.
27 Jun 2008
.
Aquí ni dios lee poesía, pero a todos les ha dado últimamente por la lírica. Esperanza Aguirre se apropia irónicamente de la definición de “verso suelto” del PP que en su día acuñó para sí mismo Ruiz-Gallardón. Rajoy hace rimar Gallardón con “ambición” y con “ilusión”, y a José María Aznar con “no estar”. Góngora y Quevedo le echaban más talento a la hora de cruzarse varapalos en verso, pero tampoco se puede exigir a los políticos un ingenio literario por el que no se les paga. A Rajoy se le ha insistido para que analice la última jugada de Esperanza Aguirre en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Ya en prosa, el reelegido presidente del PP ha contestado que lo único que interesa estos días en España es lo que haga nuestra selección en la Eurocopa. Y no le falta razón. Ya quisieran Rajoy o Zapatero captar a 17 millones de telespectadores en un debate parlamentario, pero tendrán que conformarse con una audiencia cada día más similar a la de la poesía.
Una vez que salgamos de la feliz resaca futbolera, Rajoy no tendrá más remedio que seguir haciendo rimas en el calvario de la oposición. Porque el último golpe de efecto de Esperanza Aguirre supone el más evidente aviso de que la crisis en el PP no está cerrada tras el congreso de Valencia. Es cierto que el cambio de Gobierno lo tenía decidido desde hace casi dos meses. Había consejeros con menos notoriedad pública que algunos ganadores de juegos florales. Pero también es evidente que Aguirre ha aprovechado esos cambios para liquidar a aquellos consejeros que ya no son de su confianza. Al lector de Málaga o de Castelldefels le importará una higa lo que Aguirre decida sobre el Ejecutivo madrileño, pero debe saber que esas decisiones tienen mucho que ver con los destinos del principal partido de la oposición en toda España.
La lideresa no ha cometido el error de despedir simplemente a los que apoyaron a Rajoy en Valencia o aceptaron formar parte de la nueva dirección del partido. Eso sería una pura vendetta. Dicen en su entorno que Esperanza rima con “confianza”. Ha querido que el mensaje recibido por la dirección fuera un poco más sutil y directamente relacionado con la lealtad y con la alta política.
Por un lado, Aguirre ha diferenciado entre quienes le consultaron previamente qué debían hacer en el caso de que Rajoy les ofreciera sumarse a los órganos de dirección y quienes lisa y llanamente la “traicionaron”. En esta última especie se ubica sobre todo el vicepresidente cesado, Alfredo Prada, adversario declarado de Ignacio González –el otro y ya único vicepresidente y mano derecha de Aguirre–. Prada se sumó al cambio impulsado por Rajoy sin haber informado siquiera a su jefa. Hechos consumados. El otro peso pesado, Manuel Lamela, conocido en toda España por su persecución a los médicos del Hospital de Leganés entre otras gestiones disparatadas, no actuó con deslealtad y ha sido premiado con un sillón en Caja Madrid.
De modo que el primer mensaje para Rajoy consiste en que la Comunidad de Madrid es la Numancia del PP. No es lo mismo ser crítico como diputado raso que ejercer la divergencia con un boletín oficial en la mano, un presupuesto multimillonario, cámaras de televisión disponibles y un cargo que presupone aparecer a menudo a la izquierda del rey y a la derecha del presidente del Gobierno. Ese presupuesto permitió en 2004 recolocar a un montón de gente del PP que se quedó en el paro tras la derrota electoral del 14-M. Si lo hubieran aceptado, Juan Costa y Manuel Pizarro podrían pertenecer hoy también a ese castillo de las esencias liberales en el que se ha convertido el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid.
Liderazgos paralelos
El segundo mensaje trasciende las rencillas internas del partido sobre los órganos de dirección. Anteayer, cuando Aguirre explicó los cambios, intentó justificarlos –sin ningún éxito– como una medida coherente con la austeridad necesaria en tiempos de crisis. De hecho se colocó a sí misma como ejemplo de lo que debería hacer Zapatero. O sea, ejerció lo que pretende: un liderazgo paralelo al de Mariano Rajoy.
De modo que, una vez que superemos el ataque colectivo de orgullo nacional por la Eurocopa, Aguirre procurará no desperdiciar una sola oportunidad de aparecer como referencia en la oposición al PSOE. Tiene previsto hablar poco o nada, ni en verso ni en prosa, sobre las interioridades del PP. Pero se despachará a menudo sobre la política económica, la inmigración, la sanidad o el terrorismo. Mientras Rajoy tendrá que ir superando una tras otra las pruebas electorales, la lideresa observará el panorama desde su privilegiada atalaya y rodeada de fieles.
.
Sólo el desparpajo de la lideresa para el cinismo dialéctico -que practica sin rubor alguno- explica que haya utilizado semejante coartada, destinada a ocultar la realidad y encima cubrirse de flores. ¿Puede la mayoría de ciudadanos creer, salvo débiles mentales, que la citada purga -en términos económicos menos gravosa que el chocolate del loro- se ha debido a la voluntad de Aguirre por echar una mano a la resolución de la crisis?
Sueño feble
Poco le ha durado la tregua a Rajoy. Aguirre no ha soportado que el líder de su partido –que parecía haber salido reforzado del Congreso de Valencia- haya coqueteado con dos de sus consejeros, Manuel Lamela y Alfredo Prada, hasta incluirlos en el Comité Ejecutivo del PP. Una vez pasados al enemigo, Aguirre los ha mandado a la guillotina. Intenta cohesionar al máximo su estado mayor –impidiendo cualquier veleidad o disidencia- porque sabe que no puede perder una sola batalla más, si no quiere renunciar para siempre a su sueño, cada vez más feble, de habitar en La Moncloa.
¿Moderación y centrismo?
Por otra parte, no deja de provocar asombro –o pavor, según se mire- que Lamela y Prada hayan sido fichados por el marianismo. ¿Qué centrismo es el suyo, Sr. Rajoy, que incorpora a su sanedrín de mando a los dos mencionados ex consejeros de Aguirre? Si las vilezas que Lamela hizo -o dejó hacer- contra el doctor Montes y sus colaboradores en el Hospital Severo Ochoa de Leganés son un ejemplo de moderación, que baje Dios y lo vea. ¿Es también Prada otro centrista, cuando sus orígenes en política fluctúan entre Fuerza Nueva y Alianza Popular, Sr. Rajoy?
Estreno de Cospedal en la COPE
Para mayor escarnio, María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, se estrenó ayer en la COPE, entrevistada por don Federico, y soltó acerca de la autoría del 11-M: “Queremos saber absolutamente toda la verdad”. La frase habrá hecho las delicias de algunos conspiradores de prosapia acreditada, máxime al ir acompañada de la monserga -mundialista y copeliana- de que seguimos sin saber los “autores intelectuales”, una de las falsas agarraderas de ciertos agitadores de salón. ¿Para este viaje, tantas alforjas, don Mariano?
El trimestre de la internidad
Hemos escuchado -durante el trimestre de la interinidad- cómo Rajoy se jactaba de presidir un partido independiente de poderes ajenos a los intereses generales de la sociedad o de la ciudadanía. Pues bien, en el caso de Juan José Güemes -también consejero de Aguirre en la cartera de la Sanidad machacada-, su acceso al Comité Ejecutivo del PP ha sido posible por la intercesión de Carlos Fabra, que es su suegro.
Fabra, apoyo clave
Según podía leerse en El País de ayer, el suegro [en efecto] de Güemes es el “todopoderoso Carlos Fabra, barón de Castellón y apoyo clave para Rajoy”. ¿Defiende los intereses generales el cacique castellonense? Medio mundo sabe que no. Y el otro medio sabe muchas cosas tenebrosas de Fabra, aunque la justicia dé la impresión de que desvía la mirada; que mira hacia otro lado, vaya. Como –respecto a Fabra- viene haciendo desde hace años Rajoy.
Enric Sopena es director de El Plural
.
Luis Solana
Vamos a ver, Pedro J. es un gran periodista. Dejo a un lado opiniones éticas o políticas. Lo que me sorprende es que ahora empiece a adoptar actitudes de persona cercana a la jubilación. ¿Qué caracteriza a una persona mayor? Pues recordar su vida e intentar repetir sus éxitos. Según este planteamiento, me temo que Pedro J. empieza ser muy mayor.
Como gran periodista que es, trata de repetir las estrategias periodísticas que le dieron grandes éxitos. Pero, me temo, que ya no es posible.
A Pedro J. le gustaría repetir sus éxitos de tiradas al hacer dudar a muchos del 11-M. O sobre el ácido bórico. O sobre -¡gran sorpresa!- sobre la incompetencia de Mariano Rajoy.
Lo malo es que en estos días empezamos a pensar que a Pedro J. le pesan los años. Pedro J. debería pensar en su sucesión.
Llegan los Zapatero y las Sorayas y él sigue en el bórico.
Pedro J. no pasará a la historia del periodismo por sus investigaciones, sino por sus reiteraciones.
Pero este tipo de periodismo tiene algunos límites. Por ejemplo, los ciudadanos pueden pensar que es un periodismo que no quiere informar sino influir.
Seguramente este es precisamente el periodismo de esta fase final de Pedro J.
Si pudiera hablar con Perdro J., le diría que se está avejentando: ha inventado lo del ácido bórico por tercera vez. Mala cosa.
Pedro J. Ramírez le ha cogido gusto al periodismo de la repetición. No hay que dar noticias todos los días. Hay que repetir una noticia durante meses.
Lo malo es que esto lo hace Pedro j. después de muchos triunfos iniciales y demasiadas derrotas recientes.
Ahora, Pedro J. vuelve a repetirse.
¿Cual es el ácido bórico de esta temporada? Pues un manifiesto en defensa del bilinguismo.
Que se preparen los lectores de El Mundo: puede haber otro sunami en Indonesia (Dios no lo quiera) pero Pedro J. escribirá que el tema central es el Manifiesto.
¡Qué pena que Pedro J. se esté haciendo mayor y no sepa crear nada nuevo en este mundo de la información!
Ahora Pedro J. nos va a aburrir unos meses con el ácido bórico del Manifiesto en defensa del español.
Paciencia.
Espero que algún día Pedro J. se entere que fue un periodista brillante. Pero que ya no lo es.
Luis Solana es militante socialista y promotor de Nuevas Tecnologías
www.luissolana.com
.
El locutor justificó sus críticas al comisario por la indignación creada tras el 11-M
ELPLURAL.COM / EFE
El locutor de la COPE Federico Jiménez Losantos ha justificado este viernes sus manifestaciones sobre la actuación policial del comisario Rodolfo Ruiz en el 11-M, por las que éste interpuso contra él una querella por injurias y calumnias, en la "indignación" que había entonces en los medios de comunicación.
De esta forma se ha pronunciado Jiménez Losantos ante el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Madrid, donde ha declarado en calidad de imputado en relación con la mencionada querella.
Aclaraciones
Tras su comparecencia, el locutor ha explicado a los periodistas que, en su opinión, "no hay declaraciones injuriosas" en las manifestaciones que hizo en antena sobre la actuación de las Fuerzas de Seguridad en la investigación de los atentados del 11-M, y ha recordado que entonces existían "dudas" de la intervención policial en la desactivación de la mochila-bomba en la comisaría de Vallecas.
Condenado en 2006
También ha señalado que el comisario Rodolfo Ruiz era uno de los tres policías que fueron condenados en 2006 por la Audiencia Provincial de Madrid por el arresto ilegal de dos militantes del PP, tras una manifestación de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), aunque posteriormente el Tribunal Supremo los absolvió.
“Dudas”
Jiménez Losantos, que ha estado acompañado por su abogada Cristina Peña, ha indicado que tras esa detención y con las "dudas" que había de la actuación de las Fuerzas de Seguridad en el 11-M "se creó indignación en los medios de comunicación", y es en ese ámbito, donde el locutor enmarca sus comentarios sobre Ruiz.
Losantos lo niega
Según la querella, el locutor acusa al comisario de "sembrar de pruebas falsas el sumario" del 11-M y de "colaborar con una masacre criminal", acusaciones que, según ha dicho la abogada del Rodolfo Ruiz, María Ponte, Jiménez Losantos ha negado haberlas hecho.
2 procedimientos más
El locutor tiene otros dos procedimientos abiertos en los Juzgados de Instrucción de Madrid también por injurias y calumnias por sus críticas sobre la actuación policial tras los atentados de Madrid, que, a instancias de la Fiscalía, se han acumulado en único expediente.
.
Comentarios: 65 | ÁNGELES VÁZQUEZ
Un comisario le acusa de calumniarle por el 11-M.
ÁNGELES VÁZQUEZ - 27/06/2008 16:41
"No entiendo por qué estoy aquí, porque no hay declaraciones injuriosas". Es la opinión que el periodista Federico Jiménez Losantos expresó a los medios de comunicación que esperaban a que terminara de declarar como imputado por delitos de injurias y calumnias graves continuadas.
En esta ocasión el que le acusa es el comisario Rodolfo Ruiz, quien en marzo de 2004 estaba al frente de la Comisaría de Puente de Vallecas, a la que tras el 11-M se llevó la mochila que permitió llegar hasta los autores de los atentados. Losantos siempre ha cuestionado esta prueba, y desde marzo de 2006 y abril del año pasado llevó a cabo "una campaña de desprestigio" contra Ruiz, según señala la querella que éste presentó por los insultos que le dirigió y lo que considera que suponía imputarle un total de siete delitos, entre ellos, haber colaborado con los autores de la masacre y haber fabricado pruebas.
Querella de la Policía
Como ya hizo en marzo cuando declaró como imputado por la querella presentada por el Sindicato Unificado de la Policía, Losantos justificó sus palabras en que se limitaba a comentar las informaciones del diario El Mundo, que no necesita contrastar, porque tiene el mejor equipo de investigación, según indicaron fuentes presentes en la declaración.
También insistió en que Ruiz -que terminó siendo absuelto por el Tribunal Supremo- fue condenado por la Audiencia de Madrid "por la detención ilegal de dos ciudadanos honrados que se vieron triturados por la maquinaria policial" durante una manifestación de la AVT en la que el entonces ministro de Defensa, José Bono, denunció haber sido agredido.
A través de los micrófonos de la Cope, Losantos aprovechó a Ruiz para criticar la instrucción del sumario del 11-M: "El comisario que patroneó esta operación chequista [en referencia al caso Bono], mira por dónde es el que tuvo la extraordinaria fortuna de que le apareciera la famosa mochila de Vallecas, que ni era mochila, ni era de Vallecas, ni estuvo en los trenes, ni nada de nada, un tal Ruiz".
"Ayer se echó a llorar, mira que son cobardes, el de la comisaría de Puente de Vallecas, el que encontró la mochila milagrosa, ésta que ahora resulta que no podía estallar y además que no necesitaba la tarjeta que llevaba a los moritos de Lavapiés... el heróico Ruiz. Habéis sembrado de pruebas falsas el sumario, habéis colaborado con una masacre criminal y lo pagaréis vosotros. Lo pagarás tú, Ruiz..., como lo pagó Amedo y Domínguez", en referencia al GAL.
.
.
Rechazaron integrarse en el nuevo Ejecutivo de la Comunidad de Madrid
.
Aguirre no le ha sacado de su equipo, como a Lamela y Prada, por un malentendido
Escribe tu comentario