20 Ene 2008

Seguint amb Gallardón, Aguirre, Rajoy. I ara Camps. I Pons. 20/01/2008.

Escrito por: jordigrau el 20 Ene 2008 - URL Permanente

El PSOE saca casi ocho puntos al PP

Sondeig "El País". 20/01/2007.

El Guateque arriba a la CV de la mà del nebot aguirreà del colpista. 19/01/2008.

González Pons tilda la visita de "pachanguera" y los empresarios ... Así es este sr.

Esteban González Pons: "si todos cogemos lo que Cataluña, de ... Rancio.

En defensa del idioma valenciano. Cínic i/o analfabet. (Sobre la llengua i els polítics. 12/06/2007. )

Sembla que, després que el País Valencià exportés Zaplana a la resta d'Espanya, ara pot exportar González Pons al Congrés i qui sap si Camps al PP central. Com diría aquell, no os arriendo la ganancia. Pons és un demagog impresentable, cínic, mentider i amoral capaç de tot, amb majúscules i en roig. ( Insiste en el empadronamiento "irregular" en Beneixida , De la Vega demanda a González Pons por acusarla de empadronamiento ... , [Punto de Vista] De la Vega frente a González Pons , Actualidad - Esteban González-Pons , )

I Camps? No està clar si és mestre o deixeble avantatjat d'Aguirre: si pogués, il.legalitzaria, tancaria, censuraria, reprimiria. De moment, ja ho ha fet tot menys il.legalitzar l'esquerra ( i no per falta de ganes!).

Glez. Pons és el d'enmig. Us ben asseguro que us en fartareu la pròxima legislatura.

  • Retrato del alcalde por Manuel Vicent
  • Después de las cuatro mayorías absolutas ganadas por Alberto Ruiz-Gallardón, hay que preguntarse por qué la cúpula del Partido Popular le odia tanto. En esta jugada pierde la derecha moderna, laica, culta y europea, y gana la de cerrado y sacristía.

    Manuel Vicent 20/01/2008

    Quede claro que Alberto Ruiz-Gallardón, a mi juicio, es el político más peligroso para la izquierda que tiene la derecha. Es capaz de defender intereses muy conservadores e incluso reaccionarios con las formas más suaves e inapelables de la democracia. Se mueve con aparente soltura en el mundo de la cultura, que la izquierda considera su territorio privado. Versos de Rilke al pie de una hormigonera, excavadoras desalojando chabolas con música de Scarlatti, una cita de Bertolt Brecht seguida de una sonrisa implacable mientras a su alrededor la corrupción municipal acecha. Por este motivo, los progresistas le han tomado siempre por un impostor, y la derecha dura, por un topo bajo sospecha. Gallardón es en sí mismo un tejado a dos aguas, y desde ambos flancos recibe el fuego.

    La ambición de un político se considera una virtud siempre que no la descubra el adversario en su fase inicial

    Este lance no habría sucedido si Gallardón hubiera sabido jugar al póquer, una carencia que heredó de su padre

    Si Rajoy pierde las elecciones, Manuel Pizarro no va a pasarse cuatro años dormitando en un escaño

    En esta lección de baja política no está mal que los ciudadanos hayan visto los puñales tan claros

    El hecho de que haya sido derribado de su ambición de poder con una zancadilla muy patosa ante la puerta misma de las elecciones generales es un ejemplo de cómo la alta política y las bajas pasiones son a veces una misma cosa, aunque se trata en este caso de un Macbeth absolutamente ratonero. Este lance no habría sucedido si Gallardón hubiera sabido jugar al póquer, una carencia vital que heredó de su padre, famoso perdedor en las partidas del burle en la timba del Bellas Artes.

    El padre de Ruiz-Gallardón, Josito para los amigos, fue un abogado inteligente y disparatado que después de dejar admirados a los magistrados del Tribunal Supremo con sus impecables recursos de casación, o de persignarse beatíficamente al entrar en el aula de la facultad donde impartía Derecho Civil, o de rezar el santo rosario todas las noches en familia, llegaba al garito de madrugada y antes de sentarse a la mesa de póquer metía ya el ego en la partida y desde la puerta gritaba alegremente: "¡Cubro restos!". En el póquer sintético, también llamado chiribito, cada punto tiene dos naipes en la mano, y el crupier va destapando, una a una, hasta cinco cartas sobre el tapete, y ante cada carta abierta el jugador puede tirarse, pasar, postear dinero o jugarse el resto en un envite. Josito era uno de esos que decían: "Envido y si sale un ocho desplumo a la mesa". El cálculo era perfecto, pero no salía un ocho, sino una jota o un as, cosa normal que también sucede en la vida, en los negocios, en el amor y en la política. Un famoso burlanga del Bellas Artes solía advertir a Josito para bajarle los humos: "Tienes que saber que de un mazo de naipes puede salir un cocodrilo, un tiburón y hasta un obispo". Nadie hubiera imaginado entonces que este comentario, con el tiempo, resumiría toda la filosofía de la derecha española más ruda.

    Lejos de escarmentar en la cabeza de su progenitor, esta lección del azar es la única que este opositor empollón, tan seguro de sí mismo, no logró aprender nunca. De ahí le viene esa pulsión de jugar políticamente unas veces demasiado suelto y otras muy amarrado, según venga la baraja, hasta que, de pronto, un día se calienta y envida con las orejas ardiendo cuando toda la mesa conoce sus cartas.

    La primera obligación del ambicioso consiste en que no se le note la ambición hasta el momento en que ya se tiene inmovilizada a la presa con la zarpa en la yugular. Es la lección que a los líderes y capitanes de empresa dan los tigres. La ambición de un político se considera una virtud siempre que no la descubra el adversario en su fase inicial. El peligro está en los tres primeros peldaños. Ahí es donde Aquiles tiene todavía el tendón a merced de cualquiera. Un día, Gallardón, saciado de su éxito autonómico y municipal, que le parecía un vuelo gallináceo comparado con la medida de sus sueños, anunció que se iba a retirar de la política, como un señuelo, para que la cúpula del Partido Popular lo elevara de nivel, encargándole una tarea nacional. En el póquer, eso se llama un pase negro, que puede salir bien si los demás se confían. En vista de que la mesa no picó, poco después, arriesgando mucho en el envite, Gallardón se ofreció ya abiertamente como sucesor de Aznar con el ímpetu de un principiante que juega de farol. Aznar nombró a Mariano Rajoy y él quedó desairado, pero al perder el Partido Popular las elecciones consideró que la partida aún seguía viva y que a él acabaría por entrarle la trucha de ases, que es la mejor jugada. "He sido derrotado", ha declarado Gallardón con un sabor de ceniza en la boca, el mismo que sienten los jugadores desbancados al clarear el día.

    Después de haber ganado cuatro mayorías absolutas hay que preguntarse por qué la cúpula de su partido, al que pertenece desde los 18 años, lo odia tanto. Al margen de su ambición política, que le ha obligado a enseñar las cartas, en esta partida se ha dirimido el poder en el terreno de la propia ideología. Ante el horizonte de los próximos veinte años se trata de saber si seguirá enquistada en España una derecha rancia, abrupta y reaccionaria, llena todavía de adherencias clericales y franquistas, o si germinará una derecha laica, culta y tolerante. Ruiz-Gallardón es esa clase de político que, después de haber superado aquella fase primaria de joven ardoroso, muy fraguista, sabihondo e insufrible, ha tenido el olfato para percibir que la derecha moderna puede lograr sus intereses más duros sin perder las formas, bajo este principio sagrado: cuanto más vaselina, más profundamente se hiere al adversario. Es una cuestión de instinto. Se tiene o no se tiene. Por eso este político no se irá nunca.

    Una parte de la derecha concibe el Consejo de Ministros como el consejo de administración de una gran empresa. El lujo de desperdiciar a un político de raza, como Gallardón, que no ha hecho más que ganar elecciones, ha sido compensado con la entrada en la política abierta de Manuel Pizarro, que hasta ahora mecía la cuna del Partido Popular detrás de los cortinajes. Este personaje viene de un éxito muy ibérico, el de resistente enriscado, que ha defendido hasta el final los intereses de los accionistas de una empresa. No imagino a Pizarro de segundo de nada ni de nadie. Si Rajoy pierde las elecciones no creo que Manuel Pizarro se pase cuatro años dormitando en un escaño del Congreso de los Diputados. Éste es un hombre duro y correoso con alma de consejero delegado. La patria puede ser también una Endesa. Si Rajoy claudica, tal vez, desde el fondo del fracaso será llamado este hombre a salvar al partido de la quiebra, y puede que lo haga con el instinto del gestor de empresas que fía la felicidad de los ciudadanos y el porvenir de la nación a una buena cuenta de resultados. El verbo liderar es el que más veces sale de su boca. De modo que la partida de póquer continúa, esta vez con un punto nuevo en la mesa, sonriente, formal, educado, a quien será difícil de pelar y menos de robarle la cartera. Se le ha llamado tiburón. Yo lo veo más bien como delfín, que no es exactamente un pez.

    Los campesinos saben muy bien que las yuntas, antes de aceptar su destino común en el arado, se meten entre ellas unos bocados feroces mientras labran la tierra. La sensación que han dado Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón ha sido ésa. Estos dos políticos mordiéndose por llegar el primero a la escalera del poder ha sido todo un espectáculo, más bien un Shakespeare en alpargatas. Realmente en esta jugada, junto con Alberto Ruiz-Gallardón, ha perdido la derecha moderna, laica, culta y europea, y ha ganado la otra, la de cerrado y sacristía. En esta lección de baja política tampoco está mal que los ciudadanos hayan visto por una vez los puñales tan claros. -

    La indecisión de Rajoy desestabiliza al Partido Popular

    Piqué dimitió porque el líder no le respaldó, Pizarro se queja de lo tarde que le llamó y Gallardón puede irse por su indefinición

    CARLOS E. CUÉ - Madrid - 20/01/2008

    En el PP no existe un sector crítico. Mariano Rajoy no tiene, pues, enemigos internos declarados. Es un hombre de partido muy querido, sobre todo porque nunca se ha enfrentado abiertamente con nadie. Sin embargo, su particular forma de gestionar los problemas está empezando a sembrar dudas. Sobre todo, ha provocado una desestabilización que nadie recordaba desde las crisis de los ochenta, cuando el felipismo arrasaba en las urnas.

    Muchos piensan que la crisis tendrá un coste para los dos dirigentes

    La indecisión del líder ha permitido ya la dimisión de uno de sus fieles -Josep Piqué, hombre fuerte del Gobierno de Aznar y miembro de maitines, la cúpula del partido que se reúne cada lunes- la amenaza de dejar la política de otro miembro de ese clan de elegidos -Alberto Ruiz-Gallardón- y la demostración de fuerza de una de las principales aspirantes a sucederle: la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la mujer con más poder en el PP -por el presupuesto que maneja-.

    Con su victoria, al menos momentánea, y la llegada de Manuel Pizarro -cuya campaña dirigirá el equipo de Aguirre- el sector duro del PP ha logrado un protagonismo que parecía perdido cuando Rajoy designó a Pío García-Escudero y Juan Costa, dos moderados, como jefe de campaña y coordinador del programa electoral.

    En julio de 2006, Piqué se sintió desautorizado por una operación política dirigida por Ángel Acebes, el secretario general, y habló en una carta pública de las "mezquindades y miserias" que había visto en el PP. Esperaba un mensaje inmediato de Rajoy, y confiaba en ser cabeza de lista a las generales por Barcelona. Pero el líder no hizo nada.

    Se fue así una de las personas a las que más respetaba intelectualmente, con Gallardón. Esa noche, Piqué habló con varios amigos y a todos les dijo lo mismo, según confirman dos de ellos: "He sufrido una enorme decepción personal con Mariano. Al final es como parece. Su indecisión es su peor enemigo".

    El martes, la noche de su mayor derrota política, Gallardón trasladó a algunos amigos un mensaje similar: "Ha cedido a las presiones de la Cope y Esperanza. Si no, no se entiende por qué no dijo antes que me olvidara de este asunto", insistía.

    La preocupación de algunos dirigentes, que culpan a Aguirre y Gallardón de su pelea y al líder de haberla resuelto tan tarde, llega a tal nivel que uno de ellos se atreve a comparar su forma de gestionar los problemas con la que caracterizó a Franco: "El dictador era famoso porque tenía dos montones de papeles encima de la mesa. En uno, los 'problemas que el tiempo resolverá'. En otro, los 'problemas que el tiempo no resolverá'. No tocaba ninguno de los dos. Con Rajoy, guardando las distancias porque es un demócrata convencido, pasa algo parecido cuando tiene que arreglar un lío".

    La indecisión de Rajoy llega al punto de que desde el entorno de Pizarro, el flamante fichaje económico, se ha trasladado la idea de que el empresario, aunque ha aceptado encantado la oferta de Rajoy y está entusiasmado con su entrada en política, también está molesto porque el líder se lo haya ofrecido tan tarde. Hace un mes se había incorporado al Consejo de Telefónica y ha quedado mal con su amigo César Alierta, el presidente.

    Incluso Rodrigo Rato, que ha renunciado públicamente a volver a la política, ha contado a sus amigos, según fuentes de su entorno, que Rajoy en ningún momento se puso en contacto con él para ofrecerle nada en firme, que no trató de convencerle. Mientras, Eduardo Zaplana, otro hombre fuerte del PP, insiste en que aún no conoce qué puesto ocupará en la lista de Madrid porque Rajoy no ha hablado con él de eso.

    Arrecian las críticas, antes sordas, cada vez más audibles, contra la indecisión del líder. Manuel Fraga, fundador del PP y padre político de Gallardón, ha llegado a decir públicamente que "las cosas se han hecho un poco tarde", una crítica evidente a la gestión de Rajoy. Pero sobre todo reprocha el órdago de Aguirre. Ayer en Abc fue muy claro: criticó la posición de la presidenta, que amenazó con dimitir para ir ella también al Congreso, porque esa jugada "era para reforzar su posición negativa". "Ella no quería eso, lo que quería es que Gallardón no se presentara. Y eso no me parece una actitud muy laudable". El PP, dice, "está en el centro reformista, aunque algunos se empeñan en tirar de él hacia la derecha".

    La forma de ejercer el liderazgo, siempre con la sombra de Aznar, hace que algún dirigente recuerde un comentario del periodista José María García (que llegó a ser buen amigo de Rajoy), que indignó al líder: "Mariano, lo bueno de ti es que pasas por los sitios y no manchas. Y lo malo es que pasas por los sitios y no limpias", dijo en una entrevista en TVE que fue censurada.

    Entre los dirigentes regionales se extiende la idea de que Rajoy quería meter a Gallardón y no ha sido capaz. Un veterano diputado está convencido: "Todo el mundo sabe que Alberto iba a ir en las listas, porque en un momento como este hace falta gente con tirón popular. No tiene ningún sentido meter a seis alcaldes, entre ellos la de Cádiz, que está a 700 kilómetros del Congreso, y que no esté el de Madrid, que trabaja a 500 metros de las Cortes. Lo iba a meter, pero Aguirre se lo ha impedido con su órdago".

    Sin embargo, la autoridad del líder sigue siendo absoluta, y más ahora cuando, a pesar de las dudas, la mayoría de los dirigentes comienza a ver la victoria electoral al alcance de la mano. Todos quieren concentrarse cuanto antes en eso. Algunos asumen que Rajoy hizo lo único que podía hacer. "No le quedaba más remedio. Era lo más razonable ante el gesto suicida de Esperanza. Cuando tú tienes delante a un talibán cargado de bombas no te pones a negociar con él ni a convencerle, lo que haces es quitártelo de encima", sentencia gráficamente otro diputado.

    La mayoría de los dirigentes consultados estos días, aguirristas y gallardonistas, creen que la crisis traerá consecuencias negativas para los dos. "Ese movimiento no va a ser gratis para ninguno. Ella no puede poner encima de la mesa una presidencia autonómica, y él tiene que ser más paciente", opina un dirigente histórico. "Además, no todo es Madrid, el PP es un gran partido. Ya lo demostró en su día con Herrero de Miñón. Él era quien hablaba con el Papa, el gran intelectual, parecía que no tenía rival. Pero llegó un cateto cordobés, Antonio Hernández Mancha, y se lo llevó por delante en el último congreso donde hubo dos candidatos. Si Rajoy pierde y hay otro congreso de esos, nadie sabe qué va a pasar", insiste.

    La opinión de que Aguirre ha ganado una batalla, pero puede perder la guerra, es generalizada. Por eso cada vez más gente en el partido empieza a hablar de otro posible sucesor: el tapado Francisco Camps, presidente de la Generalitat Valenciana. Nota de Jordi Grau: "No me jodas".

    Tampoco Gallardón, pese a la simpatía que ha despertado por su humillación pública, ha salido bien parado. Algunos dirigentes regionales que querían que fuera en las listas y siempre le han defendido critican que ahora amenace con dimitir.

    "Esto de la política es duro, y todos nos hemos llevado golpes. Todos hemos visto frustrados nuestros sueños alguna vez, pero hay que seguir y no darle nunca la patada al partido. En eso consiste", señala uno que se tiene por amigo del alcalde. Otro que no lo es tanto prefiere recurrir a la historia: "Gallardón es el peor enemigo de sí mismo. No puede decir venir ahora con que está triste. Pompidou le dijo una vez a De Gaulle que estaba con el ánimo bajo. 'Los hombres de Estado no tienen ánimo', le contestó el general. Pues eso".

    "A Gallardón hay que entenderlo y disculparlo"

  • Historia de dos enemigos

  • Empezaron juntos. Las carreras de Aguirre y Gallardón llevan 25 años cruzándose

    ANTONIO JIMÉNEZ BARCA 20/01/2008

    Corría 1983 y el PSOE barría en Madrid. Alberto Ruiz-Gallardón, un concejal novato, de 23 años, coincide en la bancada de la oposición del Ayuntamiento con una mujer de 31 que también estrena cargo: Esperanza Aguirre. La carrera de estos dos políticos clave para la derecha española arranca en la misma casilla.

    Cuatro años después, sus trayectorias se separan, convirtiéndose en dos líneas paralelas que, paso a paso, ascienden por el tablero sin cruzarse. Tras dos intentonas fallidas, Ruiz-Gallardón gana las elecciones a la presidencia de la Comunidad de Madrid, en 1995. Tiene 37 años. Repite el triunfo en 2001. El concejal desgalichado de entonces se ha convertido en un político de referencia con un estilo particular, calculadamente original, proclive a las grandes obras aun a costa de exprimir la hucha institucional.

    En la otra línea del tablero, Esperaza Aguirre gana popularidad y salta de casilla en casilla: concejal de Cultura, de Medio Ambiente, ministra de Educación y Cultura, presidenta del Senado...

    En octubre de 2002, las dos trayectorias se cruzan, por primera vez, en el despacho del jefe: una tarde de domingo, Aznar comunica a Gallardón que debe presentarse como candidato a alcalde y que Aguirre será la aspirante a la Comunidad de Madrid. Por primera vez, desde sus tiempos en la oposición, comparten territorio.

    Esperanza es elegida presidenta a la segunda, después de repetirse las elecciones tras la deserción de dos diputados socialistas, Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez. Tal vez por eso, Gallardón la menospreció en un principio.

    Y sin embargo, en octubre de 2004, Aguirre vence a su rival al ser proclamada presidenta del PP en Madrid. En mayo de 2007, ambos ganan por mayoría aplastante. Aguirre crece como enemigo. Gallardón descubre quién le disputará la casilla final.

    En agosto de 2007, siete meses antes de las elecciones, Gallardón da un paso adelante. Pide que se le incluya en las listas al Congreso. Un movimiento táctico para colocarse bien de cara a La Moncloa en caso de que Rajoy pierda las elecciones. Aguirre se opone y declara, por fin, la guerra abierta.

    Rajoy les citó el martes. Las dos antiguas trayectorias se cruzan de nuevo en el despacho del jefe. Pero ya no hay sitio para los dos: uno se va a caer del tablero.

    Al no incluirle en las listas, Rajoy hunde a Gallardón delante de su rival, 25 años después de coincidir en la bancada de la oposición del Ayuntamiento de Madrid, la lejana primera casilla.

  • Leguina analiza la caída de su antiguo adversario
  • En el partido ven "inhabilitados a los dos dirigentes para la sucesión.
    MARÍA JESÚS GÜEMES - Madrid - 19/01/2008 21:41

    En el PP son cada vez más los dirigentes que se confiesan hartos de que su partido esté siempre en boca de todos por los líos internos que tienen y no por las propuestas que lanzan.

    La opinión que se está extendiendo en las filas conservadoras es que no sólo Alberto Ruiz Gallardón, con su insistencia por entrar en las listas, se ha equivocado. También la cerrazón de Esperanza Aguirre, para que no fuera, ha terminado molestando a la mayoría.

    Inhabilitados

    Su actuación ha levantado recelos. "Ninguno de los dos ha estado a la altura", asegura un diputado. Para otro, cercano a Rajoy, "ambos han quedado inhabilitados de cara al futuro". Una amplia representación del PP piensa que después de esta crisis "todo el mundo ha visto como se las gastan y hasta donde están dispuestos a llegar".

    En definitiva, cunde la sensación de que son "poco fiables" y en este partido "hay cosas que no se perdonan".

    El tenso encuentro que se produjo el pasado martes fue uno de los últimos capítulos de la convulsa situación que vive el partido a mes y medio de las elecciones. A estas alturas la imagen que el PP termina proyectando sobre los ciudadanos es la de un partido dividido, con dirigentes más preocupados por sus propios asuntos que por el interés general.

    Además, se ha destapado, ya sin remedio, la lucha por el poder y en esa carrera sucesoria, se detecta la clara desconfianza que hay en la victoria de Rajoy. Desde luego en caso de que se produzca la sucesión "después de lo visto, ésta no pasa por ellos. Si alguien dudaba entre uno y otro, ahora lo tiene claro".

    Pero a día de hoy, en la foto fija se ve a una presidenta de la Comunidad triunfante, a un alcalde derrotado y a un líder aferrándose a su fichaje estrella, Manuel Pizarro, como su tabla de salvación.

    Para algunos, Aguirre ha sido la que mejor ha sabido rentabilizar la polémica, llevándose la gloria junto al ex presidente de Endesa en la presentación de éste como candidato. Su mensaje, plagado de indirectas hacia Gallardón, desagradó a algunos de sus compañeros que no se explican su saña.

    En Génova creen que "Esperanza declaró la guerra de sucesión".
    Al otro lado, y mientras Rajoy aguarda a que escampe, ha aparecido un Gallardón desolado que primero abandonaba la política, luego se daba un tiempo de reflexión y después le prometía a Fraga que no lo haría.

    El alcalde se quitó de en medio yéndose a un viaje oficial a Moscú pero hoy vuelve al redil haciendo campaña con el partido.

    Imposición

    Pero los objetivos no sólo se han fijado en ellos. También se han girado hacia la Comunidad valenciana donde Francisco Camps ha logrado finalmente imponer a Esteban González Pons como sustituto de Eduardo Zaplana al frente de la candidatura por Valencia.

    El sector zaplanista está que trina y, sobre todo, pendiente de ver lo que les depara el futuro. Zaplana ha hecho las gestiones con Rajoy para que en las listas, permanezcan algunos de los suyos. Pero no saben el desenlace porque nunca antes en la historia del PP se habían elaborado unas listas dejando tan al margen al partido.

    Ene 20

    El giro al centro de Fraga

    Ignacio Escolar @ 12:23 pm
    Mira quién habla: “El PP está en el centro reformista, pero algunos se empeñan en tirar hacia la derecha”. El presidente fundador habló ayer en una entrevista en ABC donde no oculta su cabreo con la crisis Gallardón. Fraga disculpa a Rajoy: “Se encontró obligado a hacer lo que hizo”. Pero no perdona a Esperanza: “La entiendo menos”. Tampoco le pasa una a su entrevistador y se enoja y no responde cuando le pregunta si no estaría mal un Sarkozy en España. No me extraña que se enfade. Al PP le sobran candidatos para suceder a Rajoy como para traer más de Francia.

    El viaje a la derecha de Gallardón

    Alberto Ruiz-Gallardón tiene más vidas que un gato y es sensato. Hoy será bueno y acompañará a Rajoy en un mitin. Ya verán qué abrazos. Después del primer berrinche, no le queda otra salida a su ambición. Si Rajoy pierde, que no sea porque él puso problemas. Si Rajoy gana, que le deba algún favor. ¿Dimitir? Ni en broma. Ni que fuera la primera vez que amaga y luego no pasa nada. Ya lo hizo en 2005, cuando anunció que se iría si Esperanza presidía el PP de Madrid. Y aquí le tienen.

    El camino a Génova de Esperanza

    Y la lideresa, de momento, sigue casi callada. Lo de elogiar a Pizarro como uno que “no va de divo” no llega ni a la categoría de petardo, viendo la munición que gastan los dos enemigos íntimos en esta guerra. Hoy tiene un acto, pero no tendrá que responder a preguntas de periodistas hasta mañana, cuando hablará en los desayunos de Europa Press. Tendrá que ser cuidadosa: en el PP, a muchos no les ha gustado nada esta patada a Gallardón en el culo de Rajoy. No están las cosas como para además presumir.

    Escribe tu comentario


    Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
    Inserta un emoticono

    Sobre este blog

    Avatar de jordigrau

    Ara

    Jordi Grau i Gatell (València, 1957). Fill d'exiliats catalans arribats a la capital valenciana a la postguerra. Casat, amb un fill. Professor de català d'IES a València. Bloc des de l'esquerra, l'anticlericalisme i l'ateisme, centrat en el País Valencià i en les polítiques depredadores del PPCV, en la Memòria Històrica i en l'actualitat política general espanyola, amb documentalisme sobre la política espanyola i valenciana. L'opinió, si no sempre explícita, és òbvia i es dedueix de la tria de temes i textos. Allò que escrigui en obrir el post soldrà estar en català, llengua oficial i pròpia del País Valencià i meva. Llengua en què penso i sento. I estarà en la variant catalana de Barcelona de casa meva, que és la dels meus pares i avis.

    ver perfil »

    Amigos

    • Ángel Martínez
    • Asociación Lorquiana de Blogs
    • Jaume d'Urgell
    • casajuntoalrio
    • santi-benitez
    • eixampop
    • raspa
    • chicot-
    • eduardosgatell
    • Óscar.
    • ppfasci
    • La Bombilla
    • jgraug
    • Gandalf El Gris
    • Eduardo Montagut Contreras
    • antoniomarinseg

    Ídolos

    • tangorasta
    • Vecino de la comunidad
    • casajuntoario

    Suscríbete

    Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

    ElPais.com Ultima Hora

    Esperando Contenido Widget ...