06Jun, 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA A JUNIO 2013: ¿hasta dónde llega la unión en la Unión Europea?

Escrito por: jjpintado el 06 Jun 2013 - URL Permanente

Se mantiene la resistencia alemana al cambio de política económica en la eurozona, con críticas a los países que, como Francia, rechazan la tesis de una receta única para salir de la recesión. Alemania se muestra predispuesta a romper el eje París-Berlín (la pieza fundamental de la cohesión europea).

La economía germana debería plantearse que las rigideces suelen volverse contra sus instigadores: las restricciones económicas del Sur pueden ir en contra de las exportaciones alemanas, y los Gobiernos mediterráneos pueden cansarse de que sus ahorros se dirijan a los bancos alemanes.

Además, los hechos señalan que las políticas de “ajuste y reformas” no son la solución: Estados Unidos está mejor que la estancada economía del euro y la política monetaria japonesa está dando resultados.

GLOBAL:

Un informe de la OCDE ha señalado que “la atonía prolongada en los países de la moneda única, en un contexto de cansancio de la población (motivado por el hecho de que los ajustes y las reformas todavía no han dado resultados concretos), podría derivar en un estancamiento con consecuencias negativas para la economía mundial".

El informe señala "los importantes riesgos" que acechan a la región del euro por "la mediocre capitalización de los bancos, los imperativos de financiación de la deuda pública y los riesgos de salida de la zona de las economías más débiles”.

Es necesario, según su economista jefe Padoan, devolver la confianza y estimular el crecimiento, por lo que postuló por aumentar los salarios y liberalizar los mercados en los países con excedentes, básicamente Alemania.

Igualmente, abogó por nuevos estímulos en política macroeconómica, fundamentalmente, una nueva rebaja de los tipos de interés por el Banco Central Europeo (BCE), que además debería adoptar "medidas no convencionales" (compra de títulos de deuda de los países en dificultades) y, sobre todo, por la unión bancaria.

Se señala explícitamente que "al tener un cierto tiempo de retraso la acción pública en la zona euro, la impresión de que existe un fuerte desacuerdo entre los Estados miembros (sobre la unión bancaria) podría tener consecuencias negativas sobre la confianza y agravar la fragmentación".

La recesión de la zona euro afectará en este año 2013 a Grecia (-4,8 %), Portugal (-2,7 %), Eslovenia (-2,3 %), Italia (-1,8 %), España (-1,7 %), Holanda (-0,9 %) y Francia (-0,3 %), además de Chipre (para el que no hay datos), mientras que Alemania logrará escapar con un discreto ascenso del 0,4 % de su PIB.

Por todas esas razones la OCDE ha revisado a la baja sus previsiones para la zona euro, cuya economía debería retroceder un 0,6 % este año y limitar su recuperación al 1,1 % en 2014, en divergencia notable con los otros grandes países desarrollados, en particular Estados Unidos, y mucho más con los emergentes.

En su informe semestral de perspectivas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico señaló que el paro sigue siendo el principal desafío en la zona euro, sobre todo teniendo en cuenta que aumentará del 11,2 % en 2012, al 12,1 % este 2013, y al 12,3 % el próximo año.

En contraste, para Estados Unidos se espera que el Producto Interior Bruto aumente un 1,9 % en 2013 (una décima más de lo que se preveía en noviembre) y un 2,8 % en el 2014. La mejora viene impulsada por el saneamiento del sistema financiero y el retorno de la confianza en la economía.

No obstante, la OCDE advierte a Estados Unidos respecto a que la política de bajos tipos de interés y otras medidas no convencionales tomadas por la Reserva Federal, necesarias hasta tener un crecimiento sostenible, pueden conducir a una asunción de riesgos excesivos en los mercados y a la formación de burbujas especulativas, como las que desencadenaron la crisis.

Para Japón, la OCDE mejoró sus previsiones con respecto a las realizadas en noviembre, tanto para este ejercicio (1,6 % de crecimiento del PIB en lugar de 0,7 %), como para el próximo (1,4 % en lugar de 0,8 %), dando su "bienvenida" a las medidas adoptadas que calificó de "radicalmente nuevas".

ESTADOS UNIDOS:

Hace algún tiempo, que se viene produciendo un debate respecto a qué hacer con la política monetaria cuando no existe inflación y el desempleo es altísimo. Las secuelas de la reciente crisis financiera están aún presentes, por lo que han aparecido los temores a crear una nueva burbuja.

Esta discusión sobre la estrategia de salida de la Reserva Federal de EE UU es una buena muestra de ello: la Fed lleva varios meses comunicando a los mercados que el programa de compras de activos podría estar llegando pronto a su fin, o al menos que se podría reducir la magnitud de las compras mensuales. En estos momentos, está comprando 85.000 millones de dólares al mes de bonos del Tesoro e hipotecas titulizadas. Es posible que, llegado el otoño, con la economía estadounidense en una suave aceleración, decida reducir el ritmo de compras de activos y, según las actas de su última reunión, podría culminar el proceso a finales de este año o a principios de 2014.

Algunos analistas no entienden cómo se está planteando una reducción de los estímulos (no una subida de los tipos, ya que ha dejado claro que los tipos aumentarán hasta que el desempleo haya caído, como mínimo, al 6,5%), cuando el paro es todavía muy elevado; la inflación baja y el crecimiento débil. A su vez, otros se plantean que es posible que esta estrategia haya generado recalentamientos en varios mercados, y que la única razón por la cual se mantiene la euforia bursátil es que la Reserva Federal sigue comprando bonos.

JAPÓN:

Las medidas adoptadas por Japón, para combatir la deflación y el estancamiento de la tercera economía mundial desde hace dos décadas, han superado con éxito su primer test. Los programas de estímulos fiscales y monetarios han conseguido reactivar el crecimiento al comienzo de este año 2013. Según los datos suministrados por el Gobierno japonés el PIB avanzó un 0,9% entre enero y marzo respecto a diciembre del año pasado.

Este aumento del PIB triplica la tasa del último trimestre de 2012, sobrepasando con creces las expectativas de los analistas. La situación lleva a la economía japonesa a mostrar el mayor ritmo de crecimiento (el PIB japonés aumentaría un 3,5% este año) de los principales países avanzados.

El contraste con la tendencia de la zona euro es notable. Un día después de que Eurostat confirmara que sufre la recesión más prolongada de su historia, con el PIB de los Diecisiete descontando otro 0,2% trimestral, la economía japonesa emitió señales bien distintas. La disparidad alimenta el debate sobre las distintas orientaciones de la política monetaria. Los bancos centrales de Japón y Estados Unidos son mucho más agresivos que el Banco Central Europeo, con inyecciones de liquidez sin precedentes por su amplitud (compran títulos públicos y privados) y por su cuantía.

Las políticas económicas del primer ministro japonés. Shinzo Abe, están comenzando a surtir efecto”, destacó el ministro de Economía japonés, Akira Amari, tras la difusión de los datos. “La economía japonesa entra, de forma clara, en una fase de recuperación”, coreó Tomo Kinoshita, economista jefe del servicio de estudios de Nomura.

Las “Abenomics”, como han sido bautizadas, además del tradicional paquete de estímulo fiscal (unos 100.000 millones de euros, centrados en la inversión pública), suponen un giro radical en la política monetaria del Banco de Japón, ejecutada desde abril por Haruhiko Kuroda, que no tiene ningún problema para asumir las directrices de Abe.

En su prolongada lucha contra la deflación, el Banco de Japón se ha propuesto como objetivo llevar el IPC japonés a una tasa anual del 2% en dos años. Para ello, duplicó sus inyecciones de liquidez en la economía mediante la adquisición de bonos públicos y títulos privados de renta fija, desplazando buena parte de las compras a plazos más largos.

Un efecto de las medidas es la depreciación del yen, aunque el Ejecutivo japonés defiende que su objetivo es reactivar la demanda interna (no incentivar sus exportaciones depreciando al Yen, lo que podría desatar una guerra de divisas). Aunque estas medidas se contemplan con cierta suspicacia, han sido validadas por los foros internacionales (G-7 y G-20).

El yen se ha depreciado alrededor del 30% respecto al dólar y al euro, desde que el Gobierno de Abe anunciara, en plena campaña electoral, sus planes en noviembre.

Dado que el índice Nikkei se apoya en las principales compañías exportadoras japonesas, el índice selectivo de la Bolsa de Japón ha subido más del 60% en seis meses.

El importante aumento del PIB en el primer trimestre se basó en el consumo privado, que también aumentó un 0,9% respecto al trimestre anterior. Un incremento que los analistas japoneses relacionan con el “efecto riqueza” derivado de la escalada del Nikkei, que lleva a los ciudadanos con ganancias bursátiles a ganar confianza y aumentar su gasto.

El comportamiento del sector exterior también es significativo. La depreciación del yen ha impulsado las ventas al exterior un 3,9%, en contraste con la caída de los últimos meses de 2012 (-2,9%). Las importaciones también han aumentado pero a menor ritmo (un 1%).

La mayoría de los analistas opinan que la notable mejoría económica se prolongará, ya que el plan de estímulo fiscal, que ya ha inducido un crecimiento del 0,8% en la inversión pública, apenas ha entrado en acción.

Sin embargo, se resiste aún su principal objetivo: situar al IPC en el 2%. En marzo, los precios retrocedieron otro 0,9%, enlazando ya diez meses a la baja. Los salarios no repuntan, con un descenso del 0,6% respecto a 2012.

Las empresas, con exceso de capacidad instalada, continúan sin invertir. Y el repunte del rendimiento de los bonos del Tesoro japonés en el mercado secundario (se ha duplicado en un mes, aunque todavía es solo del 0,8%), si se mantiene, podría provocar dudas sobre la sostenibilidad de la deuda pública japonesa, cercana al 200% del PIB, además de encarecer los costes financieros.

En suma, todavía está por ver si los riesgos de las inyecciones masivas de liquidez (inflar burbujas financieras) acaben estallando, generando de nuevo la entrada en otra nueva crisis económica.

UNIÓN EUROPEA:

El principal instrumento que acordaron los líderes comunitarios en junio de 2012 para impulsar la recuperación y el empleo no funciona. El cacareado plan de inversiones de más de 120.000 millones de euros a cargo del Banco Europeo de Inversiones marcha muy lentamente. En contraste, se han impuesto con gran rapidez los recortes alentados por Bruselas, profundizado la recesión económica. El paro en la zona euro se sitúa ya en el 12,1%, una media engañosa que encierra realidades tan diversas como la griega o la española, con tasas del 27%, y, en el otro lado, la alemana (5,4%).

La enfermedad que sufre la región del euro podría hacerse crónica: los 17 países que comparten moneda única arrancaron el año como habían cerrado el anterior (caídas de su PIB).

La disminución del 0,2% del PIB registrada en la eurozona convierte a esta recesión en la más duradera de la historia del euro. Tras año y medio de retrocesos económicos consecutivos, los problemas se han generalizado: además de los problemas de los periféricos, Francia, la segunda economía del euro, ha entrado también en recesión, mientras Alemania y Austria se quedan a un paso de esa categoría.

Según los datos divulgados por la oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat), las economías del euro retroceden desde el último trimestre de 2011, y no se espera un próximo retorno al crecimiento, aunque la caída del PIB se modera algo respecto al mes de diciembre de 2012.

Los datos de Eurostat sitúan a España e Italia como las dos importantes economías que sufren mayores descensos. Ambos países se contraen un 0,5% respecto a diciembre, superando, de esta forma, la situación media de la eurozona. Tan sólo un país de los rescatados, Chipre, padece resultados peores.

La situación económica en toda la Unión Europea ha empeorado. De forma que, con excepción de la leve mejoría vivida durante el verano de 2012, los 27 Estados miembros vuelven a la recesión (dos trimestres consecutivos de descensos en el PIB), siendo la situación extremadamente volátil.

Casi un año después de que los líderes de los países miembros se conjuraran para salvar el euro y promover el crecimiento, la deuda pública ya no sufre el asedio de los mercados, pero la economía real tampoco despega.

Sin duda, la evidencia de que las recetas aplicadas no dan resultados, ha llevado a la Comisión Europea a moderar su discurso: España y Francia tendrán dos años más para cumplir con los objetivos de déficit.

Ahora bien, aunque se ha ralentizado el ritmo, no se varía el espíritu del “recetario económico”, de forma que las políticas no van a cambiar.

Pese a que sus desequilibrios son de los más agudos de los países de la UE, el único gran país de la Unión Europea que mejora con claridad entre enero y marzo es el Reino Unido.

Quizá se deba a que su política monetaria sea mucho más expansiva que la europea, inyectando liquidez al sistema y facilitando los créditos a las PYMES británicas.

Respecto al año pasado el agravamiento de la crisis es notable. La asfixia del sector privado, unida a la contracción del público, es el principal freno en la recuperación de la zona euro. Las economías del euro retroceden un 1% interanual, una décima más que en el trimestre precedente. El deterioro también se acusa en el conjunto de la UE, que desciende un 0,7%.

Alemania está convencida de que su receta (austeridad y reformas) es la mejor. Y esta imposición, difícilmente va a cambiar. La política económica europea puede seguir suavizándose según los resultados de las elecciones germanas en septiembre y del devenir de la crisis económica, pero poco más. La mayoría de los analistas afirman que “nadie espere ningún giro radical, más allá del tiempo extra en algunos países para recortar el déficit o el renovado acento sobre las políticas sociales para luchar contra el desempleo juvenil”.

Según las autoridades de Berlin, la austeridad y las reformas es lo único que puede sacar a la UE de la crisis en la que se ha metido. Lo demás sería crecimiento sustentado sobre bases poco sólidas. La inversión pública alemana es pírrica, de poco más del 1% del PIB (inferior incluso a la española que se ha hundido con la crisis). Y eso, según las fuentes consultadas, no va a variar pese a las peticiones del Sur de Europa. En Berlín se alude continuamente al “crecimiento sano sin más deuda”.

Berlín no se ha opuesto a dar más tiempo para que Francia y España, por ejemplo, recorten sus déficits, pero a cambio quiere prontas reformas (sobre todo laborales).

Y además, Alemania señala que “aún hay que hacer mucho para ganar credibilidad en el saneamiento de la banca”. Y ahí apunta a España, a cuyo Gobierno responsabiliza de no haber usado el grueso de los 100.000 millones del rescate (recuérdese que tan sólo se han tomado 40.000 millones de euros).

Según las autoridades alemanas, las restantes áreas económicas (Estados Unidos y Japón) “acabarán pagando caro el haber optado por las vías fáciles”. Alemania no piensa que no haya alternativa a su recetario, pero está convencida de que su fórmula es la mejor.

Las autoridades alemanas opinan que si existen efectos colaterales, como la creciente germanofobia, Berlín puede con ello: “Es un mal temporal. Se evaporará cuando vuelva el crecimiento. Es más fácil aplicar medidas dolorosas acusando a un enemigo externo; si hay que buscar un chivo expiatorio en Alemania, podemos vivir con eso”.

En realidad, a Alemania sólo le preocupa que no haya más transferencias de dinero a otros países: una parte de la ciudadanía no lo aceptaría, y por eso surgen partidos favorables a abandonar el euro.

Según ha explicado Stephan Homburg del Instituto de Finanzas Públicas, “el objetivo principal de Ángela Merkel es evitar sorpresas hasta septiembre. Es posible que por eso permita medidas de apoyo del BCE. Porque si hubiera sobresaltos, algún rescate explícito antes de las elecciones, los partidos radicales sacarían tantos votos como Beppe Grillo en Italia, y Merkel podría estar acabada. No hay demasiada austeridad en Alemania”. Afirmando que tampoco hay austeridad en España: ¿Un déficit del 10% del PIB puede llamarse austeridad?”.

Según algunos analistas, el pensamiento económico alemán “es uno de los más extremos del mundo: niega completamente los efectos positivos que pueda tener un keynesianismo moderado, incluso en la trampa de liquidez en la que está Europa”.

Enmarcado en ese ideario, el presidente del Banco Central alemán (Bundesbank), Jens Weidmann, ha criticado la prórroga concedida a Francia para ajustar su déficit. Teme que estas prórrogas erosionen las nuevas reglas de estabilidad aprobadas en Europa el año pasado. Francia, dice Weidmann, “tiene una responsabilidad especial, lo mismo que Alemania”, para evitar que estos acuerdos queden en papel mojado.

También dispara contra las medidas anticrisis del Banco Central Europeo (BCE), que ha reducido los tipos de interés a su mínimo histórico de medio punto. Afirma sentirse “preocupado porque la buena evolución de los mercados financieros y que, en particular, los bajos tipos de interés, rebajen la presión para combatir las causas de la crisis”. Para Weidmann, “que países como España se endeuden más barato gracias a las medidas del BCE es más un riesgo que un alivio”. Yo añadiría que, sobre todo, lo es para los bancos alemanes (nuestros acreedores).

Weidmann también lamenta que Francia tenga “un déficit presupuestario muy por encima del 3%” que fijan como máximo los tratados europeos. Aunque admite que la flexibilidad en los criterios responde a que “la evolución económica está siendo peor de lo esperado”, Weidmann considera que el plazo no debería haberse alargado “de una sola vez al máximo posible”. Hace unas semanas, Francia obtuvo de Bruselas una prórroga hasta 2015 para reducir su déficit al 3%.

Las críticas al país vecino se han convertido en moneda común en los despachos políticos y financieros de Alemania. Las grandes diferencias entre París y Berlín se están aireando en invectivas directas o hasta insultantes, como la que lanzó el Partido Socialista francés contra Merkel. El propio presidente Hollande tuvo que salir a suavizar la controversia, asegurando en un discurso público que las relaciones entre Francia y Alemania “no tienen problemas”, y que su trato con Merkel siempre es “respetuoso”.

La victoria de Hollande en las elecciones presidenciales, hace ahora un año, abrió una brecha entre las dos primeras potencias de la Eurozona. Merkel y Hollande son incapaces incluso de consensuar las declaraciones conjuntas con las que ambos gobiernos iban a las cumbres europeas.

Hollande impulsó el año pasado un pacto por el crecimiento económico. Debía tener vigor en paralelo a los acuerdos de estabilidad, es decir de austeridad, propugnado por Merkel. No ha servido para nada. El Gobierno alemán ha filtrado un informe en el que señala que a “la movilización general hacia las reformas estructurales y la competitividad” le queda, según el punto de vista alemán, mucho camino por recorrer. Francia, aseguran en Berlín, sólo ha avanzado en el ajuste de sus cuentas con medidas para elevar sus ingresos. Alemania pide más recortes del gasto. En cuanto a España, Berlín cree que “serán inevitables reformas para superar algunas rigideces en el mercado laboral”. Es decir, despidos aún más baratos y contratos aún más precarios. Igualmente en Italia observan el mismo problema.

ESPAÑA:

La Comisión Europea ha moderado levemente la austeridad, pero acelerando las reformas. En realidad, para muchos analistas, se trata de un giro retórico, acompañado de alguna medida, como la del paro juvenil: 6.000 millones de euros para siete años en 27 países (actualmente hay 26 millones de desempleados). Esperemos que, efectivamente, se cumpla.

Ahora bien, la Comisión Europea ha dictado plazos muy estrictos al Gobierno español en las reforma de pensiones, impuestos, y mercado laboral, advirtiendo que va a intensificar su vigilancia sobre España en su cumplimiento. No obstante, aflojó la presión sobre el déficit español evitando abrir el correspondiente expediente sancionador contra nuestro país.

La Comisión ha concedido más tiempo a siete Estados para cumplir el objetivo del déficit, pero exigiendo reformas que en el caso español o francés, darán lugar a serios problemas a sus Gobiernos, y ahondan en las mismas causas que han provocado la recesión europea.

Bruselas ha impuesto al Gobierno español una serie de fechas límite en otras tantas reformas: ajuste (bajada para 2014) de las pensiones, y una profunda revisión de la reforma laboral en septiembre, y nuevas subidas fiscales.

Todo ello, supone que sin estímulos de Fráncfort, de Berlín o de cualquier procedencia, la economía española está, ojalá nos equivoquemos, a un corto paso del cuadro depresivo a la japonesa, como el que ha venido padeciendo durante dos décadas esa economía.

España consiguió ampliar el margen para el déficit (que podrá llegar al 6,5% del PIB este año y al 5,8% el próximo, dos y tres décimas más de lo previsto, respectivamente). A pesar de que algunos miembros de la Comisión Europea, y algunos socios deseaban un mayor castigo para España.

Para el vicepresidente de la Comisión, Olli Rehn, “el esfuerzo fiscal estructural de los últimos años se ajusta a las recomendaciones, pero España no ha cumplido con el déficit y hay serios riesgos de tampoco lo haga en el futuro”. Su conclusión es que “las medidas aplicadas no han provocado la recesión, sino que la situación es fruto de una inesperada degradación de la situación económica”.

Bruselas también critica la baja presión fiscal, solicitando más medidas contra el fraude y cerrando la posibilidad de bajadas de impuestos: todo lo contrario, se recomiendan nuevas subidas. La Comisión Europea solicita la “revisión sistemática” del sistema tributario para marzo de 2014; “explorar una mayor limitación de la aplicación de IVA reducidos” y subidas de los impuestos sobre carburantes. Por tanto, incrementar en plena recesión económica, al menos dos impuestos.

España ha de “culminar a final de 2013 la regulación del factor de sostenibilidad de las pensiones. Debe fijar, entre otros aspectos, que la edad de jubilación vaya aumentando en función de la esperanza de vida”. Esto implica el aumento de la edad de jubilación.

En otro orden, es importante destacar que el valor de las exportaciones de mercancías ha superado, en el pasado mes de marzo, al valor de las importaciones. Supone casi 635 millones de euros. Históricamente, es la primera vez que las empresas españolas consiguen vender más de lo que compran de mercancías. Es importante, que este primer superávit comercial sea la antesala de un superávit de la Balanza por Cuenta Corriente (mercancías, servicios, transferencias y rentas). Ello significaría una reducción de la importantísima deuda exterior española.

MERCADOS:

La banca española es, en importancia por volumen, el segundo grupo inversor en deuda pública: ha aumentado en 91.300 millones de euros su cartera de bonos y obligaciones. De esta forma, ha superado a los llamados inversores institucionales: fondos de inversión, de pensiones, y las aseguradoras.

El Banco Central Europeo ha sido el gran financiador de las entidades de crédito españolas durante el pasado año, ya que para obtener préstamos del BCE ha tenido que dejar bonos españoles pignorados (operaciones de open market). También que las inyecciones de liquidez de la autoridad monetaria al término del año 2012, y comienzos del 2013, se dedicaron básicamente a la compra de deuda pública con una elevada rentabilidad de estas operaciones. Una de las razones, que motiva que las facilidades financieras del BCE a los bancos no se hayan destinado a créditos a empresas y particulares.

La situación ha permitido mejorar las tasas de interés que el Tesoro Público ha debido pagar en sus emisiones de deuda (el tipo medio ha bajado en 50 puntos básicos), suponiendo, nada menos, que un ahorro de unos 1.000 millones de euros. Esta mejoría se está manteniendo durante 2013 (los tipos han bajado del 3,01% y 2,68%), lo que implica una reducción del gasto en alrededor de unos 300 millones de euros.

Por otro lado, haciendo una referencia al caso del canje de las preferentes por acciones de Bankia, la mayoría de pequeños ahorradores y minoritarios han sufrido fuertes pérdidas. Las pérdidas de las acciones en Bolsa, suponen para estos ahorradores, muchos de ellos pensionistas, unas pérdidas de un 73% en los ahorros que invirtieron.

EMPRESAS:

Es indudable que la crisis afecta a todos sin excepción: nada menos que El Corte Inglés debe mejorar su situación financiera, y ha decidido reorganizar su deuda de alrededor de 5.000 millones de euros.

Según se ha publicado, la empresa de distribución se ha sentado con BBVA, Santander, Bankia y Caixabank para alargar los vencimientos de sus créditos, que en los últimos años han crecido muy por encima de sus habituales niveles de apalancamiento (endeudamiento).

La adquisición del edificio Windsor, la compra de un 6% del capital en manos de accionistas minoritarios, el desarrollo de nuevos centros comerciales, como el recientemente inaugurado de Córdoba, o los de Tarragona y Badajoz, justo cuando las tensiones en los mercados de capitales empezaron a aflorar, y poco antes de que el consumo retrocediese en tasas de dos dígitos, son causas de la situación actual.

Los acreedores, liderados por Santander y BBVA, están dispuestos a alargar los plazos de vencimiento, siempre y cuando El Corte Inglés aporte garantías patrimoniales. Esta condición, normal en cualquier préstamo, era inaudita en la relación entre los bancos y el grupo de Isidoro Álvarez, ya que todas las líneas de financiación se concedían “tal cuál”, sin pignoración alguna, al considerar que El Corte Inglés era una de las empresas más solventes de España.

Los bancos afirman que continua siendo un cliente solvente, fiable y seguro, pero que la regulación sobre provisiones (deterioro de valor) les obliga a tomar una mayor prudencia.

Algunas fuentes apuntan a que la refinanciación no tendrá problemas, ya que el grupo tiene un beneficio bruto de explotación de casi 1.000 millones y un inmovilizado material de más de 10.600 millones.

La deuda bruta de El Corte Inglés asciende a 4.900 millones de euros si se tienen en cuenta los algo más de 1.300 millones procedentes de empleados que depositaron su dinero en la empresa a cambio de un interés, como si fuera un banco. Sin embargo, teniendo en cuenta las deudas pendientes de cobro, el endeudamiento neto se reduciría a unos 2.500 millones. Esta última cifra supone un ratio de apalancamiento de 2,5 veces el EBITDA, una posición cómoda si se compara con grandes empresas del Ibex 35.

La realidad es que se trata de una situación novedosa, ya que El Corte Inglés tradicionalmente se ha financiado a través de su gran liquidez (no ha tenido deuda bancaria).

Citan algunos analistas, que sería suficiente, para eliminar el pasivo, vender su negocio de tarjetas, la compañía de seguros o los centros comerciales, todos en propiedad. “Solo con hacer una operación de venta con alquiler, sell & leaseback, tendrían suficiente”, argumentan.

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16May, 2013

LAS MEDIDAS CONTRA EL PARO

Escrito por: jjpintado el 16 May 2013 - URL Permanente

Hace bien poco un diario líder de prensa económica, traía en su portada el siguiente titular:

Diez medidas necesarias contra el paro:

1. Primacía del convenio de empresa.

2. Protección del desempleo más flexible.

3. Simplificar los contratos laborales.

4. Fomentar los contratos a tiempo parcial.

5. Rebaja del IRPF y de las cotizaciones sociales.

6. Formación más práctica a los parados.

7. Política activa de apoyo a la contratación.

8. Racionalizar el salario mínimo.

9. Reducir las trabas a los emprendedores.

10. Eliminar costes administrativos a las pymes.

La verdad, es que estos señores que se arrogan todos y tantos conocimientos para semejantes afirmaciones, ¡que desaprovechados están! No entiendo como no les sitúan como piezas centrales en los Gobiernos, solucionando, a mi juicio, un conflicto tan grave como el que padecemos. Bueno, la verdad, quizá es que actúan como voceros de los que ya están en esos puestos…

Deberían ser un poco más humildes en sus afirmaciones y, desde luego, no arrogarse la exclusividad en el pensamiento económico, como continuamente vienen haciéndolo.

Dañan a los trabajadores y también al colectivo de economistas, puesto que postulan como máximas irrefutables ciertos argumentos, pretendiendo que calen socialmente sus ideas, claramente defendidas por un específico sector ideológico con intereses muy próximos a los poderes económicos. Dan una imagen de los economistas penosa y vergonzosa: algo así como unos fríos y egoístas personajes desprovistos de toda conciencia humana o social.

Veamos algunos de los puntos que proponen:

1.- Saben que en la gran mayoría de empresas (las pymes) no tienen comité de empresa. Carecen de representación sindical: por tanto, la única referencia que disponen es la del Convenio sectorial.

2.- Dicho en lenguaje común, significa reducir la cuantía y duración de las prestaciones de desempleo: ya se sabe que para los postulantes, su existencia permite la resistencia a aceptar salarios más bajos, y fomentan la holgazanería.

3.- Se trata de borrar la diferencia entre los contratos temporales y los fijos. Es decir, conseguir que todos sean temporales. Para ellos sería lo ideal.

4.- En línea con lo anterior, introducir más precariedad laboral.

5.- Menos impuestos y consiguientemente menos gasto público. Unido a menores cotizaciones sociales, forzosamente más recortes sociales.

8.- Dicho sin tapujos: bajar el salario mínimo.

9.- ¿Tantas trabas tienen los emprendedores? A veces, parece como si estuvieran perseguidos o algo así. Evidentemente debe ser fomentado el emprendimiento, pero de los 6,2 millones de parados, todos no pueden ser emprendedores.

Hace ya muchos años que vienen reclamando estas medidas, que apuntan continuamente en la misma dirección. Como suelo afirmar, estamos siempre con la “reforma laboral pendiente”.

Ahora bien, lo más importante: no realizan ni una sola referencia a lo que realmente permitiría absorber el intolerable desempleo que padecemos: incrementar la demanda de fuerza de trabajo por parte de las empresas. Esto es imposible si estas no tienen, a su vez, demanda de sus productos o servicios. Si no hay demanda no contratarán a nuevos trabajadores. Por el contario, continuarán despidiendo e incrementando la reducción de puestos de trabajo u ocupación.

La clave, por tanto, está en aplicar políticas de incremento de la demanda agregada en la economía, y no de oferta como postulan y llevan a cabo, desde hace ya bastantes años., estos señores.

Esto se sabe, no estoy descubriendo nada nuevo,… hace muchos años que aparece en los libros de texto de Macroeconomía.

Lo mismo ocurre con la drástica reforma laboral que se ha llevado a cabo: no se dice que su objetivo fundamental es amedrantar o atemorizar a los trabajadores, para que acepten bajadas en sus salarios, -como así ha ocurrido en casi todas las empresas-.

Por eso el Presidente de Gobierno, o su ministro Guindos se muestran tan satisfechos con sus efectos.

¡Era lo que buscaban!

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07May, 2013

¿POR QUÉ NO SE HABLA CLARO?

Escrito por: jjpintado el 07 May 2013 - URL Permanente

Llevo casi treinta años como profesor de economía. Siempre he tratado de explicar cualquier tema o asunto en la forma que más claramente facilitase su comprensión a mis alumnos. Pues bien, desde hace algunos años, y sobre todo, ¡qué casualidad! entre aquellos que declaran o se definen como neoliberales, la utilización de una serie de eufemismos para no expresar abiertamente su significado y objetivos.

Se trata de frases o postulados, que afectando claramente a todos los ciudadanos, se les priva de su discusión. Estoy convencido, de que gran parte de las personas, no entienden su significado, pero que no les dejaría indiferentes si les fuese planteado en sus términos precisos.

Hace bien poco, aparecía como titular en primera página de un importante diario económico el siguiente texto:

Las cinco reformas que debe hacer Rajoy:

- 1 Adelgazar la administración.

- 2 Subsidio de paro eficaz.

- 3 Pensiones sostenibles.

- 4 Más flexibilidad laboral.

- 5 Fiscalidad que cree empleo.

Expresadas de esta forma, quizá no sería fácil ponerles reparos.

Ahora bien, traducidas al lenguaje común quieren decir:

- 1 Echar a la calle a más trabajadores de la administración, que parecen los culpables de todo.

- 2 Disminuir y acortar las prestaciones por desempleo, ya que argumentan que son causa de que el parado permanezca voluntariamente en el desempleo.

- 3 Bajar la cuantía de las pensiones actuales y futuras, y disminuir el número de pensionistas futuros.

- 4 Bajar aún más los salarios y las indemnizaciones por despido (sobre todo en los despidos improcedentes).

- 5 Bajar los impuestos a los ricos, ya que piensan que se incrementaría la inversión.

De esta forma, creo que la gran mayoría ya no estaría tan de acuerdo.

No es momento de opinar, en relación a la validez de las mismas y su oportunidad de cara a la superación de la crisis económica. Sólo comentar que muchas de ellas causarán aún más recesión y desempleo.

Ahora bien, ¿cuál es la razón que les mueve a hablar en esos términos, de una forma tan difuminada y poco precisa?

¿Falta de valentía? ¿Vergüenza ante la opinión pública? ¿Problemas de conciencia?... O, dado que llevan años con esas mismas medidas que tan poco efecto han dado, ¿se trata de mantener siempre el mismo catecismo, para conseguir el desmantelamiento total de las instituciones de los Estados más modernos y avanzados?...

Dentro de esos planteamientos, existe una corriente de pensamiento político y económico, dónde militan conocidos personajes, que se autodenominan como “anarco liberales”. Por algo se llamarán así.

Quizá sea esa la razón…

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06May, 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL MAYO 2013: el drama del paro.

Escrito por: jjpintado el 06 May 2013 - URL Permanente

Según Christine Lagarde, directora del FMI, la economía mundial "ya no parece tan peligrosa como hace seis meses, pero existen nuevos riesgos que evitan que las mejoras en los mercados se trasladen a la economía real y a la vida de la gente”.

"La crisis ha sido larga, amarga y dura. La prioridad ahora es aprovechar cualquier respiro financiero y hacer un buen uso de él. La diferencia entre regiones es más marcada que nunca. Está surgiendo una economía global a tres velocidades: los países que lo están haciendo bien, los que están en vías de recuperación y los que aún tienen un camino que recorrer”.

GLOBAL:

Para el FMI, la economía mundial se divide en áreas monetarias que han optado por políticas de relajación monetaria masiva (dólar, libra y yen) y otra que mantiene una ortodoxa contención por el temor a la inflación (euro). Es decir, hay áreas, como Estados Unidos que ha volcado todos sus esfuerzos para combatir el desempleo, y otras como la eurozona, que continúa empeñada en los recortes presupuestarios para reducir el déficit.

Mientras en una parte del mundo, se señala que existe un “sobreexceso” de ahorro, Merkel y su ortodoxo ministro de finanzas, Wolfgrang Saüble, siguen insistiendo “erre que erre” en que la solución es el ahorro, y en la idea de que el ajuste es la única salida acertada de la crisis.

La postura germana se entiende cuando se tiene en cuenta, que por esa vía, el ahorro fluye incesantemente desde los países en crisis del Sur hacia Alemania, dando lugar a un círculo vicioso que impide salir del túnel, y que peligrosamente parece favorecer a esa economía.

El FMI, sin proclamas catastrofistas, ha advertido respecto a que estas políticas de rápidos ajustes y austeridad extrema pueden prolongar la recesión. La recesión o el simple estancamiento económico, presentes y futuras si las entidades de crédito no recuperan la actividad que les da nombre, no mejorarán las expectativas de credibilidad del pago de la deuda externa, por lo que la crisis financiera puede convertirse en crónica.

La no concesión de créditos por los bancos les pasaría factura a través de la deuda privada (en España alrededor de 1,7 billones de euros, el doble de la pública) entraría en una crisis similar a la de la deuda pública.

Es preciso el relanzamiento de la economía europea, para que lo haga de forma decidida la economía global. De nuevo se sitúa el foco en Alemania que tiene la última palabra respecto a si las políticas a corto plazo de recorte del déficit y de restricción presupuestaria son las adecuadas para conseguir el despegue económico entre 2013 y 2014 o si, por el contrario, acabarán por deteriorar un poco más la situación del sistema financiero (en primer lugar el alemán que es el que se pretende proteger).

Si el problema es que los votantes alemanes no van a respaldar políticas expansivas que favorezcan la inflación, se debería escuchar también a los votantes de Francia, España, Italia, Irlanda, Grecia y Portugal. En eses caso, quedaría claro que es falso que la salida de la crisis se conseguirá con austeridad presupuestaria y monetaria. Su defensa se debe a otros intereses políticos particulares.

Últimamente, se está utilizando algo más el termino de economía real (no es difícil deducir que a si a una parte de la economía se le llama real, la otra, la del mundo financiero, tiene algo de ficticia). En el FMI se está hablando de ambas economías, como si se tratase de dos mundos paralelos: la tangible -la de empresas y trabajadores- sobre todo en la eurozona sigue atrapada en problemas, mientras que la menos real parece que ha mejorado.

Hay rescates reales (Grecia, Portugal,… o el que solicitó España para salvar a sus bancos) mientras que otros han sido virtuales, como el que ha suavizado el ataque de la Prima de Riesgo a determinados países del euro sin necesidad de materializarse. No obstante, persisten los temores.

El Banco Central Europeo aprobó en septiembre del año pasado el programa de compra ilimitada de bonos conocido en el mundo financiero con las siglas en inglés OMT, que ha rebajado los costes de financiación de los Estados con más problemas (Italia o España) sin llegar a activarse: “la sola previsión de que el BCE comprará deuda de cualquier país que pida el rescate desanima a los inversores a vender. Se trata de un placebo puro”.

Ahora bien, aceptando ese hecho, según el responsable financiero del FMI, José Viñals, “El OMT ha tenido una vigencia e impacto mucho mayor y más prolongado de lo que en aquel momento era previsible”.

Para que el plan se pusiera en marcha, los Estados debían pedir el rescate y negociar unas condiciones, por lo que si los posibles inversores pudiesen recelar de que, en efecto, se produjese finalmente esa compra de bonos, el plan “virtual” fracasaría. No ha sido así de momento.

El FMI alerta respecto a que los “efectos placebo” del plan de rescate europeo pueden agotarse si no van acompañados de reformas.

El saneamiento de los bancos europeos es una de las urgencias que detecta el Fondo para que la mejoría de la economía financiera se traslade a la real. El subdirector Robert Sheely defendió la marcha de la reestructuración bancaria, aunque, como advirtió Viñals, los bancos también son renuentes a prestar dinero por el entorno macroeconómico. El sobreendeudamiento de las empresas privadas de los países periféricos, con las españolas y portuguesas a la cabeza, también es un problema para la recuperación y el FMI ha pedido que se reduzca un 20%.

En definitiva, la actual situación de calma es muy frágil, pese a haberse evitado también el abismo fiscal en EE UU y las mejores perspectivas de Japón por su ambicioso plan monetario. Si los problemas de la economía productiva no se resuelven, la tregua finalizará. El FMI mantiene la alerta: “La crisis financiera mundial podría entrar en una fase más crónica, caracterizada por un deterioro de las condiciones financieras y por episodios recurrentes de inestabilidad".

ESTADOS UNIDOS:

Es una buena noticia a medias que, según el último dato del Departamento de Trabajo estadounidense, durante el mes de abril, la creación de empleo subió ligeramente: se celebraron 165.000 contratos netos, 27.000 más que los 138.000 registrados en marzo. La cifra, en cualquier caso, está por debajo de los 332.000 empleos que se registraron en febrero. La tasa de paro, bajó en una décima, al 7,5%, lo que supone su nivel más bajo desde diciembre de 2008. No obstante, sigue alejada del 6% anterior al desencadenamiento de la crisis.

La mejora del mercado laboral está alejada de ser satisfactoria, aunque la cifra supera los 140.000 empleos que se esperaban en Wall Street. La secuencia de debilitamiento en la creación de empleo coincidiendo con la llegada de la primavera se repite. Anteriormente, se citaba como origen la incertidumbre derivada de la crisis de la deuda soberana en Europa, pero en estos momentos se hace más hincapié en el impacto de la subida de impuestos y en el recorte del gasto público estadounidense debido a la negociación resultante de la superación del abismo fiscal. Circunstancias que no animan a las empresas a contratar.

De forma que este último dato de empleo de abril, está por debajo de los 211.000 empleos registrados de media de los últimos tres meses. En la actualidad, hay 11,7 millones de parados en EE UU. Pero la mejora del desempleo en los últimos años se atribuye también al hecho de que solo un 63,3% de los estadounidenses trabajan o buscan activamente empleo, por tanto, no son considerados parados ya que no son población activa, sino inactiva. Otros detalles que preocupan son el paro juvenil del 24,1% y 4,4 millones de desempleados de larga duración (el 37,4% del total de desempleados).

El PIB de la economía estadounidense debería crecer de forma sostenida por encima del 3% del PIB, para crear empleo a un ritmo que le permita absorber el crecimiento de la población y cerca de un 5% para que el paro disminuya notablemente.

El débil crecimiento económico, unido a un paro elevado, y la inexistencia de inflación, hace prever que la Reserva Federal seguirá con la expansión monetaria, al menos, hasta el próximo año 2014.

Estados Unidos creció a una tasa de crecimiento anual del 2,5% en este primer trimestre. Y los últimos indicadores relativos a la inversión en construcción, comercio y de balanza comercial sugieren que en el segundo trimestre podría ser más débil, aunque seguirá en positivo.

Todo ello, conduce a la comprensión de que el banco central estadounidense haya manifestado que incluso podría incrementar los estímulos y expansión monetaria.

CHINA:

La Oficina Nacional de Estadísticas de China ha publicado las cifras del producto interior bruto (PIB) de los tres primeros meses de año: ha aumentado un 7,7% interanual (11,89 billones de yuanes, unos 1,47 billones de euros). El aumento se enmarca en una situación de ralentización e inestabilidad de la producción industrial, la inversión y las exportaciones.

El aumento del PIB, aunque se encuentra varias décimas por debajo de lo esperado, implica una leve disminución de la actividad económica en relación al 7,9% del último trimestre del año pasado.

La mayoría de los análisis son optimistas, mostrando que China será un motor de recuperación de la economía global.

Ha bastado, que sólo la leve ralentización de la actividad de Pekín, haya supuesto cierta rebaja en la cotización de las materias primas. El oro y el petróleo fueron de los más perjudicados, aunque el sector minero sufrió la mayor caída en año y medio. El petróleo Brent rondó la barrera de los 100 dólares por barril y acumula un retroceso de casi el 10% en lo que va de año.

Con referencia particular al precio de la onza de oro, hay que señalar que ha caído a su nivel más bajo desde marzo de 2011, llegándose a intercambiar por debajo de los 1.400 dólares.

La ralentización china, la previsión de nuevas ventas masivas por parte de bancos centrales, y un posible giro de la política monetaria de la Reserva Federal a finales de año por expectativas de recuperación, han influido en la cotización de las materias primas. Un informe de Godman Sachs encendió las luces de alarma sobre el mercado del oro al asegurar que era el momento de vender ya que el metal había llegado al final de su escalada, un repunte sostenido por su condición de valor refugio frente a las turbulencias. En estos momentos, pese a la persistencia de los problemas en Europa, las expectativas de recuperación mundial, con ausencia de inflación, restan bastante atractivo al oro como valor refugio.

Las autoridades chinas no se han mostrado preocupadas por la ralentización económica, que la han justificado por el “entorno complicado y volátil en casa y fuera”, pero han insistido en que el Gobierno mantiene el compromiso de “avanzar al tiempo que mantiene la estabilidad”. Sheng Laiyun, portavoz de este organismo, aseguró que la economía global ha experimentado un “profundo ajuste” y culpó de la apreciación de la moneda china a las enérgicas políticas monetarias adoptadas por algunos países, lo que perjudica a sus exportaciones.

El PIB chino creció un 7,8% en 2012, el ritmo más lento de los últimos 13 años. Pekín se ha fijado como objetivo para 2013 un alza del 7,5%.

Las ventas minoristas, el principal indicador del consumo, crecieron un 12,4% en el último trimestre, frente a un 14,8% registrado un año antes. El presidente chino, Xi Jinping, se ha mostrado confiado en la economía del país, señalando que se encuentra en “buena forma”. No obstante, reconoció que China no podrá mantener los crecimientos “ultrarrápidos” del pasado, pero afirmó que “una velocidad de crecimiento relativamente rápida” será posible.

Ha sido cauto el Gobierno de China para llevar a cabo políticas de estímulo económico. A finales de 2012, las autoridades pusieron fin a las bajadas en las tasas de interés. Por el contrario, se ha intensificado la inversión en construcción, se han decretado medidas especiales que favorezcan a la exportación, y se han articulado incentivos al consumo de las familias.

JAPÓN:

La economía nipona incrementó durante el pasado abril su base monetaria un 23,1% en base interanual, hasta los 149,6 billones de yenes (cerca de 1,17 billones de euros). Supone marcar su máximo histórico por segundo mes consecutivo, según ha informado el propio banco central de Japón (BOJ).

Importantísimo aumento que tiene lugar una vez que a primeros de abril la autoridad monetaria del país anunciara un nuevo y contundente programa de estímulo impulsado con el objetivo de ampliar su base monetaria.

El objetivo es dar fin a, nada menos, que 15 años de deflación (caída de precios) buscando alcanzar el 2% de inflación de aquí a dos años. Para el aumento de la liquidez el BOJ duplicará sus compras de deuda pública, e incluso de activos de mayor riesgo.

El banco central de Japón ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento: el PIB crecerá en 2013 el 2,9 %, seis décimas más que en su anterior estimación, mientras que el índice de precios de consumo (IPC) se colocará en el 0,7 %, tres décimas más de lo previsto en enero.

El G-20, grupo de los principales países desarrollados y emergentes, ha dado su visto bueno a la fuerte expansión monetaria de la economía nipona: “Son necesarias más medidas para lograr un crecimiento robusto”, poniendo como ejemplo a “Japón, cuyas acciones políticas recientes tienen la intención de frenar la deflación y respaldar a la demanda interna”.

El peligro es que este tipo de movimientos pueden provocar una guerra de divisas entre países: “la carrera por rebajar la cotización de la moneda propia sin atender a los fundamentos que hay detrás, sino con el fin de hacerla más competitiva frente a otros países”.

Los mercados, han reaccionado con fuertes caídas en la cotización del yen, que desde que se anunció la medida se ha depreciado un 6,5% frente al dólar. Este movimiento favorecerá las exportaciones de Japón.

LATINOAMERICA:

Como viene sucediendo tras la explosión de la crisis financiera, las economías emergentes seguirá siendo el motor del crecimiento global durante los próximos dos años. Según el FMI, con la excepción de Venezuela, la expansión irá por encima de su crecimiento potencial.

Se espera un crecimiento del 3,4% del PIB de la zona en 2013, y de un 3,9% en 2014. Para la mayor economía de la región, Brasil, se estima una expansión del 3% y 4%, respectivamente durante este y el próximo año, como consecuencia de su bajada de tipos de interés, y de los incentivos para la inversión en infraestructuras.

El mayor ritmo de crecimiento lo vivirá Paraguay, que pasará de caer su PIB durante 2012 un 1,2%, a crecer el 11% en 2013, para crecer durante 2014 un 4,6%.

La economía Argentina, prosiguiendo con las cifras del FMI, crecerá esta año un 2,8%, y el 3,5% el próximo. Sin embargo, Chile, Perú y México sufrirán cierta moderación en su crecimiento.

El Fondo señala que el futuro del conjunto de América Latina dependerá de la evolución de Estados Unidos, China y Europa, por lo que emplaza a las economías de la región a “aprovechar las condiciones, relativamente favorables, para realizar reformas estructurales que eleven su productividad y competitividad, a la vez que reduzcan sus déficits públicos”.

EUROZONA:

Diez meses después de la última bajada de tipos, el Banco Central Europeo ha bajado las tasas oficiales de interés al 0,50 %. El BCE se encontró obligado por la debilidad de la economía europea, que ya acumula seis trimestres en recesión, un paro galopante, y una inflación bajo mínimos.

Se trata de una medida que apenas tendrá efectos sobre los bolsillos de la gente y de las empresas. Dejando para más adelante el auténtico problema: la reactivación del crédito.

La verdad es que Draghi se ve forzado a contentar a todos: a los alemanes preocupados por la ortodoxia y los precios, y al otro, una opinión cada vez más creciente que le acusa de ocuparse solo de las entidades financieras, y de no actuar en línea con los demás grandes bancos centrales del mundo.

Hasta el mismo presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, reclamó al BCE “un mayor compromiso” para acabar con la fragmentación del mercado financiero europeo, que obliga a las pymes españolas e italianas, por ejemplo, a pagar intereses del 6% por sus créditos cuando las austriacas y las belgas pagan el 2%, lo que impide que la política monetaria afecte por igual a todas las economías de la eurozona.

Ya que los mercados financieros se encuentran en una relativa tranquilidad, los casi 20 millones de parados de la eurozona o los cinco trimestres consecutivos de caídas del PIB (habrá que añadir la este primer trimestre del año) no forman parte de los objetivos encomendados al BCE (sólo controlar para que los precios no sobrepasen el 2%).

Junto a las rebajas de tipos, con un efecto mínimo dada su proximidad al 0%, el BCE se comprometió a continuar con “la barra libre de liquidez para la banca al menos hasta julio de 2014”. Esa, dijo, nunca podrá ser la excusa de la falta de crédito. Para todo lo demás, la pelota está en el tejado de los Gobiernos.

La rebaja de tipos dio lugar a declaraciones contrarias en Alemania: anteriormente Merkel la había desaconsejado afirmando que, si bien un recorte de tipos sería beneficioso para los socios más afectados por la crisis económica, por el contrario, a Alemania le vendría mejor unos tipos de interés más altos.

La Asociación de Cajas de Ahorros germana alertó que “cada rebaja de tipos derrite los depósitos de los ahorradores justo cuando los ciudadanos más necesidad tienen de guardar dinero para su jubilación”.

Las alarmantes cifras de desempleo que recorren Europa impiden dar por concluida la peor fase de la crisis. La Comisión Europea ha dibujado un panorama que prevé la vuelta al crecimiento solo en 2014, aunque ni siquiera está claro cómo lograrlo. La sombría previsión global de paro mantiene el pesimismo, con algunos países (España a la cabeza) donde incluso empeorará.

Con la amenaza social y política que representa una bolsa de desempleo cada vez más pesada, el vicepresidente de la Comisión y responsable Asuntos Económicos, Olli Rehn, restó énfasis a la rápida corrección del déficit, hasta ahora al frente de las prioridades, y lanzó un inusual llamamiento a hacer “todo lo que sea necesario” para aliviar “los insoportables niveles de desempleo” en Europa.

La austeridad extrema comienza a causar graves problemas a los más grandes (Francia e Italia), también a los supuestamente virtuosos (Holanda) y por supuesto a los del sur.

Olli Rehn certificó que España contará con dos años más (hasta 2016) para reducir el déficit al 3% del PIB. Y también como forma de evaluar la credibilidad que otorga Bruselas a los vaticinios del Gobierno: la Comisión es aún más pesimista que el Ejecutivo para este año, y más optimista respecto a 2014. Con una importante salvedad: en el caso del déficit, los peores augurios se extienden a los dos ejercicios, especialmente a 2014.

La Comisión Europea quiere aflojar su presión sobre las cuentas públicas a cambio de aumentar las reformas. Francia tendrá dos años más de lo previsto (hasta 2015) para reducir el déficit al 3% del PIB. Bruselas dará más oxígeno a la segunda economía del euro para propiciar la salida de la recesión en la eurozona.

Sin aludir al fenómeno económico conocido como “la trampa de liquidez” que viven los países del sur (situación en la que la política monetaria es ineficaz y se necesitan políticas de demanda) y a los problemas de financiación de las pymes, Rehn postuló que sean más cada uno de los Estados y el Banco Europeo de Inversiones (apenas está contribuyendo a la salida de la crisis) los que articulen medidas para superar la situación.

Frente a la situación anterior, la inflación está en mínimos de los tres últimos años. La conclusión está clara: el BCE persigue un objetivo equivocado. El problema no es la inflación, sino la ausencia total de perspectivas de crecimiento económico.

Tras la primera Gran Recesión, Europa se haya en una segunda recesión, con una subida de precios del 1,2% en abril (el menor nivel desde febrero de 2010), por lo que el objetivo del BCE (como máximo el 2%) está, por ahora, conseguido.

Para la mayoría de los analistas, los indicadores adelantados señalan que las cosas van a peor: los índices de confianza y de sentimiento económico de la industria, de los servicios,... Incluso en Alemania esas cifras apuntan hacia territorio recesivo. Pero lo más preocupante es una tasa de desempleo que alcanzó un nuevo récord del 12,1% en marzo, y que además está muy mal repartida: Grecia y España se desangran con cifras de paro del 27%, mientras Austria y Alemania acarician el pleno empleo. La peor de las secuelas de la Gran Recesión es esa herida: 26 millones de personas están ya en una especie de ejército de reserva continental, con casi 20 millones de parados en la eurozona.

Alemania, la única que podría hacer cambiar la situación y forzar un cambio de política en Europa orientada a los estímulos al crecimiento, se niega rotundamente. No quiere tan siquiera estimular su propia demanda. No obstante, tras reunirse con de Guindos en un hotel de lujo en Loja (Granada), anunciaron un plan conjunto, aún sin concretar, para ayudar a las pequeñas y medianas empresas españolas.

Según de Guindos, se trata de abrir “fórmulas de inversión” de capitalistas alemanes para que entren en el capital de pymes españolas. Sin cuantificarlas, esas inversiones estarían “esponsorizadas” por el Gobierno alemán y español. Schaüble insistió en que esta es la manera del Ejecutivo alemán de intentar luchar contra el desempleo en España, especialmente el juvenil, que preocupa mucho a su país. Ninguno de los dos dio más detalles, solo que hay dos personas encargadas de diseñarlo y que esperan tenerlo listo a finales de mayo.

Schaüble apoyó la política del Gobierno de Rajoy y utilizó la idea que tanto repite el presidente de que “las reformas llevan su tiempo y tarda en verse sus efectos”. El alemán, sin embargo, se mostró absolutamente inflexible a la hora de plantear posibles cambios de fondo de la política. “Las causas de la última crisis son el exceso de endeudamiento y la liquidez excesiva. Se está allanando el camino para que el crecimiento sea sostenible”, insistió.

Ahora bien, a la pregunta a Alemania respecto a su disposición a fomentar un aumento de su demanda para así mejorar las exportaciones de los países del sur, el “no” fue tajante: “no compartimos la opinión de que si en Alemania impulsáramos un crecimiento más fuerte esto disminuiría los problemas de otros. Hay mucho dinero en circulación, mucho dinero del BCE, y muy poca inversión. Ese es el problema. No creemos que sea adecuada la idea de pedir a otros países que arreglen los problemas propios”.

El ministro alemán confió en que España logre “salir de la crisis gracias, entre otras cosas, a los enormes esfuerzos por reducir los costes laborales”.

En contraste, el FMI ha denunciado que Europa no acaba de lograr que la lluvia de liquidez del BCE se traslade a la economía real, mientras que los bancos se reforman a un paso enormemente lento. Según el Fondo “Los cientos de miles de millones gastados en sus bancos no sacan a la economía del atolladero y, a la debilidad de grandes economías del euro como España e Italia se suman a un incendio pequeño, pero dañino, como el de Chipre y a los temores sobre Eslovenia”.

El viejo continente encarna, junto a Japón, el grupo de las economías de la tercera velocidad, con la diferencia de que el Gobierno ha puesto en marcha un agresivo plan de estímulos. Lagarde ha sido contundente: “especialmente en la periferia muchos bancos están aún en un estadio muy preliminar de solución, con poco capital y demasiados créditos tóxicos”.

El FMI considera que la senda de la recuperación “seguirá llena de obstáculos en las economías avanzadas”. A Europa le pone, entre los múltiples deberes, avanzar en la unión bancaria. Y, además, las políticas expansionistas de los bancos centrales —por la vía de compras de bonos, los bajos tipos de interés o crédito barato— no pueden durar eternamente, dados los riesgos que conllevan para la estabilidad financiera en el futuro. Además, un informe de la institución señala que medidas excepcionales como la compra de bonos están perdiendo efectividad. Aun así, en conjunto, el FMI defiende que los estímulos se mantengan hasta que se ancle la recuperación.

ESPAÑA:

El Gobierno ha vuelto a rectificar su previsión sobre la evolución de la economía española durante 2013. El ministro de Economía, Luis de Guindos, señaló que la caída del producto interior bruto (PIB) de este 2013 se situará entre el 1 y el 1,5%, lo que duplica la previsión oficial del Gobierno conforme a la cual se elaboraron los Presupuestos Generales del Estado para este año.

Hace un año, el Gobierno esperaba que el PIB creciese en 2013 y así lo indicó en el programa de estabilidad remitido a Bruselas. En poco más de dos meses, tuvo que rectificar y admitir que la recesión se prolongaría a este año, pero solo admitió que la caída sería del 0,5%. Pese al deterioro sufrido desde entonces, el Gobierno venía manteniendo su cifra contra viento y marea.

Finalmente, el Gobierno de Mariano Rajoy no ha tenido más remedio que asumir que se retrasa la salida de la crisis. Para crecer por encima del 1%, para crear empleo de forma apreciable habrá que esperar, según el Gobierno de Rajoy, a 2016.

El presidente del Gobierno se presentó en noviembre de 2011 a las elecciones generales como aquel que lograría reactivar el empleo, tras haberse perdido tres millones de puestos de trabajo con Rodriguez Zapatero en el poder, en la legislatura de la Gran Recesión. Las previsiones presentadas por el Ejecutivo español suponen admitir que su mandato acabará con 1,3 millones de empleos menos. Que en su legislatura, la tasa de paro media acabará (el 25,8% en 2015) mucho peor que el último dato de desempleo del mandato socialista (22,8% en el cuarto trimestre de 2012).

¿Quiere decir lo anterior que se haya optado por una política equivocada en España y en la zona euro? El Gobierno explica que la economía mundial se comportó “peor de lo previsto”. Ahora bien, se refiere en sus datos sólo a la zona euro. El otro argumento, ya usado por Rajoy, fue recalcar que los recortes presupuestarios, y la reforma laboral han evitado un escenario, a su juicio, peor: “los países bajo un programa de rescate están en una situación mucho peor que la nuestra”.

“Una tasa de paro del 27% es la mayor vulnerabilidad de la economía”, admitió el ministro de Guindos, en referencia a la última Encuesta de Población Activa, la del primer trimestre, que eleva el número de parados a 6,2 millones de personas (una tasa de paro del 27,19%), otro registro dramáticamente histórico y, a mi juicio, vergonzante.

Pese a la evidencia de los datos, y oscuridad de las previsiones, prácticamente, no se ha variado el camino trazado, y que con la duda del largo plazo, tan dañinos efectos ha tenido a corto plazo.

En el lado financiero, en el mercado la prima de riesgo se ha alejado de las zonas críticas en las se encontraba el pasado verano. En el lado de economía real, España tiene más desempleados que nunca, con una tasa de desempleo del 57% para los jóvenes, y una destrucción de empleo de 322.300 puestos de trabajo en el último trimestre. Sumados a los 3,5 millones que ya se habían destruido previamente, la mejora económica, desafortunadamente, queda lejos.

Sin embargo, el paro registrado (solamente recoge a aquellos desempleados que acuden a registrarse como demandantes de empleo), y al que todo el mundo concede menos fiabilidad, durante el mes de abril ha disminuido en 46.000 personas.

Se trata de una buena noticia, de formas que el mercado laboral ha arrancado el segundo trimestre con una leve recuperación gracias a la activación de la hostelería. En abril, el número de parados apuntados a los servicios públicos de empleo bajó en 46.050 personas, lo que supone un recorte del 0,91%. Con este descenso, el segundo consecutivo tras el mínimo alivio de marzo, el total de desocupados apuntados al antiguo Inem se sitúa de nuevo por debajo de los 5 millones (4.989.193 personas).

Más importante es el dato referido al número de afiliados a la Seguridad Social, que también registró en abril su segundo mes consecutivo al alza. La afiliación del conjunto del Sistema creció en 51.077 personas (un 0,32%), con lo que la cifra global de ocupados alcanza los 16.232.352. Más de cuatro de cada cinco de estos nuevos inscritos se registraron en la hostelería al calor de la puesta en marcha de la industria turística tras la Semana Santa, que este año cayó en marzo y que fue incapaz de animar las contrataciones más allá de las regiones del litoral mediterráneo. También destaca la evolución de los autónomos, con 11.900 altas, lo que supone su mayor alza en cinco años.

En abril, la afiliación aumentó en Cataluña, Murcia, Navarra, Castilla-León, Extremadura, Cantabria, Andalucía y sobre todo, en Baleares, con un alza del 7%. El archipiélago aportó la mitad de los nuevos afiliados. Por su parte, el paro registrado bajó en casi todas las comunidades, salvo en Canarias, que lleva un calendario turístico diferenciado, y Valencia.

MERCADOS:

El euríbor a doce meses ha caído por primera vez en su historia por debajo del 0,5 % (0,493%), después de que el Banco Central Europeo (BCE) rebajara los tipos de interés en la zona del euro al mínimo histórico de 0,50%.

El euríbor, cuya evolución depende de las subidas o bajadas de los tipos de interés en la zona del euro, tiene aún cierto recorrido potencial a la baja, ya que en condiciones normales suele estar entre un 0,30 % y un 0,80 % por debajo de la tasa oficial del dinero.

Por eso, la mayoría de analistas apunta a que en los próximos meses este indicador, el más utilizado para el cálculo de hipotecas, evolucionará a la baja.

En abril el euríbor cerró en un mínimo histórico del 0,528 %, que permitirá a las hipotecas contratadas hace un año ahorrarse unos 57 euros mensuales o algo más de 680 euros al año.

Desde 1999, el euríbor, la referencia más utilizada para el cálculo del interés de las hipotecas, ha oscilado entre el máximo del 5,393 %, alcanzado en julio de 2008, y el mínimo de abril.

Por otro lado, en el mercado de deuda, los inversores mantuvieron su demanda hacia los bonos del Tesoro. De hecho, el interés exigido a los bonos a 10 años de España, bajó del 4% por primera vez desde octubre de 2010, antes del rescate de Irlanda. Gracias a este descenso, la prima de riesgo (sobreprecio exigido a la deuda española frente a la germana) llegó a bajar a 270 puntos básicos. Se trata del mejor nivel desde agosto de 2011.

Por lo que respecta a la vivienda, los precios se han mantenido a la baja durante los tres primeros meses de 2013, aunque el descenso no fue tan acusado como en los trimestres anteriores, pese al final de la desgravación fiscal generalizada a la compra y el IVA superreducido.

Según la estadística del Ministerio de Fomento, el metro cuadrado costaba de media 1.519 euros a cierre de marzo, un 7,9% menos que en el primer trimestre de 2012 y un 0,8% por debajo de lo que costaba en diciembre. El ritmo de caída registrado en los tres últimos meses de 2012 fue de un 9,8% interanual y un 2,2% intertrimestral.

Según la serie histórica de esta estadística, el precio medio por metro cuadrado, que está en su nivel más bajo desde 2004, ha descendido un 27,7% desde los niveles máximos alcanzados en el primer trimestre de 2008, en pleno "boom" del sector inmobiliario. Con estos datos, el precio medio de la vivienda libre sigue alejado de los máximos que llegó a alcanzar en los primeros tres meses de 2008, cuando se situaba en 2.101,4 euros por metro cuadrado.

Con respecto al trimestre anterior, el precio medio de la vivienda libre se anotó en los primeros tres meses de 2013 una caída del 0,8%. Por tipo de inmueble, el precio de la vivienda libre nueva (hasta dos años de antigüedad) se situó en los 1.586,1 euros, el 5,1% menos que un año antes, en tanto que la usada (más de dos años de antigüedad), fue de 1.503,3 euros por metro cuadrado, el 8,2% menos. El precio medio de la vivienda protegida en España alcanzó los 1.126,4 euros el metro cuadrado, un 0,3% menos que un año antes.

Por comunidades, las mayores caídas en tasa interanual se registraron en Canarias (13,6%), Cataluña (10,4%), Castilla La Mancha (10,3%), Madrid (10,2%), Comunidad Valenciana (9,9%) y Aragón (9,6%). Los menores descensos se produjeron en Navarra (2,1%), Ceuta y Melilla (3%) y Asturias (3,3%). En el lado opuesto se situó La Rioja, con un incremento del 1% y País Vasco, donde el precio de la vivienda libre se mantuvo sin cambios.

EMPRESAS:

Alfredo Sáenz, hasta ahora número dos del Banco Santander, tendrá un retiro multimillonario, ya que cobrará una pensión de 88,17 millones de euros. Además, el banco tiene contratado un seguro de vida en favor de Sáenz por valor de otros 11,1 millones. La póliza solo podrá cobrarla en caso de invalidez, o sus herederos en caso de fallecimiento.

En 2012 el Santander modificó su sistema de previsión para su cúpula directiva. En lugar de un esquema de prestación definida, el banco puso en marcha un sistema de aportación definida. El saldo inicial correspondiente a sus cinco consejeros ejecutivos (Emilio Botín, Alfredo Sáenz, Matías Rodríguez Inciarte, Ana Patricia Botín y Juan Rodríguez Inciarte) en el nuevo sistema de previsión sumaba 207 millones. En 2011 el responsable del negocio latinoamericano del grupo, Francisco Luzón, se prejubiló con una pensión de 63,6 millones.

Las jubilaciones doradas son comunes entre los miembros de la alta dirección del sector bancario. El presidente del BBVA, Francisco González, tiene derecho a cobrar cuando finalice sus labores ejecutivas 79,7 millones. Esta cantidad fue externalizada a una póliza de seguros cuando González cumplió 65 años. El que fuera número dos del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, cobró una pensión de 68,7 millones cuando dejó el banco en septiembre de 2009.

Sin dudar de la necesaria libertad que tiene cualquier empresa privada para fijar su política de remuneraciones, no parece un buen ejemplo en las circunstancias actuales. Con independencia de la generación de valor que han de debido de aportar a sus accionistas, para justificar estos emolumentos.

Por otro lado, en relación a Bankia, después de recibir 22.464 millones de ayudas de los contribuyentes y perder 21.200 millones en 2012 (los mayores números rojos de la historia española), la cuenta de resultados de BFA-Bankia comenzó, aunque con cifras modestas, a mejorar sus resultados. Hasta marzo el grupo tuvo un beneficio neto de 213 millones, que se queda en 177 millones tras descontar lo que corresponde a los socios minoritarios. Solo Bankia, la entidad cotizada, obtuvo 74 millones, que se convertirían en 191 millones si no se tuviera en cuenta un crédito que recibió del Estado y que va a devolver a final de mayo.

José Sevilla, número dos de la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri, en la presentación de resultados, señaló respecto a 2012 “como la época del saneamiento y este ejercicio es el de la reestructuración y la vuelta a la normalidad. El entorno es complicado y retador porque existen tensiones sobre los tipos de interés y por la marcha de la economía. No obstante, hemos implantado las políticas de precios y control de costes y riesgos para cumplir con los compromisos con Bruselas”. Para 2013 espera un beneficio neto de 800 millones. Los costes han caído tras clausurar 197 oficinas hasta marzo; en marzo próximo la red tendrá 1.143 menos.

Pero el escándalo de las preferentes, que ha afectado a 295.000 clientes, lastrará el resultado. A partir del 21 de mayo empezará el canje por acciones y deuda subordina

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30Abr, 2013

Austeridad, ¿Virtud o lastre? ¿Desconexión de la economía real, o de la realidad económica?

Escrito por: jjpintado el 30 Abr 2013 - URL Permanente

La región del euro lleva ya cinco años sin salir del atasco, mientras que otras zonas del mundo, articulando otras estrategias económicas, vienen consiguiendo mejores resultados en la superación de la crisis.

Da la impresión que el Fondo Monetario Internacional ha comenzado a cuestionar las políticas de austeridad extrema.

Para que el efecto sea neutral, si unas economías deben ajustarse, otras debe aplicar medidas de estimulo: Francia debe mantenerse en la misma línea, deben suavizarse los ajustes en Italia y España, y Alemania debe “tirar de las demás” aplicando estímulos económicos.

Hace ya más de seis meses, el Fondo Monetario Internacional elaboró un informe admitiendo que se habían infravalorado los efectos de los recortes en el crecimiento económico. Se concluyó que los tijeretazos erosionaban la economía de 0,9 a 1,7 puntos por cada punto de rebaja en el Déficit Público.

Pues bien, en las últimas reuniones del Fondo se ha producido cierta unanimidad en Washington, respecto a que,… si bien hay que reducir los desfases entre sus gastos e ingresos públicos y la Deuda Pública,… las medidas adoptadas no deben implicar el agravamiento de las economías, por lo que hay que incidir más en las reformas.

La austeridad como lastre o virtud también ha sido objeto de disputa en el Fondo: su directora Christine Lagarde, ha pedido “más tiempo” para que España reduzca su déficit hasta el 3%. Por el contrario, su economista jefe, Olivier Blanchard, sólo es partidario de reservar el relajamiento de los ajustes a países “con margen” para poder hacerlo: Estados Unidos y Gran Bretaña.

Es palpable que si los Estados recortan gastos para reducir su déficit, que ocasionen el empeoramiento económico, el propio objetivo del déficit se aleja cada vez más… es más difícil alcanzarlo.

Mucho me temo, de que la Sra. Merkel no va a dar su brazo a torcer.

Pero bueno, los españoles no hemos votado a Merkel, ni a Lagarde, ni a ninguno de estos ilustrísimos personajes.

Y ¿qué piensa el Sr. Rajoy? pues parece que está contento con la austeridad e insiste en que es el camino adecuado. Los Sres. Montoro y de Guindos que ya hemos salido de la crisis, y que los indicadores adelantados lo muestran… ¿qué indicadores? ¿la prima de riesgo?, ¿el Euribor?...

¡Que desconexión de la economía real, o de la realidad de la economía!

Seguiremos en recesión o en estancamiento, y con el paro desbocado en una situación de emergencia, que ya veremos dónde llega,… y ¿no son capaces de decir otra cosa?

Claro, ellos siempre hablan para el Largo Plazo… lo del Corto Plazo parece que les da igual. Lo malo es que el corto plazo ya va para largo plazo y empeorando.

Con seguridad en sus sillones presentes y futuros, buenos ingresos económicos y porvenir asegurado, que pacientes son algunos…

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25Abr, 2013

El Paro y la EPA: un drama y una vergúenza.

Escrito por: jjpintado el 25 Abr 2013 - URL Permanente

6.202.700 personas que buscan empleo y no lo consiguen.

Un horrible récord Lo peor, es que si consideramos el efecto desánimo (los desalentados que ya no buscan, y por lo tanto no son parados, sino inactivos) seguro que son más.

Y nuestros políticos ni se les ha visto, ni se les espera,… claro,… es muy difícil defender la reforma laboral, de la que seguro dirán que creará empleo a Largo Plazo. Se trata de un dogma de fe, sin especificar cuál es ese plazo. Hace más de un año de la última reforma, la del PP, y para lo único que ha servido es para despedir más barato, y para amedrantar a los trabajadores forzándoles a aceptar bajadas en sus salarios. Algo que sus detractores ya sabíamos, como muchos de sus defensores (entre ellos el sr. de Guindos).

Todo forma parte de un pensamiento neoliberal extremo, dónde para crecer hay que recortar en todo lo que huela a público, o más aún, que huela a social. Ya se sabe, que estas cosas de papá Estado, lo único que hacen en fomentar vagos y perjudicar a la iniciativa privada. Además, son un estorbo,… ya que restan recursos para lo privado.

Lo único que interesa es conseguir el equilibrio presupuestario -el paradigma clásico- idea defendida desde el siglo XVIII (lo digo por aquellos que llaman trasnochados a los que no están de acuerdo con sus planteamientos). Alcanzada esta llamada “Regla de Oro Clásica”, todo lo demás vendrá dado a Largo Plazo como consecuencia de la total libertad de funcionamiento de los mercados.

¿Y cuánto tiempo es ese largo plazo? No lo pregunten ustedes, ya que nadie en la teoría económica será capaz de decírselo,… es todo una cuestión de dogma…

Mientras las autoridades españolas y europeas persistan por esta vía de “austerirititis” (me acabo de inventar el termino) el paro, a pesar de los niveles en que se encuentra, seguirá aumentando, y el PIB no crecerá a los niveles precisos, ya que el consumo y la inversión (la demanda) no tiraran de la economía por muchas “políticas de oferta” que se lleven a cabo (así es como se llaman las que defienden estos ardientes ideólogos).

Llevo muchos años estudiando economía y no me declaro ni Keynesiano, ni clásico o liberal… sólo soy un modesto profesor de economía. Pero como decía Keynes, “a largo plazo todos muertos”. Esto es lo que van a conseguir con sus planteamientos.

Lo malo es que no haya responsables que paguen, al menos con el descrédito, el daño que están ocasionando a millones de ciudadanos castigados por el paro, el temor, la ansiedad y el empobrecimiento… mientras que esos responsables no van a las colas del paro, ni sufren penurias económicas,.. al contrario.

Frente a la extrema gravedad de la situación, es preciso que los servidores de lo público, algo que muchos políticos afirman ser, consigan con el necesario y urgente consenso un pacto con los ciudadanos definiendo una estrategia y objetivos claros. Entre ellos obligar a que vuelva la financiación y el crédito a las empresas (sobre todo a las pequeñas y medianas que son la gran mayoría).

Se trata de un círculo vicioso. Si persistimos en esta situación, los bancos verán agravarse sus problemas, de forma que el rescate bancario llevado a cabo se quedará corto, aumentando la necesidad de un mayor saneamiento del sistema financiero. Y cada vez peor…

Desde luego, con la renovada y disimulada versión de los famosos “brotes verdes” (estamos en el suelo, se ha acabado la crisis, los indicadores adelantados,…) no se va a conseguir absolutamente nada, ya que la realidad económica se impone. Aparte de que el sosiego y caída de la Prima de Riesgo -gracias a las declaraciones de Draghi- es una situación inestable.

Tampoco vale culpar a los anteriores, que ya están penando sus culpas, ni a Alemania, ni a Ángela Merkel… Nuestros gobernantes son los que deben buscar las soluciones, y si no las tienen que dimitan, dando paso a un debate nacional de las diversas propuestas… pero ¡cuidado! propuestas serias para cumplirlas, no como las que hacía el sr. Rajoy en la oposición…

Por cierto, podría la oposición llevarlas grabadas al Congreso y en una interpelación parlamentaria o sesión de control ponérselas al presidente de Gobierno. Sería muy curioso observar su respuesta. ¡Claro, ya se!: que desconocía la gravedad de la crisis…

Cuanto desearía estar equivocado, y tener que reconocerlo… pero cada vez, me gusta menos la situación. Esto cada vez huele más a una crisis enquistada, dónde el mayor problema, el paro puede ir a peor.

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08Abr, 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A ABRIL 2013: persiste la recesión.

Escrito por: jjpintado el 08 Abr 2013 - URL Permanente

El nobel Krugman, en un reciente artículo, parafraseando el título del libro de Nicholas Shaxson, “las islas del tesoro” incidía en la existencia de los paraísos fiscales internacionales (jurisdicciones con secreto bancario) que debilitan a las economías en todo el mundo: restringen los ingresos públicos, facilitando la corrupción, distorsionan a los flujos mundiales de capital, y alimentan a las crisis financieras.

Chipre, las islas Caimán y otras muchas, siguen funcionando más o menos igual que antes de la crisis financiera mundial. Una gran parte del negocio financiero mundial sigue canalizándose a través de jurisdicciones que permiten a los banqueros esquivar hasta las normativas más suaves existentes. Muchos se aterrorizan por los déficits presupuestarios, y sin embargo, no se inmutan cuando muchas sociedades anónimas y personas ricas siguen utilizando libremente los paraísos fiscales para evitar pagar los impuestos que soportamos los ciudadanos corrientes. Parece que nuestros líderes no quieren aprender de los desastres.

GLOBAL:

Los líderes de las grandes economías emergentes, congregadas en el grupo conocido como BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) han celebrado una cumbre en Durban con unos objetivos no sólo dirigidos a sus relaciones comerciales, sino a una serie de aspectos de gran incidencia en el futuro orden global.

Están trabajando en la creación de un banco destinado a financiar proyectos de desarrollo (supondrá un desafío a siete décadas de dominio del Banco Mundial) y de un mecanismo de reservas para reforzar la estabilidad financiera de los BRICS, implicándose más en la geopolítica mundial, y enviando un clara señal a Estados Unidos y Europa de que el actual equilibrio de poder global ya no les vale.

Critican al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional (FMI), instituciones nacidas después de la Segunda Guerra Mundial, alegando que obedecen a los intereses de Estados Unidos y los países industrializados, y no a la nueva realidad internacional.

Los BRICS que suponen el 43% de la población total y equivalen al 21% del PIB mundial, quieren contribuir a las necesidades crecientes de financiación de las naciones emergentes y en vías de desarrollo para construir carreteras, puertos, líneas ferroviarias o redes de distribución de energía. Se ha hablado de una aportación inicial de 50.000 millones de dólares: una cifra superior a los 29.100 que comprometió en el año 2010 el Banco Mundial para este tipo de proyectos.

Economías como China han invertido grandes cantidades en infraestructuras, pero otras naciones más pobres se han encontrado con muchas dificultades para financiarlas.

Los BRICS también quieren establecer un mecanismo de reservas al que puedan acudir para resolver crisis financieras. El fondo conseguiría dotar de una mayor autonomía a las economías emergentes, y serviría para solucionar desequilibrios de sus balanzas de pagos. Pekín ha llegado a postular que estos mecanismos de los BRICS deberían ser lo suficientemente grandes para afectar e influir en los mercados financieros.

JAPÓN:

Frente a la situación de leve deflación (caída de precios) que padece, desde hace demasiado tiempo, Japón va a acometer una auténtica revolución monetaria: se pretende realizar una inyección de dinero equivalente al 30% del PIB en solo dos años. Con esta estrategia, el banco central de la tercera economía del mundo espera poner fin a más de 15 años de deflación y depresión económica.

Con esa finalidad, el comité del banco central japonés ha apostado por una nueva fase de relajación monetaria, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. El objetivo es situar la inflación en el 2% cuanto antes, a más tardar en un plazo de dos años. Sólo como referencia, los precios cayeron en enero, a una tasa interanual un 0,2% y excluidos los precios más volátiles de la energía y los alimentos, el descenso fue del 0,7%.

El banco de Japón (con unos tipos de interés próximos a cero) quiere duplicar su Base Monetaria (variable que comprende a la suma del efectivo en manos de público y el encaje bancario o reservas de caja de los bancos comerciales, y sobre la que actúan los bancos centrales ya que afecta a la oferta monetaria o dinero existente).

El banco central de Japón desea que su volumen pase de los 138 billones de yenes (1,08 billones de euros) de 2012, a 270 billones (2,13 billones de euros) a finales de 2014, lo que supondrá en torno al 55% del PIB de la tercera economía del mundo.

De esta forma, se está imitando la estrategia de Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal estadounidense tras la caída de Lehman Brothers. Aunque según ha afirmado el presidente de la Reserva Federal estadounidense, él se ha inspirado en el papel que desempeñó el Ministro de Finanzas japonés entre 1931 y 1936, los años de la Gran Depresión, y cuyas medidas “salvaron brillantemente a Japón de la depresión mundial”.

La receta aplicada entonces, traducida a la actualidad, consiste en una combinación de estímulos fiscales, relajación cuantitativa y depreciación del tipo de cambio. Además, Bernanke, ha reconocido que “su objetivo es evitar las consecuencias que una falta de decisión en la adopción de medidas o la retirada anticipada de los estímulos pueden tener sobre la economía” (lo que le ha sucedido a Japón desde la década de los años 90 y que explican en buena medida la situación actual).

La Reserva Federal de EE UU ha aumentado su balance un 233% desde 2007, lo que situaba a finales de febrero la base monetaria en Estados Unidos en el equivalente a 2,11 billones de euros. Una cifra muy parecida a la meta que ahora se ha fijado Japón, sólo que EE UU tiene una economía tres veces mayor que la nipona y lo ha llevado a cabo en un plazo de cinco años frente a los dos que se han marcado como objetivo en Tokio. Se trata de un aumento de liquidez realmente histórico e inusitado.

Hasta ahora el banco central de Japón se ha mantenido centrado en controlar el ortodoxo funcionamiento del mercado y en la disciplina fiscal, frente al miedo a la inflación en caso de que la economía volviera a crecer de forma sostenida. La nueva postura supone abandonar ese papel.

ESTADOS UNIDOS:

La Reserva Federal (Fed) ha decidido mantener la intensidad de los estímulos económicos: tipos de interés oficiales próximos a cero, y emisión de dinero por valor de 85.000 millones de dólares al mes para poder comprar deuda pública e hipotecaria.

El retraso de la negociación fiscal entre el Congreso y la Casa Blanca y la crisis de la eurozona, agravados por los problemas de Chipre, en palabras del propio presidente Bernanke, no permiten otra postura. De esta forma, se ha recalcado que “solo habrá un cambio de estrategia cuando existan evidencias claras respecto a la economía y el mercado laboral de que pueden funcionar adecuadamente por si solos sin necesidad de estímulos económicos”.

Con referencia al mes de febrero se han publicado datos esperanzadores: el nivel de empleo en ese mes, las ventas del comercio, y también algunas variables referidas a la vivienda. Ahora bien, ¿la mejora del empleo es real? El paro bajó al 7,7% en el mes citado gracias a que se ocuparon 236.000 nuevos puestos de trabajo. El problema es que gran parte de la mejora en el desempleo se debe también a la caída de la tasa de actividad que se encuentra en el nivel más bajo durante tres décadas.

El presidente de la Fed, ha señalado que “los riesgos de la política actual son manejables". Remarcando que se mantiene en la postura de no retirar los estímulos económicos mientras la tasa de paro no se sitúe en un 6,5%, y la subida de precios sea de un 2,5% de tasa anual de aumento (recuérdese el contraste con el objetivo de inflación del BCE de que los precios no sobrepasen un aumento del 2%). Una postura claramente contradictoria y opuesta a la impuesta de extrema austeridad impuesta por la Sra. Merkel y los Estados ricos de la eurozona.

Las estimaciones de la Reserva Federal es que la economía estadounidense crezca un 2,5% en 2013, y que suba al 3,15% en el año 2014, y al 3,3% finalmente durante 2015. El desempleo, se mantendrá en una tasa de paro del 7% hasta comienzos del 2014. Respecto a la evolución de los precios, se estima que permanecerán estables, situándose por debajo del 2,5% de referencia.

Las tasas de interés se mantienen entre el 0% y el 0,25% desde diciembre de 2008. Y por otro lado, como consecuencia de los enormes estímulos no convencionales, se han disparado los activos del balance de la Reserva Federal que existen en el mismo (3,16 billones). Al ritmo existente en estas operaciones de compra de bonos, probablemente llegará a los cuatro billones de dólares antes de finales de 2013.

Aunque la Reserva Federal sigue de cerca la situación de Chipre, calificada como "muy difícil por el tamaño de su sistema bancario respecto al PIB, su impacto no ha sido importante en la economía de Estados Unidos”.

No obstante, el acta de la última reunión del banco central mostró que cada vez hay más miembros que consideran que hay que empezar a retirar los estímulos más pronto que tarde. Sin embargo, Ben Bernanke insiste que no quiere hacerlo antes de tiempo y lamentarlo después. Del total de sus miembros, 13 ven la política actual “apropiada” hasta 2015. A cuatro le gustaría un cambio ya en 2014, y a uno de ellos este año.

EUROZONA:

¿Es lógico imponer pérdidas a los depositantes de los bancos con problemas? La UE trabaja en un nuevo lote de medidas para lidiar con futuras crisis bancarias, y las economías centrales –las más ricas- dirigidas por Alemania, han conseguido que Chipre sea la demostración de que ese será, más temprano que tarde, el modelo a seguir.

Tras las controvertidas declaraciones del presidente del Eurogrupo, Jeoren Dijsselbloem, que apuntan en ese sentido, fuentes europeas explican que Berlín, junto con Gobiernos como el holandés, presiona para acelerar todo lo posible esa fórmula para resolver crisis financieras.

Un portavoz del Ejecutivo alemán ha confirmado que esa es la línea de trabajo en la que insiste el equipo de la canciller Ángela Merkel desde el año pasado.

Berlín y los países del club de la Triple A insisten en adelantar a 2015 los nuevos poderes de resolución de crisis bancarias que quiere la Comisión. Y Dijsselbloem (el líder del Eurogrupo más apoyado por Alemania) siguió esa línea argumental al sugerir que Chipre servirá como guía. Varias capitales, e incluso el BCE, lanzaron duras críticas al holandés por esas declaraciones, de las que se retractó chapuceramente.

El peligro mayor es para la banca europea, especialmente las de los países del sur, que corren el riesgo de que sus clientes salgan corriendo, retirando sus depósitos por la falta de confianza: un aspecto vital y fundamental en la actividad bancaria, que estos líderes europeos parecen desconocer.

No obstante, los portavoces alemanes se esforzaron en señalar que no hay ningún parecido entre Chipre y otros casos, y descartando cualquier riesgo para países como España.

Chipre es un caso sin par, insisten en Berlín, porque sus bancos apenas tenían nada más que depósitos. España, por el contrario, cuenta con dinero suficiente para recapitalizar sus bancos: 100.000 millones de euros (el límite del rescate bancario europeo concedido a España), de los que ya se han recibido 40.000 millones de euros.

Tanto el partido de Merkel (CDU) como los socialdemócratas y los Verdes, con las elecciones a la vuelta de la esquina, están de acuerdo en que el mito de que los bancos no pueden quebrar debe caer. Y para ello coinciden en que hay que hacer pagar a quienes tomaron riesgos a cambio de jugosos intereses.

La realidad es que la gestión de la crisis chipriota ha sido auténticamente una chapuza, abriendo muchas heridas y riesgos: Mario Draghi, presidente del BCE, desapareció del Eurogrupo porque sabía que podía aprobarse un castigo que no le gustaba impuesto por el FMI y Alemania. Y Jörg Asmussen, miembro del consejo de gobierno del BCE y ex asesor de Merkel, fue quien intervino en los acuerdo adoptados (las diferencias entre Draghi y Asmussen son evidentes). Por otro lado, el malestar en varios países (Francia, Italia y España) por las declaraciones de Dijsselbloem ha sido muy fuerte.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que “hay elementos positivos” en la evolución de los países “periféricos” de la zona euro, los más afectados por la crisis, y que las reformas estructurales emprendidas constituyen “bases sólidas” para su recuperación.

La OCDE, en su informe de perspectivas, consideró que para salir de la recesión en la eurozona, hace falta “un estímulo monetario y financiero” que permita “restablecer el mecanismo de transmisión del crédito”.

Eso debería llegar en parte con una nueva disminución de los tipos de interés del Banco Central Europeo, ya que teniendo en cuenta “la debilidad de la demanda” y la baja inflación “hay todavía margen para reducirlos más”, indicaron los autores del estudio.

La organización también se pronunció por una flexibilización de los programas de reducción del déficit público, al constatar que “se han conseguido progresos considerables” y que en la mayoría de los países se ha realizado “la mayor parte del ajuste presupuestario necesario tras la crisis”.

La OCDE ha reiterado que los países con superávit en su balanza por cuenta corriente, “y, en particular, Alemania pueden hacer más” para estimular la actividad en el conjunto de la zona euro con subidas salariales y con una liberalización en el sector de los servicios.

El conocido como el “Club de los países desarrollados” hizo hincapié en que “las reformas estructurales, en particular en España, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal, constituyen una base sólida para una recuperación de la competitividad y un aumento del empleo cuando la demanda se recupere”.

ESPAÑA:

Tras la oportuna amenaza verbal de Draghi, desde el pasado verano los mercados están más tranquilos. Ahora bien, España sigue en una situación económica de depresión y, desafortunadamente, no hay visos de una recuperación real. Todos confiamos en que sean las exportaciones las que, una vez más, tiren de nuestra economía, pero la situación de recesión de los principales socios europeos, han motivado la caída de nuestras ventas al exterior. De nuevo, se pone de relieve la insuficiencia de demanda, y se avecinan nuevos ajustes.

Por otro lado, están arreciando las críticas a la Sareb (Banco Malo) que hasta ahora parece que nadie entiende. Está disminuyendo el negocio bancario y continúa aumentando la morosidad especialmente en las pequeñas y medianas empresas. Realmente, hasta que no se saneen completamente las entidades de crédito, no retornará el crédito, y proseguiremos con la destrucción de empleo: ojalá estos pronósticos estén errados.

Y es que la inyección en la banca de decenas de miles de millones de euros de dinero público procedentes del rescate europeo no está teniendo por ahora ningún efecto en la más que necesaria reanimación del crédito a familias y empresas.

A comienzos de 2013, culminado el saneamiento de las cajas nacionalizadas y el traspaso de activos tóxicos al banco malo, cerrada la recapitalización de las entidades con problemas y una vez cubiertas las provisiones exigidas por el Gobierno a los bancos, el crédito sigue sin fluir.

Lo peor, es que no solo no remonta, sino que se acelera su disminución. La financiación a familias y empresas se contrajo un 5,8% interanual en febrero (la mayor caída desde el arranque de la crisis).

Desde que el actual Gobierno comenzó su reforma financiera hace ahora un poco más de un año, el crédito a familias y empresas casi ha triplicado el ritmo de caída.

Lo peor para la situación que estamos sufriendo, es que es el sector que más sufre la ausencia del crédito es el empresarial, por lo que continúa sin poder recuperar su actividad. La financiación de las sociedades no financieras ha pasado de caer a una tasa del 1,65% (febrero de 2012) a hacerlo al 7,1%. Tras 23 meses consecutivos a la baja, la financiación total se sitúa en 1,12 billones.

Según refleja la estadística del Banco de España, el descenso se explica por la caída del crédito de la banca española, que se contrae a un ritmo interanual del 8,5%. Los préstamos recibidos desde el exterior, por su parte, agravan el descenso hasta el 6,7%, mientras que solo la emisión de valores permite amortiguar algo la caída de la financiación bancaria.

Igualmente, según el Banco de España, en el crédito a las familias el recorte ha sido del 3,9%, una décima más que en enero, hasta los 823.500 millones. En su caso, el descenso se prolonga ya durante más de dos años.

Si los datos del supervisor se observan desde la óptica contraria, esto es, por la deuda que ha de devolver las familias, el balance de febrero supone su nivel más bajo desde mayo de 2007. Del total, la mayor parte, 635.315 millones corresponden a los créditos para comprar una vivienda, lo que supone otro descenso del 3,7% frente al mismo mes de 2012. Este ritmo de caída es el más acusado de toda la serie histórica, que arranca en 1996.

Los datos publicados por el Banco de España demuestran que la mejora de los mercados financieros registrada en el arranque del año no se tradujo en una mayor financiación. El regreso de la confianza de los inversores siguió sin convertirse en crédito pese a que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, señalase que “los bancos españoles están bien capitalizados y en posición de prestar”.

Desde el sector financiero, la patronal bancaria niega un recorte sistemático del crédito. En su lugar, asegura que ahora son más selectivos a la hora de prestar por miedo a que la morosidad siga aumentando. Según afirmaba la Asociación Española Bancaria (AEB) “los bancos no recortan el crédito a todos los sectores de forma indiscriminada. Continúan analizando todas las operaciones, con independencia del sector del que provengan, aplicando los criterios de solvencia y rentabilidad ponderada por el riesgo”.

Por otro lado, la tasa de créditos dudosos en todos los préstamos hipotecarios se incrementó un 2,2% en el cuarto trimestre del pasado año, hasta el 10,7%, según los indicadores de la Asociación Hipotecaria.

También hemos sabido que la tasa de ahorro de los hogares se situó en el 8,2 % de su renta disponible en 2012, el nivel más bajo desde que hay datos comparables (los del año 2000) debido principalmente a la caída de las rentas salariales.

En 2012 los ingresos de las familias disminuyeron casi un 4 %, debido al descenso del 5,4 % de la remuneración de los asalariados.

La realidad, es que en una situación de recesión económica reducir el ahorro es la única forma de ajuste que se impone a las familias con menor nivel de rentas. El paro, la subida de impuestos, la bajada de salarios, la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, y la supresión de la paga a funcionarios (alrededor de 2,6 millones de euros) explican, sobradamente, esta merma del ahorro.

También los últimos datos del Banco de España apuntan en un sentido similar: el movimiento de efectivo con tarjetas (retiradas de dinero en los cajeros automáticos) en el cuarto trimestre de 2012, muestra que los clientes retiraron 27.535 millones en los cajeros, un 4,53% menos que el mismo periodo del año anterior. Esta caída no se había registrado en, al menos, los últimos 10 años, periodo desde el que se dispone de estadísticas.

Respecto a la que parece ser la mayor preocupación de las autoridades, el déficit público, hay que señalar que el Gobierno ha tenido que corregir al alza la cifra que había presentado relativa a 2013. Ha pasado del 6,74% del PIB que había anunciado, al 6,98%. La oficina estadística de la UE, Eurostat, ha impuesto la modificación ya que el Ejecutivo español no estaba aplicando correctamente las reglas establecidas para computar el déficit.

No se trata de una buena noticia, ya que se han vuelto a sembrar dudas sobre las cuentas públicas españolas, cuya credibilidad ya resultó afectada tras las controvertidas revisiones aplicadas a las cifras de 2011 por el Gobierno de Mariano Rajoy.

La diferencia se debe a la forma en que Hacienda ha contabilizado las devoluciones de impuestos correspondientes a 2012 pero aún pendientes de pago al cerrar el año. Las devoluciones que solicitan los contribuyentes cuando el fisco les debe dinero (liquidaciones de impuestos que salen a devolver) acumulaban un no habitual retraso a finales del año pasado.

Pues bien, Eurostat ha obligado al Gobierno español a cambiar el déficit, y de paso, ha negado la versión del Ministro Montoro, que presentó las cifras como consecuencia de un cambio metodológico introducido por Bruselas. “Eurostat no ha cambiado de método; simplemente descubrió que el método usado por España era incorrecto”, asegura una portavoz de la Comisión Europea tras confirmar el procedimiento con la agencia.

En este sentido, aunque el Gobierno se haya mostrado tan optimista –ojala acierte en sus previsiones- la economía va peor de lo esperado por lo que se precisa un mayor margen para no cercenar con mayores recortes la recuperación que no acaba de producirse, por lo que se ha solicitado ampliar el déficit de este año. Bruselas tiene prácticamente concedido un año más para rebajar el objetivo del déficit público.

El Gobierno tiene previsto pedir un punto y medio extra de margen. Pendiente de cerrar el acuerdo en los próximos días, el Ejecutivo está negociando para relajar la meta de 2013 (que era del 4,5% sin ese año adicional) hasta un 6% del PIB, según fuentes gubernamentales. Bruselas se inclina por tensar algo más la cuerda y dejar el objetivo un poco más difícil: en el 5,5%.

Relacionado con lo anterior, está el hecho de que nunca antes España debió tanto dinero; no solo porque la deuda pública representa el mayor porcentaje del PIB desde hace más de un siglo; la dificultad para el Gobierno reside, sobre todo, en que jamás la deuda pública española había crecido tanto y tan rápido como en este año 2012.

La deuda de las Administraciones públicas españolas se incrementó en 148.000 millones de euros el año pasado, cerrando el ejercicio en 884.416 millones de euros, un 20% más que a finales de 2011. La cifra equivale al 84,1% del PIB, 14,8 puntos porcentuales más que en el ejercicio anterior. Hay que remontarse a 1910 para encontrar un año donde la deuda representase un porcentaje mayor del producto interior bruto nacional: un 88%.

Por otro lado, Cristobal Montoro ha anunciado que el nuevo impuesto estatal sobre los depósitos bancarios tendrá un gravamen de entre el 0,1 y el 0,2 por mil. Según los últimos datos del Banco de España, el ministerio de hacienda podrá recaudar hasta 300 millones de euros con la medida, dado que los depósitos en manos de la banca suman 1,457 billones de euros. Esta cifra, sin embargo, incluye más fondos que los meros depósitos de familias y empresas.

MERCADOS:

En la Bolsa las alegrías de la primera quincena tuvieron como protagonista la ausencia de malas noticias. El susto de la segunda tuvo su epicentro en Chipre con las quitas a depósitos bancarios superiores a los 100.000 euros, junto a las desafortunadas declaraciones del presidente del Eurogrupo ya comentadas, que hacían suponer que las medidas impuestas a los bancos chipriotas podrían ser un patrón a aplicar a cualquier banco con problemas dentro de la UE.

En relación al mercado de trabajo, la hora de trabajo se pagó entre octubre y diciembre de 2012 un 4% menos que el año anterior, según el Índice de Coste Laboral Armonizado. Es la mayor caída registrada en la docena de años de vida que cuenta este indicador.

El dato anterior confirma la tendencia desde la reforma laboral del Ejecutivo español, pero se ve agudizada por la circunstancia de no haber pagado la paga extra de diciembre a los empleados públicos. Entre las ramas vinculadas a la Administración, la caída alcanza la categoría de desplome: funcionarios y militares cobraron casi un 20% menos; el recorte llegó al 11,8% en la sanidad y en la educación quedó en el 4,5%.

EMPRESAS:

Pescanova ha acordado solicitar voluntariamente la declaración de concurso de acreedores al no lograr alcanzar un acuerdo con los mismos. Además, la compañía destacó en un comunicado remitido a la CNMV que su situación financiera presenta actualmente un importante riesgo de deterioro.

«El consejo de administración, en aras de la preservación de la continuidad empresarial de Pescanova y de la protección de los intereses afectados, ha acordado solicitar voluntariamente ante el juzgado de lo mercantil competente la declaración de concurso de acreedores».

Igualmente, el consejo de administración también decidió revocar el nombramiento del auditor que inspeccionaba sus cuentas, BDO Auditores, y solicitar al Juzgado Mercantil la designación de un sustituto.

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06Mar, 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL MARZO 2013. El camino no está despejado.

Escrito por: jjpintado el 06 Mar 2013 - URL Permanente

Las políticas monetarias aplicadas en la gran mayoría de las principales economías mundiales, han sido de tal importancia y excepcionalidad, que cada vez se encuentran más cercanas a su agotamiento: tasas de interés próximas a cero, e ingentes compras de títulos de deuda pública, no tienen precedentes en la historia económica.

Ahora bien, los bancos centrales que han sido los principales actores en la gestión de la delicada y extraordinaria crisis que padecemos, ¿han agotado su margen de maniobra? o, mejor dicho, ¿no debemos cuestionarnos su actuación y futuro?

GLOBAL:

A nivel mundial ha surgido una interesante discusión entre profesionales y académicos respecto a los objetivos e independencia frente a los Gobiernos, rendición de cuentas, y controles a los que han de someterse los bancos centrales.

En estos momentos, está muy cuestionada su independencia. Como, igualmente lo está la presunción de que sus tareas no son esencialmente políticas. Sus decisiones tienen efectos distributivos y, por lo tanto, no son en absoluto neutrales para la totalidad de administrados.

Es preciso conseguir la legitimación política que le otorguen los ciudadanos en cuyos intereses deberían actuar. Las circunstancias que padecemos obligan a redoblar la guardia frente a las amenazas tecnocráticas que pueden suponer de facto un atentado al funcionamiento democrático real de la sociedad.Las posibles alternativas y decisiones económicas no pueden adoptarse privadamente por una minoritarísima élite que, en base a falsas capacidades, impongasus intereses a la enorme mayoría.

ESTADOS UNIDOS:

La economía de Estados Unidos ha vuelto a asomarse al precipicio ya que no se llegó a ningún acuerdo entre el Gobierno Obama y los republicanos, por lo han comenzado a entrar en vigor los drásticos recortes del presupuesto: el llamado “secuestro del presupuesto” y que supone, nada menos, que 86.000 millones de dólares este ejercicio.

Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, advirtió hace un año en su comparecencia semestral ante las dos cámaras del Congreso, que dada la lenta recuperación de la economía estadounidense, el ajuste inmediato en el gasto “representará un lastre significativo” para la recuperación a corto plazo. En especial, por el efecto adverso que tendrá en el empleo y en las rentas de los hogares. Es más, como es lógico,la recuperación económica más lenta reducirá el ritmo de disminución del déficit público.

Los efectos más inmediatos se notarán en los sectores de salud y defensa: 55.000 millones menos en defensa, un recorte de 11.000 millones de dólares en el programa de gastos médicos Medicare (dirigido a las personas de la tercera edad), 1.900 millones menos para investigación en sanidad y prevención de enfermedades y, por citar las más destacables, 725 millones menos en becas para estudiantes. El Gobierno prevé que desaparecerán 750.000 empleos vinculados a la Administración. La estimación de los recortes a realizar en una década ascenderá a 1,2 billones de dólares (del 8% al 9% del presupuesto federal).

No obstante, Bernanke, defendiendo el programa de estímulos monetarios actuales(está comprando deuda pública y activos hipotecarios por valor de 85.000 millones de dólares al mes)insistió en que esta política monetaria actual seguirá aplicándose todo el tiempo necesario (hasta que haya evidencias de una mejora sostenida en el mercado laboral).

El jefe de la autoridad monetaria no podía decir mucho más, salvo reiterar que los tipos de interés subirán cuando la tasa de paro baje del 6,5% o si la inflación supera el 2,5%. Un escenario que no se dibuja para este año ni hasta, al menos, la segunda mitad de 2014. No es solo porque la decisión no depende de él, sino porque en este momento de incertidumbre tampoco puede permitirse el lujo de provocar una reacción brusca en los mercados financieros.

Bernankecalificó el ritmo de expansión económica de “moderado y desigual”, contemplando una “mejora débil” en el mercado laboral.La evolución del precio de la vivienda en las veinte mayores ciudades de Estados Unidos, mostró una revalorización de un 0,2% en diciembre, o de un 6,8% en comparación ese mismo mes de 2011.

Los tipos de interés se mantienen estancados entre el 0% y el 0,25% desde diciembre de 2008. Ahora bien, los recortes automáticos al presupuesto federal, conocidos como “secuestro”, que señalábamos anteriormente por un total de 85.000 millones de dólares, podrían motivar que el próximo día 27 de marzo, el Gobierno se quedase sin fondos, entrando en bancarrota, y dilatando la larga crisis que azota al mundo.

El presidente Obama ha bajado algo “el catastrofismo”, anunciando que lo que estápor llegar no es “el apocalipsis”. Dañará a individuos en particular y a la economía en general”, pudiendo suponer la destrucción de 750.000 empleos y ocasionando alrededor de un punto de caída del PIB del país.

El conflicto que, ya se arrastra desde hace muchos años,consiste en que los republicanos consideran que el gasto del Gobierno es excesivo,postulando mayores recortes, mientras que los demócratas persiguen una reforma fiscal para aumentar los ingresos del Estado a la que los conservadores se oponen.

JAPÓN:

La economía nipona continúa en recesión, ya que en los meses finales del pasado año 2012 se contrajo un 0,1% respecto al verano, enlazando tres trimestres en retroceso.

La caída anualizada se sitúa en el 0,4%, frente al descenso del 3,8% del trimestre anterior. Sólo el notable arranque en los primeros meses del año pasado, permitió a la economía japonesa alcanzar un crecimiento anual del 1,9% en el conjunto del año 2012.

Aun así, Tokio destacó signos de recuperación apoyada en el consumo interno y confió en la mejora de las exportaciones. La fuerte depreciación del Yen respeto a otras divisas persigue precisamente ese efecto, y ha llevado al G-7 (el grupo de las siete mayores economías más industrializadas) a emitir un comunicado para evitar una guerra de divisas.

El Gobernador del Banco Central de Japón, MasaakiShirakawa, insistió en las medidas adoptadas por la entidad emisora no persiguen modificar el tipo de cambio, sino superar de una vez la deflación (caída persistente de los precios)a corto plazo

EUROZONA:

Para muchos economistas, se están desoyendo las lecciones de la historia económica: se acometen a toda velocidad reformas y recortes con la esperanza de que la economía se recupere por si sola. Sin embargo, por ahora, ocurre todo lo contrario.

No hay lugar para, ni tan siquiera, un paquete de estímulos económicos que pueda contrarrestar los fuertes recortes. La eurozona ha caído en recesión económica desde finales de 2012, y ya llevamos tres trimestres consecutivos, con una disminución del 0,6% PIB desde el pasado mes de octubre almes de diciembre (la mayor desde el año 2009).

Las cuatro grandes economías de la región del euro,Alemania, Francia, Italia y España, se encuentran en recesión según la Oficina de Estadísticas Eurostat. Sin embargo, la caída trimestral solo es un poco menor, del 0,5%, si nos referimos a los Veintisiete socios de la UE. La Comisión solo admite que las cifras están “ligeramente por debajo” de las expectativas. No lo parece a la luz de sus últimas previsiones de otoño: Bruselas esperaba una caída del 0,2% para la zona euro y del 0,1% para Alemania en el trimestre, frente al 0,6% publicado para ambos.

Por otro lado, han surgido riesgos políticos que van a traer nuevos episodios de incertidumbre.Más de la mitad de los Veintisiete de la Unión Europea muestra caídas de su actividad económica.

Frente a los “difusos brotes verdes” (el BCE habla de un “contagio positivo” que no termina de aparecer fuera de los mercados financieros), dos de los tres países rescatados están sumidos en lo que ya puede llamarse con todo rigor una depresión profunda: Portugal se contrae a un ritmo cercano al 2% trimestral, y Grecia registra una caída anual del 6%. Se trata de cifras tremendamente preocupantes.

No obstante, si se ha suavizado el riesgo de ruptura del euro, tras el “espaldarazo verbal” del BCE en otoño pasado. Es preciso que Alemania deje de centrarse en reducir el déficit y genere más inflación y gasto, lo que debemos descartar hasta que se celebren sus próximas elecciones.

El FMI ya publicó en diciembre un informe demoledor en el que aseguraba que los ajustes en Europa son un fracaso porque no tienen en cuenta el verdadero impacto de la austeridad sobre el crecimiento, lo que técnicamente podemos denominarcomo efecto de los multiplicadores fiscales: si toda la eurozona aplica a la vez agresivos recortes, el resultado es una recesión y una trampa de deuda. Es evidente que Alemania y Bruselas no están de acuerdo.

Alemania impone una política de austeridad por encima de cualquier otra consideración, a todos los participantes de la eurozona, sin margen para aumentos en el consumo y en la inversión. De esta forma es imposible el necesario crecimiento a corto y medio plazo.

Es posible que a largo plazo la austeridad y la represión indiscriminada del gasto, den lugar a un crecimiento más sólido. Por el momento, esa situación “a más largo plazo” es una hipótesis que sólo sustenta, lo que en la teoría económica, llamamos “Modelo Clásico”. De ahí que Keynes pronunciase aquella famosa frase “a largo plazo todos muertos”.

En el caso de España, si uno de los aspectos esperanzadores es el aumento de las exportaciones, el frenazo de nuestros socios comunitarios puede anular el incipiente impulso motivado por ellas.

No hay inflación y el volumen de paro se encuentra en niveles récord, lo que amenaza de nuevo con esa temida amenaza de “mal difícilmente solucionable”, que es la deflación (Eurostat anunció que la inflación cerró febrero en el 1,8%, la menor cifra en más de dos años).La sobredosis de ajustes en la periferia, sin el acompañamiento de ningún tipo de estímulo económico en el centro, acerca a las economías del Sur de Europa a una situación dramática.

La cifra de paro en la Eurozona (el 11,9%) supone el máximo nivel alcanzado en la historia del euro. Esconde enormes diferencias, pleno empleo en Alemania y Austria, y tasas cercanas al 30% en Grecia y España. De esta forma, el continente europeo se está agrietando: Norte y Sur, acreedores y deudores, presentan cada vez más divergencias y complican así ver la luz al final del túnel.

El Banco Central Europeo no consigue que los efectos de su política monetaria expansiva, con tasas de interés próximas a cero, repercuta en economías como la de España e Italia, dónde sus empresas han de pagar para financiarse, nada menos que, casi un 10%, y la economía francesa continúa bajo el acecho.

La austeridad extrema, asociada a elevadas tasas de paro y a graves crisis como la incertidumbre asociada a los resultados electorales en Italia, debería hacer temer a las autoridades europeas. Sin embargo, no se vislumbra cambio alguno: se reclama a España que suba el IVA, que bajen aún más los salarios,…pero no se solicita con la misma energía más estímulos a aquellos que pueden permitírselo con Alemania a la cabeza.

Algunos analistas confían en un cambio de la política fiscal después de las elecciones alemanas. De nuevo parece que lo importante es “mantenerse en el sillón” antes que solucionar los problemas.

El incremento de precios en la eurozona se ha situado en el 1,8% (el objetivo es el 2%), pero no se espera a corto plazo una bajada del tipo de interés. La realidad es que, como decíamos,muchos opinan que habría que prepararse para una amenaza que inquieta: la deflación.

En contraste el Banco de Inglaterra ha declarado su disposición a fomentar el crecimiento (sin que abandone su objetivo de mantener los incrementos de precios por debajo del 2%). Esto significa que salvo que, en el hecho improbable, de que la inflación se desbocase, no van a tomar medidas que puedan ir contra el crecimiento económico.

Frente al tradicional dilema entre inflación y desempleo (crecimiento), la postura del Banco de Inglaterra no es una novedad, aunque sí que lo haya expresado públicamente de forma tan explícita.

ESPAÑA:

El Banco de España había estimado, para el cuarto trimestre del año 2012, una caída del PIB del 0,6%. El Instituto Nacional de Estadística (INE) lo fijó en el 0,7%, y este mismo instituto lo ha revisado posteriormente al 0,8%.

La variación del PIB en el conjunto del año 2012, tras las correcciones a la baja señaladas, se ha situado en un –1,4%, y Bruselas estima que la recesión durará aún tres trimestres más, hasta enlazar nueve, y que el PIB de este año 2013 volverá a bajar de nuevo un 1,4%.

La caída del PIB en el cuarto trimestre del año pasado se apoya básicamente en la disminución del consumo: un descenso que se produce sobre niveles de gasto ya bajos. Además con un nivel de ahorro muy menguado. Lo que significa, sencillamente, quemuchas familias tienen que racionar todo tipo de gastos para poder llegar a final de mes.

El propio INE ha señalado como causa, el que "la remuneración de los asalariados, principal recurso de los hogares, presenta un descenso del 8,5% frente al del 5,5% del trimestre anterior". Durante los últimos cuarenta años en la economía española no había ocurrido un descenso de tal calibre.Estamos analizando el resultado de una reforma laboral muy agresiva con una actividad económica en declive, todo ello unido al aumento espectacular del paro en España (a finales de 2012 se habían perdido más de 800.000 puestos de trabajo a tiempo completo en relación al año 2011).

Como es de esperar, los restantes componentes de la demanda interna o gasto interno también tuvieron un comportamiento ampliamente depresor: el consumo público (sueldos pagados a funcionarios y pagos realizados por las Administraciones al sector privado) bajo un 0,3% solamente durante el verano. La acumulación de ajustes durante el año 2012 (caídas del 4,1%) no tiene precedentes en toda la serie estadística.

Por si fuera poco, en los meses finales del año pasado, la inversión cayó aún más fuertemente (un -3,9%), en especial en bienes de equipo (-5,4%), lo que no presagia nada bueno para nuestro sector industrial.

Las bajadas de salarios en la economía española parece que llevan camino de convertirse en una regla. Según la Contabilidad Nacional, las remuneraciones salariales han caído durante el año 2012 un 8,5% (nunca antes había ocurrido), en contraste con el excedente de empresas que creció un 1,4%. Según la distribución funcional de la renta, las rentas empresariales superaron por primera vez a las salariales en el reparto de la riqueza respecto al PIB.

Y es que sin la opción para España de devaluar su propia moneda, se ha optado claramente por una devaluación interna: a menores salarios y mayor productividad, menores costes laborales unitarios. Competir en precios bajando los salarios, es la estrategia adoptada para tratar de conseguir ventaja internacional.

El Gobierno español tenía como objetivo para 2012 una rebaja de los costes laborales unitarios del 3,5% respecto al año anterior, y ha conseguido el 3,4%. “Hay signos de que en España los salarios se están volviendo más sensibles a la situación económica”, ha declarado la Comisión Europea celebrándolo a su manera, enrevesada y nada sensible.

Durante los años del boom inmobiliario, el PIB español creció a base de incorporar empleo, consiguientemente, con una productividad muy baja. La remuneración por asalariado aumentó en paralelo a la inflación, y aún más el margen empresarial. Como resultado, España perdió productividad respecto a sus socios europeos.

Un cualificado analista señala que: “el espectacular y brutal aumento del paro español corrige desde 2008 la desventaja en productividad por la simple vía de hacer algo menos con muchos menos (menos producción y muncho meno empleo). Durante el año 2012, la triple R (reforma laboral, recesión y recortes) volvió a acelerar la destrucción de empleo.El aumento habido en la productividad del trabajo ya ha compensado el retraso de los años del boom. Ahora bien, se trata de una productividad pasiva. Debemos lograr ganancias activas con organización del trabajo, con más uso de capital”.

La realidad, es que el descenso acumulado de los costes laborales unitarios desde el año 2009, es mayor que el que logró Alemania entre 2003 y 2007-el paradigma de la moderación salarial-, y esa tendencia ha vuelto a acelerarse y confirmarse durante el año pasado.

La fuerte caída de la demanda interna tuvo su efecto en las importaciones de bienes y servicios que han caído fuertemente, habiendo sido compensadas por el aumento obtenido en las exportaciones.

El hecho, es que la balanza de pagos española registró en diciembre pasado el menor déficit por cuenta corriente desde el inicio de la zona euro, en 1999. Según, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz“el comportamiento ha sido excepcionalmente positivo, con una corrección del desequilibrio comercial del 71,6% respecto al año anterior. La tasa de cobertura (porcentaje de lasimportaciones que se paga las exportaciones) está por encima del 93%”.

Sin embargo, para la mayoría, debemos matizar ese optimismo: el incremento de la facturación por exportaciones en diciembre se debe, en gran medida al alza del precio de las mercancías. Sin el efecto de los precios, el avance anual se limita al 0,2%. Pero, sobre todo, porque el drástico recorte en el déficit comercial, es consecuencia en mayor medida del desplome de las importaciones.

Los servicios de estudios privados y los propios del Banco de España relacionan de forma directa el brusco descenso de las importaciones con la falta de demanda de una economía en contracción, lo que arroja alguna duda sobre lo que ocurrirá con el saldo exterior cuando ese consumo se recupere. “No es el único factor, ni el más importante”, según señaló García-Legaz, que ofreció otra explicación, más benevolente: “se está produciendo una sustitución de importaciones por productos hechos en España”. Quizá se trata de una explicación difícil de contrastar.

Por otro lado, las previsiones de la Comisión Europea, son un batacazo para la economía española, ya que han supuesto un jarro de agua fría para las posturas del Gobierno español frente a la crisis. Bruselas mantiene sus vaticinios sobre la evolución del PIB (más pesimistas que los del Ejecutivo español) y empeora los relativos al paro y a las cuentas públicas.

Según las autoridades comunitarias,“el déficit muestra una evolución preocupante a pesar de todos los esfuerzos, yel agujero fiscal no mejora”. Ahora bien, según Bruselas, España necesita más margen, menos apremios para cumplir sus objetivos de déficit porque la recesión es mucho más dura de lo esperado a ambos lados de los Pirineos. Por lo que, tanto Bruselas como Madrid, dan por hecho que España dispondrá de esa flexibilidad. Y que, no obstante, a pesar de ese margen, el Gobierno español no tiene más remedio que preparar nuevos ajustes.

La Comisión Europea estima caídas del PIB para todos los trimestres de este 2013. Serán al menos dos años y medio en recesión: sufriremos una caída del PIB más larga y más sostenida (aunque menos intensa) que en la primera fase de Gran Recesión

La tasa de paro ascenderá al 27% en 2013, todo ello conduce a Bruselas a solicitar al Ejecutivo español, aunque sin concretarlas, nuevas reformas: “quedan por delante varios desafíos que requieren una respuesta política amplia y una estrecha vigilancia”. Es decir, continuar por el camino reformista bajo la exigente tutela de la Comisión.

Esa circunstancia presiona al Gobierno español para que especifique que va a hacer durante el año 2014: algunas de sus principales subidas de impuestos eran, en teoría, temporales, y caducan este 2013; el recargo en el IRPF (que elevaba el tipo máximo del 45% al 52% en 2012 y 2013), el gravamen sobre el ahorro (del 19% al 21% en el mismo periodo) o con buena parte de los topes a las deducciones, que han permitido elevar la recaudación del impuesto de sociedades. Frente a ello, Bruselas deja tres opciones: prorrogar las subidas de impuestos que se anunciaron como temporales; nuevas subidas en el IVA; o profundizar en los recortes, con una nueva reforma de las pensiones más severa.

Por otro lado, según fuentes oficiales la deuda pública española batió récords durante el año 2012. En el primer año del Gobierno de Mariano Rajoy, el volumen de pasivo (según los criterios europeos) se disparó hasta los 882.300 millones de euros. Significa que aumentó en un solo ejercicio en 146.000 millones(400 millones de deuda más cada día).

Nunca en la historia económica de España la deuda de las Administraciones Públicas había aumentado tanto en un solo año. El incremento de 2012 deja pequeño incluso al de 2009, el año más negro de la etapa del presidente Rodríguez Zapatero. En cinco años, la deuda ha aumentado en 500.000 millones y se convierte en uno de los grandes lastres para la recuperación de la economía española.

MERCADOS:

A principios de este mes de marzo, tuvo lugar la recuperación de Wall Street respecto a su situación anterior a la Gran Recesión.Esta situación no ha tenido parangón en los parqués de referencia del Viejo Continente, salvo en el caso del Dax de Fráncfort, que se situó a un paso de volver a marcar los máximos que alcanzó en 2007, antes del estallido de la crisis financiera.

En el caso de la Bolsa española, el selectivo Ibex 35 está prácticamente en la mitad de puntos que marcó,en su récord histórico,hace seis años.Con el mercado todavía disfrutando con lo que serían los últimos coletazos del boom inmobiliario, el Ibex 35 llegó a los 15.945 puntos en noviembre de 2007. Sin embargo, en la actualidad está pugnando por rebasar los 8.500 enteros.

En las otras plazas de referencia del Viejo Continente, la Bolsa de Milán todavía está a un 64% de sus máximos de 2007;es esa la misma distancia que separa al parqué de Londres de sus récords históricos, y en el caso del parisino Cac 40, es del 38%.

Respecto al mercado de la vivienda, hay que señalar que se están empezando a encontrar buenas oportunidades de inversión en este sector. De media, los precios de la vivienda han bajado alrededor de un 30% desde principios de 2008. Sin decir que no vayan a seguir cayendo los precios, quizá en determinados segmentos –viviendas de alta calidad en centros de ciudades- puede que se haya alcanzado cierto suelo en los precios.

EMPRESAS:

El beneficio agregado de las mayores compañías, aquellas incluidas en el Ibex 35, fue el más bajo desde 2002. Si se amplía el análisis al conjunto de los grupos cotizados el balance es aún más devastador: los resultados conjuntos, debido al enorme lastre de Bankia, entran en números rojos por primera vez en la historia.

En concreto, las ganancias de las empresas del Ibex en 2012 fueron de 14.080 millones de euros, un 57,66% menos que en 2007. La facturación de estas compañías mejoró un 6,58%, mientras que el resultado de explotación (partida que recoge la evolución orgánica del negocio) cayó un 31,65%.

Las cuentas retroceden una década, y lo hacen fundamentalmente por dos razones. La primera es la exposición de los bancos al sector inmobiliario y las fuertes provisiones que han tenido que aplicar para cumplir con las dos modificaciones legislativas aprobadas por el Gobierno del PP durante el pasado año. El segundo factor tiene que ver con la gran debilidad del negocio doméstico de las compañías. Si no llega a ser por la aportación de las actividades exteriores el descalabro de las cuentas sería aún mayor. Latinoamérica, EE UU y Asia han actuado de sostén. Otro motivo de la debilidad hay que buscarlo en las dotaciones realizadas por las grandes constructoras para poner al día el valor de sus negocios e inversiones.

En el Ibex 35 hay siete compañías que cerraron el ejercicio 2012 en pérdidas. Destacan los números rojos de ArcelorMittal, ACS, FCC, Sacyr Vallehermoso e IAG.

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07Feb, 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL FEBRERO DE 2013: la corrupción política agrava la desconfianza.

Escrito por: jjpintado el 07 Feb 2013 - URL Permanente

Cada día tienen mayor influencia en la marcha económica los estados de ánimo de los agentes en general. La confianza para los empresarios es determinante, ya que influye notablemente en sus decisiones de inversión y estrategias a medio y largo plazo. Pues bien, según un Barómetro Empresarial publicado, los empresarios españoles no confían en la evolución del entorno económico más inmediato, es decir, en la situación y evolución la maltrecha economía española.

GLOBAL:

Mario Draghi, presidente del BCE, declaró en la reciente cumbre de Davos, "la percepción que tenemos es que el nivel de actividad va camino de estabilizarse a niveles muy bajos y esperamos que se produzca una recuperación a finales de año. Pero el camino está lleno de dudas porque todavía hoy el objetivo estratégico para la Eurozona este año es superar la fragmentación de los mercados financieros".

El anuncio de Draghi, el pasado 6 de septiembre, anunciando la disposición a conceder el respaldo a la Deuda Pública de Italia y España mediante el programa de compra de esos bonos a los Gobiernos que lo solicitaran formalmente, dio lugar a una manifiesta relajación de las tensiones financieras. Supuso además el respaldo a la viabilidad de la eurozona que se encontraba muy cuestionada, debido a la falta de decisiones realmente eficaces por parte de las instituciones europeas.

Igualmente, el alejamiento de la amenaza sobre la economía global derivada del “abismo fiscal” en Estados Unidos fue otro factor que calmó las tensiones del mercado financiero. También la disposición de los principales bancos centrales, liderados por la Reserva Federal estadounidense, adoptando decisiones poco frecuentes, ha cooperado muy favorablemente.

Estas favorables circunstancias han dado paso a una muy buena acogida en las subastas a los bonos soberanos de Italia y España, con una considerable presencia de inversores extranjeros. Ahora bien, con todo, lo más positivo ha sido la buena acogida a los valores privados: algunas de las más importantes empresas españolas más internacionaladas han logrado, incluso, precios más favorables que los propios bonos emitidos por el Tesoro Público.

Ahora bien, la economía real continúa estancada. Es necesario para retornar al crecimiento económico, que la generación de rentas permita sustentar el crecimiento de los beneficios empresariales y, desde luego, la recaudación impositiva de los Gobiernos. Las previsiones de crecimiento de la economía mundial para el conjunto del año no amparan precisamente la euforia financiera. La más reciente, del FMI, señala que la economía mundial crecerá un 3,5% en 2013, apenas tres décimas más que en 2012.

Un año más, la esperanza se mantiene en las economías emergentes: solo China será responsable del 40% del crecimiento económico mundial. Los estímulos decididos por el nuevo Gobierno japonés también forman parte de esa renovada, aunque tímida expansión global. Sin embargo, poco podemos esperar de la región del euro, que depende del renovado dogma de las autoridades alemanas relativo a la extrema austeridad presupuestaria, con sus efectos sumamente contractivos. Ello sin tener en cuenta las lentas y confusas decisiones adoptadas.

El FMI retrasa la recuperación en la eurozona desde la recesión actual y la califica de frágil. En todo caso, totalmente dependiente de las amenazas de inestabilidad bancaria y de los sustos en la prima de riesgo.

ESTADOS UNIDOS:

La primera economía mundial sufrió en el último trimestre del año pasado un brusco frenazo. Por primera vez en los últimos tres años y medio, Estados Unidos ha vuelto a registrar una leve contracción económica (crecimiento negativo del 0,1 por ciento Producto Interior Bruto) según los datos facilitados por el Departamento de Comercio. No obstante, durante todo el año 2012 la economía estadounidense creció a una tasa de aumento del 2,2 por ciento (cuatro décimas más que en 2011).

Algún analista apunta que “el PIB cayó un 0,1 por ciento en el cuarto trimestre, tras haber subido un 3,1 por ciento en el anterior”, y señala a los dos factores que contribuyeron a un importante crecimiento económico entre julio y septiembre del año pasado (los gastos de defensa y los inventarios que retrocedieron durante el cuarto trimestre del año pasado).

La importante corrección del crecimiento (casi 2,6puntos porcentuales) es consecuencia, entre otras cosas, del fuerte recorte del gasto federal habido durante el último trimestre de 2012 (la mayor caída desde 1973), ya que el gasto en todos los niveles de gobierno se redujo en un 6,6 por ciento.

Un hecho que prueba que, a corto plazo, la reducción de presupuestos podría hacer mella directa en el crecimiento estadounidense. .

Sin embargo, si echamos un vistazo a la radiografía económica del país durante los meses de octubre y diciembre, los pilares que sostienen la recuperación a este lado del Atlántico confirmaron su solidez.

El gasto del consumidor mejoró un 2,2 por ciento, desde el 1,6 por ciento anterior, mientras que el crecimiento de la inversión residencial se disparó un 15,3 por ciento, un síntoma que prueba que el sector inmobiliario vuelve a recobrar algo de fuerza.

Dentro del sector privado, la inversión empresarial repuntó un 8,4 por ciento después de haber caído un 1,8 por ciento en el tercer trimestre, y sólo las exportaciones decepcionaron al caer un 5,7 por ciento en su tasa anualizada.

JAPÓN:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) mientras le pide al Reino Unido menos austeridad y un replanteamiento de su política fiscal, a Japón le advierte sobre los nuevos estímulos económicos que están aplicando sus autoridades, apercibiéndole que “conlleva riesgos importantes”. Añade que “la recuperación de la economía japonesa provocada por los estímulos podría ser de corta duración, y las perspectivas de crecimiento de la consiguiente deuda pública podrían ser significativamente peores”.

Los estímulos fiscales en Japón ya se han aplicado reiteradamente durante su ya larga crisis, impulsando el crecimiento económico temporalmente.

Los estímulos monetarios han conseguido que se deprecie el Yen –algo fundamental para incentivar sus exportaciones- pero para el FMI las repercusiones de estas medidas para el crédito y la inflación no están claras.

CHINA:

El Gobierno ha comunicado un plan para tratar de reducir las tremendas desigualdades sociales que existen en el país: aumentará el salario mínimo y gravará más a las empresas estatales para recaudar fondos para financiar la Seguridad Social. El salario mínimo deberá situarse en el 40% del salario medio urbano en la mayor parte de China para el año 2015.

Las medidas anunciadas responden a la creciente preocupación por el fuerte descontento ciudadano con la corrupción oficial, los excesos del partido, y las grandes disparidades sociales.

El coeficiente de Gini (mide las disparidades en la distribución de la renta, en una escala de 0 a 1, de forma que 1 es la mayor igualdad) fue del 0,474 en 2012 (los analistas consideran que por encima del 0,4 existe un potencial peligro de aumento de la conflictividad social).

“La brecha entre las zonas urbanas y las rurales y la diferencia de ingresos entre ciudadanos es relativamente grande, estos están distribuidos irregularmente, hay problemas obvios de ingresos no claros e ilegales, y algunos grupos viven en condiciones difíciles”, señala el documento publicado por el Consejo de Estado de China.

El plan no solo contempla más gasto social, sino también reformas estructurales: una de las principales medidas adoptadas exige a las empresas estatales para 2015 un incremento del 5% en el porcentaje de los beneficios que deben aportar al Gobierno. Se trata de un paso crucial para financiar el desarrollo de los sistemas de pensiones y seguridad social, sin los cuales las familias se resisten a consumir para disponer de ahorros con los que hacer frente a la vejez o a problemas de salud. Además, los aumentos de sueldo de los altos ejecutivos en las compañías estatales deberán ser inferiores a los de los empleados.

Con el incremento del salario mínimo el Gobierno pretende conseguir la necesaria transformación del modelo económico ligándolo más al consumo interno y menos a la inversión y las exportaciones. El plan promete más gasto en sanidad y educación, y crear más oportunidades para que los trabajadores emigrantes de las zonas rurales transfieran su residencia legal a las ciudades, donde los sueldos y los servicios sociales son mejores.

La mayoría de analistas considera que incrementar los ingresos de la población rural no solo es necesario para mantener la estabilidad social, sino también para impulsar el consumo y garantizar un crecimiento económico continuado a largo plazo.

EUROZONA:

Según los cálculos provisionales de la Oficina Federal de Estadística alemana, el país ha comenzado a pagar la factura de su imposición de austeridad extrema. Aunque el contagio ya se venía apreciando, hasta ahora, la economía germana había sido capaz de mantener un tenue crecimiento pese a la entrada en recesión de la zona euro. Y es que en el último trimestre de 2012, Alemania ha sufrido cierta caída de su Producto Interior Bruto (PIB).

La primera economía europea creció, durante el año recién terminado, sólo el 0,7%. Con ello, en el cuarto trimestre habría retrocedido hasta un 0,5% respecto al trimestre anterior. Es la mayor caída de la actividad económica alemana desde el fin de la Gran Recesión, en 2009.

La caída ha resultado ser más intensa de lo que esperaban la mayoría de analistas. No obstante, se espera que Alemania salga de la recesión, ya que los indicadores de confianza de los empresarios alemanes han mejorado, anticipando de esta forma que probablemente el PIB alemán se recupere algo en el comienzo de este año 2013.

Durante los ejercicios 2010 y 2011, el PIB alemán aumentó un 4,2% y un 3%, respectivamente (en el año 2009 disminuyó un 5%). En la actualidad a la recesión económica que sufre la eurozona (absorbe el 40% de las exportaciones alemanas), se ha unido la suave ralentización de China, India y Brasil.

El Bundesbank (Banco Central de Alemania) ha corregido a la baja sus previsiones para este año 2013, anunciando que el PIB crecerá un 0,4% en lugar del 1,6% que habían calculado en estudios anteriores. El Instituto Macroeconómico IMK, próximo a los sindicatos, es más optimista y espera por su parte un crecimiento del 0,8%.

Sin duda, dado que el verdadero motor económico de Alemania son sus exportaciones, esa es la causa del enfriamiento: en el año 2012 crecieron un 4,1% (un poco más de la mitad de lo que lo hicieron en 2012).

En el pasado mes de noviembre, las exportaciones de bienes y servicios germanos se redujeron un 3,4% respecto al mes anterior (el peor registro en más de un año). La disminución de la demanda de productos “Made in Germany”, motivó que muchas empresas alemanas revisaran sus compras, reduciendo parte de sus gastos: la inversión en maquinaria y equipos cayó, nada menos que, un 4,4% respecto a 2012, (el primer retroceso habido desde el año 2009).

Sin embargo, aunque débilmente, el año pasado creció el consumo interno un 0,8% respecto al año anterior. Las cifras laborales siguen siendo excelentes, aunque el mercado laboral ya está perdiendo oxígeno. La tasa de paro ha aumentado hasta el 6,9% y se espera que supere el 7% este año. Alemania ya ha intensificado su programa de subvenciones públicas a los empleados que vean reducidas sus jornadas laborales. El sistema evita despidos y el aumento del número de parados. El llamado “kurzarbeit” (reducción temporal de jornada) se incrementa desde el verano pasado, llegando a afectar en noviembre a 88.000 trabajadores. Tanto la patronal como los sindicatos alemanes defienden que este método detuvo la sangría de empleos durante la recesión de hace cuatro años.

La estabilidad del mercado laboral y el moderado aumento de los salarios hace que los alemanes sigan dispuestos a consumir. A mediados de 2012, los salarios reales en Alemania habían crecido un 1% respecto al año anterior. Así y todo, nadie espera que una población tan dada al ahorro se ponga a gastar dinero alegremente mientras acecha la crisis que está hundiendo a sus socios.

Por otro lado, Alemania ha terminado 2012 con un superávit en sus cuentas públicas equivalente al 0,1% de su PIB (es el primero en cinco años y el tercero desde la unificación en 1990). La economía alemana se está beneficiando del gran número de personas con trabajo (se encuentra en su máximo histórico de 41,5 millones de personas).

La realidad, es que Alemania se endeuda a costes mínimos gracias a la crisis de sus socios: los bonos alemanes son el valor refugio europeo en la crisis de la deuda soberana que afecta a los periféricos. Así se pasó de un déficit del 4,1% en 2010 al 0,8% en 2011, y al superávit en 2012.

Ante el suficiente margen de maniobra que le otorga su ventajosa situación presupuestaria, muchos economistas postulan que Alemania debería estimular su crecimiento.

En otro orden, once Estados de la Unión Europea (suponen las dos terceras partes del PIB de la UE) se han puesto de acuerdo para avanzar hacia la adopción de la tasa Tobin. Se trata de un impuesto sobre las operaciones financieras con un doble objetivo: recaudar recursos suficientes como para que los responsables de esta crisis compensen el daño que provocaron en las arcas públicas y, por otro lado, tratar de desincentivar unas prácticas que aportan poco a la economía real y que han dejado a tantos países en una crisis tan profunda.

Tras vencer las resistencias de Gobiernos como el británico y el polaco, los ministros de Finanzas de la UE han dado el visto bueno a una medida que, según los cálculos del Instituto Alemán para la Investigación Económica, podría recaudar alrededor de 37.000 millones de euros al año en los 11 países que se han decidido a adoptarla (España, Alemania, Francia, Italia, Portugal, Bélgica, Austria, Grecia, Estonia, Eslovenia, y Eslovaquia).

Después de que el Consejo Económico y Financiero de la UE impulsara la tasa Tobin a través de la cooperación reforzada (un mecanismo ideado para avanzar en decisiones en las que no existe consenso en los Veintisiete), ahora la Comisión Europea tendrá que presentar su propuesta para que sea aprobada por los Estados miembros. Bruselas ya cuantificó en 2011 los porcentajes del gravamen: 0,1% para la compraventa de acciones y bonos, y 0,01% para los productos derivados. No obstante son los Gobiernos los que tienen la última palabra. Esta tasa no se aplicaría a los pequeños inversores.

Bruselas confía en que el impuesto entre en vigor este año o el próximo, pero algunos observadores recelan de que, efectivamente, vaya aplicarse.

En todo caso, quedan muchos detalles por definir: ¿qué efectos tendrá el que sólo se aplique en una parte de la UE? ¿A qué se van a destinar los fondos recaudados? ¿Irán directamente a Bruselas, como reclama la Comisión, o a cubrir los déficit de los presupuestos nacionales, según desean los Estados miembros?

ESPAÑA:

Según el FMI, 2013 será peor que el año 2012. España seguirá a la cola de la recuperación entre las economías avanzadas (sólo Grecia está peor que España).

Señala el Fondo, que el Producto Interior Bruto (PIB) de España se contraerá este año un 1,5% (en octubre auguraba una caída del 1,4%). Y según ha señalado el Banco de España, el 2012 se ha cerrado con un retroceso del 1,3% (supone el triple de lo esperado por el Gobierno, que insiste en mantener una caída del 0,5%).

La comparación con el resto del mundo no es buena: el PIB español se queda muy lejos del 3,5% que se prevé para la economía internacional en 2013 y del 1,4% proyectado para los países ricos.

Ahora bien hay coincidencia entre los economistas del FMI y del Gobierno, al estimar que el crecimiento en España volverá en el año 2014. Ahora bien, a un ritmo muy leve, que según el FMI será un 0.8% de aumento del PIB.

En un contexto de clara insuficiencia de demanda en la economía española, las familias, en especial las perceptoras de rentas bajas, están sufriendo las peores consecuencias de la crisis. El comportamiento del mercado de trabajo es suficientemente explícito al respecto. España no solo sufre la tasa de paro más elevada de todas las economías desarrolladas, sino que también es una de las que tiene peores perspectivas para el conjunto del año en curso.

El empleo seguirá destruyéndose, y no será fácil que la tasa correspondiente baje del 27%, donde podría situarse en marzo de este año. Ocurre además que la familia media española mantiene un muy elevado nivel de endeudamiento, mayoritariamente amparado en hipotecas sobre viviendas cuyo valor no deja de descender.

Todo ello explica suficientemente el fuerte desplome del consumo privado en España. El último dato conocido de ventas del comercio minorista, el correspondiente a diciembre, es demoledor. Han caído un 10,7% lo que, sin duda, viene a completar el conjunto de señales indicativas de esa muy difícil situación, agravada en los últimos meses del pasado año.

La fuerte caída del consumo privado es la variable que más ha contribuido a esa sustancial disminución del PIB en el último trimestre de 2012.

El importante descenso de la renta disponible de la familia media española, le está obligando a utilizar ahorro del pasado para sufragar el consumo básico. Así se observa en el descenso de la riqueza financiera de las familias, las ventas de activos financieros y el descenso de los depósitos bancarios.

Se ha reducido el endeudamiento familiar, pero se mantiene en cotas muy altas (equivalente al 123% de la renta disponible) y, además, en demasiados hogares ya no trabaja ningún miembro de la unidad familiar.

La fuerte reducción del consumo privado alcanza a la alimentación. En realidad, todas las empresas dependientes del consumo privado hace tiempo que revisan a la baja sus previsiones de ingresos y beneficios. Los bancos incluidos, lo que precisamente no favorece la normalización de la actividad crediticia.

Está desafortunadamente claro que la caída de la inversión, los cierres empresariales, y los últimos descensos de las exportaciones a los demás países de la UE, motivan que no consigamos acerquemos a corto plazo a ese nivel de crecimiento del PIB (alrededor de un 2%) que se precisa para volver a crear empleo.

Por todo ello, para corregir esta dramática situación no sólo es preciso prolongar los plazos de cumplimiento en la reducción de déficit público español, sino también exigir a los más poderosos la puesta en práctica de políticas de estímulo de sus demandas.

Sin duda, lo más grave en España son los volúmenes de desempleo que se están alcanzando. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE nos quedamos a la puerta de la cifra de 6 millones de personas. Sin duda en el primer trimestre de este 2013 la sobrepasaremos.

Lo que sí rebasamos ya hace unos cuantos trimestres es el máximo histórico de la tasa de paro de la Encuesta de Población Activa (EPA), que mantiene su tendencia al alza y alcanzó el 26% en el último trimestre del año pasado.

Hacer previsiones sobre el comportamiento del empleo a corto plazo, sobre la evolución de la emigración o de la tasa de actividad es bastante difícil, ya que dependerá de la evolución del paro.

Para 2013 se parte de las hipótesis de que la población en edad de trabajar (población con 16 y más años) continúe acelerando ligeramente su ritmo de descenso y que la tasa de actividad se estabilice (número de activos por cada 100 personas en edad de trabajar).

La otra variable es el empleo, que viene determinado por la evolución del PIB y por la productividad aparente del factor trabajo. Las previsiones apuntan a que el PIB siga cayendo hasta el tercer trimestre de 2013 y que la productividad se desacelere, lo que daría lugar a caídas del empleo durante todo el año, aunque a un ritmo decreciente. El resultado de todo ello en términos de paro es que, corregido de estacionalidad, siga aumentando en los dos primeros trimestres del año y se estabilice después a una tasa del 26,7% de la población activa, es decir, algo por encima de los seis millones de personas. Desde luego, un panorama nada alentador.

A estas alturas desde la última reforma laboral, podemos afirmar que ninguna creará empleo en plena recesión, pero teóricamente debería frenar la caída del empleo, produciendo el ajuste por los salarios (este es el argumento que esgrimen sus defensores). Pues bien, casi 12 meses después, no se ha logrado ese objetivo: la tasa de paro ha pasado del 22,8% al 26%. Incluso cuando se compara lo sucedido durante el último año con lo que pasó en 2009, otro año nefasto para el empleo, se observa que el desplome se ha acelerado. Y esto sucede en un mercado laboral dónde no ha dejado de caer el empleo en los últimos cinco años.

La reforma laboral acometida tenía por misión corregir la pérdida de empleos que se produce cuando entramos en una crisis económica. Se facilitó a las empresas bajadas de sueldo unilaterales, traslados o reducciones de jornada. Se pretendía que esa, la llamada flexibilidad interna, fuera la primera opción ante los problemas económicos. Pero en la misma ley se facilitó y abarató el despido. La gran mayoría de analistas señala que “este tipo de reformas deben hacerse en épocas de crecimiento, que es cuando se crea empleo”.

En el lado positivo de estos últimos meses, hay que citar que la Balanza por Cuenta Corriente (el saldo de las operaciones de bienes, servicios y transferencias entre España y el resto del mundo) registró en noviembre un superávit de 1.777,4 millones de euros, el mayor desde 1990, cuando arranca la serie estadística difundida por el Banco de España. Los datos consolidan al sector exterior como el mejor impulsor de la economía española.

El buen comportamiento de la balanza de pagos de noviembre está relacionado con la reducción del déficit comercial (exportaciones de bienes menos importaciones de bienes), que se situó en noviembre en 776,1 millones de euros, uno de los mejores de la serie estadística. Y eso a pesar de que las exportaciones sufrieron en noviembre un frenazo por el agravamiento de la recesión en el corazón de Europa. Este dato revela la gran dependencia española de los países del entorno europeo.

También hay que tener en cuenta que las importaciones siguen a la baja por la continua pérdida de poder adquisitivo de la economía española. Además, este capítulo está afectado por el alto importe de la factura energética con el exterior por el constante aumento del precio de los combustibles (petróleo y gas). “La disminución del déficit comercial se concentró en su componente no energético, cuyo saldo volvió a ser positivo, mientras que el déficit energético siguió ampliándose”, ha señalado el Banco de España en un comunicado.

El superávit de la balanza de servicios, impulsado sobre todo por el sector turístico, sirvió para apuntalar la cifra positiva de la balanza de pagos de España en noviembre. Otro de los capítulos que explican el buen dato de noviembre es el saldo de las transferencias corrientes, que arrojó un saldo de 1.902 millones de euros, el segundo mayor de la estadística del Banco de España.

A pesar de que noviembre fue un buen mes para el sector exterior no compensa el déficit acumulado durante los primeros once meses del año pasado. El déficit por cuenta corriente ascendió hasta los 13.132 millones de euros, un 60% menor que el registrado el año precedente.

La cuenta financiera volvió a arrojar en noviembre datos positivos por tercer mes consecutivo tras despejarse en septiembre las dudas sobre la supervivencia del euro. Durante buena parte del año los inversores extranjeros huyeron de España, pero como hemos comentado anteriormente, desde que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, despejó las dudas sobre la moneda única a final del verano pasado, los inversores internacionales regresaron a la economía española. Esto se tradujo en la entrada neta de 13.177 millones de euros a los mercados y bolsas españolas en noviembre. No obstante, esta vuelta de los inversores aún no compensa la importante fuga neta de capitales durante los primeros once meses de 2012, que asciende a 197.897 millones, cinco veces más que el año pasado, lo que revela las dificultades de financiación de la economía española.

A pesar de ello, se aprecia una ligera mejoría en los últimos meses. Los inversores extranjeros inyectaron en España 20.865 millones de euros en noviembre, sobre todo a través de la compra de acciones y la adquisición de deuda, tanto pública como privada. Frente a esto, sacaron 16.725 millones en préstamos, depósitos y operaciones temporales como cesión de activos.

Otra buena noticia, es que los bancos españoles quieren devolver el dinero de los préstamos del BCE incluso antes de tiempo, ya que necesitan poner de manifiesto en los mercados su “mala salud de hierro”.

Para los analistas, el hecho de que la banca española que ha sido objeto del rescate europeo y de un zarandeo continuo en los mercados, tenga esa disposición a devolver las deudas, es una excelente señal. Se trata de una muestra de confianza o vuelta a una relativa normalidad.

Aunque también podría interpretarse como un empeño por quedar bien. Los principales bancos españoles se apresuran a mandar mensajes al mercado: Banco Popular (que se ha visto obligado a ampliar capital recientemente) adelantó ayer que devolverá 1.300 millones de los 17.000 que pidió al BCE en las dos subastas. Sabadell y Bankinter han asegurado que reintegrarán cifras similares, y BBVA tiene previsto reembolsar entre enero y febrero una parte sustancial de los 22.000 millones que solicitó.

Una muy buena noticia, es que según las estadísticas del Eurosistema, la apelación de las entidades españolas al auxilio del BCE registró un descenso notable. De diciembre a noviembre, el nivel de deuda de la banca española con el emisor del euro bajó un 8%, para quedarse en 313.109 millones, el nivel más bajo desde mayo pasado.

El sector financiero español necesita aún una porción muy notable del enorme volumen de liquidez (1,1 billones de euros) con el que el BCE inundó a la banca de los Diecisiete para evitar el colapso financiero. Pero también este trozo de la tarta es ahora menor (pasa del 38,5% al 35,4% del crédito neto), un indicador de que sus necesidades no son tan acuciantes como antes. Y de que la reestructuración de la banca (menos negocio, menos oficinas, menos empleados) está cogiendo ritmo.

Además, las entidades nacionalizadas recibieron al cierre de 2012 casi 39.500 millones del fondo de rescate europeo, inyección que contabiliza como deuda pública española al estar garantizada su devolución por el fondo estatal de reestructuración bancaria, el FROB. Su traducción en liquidez no es inmediata: lo que reciben son títulos de deuda emitida por el fondo de rescate que le pueden servir como garantía ante el BCE para pedir más crédito.

El préstamo neto del Eurosistema se mantiene en niveles similares al de meses precedentes (884.094 millones).

Las entidades nacionalizadas también traspasaron activos por 37.000 millones al “banco malo” SAREB (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) en diciembre (85.000 inmuebles y 270.000 hipotecas).

Las cuatro entidades nacionalizadas (lo que se denomina Grupo 1), Bankia, Catalunya banc, Novagalicia y Banco de Valencia, está negociando recibir comisiones de hasta el 6% por vender y financiar los activos que han traspasado a la SAREB, ya que serán los bancos los que sigan comercializando los activos traspasados.

MERCADOS:

Los inversores en Bolsa esperaban con atención el dato del PIB del cuarto trimestre de Estados Unidos que finalmente sentó muy a las Bolsas. Además los graves escándalos de corrupción política motivaron de nuevo sobresaltos en la Prima de Riesgo española, lo que igualmente afectó a la cotización del Ibex.

Además el euro aceleró la carrera alcista que mantiene con el dólar una vez que se conoció el dato del PIB estadounidense anteriormente citado. Hasta el punto de que, por primera vez en los últimos trece meses, un euro se intercambió por 1,35 dólares.

Pero el cruce entre ambas divisas se amplió más una vez que la Reserva Federal (Fed) confirmase que la actividad económica estadounidense "se había detenido en los últimos meses" y se mostrase dispuesta a continuar su política monetaria expansiva. La intención de la Fed de seguir con su plan de compra de bonos y de mantener los tipos bajos (entre el 0 y 0,25%) llevaron al euro a los 1,3587 dólares, el nivel más alto que no tocaba desde noviembre de 2011.

El euro se ha apreciado más de un 12% desde los mínimos que marcó a mediados de junio. En aquel momento, de auge de la crisis de deuda de los países periféricos, solo se necesitaban 1,2 dólares para comprar un euro. El peligro, según apuntan muchos analistas, es que la fortaleza del euro continúe hasta representar un freno real para la competitividad que han ganado las exportaciones de los países euro en los últimos meses, entre ellos España.

Por otro lado, el precio de la vivienda libre en España terminó 2012 en 1.531 euros por metro cuadrado, un 10% menos que el año anterior, de acuerdo al estudio hecho público por el Ministerio de Fomento. Estas cifras devuelven al sector a los niveles registrados en el segundo trimestre de 2004. Desde los 2.101 euros que llegó a costar el metro cuadrado cuando la burbuja inmobiliaria llegó a su tope, durante el primer trimestre de 2008, la vivienda se ha depreciado un 27,1%.

EMPRESAS:

El Santander en el año 2000 gano 2.258 millones y en el año recién acabado, 2.205 millones. En medio del ciclo, pasó por la exuberancia como tantas entidades en la burbuja inmobiliaria, aunque el Santander sigue en pie para contarlo. El punto álgido de esta borrachera fue junio de 2008, cuando el presidente, Emilio Botín, declaró: “El Santander aspira a ganar más de 10.000 millones en 2008”. La entidad acababa de lograr 9.060 millones, un podio desde el que se veía todo al alcance de la mano.

Pero llegó el hundimiento de Lehman Brothers, tres meses después de aquellas declaraciones, y el capitalismo se puso al borde del precipicio. Desde entonces los resultados del Santander no han dejado de caer. El diagnóstico del presidente del Santander (“la crisis es como la fiebre de los niños, que empieza muy fuerte y luego se baja”), no fue acertado.

Botín ha anunciado que la entidad ganó en 2012 un 59% menos, tras dotar 18.800 millones a provisiones. De ellos, 6.100 millones fueron a cubrir todo el riesgo inmobiliario y los dos reales decretos del Gobierno del PP.

Botín ha augurado: “en 2012 el beneficio ha marcado un punto de inflexión. Este año veremos un fuerte aumento, una vez terminados los saneamientos especiales”. No obstante, en 2013 el Santander aún tendrá que destinar 800 millones al banco malo, el Sareb.

El banco ha anunciado que devolverá 24.000 millones pedidos al BCE y se quedará con 11.000 más por si acaso.

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12Ene, 2013

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A ENERO 2013

Escrito por: jjpintado el 12 Ene 2013 - URL Permanente

Es muy rentable partir de unas malas previsiones para sorprender positivamente con cualquier mejora que se tenga sobre esas expectativas tan negativas. ¿Será ese el final del año 21013que acabamos de comenzar?

Por ahora los riesgos y las amenazas que se plantean son de tal magnitud que no es posible esperar un final precisamente optimista para este quinto año de crisis, que como mejor podemos catalogarlo es de persistencia de la incertidumbre.

GLOBAL:

La región del euro ha vuelto a entrar en recesión a finales de 2012; la amenaza del “abismo fiscal” en Estados Unidos ha frenado la producción durante los últimos los últimos meses de año acabado; y China e India han registrado un crecimiento menos intenso de lo previsto.

Es muy ilustrativo el pronóstico de la agencia de calificación Fitch: “esperamos un crecimiento global débil en 2013, en particular entre las principales economías desarrolladas —EE UU, Eurozona, Japón y Reino Unido—, que con toda probabilidad registrarán solo una mejora marginal del crecimiento interanual, dado que continúa la débil recuperación de la crisis de 2008”.

Hay consenso respecto al hecho de que la primera parte de 2013 se de prácticamente por perdida mientras persistan las incertidumbres, y los mercados estarán más preocupados por el temor a un escenario más oscuro. Ahora bien, durante la segunda mitad del año, el ocaso actual podría derivar en un panorama más despejado.

La Reserva Federal estadounidense ha anunciado el mantenimiento de bajos tipos de interés hasta que el paro baje al 6,5% (7,7% en el pasado noviembre). Como veremos, en este momento, se ha conseguido despejar –al menos durante dos meses- el temido abismo fiscal, por lo que, de momento, Europa vuelve a mostrarse a corto plazo como la amenaza para la economía mundial.

Aunque las probabilidades de una apocalíptica quiebra de la eurozona son más remotas, las políticas aplicadas en la eurozona están haciendo que sean las grandes economías del corazón del euro, como Francia o Alemania, las que converjan hacia la recesión en la que se encuentra la periferia y solo los más optimistas calculan un crecimiento positivo en la región en 2013 (algunos analistas esperan, durante este primer trimestre, una nueva bajada de los tipos de interés por el BCE desde el 0,75% actual).

Pese a los grandilocuentes anuncios, no se han concretado medidas hacia la unión bancaria y, muchos menos, hacia la unión fiscal, por lo que se mantiene la desconfianza ya que no existe una hoja de ruta que nos conduzca a tan importantes metas.

Por otro lado, la economía de Japón, después de más de dos décadas sufriendo una espiral de deflación, crisis bancaria y recesión, no preocupa por su incidencia en la economía global. En contraste, todos las observadores miran a China, ya que se mantienen los temores a una posible caída del ritmo de crecimiento del PIB de ese país (para este nuevo año se espera un crecimiento del 7,5%, frente al 9,3% del año 2011). Por esa razón, muchas analistas esperan un nuevo aumento de las inversiones públicas en infraestructuras.

No menos importante, es la pregunta respecto a la posible recuperación de los créditos al sector privado. Cosa que, pese a los enormes estímulos monetarios habidos, no ha ocurrido.

ESTADOS UNIDOS:

Momentáneamente se ha detenido, durante dos meses, el abismo fiscal. Pero la primera subida, en veinte años, de los impuestos a los ricos, no soluciona los problemas del déficit público y los desequilibrios estructurales de la economía estadounidense. Desafortunadamente, en pocas semanas más, se materializaran las amenazas para la estabilidad económica mundial.

Ha quedado clara la imposibilidad de una decisión conjunta de demócratas y republicanos, por lo que, más pronto que tarde, tendrán que enfrentarse a unas negociaciones mucho más complicadas para evitar lo que algunos ya llaman “súper abismo fiscal”.

El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ya ha firmado una orden para la extensión provisional del techo de deuda de EE UU, que necesitará ya la aprobación del Congreso estadounidense cuando alcance su tope definitivo dentro de, aproximadamente, dos meses. Los republicanos no van a conceder esa extensión sin la condición de fuertes recortes del gasto público, lo que puede poner al país, de nuevo, en el borde de la suspensión de pagos.

En dos meses también entrarán en vigor de forma automática los recortes de gastos, en torno a los 110.000 millones de dólares, que según lo acordado se ha pospuesto por ese periodo.

Los demócratas no quieren esos recortes, ya que afectaría a gastos esenciales, como el seguro de desempleo o las subvenciones al Medicare (el programa de asistencia sanitaria a los pensionistas). Y los republicanos tampoco los desean, pero por razones muy distintas (la mitad de esos recortes se aplicaría al presupuesto militar del Pentágono).

Obama se ha comprometido con los demócratas (en cuya ala izquierda existe cierta frustración por las concesiones realizadas a los republicanos), a seguir subiendo los impuestos a los estadounidenses de más elevados ingresos: “las reducciones de gastos tienen que ir mano a mano con nuevas reformas de nuestros tipos impositivos para que las grandes corporaciones y los individuos más ricos no se aprovechen de ventajas y deducciones que no están al alcance de la gran mayoría de los norteamericanos”

El nuevo Congreso elegido –con una presencia del Tea Party más reducida- será más moderado, pero no lo suficiente como para esperar un cambio significativo. Los ultraconservadores siguen teniendo un peso enorme en el Partido Republicano, por lo que sólo pueden esperarse compromisos parciales que eviten grandes traumas inmediatos a la economía, pero no el problema fundamental de un déficit y una deuda insostenibles.

El acuerdo logrado, que aumenta la presión fiscal (tanto para las rentas salariales como para las procedentes de inversiones) a los ingresos superiores a los 400.000 dólares anuales, representa una aportación suplementaria a las arcas del Estado de más de 600.000 millones de dólares en una década. Cantidad estimable, pero ridícula comparada con los 4 billones de dólares en que crecerá el déficit en ese mismo periodo, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.

Algunos demócratas se quejan de que debería haber bajado la barrera de cotización para conseguir aumentar la recaudación. Pero incluso aunque el límite se hubiera establecido en los 250.000 dólares, como quería el presidente Obama, los ingresos en la década sólo habrían ascendido a los 800.000 millones de dólares, aún lejos del déficit previsto.

Mayores impuestos a las corporaciones y a los ricos, como pide el presidente, puede ayudar, indudablemente, y tendrán que formar parte de cualquier arreglo. Pero será difícil una solución definitiva sin concesiones también importantes de parte de los demócratas para la reforma del estado del bienestar.

La deuda pública equivale a alrededor del 90% del PIB estadounidense. Obama lo ha reconocido, al afirmar: “creo que vamos a tener que encontrar medios para reformar Medicare sin perjudicar a nuestros pensionistas, y creo que hay gastos públicos innecesarios que vamos a tener que eliminar”.

Parte de esos gastos en los que piensa el presidente están en el presupuesto militar, que no ha sido tocado en décadas y que ahora disfruta aún del suplemento para dos guerras que han acabado o están a punto de acabar.

CHINA:

Algo está cambiando en el panorama laboral chino. Resulta que en la provincia de Jiangsu, los trabajadores se han plantado y han bloqueado la entrada a la fábrica que una importante empresa industrial española tiene allí. Frente al fracaso de las negociaciones entre patronal y trabajadores, el ambiente “caldeado” llevó a los responsables de la fábrica a llamar a la policía… al final hasta tuvo que intervenir el ejército.

El jefe de la policía descartó usar la fuerza “porque la situación podría resultar incontrolable” y aconsejó al gerente: “Despida discretamente a los cabecillas en los próximos días, pero acepte las demandas de los trabajadores”. El trato llegó varias horas después megáfono en mano, y la muchedumbre se dispersó. Consiguió un aumento de sueldo del 10% de media, y la promesa de que no se eliminarán las horas extra a pesar del descenso de pedidos.

El español responsable de la producción declaró que “lidiar con los trabajadores chinos es una pesadilla. La rotación es muy alta y nos hace daño, y el aumento de los costes laborales junto a la apreciación del yuan nos ha restado mucha competitividad”.

No se trata de un caso aislado. Según estudios oficiales, las disputas laborales han crecido en China casi el 25% cada año en la última década y el ritmo ha aumentado desde 2008, cuando se aprobó la reforma laboral. Así, si en 1999 se contabilizaron menos de 200.000 conflictos laborales, en 2008 su número rozó el millón.

Desde entonces, la mayoría de los salarios mínimos establecidos a nivel provincial crecen por encima del 20% anual. Ya son muy pocos los territorios que marcan remuneraciones mínimas por debajo del equivalente a 100 euros al mes o un euro la hora. Con las horas extraordinarias ya nadie cobra menos de 2.000 yuanes (unos 250 euros) en la línea de montaje, reconoce el gerente español. Por esa razón, señala, muchas empresas de sectores como el textil o la industria pesada están cerrando y buscando alternativas en Vietnam o en India. Apple ha ido más allá, y ha anunciado que reubicaría la producción de sus ordenadores de nuevo en Estados Unidos.

Los trabajadores saben que tienen la sartén por el mango. La estricta política del hijo único que ha provocado una notable caída en la tasa de fertilidad y el impresionante crecimiento económico del país han dado fuerza a un colectivo que hasta ahora nunca había tenido voz.

Aunque los sindicatos no oficiales están prohibidos, los trabajadores han comenzado a organizarse. La mayoría son asociaciones espontáneas que surgen en las grandes empresas fruto del descontento generalizado de la plantilla.

Este vuelco ha provocado que empresarios y activistas sindicales demanden la reinstauración en la Constitución de una cláusula que fue eliminada en 1982 y que garantiza el derecho a la huelga. Actualmente no hay ninguna normativa que lo regule, y las huelgas están en un limbo legal. Lo que permite que algunos empresarios opten por medios violentos para reprimirlas.

Sin duda, el gigante Foxconn, la subcontrata taiwanesa que fabrica Iphone e Ipad para Apple y da empleo a casi 1,5 millones de chinos, es la que mejor refleja la revolución del trabajador chino. Esta compañía saltó a las portadas de prensa en todo el mundo en 2010, cuando 13 trabajadores se quitaron la vida en sus instalaciones. Sufrían una presión excesiva y llegaban a hacer más de 83 horas extra al mes, según aseguraba una ONG estadounidense.

EUROZONA:

Las palabras del presidente del BCE, Mario Draghi, fueron suficientes para rebajar las tensiones en la eurozona durante el 2012, sin embargo para 2013 no serán suficientes para recuperar la normalidad de la zona.

Ahora está obligado a cumplir su promesa de comprar bonos de aquellos países endeudados con tipos de interés elevados si, efectivamente, esos países padecen más presiones en su prima de riesgo y solicitan por fin el rescate (entre ellos España).

Otro reto, sumamente importante, es dirigir los primeros pasos del intento de creación del Nuevo Regulador Bancario Común, que debería estar en marcha en el año 2014, y que estará sometido a la autoridad general del BCE. El supervisor tendrá que establecer una separación estricta entre la nueva institución y los órganos del Gobierno del Banco Central Europeo, asegurándose de que las preocupaciones relativas al sistema bancario, no afecten en el momento de fijación de los tipos de interés.

Todo ello, buscando la credibilidad y la autoridad del nuevo supervisor sobre los diecisiete diferentes reguladores bancarios nacionales.

Finalmente, quizá aún más prioritario, es demostrar que puede articular medidas que fomenten el crecimiento económico, y no sólo repetir la “cantinela” por su reiteración, de más reformas estructurales y austeridad. El elevado desempleo en la región obliga a medidas más drásticas, como prestar a muy largo plazo a los bancos de la Europa periférica a un interés muy bajo, a cambio de que estos se comprometan a prestar a las pequeñas y medianas empresas.

Por otro lado, según el economista jefe del BCE, Peter Praet, el anuncio de la puesta en marcha de la nión bancaria europea ha ayudado a frenar la fuga de capitales en España. Señaló que el proyecto de unión va a contribuir a reactivar los préstamos interbancarios, los flujos financieros transfronterizos y la economía real, afirmando que España ha sido uno de los países beneficiados con el acuerdo porque el capital está empezando a regresar al país.

“Entre diciembre de 2011 y agosto de 2012 el país (España) sufrió fugas de capitales gigantescas de 300.000 millones de euros, a lo que hay que sumar 100.000 millones más que habían salido el año anterior. La desconfianza era tan grande que los directivos de un banco español se las arreglaron para colocar el dinero contante en sus filiales extranjeras mientras los depósitos de los clientes particulares emigraban también”.

El economista jefe del BCE señaló: “muy felizmente, hemos constatado que desde el verano pasado han regresado a España entre 40.000 y 50.000 millones de euros”, y achaca ese retorno “a dos razones”. La primera es que “los países del sur, Portugal, Italia y también Irlanda están equilibrando su balanza de pagos exterior, lo que demuestra que los programas de saneamiento presupuestario (los recortes) y de mejoría de la competitividad en los ‘países de la periferia’ dan resultados. Por otra parte, la perspectiva de una unión bancaria ofrece seguridad: en el futuro, la salud de los bancos ya no dependerá de sus países de origen”.

Respecto a un posible rescate a España, señaló que “no se trataría de un plan de rescate del BCE sino de poner en marcha un programa de intervenciones monetarias condicionado a la puesta en funcionamiento de un programa del Fondo Monetario Internacional y del Mecanismo Europeo de Estabilidad”, aconsejando que se lleve a efecto “fuera del periodo de tensiones de los mercados”.

ESPAÑA:

La información más reciente (boletín económico del Banco de España) relativa al último trimestre del año 2012 señala una continuación de la caída de la actividad económica como resultado de la contracción de la demanda interna. Según el citado informe, “la economía seguirá en caída libre en el último trimestre lastrada por el retroceso del consumo”. Y a falta de conocer los datos definitivos de la economía entre octubre y diciembre, el Banco de España ha certificado que en el tercer trimestre la actividad se contrajo un 0,3% en términos intertrimestrales. Este dato es una décima mejor que el del trimestre anterior. Pero las previsiones del último trimestre auguran que será peor.

La subida del IVA, que entró en vigor el pasado septiembre, afectó al gasto de los hogares. El consumo privado muestra una “tónica contractiva”. El índice de comercio al por menor, el más fiable para chequear la salud del consumo, registró en octubre un retroceso intermensual del 0,5% (el descenso interanual fue del 8,1%). Las matriculaciones de vehículos, que aumentaron un 5,3% en noviembre respecto al mes anterior gracias al Plan PIVE del Gobierno (el plan de ayudas para el sector del automóvil), fue el único dato favorable del consumo.

Hasta ahora los únicos datos favorables de la economía española eran el turismo y las exportaciones. Pero el Banco de España constata en su informe mensual “una moderación del dinamismo mostrado por el turismo en la parte central del año”.

Las exportaciones se están convirtiendo en el único motor de arrastre de la actividad económica. Las ventas al exterior de bienes aumentaron en octubre un 8,6% respecto al mismo mes del año pasado impulsadas por las operaciones a países de fuera de la Unión Europea. Por el lado contrario, las importaciones cayeron en octubre un 6,3% respecto al año anterior. Este vigoroso aumento de las exportaciones y la debilidad de las importaciones permitieron reducir el déficit comercial un 59% en octubre. No obstante, estos indicadores revelan la debilidad de la economía española, puesto que las importaciones caen por la caída de las rentas disponibles y las exportaciones por la rebaja de precios, que está aumentado la competitividad de las empresas españolas.

Esta situación afecta positivamente a la balanza de pagos que en septiembre arrojó un saldo positivo por tercer mes consecutivo de 423 millones de euros, lo que ha permitido reducir sensiblemente las necesidades de financiación de España. Así durante los nueve primeros meses del año el país necesitó 12.600 millones para financiar sus actividades económicas, menos de la mitad que hace un año.

El Banco de España destaca también que la no actualización de las pensiones con el IPC sirve para avanzar en los objetivos de consolidación fiscal —reducir el déficit y frenar el alza de la deuda pública— pero reducen la renta disponible y afectan al consumo, lo que repercute en la economía.

Los recortes y las subidas fiscales emprendidos por todas las Administraciones públicas han tenido reflejo en el déficit público. La desviación presupuestaria del conjunto de las Administraciones públicas hasta octubre es de unos 55.000 millones —un 5,5% del PIB aproximadamente, cuando el objetivo es del 6,3%—. Este desfase presupuestario es inferior en 5.800 millones al del mismo periodo de 2011. Supone un buen dato para el Ejecutivo, que ha conseguido limitar la sangría del déficit público en un escenario de recesión. No obstante, si se tiene en cuenta el impacto de las ayudas a la banca, que se pagará con el rescate de Bruselas, el déficit público ascendería hasta los 99.600 millones, el 9,96% del PIB.

En relación al más grave problema de la economía española, el fortísimo paro, la campaña navideña ha supuesto una mejoría, ya que en el mes de diciembre el Paro Registrado (aquellos de acuden a inscribirse como desempleados a las Oficinas de Paro) bajó en 59.094 tras cuatro meses consecutivos de subidas.

Aunque el departamento que dirige la ministra Fátima Bañez señaló que es "el mejor dato registrado en un mes de diciembre en toda la serie histórica" puede venir explicado por las contrataciones derivadas de la campaña de navidad. Ahora bien pese al dato de este último mes del año, es insuficiente para compensar el balance de todo el año 2012, en el que el paro ha aumentó en 426.364 personas, el equivalente a un alza del 9,64%, hasta las 4.848.723 personas.

Sin embargo, la Seguridad Social perdió en diciembre 88.367 cotizantes respecto a noviembre, con lo que acaba el año en 16.442.681 afiliados medios, un 4,57% o 787.240 ocupados menos que en 2003. De la caída registrada en el último mes del ejercicio, el Ministerio destaca que del total, 63.440 (el 71,8 %) han sido cuidadores no profesionales de la ley de dependencia, un dato que se explica porque desde noviembre, con los recortes, el Gobierno ha dejado de pagar la cotización de este colectivo.

No obstante, hay que recordar que para analizar la situación del mercado de trabajo español, hay que referirse a la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según la última EPA publicada, la correspondiente al tercer trimestre de 2012, el número de parados supera los 5,7 millones (un millón por encima de las del paro registrado).

Por otro lado, el crédito en manos de los españoles sigue bajando mientras los impagos aumentan, por lo que la tasa de morosidad ha seguido aumentando.

Y es que los bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito registraron a octubre de 2012, unos 189.618 millones de euros en créditos considerados “dudosos”, lo que elevó la mora al 11,23%. Tanto el montante de millones como el porcentaje sobre el total se convirtieron en el récord de la serie de datos provisionales publicados por el Banco de España. Aunque en realidad llueve sobre mojado: es el quinto mes que se bate la cifra registrada en el anterior. Las empresas del ladrillo, todavía en plena resaca de la burbuja inmobiliaria, disparan los impagos de su sector al 26,4%.

En realidad, dentro del total del crédito, las familias son bastante más cumplidoras, aunque sus impagos también hayan aumentado. Durante el pasado trimestre las hipotecas morosas suponían un 3,6% del total, frente al 2,7% de un año antes. Son los préstamos considerados como financiación para la actividad productiva los que impulsan la estadística trimestral.

Este grupo, en el que se enmarca la actividad empresarial, aglutina el 77% del crédito moroso español. De los 886.962 millones en préstamos en manos de empresas, 146.866 millones son de dudosa devolución, es decir, el 16,6%. Y dentro de este grupo, también hay clases. Mientras que en el sector servicios la morosidad del crédito es del 7,9% (son dudosos 10.620 millones de los 135.140 millones que controla la hostelería, el comercio o el transporte) en la construcción se dispara. En el tercer trimestre la mora de las empresas del ladrillo se elevó al 26,4%. Durante el mismo trimestre solo un año antes era del 16%. En el sector de la agricultura entre julio y septiembre el crédito dudoso era del 8,6% y en los servicios, del 17,3%.

Por otro lado, un aspecto positivo es la fuerte mejoría habida en nuestra balanza comercial. El problema es, como señalábamos anteriormente, que una parte de esa mejora se deba la propia recesión económica (se importa menos como consecuencia de que la producción y actividad económica es más baja).

El déficit comercial acumulado entre enero y octubre del año pasado, se situó en 28.056,4 millones de euros, el 28,3% menos respecto al mismo periodo de 2011. Como consecuencia, la Tasa de Cobertura (porcentaje de importaciones que pueden pagarse con las exportaciones en ese periodo) podría llegar al 86,8% (las exportaciones de mercancías han aumentado el 4,2% con respecto al mismo periodo de 2011, mientras que las importaciones han descendido el 1,6%).

Los principales sectores exportadores han sido el de bienes de equipo, alimentos, productos químicos, automóviles y semimanufacturas.

Otro aspecto a destacar es que, según el Banco de España, la deuda externa (casi se triplicó en una década evidenciando los excesos de la economía española: la adicción al crédito de bancos, empresas y particulares), durante junio y septiembre del 2012, disminuyó en más de 45.000 millones de euros (de 1,795 a 1,750 billones).

Ahora bien, este es sólo el comienzo del ajuste, ya que al inicio del segundo trimestre de 2012, la deuda de la economía española con el resto del mundo rondaba, nada menos, que el 170% del PIB. Entre junio y septiembre de 2012, esa proporción disminuyó al 165,7% del PIB español.

La causa de la disminución de la deuda externa durante el verano de 2012 está en el sector financiero. La banca española elevó su crédito a empresas y familias mucho más allá de lo que le permitían los depósitos de los clientes, recurriendo a la financiación exterior. El colapso del mercado interbancario nacional durante la crisis elevó aún más esa dependencia para refinanciar operaciones de endeudamiento a corto plazo, que financiaban créditos a plazos superiores. Y cuando los mercados se cerraron a la banca española, fue el Banco Central Europeo (BCE) el que asumió buena parte de esa financiación, que en las estadísticas se reflejan como depósitos del exterior en el Banco de España.

Entre el segundo y tercer trimestre, el endeudamiento de la banca española con el exterior, incluido el importe debido al Banco Central Europeo, disminuyó en 58.000 millones, para rozar los 940.000 millones. Es otro indicio de que el rescate europeo ha acelerado la reestructuración del sector financiero, que los bancos saldan toda la deuda que pueden, sin realizar nuevas operaciones, lo que indefectiblemente conduce a un descenso anual del crédito concedido a empresas y familias superior al 5%. Ello no conlleva precisamente a la salida de la crisis a corto plazo.

En el caso de las Administraciones Públicas, la deuda externa ha aumentado en 17.000 millones del segundo al tercer trimestre de 2012. En el aumento, desde un punto de vista optimista, puede verse el aumento de confianza de los inversores internacionales hacia la Deuda Pública española, tras el compromiso del Banco Central Europeo a su respaldo en caso de que el Gobierno español pida el rescate.

MERCADOS:

El euríbor a doce meses, el indicador que más se utiliza para calcular las hipotecas, cerró el año 2012 con un nuevo mínimo histórico, en el entorno del 0,549 %, la tasa media mensual más baja en sus más de diez años de historia.

De esta manera, la cuota de una hipoteca contratada hace un año por un importe medio de 150.000 euros, con un plazo de amortización de 25 años, se verá reducida en más de 100 euros al mes o más de 1.200 euros al año.

El euríbor acumula trece meses consecutivos de descensos, los cuatro últimos por debajo del precio oficial del dinero en la zona del euro (0,75 %).

Como es sabido, es el tipo de interés al que se prestan dinero los bancos en la zona del euro, y suele variar en función de las subidas o bajadas que aplica el Banco Central Europeo (BCE) a los tipos de interés.

A partir de esta nueva bajada, las entidades financieras tendrán que aplicarla en las nuevas hipotecas que concedan y en aquellas que se revisen de acuerdo a este indicador.

Por otro lado, el número de hipotecas constituidas sobre viviendas fue de 19.105 en el pasado mes de octubre, con una caída del 14,4% respecto al mismo mes de 2011, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con el retroceso interanual de octubre, las viviendas hipotecadas encadenan ya 30 meses de caídas consecutivas. Además, la cifra total de hipotecas sobre viviendas es la más baja en cualquier mes dentro de la serie histórica comparable, iniciada en 2003. El ‘suelo’ de viviendas hipotecadas se registró el pasado mes de agosto, cuando se constituyeron 21.106 hipotecas, 89 menos que en septiembre.

En los diez primeros meses del año, las hipotecas constituidas sobre viviendas se redujeron un 33,2% en relación al mismo periodo de 2011, con una disminución del 38,8% en el capital prestado y del 8,4% en el valor promedio de las hipotecas.

De acuerdo con los datos del INE, durante el décimo mes del año se constituyeron 31.405 hipotecas sobre fincas rústicas y urbanas (dentro de éstas últimas se incluyen las viviendas), cifra que supone un descenso del 19,8% respecto a octubre de 2011.

El capital de los créditos hipotecarios concedidos bajó un 21,2%, hasta los 3.574,3 millones de euros, en tanto que el importe medio de las hipotecas constituidas sobre el total de fincas ascendió a 113.816 euros, un 1,7% menos que en octubre de 2011.

EMPRESAS:

El fabricante de sanitarios Roca ha anunciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supone el despido de 486 trabajadores, el cierre de la planta de Alcalá de Guadaira (Sevilla) y el cese de cerca del 70% de la actividad del centro de Alcalá de Henares (Madrid). La medida afecta a una cuarta parte de los 2.000 trabajadores que tiene el grupo en España y a un tercio de los de la filial en la que se concentran las extinciones de contrato, Roca Sanitarios.

Según fuentes sindicales, los directivos de la empresa comunicaron a los representantes de los trabajadores que el ERE se presentaba por razones económicas, organizativas y productivas. En un comunicado, la empresa señaló que la “crisis económica” y, en concreto, “el hundimiento del sector de la construcción” ya llevaron a la empresa a ejecutar un ERE en 2010 que afectó a unos 625 empleados y varios expedientes temporales que todavía hoy se están aplicando. Según la empresa, las “medidas de reactivación del mercado” que se han efectuado no han surtido apenas efecto, de modo que la producción ha caído el 41% desde 2009 y el 68% desde 2006. Roca señaló que ello supone que la producción actual de las plantas españolas no alcance el 30% de su capacidad total y, añadió, si sigue esta tendencia en 2013 se fabricará el doble de lo que se vende.

Fuentes sindicales critican la medida ya que, según afirman, se apoya en la estrategia de la multinacional de seguir creciendo en base a la deslocalización.

En contraste, según el diario Expansión, los presidentes y consejeros delegados de las empresas del Ibex suman más de 150 millones en blindajes (indemnizaciones por despido en caso de relevo en sus puestos). En estas cifras no están incluidos los bonus, ni los sustanciosos planes de pensiones que disfrutan. Los presidentes de Iberdrola y Repsol, además de los blindajes de 27,84 y 17,2 millones de euros que poseen, respectivamente, cuentan con bonus y planes de pensiones.

En la misma línea, poco explicada y muy ilustrativa de lo que está ocurriendo, las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV), conocidas por ser el vehículo de inversión preferida de las grandes fortunas y las familias más poderosas de España. A diferencia del resto de sociedades, tributan por sus beneficios un 1%, frente al 25% que pagan las pequeñas y medianas empresas o el 30% de las grandes.

Esta discriminación fiscal ha dado lugar a varias iniciativas legislativas (a las que se han opuesto los dos partidos mayoritarios españoles) para que se aumente la fiscalidad sobre estas sociedades.

El Gobierno español ha asegurado que no elevará la presión fiscal de las SICAV porque “los participantes podrían trasladar fácilmente sus inversiones a otro país de la UE con una fiscalidad más ventajosa, y se perdería para España el negocio que genera la gestión y administración de estas sociedades. Además de que a la hora de modificar el régimen fiscal de estas sociedades hay que ponderar detenidamente los efectos de la deslocalización que pueden producirse”.

El patrimonio total gestionado por las SICAV asciende a 23.778 millones de euros, con 405.084 accionistas, en 3.045 sociedades. La rentabilidad ponderada por patrimonio medio asciende al 3,79% en el acumulado anual hasta septiembre.

Las SICAV no están al alcance de cualquier ahorrador. Para constituir una de ellas es preciso un capital inicial de 2,4 millones de euros y contar con más de cien participantes. El beneficio tributa al 1% en el Impuesto de Sociedades, aunque sus partícipes individuales tributan cuando venden sus participaciones al tipo correspondiente en el IRPF, del 21% al 27%.

Entre las SICAV que poseen más patrimonio está Morinvest, gestionada por BBVA, en la que participa la empresaria Alicia Koplowitz; Allocation, vinculada a la familia del Pino, propietarios de Ferrovial; Soandres de Activos, de Rosalía Mera, fundadora junto a Amancio Ortega de Inditex (Zara) o Kefren de la familia Entrecanales, máximos accionistas de Acciona.

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