08 May 2008

El taller de los jueves "El olvido"

Escrito por: janpuerta el 08 May 2008 - URL Permanente

El taller de los jueves...

Ante todo, la educación. Me presento…
Soy un joven de poco más quince años. Digo joven, por que mi esperanza de vida es de unos ciento cincuenta. Algunos árboles gozamos de esta longevidad. Pertenezco a la especie “sangrilla negro”. Estoy declarado en peligro de extinción, ya que somos muy pocos los que quedamos en pie, después de la tala indiscriminada a la que estamos sometidos.
Una vez, presentados, vamos a lo sucedido ayer…
Amaneció con la neblina clásica que viene del manglar. La suave brisa del norte, la hacia desaparecer poco después de envolverme. Mis hojas, perennes y llenas de vida, despertaban al nuevo día entre algunos cantos perdidos de las aves de paso. Las que pernoctan en cualquier parte, mientras emigran hacia el sur. Las cimas de las montañas, aparecían blancas por primera vez esta temporada.
Poco a poco, el celaje desapareció. Se fundió en un juego visual, dejando mil gotas luminosas para alimentar la savia de las plantas y darles ese empuje necesario en la consabida vida.
La mañana avanzaba con la calma que antecede al mediodía. Las cigarras desperezaban con timidez sus primeros movimientos. Con poquedad, repetían su cantar. La vida brotaba por doquier. Dos jóvenes grullas descansaban en la parte alta de mi copa. Acicalaban sus alas y frotaban sus largos picos en una de mis ramas. Las hormigas hacia rato que subían por mi tronco, buscando las hojas del muerdago que desde hace un par de años, empezaron a compartir su sabiduría iniciativa conmigo.
Todo parecía normal hasta que apareció ese vehiculo a toda velocidad. Paro con la brusquedad que lo humanos dominan, al tiempo que las grullas, las garzas y unas loras despegaban alborotadas por la nueva presencia.
Bajaron del coche, sacaron mil objetos, de entre los cuales, me llamo poderosamente la atención, uno de circular. Con tres piedras hicieron un altar donde lo depositaron, después de haber colocado unos papeles y unas ramas secas debajo. Sin duda era uno objeto religioso. Un sacrificio ritual que iban a ofrecer a sus dioses, ya que lo llenaron de diferentes ofrendas, aceite, verduras, carne y pescado. Al tiempo lo encendían añadiéndole poco después arroz. Fue una ceremonia rápida. Se lo comieron todo. Volvieron a subir en su vehiculo y se alejaron rápidamente.
Los llame agitando mis ramas, pero no me escucharon. Olvidaron apagar el fuego…

El tema del taller de los jueves de esta semana es: El fuego
Mas relatos en: Alfonso, Ana, Carlos, Carmen, Daniel, Karmen, Kike, Jan, Juan, Reichel Rosa

38 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Ana dijo

Me gusta. En esto de los fuegos nunca había leído la versión del árbol. Y bonita foto. Un abrazo.

janpuerta dijo

Apreciados amigos, como ya sabéis algunos, me encuentro en Chile. En la zona donde el volcán Chainten entro en erupción desde el pasado viernes. Concretamente en Caleta Gonzalo, dentro del perímetro de seguridad de cincuenta kilómetros. No siempre me puedo conectar, pero al final ha sido posible subir el relato. La comunicación es difícil vía Internet es difícil. En cuanto pueda comentare el resto de lo relatos.
Un abrazo

chelo dijo

PRECIOSO , QUE PENA QUE SE QUEMEN, ABRAZOS.

pat

pat dijo

Jan, a mí también me ha encantado la perspectiva del árbol, y además siento debilidad por los relatos contados en primera persona. De los que más me han gustado. En este relato la foto acompaña y conforma un buen conjunto, pero hoy te puedo decir que el gran protagonista es el relato. Enhorabuena Jan, y cuídate. Huye del fuego del volcán...

guendy2 dijo

Sencillamente magistral. A pesar de que sabía que esta semana va de fuego, pues ya pasé por casa de Carmen, no me esperaba ese final, admirablemente en la última palabra del relato.
Cuidate amigo, a través de la noticias que aquí recibimos la cosa no es ninguna broma.
Salud y un abrazo

Jesus

Jesus dijo

Si los árboles hablaran....

anapinillas dijo

Muy buen enfoque, verlo desde la perspectiva del árbol, hace que les apreciemos más y tu relato que nos sintamos uno de ellos, a pesar de lo brutos que somos con nuestros bosques, cada año quemamos más y más, sin importarnos los años que esos árboles llevan en ese lugar, donde si pudiesen hablar seguro nos enseñarían grandes verdades, que intentamos ignorar. Un saludo Jan

Rosa, niña guerrera MaJiCor dijo

Querido amigo Jan:

En este momento en México es el ecosistema que más rápido está desapareciendo, más que el bosque mesófilo o la selva tropical. En el Golfo de México queda 50 por ciento de la superficie original de la vegetación, que funciona como barrera natural contra los huracanes; en el sureste prácticamente ya no existe, y en el Golfo de California hay lagunas costeras con 90 por ciento de pérdidas.

En tu relato, el árbol es el protagonista o portavoz de un ecosistema irremplazable que pide auxilio y grita para que el hombre se detenga. Tristemente, el mismo hombre en un afán absurdo de autoaniquilación (inconsciente o consciente), está prococando.

Excelente relato el que nos compartes, sencillamente retratas las bondades de tu corazón para "denunciar" por así decir, hechos lamentables. Y todo por la incapacidad del hombre para ver!!! En nosotos está no contribuir a ello en la medida de nuestras capacidades y buen juicio.

Un beso querido amigo ... Cuidate por favor!!!

Con cariño te saluda Rosa.

Escocés

Escocés dijo

Tremendo por su realismo, Jan... y eso que te metes en el alma de un árbol... Muy buen relato, siento no haber podido leerlo antes. Un abrazo.

elefantefor dijo

Los arboles siempre nos hablan y podríamos estar más atentos para escucharlos. Tú nos demuestras que estás atento a su lenguaje y nos lo recuerdas con este bello relato que da voz a tantos que, en apariencia, no la tienen.

Muchas gracias y un abrazo.

elefantefor dijo

Me está jugando muchas malas pasadas la conexión y la última es que no ha guardado el comentario que te había escrito. Voy a intentar reconstruirlo:

Los árboles nos dicen muchas cosas, pero hay que estar atento, como tú, para saber escucharlos. Este bello relato nos trae su voz y la de tantos que, en apariencia, parece que no la tuvieran.

Muchas gracias y un abrazo.

NEKANE dijo

JAN, que bueno, como me elevas en tus relatosssssssss.
BESITOS

karmen-jt dijo

Que buen relato! narrado por el árbol, que observa todo lo de su alrededor, y consigues transmitir su ritmo pausado, la diferencia con la percepción del tiempo que tenemos nosotros, las prisas humanas. Y bonita foto, como siempre.

karmen-jt dijo

Muy buen relato, contado por el árbol, que observa su entorno, transmitiendo esa distinta percepción del tiempo, sin prisas... y bonita foto

karmen-jt dijo

perdona por la repeticion pero hoy no para de fallar en el envio y carga de las paginas. Besos.

Cástor Olcoz dijo

Una vez más Jan das con el quid de la realidad, que hoy es el bosque en peligro. Tu relato, excelente. Tenías material para otro más amplio y te has ceñido al espacio del corto. Enhorabuena. En adelante me encontrarás en esta zona de los jueves. Si tienes tiempo,
puedes ver mi reciente post titulado: "Del diario de un árbol abatido al despuntar la primavera". Un abrazo.

CHELO

CHELO dijo

PORFA, ENTRA EN MI BLOG Y LEE, PASALO, GRACIAS BESOS.

un-espanol-mas dijo

Jan, me repito pero muy original adaptar el tema de la semana a un arbol. Inmovil, sin ayuda para ver su extincion a causa de otros. LA vida que describes tan bien se destruye en un segundo ... Me ha gustado y la foto como siempre acompaña. Un abrazo ...

rafaelcanaris dijo

Al primer impacto creí que era un árbol seco donde, a modo de pajarera, descansaban aves ensimismadas.
Después, que era un árbol brújula de la desolación, indicando los seis o siete puntos cardinales de Pachamama.
Tras leer tu precioso texto, comprendo que ese árbol, en armonía milenaria con su entorno, o bien nos recrimina nuestra soberbia humana, o simplemente pide ayuda tocando el arpa del viento y el sol. ¡Ojalá fuera yo un árbol como él! Sinfonía de la desesperación.

Sí, estimado Capitán Jan, oído lo del Chiantén (lástima que causen desgracias, con lo hipnóticos que son los volcanes), supuse que tendrías problemas... Por fortuna están casi resueltos... Una delicia tu fotografía; y el texto no lo es menos. Formidable la metáfora de la paella universal, o lo que fuera... Además, oí ayer que el Gobierno de Brasil (Lula, etc.) no dará marcha atrás a la deforestación amazónica... sino que la acentuará, arguyendo el muy ladino que necesitan carreteras y teléfonos... En fin... El mundo debe sacudirse las pulgas de vez en cuando...

Saludos oceánicos,
Valdemar

treze dijo

precioso relato jan, por unos momentos nos has hecho sentirnos arbol, al principio , todo alegre al amanecer un nuevo dia, y feliz con la vida, el entorno, la naturaleza, e incluso la llegada de esos hombres, pero al final, nos hemos sentido culpables de ser hombres y poner en peligro, esta naturaleza tan hermosa que nos rodea,
Jan que valor tienes al estar cerca del volcan, aunque sea en la zona de seguridad, se tiene uno que sentir, muy indefenso frente a la fuerza de la naturaleza, un abrazo y cuidate

jose-gila dijo

Bellisimo relato Jan. Felicitaciones, un abrazo.

lola dijo

Hola Jan , no lo había visto antes...Ya veo que salió antes de irte a Chile..
Me ha gustado mucho el hecho de que "des la palabra " al árbol ...La denuncia es muy importante ...

Ahora se acerca el calor, y esperemos que no salga ningún terrorista por ahí haciendo de las suyas...

Para mi los provocan incendios deliberamente son terroristas ..y tienen que recibir castigos ejemplares...hasta que esa lacra desaparezca...un beso..y no te acerques demasiado.

crguarddon dijo

Jan, escribir desde la perspectiva de un árbol no es fácil precisamente.
Has conseguido ser un árbol, te has puesto en sus hojas y has escrito.
Enhorabuena. Espero que estés bien, y verte pronto por aquí.
Un beso.

helena dijo

Hermoso cuento Jan.

Más a menudo deberíamos escuchar a la naturaleza, quizás así nos daríamos cuentas que no somos sino una parte de ella.

Bajo las ramas de un olivo en el jardín, un beso.

luna llena

luna llena dijo

Es precioso Jan!
Espero que sigas bien en Chile!
Esperamos tu regreso!

Un abrazo

fernandomaria dijo

Qué bien relatas un suceso que, por desgracia, sucede por la "sabiduría" de los humanos. A la vez lo acompañas de una foto que habla por si sola.
Un abrazo, Janpuerta.

johnny-salomon dijo

Los fenómenos naturales son hermosos y trágicos a la vez. Un volcán, un incendio, una tormenta... Y nos hacen ver lo insignificantes que somos ante todo ello. ¡Cuidadín con el volcán!

isaperezdelpulgar dijo

Habría que abrazar de vez en cuando a un arbol.
Tus fotografias tienen tectura de clásico. Un saludo

lola dijo

<ahref>HOLA AMIGOS, JAN</A

lola dijo

NO SALIO EL ENLACE , LA CARTA ESTÁ EN EL RASTRILLO

NEKANE dijo

Jan, dime la verdad, tu debes algo al país, una suscribción quizás....
No sabes lo que cuesta entrar en tu post.
BESITOS

pelíroja

pelíroja dijo

precioso relato Jan,
porfa tu no olvides NO ACERCARTE MUCHO AL VOLCÁN
CUIDATE MUCHO
HASTA PRONTO
BESOS

CERRADO dijo

Jan: Que bonito!!!!
Ponerse en el lugar de otro, es la máxima sensibilidad y tu la tienes.

Buen día, besos.

Ilona Gogh dijo

Jan, un relato muy bonito y aleccionador a la vez. Refleja una extrema sensibilidad de parte tuya. Ponerse en la piel de otro...como lo haces ahora, allá, junto a los que sufren las consecuencias devastadoras de la naturaleza.
Pisa tierra firme y cuidate porfa!

Un abrazo y Buenas Noches

janpuerta dijo

Apreciados amigos…
Ante todo agradeceros el interés mostrado por estos días de ausencia obligada. Tanto en los comentarios que me habéis mostrado así como los correos que esta mañana he podido abrir y que intentare contestar lo antes posible.
Es jueves, y son poco mas de las nueve de la mañana hora local. Esta última semana la he pasado entre cenizas del volcán Chaitén y pequeñas historias que en lo sucesivo iré desgranando en más de un post. Algún que otro pueblo fantasma y un cielo grisáceo como el suelo que uno pisa o el horizonte donde intenta fijar la mirada.
La situación anormal de este volcán hace que los vulcanólogos no se pongan de acuerdo. Pero todos coinciden en que es más que probable una erupción con material piroplástico descendiendo por la ladera hasta la misma población de Chaitén. De suceder esto, la ciudad quedaría completamente arrasada.
Ayer mismo, el desbordamiento del río blanco, anegó completamente unas dos mil viviendas de la población. Esta inundación se produce por la gran cantidad de ceniza volcánica que ha quedado depositada en la desembocadura del río Blanco, -mas de un metro de altura- haciendo las veces de embudo y presa a la vez, impidiendo la normal salida del río hacia el mar.
El propio gobierno ha confirmado que como mínimo la zona estará cerrada por tres meses en un radio de seguridad de treinta kilómetros.
En fin, por aquí seguiremos unos días a ver que pasa.
Gracias por vuestro apoyo.
Un abrazo

Manuel Cascales Guindos dijo

La foto que publicas en la perte superior, es muy buena y. tiene unos grises que transmiten una tranquilidad a la imagen y solo se respira paz, Saludos

lola dijo

De nuevo suerte amigo ...como ves el título d e este post no te lo puedes aplicar ...No te olvidamos y queremos que pronto estés de nuevo por aquí y con ganas de realar tu experiencia ..

un beso fuerte

mianvi

mianvi dijo

Muy linda la fotografia....es una pena ver como el hombre destruye este planeta...no entienden que todo tiene vida , que la vida trae mas vida!....cada arbol tien su propio ecosistema, pajaros e insectos se nutren de el....El hombre esta ciego amigo mio, el poder no lo deja ver...cada dia que pasa es peor .....aportemos un grano de arena cada uno en lo que pueda....asi como tu lo haces por medio de tus lindos relatos y tus geniales fotografias .....un abrazo Jan y cuidate! la naturaleza va mas alla de 30 kilometros cuando se enoja......cuidate!!

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Sobre este blog

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PHOTOPRESS

Nací en la España de la posguerra. Aquella donde sonreír era el mejor de los regalos. Pantalones cortos y una bata de colegial. Travesuras que nunca fueron gamberradas... Llamar a una casa y salir corriendo, nadar en el río cuando los peces aun vivían en el, merendar pan del día anterior, unas gotas de aceite i un poco de chocolate si había… los tiempos cambian y los recuerdos están ahí. Me hubiese gustado ser fotógrafo en esa época.

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