y un día le comente si quería acompañarme a Barcelona, ya que debía de hacer algunas gestiones.
Nunca olvidare, esa media tarde que entramos en el corte ingles de la plaza de Cataluña y el descubrimiento de tanta gente dentro de una tienda llena de luz, música miles de objetos que comprar, mirar… tocar. De todo lo visto, la escalera metálica, con ese cromado tan llamativo, lo dejo absorto. Se quedo observándola en silencio. Con una media sonrisa en sus labios, que denotaba su sorpresa y su aspecto bobalicón.
Una vez lo anime a subir, no sin antes haberlo pretendido dos intentos fallidos al poner su pie en la deslizante escalera del diablo. Con el clásico resultado que en más de una ocasión ya hemos visto. Una caída tragicómica donde el “pueblerismo” quedaba latente, a la vista de todos esos urbanitas que ya ni siquiera reparaban en su cómica situación.
Me ha venido a la cabeza esa tarde de finales de septiembre, donde Barcelona, me hizo ver que para muchas personas, una gran ciudad solo era una ventana para observar, aquello que para mi era cotidiano y para el, una autentica novedad. Un descubrimiento.
Ojala! Amigo mío fuese así y esa mirada al futuro fuese el preámbulo de la normalidad. De lo que tendría de ser cotidiano para todos.
Un fuerte abrazo

akme dijo

Me alegra haber provocado esta reflexión, Jan. Es interesante y describe perfectamente la capacidad humana para el asombro. Algo que debemos cultivar. Perder esa capacidad de asombrarse ante las cosas es cerrar la ventana acompañados de lo cotidiano.

Tienes la suerte de poder asistir a experiencias diversas, en diversas culturas y territorios. ¡No pierdas la capacidad de asombrate!´

Un fuerte abrazo

jan puerta dijo

Apreciado Akme…
No me puedo imaginar sin capacidad de asombro por muchos de los rincones que visito. Afortunadamente es una parte congénita en mí.
La esencia de mis fotografías, está en esos instantes que uno ve, vive y por si fuera poco se introduce en esa viñeta de vida que las circunstancias, nos hace vivir, aunque solo seamos unos espectadores de lujo de lo acontecido. Después vienen las notas, las reacciones, la composición de las palabras y el recuerdo lleno de detalles que puedan complementar lo que uno ve a través de la imagen.
Creo que un día, -a todos nos llega- uno empieza a perder ciertos instintos. Y como en la película de Akira Kurosawa, “Deru Usala”, se busca un rinconcito alejado de lo cotidiano, donde esperar tranquilamente lo que tenga que suceder, pero sin ser una carga para nadie.
Idílico? Puede ser. Pero con un gran toque de realidad.
Un fuerte abrazo amigo.

Blueve dijo

Reconozco que la fotografía es muy bonita, pero a mi me produce cierta tristeza, una inmovilidad adquirida casi genética, admitida, asimilada, mi natural rebeldía se contrapone a estas mujeres-bellas, por supuesto- demasiado conformistas, en una realidad que quizás deja poco margen de maniobra, con unas políticas desastrosas para el pueblo, me entristece el no poder decidir la maternidad, que la fecundidad sea sólo parir hijos y la creatividad pase por una sumisión , aceptación de la que fue la realidad de tu madre y será la de tus hijas...Cuan afortunadas somos, por haber nacido en un sitio donde podemos ejercer"la libertad", donde si no te apetece esperar el autobús, mañana puedes tomar el coche o echar a andar sin destino prefabricado, lo azaroso del destino...Un fuerte abrazo.

janpuerta dijo

Es una realidad muy triste.
Es curioso que dependiendo de donde nazcas, puedas ser más o menos en esta sociedad. Tanta tecnología y evolución, de que sirve?
Lo cierto es viven así. Se resignan por que no saben como rebelarse ante lo algunas consideran injusto al ver que otras comunidades hacen cosas que ellas no pueden. Pero son pocas las que piensan así.
Un fuerte abrazo Blue.

lola-gj47 dijo

todos al blog manonegra ...sorpresa

http://lacomunidad.elpais.com/manonegra/2008/2/29/la-evolucion-desvelada#c373921

janpuerta dijo

Pues... pongo proa a su página:
http://lacomunidad.elpais.com/manonegra/2008/2/29/la-evolucion-desvelada#c373921
Zarpamos en cinco minutos!
Un abrazo

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PHOTOPRESS

Nací en la España de la posguerra. Aquella donde sonreír era el mejor de los regalos. Pantalones cortos y una bata de colegial. Travesuras que nunca fueron gamberradas... Llamar a una casa y salir corriendo, nadar en el río cuando los peces aun vivían en el, merendar pan del día anterior, unas gotas de aceite i un poco de chocolate si había… los tiempos cambian y los recuerdos están ahí. Me hubiese gustado ser fotógrafo en esa época.

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