19 Jul 2008

La nova campanya de la dreta nacionalista espanyola contra les llengües no castellanes. 19/07/2008.

Escrito por: jordigrau el 19 Jul 2008 - URL Permanente

La caverna nacionalista españññola on dreta i "esquerra" fan manetes. 18/07/2008.

La nova campanya de la dreta nacionalista espanyola contra les llengües no castellanes. 16/07/2008.

.

Catalán, euskara y gallego conviven de forma desigual con los consolidados privilegios del castellano

VARIOS - 19/07/2008 08:00

Un grupo de catedráticos y profesores de varias universidades constata que el castellano, lejos de estar en peligro, mantiene tales ventajas sobre el catalán, el gallego y el euskara que su exacerbada defensa sólo puede tener un móvil ideológico.

Asistimos en estos días a una nueva oleada de nacionalismo lingüístico español de la que el principal botón de muestra es el Manifiesto por la lengua común que ha promovido una veintena de intelectuales de prestigio. El texto en cuestión se asienta en certezas que nacen de aquello que, al parecer, no puede someterse a discusión, como ocurre, por lo demás, en muchos ámbitos de la vida de un Estado que presume de su condición democrática. En las disputas correspondientes adquiere singular relieve la Constitución de 1978, producto de un pacto en el que, en ámbitos sensibles como éste, se impusieron normas sin recabar la opinión de los afectados. Aun en el caso de que aceptásemos la condición inequívocamente democrática del referendo constitucional de aquel año, habría que preguntarse si tres decenios después no es legítimo reclamar, en sentido bien diferente del que invocan los promotores del manifiesto mencionado, una revisión de las normas entonces instituidas. Las cosas como fueren, es significativo que la nueva oleada de nacionalismo lingüístico español prefiera esconder que las reglas que hace suyas no son precisamente neutras.

Llama poderosamente la atención que las mismas personas que afirman con particular insistencia y frente a toda evidencia, tal y como lo revelan las leyes que afectan entre nosotros a las lenguas que los derechos no acompañan ni a éstas ni a los territorios, sino a las personas, no aprecien problema alguno en el enunciado que se ha convertido en guía principal del Manifiesto por la lengua común: el de que, mientras todos los ciudadanos españoles están obligados a conocer el castellano esto no es, al parecer, una imposición, sino un hecho cuya consistencia, sin más, se supone, los hablantes de otras lenguas disfrutan, sin más, del derecho a emplear estas últimas. Si sobran las razones para concluir que semejante enunciación contradice palmariamente lo que afirma el artículo 139.1 de la Constitución en vigor Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado,más inquietante es que en la España de hoy se dé por demostrada, al parecer hasta el final de los tiempos, la adhesión popular a reglas como la invocada, en un escenario en el que se hace valer una oposición cerril al despliegue de mecanismos que permitan conocer si la ciudadanía acata esas reglas o, por el contrario, las repudia.

Quienes defienden que el castellano es superior, natural y útil olvidan su imposición

Para el nacionalismo lingüístico español la lengua castellana es superior, cómoda, fácil y útil, virtudes todas ellas que son siempre el producto de circunstancias naturales, nunca de la imposición y la represión. Las lenguas de los demás son, por el contrario, molestas, arcaicas, antieconómicas y francamente prescindibles. Al tiempo que la defensa del castellano se ajusta por definición a un impulso democrático, la de las restantes lenguas responde cabe entender a espurios y cavernarios intereses marcados por esa felonía que identifica el Manifiesto por la lengua común; si en las segundas se revelan por doquier los espasmos negativos de los nacionalismos, por detrás de la primera no habría, en cambio, nacionalismo alguno.

La estrategia principal no nos engañemos apunta a ratificar la situación de incómoda marginación y minoría de las lenguas no castellanas, y a hacerlo de la mano de medidas que tienen un cariz visiblemente asimétrico. Baste como botón de muestra el recordatorio de que los firmantes del manifiesto que nos ocupa entienden que, aun siendo recomendable que en las comunidades calificadas de bilingües la rotulación de edificios y vías públicas se registre en las dos lenguas, en modo alguno podrá realizarse en exclusiva en la lengua propia del país en cuestión, sin que,por omisión, y cabe entender, se rechace la posibilidad de que la rotulación se produzca únicamente en castellano.

El idioma y la fuerza

Conocer el español es obligatorio; los hablantes de otras lenguas sólo tienen derecho a su uso

A los ojos de los nacionalistas lingüísticos españoles, la lengua común no se impone por la fuerza tal horizonte es ontológicamente inimaginable,frente a lo que ocurre, al parecer, con las lenguas no castellanas. Mientras se rechazan determinadas políticas alentadas por los gobiernos autonómicos que se limitan a reclamar para las lenguas respectivas las mismas prerrogativas de las que disfruta el castellano en Madrid, en Sevilla o en Valladolid, se prefiere olvidar cómo, en el pasado y en el presente, medidas aplicadas a menudo con saña y violencia han beneficiado de siempre al castellano y explican, siquiera parcialmente, su condición de visible preeminencia contemporánea. Mientras se manipulan y magnifican, en suma, los problemas que los castellanohablantes puedan encontrar en algunos lugares, se esquiva toda consideración en lo relativo a la delicada situación en la que se encuentran el catalán, el gallego y el vasco, y ello sobre la base de la increíble afirmación de que los objetivos de dignificación de esas lenguas ya han sido, al parecer, satisfechos.

No consta que los nacionalistas lingüísticos españoles, de siempre interesados en defender en exclusiva su lengua, se hayan pronunciado en momento alguno en favor de los legítimos derechos de los hablantes de las lenguas no castellanas. Que en los hechos el principio de libre elección lingüística en el sistema educativo sólo se postula para los castellanohablantes lo certifica la ausencia, dramática, de toda consideración en lo que atañe a ese principio aplicado, por ejemplo, en las personas de los hablantes de catalán, gallego y vasco que residen fuera de los territorios en los que las lenguas correspondientes son oficiales. Al cabo parece obligado concluir que esas lenguas no son percibidas como propias, circunstancia que da al traste, de paso, con cualquier proyecto creíble de bilingüismo: llamativo es que, mientras los nacionalistas lingüísticos españoles se desenvuelven orgullosamente como monolingües en castellano, se rechaza que los hablantes de catalán, gallego y vasco puedan comportarse como monolingües en las lenguas respectivas. Lo que en los hechos se reivindica un monolingüismo de facto es percibido en cambio como una afrenta cuando se sobreentiende que es la apuesta de los gobernantes de las comunidades autónomas que disponen de lenguas propias.

Una curiosa defensa

El Manifiesto por la lengua común configura, en fin, una curiosa defensa de una lengua que pareciera no tener a su disposición ningún tipo de apoyo. Para certificar lo contrario ahí están la maquinaria del Estado, el sistema educativo, un sinfín de rancias instituciones, el grueso de los medios de comunicación, buena parte de la jerarquía de la Iglesia católica, el respaldo de intelectuales de prestigio y, en fin, las propias fuerzas armadas. Por si poco fuere, y a tono con los tiempos, el manifiesto que nos interesa recaba para sus promotores la doble condición de luchadores por los derechos humanos y de defensores de los desheredados. Pena es que, por muchos esfuerzos que se hagan, el texto no acierte a ocultar la defensa obscena de privilegios tan impuestos como asentados, y la ritual demonización, también a tono con los tiempos, de quienes disienten, paradójicamente tildados, a menudo, de fascistas y totalitarios. Que semejante campaña sea atizada, en suma, desde medios de comunicación y cenáculos de la derecha más montaraz dice mucho de su sentido más profundo.

Firmantes:

Carlos Fernández Liria
profesor de Filosofía UCM

Montserrat Galcerán
catedrática de Filosofía, UCM

Pedro Ibarra
catedrático de Ciencias Políticas, UPV

Juan Carlos Moreno Cabrera
catedrático de Lingüística, UAM

Arcadi Oliveres
profesor de Ciencias Políticas, UAB

Jaime Pastor
profesor de Ciencias Políticas, UNED

Carlos Taibo
profesor de Ciencias Políticas, UAM

.

Nacionalisme idiota

Evidentment és el cas d’Espanya –o, més ben dit, del nacionalisme espanyol–, que mai ha percebut la diversitat com una riquesa, sinó com un obstacle que li impedeix de completar el seu procés de construcció...

"Esto, por ejemplo, es una panadería; sin embargo, el rótulo pone forn de pa". La frase recorda aquells començaments de novel·la estrepitosos i llegendaris, com El terrible Lorenzo despertó tras una larga noche de insomnio, o el clàssic Era de noche, y, sin embargo, llovía. Tanmateix, l’exemple que ens ocupa no és cap perla de la literatura de l’absurd, sinó una de les moltes bajanades que es van acumular en l’enèsim reportatge de TeleMadrid sobre la realitat lingüística catalana, emès fa pocs dies. Bajanades, sí, però tòxiques: la finalitat del reportatge era demostrar que els catalans, motu proprio o bé obligats per la sempre malèvola Generalitat, viuen obstinats a usar una llengua inútil i incomprensible, que només serveix per amargar la vida al personal.

D’acord amb el reportatge de marres, l’ús públic del català tindria tota mena de conseqüències nefastes: per exemple i sense anar més lluny entre els turistes, que poden trobar-se en greus complicacions en oferir-se’ls uns inintel·ligibles entrepans, en comptes d’uns universals bocadillos, o un desconcertant lloguer de cotxes, en lloc d’un alquiler de coches com Déu mana. La idea implícita –però ben òbvia– és que el castellà l’entén tothom, ni que sigui per ciència infusa; el català, en canvi, és una nosa contraproduent. En la mateixa línia, l’inefable diari El Mundo omplia la seva portada de dilluns passat amb fotografies de rètols oficials redactats únicament –horror– en català. Als rètols en qüestió, hi figuraven inscripcions tan críptiques i d’impossible comprensió com ara “Zona de pacificació del trànsit” o “Horari d’oficines”, que ja es veu que ofenen la vergonya i el sentit comú de qualsevol espanyol decent. Tot sigui dit, aquesta nova lliçó de periodisme impartida pel rotatiu de l’Amo de la Piscina era una resposta a un editorial del dia anterior de La Vanguardia, que gosava criticar el Manifiesto promogut pel mateix Pedro J. i la seva bulliciosa tropa d’intel·lectuals senils.

Bé, el cas és que ens en podem riure tant com vulguem, però a condició que tinguem molt clar que tot plegat no és cap broma. Sovint s’ha identificat el nacionalisme espanyol amb l’anomenat nacionalisme banal. Aquesta expressió, que ha fet fortuna, la va encunyar el sociòleg Michael Billig per designar la mena de nacionalisme que acostumen a practicar els Estats, i que es caracteritza principalment pel fet de passar virtualment inadvertit, perquè se’l dóna per consabut. És a dir, en la mesura que la mateixa existència d’un Estat implica que el fet nacional d’aquell país es dóna per resolt, les manifestacions d’aquest fet nacional deixen de ser extraordinàries per passar a formar part del paisatge quotidià de la col·lectivitat. Això no vol dir que siguin irrellevants: ben al contrari, els símbols de la identitat nacional, com la bandera, es troben omnipresents, especialment als mitjans de comunicació, a la via pública, o en espais d’alta càrrega simbòlica, com ara les escoles o els edificis oficials. Però estan tan integrades, tan arrelades dins la consciència de la ciutadania, que ningú hi para esment, per bé que actuïn com a recordatoris constants de la cohesió del col·lectiu i de la seva identitat com a tal. I, efectivament, sovint hem vist comportar-se el nacionalisme espanyol d’acord amb aquesta descripció.

Però, si hem de jutjar per la deriva que ha emprès en els últims anys i per l’escandalera més que perceptible amb què es produeix i es manifesta, diríem que el nacionalisme espanyol ha abandonat l’estadi banal per embarcar-se en una fase de nacionalisme idiota: i valgui la paraula no en la seva accepció insultant, sinó en l’etimològica. Idiota prové del grec idíotes, paraula que designava aquell que es desentenia dels assumptes públics i només es preocupava dels seus interessos privats. És a dir, algú que es tancava en ell mateix i que menystenia o fins i tot odiava els altres. Talment això és el que li succeeix al nacionalisme espanyol, en un grau superlatiu, respecte de tot allò que li signifiqui diferència.

Si hem convingut que el nacionalisme banal és propi de les nacions que mitjançant la constitució d’un Estat han resolt el seu fet nacional, aleshores podem sospitar que el nacionalisme idiota serà el d’aquelles nacions que, a pesar de comptar amb un Estat propi, no han aconseguit resoldre aquesta qüestió. Evidentment és el cas d’Espanya –o, més ben dit, del nacionalisme espanyol—, que mai ha percebut la diversitat com una riquesa, sinó com un obstacle que li impedeix de completar el seu procés de construcció nacional. Per tant, l’acompliment d’aquest procés significa l’eliminació de l’obstacle: l’obstacle, per si algú s’ha perdut, som nosaltres. I, per procedir a l’eliminació d’un obstacle com ara un col·lectiu humà, és condició necessària la fabricació d’un relat que culpabilitzi aquell col·lectiu, per molt fals i barroer que sigui aquest relat: per exemple, que la llengua catalana arracona el castellà per imposició totalitària que cal denunciar i combatre. Una vegada divulgat el relat i establerta una realitat factícia dins la qual tancar-se (l’estratègia de l’idiota), ja es pot procedir a l’atac directe: i l’atac directe contra Catalunya s’està produint ara. Ja he dit que ens pot fer riure, però no és cap broma: van a totes, i tenen pressa per rematar la feina.

.

anaglifos

Los anaglifos consisten en una estructura de dos sustantivos, en la cual el primero de ellos se repite y el segundo es invariablemente la gallina. La tercera parte puede ser otro sustantivo o una breve frase que proporcione relieve al conjunto total.

miércoles 16 de julio de 2008


El fútbol, el fútbol, la gallina, y en Catalunya está discriminado el castellano

Los últimos días de junio han sido días de gloria nacional. Después de que Prisa ha consumado ya la resurrección de la bandera sin complejos, en un lugar de fuerte simbolismo (¿qué es la plaza de Colón de Madrid sino el homenaje a la españolidad universal, no sólo por su significado iniciático de gesta imperial, sino también por ondear en su centro una enorme bandera española que es faro y puerto de nuestros destinos?), se ha consolidado ya otra tradición futbolera que quedará para la posteridad. Prisa, como siempre, haciendo política de izquierda. Resulta curioso que en un país donde se denostan tanto los nacionalismos, el más fuerte, el uno, grande y libre tenga su epicentro en Madrid. Las banderas que ondeaban en la ínclita plaza, así como en numerosos balcones y ventanas no sólo de la ciudad sino de la amplia geografía española eran las que habían sobrado de las manifestaciones de Colón (Colón, siempre Colón), despojadas ya de la gallina que es su versión ortodoxa, donde lo más granado de la derecha había tomado la calle para reivindicar el macho y la cruz que todos llevamos dentro.
Al mismo tiempo, renace como un clamor la defensa del castellano, lengua que como es sabido está en peligro en aquellos territorios donde con gran descaro pretenden usar la suya como lengua de pleno derecho, dejando a un montón de escolares en la noche de los tiempos que se ven privados de conocer la lengua de Cervantes. ¿Podemos imaginar cuántos cansados padres, después del ejercicio laboral, tienen que enseñar en sus casas a sus hijos lo que el sistema educativo les niega? ¿Es que se puede tolerar que nuestro patrimonio común -aunque algunos hubieran querido, en esos territorios y en las Américas, que no fuera tan común- se vea amenazado por los caprichos de los nacionalistas? A ello también se han entregado los ideólogos de Prisa con fervor, a demostrar la asimetría de este país y el cabreo soberano que tienen muchos progres de salón por el uso desmedido de las lenguas nacionales. Una cosa es que ponga sortida en los autobuses y otra muy distinta que se escriba, eduque y legisle con normalidad absoluta en esas lenguas tan pintorescas.
Los que están cómodos con la bandera española son los mismos que estuvieron cómodos -o no tan incómodos- desde el 39 hasta el 75, en una palabra, los españoles sin complejos. Los españoles sin complejos son los que con su silencio y tácito compromiso sostuvieron el régimen de Franco durante casi cuarenta años, los que miraban a otro lado para asegurarse el mendrugo y cantaban Montañas nevadas en las excursiones, los que aman Catalunya y Euskadi como parte de ellos mismos y que ven con tristeza que no son correspondidos. Los más progres se compraron el disco de Jarcha en la transición y se creyeron lo de la libertad sin ira, pero son españoles ante todo, sin complejos. Hombre, se puede ser español (a veces no hay más remedio), pero algo de complejos, que equivale a decencia, habrá que tener al mirar hacia atrás en la historia. Los que así pensamos no reconocemos la bandera de los vencedores, y transmitimos de modo consciente ese mismo rechazo a nuestros hijos, lo cual escandaliza a los que les transmiten su amor por ella y por Iker Casillas. Somos los españoles con complejos.
La discusión sobre las nacionalidades históricas se parece cada vez más a las reuniones de las multinacionales, donde se pasa una y otra vez por los mismos temas, por los mismos problemas, sin encontrar nunca una solución satisfactoria. Hay que defender ya, y cuanto antes, el derecho a la autodeterminación y buscar vías definitivas para la independencia. La España plural es un mito utópico. Catalunya y Euskadi no les pertenecen ni siquiera a los bienintencionados. Al que no le guste que eduquen a sus hijos en esas culturas, que se vaya. El que no entienda catalán, que lo estudie o que haga las maletas. Aunque sea mentira, hay que empezar a apoyar la tesis que defienden los que dicen, por desconocimiento o extremo fascismo, que el castellano está discriminado en Catalunya, Euskadi o Galiza: en efecto, que así sea.

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mario

Mario dijo

Que gran vergüenza para España tener gente así, que desprecian la lengua de todos

jordigrau dijo

Y que lo digas, Mario. Yo también me avergüenzo. Me duele España.

Antonio

Antonio dijo

Rezo cada noche para que estos nazionalistas provincianos de "pa amb tomaquet i botifarra" se levanten por la mañana sin saber castellano. A ver si se enteran de una vez que el español o castellano es la lengua común de los españoles, como ocurre con la mayoría de paises de Europa que, aun siendo poseedores de otras lenguas locales defienden su lengua común. ¿Hay que poner ejemplos?.
Hay que leer las Chornicas de Ramón Muntaner, Despuig, Desclot, etc para ver que eso del nacionalismo lingüístico castellano es pura falsedad. El español se habla en Cataluña desde la Edad Media y en Vasconia desde Las Glosas Emilianenses. ¿Hay que poner ejemplos?
La gramática del castellano es de 1492 (Nebrija) que le da cohesión y claridad vocálica. Y es adoptada por los ilustrados y la población porque es la que mejor ejerce la función de lengua vehicular ¿Tuvo la culpa Franco?.
La gramática de la lengua catalana es de 1933 y la hizo un químico metido a filólogo (Pompeu Fabra) cogiendo sus diferentes variantes y sacando el "barceloní" que es el que hablamos actualmente. Me parece muy bien pero no sé lo que opinará un tortosino o uno de Lérida.
Las mejores editoriales en lengua española han estado de siempre en Barcelona. Ahora que lo ponen barato desde hace 33 años ¿por qué no se reciclan al catalán?. Porque la lengua castellana es la que les da de comer ¿Verdad señores escribidores de Cataluña?.
La cosa está fácil vayan a una librería y vean cúal es la lengua que prevalece. Dijo Camilo José Cela que el castellano no peligra porque él solito se defiende muy bien en el mundo. Y añadió un piropo diciendo que era "un legado de los dioses". Pero la cuestión no está en su defensa, evidentemente, sino en hacer cumplir la Constitución y lo que dicen distintos Organismos Internacionales: "A LOS NIÑOS DEBE ESCOLARIZARSE EN SU LENGUA MATERNA" cuestión que la Generalitat se la pasa por el arco del triunfo, haciendo caso omiso a la realidad sociolingüística de Cataluña que no es otra que más de la mitad de los catalanes tienen como lengua materna el castellano. Yo soy un ejemplo.
En Brasil se pretende que el español sea LA 2ª LENGUA DE ENSEÑANZA OBLIGATORIA y actualmente tiene una expansión superior al inglés. Los hechos son lo que son y no lo que queramos que sean.
Estos ayatolahs no se quieren enterar que a los castellanoparlantes nos entra la cultura por los pies.
Recomiendo leer a los autores citados, a Madariaga, Sánchez Albornoz, Julián Marías, Domínguez Ortiz, J. Ramón Lodares, Jon Juaristi, Mikel Azurmendi, y no sigo porque la lista es larga. Un saludo. Bcn.

jordigrau dijo

El tal Despuig (1)-antònimo de Desclot? (2)- no escribió ninguna de Les Quatre Grans Cròniques: Jaume Ir, Ramon Muntaner, Desclot y Pere el Cerimoniós. El castellano entra en la Corte Catalana -y sólo en ella- a partir del Compromís de Casp de 1412. De euskara no sé y no opino.
La Gramàtica de Fabra es de 1907. Lo de químico metido a filólogo etc es, como poco, un argumento débil, igual que lo del barceloní (el barceloní se habla en la provincia de Barcelona y es uno de los dialectos catalanes, como lo es el valenciano septentrional, el valenciano meridional o el malloquín o el alguerés). De 1932 son las llamadas "Normes de Castelló" pactadas por lingüistas de todos los territorios de habla catalana.
A la llista propuesta le faltan intelectuales como Moa, Vidal y Millán Astray.
Vamos, que te aconsejo, por si no lo has hecho todavía, estudiar Primaria. Yo te daría clase en ESO y Bachiller.

(1)

Despuig
Llinatge noble d'origen probablement rossellonès establert a Tortosa en ésser conquerida el 1148
Macià Despuig (Tortosa, segle XIV - Tortosa, segle XV)
Cavaller
Lluís Despuig (Xàtiva, Costera, ~1410 - València, 1482)
Cavaller, mestre de Montesa (~1453-82)
Guillem Despuig (?, segle XV)
Teòric musical, beneficiat de la parròquia de Sant Joan del Mercat de València; sovint és esmentat amb el cognom llatinitzat (de Podio)
Francesc Despuig (?, segle XV - ?, segle XVI)
Comanador de Montesa
Ausiàs Despuig (Xàtiva, Costera, ? - Roma, 1483)
Cardenal
Miquel Despuig (Tortosa, ? - Lleida, 1559)
Bisbe d'Elna (1542-52), d'Urgell (1553-56) i de Lleida (1556-59)
Ramon Despuig (?, segle XIV)
Arquitecte
Joan Despuig i Safortesa (Palma, Mallorca, 1776 - Palma, Mallorca, 1853)
Sacerdot
Resultats: 11 - 19 de 19
Cristòfor Despuig i Pinyol (Tortosa, 1510 - Tortosa, 1561/80)
Escriptor i humanista
Ramon Despuig i Safortesa (Palma, Mallorca, 1768 - Palma, Mallorca, 1848)
Militar i polític
Antoni Despuig i Dameto (Palma, Mallorca, 1745 - Lucca, Toscana, 1813)
Cardenal
Llorenç Despuig i Cotoner (Palma, Mallorca, 1706 - Tarragona, 1764)
Bisbe de Mallorca (1750-63) i arquebisbe de Tarragona (1763-64)
Bernat Despuig i Rocafull (Xàtiva, Costera, ? - València, 1537)
Mestre de l'orde de Montesa (1506-37) i poeta
Pere Orlandis i Despuig (Palma, Mallorca, 1864 - Salamanca, 1897)
Poeta
Francesc Xavier Dameto i Despuig (Palma, Mallorca, 1748 - Palma, Mallorca, 1828)
Militar
Joan Antoni Bacó i Despuig (Palma, Mallorca, 1591 - Palma, Mallorca, 1665)
Religiós agustí i teòleg
Ramon Despuig i Martínez de Marcilla (Palma, Mallorca, 1670 - Malta, 1741)
Gran mestre de Sant Joan a Malta des del 1736

(2). Despuig: De la montañita. Desclot: Del agujero.

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de jordigrau

Ara

Jordi Grau i Gatell (València, 1957). Fill d'exiliats catalans arribats a la capital valenciana a la postguerra. Casat, amb un fill. Professor de català d'IES a València. Bloc des de l'esquerra, l'anticlericalisme i l'ateisme, centrat en el País Valencià i en les polítiques depredadores del PPCV, en la Memòria Històrica i en l'actualitat política general espanyola, amb documentalisme sobre la política espanyola i valenciana. L'opinió, si no sempre explícita, és òbvia i es dedueix de la tria de temes i textos. Allò que escrigui en obrir el post soldrà estar en català, llengua oficial i pròpia del País Valencià i meva. Llengua en què penso i sento. I estarà en la variant catalana de Barcelona de casa meva, que és la dels meus pares i avis.

ver perfil »

Amigos

  • Ángel Martínez
  • Asociación Lorquiana de Blogs
  • Jaume d'Urgell
  • casajuntoalrio
  • santi-benitez
  • eixampop
  • raspa
  • chicot-
  • eduardosgatell
  • Óscar.
  • ppfasci
  • La Bombilla
  • jgraug
  • Gandalf El Gris
  • Eduardo Montagut Contreras
  • antoniomarinseg

Ídolos

  • tangorasta
  • Vecino de la comunidad
  • casajuntoario

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

ElPais.com Ultima Hora

Esperando Contenido Widget ...