12 Nov 2009
La Guancha en el Street View de Google
La espera ha terminado para muchos. Street View, el visor de mapas con imágenes en 360 grados de Google, ya está operativo para casi todas las zonas de Tenerife y Gran Canaria. Una magnífica aplicación informática en la que podemos ver, sin salir de casa y para los que nos gusta curiosear por el mundo de Google Earth, muchos rincones de nuestra isla a golpe de ratón.
La noticia corrió ayer martes por la mañana por internet como un reguero de pólvora y muchos blogueros locales se hicieron eco dando a conocer sus lugares favoritos. Evidentemente sale de todo. Imagínese que va por la calle con un coche y la cámara encima filmando hasta el último rincón.
Eso sí, se eliminan matrículas de coches y se borran las caras de las personas por lo de la protección de datos. También se han borrado algunas pintadas ofensivas. La censura también llega aquí.
Con respecto a La Guancha, se puede ver su casco y los barrios costeros de Santo Domingo y Santa Catalina con muy buena resolución y un buen colorido.
(Una de las imágenes tomadas a modo de video de la Avenida Hipólito Sinforiano de La Guancha)
Lo que vemos en Street View es La Guancha hace algo menos de un año. De todas formas se han mapeado casi todos los puntos de nuestra geografía, salvando algunas zonas alejadas de centros urbanos, como el Parque Nacional del Teide, o aquellas cerradas al tráfico en ese tiempo.
En La Guancha se pueden apreciar las pancartas de las pasadas elecciones europeas y si se fija bien conocerá a más de una persona.
29 May 2009
La unitaria de Santa Catalina y su cierre


Mi amigo Agustín González,redactor de la zona Norte del periódico Diario de Avisos por aquella época, publicó en el año 2001 este artículo sobre el adiós de la escuela unitaria de Santa Catalina, la última del barrio, que víctima de las decisiones controvertidas de la Consejería de Educación de aquella época de acabar con este tipo de enseñanza, y por qué no decirlo, también del denodado interés del Ayuntamiento por darle un local a la tercera edad local, sucumbió y cerró definitivamente sus puertas con esta última promoción, en la que figura junto a Pepe Campos, un controvertido maestro que tuvo que abandonar también la casa y marcharse a Valle Guerra, ocho niños que hoy son quinceañeros.
Desde que en 1954 se construyó hasta el año citado, la unitaria fue ocupada por maestros y maestras de diferentes localidades de la isla, que con su trabajo y sacrificio fueron capaces de sacar adelante aquel modelo de enseñanza, defendido por unos y denostado por otros, y que dió los primeros conocimientos a varias generaciones de santacatalineros que siguieron luego caminos diferentes.
Una época sin duda bonita, de una escuela familiar, muy cercana a los padres y en la que no había sitio para que a los niños se les tratara como a números, tal como se hace hoy: el que aprende, aprende, y el que no a repetir.
Disfruten con las imágenes y el texto porque está muy bien. Seguiremos sacando cosas de nuestros archivos.
23 May 2009
La Guancha y su página web (servidor no encontrado)

Uno que tiene tiempo, o más bien lo saca, para ver lo que se hace por ahí, se lleva auténticas sorpresas de las magníficas páginas webs que tienen muchos ayuntamientos isleños.
No es el caso la de La Guancha, que en estos días no se encuentra disponible no se sabe por qué, aunque el que suscribe hace una aportación maliciosa en la ilustración que acompaña. Se vé que para la corporación hay otras cosas más rentables políticamente como el arreglo de las plazas o la reconstrucción de la avenida de FP.
Teniendo los magníficos profesionales que hay en el Ayuntamiento local no se entiene bien como se deja este servicio en manos de una empresa privada, que se comió literalmente una sustanciosa subvención en hacer este bodrio inútil e inservible.
Por tener tienen hasta problemas de accesibilidad, pues no cumple con los mínimos exigidos por la normativa que rige al efecto. No cuenta ni con vídeos, ni con un servicio de oficina online, ni elementos dinámicos que puedan atraer a los visitantes a conocer a este pueblo que se ha quedado atrás en estos de Internet, ni fotos actualizadas, ni nada relativo al pasado del municipio. En resumen: nda de interés.
Una lástima pues, es sabido en diferentes medios que distintas personas pertenecientes a la plantilla laboral del mismo, quieren desde hace mucho tiempo elaborar una auténtica página web y que La Guancha entre de lleno a contar con un medio más de comunicación que sea un fiel reflejo de las cosas buenas que se hacen aquí, y que nos ayude a traer visitantes a este pueblo que apenas existe como un puntito en los mapas.
Con imágenes como esta se deja mucho que decir de esta localidad. Ya va siendo hora que haya un entendimiento con el Instituto de enseñanza local y con todas aquellas personas que puedan hacer realidad una auténtica revolución de la imagen externa del pueblo, que puedan facilitar trámites a través de la web municipal (casi todos los ayuntamientos tienen oficinas virtuales) y que Internet en el Ayuntamiento sea algo más que una quimera para La Guancha y los guancheros.
Hace tiemp que deberíamos haber contado con videos turísticos, posters, presencia en Ferias y eventos similares, pero hasta la fecha, nada de nada.
Para impulsar esta revolución hace falta personas que sepan ver las posibilidades del invento -que las hay-, que tiren del carro convenientemente y que sepan crear equipo, pues el responsable político que debería hacerlo se ve que anda muy ocupado con otros menesteres, aparte de pagar puntualmente a la empresa que nos sabla anualmente con este invento que encima no funciona o nos bloquea cuando se retrasa el consistorio en los pagos.
Sencillamente, lamentable.
22 May 2009
Radio La Guancha y Nardy Sanz
Bernardo Saiz, Nardy para los amigos, es un tipo por el que pasas y no te deja indiferente. Un tipo noble, buena gente y con el que puedes estar hablando horas pues tiene mil y una anécdotas en su cabeza de las miles de horas que ha pasado en varias emisoras de radio canarias.
Hace ya unos días estuvo por La Guancha. Llamó y se presentó en el pueblo que le acogió en los primeros años de la radio municipal. Venía EL hombre de visita de trabajo pero no quiso marcharse a Madrid sin antes pasar a saludar a los que fuimos sus amigos y seguimos siendo con mucho orgullo- y con los que compartió varios años de trabajo.
Me alegré mucho de verlo. Hacía tiempo que no tenía noticias de él aunque sabía que había dado el salto a la Península y buscarse la vida, partiendo de cero, y en algo que tuviera que ver con su experiencia para abrir nuevos horizontes, nuevos retos. Ha tenido suerte en lo profesional pues hoy trabaja en una gran empresa electrónica que mueve los hilos de las telecomunicaciones en gran parte del mundo: AEQ .
No me lo imaginaba con traje impoluto, tarjeta de presentación y magníficamente adiestrado en la labor de comercial, pero debajo de aquella apariencia se escapaba con todo su brillo el chico dinámico y ocurrente que dio, junto a la periodista Elena Barrios, el pistoletazo de salida de un proyecto radiofónico en este pueblo: Radio La Guancha, que este pasado enero cumplió los diez años de vida, y que salió al aire por primera vez un 24 de noviembre de 1998.
¡Cuántas historias vividas con Nardy! ¡Cuántas cosas aprendimos con él!…pues, de un corazón abierto y lleno de experiencias hay que aprovecharse y para colmo él se dejaba. Creo que supimos sacarle jugo. Nos enseñó lo básico para hacer funcionar una mesa de sonido, para poner las canciones que nos gustaban, para conocer esos detallitos que un oyente no conoce y que es la cocina radiofónica. Nos inyectó el gusanillo ese que te hace sentir pasión por algo.
Con Nardy pasamos unos años estupendos, y de su mano y enseñanza salió una cantera interesante de técnicos y locutores que hoy, tanto aquí, como en otras emisoras, están haciendo sus pinitos y ganándose la vida con algo tan complejo y serio como es un medio de comunicación.
En 1999, cuando empezó a andar ya en serio aquel proyecto illamado Radio La Guancha mpulsado por el anterior alcalde, Pepe Grillo, en el que se fajó duramente para sacarlo adelante, yo también fui uno de los que se dejó llevar por la magia de este medio, junto a otros tantos que ya no están por las cosas de la vida: trabajos, familias, y por qué no decirlo, dinero. En una época especialmente compleja para mí, la radio me sirvió como de terapia, de ayuda, de lugar para expresar lo que llevaba dentro y necesitaba expresar.
Y es con Nardy todo era más fácil. Todo salía espontáneamente cada vez que é abría el micrófono y nos ponía en antena para hacer “El Barraquito”, aquel primer intento de magazine mañanero por el que desfilaron personajes como Don Tiburcio o Boris, y que tan gratos recuerdos me trae.
Fue Nardy el que vio en mí a una persona radiofónica, pues me ha encantado desde siempre hacer imitaciones y busco siempre el lado jocoso e irónico de las cosas. Fue él quien me metió en aquel estudio y me hizo grabar mis primeras voces, mis primeros Tiburcios, mis primeras cuñas. Allí, en la radio, y con este villero, aprendí que no hay nada mejor que poder hacer lo que te gusta y encontrar gente en el camino que te acompañe explicándote cada cosa que se va uno encontrando en el camino.
Eso no podré pagártelo nunca, amigo. Ha sido usted mi maestro y hasta que Dios quiera, seguiremos echando una manita a la radio local, tan solo por sentir eso que tanto nos recalcabas: la magia de la radio.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->05 May 2009
Cruces de mayo en La Guancha
No tienen la espectacularidad de las cruces que se instalan y adornan la rambla santacrucera estos días de primero de mayo. Tampoco se parecen a las espectaculares cruces y monumentos que se montan en casas particulares en la Cruz Santa, pero a pesar de su modestia tienen el encanto de lo sencillo, no contaminado por la subvención y por el intervencionismo de algunos iluminados salvadores de nuestras tradiciones.
Son las cruces de La Guancha sencillas, adornadas con las flores del huerto, con sus orejas de burro, sus calas y los azucenones, con margaritas multicolores y con anturios quien los tuviese para darle más esplendor. Son las flores que aún siembran nuestras madres y abuelas, las mismas que ya no se molestan en sembrar muchos de nuestros jóvenes por falta de tiempo y hasta por falta de cariño.
Una tradición que se ha venido manteniendo secularmente cada vez que llega el día tres de mayo y que en los últimos años se ha ido contaminando del dinero que llega de los poderes públicos que todo lo quieren controlar, creyendo que hacen un favor regalándole las cosas a la gente.
Afortunadamente las más modestas están ahí, un año más y tienen más valor que todas esas a las que les llega los ramos de las floristerías ya hechos.Pasa como con las alfombras del Corpus Christi, han terminado degenerando por el intervencionismo municipal. y es que lo manipulado no es auténtico, es simplemente artificial.
He aquí algunos ejemplos de nuestras cruces:


(Las Tres Crucitas)

(Cruz del Natero- Santa Catalina)

(Una de las cruces de la Calle El Calvario, de las más tradicionales, pues éstas solían ubicarse en los cruces de caminos y carretreas y en fachadas de viviendas humildes y sobre las portadas tradicionales)

(Nueva cruz en la Calle Los Pinos, que evidencia que la tradición continuará)
Desde la humilde opinión de un servidor FELICIDADES a todas las personas que hacen posible el milagro de la tradición un año más.
Aunque el que suscribe
NUNCA ha sido invitado a hacer el recorrido que hacen los responsables municipales y técnicos por las cruces en el pueblo y tampoco a visitar los portales de Belén en Navidades, ni nada de nada, me quedo con la gozo de saber que la gente de este pueblo está por encima de actitudes que dejan mucho que decir de ciertos "salvadores de nuestra cultura".
Me quedo por fortuna con la conversación que mantengo con la gente, pués ésta sí que me aportan valores positivos.
Ya lo decía Martin Luther King:
"Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. cuando muerden dejan una herida profunda"
24 Mar 2009
A Manolo Sirita, en agradecimiento por su carta
No sé si habrá quedado alguien a quien Manolo Sirita (Manuel Cayetano Luis Yanes), no haya dado una copia de este escrito. Más que una copia, un periódico, pues el diario El Día hizo el día (valga la redundancia) con él, ya que tuvo que haberse comprado una edición completa.
Me alegra que Manolo (sagüero de nacimiento) se haya atrevido a escribir. Me alegro, pues en lo personal, siempre que me veía por los alrededores de su empaquetado me decía. “Ya leí tu carta al director de esta semana”, y yo, sonrojado, ¡pensaba -para mí -que esas cosas no las leía nadie! Luego podíamos estar más o menos de acuerdo o en desacuerdo en los temas criticados, pero Manolo era,y es así: apariencia de despistado pero pendiente de todo lo que se mueve a su alrededor.
La historia del barrio está ineludiblemente unida a su persona. Manolo es de esos personajes que pasarán desapercibido por la gran historia que algún día se escribirá sobre el pueblo, y que aún está por hacerse, pues aunque ha habido algún intento de hacer un libro sobre este municipio, lo que se ha hecho hasta la fecha no es del todo riguroso y está lleno de numerosos errores e imprecisiones propias de alguien que no ha vivido aquí y no conoce la idiosincrasia de esta tierra.
Yo espero a que alguien se atreva algún día a investigar y escribir un verdadero libro sobre La Guancha, sus vivencias, sus gentes, y no un tratado lleno de fechas que no sirven para nada, pues a los cinco minutos de lectura ya te aburres como una ostra. Y sinceramente lo siento por Eduardo Moas (que en paz esté) y el otro impresentable que le ayudó. Me disgusta que guancheros que tienen kilos y kilos de papeles y fotos sobre el pueblo como Salvador Pérez y Ruperto Barrios –entre otros-, tengan guardados sus trabajos de investigación en gavetas esperando ver la luz algún día.
Volviendo a Manolo, añadir que muchos de los vecinos de este barrio le deben estar agradecidos, pues a él le debieron -y deben- el trabajo que en malos momentos el les brindó. Manolo siempre estaba ahí dispuesto a dar empleo a esos estudiantes que necesitaban sacarse unas perritas en verano, a esos trabajadores que se quedaban en paro, y a otros que con la pensión que cobraban apenas les daba para vivir. Las jornadas en Las Puntas eran duras, pues en la platanera hay que sudar la gota gorda, para sacar el fruto. Pero Manolo no pedía currículos. Manolo se fiaba de la palabra y ya está.
Manolo es el azote de los madridistas, pues como buen culé se las gasta bien gastada con aquellos de la camiseta blanca, y bien que lo saben aquellos que se atreven a picarse con él.
Publico en este blog, pues no sé cómo anda Manolo de Internet, y con el ánimo de que alguien escriba algún día su nombre en San Google y pueda encontrar alguna referencia sobre él, la carta que escribió en el periódico el pasado mes de febrero, y que habla de su relación con nuestro barrio. Dice así:
“DECIR ADIÓS cuando se está en la brecha y al filo de los 80 años no es tarea fácil. Por ello, y previniendo cualquier eventualidad personal, puedo decir "hasta luego, vecinos", y mañana seguir en la brega, que es un deporte sano y relajante.
Mis primeros conocimientos del barrio datan de cuando tenía ocho años. Mi madre me comentaba de una tía, hermana de mi padre, que vivía en la costa. Tanto este lugar como Santa Catalina eran un remoto territorio para mí y los amigos de mi edad. Debo decir que nací en Las Aguas (San Juan) y que para los sagüeros de ese tiempo había que diferenciar entre Santa Catalina y la costa.
Una tarde recuerdo que mi tía Rosa -ese era su bello nombre-, cuando regresábamos varios chicos (amigos) de coger moras, y estando ella en el portón de su casa, me columbró y con esa sana alegría de la gente de la década de los treinta del siglo pasado gritó que por la pinta aquel chico era hijo de su hermano Andrés y me besó y me sonrojé. Veinte años más tarde viví muchos rodeado de su cariño.
A los 10, la primera persona de la que tengo conciencia fue doña Carmen Pérez Pérez, a través de sus sobrinos, que eran de Las Aguas. Sin embargo, a los 12, y ya en puesto de trabajo a tan tierna edad, mi personaje inolvidable fue don Felipe Vitorino. Hoy comparto vida social con alguno de sus tataranietos, que a su vez tienen hijos, por lo que doy prueba de que llevo más de seis décadas conviviendo con mis amigos de Santa Catalina.
Sé historias de sus antepasados, y como mi centro de trabajo está enclavado casi en el ecuador del pueblo, me da derecho amigablemente a conocer el cien por cien de los apellidos familiares, así como gran parte de sus propiedades de la zona rústica y urbana y, como anécdota, bastantes números de teléfono fijos de sus hogares.
No caería en el desagrado si dejara por omitir algún apellido de tan carismáticas familias, por lo que pido disculpas. Los Abreu, Afonso, Acevedo, Falcón, Regalado, Hernández, Pérez, Dorta, Silva (2), Darias, Méndez, Gómez, Domínguez, Rodríguez, Marrero, Beltrán, Viñoly, Conde, Reyes, Luis, Álvarez, García, López, Martín, Díaz, Garcé, Castilla, Betancor, Romero, Ravelo, Torres, Socas, González, Núñez, Herrera, Yanes, Bello, Bencomo, Zamora...
Llenaría un pequeño libro sobre los muchos acontecimientos vividos con mis gentes tanto en la alegría como en el infortunio. Personas, muchas queridas como hermanos, se nos han ido para siempre. No reseño nombres por no abrir las heridas que jamás podrán cicatrizar por la pérdida de sus seres queridos. Para los que seguimos en la tarea del día a día, y para todos los vecinos de todas las edades y de ambos sexos, mi gratitud por permitirme integrarme en vuestra sociedad.
El agricultor de Santa Catalina, a partir del año 40 del pasado siglo, y como consecuencia de la inesperada y bendita llegada del agua procedente de perforaciones de galerías, se forjó rudo, musculoso, intrépido. Trabajó y transformó eriales en bellas terrazas cultivables; donde la ladera sur del barrio se convirtió en un vergel. Sabemos casos puntuales donde el campesinado en esa época trabajaba duro y durante el estío en ocasiones hasta 10 horas diarias, llegando a su hogar con olor y sabor a tierra con sus deberes cumplidos.
Se nos antoja difícil ver más tarde que temprano el bello colorido de antaño: plataneras, tomates, viñedos, papas, batatas, millo, frutales, higueras, morales, cebollas, azafraneros, aro, lechugas, ajos, pimientos, etc.
Entre los años 50 y 90 retengo con nostalgia que el 90% de sus habitantes cultivaban sus tierras cosechando los productos antes descritos en cantidad y calidad. Algunos para su subsistencia y otros, como el plátano, tomates, papas y mosto, eran vendidos para obtener unos ahorros que hacían de Santa Catalina una bella estampa en su organizada economía.
Cabe recordar la entonces sana rivalidad que existía entre los labriegos por conseguir mejor peso y calidad en sus productos, sobre todo en plátanos y mosto. Se comentaba en las tertulias -siempre las ha habido- el número de piñas y las pipas de mosto que Fulanito y Menganito habían cortado y recolectado que se cosechaban en armoniosa lid de tan experimentados cosecheros. ¡Qué buenos tiempos aquellos!
Cuando los campos del barrio eran verdes, quien esto escribe conocía aproximadamente los promedios anuales que obtenían los agricultores por sus piñas y a que soy un enamorado de este sector. Debo decir que eran muy buenos conocedores del bello arte del cultivo de la platanera.
Como en toda profesión, y enganchándome en el viejo refrán, no fui profeta en mi tierra, cuestión lógica en todas las facetas por varias circunstancias, ya que muchos amigos plataneros no los conseguí como clientes. Pero los muchos que sí lo fueron representaron y representan al resto del barrio. Dije antes "mi tierra", ya que me siento santacatalinero y además tengo profundas raíces familiares en este noble y leal pueblo.
Debo decir, y así lo hago constar, que las mujeres, al margen de buenas amas de casa, han contribuido a la prosperidad de Santa Catalina, donde las casi aproximadas 350 viviendas con que cuenta en la actualidad son propiedad de sus inquilinos. Muchas familias, privándose del consumismo de todos los tiempos, les han dado estudios a sus hijos, incluso universitarios, por lo que cuenta con médicos, arquitectos, aparejadores, licenciados en Bellas Artes, en Historia, maestros enólogos, en sociales, cocineros, mecánicos, carpinteros... En fin, un rosario de trabajadores cualificados que es el orgullo de los santacatalineros, que son alrededor de mil.
Con nuestra montaña grande (Teide) cubriéndonos con su verde manto las espaldas del barrio, vamos a enumerar muchos parajes queridos por sus habitantes y que sus nombres suenan a ecos armoniosos que agradan a nuestros auditivos. Dejamos para otra ocasión los rincones del litoral, por considerarlos algo distanciados del casco: Los Granadillos, Puerta Quemada, Los Celajes, La Bautista, El Roque, La Era, La Cañada, La Calzada, La Yegua, Juandana, La Fuente, El Lomo, El Natero, La Ermita, estos dos últimos paradigma y regocijo del pueblo. En el folclore local se canta una bella estrofa y que resumimos a continuación: "Tres cosas tiene Santa Catalina / que no las tiene Madrid, / El Natero, La Ermita / y la cocina de Tití.
Se nota, se palpa por sus entrañables nombres que eran lugares puntuales en tiempos pasados por sus ascendientes.
Si algún familiar, por mi parte, haya recibido algún agravio -con tantos años de familiaridad es posible-, a mi edad les pido ternura y desagravio y de mi benevolencia a todas aquellas que de alguna manera hayamos estado distanciados. ¡Ojalá pueda conseguir ambos ruegos!
Antes de despedirme voy a darles con humildad lo que sería mi semblanza: "Por estancia guanchero, / orgullo de sanjuanero, / sentir santacatalinero, / mi gen es de sagüero.
Amigos, perdonad tan larga carta. La necesitaba. Mi familia y un servidor les decimos adiós y hasta mañana.”
Gracias Manolo, pues con tus virtudes o defectos siempre has estado presente en la vida de este pequeñito rincón de Tenerife que te dio acogida, y en el que tan bien supiste encajar.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->05 Feb 2009
La Guancha en el cupón de la ONCE

La Guancha ha sido protagonista hoy jueves del CUPÓN de la ONCE que ha rodado por toda España, y que ha llevado como imagen uno de los más emblemáticos y queridos rincones de nuestro pueblo: el Charco del Viento.
El pasado martes la directora de la Agencia Administrativa, que se ubica en Icod de los Vinos, hizo entrega al Ayuntamiento local de una réplica del mismo, que se exhibe en el hall municipal.
Aparte de la imagen que nos ha dado a conocer por España, como en otros municipios españoles, la ONCE adjunta un par de datos orientativos del municipio, como población, kilómetros cuadrados y la ubicación.
Como detalle para tener en casa enmarcado estaría bien, si lo ampliáramos convenientemente y lo editáramos en algún papel fotográfico. En el casco de nuestro pueblo ese trabajo se le da de perlas al estudio fotográfico de Miguel Ángel, el de Orange, que está ubicado en el antiguo Cine Echeyde, y si lo quiere ya poner guapo, enmárquelo con Javier, el hermano (y que conste que no cobro por publicidad)
Por cierto, vamos a ponernos a trabajar por recuperar para la memoria algunos datos sobre este cine y el Dorta, historia aún viva de lo que fueron algunas formas de ocio de aquella juventud hoy bastante adulta, antes de que nos invadieran las Wii, los coches y la despreocupación por hacer cosas sin esperar que Papá Ayuntamiento nos la organice, y después de que se celebrara los 75 años del Casino local, y no saliera a la luz ni siquiera un libro con la historia de esta auténtica institución cultural.
Y es que en este pueblo, a veces me da la sensación que si no es pago, son muy pocos los que ya hacen algo, y menos escribir. Lo digo como lo pienso.
!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->10 Oct 2008
La Virgen del Rosario y La Guancha
El día 7 de octubre, se inició este año en La Guancha, el programa de actos con motivo de día de la Virgen del Rosario. A partir de las 18:45 horas, en la parroquia del Dulce Nombre de Jesús, tuvo lugar la tradicional función religiosa que sirvió para conmemorar esta fecha.
La Virgen del Rosario está presente en nuestra parroquia del Dulce Nombre de Jesús en el altar izquierdo, según de entra en el templo. De rostro bello y sereno, y con una amplia cantidad de fieles en el pueblo, es una imagen de candelero (término que, generalmente se usa para Las Vírgenes. Tal imagen está constituida por una talla hasta la cintura, y desde estas hasta los pies, el llamado CANDELERO, que es una especie de cono truncado hecho de listones cubiertos por una tela gruesa o panel. Sobre este candelero, se ponen las prendas y encima la saya de la Virgen). Esta talla porta un rosario en la mano derecha, símbolo de su advocación, y que sujeta el Niño que tiene en la izquierda. Se tienen noticias de su restauración poco antes de finalizar el siglo pasado (1898), y en la actualidad presenta un aceptable estado de conservación.
Aunque en el pueblo ha pasado casi a un segundo plano, por tener la Virgen de la Esperanza el protagonismo principal en cuanto a actos que se celebran en su honor, hay que decir que en un pasado no muy lejano la Virgen del Rosario tuvo una presencia importante en la vida pastoral del casco.
Pero hagamos un breve recorrido por la historia de la imagen y su primitiva cofradía, que la tuvo:
“Los primeros datos de que se dispone sobre una cofradía del Rosario en el término de La Fuente de la Guancha, se encuentran en el libro que, sobre dicha hermandad, se custodia en el archivo de la iglesia parroquial de aquel lugar.
En dicho libro, en sus páginas iniciales, se halla un documento de fundación de la cofradía en la ermita de Santa Catalina Mártir fechado el domingo del Rosario 6 de abril del año 1603.
La cofradía del Rosario tenía, desde sus comienzos, como principal fuente de ingresos, las limosnas que recogían los mayordomos cuando iban pidiendo por las puertas de las casas y que aparecen reflejadas en los cargos de las cuentas como “limosna de puertas”; también la limosna de Jueves Santo o Año Nuevo; en el tiempo de las cosechas la “limosna de trigo en las eras”, la “limosna de bino” durante las vendimias o “limosna de seda” durante la época de la producción de capullos y manufactura de los mismos para la producción de seda que tan extendida estuvo por las localidades del norte de la isla.
No se han encontrado documentos que justifiquen el paso de la cofradía de Ntra. Sra. del Rosario a la ya entonces parroquia del Santo Nombre de Jesús del lugar de La Fuente de la Guancha, aunque no parece deberse este hecho a la erección de curato en dicha iglesia el 20 de junio de 1630 por el obispo de las islas D. Cristóbal de la Cámara y Murga.
Aunque a finales del siglo XVII se encuentran varios descargos que van destinados a la fabricación de un altar y un nicho para la virgen, algunos años después, en el primer tercio del siglo XVIII, la Cofradía emprende el proyecto más ambicioso que afrontó desde que se fundó: la construcción, anexa a la nave de la iglesia, de una capilla para la Virgen del Rosario, con el consiguiente retablo, siguiendo tal vez en esta iniciativa a la cofradía del mismo nombre de la iglesia parroquial de S. Juan de la Rambla.
Aunque la capilla parece haber estado concluida antes de noviembre de 1713, el retablo tardó algo más en ejecutarse, pues no aparece hasta que rinde cuentas el que había sido mayordomo desde el año 1728 a 1731. La construcción de una capilla y un retablo, hizo que los hermanos abordasen también el cambio de la escultura cuya advocación da nombre a la cofradía, quizás con la intención de colocar una más apropiada a la obra que realizaron y que reflejaba el gran aumento experimentado en el patrimonio de la hermandad. De la escultura de la Virgen que hasta entonces veneraban, ningún dato se posee, ni tampoco si se trataba de la misma imagen de bulto de Ntra. Sra. del Rosario que aparecía en el inventario de la ermita de Santa Catalina. Lo cierto es que, sobre la nueva imagen de candelero, conocemos que se trajo de La Laguna en 1734, probablemente esculpida en alguno de los talleres que allí se dedicaban a enriquecer con su labor el patrimonio artístico religioso de las islas.
La Hermandad del Rosario comenzó su decadencia a finales del siglo XVIII, probablemente durante los últimos años del curato del polémico D. Domingo Álvarez de la Guardia que tanta discordia generó entre los vecinos e incluso entre los cofrades.”
(Fuente: www.fuentedelaguancha.org)
Un poco de historia.-
Sobre la celebración con actos festivos apenas existen documentos. Siempre ha sido una fiesta considerada menor, pero al tener el Rosario una importante presencia en el culto cristiano, los guancheros han organizado pequeñas actividades para celebrar su día.
Su fiesta fue instituida por el Papa san Pío V el 7 de Octubre, aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la Batalla naval de Lepanto (1571), atribuida a la Madre de Dios, invocada por la oración del rosario.
El rezo del Santo Rosario surgió en el año 800 a la sombra de los monasterios, como «Salterio de los laicos». Mientras los monjes rezaban los 150 salmos, a los laicos se les enseñó a rezar 150 Padrenuestros. Después, se formaron otros tres salterios con 150 Avemarías, 150 alabanzas en honor de Jesús y 150 alabanzas en honor de María. En 1365 se dio inicio a una combinación de los cuatro salterios, dividiendo las 150 Avemarías en grupos de diez y poniendo un Padre nuestro al inicio. En 1500 se estableció, para cada grupo de diez Avemarías, la meditación de un hecho de la vida de Jesús o María, y así surgió el actual Rosario de quince misterios. Rosario significa «ramillete de rosas, que ha representado para la Cristiandad una fuerza para abrir brecha en el Corazón de Dios. El "Ave María", como oración o antífona, ya figuraba en el Misal Romano en el 650. Desde 1100 al 1200 ya el rezo del "Ave María" es muy frecuente en varios países y muchas personas reemplazaban los 150 salmos por 150 Avemarías. Ya en 1483 en muchos países se había añadía al "Dios te Salve María", "Santa María Madre de Dios”. En 1569, Pío V prescribe a todo el mundo el Rosario con sus Padrenuestros, Avemarías y Gloria. En 1569, Pío V, en una Encíclica, recomienda rezar el Rosario tal como se reza ahora.
Según se cuenta en varios documentos históricos de la época, Los musulmanes ya habían arrasado con la cristiandad en el norte de África, en el medio oriente y otras regiones. España y Portugal se habían librado después ocho siglos de lucha. La amenaza se cernía una vez más sobre toda Europa. Los turcos se preparaban para dominarla y acabar con el Cristianismo.
La situación para los cristianos era desesperada. Italia se encontraba desolada por una hambruna, el arsenal de Venecia estaba devastado por un incendio. Aprovechando esa situación los turcos invadieron a Chipre con un formidable ejército. Los defensores de Chipre fueron sometidos a las más crueles torturas.
El Papa San Pío V trató de unificar a los cristianos para defender el continente pero contó con muy poco apoyo. Por fin se ratificó la alianza en mayo del 1571. La responsabilidad de defender el cristianismo cayó principalmente en Felipe II, rey de España, los venecianos y genoveses. Para evitar rencillas, se declaró al Papa como jefe de la liga, Marco Antonio Colonna como general de los galeones y Don Juan de Austria, generalísimo. El ejército contaba con 20,000 buenos soldados, además de marineros. La flota tenía 101 galeones y otros barcos más pequeños. El Papa envió su bendición apostólica y predijo la victoria. Ordenó además que sacaran a cualquier soldado cuyo comportamiento pudiese ofender al Señor.
San Pío V, miembro de la Orden de Santo Domingo, y consciente del poder de la devoción al Rosario, pidió a toda la Cristiandad que lo rezara y que hiciera ayuno, suplicándole a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro.
Poco antes del amanecer del 7 de Octubre la Liga Cristiana encontró a la flota turca anclada en el puerto de Lepanto. Al ver los turcos a los cristianos, fortalecieron sus tropas y salieron en orden de batalla. Los turcos poseían la flota más poderosa del mundo, contaban con 300 galeras, además tenían miles de cristianos esclavos de remeros. Los cristianos estaban en gran desventaja siendo su flota mucho más pequeña, pero poseían un arma insuperable: el Santo Rosario. En la bandera de la nave capitana de la escuadra cristiana ondeaban la Santa Cruz y el Santo Rosario.
La batalla duró desde las 6 de la mañana hasta la noche. En la batalla de Lepanto murieron unos 30,000 turcos junto con su general, Hali. 5.000 fueron tomados prisioneros, entre ellos oficiales de alto rango. 15.000 esclavos fueron encontrados encadenados en las galeras y fueron liberados. Perdieron más de 200 barcos y galeones. Los cristianos recuperaron además un gran botín de tesoros que los turcos habían pirateado.
Los cristianos lograron una milagrosa victoria que cambió el curso de la historia. Con este triunfo se reforzó intensamente la devoción al Santo Rosario.
El origen de la quema de los barcos.-
Aunque no está documentada, nuestros amigos Pepe, el de Chico y el realejero Carmelo Padilla decidieron en el año 2003 darle un nuevo impulso a una festividad, que se estaba muriendo víctima, como otras muchas cosas, de la amplia y diversa oferta de ocio y el agotamiento propio de los años. Así surgió la idea de construir dos barcos de hierro, uno que simularía un navío cristiano, y el otro una galera turca y enfrentarlos en una singular batalla. Después de buscar apoyo local, nos trasladamos a Guía de Isora, que ya tenía en marcha esta tradición similar desde hacía algunos años, y que representaban en las cercanías de la plaza una modesta batalla de Lepanto con dos barcos cargados de fuego, simulando un enfrentamiento.
De allí se trajo un boceto que se perfiló y se adaptó a las posibilidades que se tenían de representar algo similar en la plaza de la Iglesia. Así, el día 12 de octubre de 2003 se pudieron ver en el frente del escenario de la plaza los dos navíos, perfectamente pertrechados e atiborrados de cohetes y cascadas de fuego, a los que acompañó durante su batalla una estruendosa exhibición pirotécnica y la narración de tal hazaña por una voz en off. Al final del acto –que causó gran admiración en las personas que se congregaron en la procesión-, se desplegó un enorme póster de la Virgen del Rosario como alegoría a su victoria.
Descripción de la batalla.-
La batalla de los barcos, que así se conoce en el pueblo, consiste básicamente, en el encuentro entre dos navíos hechos en metal, de un metro y medio de largo cada uno. Uno va identificado en sus velas con la Cruz de Santiago y el otro con símbolos musulmanes (en este último se utiliza material inflamable y velas de papel para que puedan arder fácilmente) Estos barcos que imitan perfectamente los de la época, están construidos con hierros y van llenos de cohetes y cajas chinas y tras chocarse, simulan la batalla. Para la ocasión, el Ayuntamiento de La Guancha, crea una estructura en la plaza, que consta de dos postes de hierro al que se le ata un cable acerado, estirado por dos tensores. Sobre el cable, ruedan los barcos a través de dos poleas. Para trasladar los barcos en una y otra dirección, éstos llevan en cada punta una cuerda, que sirve para que una persona desde el suelo pueda tirar de ellos. Al final tras quemarse por completo el barco con simbología musulmana, se despliega un gran póster en un lateral de la iglesia del Dulce Nombre de Jesús, con la imagen de la Virgen del Rosario.
Otras celebraciones afines a la nuestra.-
LA LIBREA DE VALLE GUERRA, UNA TRADICION
PARA PRESERVAR
EL Cabildo Insular de Tenerife ha decidido iniciar el expediente para la declaración de la Librea de Valle de Guerra como Bien de Interés Cultural. Una noticia que llena de alegría al pueblo lagunero por cuanto se reconoce una tradición muy enraizada en la localidad y que de esa manera queda preservada para la posteridad. Se trata de un acto sacramental de tipo etnográfico que se lleva a cabo desde hace casi tres siglos - excepto durante el período de la Guerra Civil -, cuya representación está inspirada en la histórica batalla de Lepanto (1571), por lo que aquilata notorios valores históricos y artísticos.
Tales valores son requisitos que se encuentran contemplados en la Ley 4/1999 de Patrimonio Histórico de Canarias, que es la normativa que regula los bienes declarados de Interés Cultural y en su artículo 17 establece un régimen singular de protección y tutela para todos aquellos testimonios de la cultura isleña. La protección que obtenga ahora permitirá también garantizar para esa manifestación histórica y cultural del pueblo de Valle de Guerra la colaboración de las Administraciones e instituciones públicas. Así, se mantendrá la continuidad de la representación de la Librea para disfrute y legado cultural de futuras generaciones. Cabe recordar que la Librea es una alegoría de la lucha entre la flota naval del imperio turco y la armada de la Liga Santa, con el fin de frenar la expansión musulmana que amenazaba a Europa Occidental y al norte de África.
Son escasas en el Archipiélago las representaciones de moros y cristianos, pues se extienden al territorio peninsular, y en el caso de esta fiesta se conocen variantes de la representación en Baleares, Hispanoamérica y en Filipinas. El evento consta de tres partes bien diferenciadas: en primer término, el desfile de los barcos de la Virgen por las calles de la localidad; en segundo lugar, la procesión de la Virgen del Rosario, escoltada por una escuadra de soldados de Librea; y, por último, la representación teatral de la Librea propiamente.
Sin duda, el inicio del expediente para que esa representación sea declarada como Bien de Interés Cultural puede servir como acicate para revitalizar, año tras año, una tradición perenne en esa localidad de Aguere.
LA BATALLA DE LEPANTO DE BARLOVENTO
(LA PALMA)
El Cabildo de La Palma ha comenzado los trámites para la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) relativo a acontecimientos y actividades tradicionales, con categoría de ámbito local, a favor de la representación de la Batalla de Lepanto, que se celebra en Barlovento.
Según los investigadores, no existe certeza desde que año se viene representando esta fiesta, si bien los primeros datos históricos datan de principios del siglo XIX.
Cada tres años se celebra esta representación de la batalla entre la Santa Liga y el Imperio Otomano, que en honor de la patrona del municipio, Nuestra Señora del Rosario, el pueblo de Barlovento ha sabido conservar celosamente.
La representación tiene lugar en el margen derecho del barranco del Pilón. Desde media tarde, en el castillo musulmán ondeaba la bandera roja con la media luna, mientras la tropa turca prestaba guardia a esta fortaleza, hecha de palos de monte y papel pintado. En el simulado mar, de repente, se ven avanzar las velas blancas de un barco cristiano, a cuyo mando va don Juan de Austria. Después se produce un diálogo entre el castillo y la nave, que termina con una batalla naval y el abordaje de la marinería cristiana, que acaba con la flota musulmana. Sólo queda la toma del castillo, defendido por los moros. Se producen explosiones de artillería, la lucha cuerpo a cuerpo, la toma de prisioneros y el izado de la bandera española a los sones del himno nacional. Los musulmanes, heridos y encadenados, son llevados prisioneros a la iglesia, donde los aguarda la Virgen en la puerta. Entran todos en el templo y los musulmanes se convierten al catolicismo, para luego salir acompañando a la Virgen.

Uno de los barcos (el cristiano), de la Batalla de Lepanto de La Guancha
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->
13 Ago 2008
A la memoria de Don Delfín Bello, último alfarero de La Guancha
Pinolere –ese barrio ubicado en la parte alta de La Orotava- y la asociación cultural que allí trabaja desde hace dos décadas, nos traerá un año más su conocida feria artesana. En esta ocasión estará dedicada al barro y los oficios relacionado con el. Será una ocasión única de poder disfrutar de la contemplación de los últimos artesanos de esta especialidad que nos van quedando, pues como todo, las labores artesanales también tienen los días contados.
Este año acudiré puntualmente a esta cita, pues es de las más que me gusta, ya que otras ferias artesanas se han convertido en auténticos mercadillos –basta con ver la de Garachico o San Juan de la Rambla-. Y será una ocasión especial, pues varios amigos de El Alfar –ese grupo incansable de amigos del barro de Guamasa- andan buscando a todos esos alfareros, ya desaparecidos, para rendirles un homenaje póstumo. Una deuda que debemos pagar, pues esa generación de hombres y mujeres trabajaron incansablemente en una época en la que había que hacer los utensilios, la loza y los aperos para la casa y el campo, no como hoy, que se compran en cualquier 150 y en dos usadas los tiramos.
En La Guancha han contactado con nuestra amiga Tata, la del taller artesano, y ésta ha pensado inmediatamente en nuestro querido y no hace mucho desaparecido Delfín Bello, que durante los últimos años de su vida se dedicó en su Farrobo natal en cuerpo y alma a este noble oficio.
Ya que en La Guancha no se le ha rendido ningún reconocimiento –nuestras autoridades locales sabrán por qué-, me gustaría dejar para el ciberespacio una pequeña entrevista que se realizó en el periódico local “El Quiosco”, en la que este hombre bonachón y noble, aquejado en sus últimos años de la temida artrosis, dejó para muchas personas que sí le valoramos, numerosos trabajos hechos a mano, y que en mi caso guardo como oro en paño.
Gracias Don Delfín, que sirva esta entrevista realizada por Blanca González para que, quien la lea le conozca y sepa que usted anduvo por aquí luchando contra molinos de viento en épocas muy duras. Acuérdese de nosotros donde quiera que esté, pues aquí los que le quisimos y valoramos, le echamos mucho de menos. Ojalá le puedan un día reconocer sus méritos, y al menos le puedan dedicar una placa con su nombre en la calle donde, en los últimos años de su vida, nos recibió y nos hizo pasar buenos momentos alrededor de sus tallas de barro, sus tostadores y esas figuritas que sabía hacer, y que por cierto, le daba poco importancia. Así de modesto era usted.
Vida y obra de un hombre de El Farrobo (La Guancha): Delfín Bello
Las manos sabias de la alfarería guanchera
La Guancha siempre se ha caracterizado por ser cuna de artesanos. Estos han sabido hacer, con sus manos, obras maravillosas que nada tienen que envidiar a las máquinas, cada vez más sofisticadas, que hacen cualquier cosa en serie.
Un “creador” de estas obras de arte tradicionales es Delfín Bello, que a sus 77 años aún recuerda las tardes que pasó haciendo, a mano, tallas, tostadores de los chicos y de los grandes, braseros, porrones, barricas y cualquier otra cosa que las manos pudieran modelar y que el bolsillo estuviera dispuesto a comprar.
Guanchero de nacimiento y, también, de corazón, este hombre, que se convirtió en maestro de la alfarería tradicional, nació en La Cruz del Brezo, y allí permaneció hasta casarse, momento en el que se trasladó a su actual residencia en El Farrobo.
El dicho ¡de casta le viene al galgo! se cumple a la perfección en Delfín. Algún instinto, muy oculto, le hizo modelar figuritas y vasijas desde su más tierna infancia. A ello, claro está, le animó el observar cómo su abuela, su madre, y, también, sus tías, trabajaban el barro convirtiéndolo en cualquier utensilio que pudiera venderse.
Desempeño diferentes trabajos antes de dedicarse a la alfarería
Recuerda, emocionado, cómo su abuela, siendo ya una mujer de avanzada edad, casi centenaria, sacaba fuerzas de flaqueza para ayudar a su hija a conseguir más cosas que vender. Y es que se quedó huérfano de padre siendo muy pequeño, y su madre tuvo que sacar a delante a sus cinco hijos (los que sobrevivieron después de diez partos) con lo único y lo mejor que sabía y se le daba bien hacer: modelar el barro.
“Lo más que se vendía eran tostadores y cosas de esas, y así nos crió mi madre a mis hermanos y a mí (que era el más pequeño) Ibamos hasta Buenavista, cargados con un cesto lleno de loza que había que vender o cambiar por comida”
Pero Delfín no siguió, desde el primer momento, la tradición familiar. Y como no pudo estudiar, porque según él “en aquel tiempo aquí no había ni escuelas”, cuando fue haciéndose mayor, con 17 años, empezó a trabajar de peón, “o sachando papas o cualquier cosa que salía”. También estuvo haciendo la carretera de Las Cañadas del Teide, y después se fue a Puerto de la Cruz, “a hacer los primeros hoteles de allí”.
Su último trabajo fue en una galería, en la del Frontón. Cuando rondaba los cincuenta ya no quiso trabajar más. O mejor dicho, quiso trabajar en algo que tenía pendiente, en algo que llevaba en la sangre y a lo que no podía negarse por más tiempo: la alfarería.
Una nueva vida después de los cincuenta
Con sus dos hijos ya mayores (a los que, por cierto, la Alfarería no les sedujo igual que a su padre, y para los que únicamente fue un juego de niños) Delfín comenzó junto a su mujer, Rosenda, una vida diferente. Su jornada laboral comenzaba después del mediodía. Cuando ya había dado de comer a los animales, o había hecho cualquier otra cosa, se sentaba en su taller a “trabajar”.
Cuenta, modestamente, corno, si quería, podía hacer hasta diez cosas en un par de horas, “se cogían los pelotitos de barro y se iban poniendo y se hacía un tostador, una talla, o lo que fuera. Lo que pasa es que después había que cortarlo, arreglarlo y pintarlo. Y si era una talla grande, había que hacerla de dos o tres veces, porque si la levantabas se te caía”.
Trabajaba sólo, con sus manos, mientras su mujer se dedicaba a las tareas de la casa. Y estuvo durante un tiempo cocinando la producción cerca de la vivienda, en El Farrobo, pero después empezó a llevarlo todo al Taller de Artesanía de La Guancha.
Y fue en el Taller de Artesanía donde se dio-a conocer, aún más si cabe, su destreza y delicadeza para trabajar el barro, sin torno, y hacer cualquier cosa que se le encargara. Nunca creó ningún objeto extraño “porque todo lo que hacía era para vender, trabajaba para comer y la gente lo compraba todo”.
Decidió probar suerte fuera de La Guancha, y estuvo en varias ferias de Artesanía, entre ellas la de Pinolere, en La Orotava, a la que acudió durante cuatro o cinco años seguidos. Y allí le fueron bien las cosas, pues siempre gustó de llevar bastantes utensilios que vendía con mucha facilidad.
Maestro de maestros
Delfín fue también un gran maestro, y dio buena muestra de ello en los cursos que impartió en el Taller de Artesanía de La Guancha, o cuando intentó enseñar a varios jóvenes a ser buenos alfareros mientras él, sentado en una silla, les decía cómo tenían que ir haciendo cada cosa. Y le da pena que se pierda el oficio, que ya nadie trabaje como lo hacía él, con las manos, pero afirma, cansado, que ya no tiene edad ni ánimos para enseñar.
La enfermedad de su mujer, Rosenda, que falleció hace poco menos de un año, supuso el final de su carrera de artista-artesano. Ahora vive solo, en una casa que a veces se le viene encima. Aprovecha alguna ocasión para ir a visitar a sus hijos que viven en el sur de la Isla. Otras, son sus familiares los que le visitan y le hacen compañía. Las menos, cuando pasa todo el día sin hablar con nadie, y dice para sí “me voy a volver mudo de no hablar”.
La edad no perdona, y a sus 77 años le cuesta mucho andar porque la artrosis se ha apoderado de sus piernas. Pero aunque esté delicado de esta parte del cuerpo, la cabeza la sigue teniendo en su sitio y su corazón le aflora por todos los poros. Sus ojos son fiel reflejo de una larga vida, en la que ha tenido que trabajar duro para salir adelante, en la que ha sembrado, con el fruto de sus manos, muchos lugares. Son ojos tristes y cansados por el tiempo pasado, que para él, siempre fue mejor.
12 Ago 2008
La trilla vuelve a La Guancha
En los tiempos que corren resulta bastante difícil poder encontrar cosas que realmente te gusten y no haya que pagar precios abusivos por disfrutarlas. Y es que hoy se paga por todo (y que conste que respetamos el legítimo derecho a cobrar y vivir de un negocio), pero casi siempre lo bueno suele estar prohibido o es ilegal, y normalmente cuesta mucho, y como bien sabemos no está el horno para muchos bollos. Hay que buscar y elegir entre las alternativas que se nos presentan.
Hoy he tenido la oportunidad de disfrutar de un espectáculo digno de cualquier televisión de pago. He podido rememorar (casa que me gusta mucho) parte del pasado de esta tierra guanchera que nos toca vivir, aunque eso sí, un poco aderezado de cierta modernidad, porque inexorablemente –para bien o para mal- todo evoluciona.
Desde hace varios días llevo observando la maravilla que es ver un campo sembrado de trigo y como, poco a poco, con la acción del sol y la poquita agua que nos regala el cielo, las espigas se van dorando para su cosecha en época estival. Esto empieza a ser muy frecuente por la zona de Los Campeches, en Icod el Alto, donde se han tomado en serio el asunto del cultivo de cereales.
Este cultivo, que hace unos años, era algo muy habitual por esta zona se ha convertido en algo del recuerdo, algo que desapareció el mismo día en que empezó a venir, por ejemplo, la harina empaquetada y elaborada de trigos peninsulares, y hoy en día con granos traídos de la pampa argentina. La gente emigró del campo a trabajar en la construcción, buscando mejor porvenir con menos sacrificio. Resultado: abandonamos nuestras raíces.
El amigo Felipe, en Llano Méndez, tiene unas huertas, que por eso de poder eliminar la terrible polilla de la papa y otros bichos llegados de América -con eso de que vivimos en una tierra donde se importa todo porque aquí ya no se produce, y a veces con consecuencias nefastas-, sembró este año trigo. La cosecha, que presentaba hoy un aspecto estupendo bajo el recalmón del día, se la cegó una trilladora comprada por el Cabildo Insular y puesta a servicio de los agricultores –no todo lo que hace papá Cabildo es malo, seamos justos-, y que va desde El Palmar hasta Acentejo cegando los cereales que se están empezando a volver a cultivar, en un nuevo resurgir esperanzador.
Aunque yo no la llegué a ver, si me contaron algunos amigos, que en el Barranco de La Asomada había una gran trilladora que pasó a realizar durante algunos años el duro trabajo que hacían nuestros habitantes de las medianías: cegar y trillar en la vieja era con animales de carga o yuntas. La trilladora yace hoy en las instalaciones del parque móvil municipal, víctima del olvido secular al que sometemos las cosas que ya no nos sirven o no nos interesan. Una pena.
También había en la huerta de Felipe una empacadora de paja, que por detrás de la trilladora traída de la Europa continental, iba realizado su trabajo pacientemente, para que se llevara la paja ya preparada un conocido para sus animales, cuatro caballos y un burro, que tiene como una niña bonita, pues como sabemos se están perdiendo, y cualquier día ya solo los podremos ver en fotografías.
Gocé, brinqué y gaste dos carretes de fotos y una tarjeta de la camarita digital que me acompaña. Guardaré este material como oro en paño, como guardo otros retales de este pueblo, que vivió del campo y para el campo, y que hoy, intenta dar un chance un grupo de románticos agricultores que intentan no perder sus raíces.
¡Qué pena que desde las instituciones públicas no se trabaje más por recuperar nuestros orígenes! Recuerdo aquello que me dijo un maestro amigo que trabaja en Santa Cruz, al preguntarle a un niño de la clase de dónde venía la leche, y este le contestó que de la nevera.
Me queda la esperanza de leer en la prensa de hoy que ya se están empezando a ver algunas personas, que con esto del reventón de la construcción, están volviendo a limpiar la huerta e intentar cosechar al menos la comida para casa. ¿Volverán esos tiempos? No sé. Lo que si me gustaría ver en La Guancha como se arregla la vieja trilladora y se coloca, a modo de monumento, en algún punto estratégico del pueblo. Nuestras jóvenes generaciones no pueden perder las nociones de un pasado reciente, pues sin estos referentes, creo que poco podrán valorar la tierra dónde viven y en la que sus padres le sacaron adelante.
Ya en Icod el Alto, los miembros de la asociación que está poniendo en marcha proyectos de recuperación de los cereales y que están apoyados por el Cabildo y su Consejero de Agricultura –el denostado, al menos desde mi punto de vista, José Joaquín-, está terminando de arreglar una trilladora para ponerla fija a trabajar en época de recolección. Y es que, en otros sitios ya han empezado a tomarse en serio las alternativas al bloque y al turismo. ¿Para cuándo se concienciarán en La Guancha?
Creo que no basta con cursos para saber aplicar los fitosanitarios, más bien se deberían dar cursos para no aplicarlos y practicar una agricultura lo más respetuosa con el medio que nos rodea. Hay una Agencia Agraria en San José a la que no se le está sacando partido, existe una cooperativa que malvive y tiene que dedicarse a recoger las papas bichadas, y ya no hablemos de los mercados del Agricultor: véanse los casos del Mercado de San José, convertido en Centro Comercial y el de La Guancha, que va a paso de hormiga (ya se sabe que una obra que depende del cuentagotas de las subvenciones, tarde sale)
Me temo que ya es demasiado tarde, y que lo que he visto hoy en Llano Méndez sea ciencia ficción. Hace falta acción, personas y políticos implicados realmente con la tierra, la que se pisa, la que se suda y la que nos ha permitido estar hoy aquí. Está bien construir, pero ¿qué pasa con nuestros campos? ¿Qué pasa con los “jardineros del paisaje”, que no son otros que nuestros agricultores?
Miro el Cerrogordo y me da sentimiento. Sin embargo, yo hoy he gozado y me siento más unido a la tierra, a mi tierra, y a la gente que la trabaja y la vive, les animo y me animo también a sembrar mi pequeña parcelita, y así se lo haré ver a mi descendencia. No podemos perdernos, pues el sendero ya lo marcaron nuestros antepasados, y tarde o temprano, los viejos tiempos pueden volver.

Tags
Categorías
- A golpe de satélite
- ¿A que no sabes...?
- ¿denunciable?
- Berlusconadas
- casualidades, copias o plagios
- Coge recortes y aprende
- Conciertotono de humor
- Convocatorias
- Crónicas de pandorga
- De artesanía
- de caraduras y golfos
- De mal gusto
- El cartelista misterioso
- El tarugo de la semana
- Fotoimpactos
- Fotoreportaje de La Guancha
- Frases lapidarias
- Galería de horrores navideños
- guancheros
- La Guancha por el mundo
- La viñeta
- Lo que haría yo
- maltrato animal
- milagros naturales
- mis humoristas favoritos
- Nos necesita
- Noticias imposibles
- para compartir y pensar
- Parecidos razonables
- placeres del cuerpo y el alma
- recomendamos
- Reflexiones personales
- Reivindicaciones
- sanjuanadas
- Se hizo justicia
- Sin desperdicio
- Sobre La Guancha
Enlaces
- actualidad ecologica mundial
- Actualidad parroquial de La Guancha
- Actualidad regional en Archipiélago noticias
- actualidad sobre el mundo de la miel
- Actualidad sobre Tenerife por gente de la calle
- Adena
- Alojamiento rural-La Guancha (1)
- Alojamiento rural-La Palma
- Aluteide aluminios
- amnistia internacional
- Asamblea por Tenerife
- Así lo ve: www.másmillo.net
- Asociación Pegral
- Auditorio de Tenerife
- Ayuda en accion
- ben magec
- Bodegas Viñatigo
- Campaña a favor de los Reyes Magos
- Campo, oficios y sabores canarios
- Canal solidario: ayuda al tercer mundo y más
- Canarias insurgente
- Central hidroeólica de El Hierro
- Comisiones Obreras
- Comisiones Obreras
- Cruz Roja Española
- D.O. Ycoden Daute Isora
- De transporte y carreteras en Tenerife
- Defender a los animales
- doraemon
- El blog de Calero
- El sitio de Alberto Vázquez Figueroa
- El sitio de Alberto Vázquez Figueroa
- ellornitorrincoenmascarado
- Energías renovables
- Eurocan aluminios
- Fundación canaria Carlos Salvador y Beatriz
- Hogar Santa Rita
- Información agrícola de actualidad
- Injusticias, violacion de derechos humanos, etc.
- Instituto de Energias Renovables
- intermon
- Izquierda Unida
- Jardín Canario en Gran Canaria
- Joaquin Araujo
- José Saramago: blog y otros
- La otra actualidad de Tenerife
- La realidad canaria documentada y comentada
- Lo más casposo de Canarias
- Manos Unidas
- Médicos sin frontera
- Metienenfrito (caña y más caña)
- Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino
- Mundo y actualidad ornitológica
- No incineracion de la basura
- No Puerto de Granadilla
- Noticias sobre ecología:propuestas, etc.
- Nuestros espacios naturales y su nivel de protección
- Ocio juvenil:LaCupula.com
- Periódico Diario de Avisos
- Periódico La Opinión de Tenerife
- Policía Local
- Protección de las aves
- Proyecto Cultural Pinolere
- Radio La Guancha - FM 107.2
- Revista de humor "El Jueves"
- Rock guanchero: "barrio conflictivo"
- Salvemos la selva
- Teatro Leal-La Laguna
- Unicef
- Viña Zanata La Guancha
- video
- www.ecologistasenaccion.org
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007

