18 May 2009
Fábula del halcón y el ruiseñor
Como siempre, buscando historias. Bueno, en realidad buscaba la historia de Pandora, pero un libro me llevó a otro y de pronto me encontré sumergido en esa maravilla que son los Trabajos y días de Hesíodo. Tras el cuento de la mujer malvada que soltó los vientos de la desgracia descubro esa otra gema engastada que resulta ser la fábula escrita más antigua de la literatura occidental. Siglo VIII a. C. La fábula del halcón y el ruiseñor. Me siento un Indiana Jones, qué importa que no sepa leer el griego antiguo como el sabio profesor José Luis Calvo Martínez (autor, por cierto, de una de las mejores versiones en español de la Odisea). Si algo bueno tiene la ignorancia es la alegría de descubrir, aunque sea lo archisabido lo que se descubra. Esta fábula es anterior a las de Esopo y a los cuentos del Panchatantra indio (los cuales se escribieron siglos después --las fábulas griegas y los llamados cuentos orientales tienen la misma matriz mesopotámica--). Se partirá de risa el profesor Calvo cuando se lo cuente.
.
FÁBULA DEL HALCÓN Y EL RUISEÑOR
Ahora contaré una fábula a los reyes, aunque sean sabios.
Así habló un halcón a un ruiseñor de variopinto cuello mientras le llevaba muy alto, entre las nubes, atrapado con sus garras. Este gemía lastimosamente, ensartado entre las corvas uñas y aquel en tono de superioridad le dirigió estas palabras.
"¡Infeliz! ¿Por qué chillas? Ahora te tiene en su poder uno mucho más poderoso. Irás a donde yo te lleve por muy cantor que seas y me servirás de comida si quiero o te dejaré libre. ¡Loco es el que quiere ponerse a la altura de los más fuertes! Se ve privado de la victoria y además de sufrir vejaciones, es maltratado."
Así dijo el halcón de rápido vuelo, ave de amplias alas.
.
En su edición de las fábulas de Esopo, Carlos García Gual cita esta precisa definición de Janssens:
"La fábula es un relato de poca extensión, en prosa o en verso, que se propone instruir, destacar una verdad, enunciar un precepto con la ayuda de una historieta que ilustra un caso dado y cuya conclusión lógica tiene la fuerza de una demostración y el valor de una enseñanza. La lección que se desprende de la misma está formulada en una máxima, o bien, sobreentendida, procede por inducción: es la moraleja. La fábula es propiamente la puesta en acción de una moraleja por medio de una ficción, o, incluso, una instrucción moral que se cubre del velo de la alegoría".
.
A Nietzsche le encantaba la ideología implícita en estas historias, tan alejada de las odiosas parábolas y alegorías cristianas. El mundo natural es cruel. El grande devora al pequeño, el astuto engaña al débil. Pragmatismo sin trascendencia. Es el espíritu agonal griego, carente de resentimiento, que ensalza siempre a los mejores y más fuertes. De todas formas Hesíodo se explaya en una prolija moraleja que puede querer decir varias cosas: por ejemplo, que si los hombres no quieren ser como los animales deben contrapesar el ciego ejercicio del poder con la justicia. Los humanos han inventado algo mejor que la simple voluntad de poder, parece querer decir: la virtud, la rectitud, el ejercicio de lo que es justo. Solo así tendrán alguna oportunidad de alejar su destino del de los animales, "pues esta ley impuso a los hombres el Cronión: a los peces, fieras y aves voladoras, comerse los unos a los otros, ya que no existe justicia entre ellos".
Es significativo que la primera fábula escrita trate sobre el poder y la justicia. Seguro que Leonardo Sciascia lo sabía.
.
[ HESÍODO, Teogonía. Trabajos y días, Barceona, RBA, 2006. Colección Biblioteca Gredos. Introducción, traducción y notas de A. Pérez Jiménez y A. Martínez Díaz ]
.
[ ESOPO, Fábulas, Barcelona, RBA, 2006. Colección Biblioteca Gredos. Introducción general de Carlos García Gual. Introducciones, traducciones y notas de P. Bádenas de la Peña y J. López Facal ]
.
[ al principio, la fábula ]
.
Sobre este blog
El clavo en la pared
Jesús OrtegaJesús Ortega (Melilla, 1968) es autor de los libros de cuentos "El clavo en la pared" (Cuadernos del Vigía, 2007) y "Calle Aristóteles" (Cuadernos del Vigía, 2011), y está incluido en las antologías "Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual" (Menoscuarto, 2010) y "Pequeñas resistencias 5. Antología del nuevo cuento español" (Páginas de Espuma, 2010).
.
.
Últimos Comentarios
- El cuento del hombre lobo en El satiricón de Petronio 14 comentarios michel Pichu SOFÍA PAMELA FGKJK
- Un cuento de John Updike 12 comentarios laura cristinziani José Cruz Cabrerizo Ángel Pasos Jesús Ortega NuriaNómada
- El delicado bartleby Joseph Joubert 13 comentarios Luis Eduardo Rivera Miguel A. Zapata isaperezdelpulgar Jesús Ortega Miguel A. Zapata
- Taller de escritura de Juan Mayorga 1 comentario trasindependiente
- Fábula del halcón y el ruiseñor 11 comentarios Julio Hermaz. daniel daniela anonimex Manuel M. Mateo
Tags
Categorías
- aforismos
- aforismos: esquirlas
- al principio, la fábula
- arte de las citas
- basuras, restos, fragmentaria, reciclaje
- clásicos en la nevera
- contar el cuento
- contemporáneos
- cuaderno de nueva york
- cuaderno de tesalónica
- cuadernos del vigía
- cuentos del clavo y otros cuentos
- cuentos encontrados / robados
- decálogos
- el clavo en la pared
- folk tales
- fragmentos de una poética invisible
- hallado en un cuaderno de notas
- libros de cuentos
- libros que nunca leeré
- listas
- maestros antiguos: joubert
- maestros antiguos: onetti
- maestros antiguos: sciascia
- maestros antiguos: sterne
- maestros antiguos: valadés
- manifiestos
- mentirosos y otros narradores
- microensayando
- microrrelatos
- musarañas
- notas de lectura
- novelas
- otros narradores
- poéticas
- proyecto escritorio
- técnicas: el final del cuento
- técnicas: el taller
- técnicas: el título
- técnicas: la descripción
- técnicas: la trama
- vivir / escribir
Enlaces
- Abacá
- Abenshushan
- Adón
- aviondepapel.tv
- Azúa
- Berti
- Busutil
- Calabuig
- Calvo
- Córdoba
- Cervera
- Chimal
- Cruz
- Cutillas
- Esnaola
- Ficción mínima
- Grande
- Hermano Cerdo
- Hidalgo Bayal
- Jiménez Morato
- Lector Mal-herido
- Liddell
- Los futuros del libro
- Marchamalo
- Masacre en los jardines
- Mateo
- Márquez
- Mora
- Muñoz
- Neuman
- Pellicer
- Proyecto Escritorio
- Puche
- Rivera Garza
- Solo de Libros
- Thays
- Valls
- Valverde
- Vico
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
Archivos
- Junio 2013
- Mayo 2013
- Abril 2013
- Marzo 2013
- Febrero 2013
- Enero 2013
- Diciembre 2012
- Noviembre 2012
- Octubre 2012
- Septiembre 2012
- Agosto 2012
- Julio 2012
- Junio 2012
- Mayo 2012
- Abril 2012
- Marzo 2012
- Febrero 2012
- Enero 2012
- Diciembre 2011
- Noviembre 2011
- Octubre 2011
- Septiembre 2011
- Agosto 2011
- Julio 2011
- Junio 2011
- Mayo 2011
- Abril 2011
- Marzo 2011
- Febrero 2011
- Enero 2011
- Diciembre 2010
- Noviembre 2010
- Octubre 2010
- Septiembre 2010
- Agosto 2010
- Julio 2010
- Junio 2010
- Mayo 2010
- Abril 2010
- Marzo 2010
- Febrero 2010
- Enero 2010
- Diciembre 2009
- Noviembre 2009
- Octubre 2009
- Septiembre 2009
- Agosto 2009
- Julio 2009
- Junio 2009
- Mayo 2009
- Abril 2009
- Marzo 2009
- Febrero 2009
- Enero 2009
- Diciembre 2008
- Noviembre 2008
- Octubre 2008
- Septiembre 2008
- Agosto 2008
- Julio 2008
- Junio 2008
- Mayo 2008
- Abril 2008
- Marzo 2008
- Febrero 2008
- Enero 2008
- Diciembre 2007
- Noviembre 2007
- Octubre 2007
- Septiembre 2007
- Agosto 2007
- Julio 2007









11 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Rafael dijo
Qué cierto es que en ocasiones envidias al que aún no sabe. No sé quién era el que contaba que, en una ocasión, le preguntó a su sobrino qué leía, y éste le respondió que un libro que le acaban de regalar "Las mil y una noches"; que lo estaba empezando y que le gustaba; y su tío le dijo entonces que le envidiaba profundamente por el gozo de ese primer encuentro con un libro maravilloso.
Saludos.
elefanteblancoster dijo
Siempre que nos ofreces un texto de otro escritor (incluso aunque sea un semidios como Hesiodo) lo arropas con unos comentarios que en su leve apariencia están llenos de una sustancia que va mucho más allá de las referencias que empleas (como las ostras).
Aquí Nietzsche va de la mano de Sciascia a encontrarse con nuestra perpleja mirada que quiere negar la animalidad, como si fuera algo despreciable, mientras Hesiodo nos propone un momento eterno que se enfrenta al progreso cuantificable.
Gracias y un abrazo.
NuriaNómada dijo
Tú sigues buscando historias, y las historias te encuentran a tí. De ahí salió la fábula que me regalaste, del Kiosko cercano a tu casa y de Esopo.
Las parábolas cristianas me producen rechazo; sin embargo las fábulas cuentan otras historias, la misma palabra "fábula" me gusta, me resulta sugerente...como tus palabras.
Un abrazo.
isaperezdelpulgar dijo
Regular, aconsejar, imponer, trazar.................comportamientos adecuados al individuo y a su vida en comunidad..............cuentos, fabulas, parábolas, con sus diferencias, tienen el mismo hilo conductor..
Besos
juanmanuel dijo
Bueno Jesús, siempre hay una fábula para lo que se quiere explicar o conseguir. A la del Halcón yo le contrapondría el de David y Goliat.
Pero siempre es reconfortante leer un párrafo de buena literatura que te haga pensar.
Saludos.
Francisco Ortiz dijo
Sí, señor: no hablar sólo de lo último, salir del tiempo actual y corrosivo y volver a espacios que no mueren. Le felicito.
Vi sus palabras en el blog de Juan Carlos Márquez y vine aquí por eso.
Manuel M. Mateo dijo
Dando una vuelta... de mes en cuando, encontré esta maravillosa fábula, gracias Jesús por traerla a mis labios, hermosa, hermosa.
Un saludo del vecino.
anonimex dijo
me sirve para mi tarea
daniela dijo
yo digo que es importante
daniel dijo
daniela tiene razón
Julio Hermaz. dijo
Oye Jesus Ortega. Saludos.
Saludo tu regreso siempre de fertil grano para sembrar en ésta tierra, donde hasta alguno se atreva a decir a “Hesiodo” como a un semi-dios… Ja-ja-ja, a un campesino haragán y vago que para no sudar cultivando la tierra, se hizo cantor, seguramente de primarias poeticas griegas que hasta hoy nos llegan. Entonces los cantos que engrandecían a los ponderosos y emparentaban con los dioses, se vendían, y daba para la comida. Seguramente a Hesiodo no tanto más como a Homero, más poetico, más cotizado y valioso su canto, hasta hoy.
?Quien fue el fabulista Esopo?, nadie sabe… Tal vez pudo haber sido cualquier de ellos el mismisimo Esopo (o un discipulo), Hesiodo/más de la tierra?/Homero, más de heoes y reyes?… No se situarlos en la época/comtemporaneos o no… Pero me interesa saber si alguien sabe quien fue mi preferido de todos los griegos aquellos, Esopo.
Oye tú Jesus Ortega. Gusto verte de regreso aquí.
Otros Saludos.
Julio Hermaz.
Escribe tu comentario