09Abr, 2014

Situación económica española y mundial al mes de abril de 2014: ligera mejoría y riesgo de deflación.

Escrito por: jjpintado el 09 Abr 2014 - URL Permanente

El Fondo Monetario Internacional, desde hace ya un año, está muy preocupado por el estancamiento europeo, de forma que ha vuelto a solicitar que el Banco Central Europeo actúe ya de una vez contra la “excesivamente baja inflación europea”. Sigue contemplando una débil demanda interna. Lo emergentes han perdido impulso como motor de la recuperación, y planea también la incertidumbre derivada de la crisis de Ucrania.

ESTADOS UNIDOS:

La Reserva Federal de Estados Unidos ha cambiado el objetivo de disminuir la tasa de desempleo, señalando que va a vigilar un amplio número de variables para decidir el momento en el que subirá las tasas de interés.

De todas formas, ha anunciado que “incluso después de que el empleo y la inflación se acerquen a niveles consistentes, las condiciones económicas podrían, por algún tiempo, exigir mantener la tasa federal de fondos por debajo de los niveles que el comité observa como normal en el largo plazo”.

Anunció que reduce las compras mensuales de Bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas desde los 65.000 a 55.000 millones de dólares.

Yanet Yellen señaló que tiene previsto seguir recortando sus compras de activos a una velocidad gradual y moderada, a medida que las condiciones laborales sigan mejorando y que la inflación muestre señales de aparecer.

El severo invierno que ha sufrido Estados Unidos ha influido negativamente en la marcha de la economía, sin embargo, la creación de empleo repuntó en febrero. En ese mes se registraron 175.000 nuevos ocupados, por encima de los 129.000 de enero. La tasa de paro, entretanto, subió una décima, al 6,7%.

Aunque nos situemos ya en primavera, es preciso esperar un par de meses más para disponer de datos más contundentes que nos señalen la dirección que lleva la economía.

Aunque los empleos creados sean un buen indicador, la creación de empleo es ligeramente inferior a los 190.000 ocupados de media registrados durante el último año. Pero la esperanza de muchos analistas es que en los próximos meses se pueda superar sin problemas ese nivel.

El Libro Beige de la Reserva Federal, que da detalles sobre la marcha de la economía en las 12 regiones del sistema del banco central estadoubidense, ha certificado que la expansión económica continúa. Pero la propia presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, ha señalado que es difícil discernir actualmente el auténtico impacto de las nevadas y de las bajas temperaturas en las últimas cifras económicas.

El mal tiempo, en principio, no debería ser un obstáculo para que las empresas que necesitan mano de obra contraten. Sí lo es para el consumo, donde se observan además cambios en los hábitos de gasto de los consumidores. Se ha sabido que Staples, la mayor cadena en el negocio de artículos de oficina, anuncia el cierre de 225 locales, el 12% de los que opera. También RadioShack, que se desprende de 1.100 tiendas, el 20%.

Los datos en el sector del comercio están siendo pobres y estos ajustes siguen a los anunciados por grandes almacenes como Macy´s y JCPenny, lo que se traducirá en decenas de miles de despidos. El dato de empleo de febrero muestra la pérdida de 4.000 empleos. El mal tiempo puede ser un factor que explica las caídas en las ventas, junto a la lenta recuperación económica, pero también se atribuye al empuje del comercio electrónico.

El total de desempleados en Estados Unidos ronda los 10,5 millones de personas, de los que 3.8 millones son de larga duración. Son 1,6 millones menos que hace un año. Desde entonces, la tasa de desempleo bajó un punto porcentual. El paro juvenil afecta al 21,4%.

Ahora bien, la presidenta Yellen ha insistido que el desempleo es una variable clave pero que no es la única que observa en su análisis. Hizo hincapié en que no todos los datos son negativos: el índice de actividad industrial repuntó en febrero a 53,2 puntos (por encima de los 50 puntos se considera expansión).

Según Yellen, sin el efecto del mal tiempo podría haber sido incluso mejor la situación económica. Indicó que se espera una aceleración en esta primavera. Todo ello, muestra que la Reserva Federal cree que el empleo mejorará gradualmente aunque, evidentemente, le gustaría que fuera más rápido. No se descarta un nuevo recorte en las tasas de interés.

JAPÓN:

La economía del sol naciente es dual. Supone un gran contraste entre lo avanzado y lo tradicional: coexisten minifundios agrícolas muy ineficientes y protegidos a la vez que gigantes tecnológicos mundiales. A la vez, predominan los contratos indefinidos muy protegidos, y con salarios anuales garantizados en función de la antigüedad, pero conviviendo con un creciente número de trabajadores precarios y a tiempo parcial, con unos sueldos bajos.

Se trata de una economía en la que desde hace un par de décadas las expectativas de inflación venían siendo cero o negativas, con un déficit público de alrededor de un 7% de su producción, y una cifra de deuda pública equivalente a nada menos que el 200% de su PIB.

El crecimiento económico de Japón hasta finales del año 2012, fue muy inferior al de Estados Unidos, con unos índices bursátiles próximos a los del año 1980. Sólo le faltaba en sus desgracias el terremoto y el desastre de Fukushima.

Sus exportaciones y consiguientes beneficios habían disminuido como consecuencia de la fuerte apreciación del Yen, y la moratoria nuclear incrementé los precios energéticos para los consumidores.

Fue el ministro Shinzo Abe el que, a finales del año 2012, tomó la decisión de implantar un nuevo programa económico que rompiera con el pasado (la Abeconomía) basada básicamente en tres puntos: un programa de expansión fiscal muy agresivo a corto plazo combinado con la promesa de subir los impuestos sobre el consumo (el equivalente al IVA) de manera gradual en los años sucesivos para cerrar el déficit fiscal y estabilizar el alto nivel de deuda; la adopción de una política monetaria muy expansiva que bajase los tipos de interés reales, aumentando la inflación, que contribuyese a aumentar el PIB japonés; y en último lugar buscar el crecimiento a largo plazo para compensar el envejecimiento de la población.

Adoptada la fuerte expansión monetaria cuantitativa y cualitativa, el yen se depreció un 20%, los tipos de interés se redujeron de manera rápida, y la Bolsa se apreció un 50%.

Hasta ese momento el Banco Central de Japón había sido muy tolerante con la débil deflación, o bien con una muy baja inflación: definía la estabilidad de precios como una subida de precios de solo un 1%, y no hacía nada para remediar la situación. La consecuencia era un tipo de interés real (teniendo en cuenta la evolución de los precios) positivo y superior a la tasa de crecimiento de la economía. Esta situación contraía a la inversión e incrementaba los intereses de la deuda.

El gobernador del Banco Central japonés, Kuroda, adoptó el compromiso de llevar a cabo una importantísima expansión monetaria para conseguir reflotar a la economía, y conseguir una subida de precios del 2%.

En estos momentos, la inflación se sitúa ya en el 1,3%, las expectativas de subidas de precios han pasado a ser positivas por primera vez en muchos años, y los tipos de interés reales a largo plazo son finalmente negativos, mejorando así el perfil de la deuda pública a medio plazo.

Par la gran mayoría de analistas, en Japón no funcionó la austeridad monetaria. Afirman que o se adoptan las condiciones monetarias necesarias para que los tipos de interés reales sean menores que la tasa de crecimiento de la economía y el ajuste fiscal pueda tener éxito, o la austeridad fiscal será completamente contraproducente.

CHINA:

El primer ministro, Li Keqiang, ha anunciado nuevas medidas para estimular el crecimiento económico: mayores exenciones tributarias para las pequeñas empresas, la construcción de viviendas sociales y la aceleración del tendido de líneas ferroviarias.

Todo ello, sin duda, como consecuencia de la importante ralentización que experimenta desde hace tiempo la economía asiática. Se teme que el PIB no llegue a crecer el 7,5% que es el objetivo para este año.

El Gobierno de China ha puesto en marcha una serie de reformas tratando de eliminar o atenuar su dependencia de las exportaciones, y lograr que su consumo sea el principal elemento de su desarrollo económico.

El paquete de medidas aprobadas comprende el apoyo a la financiación de la vivienda pública, y a la construcción de líneas ferroviarias. Dos aspectos considerados claves para el nuevo plan de urbanización: se va a intensificar la demolición de infraviviendas, todo ello apoyado por la emisión de bonos por parte de una agencia especial creada por el Banco de Desarrollo de China. El Consejo de Estado afirma que este año serán construidos 6.600 kilómetros de ferrocarril, 1.000 kilómetros más que en 2013.

Sin embargo, no ha habido cambios en las variables de la política monetaria. Las autoridades se han decantado por un plan de estímulo más modesto que el lanzado en 2008 (en respuesta a la crisis financiera mundial) que recuperó a la economía china rápidamente, pero que aceleró a la inflación, al mercado inmobiliario y a la demanda de créditos.

EUROZONA:

Llevamos varios meses con subidas de precios muy alejadas del nivel de referencia del BCE del 2%, por lo que los temores a la deflación ya no son atribuidos exclusivamente a los más agoreros.

La realidad es que en las economías más afectadas por la crisis y más endeudadas, son las que están registrando tasas nulas o negativas en su nivel de precios. Esta situación dificulta la precaria recuperación del crecimiento económico en la eurozona, sobre todo en las economías periféricas: en particular en nuestro país.

La decisión de posponer el consumo en espera de mejores y más bajos precios, está dañando al crecimiento potencial; y no favorece la recuperación de la confianza, hay que añadir que se aumenta el valor real de las deudas (al caer los precios el euro tiene un mayor valor real), y sólo beneficia a los ahorradores netos (este no es el caso de España, sino el de Alemania).

Aunque esté disminuyendo el endeudamiento de empresas y familias, su nivel continua siendo elevadísimo, por lo que al disminuir los ingresos de las familias, por caídas de los salarios o de las ventas de las empresas pequeñas, la solvencia no va a mejorar. Esto continuará dañando u ocasionando un deterioro de los activos bancarios. Se trata de un evidente círculo vicioso.

Para la economía española sería una ventaja si nuestros competidores tuvieran mayores subidas de precios, lo que no es el caso de la eurozona, que tiene una tasa de incremento del 0,7%.

Las políticas que impulsen a Alemania, principalmente, a aumentos en sus rentas y demanda y por lo tanto a sus precios están descartadas. Consiguientemente, es muy probable que sigamos con un crecimiento débil, elevada tasa de paro y pérdidas de bienestar. Salvo para aquellas economías que tienen empleo y rentas garantizadas.

Es preciso estimular la demanda, y evitar que se aprecie el euro –todo lo contrario- para incrementar no sólo la demanda externa, sino también la interna.

El Banco Central Europeo, ha soportado hasta ahora una enorme presión para que de una vez por todas adopte medidas que atajen los riesgos señalados –sobre todo para los países periféricos del sur-, y ¿cómo ha reaccionado la autoridad monetaria? No haciendo nada y anunciando que en el futuro, si la evolución de los precios se sigue alejando del objetivo de inflación del 2%, es cuando pondría en marcha esas medidas nada ortodoxas que le reclaman desde Washington hasta Madrid pasando por Bruselas, pero no en Berlín.

Mario Draghi señaló que “el Consejo de Gobierno del BCE se ha comprometido por unanimidad a usar instrumentos no convencionales dentro de su mandato para hacer frente a los riesgos de un periodo demasiado prolongado de baja inflación”, pero se negó a bajar los tipos del nivel actual del 0,25%, no adoptando acciones de compra de deuda, ni tasas negativas a los depósitos de los bancos para incentivarles a conceder créditos.

Tan solo se anunció la posibilidad de futuras medidas.

No obstante, todas las Bolsas europeas (salvo la londinense) celebraron la noticia con elevadas subidas (Madrid la que más, alcanzando el nivel de mayo de 2011).

Draghi quiso dar a entender que con la “unanimidad” que se había alcanzado en el seno del BCE, Alemania asumía que la eurozona se enfrenta a un largo periodo de baja inflación, aceptando que probablemente no haya otra alternativa que emular a los bancos centrales de Japón y Estados Unidos lanzándose a la compra de bonos públicos o títulos de deuda privada.

En definitiva, todo va a depender de la evolución de los precios en los próximos meses. La realidad es que la situación es muy preocupante en países como España, Portugal, Chipre, Grecia o Eslovaquia. Todos ellos, con tasas de variación de precios negativas, flirtean con una situación a la japonesa: para la recuperación tan incipiente de España, es muy importante una rápida actuación del BCE.

Draghi aplazó hasta finales del año 2016 el momento en el que la inflación se acercará a ese 2% que ahora parece tan lejano. Ese sería el escenario favorable en el que el BCE no se vea obligado a intervenir. En fin, que seguimos en las mismas.

Por otro lado, el Ejecutivo alemán ha comenzado a aplicar un proceso de expulsión de los inmigrantes comunitarios que no encuentren trabajo en un plazo de tres o seis meses, estando previsto que a partir de junio, esta medida afecte a todos los inmigrantes de la Unión Europea.

Aunque se ha afirmado que pretende afectar sobre todo a los rumanos y búlgaros de la etnia gitana, el Gobierno alemán propone conceder ese plazo a cualquier inmigrante comunitario para encontrar trabajo, y si no lo consigue deberá regresar a su país.

Por lo que respecta a Francia, se han intensificado las presiones para que reduzca su déficit y acelere sus reformas. El país galo tiene una complicada lucha en la que muchos de otros socios de la eurozona han claudicado ante Bruselas, Fráncfort y Berlín.

Francia registró un crecimiento de su PIB sólo del 0,3% en el cuarto trimestre de 2014, y padece una tasa de paro superior al 11%. Por otro lado el desfase en las cuentas públicas supuso una cifra equivalente al 4,3% de su PIB.

Bruselas ya le ha advertido como paso previo a las sanciones que debe cumplir con el objetivo de déficit, y que el Ejecutivo francés debe combinar consolidación presupuestaria y reformas.

En París lo que se desea es más plazo, y Hollande ha anunciado una rebaja de impuestos a las empresas (con posibilidades de ampliación a las familias) acompañada de recortes de gasto por importe de 50.000 millones de euros en los tres próximos años.

Pero en todo caso, la respuesta de Hollande ha sido fuerte: "Bruselas no va a dictarnos lo que tenemos o no tenemos que hacer". Francia sigue conservando un enorme poder en Europa, por lo que habrá que esperar para ver cuáles son las decisiones finales.

ESPAÑA:

El Banco de España estima que el PIB crecerá un 1,2% este año y un 1,7% en 2015, mientras que la tasa de paro se moderará al 25% este año y bajará al 23,8% el año que viene, según el boletín económico de la autoridad monetaria.

La institución señala que tras la "incipiente recuperación de la actividad que se ha observado desde la segunda mitad de 2013, se espera que el avance de la economía española prosiga a lo largo de 2014, con un crecimiento del PIB del 1,2%, lo que supondría la primera positiva en términos de promedios anuales, tras el 0,1 % de 2011, y la más elevada desde 2007”.

Destaca la reducción de la incertidumbre, la mejora reciente en la evolución del empleo y el alivio de las condiciones financieras. De hecho, a lo largo del período de proyección se espera un fortalecimiento del entorno exterior, así como cierta mejoría adicional de las condiciones financieras, que, además, debería tener un reflejo en unas condiciones crediticias menos estrictas.

Textualmente se afirma que "en la medida en que esta tendencia prosiga, la recuperación de la actividad y del empleo continuará. Aunque no cabe esperar una recuperación vigorosa ni exenta de riesgos en estas primeras fases, dado que los procesos de ajuste en curso continuarán ejerciendo efectos restrictivos sobre la actividad”.

Entre los componentes de la demanda privada, el banco emisor prevé que el consumo de las familias crezca en 2014 y 2015, tras los descensos de los tres años precedentes. En concreto, espera que el consumo privado aumente un 1,1% en 2014, y a una tasa algo más alta (+1,2%) en 2015. Estas proyecciones, según el supervisor, serían "coherentes" con un ligero descenso de la tasa de ahorro de los hogares en 2014, hasta el 9,5%, y con un "modesto repunte" de dos décimas en 2015.

Aunque espera que los descensos de la inversión residencial registrados entre 2008 y 2013 se prolonguen estos dos años, cree que se mantendrá la senda de recuperación del gasto empresarial y que se iría fortaleciendo hacia el final de 2014 y a lo largo de 2015. Así, estima que las tasas medias anuales de variación del gasto empresarial se situarán en torno al 3% en este año y al 7% en el próximo.

Por otro lado el consumo corriente (salarios pagados a funcionarios y pagos de las Administraciones Públicas al sector privado por alquileres y adquisición de bienes y servicios), y la inversión pública seguirán retrocediendo en 2014 y 2015, tal y como viene ocurriendo desde el inicio del proceso de consolidación fiscal. En detalle. Se prevé que el consumo corriente disminuya a tasas del 1,5% y el 2,5%, mientras que la inversión será ligeramente superior al 6,6% estimado para 2013.

Espera que las exportaciones sigan creciendo y que las empresas españolas sigan avanzando en la penetración en los mercados exteriores pese a la recuperación de la demanda interna. Así, prevé que las exportaciones del conjunto de bienes y servicios crezcan un 5,1% este año y un 6,1 % en 2015.

Sin embargo en materia de empleo, el Banco de España espera un crecimiento muy moderado, del 0,4% en 2014 y del 0,9% en 2015, debido a la "prolongación de la moderación salarial y a la mayor flexibilidad del mercado laboral".

Los incrementos salariales, se seguirán moderando en 2014 y 2015 y los costes laborales caerán un 0,7% este año y un 0,9% en 2015.

Respecto al nivel de precios, el Banco de España opina que evolucionará con un crecimiento "muy modesto", del 0,4% en 2014 y del 0,8% en 2015.

Por lo que se refiere al Déficit Público, el Gobierno está satisfecho ya que sólo ha superado en 12 centésimas el límite marcado por Bruselas. El ministro Montoro ha señalado que “España en su conjunto ha cumplido los objetivos marcados”. Añadió que cuando se termine de revisar el PIB para adaptarlo a la normativa de Eurostat (adaptación a las nuevas normas contables SEC 2010 aplicables a todos los Estados miembros de la UE), la cifra se reducirá en 1,5 décimas, y el déficit quedará por debajo de la línea roja marcada por la Comisión.

Ahora bien, al analizar el detalle la Administración central es la más incumplidora ya que ha tenido un déficit del 4,5% frente al objetivo del 3,8%. Es la única que ha empeorado sus cifras respecto al año anterior. La Seguridad Social presentó un desfase del 1% (la meta era del 1,4%).

El ministro explicó que el Estado también asume parte del alza del gasto en pensiones y desempleo (pidió un crédito extraordinario de 6.000 millones para afrontarlo).

Por su parte las Comunidades Autónomas han contenido su déficit, registrando la menor desviación de la crisis (salvo Comunidad Valenciana, Murcia, Cataluña, Aragón y Castilla- La Mancha que han suspendido).

En otro orden, la desigualdad, a diferencia de la pobreza ya que puede aumentar en momentos tanto de bonanza como de crisis, ha aumentado desde 1990 en prácticamente todas las economías avanzadas y emergentes de Europa, pese a que las tasas de pobreza se han reducido.

Pues bien, el análisis de los 27 procesos de ajuste recientes en las economías europeas elaborado por el Fondo Monetario Internacional muestra cómo la desigualdad entre los ingresos de sus ciudadanos ha aumentado durante estos periodos de austeridad. Tendencia en la que España se ha colocado, desgraciadamente, en la cabecera.

También, se ha sabido que en 2013 se ha producido un récord en los cierres de la banca española: se ha prescindido de 20.000 trabajadores y 4.451 sucursales, habiéndose perdido en total 62.000 empleos y clausurado 12.300 oficinas.

Este proceso ha venido acompañado de una aceleración en la morosidad de la hipotecas, ya que entre 2012 y 2013 los siete bancos del Ibex han elevado en un 42% su saldo de créditos impagados y ya alcanza los 25.540 millones de euros. Sin duda la situación del desempleo explica bastante estas cifras.

No obstante, según las cifras de Paro Registrado (el número de desempleados que acuden a inscribirse como demandantes de empleo a las Oficinas) este ha mejorado levemente.

Según el Ministerio de Trabajo, el pasado mes de marzo ha acabado con buenos datos de empleo: la afiliación creció respecto al año anterior por segundo mes consecutivo, 115.013 cotizantes más como media, y también respecto a febrero (83.984). También ha habido números positivos de paro registrado que cayó tanto en términos anuales (239.377) como mensuales (16.620).

La afiliación a la Seguridad Social ha mostrado un buen dato (una media total en 16.296.288 cotizantes), por lo que ha habido más afiliados a la Seguridad Social por séptimo mes consecutivo.

MERCADOS:

El holding Bolsas y Mercados Españoles ha señalado que el volumen de negociación en la renta variable española durante el mes de marzo ascendió a 64.611 millones de euros, con un alza del 24,3 por ciento sobre el mismo mes del año anterior.

La cifra supone el sexto mes consecutivo de aumento de volúmenes. De esta forma, el volumen acumulado en los tres primeros meses del año crece un 17,5 por ciento a 190.447 millones de euros.

Por otro lado, el diferencial de riesgo con el bono alemán (la prima de riesgo) ha vuelto a los 164 puntos básicos, es decir, la cota que desencadenó la batería de recortes del Gobierno de Rodríguez Zapatero en mayo de 2010.

Por otro lado, la divisa europea, el euro, aceleró a principios del pasado mes su escalada hasta superar los 1,39 dólares, lo que supone su nivel más alto desde octubre de 2011. Tras tocar este máximo (1,3917), sin embargo, se ha moderado algo el repunte. Desde luego, no es una buena noticia para las exportaciones españolas.

EMPRESAS:

El duro proceso de devaluación interna v emprendido por la economía española para recuperar competitividad se ha trasladado en poca medida a los precios industriales y de exportación. La productividad se ha unido a una rebaja de los costes laborales lograda también a base de despidos y recolocación en empleos peor pagados, así como a las rebajas salariales directas aplicadas en las empresas. Pero, mientras los salarios han bajado con relación a la eurozona y la productividad ha mejorado, los márgenes empresariales han crecido por encima.

El Servicio de Estudios del BBVA ha realizado un estudio que muestra que los márgenes de las empresas españolas tuvieron un diferencial positivo del 0,24% respecto a la zona euro como promedio anual en el periodo 2009-2013, mientras que los sueldos tuvieron un diferencial negativo del 0,23% anual en el mismo periodo. La productividad tuvo una desviación positiva del 1,17%.

“La mayor parte de la ganancia de competitividad ha venido por la productividad, aunque los salarios haya contribuido algo, pero menos que esta. Mientras tanto, los márgenes empresariales no han colaborado”, explica dicho informe.

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03Abr, 2014

EL PARO REGISTRADO EN ESPAÑA: ¡Disminuye en 16.620 personas!

Escrito por: jjpintado el 03 Abr 2014 - URL Permanente

¿Cuál es la cifra de parados? ¿La del paro registrado o la de la EPA?
Publicadas las cifras del paro registrado correspondientes al mes de marzo, casi todos las han calificado como “buenas”, ya que señalan una reducción del paro de ¡16.620 personas!
Para alguien que no conozca que es una y que es otra, el mareo de cifras es descomunal. Tan pronto se habla de una cifra de parados de 4,8 millones, como de casi 6 millones de personas.
El llamado Paro Registrado recoge el número de personas que acuden a inscribirse como desempleados demandantes de empleo a las oficinas de los servicios públicos de empleo.
Por otro lado, la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística (INE), sobre una muestra de 65.000 familias (alrededor de 180.000 personas), refleja su situación respecto a la semana de referencia en la que se les pregunta bajo total confidencialidad.
La EPA sigue criterios los de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y de la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat), además de aplicar un método matemático o estadístico conociéndose, por tanto, los porcentajes máximos de acierto o de error de la misma.
Existe una tercera estadística, que es el número de afiliados a la Seguridad Social. Tiene, sobre todo, validez para reflejar la tendencia del mercado.
Partiendo de la población en edad de trabajar (en España la de 16 y más años), la EPA mide la población económicamente activa que es la suma de la población ocupada y de la parada.
Se considera ocupados a aquellos que dicen haber trabajado, al menos, una hora durante la semana de referencia. Mientras son parados aquellos que no teniendo ocupación, están en un proceso de búsqueda activa de un empleo: una persona que no teniendo ocupación no la está buscando por la razón que sea, no es un parado. Es un inactivo.
En general, se le concede mayor fiabilidad a las cifras de la EPA que a las del Paro Registrado. En cualquier caso, es conveniente tener en cuenta las siguientes puntualizaciones:
Existen muchas personas que, estando desempleadas, no acuden a las oficinas de empleo a inscribirse como parados. Esta es una posible causa de la diferencia con la cifra de parados de la EPA.
También existen personas que, tras un proceso infructuoso y dilatado en el tiempo, se desaniman y abandonan el proceso de búsqueda de empleo. En ese momento, ya no son considerados parados y, por lo tanto, no integran las estadísticas, dando lugar a una bajada de las cifras de parados y de la propia población activa. Este efecto se conoce “como efecto desánimo o desaliento”.
En el caso español, dado que ya existen muchos parados de larga duración (los que llevan más de un año buscando empleo) tiene, indudablemente, una gran influencia.
Todo lo anterior, induce a pensar que el paro es mayor al que reflejan las estadísticas. Además, habría que añadir aquellos, fundamentalmente jóvenes, que se han marchado a otros países en busca de mayor fortuna.
Es igualmente preciso señalar la existencia del trabajo sumergido existente en la llamada economía irregular o “golfa. Desde hace tiempo, algunas estimaciones apuntan a que la producción camuflada en este grupo ronda una cifra equivalente al 25% del PIB español.
Pues bien, según la EPA el número de parados asciende a 5.896.300 personas, mientras que los parados registrados durante al mes de marzo, ascienden a 4.795.866. ¡Una diferencia de más de un millón de parados!
Si embargo en lo que se refiere a la población ocupada las cifras son más próximas. La EPA señala 16.758.200 personas, mientras que el número de afiliados a la Seguridad Social ha ascendido en marzo a 16.296.288.
Aún prescindiendo de la notoria intencionalidad en la utilización de unas u otras cifras, es evidente que se trata de una situación de extrema gravedad, que sin duda merece una mayor atención y preocupación de las autoridades políticas y agentes sociales (patronal y sindicatos).
Los precursores de la última reforma laboral han obtenido éxito en cuanto al objetivo de devaluación salarial pero, lo que es peor, han cosechado un enorme fracaso en la creación de empleo.
Es evidente, que por mucha reforma laboral, si no hay demanda no hay producción, y consiguientemente tampoco creación de empleo. Los cambios acometidos han provocado todo lo contrario: ocasionar una mayor destrucción del mismo. Las empresas en todo momento demandaran los puestos de trabajo e invertirán en aquello que precisen de acuerdo a su nivel de actividad y expectativas, por mucho que se les facilite y abarate el prescindir de sus empleados.
Privar a tantas personas de un derecho básico -poder desempeñar un trabajo que les permita vivir dignamente- es un fracaso sin paliativos de cualquier política económica.
Es evidente, que ha habido una ligerísima mejoría, pero no entiendo que se califique a la última publicación como de “buenas cifras”.
¿Y cuál es la política del Gobierno en este gravísimo problema? Sencillamente, confiar en que cuándo se recupere el crecimiento -aumente nuestro PIB- por si sólo el mercado absorba el enorme excedente de mano de obra…
Dicho de otra forma: “dejarlo estar”… Como históricamente señaló la escuela del liberalismo económico "laisser faire, laisser passer" (dejar hacer, dejar pasar), que el sistema y el mercado por si sólo lo arreglarán. Aquello de la “mano invisible”…
¡Apañados vamos!

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24Mar, 2014

Ayer, hoy, y siempre,... gracias, presidente Suárez

Escrito por: jjpintado el 24 Mar 2014 - URL Permanente

Durante estos días, hemos asistido a continuos recuerdos a la personalidad política de Adolfo Suárez: unos con auténticos sentimientos, otros daba la impresión de querer "subirse al carro" del oportunismo. En fin, allá cada cual con su conciencia.

Hoy solo quiero centrarme en una reflexión. Hagamos un poco de memoria. Suárez llega al gobierno en un momento en el que todo son problemas: restos muy arraigados de una recentísima, larga y tremenda dictadura, instituciones tan fundamentales en ese momento como el ejército en contra, el terrorismo azotando de la forma más dura y dramática, un país obsoleto prácticamente en todos los sentidos y fuera de las instituciones europeas.

Todo ello, inmerso en una tremenda crisis económica con unas subidas de precios elevadísimas: superiores al 25%. ¡Eso sí que era inflación!... coexistiendo con el estancamiento económico.

Y pudo, al menos, encarrilar la situación y sentar las bases para el profundo cambio político, social y económico. En apenas cinco años de gobierno. Consiguió crear, en base al dialogo, el consenso preciso de las fuerzas políticas mayoritarias, patronal y sindicatos acometiendo los necesarios cambios económicos que necesitaba nuestro país.

Hoy tenemos crisis económica. Profunda, muy profunda, pero "solo" eso. Y ya dura siete años. Con cambio de gobierno por medio. ¿Y nadie es capaz de encontrar soluciones?

Sería largo, complicado y tal vez ni siquiera posible dar con las razones. Aunque frente a los graves problemas, muy por encima del necesario debate, podríamos señalar demasiados enfrentamientos, engaños, exabruptos políticos, y un afán desmedido por llegar al poder o mantenerlo.

Sólo voy a apuntar una reflexión: para la mayor parte de los que hoy tienen entre los cuarenta y cincuenta años, su primer recuerdo político es Suárez. Y junto a su nombre la palabra “consenso”.

En contraste, para los jóvenes que hoy rondan los 18 años, y que serán los nuevos votantes, la palabra que irremediablemente unen a "política" es “corrupción”.

¿Qué clase política tenemos que no sabe o no puede ilusionar ni siquiera a los que por su edad son más proclives a ello?

Ayer, hoy y siempre,… gracias, Presidente Suárez.

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10Mar, 2014

Desinflación, caída de la inflación, inflación negativa, deflación,... ¡ Que galimatías!...

Escrito por: jjpintado el 10 Mar 2014 - URL Permanente

Desde hace demasiado tiempo venimos confundiendo a la inflación – un proceso de alza persistente y notable del nivel general de precios- con meras subidas de precios.

No tiene ningún sentido hablar de inflación con aumentos muy moderados del nivel de precios. Y qué decir de la cantidad de términos que hemos inventado: desinflación, caída de la inflación, inflación negativa… ¡algunos de ellos realmente no tienen sentido!... la inflación o existe o no existe, nunca puede ser negativa.

Probablemente este, con perdón, “galimatías de conceptos”, se deba en estos momentos a que existe bastante miedo a utilizar un término muy temido: la deflación. ¡Es de esas cosas que no citándolas se pretende conjurar su aparición!

La deflación es una caída del nivel general de precios, que acompañada de la debilidad o estancamiento económico nos conduce a una situación de especial gravedad: los precios bajan continuamente, se contrae el consumo ya que los individuos esperan que sigan cayendo, y no es fácil abandonar esa situación.

¡Japón ha estado así, y sigue luchando por salir, durante dos décadas!

La realidad es que en la región del euro existen datos inquietantes: España, Grecia y Chipre están registrando caídas de precios, y otros 13 países tienen tasas iguales o inferiores al 1%. Esta circunstancia, unida a la débil reactivación económica, con una demanda muy insuficiente, hace planear la amenaza de la deflación y de una situación a la japonesa.

El Fondo Monetario Internacional FMI -aunque dice no ver señales de deflación- advierte de que con niveles de precios tan bajos se están generando problemas: “el peso de la deuda en el PIB y de los intereses reales que se pagan por ella crecen”. Y hasta el propio Mario Draghi ha reconocido el riesgo.

Desde luego hay demasiados factores que favorecen a la deflación: la caída de rentas brutas por la bajada de salarios, el recorte de la renta disponible por las subidas fiscales, el aumento del IVA, el empobrecimiento de la sociedad por la pérdida del valor de los activos como la vivienda, y las malas perspectivas laborales. Algo así como un conjunto de “tristezas económicas”. Aquellas que motivan que caiga el consumo. Que por mucho que nos digan que se ha iniciado la recuperación, se mantiene tan deprimido como el año pasado.

A todo ello podemos añadir la falta de medidas del BCE para debilitar el euro, ya que un euro fuerte también favorece las caídas de precios.

No debemos olvidar que los precios que pagan los consumidores son los ingresos de las empresas, por lo que siendo completamente indeseable la inflación, el confundir meras subidas en los precios con un proceso de incremento persistente de los mismos, nos ha llevado a olvidar que se necesita cierta alegría en el sistema económico para que este funcione correctamente.

Con tanto recorte y tanta contención, se puede estar asfixiando al paciente provocándole una debilidad de la que no termina de reaccionar. Probablemente, todos seamos conscientes de ello, pero si aquellos que tienen capacidad para decidirlo no toman las medidas necesarias que reanimen al enfermo, la gravedad puede acrecentarse.

¿Estaremos ya en esa situación crítica? ¿o hay que esperar a que reaccionen los que pueden tirar de carro para ayudar a los más castigados? De seguir así, a ellos también les va a afectar aún más. ¿Cuánto tiempo habrá que esperar para que alguien reaccione?

Negarse a reconocer la realidad, no va a motivar que esta se esfume, y menos a tornar a otra diametralmente opuesta.

Me gustaría estar equivocado…

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10Mar, 2014

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A MARZO 2014: el consumo sigue igual de deprimido y los precios están cayendo.

Escrito por: jjpintado el 10 Mar 2014 - URL Permanente

La marcha del paro registrado (caída en un año del 4,5%) y, sobre todo, la afiliación a la Seguridad Social (aumento interanual del 0,38%) durante febrero reflejan la salida de la recesión, y el posible comienzo de la recuperación. No obstante, habrá que esperar a los datos de la Encuesta de población activa (EPA) del primer trimestre de este año.

Ahora bien, debemos ser prudentes: lo han sido el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que han coincidido en señalar que el crecimiento es aún demasiado bajo y el desempleo excesivamente elevado, como para pregonar el cambio de ciclo económico.

GLOBAL:

Los ministros de finanzas de los países más ricos y de los principales emergentes (grupo conocido como el G-20) acordaron en febrero poner en marcha políticas que den un impulso de más de dos billones de dólares al Producto Interior Bruto mundial en los próximos cinco años (un crecimiento del 2%).

Frente al débil crecimiento existente se trata de una promesa, sin que haya habido mayor concreción de las medidas efectivas que piensan adoptar. Tan sólo se acordó el compromiso de que cada país presente una estrategia integral de crecimiento ante la cumbre del bloque prevista para el próximo noviembre en la ciudad australiana de Brisbane.

La cumbre celebrada, señaló que los avances para regresar a los niveles de crecimiento económico previos a la crisis financiera desencadenada en 2008, se han visto obstaculizados por las políticas de austeridad en Europa, el elevado desempleo en Estados Unidos y el enfriamiento de la candente expansión en China.

El G-20, que representa alrededor del 85 por ciento de la economía global (reúne desde Estados Unidos a Arabia Saudita y China) ha manifestado que “las señales de mejoría en la economía mundial son buenas, pero que el crecimiento económico es inferior a las tasas necesarias para conseguir que las personas recuperen su empleo y puedan satisfacer sus aspiraciones”.

Igualmente concluyó, que "incrementará considerablemente el crecimiento global" sin aumentar las cargas fiscales, sino mediante medidas que fomenten la competencia, la inversión, el empleo y el comercio.

Según pronósticos del Fondo Monetario Internacional, la economía mundial crecerá un 3,7% este 2014, por lo que el plan del G-20 podría elevar el crecimiento económico global medio punto porcentual en los próximos cinco años.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jacob Lew, señaló que “el acuerdo es importante y crucial, ya que los miembros del G-20 se han pronunciado con claridad: impulsar el crecimiento y la demanda es el punto principal de la agenda económica global".

En política monetaria, se recomendó la necesidad de mantener la flexibilidad necesaria para mantener el crecimiento en muchos países industrializados, pero señalando que se debe regresar a sus parámetros normales "a su debido tiempo" dependiendo de cuales sean las expectativas de inflación.

La reciente decisión de la Reserva Federal de comenzar a reducir su estímulo monetario sacudió los mercados financieros globales, en particular el bursátil que se había beneficiado en los años previos de tasas de interés bajas a niveles sin precedentes y de dinero creado mediante las políticas de compras masivas de bonos.

En la reunión no se alcanzaron compromisos específicos para ayudar a los emergentes a controlar la volatilidad en sus mercados financieros derivada de la postura del banco central estadounidense (la Fed).

Y es que este tema fue el centro de la polémica: la India y Sudáfrica denunciaron que la retirada progresiva de estímulos de la Reserva Federal a la economía estadounidense hundió sus divisas y obligó a sus bancos centrales a subir sus tipos de interés. La directora del FMI Christine Lagarde salió al paso de Estados Unidos y pidió a los emergentes que no atribuyeran la volatilidad a la retirada de estímulos de la Fed. Al mismo tiempo, reclamó a Estados Unidos que tuviera “consideración” ante el efecto que pueden tener sus medidas en otros países.

Y es que el capital se ha desplazado a Estados Unidos tras el anuncio de la reducción de los estímulos y esto ha dejado los problemas estructurales de los emergentes al descubierto. Las divisas de India e Indonesia cayeron bruscamente en verano de 2013 después de que la Fed anunciara la reducción progresiva de los estímulos, y las de Turquía, Sudáfrica y Argentina siguieron el mismo camino a lo largo de las semanas siguientes. Como consecuencia, como se ha señalado, los bancos centrales de estos países tuvieron que subir sus tipos de interés, generando una situación de volatilidad e incertidumbre que despertó los fantasmas de la crisis económica.

La mayoría de las autoridades de los poderosos que asistían a la reunión, fue bastante coincidente: el secretario del Tesoro estadounidense, Jacob J. Lew apuntó a problemas estructurales de las economías emergentes como causa de las dificultades económicas y fiscales que han sufrido en los últimos meses. Su homólogo británico, George Osborne, llegó a afirmar que algunos emergentes están utilizando la retirada de estímulos de la Fed como “excusa” para justificar problemas estructurales de su propia economía.

Sin embargo otros asistentes recordaron que “el G-20 es un buen lugar para evitar una escalada de este tipo de tensiones, cuestionando la actitud de los países desarrollados. Brasil, China e India tienen que ser parte de la solución, puesto que ya hace tiempo de aquellos otros, en los que el FMI imponía sus medidas”.

CHINA:

A finales del mes de febrero, se registró una depreciación de la divisa china (el yuan o renminbi) como nunca había tenido lugar. Este giro implica un cambio radical en la imparable apreciación que ha registrado la moneda china desde que se aprobara la reforma del tipo de cambio, en 2005, y ha supuesto un recordatorio a los inversores de que el mercado cambiario tiene doble dirección, de subida y de bajada, algo que parecían haber olvidado en el caso del yuan.

Las autoridades chinas han declarado que es algo “normal”, y que no tienen pensado cambiar su política monetaria y que, por supuesto, la liquidez está garantizada. Sin embargo, el banco central de China, ha señalado que, a partir de ahora, habrá movimientos en “una doble dirección” del tipo de cambio. Es decir, que subirá y que bajará.

Lo cierto, es que los fundamentos de la economía china van a favor de una moneda más fuerte: “la balanza por cuenta corriente de China mantendrá previsiblemente un superávit sustancial, mientras que las entradas de capital de los no residentes seguirán aumentando”, según ha señalado el Instituto de Finanzas Internacionales chino en sus notas semanales.

Ahora bien, las turbulencias cambiarias han coincidido con las dudas generales existentes respecto al crecimiento del PIB en China. Existe cierto temor a que surjan problemas en su sector financiero, en medio de las turbulencias financieras generalizadas en las economías emergentes.

Sin duda, también ha pesado sobre la política cambiaria china, el que el gobierno de Japón se encuentre inmerso en una política monetaria tremendamente expansiva, con la finalidad de depreciar al yen, e impulsar de esta forma las exportaciones de sus productos. Ello supone un incremento de su competencia frente a sus vecinos chinos.

Sin embargo, de las declaraciones de las autoridades chinas no se desprende que hayan iniciado una devaluación competitiva, ya que según se ha apuntado por ellas, “hay que esperar que se produzca una ampliación de la banda de fluctuación oficial del yuan desde el 1% actual, hacia arriba o hacia abajo, hasta el entorno del 2%”.

Según la agencia Reuters, la ampliación de esa banda de fluctuación, como avance hacia la libre cotización de la moneda en un futuro, se producirá hacia mediados de este 2014.

En definitiva, según Barclays Londres, “se trata de un movimiento controlado por la autoridad monetaria y no es el resultado de fuerzas negativas del mercado. La depreciación del yuan refleja la intención del banco central chino y no refleja una salida de flujos de capital desde China. Los datos más recientes disponibles recogen un aumento de las entradas de capital en China, debido sobre todo a un repunte en la financiación a los bancos de 167.500 millones de dólares hasta finales de 2013, lo que serviría para apreciar la divisa, no para debilitarla”.

EUROPA:

El Producto Interior Bruto de la eurozona creció entre octubre y diciembre del año pasado un 0,3%. Evidentemente, no se trata de un aumento espectacular –para “tirar cohetes”- pero es un poco mayor de lo que se esperaba. Lo más importante, es que llevamos nueve meses consecutivos en los que Europa registra tasas de crecimiento positivas.

Detrás del leve crecimiento se encuentran las mayores economías de la región: el PIB alemán repuntó un 0,4%, mientras que Francia salió del estancamiento del trimestre anterior para crecer un 0,3%.

En Alemania ha habido una favorable evolución del comercio exterior, si bien se mantiene el consumo privado a la baja, y las inversiones públicas continúan estancadas. En Francia la mejoría es debida al consumo privado y a la recuperación de la inversión.

Consiguientemente, la tendencia ha sido positiva, aunque es obvio que el crecimiento es aún demasiado débil para bajar los niveles de paro (la tasa de paro en la eurozona es del 12%).

La realidad es que respecto a lo previsto, la mejora es de un pírrico 0,1% -desde luego no es considerable avance- y otros países como Italia continúan con unas tasas de crecimiento demasiado bajas.

Portugal padece una situación social preocupante, aunque está a punto de concluir su rescate con buenas cifras macroeconómicas, y Holanda llegó hasta el 0,7%. La recesión parece abandonar incluso a los más rezagados. A falta de conocer los datos de Grecia, Croacia y Malta, solo continúan en números rojos Chipre y Finlandia. Este último país se incorpora al furgón de cola, tras encadenar dos trimestres consecutivos de descensos (una caída o disminución del 0,8% entre octubre y diciembre).

Los datos son mejores si los ampliamos a toda la Unión Europea: la economía de los Veintiocho creció un 0,4%. Lo explica la importancia que ha tenido la economía del Reino Unido, que se mantuvo a lo largo de todo 2013 en altas tasas de crecimiento. Londres es de los pocos socios europeos que puede presumir a finales del 2013 de un crecimiento en tasas interanuales del 2,8%. Solo lo superan Rumanía, con un notable 5,1%, Letonia y Lituania.

En el lado negativo, el desempleo muestra situaciones tremendamente graves como las de España y Grecia (el paro lo padecen el 61% de los jóvenes). Sin duda, por esta razón, la Comisión Europea ha preferido frenar a los impulsos más optimistas: “todavía queda mucho para alcanzar un crecimiento capaz de crear empleo y salir definitivamente de la crisis. Hay que seguir reconstruyendo y reestructurando el sistema financiero, que es uno de los cuellos de botella que hay que reparar del todo para que financie a la economía real”.

Desafortunadamente, continua “revoloteando el fantasma de la deflación”, a lo que hay que añadir los efectos de las turbulencias en los emergentes anteriormente comentados (como en el caso de Argentina o Brasil). Según analistas de Goldman Sach “aunque Europa no se verá afectada, si podría estarlo si la situación se deteriorara más, con una especial atención en China, que podría suponer un riesgo mayor”.

Otros analistas, como Emilio Ontiveros de la AFI, apuntan a otro riesgo de la eurozona: la consecución exitosa de la unión bancaria en la que se ha embarcado la eurozona. “Dependiendo del rigor de las pruebas de esfuerzo que el Banco Central Europeo hará a las entidades financieras estaremos ante nuevas turbulencias o no.

La región del euro consiguió finalizar el año 2013 con un crecimiento interanual del 0,5%, pero este porcentaje queda lejos de los registrados en EE UU, Japón y Reino Unido, cercanos al 3%. Esos tres países han tenido bancos centrales menos titubeantes que el BCE. Esa es una de las claves. La eurozona va a seguir en 2014 siendo el lastre para que las economías desarrolladas tomen el relevo a las emergentes como motor del crecimiento”.

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mostrado su preocupación por la evolución de los precios en la eurozona: cuándo todos los países de una unión monetaria se han sumado al mismo tiempo a una tendencia de IPC,s demasiado bajos (el aumento en el nivel de precios fue del 0,8% en febrero) es necesario, según el FMI, que el Banco Central Europeo (BCE) vuelva a bajar los tipos de interés (en estos momentos en su nivel más bajo de la historia del euro, un 0,25%) y proceda a una compra de activos o inyección de créditos baratos para tratar de frenar esa perversa evolución.

La realidad es que existen datos inquietantes: España, Grecia y Chipre están registrando caídas de precios y otros 13 de la zona euro tienen tasas iguales o inferiores al 1%. Esta circunstancia, unida a la débil reactivación económica, con una débil demanda, hace planear el peligro, que ya hemos reiterado en otras ocasiones, de situación a la japonesa.

Los expertos del FMI, aunque dicen no ver señales de deflación, advierten de que las subidas de precios tan bajas genera problemas: “el peso de la deuda en el PIB y de los intereses reales que pagan crece. Además, la ventaja competitiva que supondría esa devaluación interna pierde fuelle porque los países vecinos (y socios comerciales) están haciendo lo mismo”.

La inquietud la expresó con otras palabras la propia directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, durante su participación en el foro económico en Bilbao. Si bien reconoció que el BCE ha tomado ya medidas potentes para ayudar a la zona euro, recalcó que “hacen falta incluso políticas y medidas más acomodaticias para hacer frente a la baja inflación, por debajo del objetivo, y para lograr un crecimiento duradero y más empleos”.

Por otro lado, Bruselas ha mantenido a Alemania en el grupo de países sujetos a vigilancia, como consecuencia de su abultado superávit comercial, y ha vuelto a censurar su falta de inversiones, públicas y privadas. Frente a los ajustes del sur de Europa, Alemania y las economías centrales, no está haciendo lo debido para ayudar al reequilibrio de la economía europea.

Fue el pasado otoño, cuando el Ejecutivo comunitario se atrevió a someter a Alemania a vigilancia por un superávit comercial de más del 6% del PIB entre 2010 y 2012. Desde entonces, esa cifra no ha hecho sino aumentar, lo que sitúa a Alemania dentro del llamado procedimiento de desequilibrios económicos, un sistema de alerta temprana en el que figuran una docena de países (entre ellos España, tras su salida de la zona de máximo peligro). No obstante, las sanciones, en el caso de Berlín, están casi descartadas.

Finalmente, en la reunión de primeros de marzo, el BCE optó por mantener el precio oficial del dinero en el mínimo histórico del 0,25%.

La decisión se tomó bajo una fuerte presión a causa de las discrepancias respecto a la caída generalizada y constante de los precios y el consiguiente temor a la deflación. El hecho de que 13 economías de las 18 del euro, incluida Alemania, tienen tasas iguales o inferiores al 1%, llevaron Mario Draghi a admitir la posibilidad de ese riesgo.

ESPAÑA:

Aunque el Gobierno pretende evitar cualquier similitud con los brotes verdes del anterior Gobierno, el presidente Rajoy habló en el debate del estado de la nación de que “el árbol estaba dando sus primeros frutos”. No obstante, aunque el ministro de Guindos también había afirmado que en el último trimestre del 2013, había crecido la economía española un 0,3%, el INE ha señalado que el avance del cuarto trimestre quedó en la mitad de lo anunciado (un 0,17%).

La razón fundamental es que el consumo de las Administraciones Públicas (equivale al 20% del PIB), descendió un 3,9% durante el tercer trimestre. Para la mayoría de los analistas se trata de una caída del gasto público tremenda e inesperada, incluso en estos años de austeridad y recortes. Por tanto, afirman, que la recuperación dependerá del vigor de las exportaciones españolas.

Un dato positivo, ha sido que casi seis años después ha vuelto a crecer algo el empleo. Durante el pasado febrero el número de afiliados a la Seguridad Social subió en 61.557 trabajadores respecto al mismo mes del año anterior (un 0,38% más) situándose en una media de 16.212.304.

Sin embargo este buen dato no oculta que en ese mismo periodo se han perdido más de tres millones de empleos y que, incluso, con estos números el mercado laboral español ha regresado al nivel de ocupación del año 2003.

Menos importante ha sido el comportamiento del paro registrado, que en febrero disminuyó en 1.949 personas respecto a enero, quedando la cifra de parados inscritos en las oficinas de empleo en 4,8 millones de personas.

Ahora bien, los empresarios siguen sin apostar por la contratación indefinida, que aunque se recuperó en enero ligeramente, el porcentaje de compromisos fijos firmados todavía quedó en el 8,9%, una tasa menor incluso que la del mismo mes de 2013.Ha aumentado la contratación temporal, de forma según los datos de la Seguridad Social, alcanza al 22% del total de afiliados.

La realidad, es que el tirón se ha debido al crecimiento del trabajo autónomo: tres de cada cuatro del total del aumento de la afiliación se deben a quienes trabajan por cuenta propia.

Está comenzando a estar claro, que el repunte del empleo se producirá en puestos de peor calidad y más baratos. De ahí, que podría ocurrir que, si bien anteriormente se necesitaban tasas de aumento del 2% del PIB para crear empleo, actualmente se precisen menores. Habrá que esperar a la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de este año.

Por lo que respecta a los precios, el IPC bajó un 0,1% en febrero respecto al mes de enero, por lo que se ha reducido en tres décimas su tasa interanual (el -0,1% durante el año) debido al descenso de precios de los carburantes y lubricantes.

Lo cierto es que este nuevo retorno a tasas negativas de variación en el nivel de precios sacude de nuevo al fantasma de la deflación: una situación de caída generalizada de los precios que puede resultar muy perjudicial para la economía, ya que se puede entrar en una espiral de la que es muy difícil salir: como no hay consumo suficiente, las empresas abaratan sus productos para animar a las ventas, pero los consumidores siguen sin hacerlo porque creen que continuarán cayendo los precios. La consecuencia son más despidos, cierres de empresas, impagos, etc. El peor escenario posible.

Pues bien, con el dato comentado de febrero, ya son seis los meses en los que el IPC interanual se mueve en tasas muy bajas.

En el lado positivo, hay que señalar que la balanza por cuenta corriente, que mide los intercambios de bienes, servicios y rentas con el resto del mundo, acumuló el año pasado un saldo positivo de 7.130 millones, equivalente al 0,7% del PIB. Económicamente, significa que la economía está gastando menos de lo que puede. Es decir, está ahorrando.

Además, si le sumamos el saldo de la balanza de capital (que incluye las transferencias de la UE para acometer inversiones), la capacidad de financiación de la economía española ronda los 14.700 millones, un 1,4% del PIB.

El paso de un déficit exterior de 105.000 millones a un superávit de poco más de 7.000 millones, se debe tanto a los efectos negativos de la crisis como al impulso exportador de las empresas españolas y a la pujanza del turismo. Entre 2007 y 2013, los ingresos en la balanza por cuenta corriente han aumentado en 53.000 millones de euros, pero los pagos han descendido aún más, en casi 60.000 millones. Y eso refleja, sobre todo, el derrumbe de las importaciones por la caída del consumo y la inversión.

La disminución del déficit comercial explica la mayoría del ajuste: el intercambio de mercancías arrojaba hace seis años un saldo negativo de 90.000 millones, que ahora se ha quedado en poco más de 11.000. Además, también contribuye la mejora continuada del superávit del turismo (se ha ampliado en 6.000 millones) o que los servicios a empresas se apunten en 2013 un confortable saldo positivo.

Por último, el déficit de la balanza de rentas ha caído a la mitad (de 32.000 a 16.000 millones), debido sobre todo a que las remesas enviadas por españoles desde el extranjero se han equilibrado con las que los inmigrantes mandan a sus países de origen.

El recorte del déficit comercial, sin embargo, ha perdido intensidad en la segunda mitad del año. Y eso hace que el saldo positivo por cuenta corriente acumulado en 2013 (0,7% del PIB) se haya quedado lejos del que pronosticaba el Gobierno (un superávit del 1,7% del PIB), o incluso, del que anticipaba la Comisión Europea (un 1,1% del PIB).

En relación a la devaluación salarial interna de la economía española, el Banco de España ha señalado en su Boletín de febrero que “los datos conocidos hasta el momento se quedan cortos y que la devaluación salarial es mayor de lo observado hasta ahora en las estadísticas”. Tomando los datos de las cotizaciones a la Seguridad Social, cree que la duplica. “El proceso de moderación salarial que arrancó en 2010 podría ser más intenso de lo que indican las estadísticas agregadas sobre costes laborales”.

Durante los primeros años de la crisis (2008 y 2009), los salarios crecieron con fuerza, y en el 2010 arrancó su moderación.

Ya en los últimos años se tuvieron lugar bajadas, que se acentuaron en 2012 al hilo del pacto salarial al que llegaron los sindicatos y la patronal, a la reforma laboral y la supresión de la paga extraordinaria de Navidad de los empleados públicos. Durante el año 2013 el retroceso se frenó, en buena medida porque los funcionarios cobraron otra vez 14 nóminas y no 13.

La devaluación salarial es una de las apuestas del Gobierno en política económica para recuperar la competitividad perdida por la economía española. La venían demandando organismos internacionales (FMI, OCDE, Comisión Europea), y la patronal CEOE.

Finalmente, citar que el Instituto de Estudios Fiscales (IEF), el cuerpo de élite del Ministerio de Hacienda para proyecciones tributarias y económicas, augura que “la recuperación del nivel de generación del PIB conseguido en el primer trimestre de 2008 se producirá en el tercer trimestre de 2017”. Es decir, que la economía española tardará diez años en recobrar la capacidad de crecimiento previa a la crisis.

En el informe del IEF, titulado La economía española, su evolución y escenarios para la recuperación, se realizan predicciones de la economía hasta 2019, estimando que en ese momento crecerá en torno al 3% el PIB español.

Igualmente, se afirma que dentro de cinco años, en 2019, la tasa de paro aún seguirá por encima del 15%. Y eso a pesar de que, según el informe, la reforma laboral ha provocado que sea necesario crecer menos para crear empleo. “De los resultados de las simulaciones se estima que sería posible crear empleo en términos netos el primer trimestre de 2015, lo que coincidiría con un crecimiento del PIB de alrededor de un 1%”. Esta previsión es más conservadora que la del propio Gobierno que considera que este mismo año se podrá crear empleo neto. Para apuntalar la recuperación, “la Comisión Europea debería plantearse la posibilidad de desarrollar un nuevo plan Marshall que posibilitara ver la luz al final de este largo túnel”.

Prosigue el informe que “es de gran importancia adoptar un conjunto de medidas para garantizar la liquidez de las entidades financieras para hacer fluir el crédito. Igualmente, es necesario impulsar las exportaciones y otras actividades, como el turismo, como principales motores de crecimiento”.

El equilibrio del sector exterior se romperá de nuevo en 2016 cuando las importaciones pesarán más que las exportaciones. La demanda nacional, uno de los tradicionales motores de la economía española, no tendrá vigor hasta principios de 2015.

Los componentes de la demanda nacional: gasto público, formación bruta de capital (inversiones) y consumo de los hogares están en mínimos. Por eso, el IEF cree que “si se llevan a cabo las políticas de ajuste adecuadas y se consigue recuperar la confianza de los hogares mediante la generación de empleo, expectativas de crecimiento, una adecuación de la presión fiscal, todo basado en una mejora de la competitividad exterior, junto con una recuperación de la inversión es previsible esperar un crecimiento del PIB por encima del 2,0% a partir de 2016”.

MERCADOS:

La Bolsa española ha registrado en febrero una subida del 1,96 por ciento, el mejor resultado mensual desde octubre pasado, aunque haya resultado ser la menor revalorización entre las principales plazas internacionales, según datos del mercado.

Así, en Europa, ocupó el primer puesto por ganancias París, con un alza del 5,82 por ciento, en tanto que Milán ganó el 5,27 por ciento; Londres, el 4,6 por ciento; el índice Euro Stoxx 50, el 4,49 por ciento, y Fráncfort, el 4,14 por ciento.

De las plazas asiáticas, Hong Kong avanzó el 3,14 por ciento y Tokio perdió el 0,49 por ciento. En Wall Street, el índice S&P 500 se situaba en máximos históricos y subía el 4,7 por ciento este mes y el Dow Jones de Industriales el 4,25 por ciento.

La intención de la nueva presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, de continuar con la política monetaria aplicada por su antecesor y de retirar con cuidado y moderación los estímulos al sistema financiero, permitió que Wall Street registrara varios máximos históricos a lo largo de febrero, alentando a la Bolsa.

Algunos resultados empresariales de cierre de 2013 también impulsaron a la bolsa: las compañías del IBEX ganaron 19.075 millones (el año pasado perdieron 8.319 millones).

En relación al mercado de la vivienda, señalar que aunque la caída de precios de la vivienda libre se ha moderado respecto a trimestres anteriores, ha sufrido una nueva rebaja del 4,2% durante el año pasado y encadena seis años de descensos. La Rioja (con una caída del 16,4%), Castilla-La Mancha (-12,3%), Cantabria (-12,2) y Aragón (-11,5%) son las comunidades autónomas donde más disminuyó el precio del metro cuadrado de la vivienda libre durante el año pasado.

Por el contrario, Baleares (con un aumento del 3,6%), Madrid (2,1%), Galicia (0,5%) y Canarias (0,3%) ya presentan subidas en el precio.

Destacan la caída en el valor de las viviendas en Ávila (un descenso del 19,5%), Guadalajara (-15%) y Toledo (-15,3%). Estas poblaciones próximas a Madrid fueron protagonistas durante el boom inmobiliario por acoger grandes desarrollos urbanísticos para atraer a personas que trabajaban en la capital. Estas viviendas, muchas en manos del banco malo, están saliendo al mercado a precios muy rebajados.

EMPRESAS:

Muchos se escandalizaron cuando Google anunció la compra de YouTube por 1.650 millones de dólares. Siete años después, Facebook paga 11 veces más por el popular servicio de mensajería WhatsApp.

Los 19.500 millones de dólares (unos 14.000 millones de euros) que se ponen sobre la mesa parecen igualmente una locura. La mayoría le ve más sentido estratégico que económico, al menos a corto plazo, y al tratar de ver la racionalidad en la operación, muchos ven la clave en el tiempo que dedican los usuarios a cada aplicación en sus dispositivos.

Además, Facebook se refuerza en el móvil y elimina a un potencial competidor o, más aún, evita que caiga en las manos de algún rival, como Google, del que se dice que estaba dispuesto a pagar 10.000 millones de dólares por WhatsApp.

El mercado, tras las dudas iniciales, bendijo la operación y las acciones de Facebook mantuvieron el tipo. Pese a las cifras y las preguntas, en Wall Street se evita hablar de una nueva burbuja tecnológica.

Se trata de la quinta mayor operación en la historia de la industria tecnológica, y es la mayor operación de la red social y en la historia reciente de Silicon Valley.

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17Feb, 2014

EL PARO DE LOS JÓVENES ESPAÑOLES: el gran fracaso de los fracasos

Escrito por: jjpintado el 17 Feb 2014 - URL Permanente

Que pena me da ver a jóvenes tan preparados que andan buscando empleo, muchos de ellos ya son parados de larga duración. Y me niego a hablar de generación perdida: no podemos considerar perdido el esfuerzo de estos jóvenes, empeñados en estudiar y abrirse camino en los sectores que consideraban más interesantes, más atractivos o que se adecuaban más a sus aptitudes, en estudiar idiomas -la asignatura pendiente de la mayor parte de los españoles-Y lo que es peor: perdidas sus ilusiones.

No quiero denominar “perdido” al esfuerzo de sus familias, y me refiero tanto al económico como al personal. Y, por supuesto, la inversión que el Estado ha realizado, o ha debido realizar en ellos.

Algunos se han trasladado a otros países pensando que iba a ser más sencillo allí: junto a los que han tenido más suerte están los que ya han regresado con experiencias poco gratificantes. Muchos de los que han conseguido trabajo en nuestro país se encuentran infraempleados, y otros parecen eternos becarios.

Otros han conseguido compatibilizar simultáneamente varios mini trabajos a tiempo parcial con un salario, que en total, no sobrepasa los 600 euros.

No me vale que se diga aquello de que “esto es mejor que nada”... O es que acaso, son nuestros jóvenes ciudadanos de tercera en una sociedad que,.. lo que es peor,... están condenados a no tener perspectiva de futuro alguna...

¡Que tremendo fracaso de políticos, empresarios y economistas!..

¿Para que sirve tanta reforma laboral y bajada de salarios?

Algunos fanáticos de los clásicos dogmas económicos, dirán que es pronto y que se trata de medidas que tendrán sus frutos a largo plazo... y ¿cuál es la duración de ese plazo?

Otros se amparan argumentando la existencia de la economía irregular y el empleo sumergido. Su existencia es un hecho, ¿pero, de los casi seis millones de parados, todos están mintiendo y están trabajando ocultamente? Aparte de imposible,... tremenda culpa tendrían los empresarios que los contratan y las autoridades que lo permiten.

Sinceramente no entiendo la tranquilidad con la que se está reaccionando a aspectos tan graves como los que en este momento pretendo comunicar.

Es urgente adoptar medidas excepcionales que consigan dar a esos ciudadanos su derecho fundamental a poder ganarse la vida con un trabajo digno, que les permita, el día de mañana, ser independientes y poder formar una familia.

De nuevo me viene a la cabeza aquello de “que es mejor que nada”... realmente, ¿ese es el modelo de sociedad que queremos para el futuro de nuestros hijos?

Exijamos a nuestra clase política, a los empresarios, y a los sindicatos que cumplan con su importante responsabilidad social. Y si no pueden que honestamente también asuman su incapacidad y se dediquen a otra cosa...

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10Feb, 2014

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL FEBRERO 2014: aumenta el paro con algunos signos de lenta mejoría

Escrito por: jjpintado el 10 Feb 2014 - URL Permanente

Los mercados de deuda y las bolsas han sufrido bastantes vaivenes tras anunciarse unos malos resultados económicos en China y aparecieran problemas cambiarios en algunas economías emergentes, particularmente con el peso argentino.

La propia Argentina también es un claro síntoma de que la situación de los países emergentes a medio plazo puede empeorar. Particularmente, al comenzar la eliminación, por la Reserva Federal estadounidense, de los estímulos monetarios excepcionales, con lo que el dólar comenzaría a apreciarse.

GLOBAL:

Las economías avanzadas crecerán más que en el pasado, compensando el menor dinamismo de las emergentes.

La economía estadounidense en la más expansiva de las desarrolladas. El principal objetivo de las políticas económicas estadounidenses, la reducción del desempleo, se ha conseguido pasar de una tasa de paro del 10% en el otoño de 2009, al 7% actual.

Un año más la eurozona será la región con un crecimiento más débil y peores tasas de paro. No se espera una variación de PIB muy superior al 1%, ni tampoco reducciones significativas de la tasa de paro actual de un 12%.

La tasa de inflación muy baja (0,7% en diciembre) amenaza con una situación a la japonesa: estancamiento económico, tipos situados en prácticamente cero, y débiles caídas de precios.

Sin estímulos a la demanda en aquellas economías con capacidad de maniobra en sus finanzas públicas, como es el caso de Alemania, las consideradas periféricas apenas podrán avanzar en la mejora de sus principales desequilibrios: el desempleo y el endeudamiento privado y público.

Esta débil recuperación no frenará –todo lo contrario- la ampliación de las desigualdades en la distribución de la renta y de la riqueza que la crisis está acentuando gravemente.

Y es que, claramente, la gestión de la crisis las ha ampliado aún más. Se trata de un hecho que, desgraciadamente, ha ocurrido en la casi totalidad de las economías avanzadas, pero sus consecuencias para España son más inquietantes, dado el nivel de endeudamiento de las familias de menor renta. Todo ello, acrecentado por los recortes en el gasto público que ocasionan más daño a las familias menos favorecidas.

Es innegable la necesidad de sanear las finanzas públicas a medio plazo, pero la política fiscal tan sesgadamente contractiva, según muchos analistas no es lo recomendable. Hasta el propio Bernanke lo he manifestado: “Con las políticas fiscales y monetarias trabajando en direcciones opuestas, la recuperación es más débil de lo que sería en caso contrario”.

Es preciso impulsar la capacidad de producción, lo que aumentaría el empleo y, por tanto, tendría unos efectos muy positivos para el consumo y en la reducción de la deuda de las familias.

ESTADOS UNIDOS:

El aumento del PIB estadounidense se moderó durante el último trimestre del año 2013, a una tasa anualizada del 3,2%. Un punto menos que en el tercer trimestre, que fue mucho más robusto de lo esperado. Para el conjunto de 2013, la mayor economía del mundo se expandió a un ritmo de solo el 1,9%, lejos de su potencial y lejos del 2,8% de 2012, en gran parte por el efecto lastre de la austeridad.

Sin embargo, durante el tercer trimestre, la economía estadounidense creció al 4,1%, un considerable aumento comparado con el 2,5% del segundo.

El consumo, del que dependen dos tercios de la economía, subió un 3,3% (el más alto en tres años). La media tras el fin de la recesión fue del 2,2%.

Puede haber ocurrido que los consumidores hayan ajustado sus finanzas al incremento de los impuestos que entró en vigor al comenzar el pasado año. Este indicador también muestra el efecto positivo de la contratación por parte de las empresas. El año pasado se crearon 2,2 millones de empleos. La inversión en bienes de equipo aumentó, nada menos que, un 6,9% en el cuatro trimestre, frente a solo un 0,2% en el tercero.

Hay que destacar, igualmente, la mejora de la balanza comercial estadounidense, al crecer un 11,4% las exportaciones en el trimestre y solo un 0,9% las importaciones.

Incluso el sector inmobiliario aportó una notable aportación al PIB una vez que tocó fondo en el año 2011. Sin embargo, al final de 2013 ha mostrado signos de agotamiento, bajando la inversión en nuevas construcciones un 9,8%.

Actuó de freno del crecimiento el gasto público, ya que experimentó una contracción del 12,6%.

De nuevo aumentaron las existencias en almacén. Esta circunstancia ha motivado ciertas dudas respecto a la fortaleza real de la economía de Estados Unidos. Para algunos, no se trata de un tirón de la producción motivado por un aumento de la demanda.

El comportamiento de las variables citadas, ha justificado que la Reserva Federal se sienta con toda libertad para ir retirando los fuertes estímulos a la economía: Ben Bernanke recortó en otros 10.000 millones de dólares el programa de compra de deuda, que ha quedado reducido a 65.000 millones mensuales. Se pretende que a final de 2014 ya haya sido completamente abandonado.

Los informes de la Reserva Federal estadounidense califican de “moderado” el crecimiento, esperando su repunte durante los últimos trimestres de este año. Ha continuado la mejoría en el mercado de trabajo.

Igualmente, Bernanke señaló que la política monetaria no es la panacea. Por si sola no puede compensar los recortes fiscales que han perjudicado al crecimiento de Estados Unidos, ya que “la desaceleración en el PIB de 2013 refleja la brusca caída del gasto público”.

JAPÓN:

En el reciente Foro Económico Mundial de Davos, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, exhibió su plan de reformas: “un nuevo amanecer emerge sobre Japón”, aseguró, defendiendo su política –conocida como abeconomía-, de reorientación de la política fiscal expansión monetaria, y reformas estructurales.

Recordó Abe que su gobierno ha puesto en marcha medidas para la completa liberalización del mercado eléctrico, ha aprobado recortes en la fiscalidad empresarial y reformas en el mercado laboral. “No hay otro camino. La prioridad de Japón es acabar con la deflación. Es la única forma de recuperar el crecimiento y aumentar los ingresos públicos”.

Este ánimo y optimismo que desprende Japón contrasta con los nubarrones que, pese a los anuncios a “bombo y platillo”, amenazan a la economía europea. En el foro de Davos, el expresidente del Bundesbank y actual presidente de UBS, Axel Weber, advirtió que “no hay razones para el optimismo con la recuperación europea. Habrá bancos europeos que no pasen las próximas pruebas de resistencia a la banca, que debe llevar a cabo el Banco Central Europeo (BCE) en este primer semestre, y ello puede provocar que se reanuden las tensiones financieras entre los soberanos. Europa se siente mejor de lo que está”, afirmó.

ARGENTINA:

La depreciación del peso argentino respecto al dólar, ha alcanzado niveles desconocidos desde la crisis del “corralito” en 2001. De forma que ha conducido al Gobierno a dar un fuerte cambio en su política cambiaría, ya que decidió que los ciudadanos argentinos puedan volver a comprar dólares en el mercado oficial, cosa que era imposible desde finales del año 2011.

El Ejecutivo argentino intenta manejar a la inflación que en realidad está en alrededor del 25% (según el Gobierno 10%). También pretende controlar al “dólar paralelo” (12,25 pesos, cuatro más que el oficial).

Aunque se le acusa al Gobierno de haber actuado demasiado tarde, la realidad es que trata de modificar la vía que inició el 28 de octubre de 2011, dónde implantó las restricciones en el acceso a la compra de divisas (lo que se conoce como “el cepo al dólar”).

Podrán comprar divisas los trabajadores y pequeños empresarios que ganen el equivalente a dos salarios mínimos por mes, o sea, 7.200 pesos (unos 900 dólares en el cambio oficial). Los contribuyentes sólo podrán destinar a la compra de divisas hasta un 20% de sus ingresos habituales. Por tanto, sólo podrán acceder a los 2.000 dólares mensuales quienes tengan un salario de 80.000 pesos mensuales (10.000 dólares en el cambio oficial).

EUROZONA:

Según el dato adelantado del IPC, los precios han vuelto a detenerse durante el mes de enero. Ha habido un mínimo avance del 0,2% en tasa interanual (en relación al mismo mes de 2013).

Es el quinto mes con registros inferiores al 0,5%. Fundamentalmente, se debe a la bajada de los precios de los carburantes.

La inflación subyacente (aquella que no tiene en cuenta a los precios más volátiles como son los energéticos y alimentos) no ha variado, manteniéndose en el 0,2%. Esta tasa, que mide la tendencia, continúa en niveles muy bajos debido a la debilidad económica y el famélico consumo.

De mantenerse las incertidumbres sobre los emergentes y China, bajarían los precios del petróleo, y por tanto de los carburantes y el IPC general.

La mayoría de las previsiones apuntan a que el IPC se mantenga en bajos niveles durante bastante tiempo. No se trata, precisamente, de una buena noticia. El mismo vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha señalado que “los precios bajos tendrán un impacto negativo sobre la demanda, el servicio de la deuda y la corrección de los desequilibrios entre los países del sur y del norte”.

El IPC del pasado año 2013 ha sido el más bajo desde el año 1961. En 2009, apenas subió el 0,9%.

Los precios de consumo vivieron durante enero una caída del 1,3%. En ese mismo mes, la variación anual del indicador adelantado del IPC armonizado (IPCA) (mide la evolución de los precios con el mismo método en todos los países de la zona del euro) fue del 0,3%, la misma que en el mes anterior. De forma que la variación mensual ha sido una caída del 1,8%.

La eurozona está padeciendo los efectos secundarios de la política monetaria estadounidense: el euro se ha mantenido fuerte a lo largo de toda la crisis (lo que dificulta la recuperación de las exportaciones) y la eurozona se está viendo amenazada de nuevo por la deflación.

El propio Rehn ha señalado que “un periodo de inflación baja demasiado prolongado obstaculiza los ajustes necesarios en el Sur y no beneficia a la UE en su conjunto”.

Por otro lado, la banca es el principal objeto de sospecha ya que sigue en entredicho la calidad de sus activos. Todo ello a pesar de los miles de millones inyectados en ayudas públicas.

Sin duda por esa razón, el Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus siglas en inglés) se han propuesto acabar con las incógnitas en los esperados exámenes al sector financiero que tendrán como objetivo tratar de detectar los posibles agujeros que sigan existiendo bajo la alfombra.

Sin embargo, aunque se esperaban pruebas muy duras (el BCE se juega su credibilidad), finalmente, a la vista de los detalles conocidos se alcanzará un nivel medio de dureza. Y es que

la Autoridad Bancaria Europea ha tratado de alcanzar cierto equilibrio entre el auténtico miedo de los Gobiernos y la severidad que solicita el BCE.

Se exigirá a los grandes bancos que su capital no caiga por debajo del 5,5% de sus activos en caso de una gran crisis (cifra más dura que la exigida en los fallidos exámenes del año 2011). Pero que está por debajo de lo que venía postulando el Banco Central Europeo.

Tras anunciar las autoridades más transparencia, más regulación y un mayor control sobre las remuneraciones de los banqueros, todo se ha quedado en nada. Aquello de la refundación del capitalismo, ¿recuerdan?... se ha esfumado. Ha ocurrido todo lo contrario.

La Autoridad Bancaria analizará a los 124 mayores grupos bancarios europeos, entre ellos a la práctica totalidad del sector español, con 16 entidades. Pero Alemania, que someterá al examen a 23 bancos, no analizará a algunas de las entidades sobre las que caen mayores sospechas.

A muchos les resulta preocupante la acumulación de bonos del Estado por parte de las entidades (han hecho un magnifico negocio obteniendo prestamos del BCE a tipos cercanos al 0% e invirtiendo en deuda de sus países).

Los escenarios supuestos para el estrés afectarán a toda esa deuda soberana, pero con una salvedad: se permitirá a las autoridades nacionales “cambios en la ponderación de riesgos basados en modelos internos de evaluación del riesgo”. Es decir: el Banco de España y sus homólogos podrán suavizar el golpe. Por tanto, habrá cierta discrecionalidad.

A la banca le espera un año intenso hasta que se publiquen los resultados en octubre. Las entidades llevan meses preparándose con emisiones y otras operaciones y nuestro país ha sido uno de los países que más ha hecho sus deberes.

Algunos analistas cifran la necesidades de 50.000 a 100.000 millones de euros para toda Europa, y los bancos tendrán unos meses para cubrir los posibles agujeros detectados, pero si no lo consiguen habrá que acudir de nuevo a los Estados.

Está claro que para los ciudadanos, que son los que en definitiva ponen el dinero, sería extremadamente duro que los Gobiernos rescataran a los bancos por segunda vez.

ESPAÑA:

El Producto Interior Bruto español creció durante el último trimestre de 2013 un 0,3%. No obstante, nuestra economía no presentó un buen registro total el año pasado, ya que la producción cayó un 1,2%. Sufrimos una pérdida de

puestos de trabajo de 532.000 ocupados menos (supone una caída del empleo del 3,1%).

A la gravísima crisis financiera que arrancó en el año 2008, hay que sumarle la exasperante lentitud de la toma decisiones políticas en la Unión Europea, y el tremendo ajuste presupuestario adoptado. Todo ello ha ocasionado que de entre todas las economías desarrolladas, las europeas sean las que más han sufrido. Incluso Alemania retrocedió en 2013 hasta un nivel inferior al del 2012 de un 2%.

Pero la realidad, es que a la economía española le ha ido mucho peor, ya que ha visto disminuir su producción y actividad económica en casi un 7%. Se trata de una caída similar a la de Irlanda y Portugal, y es inferior a la caída del PIB italiano (8,6% menos que al comienzo de la crisis). Grecia ha sufrido la mayor caída (un 23%). España se acerca a Grecia solamente en cuanto al impacto en el mercado de trabajo.

De verdad, que nadie sabe hasta qué punto, en un contexto de recuperación, la economía española va a ser capaz de generar empleo estable. En nuestra economía, el ritmo de destrucción de puestos de trabajo ha triplicado, exactamente, al descenso de nuestro PIB.

La situación económica española, como la de la eurozona en general, continúa siendo delicada. Hay que añadir que la Comisión Europea está inmersa en un proceso electoral, y la inflación es demasiado baja.

Durante 2013 los precios en España han subido un 0,2%. Este hecho, que es positivo para paliar, sólo en parte, la congelación o bajadas salariales, es sin embargo negativo y preocupante por el riesgo anteriormente citado de entrada en una situación de deflación en la región del euro.

Aunque el Banco Central Europeo, reiteradamente, viene negando dicho riesgo, han ido apareciendo varios informes de servicios de estudios de entidades financieras que estiman que cada vez es más probable que ese riesgo se llegue a materializar.

En la economía española, si revisamos los resultados de los indicadores de la demanda y producción nacional, se observan mejores resultados en los últimos meses de 2013. Los indicadores que todavía son negativos se presentan como menos negativos (ventas en grandes empresas, consumo de cemento, indicadores de confianza del consumo y financiación del sector privado) y aparecen en positivo un mayor número de datos (indicador sintético de actividad, índice de sentimiento económico, consumo de energía eléctrica, índice de producción industrial, índice de comercio al por menor, matriculaciones de turismos y de vehículos de carga, disponibilidades de equipo).

Por lo que se refiere a la demanda exterior, el déficit comercial continúa reduciéndose, pero es cierto que las exportaciones de bienes, aunque siguen creciendo, pierden vigor, a la vez que se incrementan las importaciones. Las exportaciones de servicios continúan fuertes gracias sobre todo al buen resultado del turismo donde se han batido records, ya que España ha recibido en 2013, nada menos que, 60,6 millones de turistas, por lo que ha recuperado la tercera posición mundial.

El empleo, sin duda, es el peor y más grave de los desequilibrios que padecemos. La pérdida de 198.900 puestos de trabajo en los últimos 12 meses acumula ya 3,75 millones en esta todavía larga recesión que vive el mercado laboral español, y que ha devuelto el número de ocupados (16,7 millones) al nivel de 2002. Para colmo, el empleo temporal ha subido con respecto a hace un año.

La Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el INE, muestra que se destruye empleo, y que

la Población Activa (suma de los ocupados más los parados) ha vuelto a descender: durante 2013 ha caído en 267.900 personas (lleva siete trimestres consecutivos disminuyendo).

La gravedad y duración de la crisis afecta al ánimo de las personas, que cansadas de no encontrar empleo en su búsqueda activa, Dejan de hacerlo (desisten) por lo que el INE deja de contarlos como parados (ya no son activos, se consideran inactivos), o bien se van fuera de España para buscarse la vida.

La población activa española suma la cifra de 22,6 millones trabajadores (ha retrocedido al nivel de mediados del año 2008).

Finalmente, la última cifra de paro registrado (los desempleados que se inscriben como demandantes de empleo en la Oficinas) ha seguido la tónica de los meses de enero de fuertes subidas. Durante el pasado mes de enero ha aumentado en 113.097 personas, lo que deja la cifra total de paro registrado en 4.814.435 desempleados.

El número de afiliaciones a la Seguridad Social, ha bajado en 184.031 personas, de forma que el total de cotizantes ocupados se sitúa en 16.173.610 de afiliados. En un momento de débil crecimiento económico no es, precisamente, una buena noticia.

En otro orden, y referido a un aspecto fundamental para superar la crisis –el crédito- se ha conocido que la economía española sufre un volumen de financiación cada vez menor.

Las imposición de las nuevas y mucho más duras condiciones financieras, ha hecho insostenible los niveles de la deuda de muchas empresas y familias españolas.

Durante los tres últimos años, el forzoso ajuste ha repercutido fuertemente sobre la actividad económica, ya que sin prestamos han caído la inversión y el consumo (ello sin referirnos a la imprescindible financiación del circulante, es decir, la financiación de esas operaciones del día a día).

Pues bien, según los datos publicados por el Banco de España, las entidades de crédito, españolas y extranjeras, tenían concedidos en diciembre de 2013 préstamos por 1,86 billones de euros a empresas y familias españolas, un 5,6% menos que en 2012. El saldo de crédito vivo en el sector privado (excluido el endeudamiento de la propia banca) equivale al 181% del PIB, una proporción ligeramente inferior a la que se registraba a finales de 2006. El ajuste desde el cierre de 2010, cuando el volumen de préstamo a hogares y compañías no financieras rondaba el 211%, es de más de 340.000 millones.

La caída del crédito en estos tres años ha sido mucho más acusada en las empresas que en las familias. El préstamo concedido a compañías no financieras descendió en diciembre de 2013 hasta los 1,07 billones (104,6%) del PIB, cuando a finales de 2010 el saldo vivo ascendía a 1,3 billones (124,6%). En cuanto al préstamo a hogares, más estable por el peso del crédito a largo plazo para financiar la compra de viviendas, ha pasado de rozar los 900.000 millones (un 86% del PIB) a contraerse hasta los 787.000 millones de euros al cierre de 2013 (el 76,7% del PIB).

Sin embargo, y tras un inusual repunte mensual en el dato de noviembre, el volumen de préstamo concedido a los hogares cae a mayor velocidad que en los últimos meses: la comparación bruta arroja un descenso del 5,6% en diciembre, el recorte anual del crédito a familias más significativo de la serie estadística. Con la metodología del Banco de España, la caída anual es del 4,5%, también la más acusada de la crisis.

La moderación del ritmo de caída del crédito a empresas tiene, al menos, dos explicaciones: a diferencia de lo que ocurre con las entidades financieras españolas, la banca extranjera ha empezado a aumentar el préstamo a las empresas españolas. En diciembre, el crédito concedido por entidades del exterior ascendía a 342.000 millones, un 4,5% más que al cierre de 2012.

Además, los datos del Banco de España revelan que el volumen de las operaciones nuevas de préstamo a empresas vuelve a crecer: en diciembre se concedieron 43.853 millones en nuevos créditos a las compañías, un 7,13% más que en el mismo mes de 2012. Aún en 2009, con la crisis encima, era habitual que esas nuevas operaciones sumaran más de 75.000 millones al mes.

En el conjunto de 2013, el volumen de nuevas operaciones de financiación a sociedades no financieras es todavía inferior al acumulado en los 12 meses de 2012 (392.000 millones frente a 484.000 millones), aunque los expertos de entidades financieras como el servicio de estudios del BBVA confían en que este año la nueva financiación sea superior a la de 2013.

MERCADOS:

Una de las pautas estacionales más conocidas dentro de los círculos de inversores en la Bolsa, es el "efecto enero", que consiste en extrapolar la rentabilidad del primer mes del año al cierre anual de las bolsas.

Estadísticamente, el mes de enero es el mes más alcista de todo el año ya que por ejemplo el S&P 500 suele revalorizarse de media un 1,64% (estadística recogida desde 1950 hasta 2009), por lo que una rentabilidad positiva sería símbolo de un año alcista, sin embargo una rentabilidad negativa nos vaticina un escenario anual bajista.

Según esta pauta estacional y si nos guiamos por la evolución de las bolsas mundiales durante el pasado enero, deberíamos esperar un cierre anual negativo. Si echamos un vistazo a la bolsa americana deberíamos esperar un año de caídas ya que tanto el S&P 500 como el Dow Jones cerraron enero con una rentabilidad negativa del -3,56% y del -5,30% respectivamente. La misma suerte se ha corrido en el Viejo Continente, ya que el Eurostoxx 50 se ha dejado un 3,06% apoyado fundamentalmente por una caída mensual de las Bolsa alemana y francesa, donde el Dax 30 se ha dejado un 2,57% y el Cac 40 un 3,03%.

El Ibex 35 ha conseguido salvar enero por la mínima, gracias a una subida del 0,04% cerrando el mes en los 9.920 puntos. La gran subida en los primeros 10 días de 2014 que llevó el índice bursátil hasta situar sus máximos en los 10.529 puntos ha sido la clave para conseguir salvar el mes.

Como dato puramente estadístico, en enero de los últimos diez años el selectivo español ha experimentado una rentabilidad media del -1,20%, a causa de los fuertes descensos producidos en los años 2008, 2009 y 2010.

Respecto al Euribor, el tipo más utilizado para calcular las hipotecas, ha cerrado enero en el 0,562% (su mayor media mensual desde febrero de 2013). Pese a que el índice encadena el segundo mes de subidas consecutivas, todavía se encuentra a un nivel superior al de hace un año, con lo que las hipotecas que se revisen en este mes de febrero, se beneficiarán de una mejora, muy limitada, para el propietario de la vivienda. Esta tendencia al alza indica, sin embargo, que el mes que viene supondrá el final de dos años de rebajas en las cuotas mensuales.

Para una hipoteca media de 120.000 euros a 20 años que le toque revisión anual, se verá afectada en una bajada de la cuota mensual en unos 0,69 euros, poco más de ocho euros anuales.

El indicador se mantiene ajeno al último recorte de los tipos de interés del pasado noviembre realizado por el Banco Central Europeo hasta el mínimo histórico del 0,25%. Para muchos esta circunstancia se debe a las mejores expectativas de la recuperación económica y a las tensiones en el mercado interbancario.

EMPRESAS:

Según el Barómetro de Empresas, muchos empresarios están convencidos de que 2014 será el año de la recuperación, esperando que la mejoría se traslade a sus cuentas de resultados mejorando su facturación y beneficios. Sin embargo, no esperan que ocurra esa misma mejoría en el empleo, ya que sus políticas de recursos humanos seguirán siendo muy conservadoras.

La mayoría apuesta por mantener sus plantillas, y que en caso de ser imprescindible aumentarla, se hará siempre por medio de contratos temporales.

Esta circunstancia puede poner de relieve, el verdadero sentido y efectos de la última reforma laboral llevada a cabo.

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03Feb, 2014

¿HEMOS SALIDO DE LA CRISIS? ¿Son responsables nuestros políticos?

Escrito por: jjpintado el 03 Feb 2014 - URL Permanente

Quizá por ingenuidad o estupidez, a veces me pregunto:
¿Qué es lo que más interesa a los políticos, ganar las elecciones o solucionar los graves problemas económicos que seguimos padeciendo?
¿Realmente hemos salido de la crisis, o nos encontramos en una situación de estancamiento económico?
Veamos cuál es el cuadro macroeconómico actualmente:
El PIB español creció tres décimas en el último trimestre de 2013, lo que ha supuesto la salida de la recesión (caídas de la producción).
La mal llamada inflación fue del 0,2% -esto no es inflación, sino una debilísima subida de precios- es un dato no demasiado bueno, ya que evidencia la persistencia de la atonía en el consumo y en la demanda.
El INE ha publicado el “índice de comercio al por menor” del pasado diciembre, mostrando una caída, nada menos, que de un 3,5% sobre el mes anterior.
Se trata de un dato tan malo y alejado de la tendencia de los últimos meses, que habrá que esperar a disponer de más información para poder analizarlo.
Además, el hundimiento del consumo de bienes no es coherente con la aparente mejora de la confianza de los consumidores del pasado diciembre.
Por otro lado, hemos registrado un menor superávit de la balanza por cuenta corriente debido al debilitamiento de las exportaciones. Frente a la debilidad de la demanda interna, es fundamental al menos mantener la externa.
La reforma que ha abaratado el despido facilitando a las empresas bajar o congelar los salarios en plena recesión económica, con un fuerte ajuste presupuestario, unida a la desconfianza e incertidumbre, ha generado aún más despidos: hemos acabado el año 2013 con 3,6 millones de personas ocupadas menos que al comienzo de la crisis, escalando la tasa de paro al 26,4%.
Y ahora resulta, que el FMI y la OCDE nos demandan aún más recortes salariales. Esto no encaja muy bien con la clara insuficiencia de demanda existente, es decir del consumo y de la inversión.
Si las empresas no venden, y además el crédito no fluye, no es posible hablar de recuperación. Y si no venden es por la caída de los ingresos, la incertidumbre, el miedo y el nivel de endeudamiento de las economías domésticas y de las propias empresas.
Cuanto me gustaría ver ese cambio de ciclo que se está pregonando a “bombo y platillo”.
No sería más conveniente, que en lugar de preocuparse tanto por las encuestas, y convencernos de lo bien que lo hacen, nuestros representantes se pusieran de acuerdo. Primero en el diagnóstico de la situación, y a continuación, cumpliendo con su alta responsabilidad, acometer las necesarias medidas.
Probablemente, tardaremos bastantes años en alcanzar los niveles de bienestar económico previos a esta crisis, pero por lo menos debería alcanzarse un mínimo consenso en la resolución de los problemas más graves y acuciantes.
Mucho me temo, que nos vamos a adentrar de nuevo en ese proceso de continuas descalificaciones dentro de la casi permanente campaña electoral que vive este país.

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20Ene, 2014

La economía es un juego de suma cero: si unos ganan otros pierden. La desigualdad y la pobreza en aumento.

Escrito por: jjpintado el 20 Ene 2014 - URL Permanente

Oxfam Intermón es una organización no gubernamental de cooperación (ONGD) para el desarrollo, que centra sus actividades en ofrecer una respuesta integral al reto de la pobreza y la injusticia. El objetivo último es conseguir que todos los seres humanos puedan ejercer plenamente sus derechos.

Pues bien, ha elaborado un informe dónde advierte de la profunda ampliación de las desigualdades que está ocasionando la crisis económica. La masiva concentración de la riqueza en unos pocos es una grave amenaza para los sistemas políticos y económicos.

Entre otros aspectos, señala que la mitad de la riqueza mundial está en manos de apenas el 1% de la población mundial.

El informe, que será presentado en el Foro Económico Mundial de Davos, denuncia que “las elites económicas están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico de forma que se está socavando a la democracia”, y llega a decir que “los inversores se han aprovechado de los rescates realizados con dinero público”.

Oxfam Intermón en base a una encuesta realizada en España, Brasil, India, Suráfrica, Reino Unido y Estados Unidos, afirma que “la tibieza en la presión fiscal a los ricos, los recortes sociales o el rescate de la banca con fondos públicos, son ejemplos de un fenómeno, que es tan visible, que da lugar a que la propia sociedad sea consciente del aumento de poder que supone para los más pudientes e influyentes: la mayor parte de la población cree que la legislación está diseñada para favorecer a los ricos. En España, el 80% de la población cree que las leyes están hechas con ese objetivo”.

Afirma que la orientación y ejecución de las políticas de los últimos años, la desregulación y opacidad financiera, los paraísos fiscales, la reducción de impuestos a las rentas más altas, o los recortes de gasto en servicios e inversiones públicas, favorecen a los ricos en detrimento de la gran mayoría de la población. Denuncia, igualmente, que “las tremendas presiones de los mercados financieros han impulsado drásticas medidas de austeridad que han perjudicado sensiblemente a las clases baja y media”.

Quizá algunos consideren exagerada la denuncia o utópica la necesidad de medidas que corrijan tan peligrosos y lamentables hechos. ¡Que enorme error!

Su exigencia se deriva no sólo por justicia social, sino también por la propia estabilidad y viabilidad del sistema económico y político a medio y largo plazo.

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13Ene, 2014

SITUACIÓN ECONÓMICA ESPAÑOLA Y MUNDIAL A ENERO 2014: leve mejoría y se mantiene la esperanza.

Escrito por: jjpintado el 13 Ene 2014 - URL Permanente

El aspecto más destacable de finales del pésimo año 2013, ha sido que se haya acabado la mayor recesión económica –caídas del PIB- vivida en la economía española. Ahora bien, el modesto avance del 0,1% no implica que el balance del año que hemos cerrado no haya sido negativo (la disminución del valor de la producción de bienes y servicios ha sido mayor del 1%).

Para 2014, las previsiones disponibles señalan que no hay que esperar un crecimiento mayor al 1% (el FMI, la Comisión Europea y la OCDE consideran que no será superior al 0,5%).

Por tanto, desafortunadamente, no será posible en 2014 disminuir significativamente el mayor desequilibrio de la economía española: el elevado desempleo que padecemos.

GLOBAL:

Durante el nuevo año, no será posible el favorable tirón que sobre la economía mundial han propiciado los países emergentes. No obstante, ese papel se veré en parte sustituido por la economía de Estados Unidos, que podrá recoger los resultados de las políticas fuertemente expansivas, principalmente monetarias que ha llevado a cabo.

Mucho más tenue va a ser la aportación de las economías de Japón y Europa. Si bien la economía nipona, en base a las políticas del Gobierno de Abe (estímulos fiscales, fuerte expansión monetaria y reformas estructurales) ha superado el estancamiento con deflación que ha padecido durante tantos años (el peligro que, para bastantes analistas, amenaza a la eurozona como resultado de una política exclusivamente centrada en los recortes fiscales).

Para muchos la salida de la recesión de la Eurozona es excesivamente vulnerable y débil: la economía italiana continúa en recesión, también la francesa ha visto decrecer a su PIB, y la germana ha reducido su crecimiento.

Las expectativas de un crecimiento económico español inferior al 1% en el presente año, como anticipan muchas previsiones, es insuficiente para mejorar la maltrecha solvencia financiera de empresas y economías domésticas. Mejoría imprescindible para abandonar el estancamiento económico.

No contribuye a esa anhelada mejora, la débil demanda interna resultante de la disminución de los ingresos corrientes o renta disponible de las familias españolas en un entorno de desconfianza económica.

Por esos motivos, de nuevo una clave puede estar en la demanda externa –exportaciones- muy dificultada por el superávit exterior alemán, y por un tipo de cambio del euro en el mercado de divisas que, por su apreciación, disminuye la competitividad externa de nuestros bienes y servicios en el panorama internacional.

Frente a esos retos, la realidad es que las autoridades españolas no disponen de mucha capacidad de maniobra para afianzar a la demanda. Salvo luchar para que las instituciones europeas y las economías en mejor situación, sobre todo la alemana, apliquen medidas expansivas.

ESTADOS UNIDOS:


Después de inundar de liquidez a la economía estadounidense, ya durante cinco años, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha decidido reducir paulatinamente esos estímulos, disminuyendo la intensidad con la que venía comprando Deuda Pública en los mercados: va a bajar a 75.000 millones de dólares (54.435 millones de euros) las compras. Se trata de un recorte simbólico y modesto, que realmente poco se va a sentir en la economía real.

La Fed sigue manteniendo las tasas de interés en el 0% en sus créditos a los bancos, y ha señalado que va a mantener el programa de compra de Bonos durante todo el año 2014.

El Congreso estadounidense ha logrado un acuerdo presupuestario para los próximos dos años, lo que evita el caos sufrido en el pasado octubre, cuando las actividades del Gobierno federal cesaron de forma parcial durante 16 días.

Lógicamente, todo está vinculado a la evolución de la realidad económica, de forma que si se mantiene la mejoría económica se podrán retirar más estímulos. En caso contrario, se elevaran de nuevo las inyecciones monetarias.

Dado que, pese a la creación de alrededor de 190.000 empleos mensuales, el mercado laboral sigue débil, la Reserva Federal no subirá los tipos de interés mientras que la tasa de paro no baje del 6,5%. ¡Que contraste con la tasa de paro española de casi el 26%!

Por otro lado, no se espera un repunte de los precios, ya las estimaciones para este 2014, muestran un aumento de alrededor del 1,5% para todo el año.

Para Janet Yellen, la nueva presidenta del Banco Central de Estados Unidos a partir del 31 de enero, las máximas prioridades serán promover un mayor empleo, la estabilidad de precios y un sistema financiero seguro y estable. Añadiendo la propia Yellen la de “servir a todos los ciudadanos, de forma que cualquier persona tenga la posibilidad de trabajar duro y prosperar”.

Estas palabras son reveladoras de sus intenciones: lo que más le preocupa son los estragos por los que siguen pasando millones de familias estadounidenses: “hay gente que no es capaz de encontrar un trabajo y se encuentra muy preocupada por el miedo a no poder pagar las facturas a final de mes”.

Yellen tiene una línea de pensamiento que coincide con la de otros economistas progresistas de la escuela de Yale, distanciándose de la que profesó Alan Greenspan, partidario de dejar a los mercados hacer lo que quieran. Ben Bernanke, otro conservador, no tuvo otra opción que utilizar todo su conocimiento sobre la Gran Depresión para evitar una hecatombe similar.

Para la gran mayoría, Yellen no es una ideóloga, sino una observadora. Su opinión se basa objetivamente en hechos, y gracias a su apertura al diálogo busca siempre soluciones en su entorno. No obstante, se afirma que se formó en la escuela de economistas que defiende la intervención del Gobierno frente a los grandes problemas que afectan al país, como es el paro de larga duración.

Se trata del intervencionismo que igualmente defiende el nobel Joseph Stiglitz, su antiguo profesor en Yale (uno de sus más cercanos amigos). No analiza los datos de empleo y de paro como fríos números en tablas estadísticas, sino que trata de entender el coste humano que hay detrás de esas cifras. Por eso, en su forma de pensar, la acción de la Fed es necesaria, porque el mercado laboral no es perfecto, como tampoco el mercado financiero.

Yellen defiende una filosofía económica radicalmente opuesta a la de la escuela de Chicago. Es conocida su pregunta planteada en el año 1999: “¿pueden las economías capitalistas operar a pleno empleo en ausencia de una intervención rutinaria?”. Su respuesta fue “un no rotundo”, a lo que añadió que “cualquier desviación de ese objetivo crea un problema social”. Es su manera de decir que existen recetas de política económica para responder a los grandes retos económicos existentes. En lugar de dejarlos al arbitrio del libre funcionamiento de los mercados.

Yellen sucedió a Stiglitz al frente del consejo de asesores económicos de la Casa Blanca. Aunque el gran mentor de la presidenta de la Fed fue el economista James Tobin, uno de los principales seguidores de John Maynard Keynes. El también galardonado con el Nobel le convenció para estudiar en Yale, donde conoció a Ted Truman, y fue el que le despertó el interés por estudiar el impacto social del desempleo.

Aunque quizás su gran referente sea su marido, George Akerlof, que compartió el Nobel con Michael Spence y Joseph Stiglitz.

Juntos forman una de las parejas de economistas más influyentes. Elaboraron un estudio en el que explicaban cómo los empleados mal remunerados eran menos productivos. Analizaron cómo el paro de larga duración supone una importante pérdida de recursos para la economía.

Por todo ello, no se espera que la nueva presidenta de la Fed vaya a permanecer inactiva, esperando a que problemas como la desigualdad se resuelvan solos. No obstante, Yellen es consciente de que los estímulos económicos no pueden ser infinitos, y que prolongarlos puede conllevar riesgos.

JAPÓN:

Una buena noticia es que según reflejan los datos del Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones nipón, la tasa de inflación interanual de Japón, eliminando el impacto de la evolución de los precios de los alimentos, experimentó el pasado mes de noviembre un repunte del 1,2%, lo que representa su nivel más elevado desde noviembre de 2008.

Por tanto, el incremento de los precios registrado en la tercera mayor economía mundial supera el ecuador del objetivo marcado por el Ejecutivo encabezado por Shinzo Abe, que busca alcanzar una tasa de inflación del 2%. Todo ello para superar los muchos años de débil deflación que ha venido padeciendo esta economía.

Por su parte, la inflación subyacente, que excluye el impacto de la volatilidad de los precios de los alimentos y de la energía, experimentó un repunte interanual del 0,6% en noviembre, el mayor incremento registrado desde agosto desde 1998.

EUROZONA:

Respecto a la necesaria Unión Bancaría, el mecanismo para liquidar bancos se ha adaptado, “punto por punto”, a los deseos de la mujer que acaba de recibir la legitimidad para gobernar durante cuatro años más a la superpoderosa Alemania, Ángela Merkel.

Las posibles crisis bancarias futuras no se resolverán con un mecanismo ágil encabezado por la Comisión Europea en la que un gran fondo europeo tape los agujeros y aleje el fantasma del contagio. Esto es lo que querían la propia Comisión Europea, el Banco Central Europeo, el Parlamento, Francia, Italia, …y casi todos.

Pues bien, las intensas semanas de discusiones entre los ministros económicos de la Unión Europea, se han saldado con una nueva victoria del Gobierno alemán, que se negaba rotundamente a dejar tanto poder en otras manos.

La estrategia germana ha consistido en “descafeinar” el proyecto inicial hasta el punto de que algunos analistas afirmaban que lo finalmente logrado no se puede llamar unión bancaria.

Pese a las críticas que había vertido en los últimos días, el presidente del BCE, Mario Draghi, también alabó el acuerdo alcanzado horas antes. “El BCE acoge con gran satisfacción el acuerdo. Es un paso importante para completar nuestra unión bancaria”, dijo.

Para que lo acordado por los ministros entre en vigor, aún hace falta el visto bueno del Parlamento Europeo, previsto para antes de las elecciones del próximo mes de mayo. Y, a tenor de las palabras de su presidente, esta tarea parece difícil. “Vamos en la mala dirección si en lugar de optar por un órgano de decisión independiente y rápido, dejamos que los Estados retengan su poder de decisión”, dijo el socialdemócrata Martin Schulz, que además de máxima autoridad de la Eurocámara está en campaña para convertirse en el próximo presidente de la Comisión.

Por otro lado, con poco entusiasmo de sus ciudadanos, Letonia, la pequeña república báltica donde viven 2,1 millones de personas, se convirtió el día 1 de enero, en el “socio número 18” de la eurozona. El país, que anunció su intención de ingresar en la eurozona cuando pasó a ser miembro de la Unión Europea en 2004, se convierte así el segundo país exsoviético que adopta la moneda única. El primero fue su vecina Estonia, que lo hizo el pasado 2011.

Según las últimas encuestas sobre la opinión de los letones, solo un 39% de la población está a favor del euro y la desaparición del “lat”, su moneda local. Por el contrario, un 57% rechaza la divisa al temer que venga acompañada de subidas de precios.

Letonia sufrió una profunda crisis entre 2008 y 2010 que supuso la destrucción de un 24% del PIB. A partir de aquel año y con la vista puesta en alcanzar las condiciones para la integración en el euro, el Gobierno de centro derecha encabezado por Valdis Dombrovskis —dimitido tras el trágico derrumbe de un supermercado— ha llevado a cabo una devaluación interna que, a cambio de los severos recortes, ha permitido el regreso de Letonia a tasas positivas de crecimiento.

ESPAÑA:

El número de desempleados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo (aquellos que acuden a registrarse como desempleados demandantes de empleo) se redujo en 107.570 en el mejor mes de diciembre de la serie histórica, lo que sitúa la cifra total de parados registrados en 4.701.338 al cierre de 2013.

Este registro, es sabido, que no tradicionalmente no coincide con los parados según la encuesta de población activa (EPA) a la que se le concede una mayor fiabilidad.

En los últimos 12 meses, el número de desempleados inscritos en las oficinas del antiguo INEM ha disminuido en 147.385 personas, un 3% menos que en diciembre de 2012 (4.848.723 personas), primer descenso anual desde el pasado año 2006 y el mayor desde 1999.

Sin embargo, la Seguridad Social no sólo no ha acumulado más afiliados, sino que de nuevo ha perdido cotizantes.

La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, ha recordado que "en los últimos cinco años el paro registrado había aumentado por término medio en 544.000 personas con respecto al año anterior " y que para encontrar una cifra mejor, es necesario remontarse al año 1999, "cuando la economía crecía a un ritmo superior al 4%".

La realidad, es que bastantes analistas opinan que esta disminución en el paro registrado se debe a la importante disminución de la Población Activa debida, por un lado al llamado “efecto desánimo” de los parados (empeoran tanto sus expectativas de encontrarlo que abandonan su proceso de búsqueda), y en la importante salida tanto de jóvenes al resto del mundo para conseguir un empleo, como al retorno de los inmigrantes. Estas circunstancias explican la diferencia de datos entre el paro registrado y la afiliación de la Seguridad Social.

Hay que recordar además, que no todas las personas inscritas en las oficinas públicas se contabilizan dentro del dato de paro registrado. Así, se excluyen algunos colectivos, como por ejemplo, parados que buscan empleo con disponibilidad limitada (solo teletrabajo, trabajo en el extranjero, etc.), los que cobran prestación por participar, coyunturalmente, en trabajos de colaboración social, los asistentes a cursos de formación de más de 20 horas semanales, los que cobren el subsidio agrario (PER), los menores de 25 años que cursen estudios reglados, o las personas mayores de esa edad que buscan su primer empleo y están estudiando…

Sin esas exclusiones, el total de demandantes de empleo registrado en el servicio público de empleo era de 5.231.452 personas en diciembre.

Esta metodología explica en parte las diferencias entre este dato de paro registrado y el que muestra la Encuesta de Población Activa, la EPA, anteriormente citada, de la que a finales de este mes de enero, conoceremos la correspondiente al cuarto trimestre del año pasado.

Sin duda, lo más grave es que en 2013, se registraron un 20% menos de contratos indefinidos: del total de 14.792.614 contratos, (un 3,87% más que en 2012) solo el 7,67%, es decir, 1.134.949 contratos, fueron de carácter indefinido. Esa cifra es un 20,8% más baja que la de 2012, cuando se firmaron casi 300.000 contratos indefinidos más.

El resto de contratos, 13.657.665, fueron temporales, con un crecimiento del 6,6% (casi 850.000 contratos más) en relación al ejercicio anterior.

En comparación con noviembre, el paro bajó durante diciembre en cuatro sectores: servicios (87.253 desempleados menos), colectivo sin empleo anterior (16.432 parados menos), Agricultura (8.890 desempleados) e Industria, donde hubo 1.304 parados menos. Por el contrario, el desempleo subió en la Construcción, con un incremento de 6.309 parados (un 1% más).

Entre los extranjeros, el paro bajó en 2013 un 9,2%, con 56.322 desempleados menos. En total, los inmigrantes en paro sumaban al finalizar el año 555.728 desempleados, con un descenso de 12.066 parados (el 2,1%) respecto al dato de noviembre. Parte de estos datos se explican por el regreso de los inmigrantes a sus países de origen ante la situación económica.

Por otro lado, el paro aumentó en Cantabria, con 607 parados más, un 1,08%, y Aragón, que registró 311 desempleados más, el 0,28%, y también creció en Ceuta un 3,62% (443 personas).

En el resto de regiones, y en Melilla, el paro descendió respecto a 2012, sobre todo en Baleares (un 4,82%, 4.620 personas menos), y Andalucía, que registró una caída del 4,63% (50.182 desempleados).

Ahora bien, la realidad es que si las previsiones de crecimiento para 2014 se cumplen, en España no se creará mucho empleo. Gran cantidad de analistas opinan que, además, tendrá lugar en aquellos sectores más abiertos internacionalmente. Es decir, en aquellas empresas que están compensando la debilidad de la demanda nacional con mayores ventas al exterior.

La gran mayoría de las empresas procurarán mantener las ganancias de productividad de los últimos años, al menos hasta que perciban que el repunte en su demanda y pedidos cobre la fuerza suficiente. Esa búsqueda de la eficiencia ampara la demanda de mayores cualificaciones de los candidatos, sin que pueda esperarse compensaciones salariales acordes con las vigentes en los años anteriores a la crisis. Esos empleos seguirán caracterizados por una mayor flexibilidad contractual al amparo de la última reforma laboral. Eso significa mayor número de contratos a tiempo parcial y, desde luego, mayor temporalidad: mayor precariedad, en definitiva. La destrucción de puestos de trabajo puede atenuar su crecimiento a costa de un menor número de horas trabajadas.

Motivado por el menor poder de negociación de los trabajadores se mantendrán los salarios relativamente reducidos, también en los nuevos empleos. Así se acentuará la diferencia salarial entre los ocupados y los nuevos empleados en las mismas posiciones, dentro incluso de las mismas empresas. La desigualdad en la distribución de la renta se acentuará, desde la ya amplia brecha creada desde el inicio de la crisis.

La realidad es que la situación se presenta como de acoso a las clases medias: los sueldos a la baja, los impuestos y precios al alza, y para colmo, algunos servicios básicos, como educación, carburantes y energía al alza a pesar de la caída del consumo. De forma que aunque el Gobierno de Rajoy haya señalado al 2014 como el año de la recuperación, las economías domésticas no se van a ver aliviadas.

Los únicos emolumentos que han subido en plena crisis han sido los de los Consejos de Administración de las empresas del Ibex, frente a la congelación, ya por segundo año consecutivo, del salario mínimo interprofesional. Además, con la reforma laboral en la mano, las empresas podrán imponer mayores rebajas salariales.

Los que más van a sufrir son, sin duda, los parados, sobre todo los de larga duración: hay alrededor de 2,2 millones de desempleados que han agotado su prestación y, como mucho cobran un subsidio asistencial de 426 euros mensuales.

Para colmo, aunque los precios se moderen, no bajaran los impuestos, ya que para evitar esa circunstancia, el Ejecutivo aprobó una “Ley de Desindexación” que ha desvinculado a los impuestos, tasas y servicios públicos de la marcha del IPC.

Todo ello ha motivado que la renta española haya vuelto atrás -a una situación de hace 14 años-, de forma que el PIB por habitante se ha quedado en el 96% del existente en la Unión Europea, y la tan cacareada convergencia en el pasado, ha regresado a niveles del año 1998, de forma que el índice de bienestar familiar se ha alejado aún más del promedio europeo.

Un importante dato que, parece que hemos olvidado, es que la morosidad bancaria ha batido otro récord llegando al 13%, su mayor nivel desde que el Banco de España recopila estos datos. Como consecuencia, ya llevamos ocho subidas consecutivas desde el pasado mes de febrero. Los créditos dudosos que soportaba el conjunto del sistema financiero español ascendieron en octubre a casi 200.000 millones de euros.

Finalmente, ha sorprendido que España haya regresado a una situación de hace muchos años, y a la que nadie podría haber imaginado su retorno: los emigrantes españoles están enviando cada vez más dinero al país. Entre junio y septiembre del año pasado enviaron 1.643 millones de euros. Es más dinero del que se había remitido en un solo trimestre antes, al menos según la serie que recopila el Banco de España, que comienza en 1990.

Las remesas, que antes de la crisis eran un fenómeno vinculado a los inmigrantes que desde España enviaban parte del salario a sus países, son de nuevo un carburante para la economía de muchas familias residentes en España. En el verano de 2008, cuando la crisis empezaba a asomar, a España llegaban 1.343 millones en remesas de trabajadores que vivían fuera, un 22% menos que este año.

Y mientras los envíos de los españoles crecen, los que hacen los extranjeros que viven en este país hacia el exterior se han ido contrayendo con la recesión. Entre junio y septiembre sumaron en total 1.723 millones de euros, un 10% más que en el trimestre anterior, pero muy por debajo de lo que se mandaba en 2010, cuando se superaron los 2.000 millones trimestrales. No en vano, la población extranjera en España ha decrecido en los últimos años.

En total, en lo que llevamos de año, los trabajadores emigrantes han inyectado en España 4.661 millones de euros. En todo el año pasado fueron 5.922 millones, pero dada la evolución de 2013, es posible que se supere la cifra, ya que el segundo trimestre la comparación interanual arroja este año un incremento del 7,1% y el tercero, del 3,9%, según el Banco de España.

Las cifras comunitarias colocan a España como el tercer país de la Unión Europea que más remesas recibió en 2012, solo por detrás de Francia e Italia. Y es que la emigración ha crecido en paralelo al vertiginoso aumento del paro.

Por último, citar que según el Banco de España la deuda de los hogares equivale al 80% del PIB español, frente al 65% de la eurozona.

MERCADOS:

Tras una larga travesía por el desierto (tres años consecutivos de fuertes caídas en las cotizaciones) el Ibex 35 ha cerrado un gran año. En la última sesión de 2013, el índice selectivo se sitúo en 9.916 enteros, muy cerca de sus máximos anuales, y cerró el año con una revalorización del 21,4%.

El año bursátil fue de menos a más. Conforme avanzaba 2013, las inquietudes en torno a la crisis de la zona euro, el bloqueo político en EE UU y un aterrizaje forzoso en China fueron remitiendo gradualmente y dejaron su sitio a un cierto optimismo en torno a la posibilidad de que se consolidara la recuperación económica global. La paulatina reducción de los riesgos se sumó a un contexto de tipos de interés muy bajos y a la enorme liquidez que hay en el mercado cono consecuencia de las políticas expansivas de los principales bancos centrales.

Otra noticia positiva, es que en la recta final del año se ha batido un récord de inversión extranjera en deuda. Ya el pasado mes de noviembre se cerró con el mayor incremento mensual de activos en manos fuera de España: el volumen aumentó en casi 21.000 millones de euros, hasta quedar en 273.172 millones, lo que, en términos absolutos, supone la mayor cuantía desde 2011, según los últimos datos recogidos por el Tesoro Público. En la cartera a vencimiento, el volumen de inversión extranjera en deuda marca un máximo histórico de 245.646 millones.

Gracias a este favorable comportamiento, el interés medio efectivo que el Tesoro Público ha tenido que pagar en las emisiones de 2013 se ha situado en el 2,45%, medio punto por debajo del año pasado y el segundo nivel más bajo registrado, solo por encima del 2,15% de 2009. Eso hubiese supuesto un ahorro importante en costes de financiación para el Estado, de no ser porque el volumen total de deuda de España ha crecido hasta rozar ya el billón de euros y la factura total en intereses ha aumentado. El tipo medio de toda la deuda en circulación ha bajado al 3,73% frente al 3,90% del año anterior.

Por lo que respecta al mercado de la vivienda, parece que el precio de la vivienda va tocando suelo. El Instituto Nacional de Estadística (INE) aportó un nuevo dato que señala una posible estabilización del mercado: por primera vez desde 2010, en el tercer trimestre de este año las viviendas se revalorizaron. La subida fue tímida, del 0,7% respecto al trimestre anterior, y en comparación con el mismo periodo de 2012 la estadística todavía arroja números rojos. Los analistas coinciden en pedir todas las cautelas ante ese incremento y recuerdan que antes de otro despegue el sector deberá encarar una intensa fase de rodaje.

El derrumbe de los precios ha ido desinflando el grueso de la burbuja inmobiliaria. Este ajuste que ha supuesto la práctica paralización del sector durante cinco años y medio y la desaparición de más de 5.000 inmobiliarias, arrancó cuando el boom tocó techo, a finales de 2007.

Por el lado de la oferta, hay un enorme stock de viviendas, mientras que la demanda es menor y de peor calidad. La realidad es que el nivel de precios no está aún al alcance de la gran mayoría de españoles.

En relación al mercado automovilístico, las matriculaciones de coches han logrado cerrar en positivo en 2013. En total se han vendido más de 720.000 unidades, lo que supone una subida del 3,3% con respecto al año 2012, y el primer alza desde 2010, según los datos de las patronales del sector.

EMPRESAS:

Ni el rescate bancario, ni las sucesivas reformas financieras, ni la recapitalización de los bancos han servido para reanimar el crédito en España. La banca española ha venido alegando durante toda la crisis que había un problema de falta de demanda solvente. Pero las cifras muestran que mientras el crédito de la banca española se ha hundido, los préstamos del exterior a las empresas españolas han resistido mucho mejor. De hecho, esos préstamos procedentes del extranjero superan los niveles que tenían al principio de la crisis y muestran señales de recuperación en los últimos meses que aún no se aprecian en el crédito de la banca española.

Uno de cada tres euros prestados a las empresas españolas procede ya del extranjero, según los datos más recientes del Banco de España, correspondientes al mes de octubre pasado. Cuando empezó la crisis, en el año 2008, los bancos españoles eran protagonistas del 76,2% y los préstamos del exterior solo suponían el 23,8%. Tras cinco años y medio, la financiación procedente del exterior se ha disparado y esos préstamos concedidos desde el extranjero representan un 33,2%, una cuota récord en toda la serie estadística del Banco de España.

Los datos sugieren que las empresas han ido buscando cada vez más financiación en el exterior ante los problemas de buena parte del sistema financiero español, que ha cerrado el grifo del crédito a las empresas y ha preferido centrarse en la adquisición de deuda pública.

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