27 Nov 2007

200 fuetades per ser culpable d'haver estat violada. 27/11/2007.

Escrito por: jordigrau el 27 Nov 2007 - URL Permanente

Chávez a "Le Monde". 20/11/2007.

Segur que el líder esquerrantista Chávez -a la foto amb el Rei Saudita- tan atent sempre a les reivindicacions d'igualtat i solidaritat, deu haver parlat sobre el tema de la dona condemnada per haver estat violada. El Gran Alliberador Bolivarià de Llatinoamèrica segur que no és aliè a una atrocitat com l'esdevinguda al Regne d'Aràbia. L'alegria que demostraven a la foto és, doncs, conseqüència de l'immediat alliberament de la dona i de les excuses públiques del Rei -d'Aràbia-.

Si hi ha ningú que no acaba de fiar-se'n i vol enviar un mail de protesta a l'ambaixada àrab a Madrid, l'adreça és:

prensa@arabiasaudi.org

El texto propuesto es:

Para que lo trasladen a Su Majestad, que, si no levanta ésta y otras condenas similares, se podría dar latigazos en sus saudíes huevos.

Arabia saudí: Mujer violada condenada a latigazos

Una mujer de 19 años, violada por siete miembros de una banda, y su compañero han sido condenados a 200 latigazos y a seis meses de prisión.
Iniciada el 27 de noviembre de 2007.

Público Índice AI: MDE 23/040/2007

19 de noviembre de 2007

Más información (actualización núm. 1) sobre AU 69/07 (MDE 23/013/2007, de 16 de marzo de 2007) Temor de flagelación / Presos de conciencia / Tortura y otros malos tratos

ARABIA SAUDÍ Mujer de 19 años (se ignora el nombre)
Siete hombres (se ignoran los nombres)

El 15 de noviembre, un tribunal del este de Arabia Saudí revisó las condenas impuestas a una mujer de 19 años, conocida como "la muchacha de Al Qatif", y a su compañero tras haber impugnado ella y su abogado la sentencia. Ambos habían sido declarados culpables en 2006 de un delito tipificado en la ley islámica conocido como Khilwa: estar a solas y en privado con una persona del sexo opuesto que no es familiar directo. La condena original de 90 latigazos se ha aumentado a 200 y a seis meses de prisión.

En 2006, poco después de reunirse la mujer con el hombre, una banda de siete individuos los había secuestrado, amenazándolos con un cuchillo. El hombre fue agredido por la banda, que lo dejó luego en libertad. La mujer, en cambio, fue violada por los componentes de la banda, a los que se declaró culpables de secuestro y violación en noviembre de 2006.

Cuatro de los miembros de la banda fueron condenados en ese momento a entre uno y cinco años de prisión, así como a recibir de 80 a 1.000 latigazos. Según informes, los otros tres se entregaron antes de final del juicio. A los siete se les ha aumentado recientemente también la pena de prisión a entre dos y nueve años.

La condena de la mujer después de haber sido violada causó conmoción y enojo entre los activistas de los derechos humanos, así como entre la población en general de Arabia Saudí. Asimismo, dio lugar en el país a un inusitado debate sobre las incoherencias del sistema judicial y sobre el hecho de que no refleje la gravedad de los delitos cometidos contra la mujer. Amnistía Internacional ha destacado anteriormente tales fallos, incluido el interrogatorio y juicio de mujeres por cuestiones delicadas y privadas por equipos de interrogadores y jueces todos los cuales son hombres. La organización cree que la existencia del delito de Khilwa es incompatible con las normas internacionales de derechos humanos, en particular con el derecho de las personas a la intimidad, y que las condenas impuestas en tal caso deben ser declaradas nulas.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA La pena de flagelación es obligatoria en Arabia Saudí por diversos delitos, incluidos los de naturaleza sexual, y, a discreción de los jueces, puede imponerse también además de otras penas o en lugar de ellas. Pueden aplicarse desde decenas hasta miles de latigazos, normalmente por tandas, en intervalos de entre dos semanas y un mes.

Comentando la cuestión de la imposición de castigos corporales como la flagelación, el relator especial de la ONU sobre la tortura ha manifestado que es incompatible con la prohibición de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. En particular la imposición de gran número de latigazos, como en estos casos, constituye un incumplimiento de la prohibición de la tortura. La prohibición de la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes es absoluta según el derecho internacional y se considera derecho consuetudinario internacional. Como Estado Parte en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, Arabia Saudí incumple, al imponer la pena de flagelación, las obligaciones que ha contraído en virtud de este tratado, además de violar el derecho consuetudinario.

ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen llamamientos, de manera que lleguen lo antes posible, en inglés, en árabe o en su propio idioma:
-expresando honda preocupación por el hecho de que la mujer conocida como "la muchacha de Al Qatif" y su compañero corran riesgo de flagelación;
- pidiendo a las autoridades que detengan las flagelaciones de inmediato, ya que la aplicación de castigos corporales constituye pena cruel, inhumana y degradante y un incumplimiento de las obligaciones contraídas de por Arabia Saudí como Estado Parte en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y en virtud del artículo 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que dispone: "Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes";
- pidiendo a las autoridades que declaren nula la condena impuesta a la mujer y a su compañero por el delito de Khilwa, pues es contraria a las normas internacionales de derechos humanos, en particular al derecho a la intimidad;
- expresando especial preocupación por el hecho de que se haya impuesto a la mujer una condena de flagelación tras haber sido violada por una banda y por el agravamiento de su sufrimiento físico y psicológico como consecuencia del juicio y la condena de 200 latigazos;
- instando a que se le permita recibir la asistencia necesaria, incluidos los debidos cuidados médicos;
- pidiendo que se conmuten por una pena humana las condenas de flagelación impuestas a los hombres declarados culpables de la violación.
LLAMAMIENTOS A: Rey de Arabia Saudí King Abdullah Bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud
The Custodian of the two Holy Mosques
Office of His Majesty The King
Royal Court, Riyadh
Arabia Saudí
Fax: (vía el Ministerio del Interior) +966 1 403 1185
Tratamiento: Your Majesty / Majestad
Ministro del Interior His Royal Highness Prince Naif bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud
Minister of the Interior
Ministry of the Interior
P.O. Box 2933
Airport Road, Riyadh 11134
Arabia Saudí
Fax: + 966 1 403 1185
Tratamiento: Your Royal Highness / Señor Ministro Ministro de Asuntos Exteriores His Royal Highness Prince Saud al-Faisal bin ‘Abdul ‘Aziz Al-Saud
Minister of Foreign Affairs
Ministry of Foreign Affairs
Nasseriya Street
Riyadh 11124
Arabia Saudí
Fax: +966 1 403 0645
Tratamiento: Your Royal Highness / Señor Ministro
COPIAS A:

Presidente de la Comisión de Derechos Humanos
Mr Turki bin Khaled Al-Sudairy
President
Human Rights Commission
PO Box 58889, Riyadh 11515
King Fahad Road, Building No.373
Riyadh
Arabia Saudí
Fax: +966 1 4612061 y a los representantes diplomáticos de Arabia Saudí acreditados en su país.

ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE. Consulten con el Secretariado Internacional o.
Consulten con el Secretariado Internacional o con la oficina de su Sección si van a enviarlos después del 31 de diciembre de 2007********

Hugo Chávez (izq) y el rey Abdala de Arabia Saudita

Culpable de ser violada · ELPAÍS.com

Arabia Saudí condena a 200 latigazos a la víctima de un delito sexual. Es un ejemplo más de la indefensión legal de las mujeres de Oriente Próximo

ÁNGELES ESPINOSA - Teherán - 25/11/2007

Un tribunal saudí ha condenado a una víctima de violación a 200 latigazos y 6 meses de cárcel. El titular ha dado la vuelta al mundo esta semana. La indignación que ha suscitado es compartida también por muchos saudíes impotentes ante un sistema judicial que ignora los derechos humanos más elementales. Pero no es el único. En todo Oriente Próximo, las leyes y las sociedades están impregnadas de una visión patriarcal del mundo que responsabiliza a las mujeres de los abusos de que son objeto, haciendo casi imposible que éstas los denuncien.

La noticia en otros webs

El tribunal ha retirado la licencia al abogado por hablar con la prensa

En Irán la mujer tiene que presentar testigos de la violación

El drama de la Chica de Qatif, como la prensa saudí llama a la víctima para preservar su identidad, empezó en mayo de 2006. La muchacha, que entonces tenía 18 años, había quedado con un compañero de instituto para recuperar unas fotos que le dio cuando tenía 16. Acababa de prometerse y no quería problemas con el que legalmente ya era su marido. Los jóvenes se encontraron en el aparcamiento de un centro comercial. Unos desconocidos les robaron el coche y les condujeron a un descampado donde junto a otros cómplices les violaron.

En las sociedades que han colocado el honor de sus familias entre las piernas de sus mujeres, la violación constituye una vergüenza que rara vez llega a los tribunales. En Arabia Saudí, donde además la mujer necesita un representante legal que haga la denuncia en su nombre, la valentía de la Chica de Qatif sólo es posible gracias al apoyo que le ha prestado su familia y en particular su marido. "Te casas para lo bueno y para lo malo, y yo amo a mi esposa", declaró éste por teléfono a la cadena estadounidense CNN.

El shock y la vergüenza bloquearon a la muchacha, que desde la violación ha intentado quitarse la vida en varias ocasiones, según su abogado, Abdulrahman al Lahem. De hecho, pasaron casi cuatro meses hasta que presentó la acusación ante el Tribunal General de Qatif, una localidad de la costa oriental de Arabia Saudí de mayoría chií.

Miembros de esa comunidad, a la que pertenecen todos los implicados, y activistas de los derechos humanos saudíes están convencidos de que la afiliación religiosa de la chica influyó en la sentencia inicial, en octubre de 2006. A pesar de que, en consonancia con la jurisprudencia saudí, el fiscal pidió la pena de muerte para los siete presuntos violadores, los jueces limitaron la condena a entre 10 meses y cinco años de cárcel más entre 80 y 1.000 latigazos. También fallaron que la muchacha y su acompañante debían recibir 90 latigazos "por encontrarse juntos sin tener parentesco", lo cual constituye un delito en el reino.

Arabia Saudí es una monarquía absoluta cuya familia real basa su legitimidad en un pacto no escrito con los ulemas de una de las ramas más intolerantes del islam suní. Conocidos como wahabíes, estos fundamentalistas exigen una estricta segregación de los sexos y no aceptan ninguna otra escuela de pensamiento. Para ellos, los chiíes (un 10% de la población), son herejes. Además, han impuesto su interpretación de la sharía (ley islámica) en el sistema judicial y como muchas leyes no están codificadas, los jueces tienen amplia discreción a la hora de dictar las sentencias.

Indignada con una condena que ha sorprendido incluso a los saudíes, acostumbrados a la arbitrariedad de sus tribunales, la Chica de Qatif pidió a su abogado que la recurriera. El pasado día 14, los jueces elevaban la pena de los violadores a entre dos y nueve años, pero también aumentaban el castigo para la víctima a 6 meses de cárcel y 200 latigazos. El motivo, según una fuente judicial citada por el diario Arab News, es que "intentó influenciar al tribunal llevando su caso a la prensa".

"El veredicto no sólo envía a las víctimas de violencia sexual el mensaje de que no deben denunciar, sino que ofrece protección e impunidad a los agresores", opina Farida Deif, de Human Rights Watch. Esta organización de derechos humanos también ha denunciado la retirada de su licencia al abogado. Las autoridades judiciales le acusan de "comportamiento beligerante, hablar con los medios de comunicación para influir en los jueces, y dañar la imagen del país".

"Han recurrido a la prensa porque no confían en el sistema", estima un profesor universitario saudí, indignado por lo ocurrido. La fuente, que pertenece a la minoría chií y pide el anonimato porque ya ha tenido problemas con las autoridades con anterioridad, explica en conversación telefónica que han convergido dos factores en este caso. "Por un lado, la forma en que los wahabíes ven a la mujer, como una causa de problemas a la que todo lo que le ocurra (abusos, tocamientos indeseados) es culpa suya. En segundo lugar, el que sea chií, ya que para ellos, las chiíes son todas unas putas y carecen de dignidad".

Esta interpretación coincide con las declaraciones del marido de la víctima, quien ha denunciado que uno de los jueces estaba predispuesto en su contra. "Le dijo que se merecía lo que le había pasado", confíó el hombre, que ha anunciado la voluntad de su esposa de presentar un nuevo recurso a pesar del riesgo de que el tribunal vuelva a aumentar la pena.

Sin llegar a los extremos de Arabia Saudí, las activistas de los derechos de la mujer están convencidas de que en la mayoría de los países de Oriente Próximo "si una mujer resulta violada, la ley no la defiende". Al menos, no en la práctica.

En Irán, por ejemplo, aunque el código penal establece la pena de muerte para los violadores, la letra pequeña termina volviéndose contra la mujer. "Cuando acude al juzgado para presentar la denuncia, la envían a un centro médico para que certifique la violación, pero incluso con ese informe, tiene que presentar testigos, algo bastante improbable en estos casos", explica la abogada Nasrin Sotudeh. Ante la falta de testigos, lo habitual es que el violador quede libre y que entonces la justicia se vuelva contra la mujer que puede terminar azotada por falso testimonio, cuando no se la acusa de prostitución.

Dado que las leyes iraníes son dictadas por autoridades religiosas que se basan en el islam, Sotudeh estima que la única solución es "cambiar el lugar de la mujer en la ley islámica". Esa ley considera que la vida de la mujer vale la mitad que la de un hombre y en consecuencia la discrimina en las herencias, los seguros o las indemnizaciones.

Á. E. - Teherán - 25/11/2007

La Nobel Shirín Ebadí cuenta en su libro de memorias El despertar de Irán el caso de la pequeña Leila Fathi, violada y asesinada por tres hombres, cuya familia tuvo que vender sus bienes porque el juez, tras determinar la culpabilidad de los acusados, estimó que sus vidas valían el doble que la de la niña y que su padre debía de pagar las ejecuciones.

En Egipto, es la sociedad la que juzga culpable de antemano a la mujer. "Presentar una denuncia no resulta fácil, sobre todo cuando siempre se duda de la víctima como si realmente no hubiera sufrido esa violencia", denunciaba la periodista Doaa Jalifa en un reciente reportaje publicado en Al Ahram Hebdo y significativamente titulado Culpable de haber sido violada.

Lo ha comprobado la abogada Nihad Abul-Qomsan, responsable del Centro Egipcio de los Derechos de la Mujer, que ha lanzado una campaña contra el acoso a las mujeres. La activista ha logrado reunir 3.000 testimonios de mujeres víctimas del acoso sexual y dos de violación. Ninguna ha denunciado. "Logramos hacerlas comprender que ellas no son cómplices, sino víctimas, pero no están dispuestas a iniciar un proceso contra sus agresores, menos aún en los casos de violación", ha explicado.

"En general", relata Doaa Jalifa, "se piensa que la chica ha consentido y que quiere arrinconar a un hombre que no ha mantenido la promesa de matrimonio, o que es de costumbres ligeras y quiere vengarse de alguien". Finalmente, en una cultura que considera las afrentas al honor como crímenes imperdonables, la víctima se encuentra sola frente a una sociedad inquisitiva.

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

DRYA

DRYA dijo

Hugo Chavez és un populista demagogo, en el seu país les dones que s'han oposat públicament al règim han estat maltractades de paraula i obra. Però hi ha alguna cosa que els nostres cervells europeus no capten (Sibylla m'ha presentat a diversos amics veneçolans, fins i tot, ex-chavistas, que m'han explicat que va el tema): Chávez no és socialista, ni és comunista, és un oportunista. Viu com el Rei Saudita i per descomptat, pensa en moltes coses com ell. Veneçuela per alguna cosa es va integrar a la Lliga Àrab. Poca humanitat podem demanar-li a aquest subjecte. Salutacions. DRYA. (blog SIDRYVE)

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Ara

Jordi Grau i Gatell (València, 1957). Fill d'exiliats catalans arribats a la capital valenciana a la postguerra. Casat, amb un fill. Professor de català d'IES a València. Bloc des de l'esquerra, l'anticlericalisme i l'ateisme, centrat en el País Valencià i en les polítiques depredadores del PPCV, en la Memòria Històrica i en l'actualitat política general espanyola, amb documentalisme sobre la política espanyola i valenciana. L'opinió, si no sempre explícita, és òbvia i es dedueix de la tria de temes i textos. Allò que escrigui en obrir el post soldrà estar en català, llengua oficial i pròpia del País Valencià i meva. Llengua en què penso i sento. I estarà en la variant catalana de Barcelona de casa meva, que és la dels meus pares i avis.

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