La lengua arrojadiza
La Razón llegó tarde al concurso de cazar abajofirmantes que enfrenta a ABC y El Mundo, pero no renuncia a ordeñar la generosa vaca de la lengua presuntamente amenazada. En la parte superior de su portada de ayer, el diario del Grupo Planeta nos ponía un nudo en la garganta con este titular: “Baleares crea la policía lingüística para imponer el catalán en
los bares”. La congoja desaparecía al ir a la letra pequeña y descubrir que el feroz cuerpo represivo estará compuesto por dos entusiastas empleados que irán por los locales de hostelería animando a los parroquianos a hablar en catalán: “El Consell contará con la figura de dos dinamizadores de la Dirección General de Política Lingüística, que visitarán los establecimientos uno por uno y ofrecerán asesoramiento”.
Y, así, calcando el esquema “asusta, que algo queda”, en la página siguiente, el diario dirigido por Francisco Marhuenda clamaba: “El Gobierno vasco ‘marcará’ con un sello los comercios que usen el euskera”. Para añadirle el ingrediente dramático, el subtítulo rezaba: “Los empresarios que no cuenten con el distintivo temen ser blanco de los radicales”. El tal sello previsto es un cartelito con el mismo valor coercitivo que los que anuncian “local climatizado”, “Hay pinchos morunos los domingos” o, si vamos a la cosa idiomática, “English spoken”.
Y eso no era todo en la edición de ayer de La Razón. En la página dos, junto a la fotografía del alcalde de la localidad vizcaína de Getxo, Imanol Landa, podíamos leer este encabezado: “El empeño de los nacionalistas vascos de imponer el uso del euskera y desterrar el castellano de la vida pública no tiene límites”. Unas líneas después se aclaraba que el delito del regidor getxotarra consistía en subvencionar “a los pediatras y ginecólogos que usen la lengua vasca”, e instar “a fontaneros, carpinteros y electricistas a que fomenten su práctica en su horario laboral”. Cómico.
Si se preguntan los motivos de todo esto, tal vez les resulte ilustrativa la siguiente frase de la periodista Isabel San Sebastián, en El Mundo de ayer: “La lengua es el caballo de Troya que emplean ellos [los nacionalistas] para hacerse con todos los resortes del poder en sus territorios y moldear las conciencias jóvenes de acuerdo con sus intereses”. Dice el refrán –castellanísimo, por cierto– que piensa el ladrón…
Cope sube bajando
Dejemos la clase de lenguas por hoy y vayamos a la de matemáticas, porque ayer fue día de números. El discutible Estudio General de Medios publicó sus notas del último trimestre y, entre otros datos, reveló que Cope había caído un puesto en el ranking y ahora es la tercera emisora, tras la cadena Ser y Onda Cero. El Mundo, aliado de papel de la radio episcopal, daba la noticia de una forma peculiar: “Onda Cero es la segunda emisora más escuchada y la Ser pierde oyentes”. En el mismo periódico, un anuncio a toda página presumía en nombre de Cope: “Gracias a 2.114.000 oyentes diarios seguimos siendo
la segunda cadena de radio”.
La realidad tiene mil caras y algunos sólo una, pero de alabastro.
Ellos no han dado su consentimiento, pero cinco de los más importantes deportistas de nuestro país se han convertido en apoyo y reclamo del Manifiesto por la Lengua Común. Es el caso de Pau Gasol, Rafael Nadal, Iker Casillas, Fernando Alonso y Alberto Contador, que forman parte de la campaña de apoyo al texto que han lanzado las Nuevas Generaciones (NNGG) del PP de Madrid.
El presidente de la formación, Pablo Casado, ha confirmado a Público que ninguno de los deportistas han sido consultados antes de ser incluidos en la página web: "No los incluiremos a la hora de imprimir el tríptico porque no queremos que la inclusión de sus fotografías sea más noticia que el propio objetivo de la campaña".
Deportes y labios con 'chupa-chups'
Él mismo ha sido el encargado de presentar esta mañana la iniciativa. Casado ha denunciado el "apartheid lingüístico" que a su juicio sufren los castellanos parlantes en el País Vasco, Cataluña y Galicia.
Cuatro carteles ilustran la campaña con la que los jóvenes populares pretenden captar adhesiones al Manifiesto por la Lengua Común, uno de ellos el que muestra la imagen de los citados deportitas, campeones en sus respectivas disciplinas, en actitud exitosa y representativa de España.
Otro de los carteles se centra en la boca de una joven que lame un chupa-chups con los colores de la bandera española junto al lema "disfruta con tu lengua".
La lengua de un niño pintada de rojo y amarillo, junto al lema "todos usamos la misma lengua", y el famoso logotipo de los Rolling Stones diciendo "el español está en boca de todos" son otros de los reclamos de la campaña.
Situación "dramática"
Pablo Casado ha sostenido que para "los jóvenes es especialmente dramático no poder estudiar ni acceder a oposiciones en igualdad de condiciones en todos los territorios de nuestro país", y ha reclamado el "fin del intervencionismo que encabeza el Gobierno de Rodríguez Zapatero en todos los ámbitos de la vida personal de los ciudadanos, sobre todo en el ámbito de la lengua".
"No queremos un gobierno paternalista que nos diga en qué lengua tenemos que comunicarnos. Simplemente pedimos libertad a la hora de elegir", ha argumentado el joven político.
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La Real Academia Española (RAE) expresó su “extrañeza” ante las noticias difundidas en los últimos días que daban a entender que la institución estaba mayoritariamente a favor del manifiesto por la lengua común. Algunos medios de comunicación sugirieron que la RAE apoyaba el documento después de que 42 académicos lo firmaron a título personal.
Tras una reunión de dos horas y media en la que la Junta de Gobierno debatió esta cuestión, la RAE emitió una nota para desmarcarse del politizado texto. El comunicado emitido ayer dice lo siguiente: “La Real Academia Española es una institución tricentenaria que ha trabajado y trabaja incansablemente por la unidad del español, su conocimiento, su uso correcto y su difusión. Manifiesta, por consiguiente, su extrañeza ante el hecho de que se pueda cuestionar esta labor o confundir sus funciones estatutarias”.
Fuentes de la institución destacaron que al igual que hay académicos a favor del manifiesto, también los hay en contra, pero que la Real Academia, como tal, no se pronunciará a favor ni encontra pese a los intentos de algunos medios de situarles del lado de la iniciativa. De esta forma respondían al diario Abc, que en su edición de ayer afirmaba que “la mayoría de los académicos de la RAE apoyan ya el manifiesto” y citaba a Carmen Iglesias, Miguel Delibes, Arturo Pérez-Reverte, Ana María Matute, Manuel Seco, Luis Goytisolo o Luis Ángel Rojo entre los que comparten “parte o todo el contenido” .
“No hay ningún problema”
Víctor García de la Concha, director de la RAE, ha expresado su convencimiento de que en España “no hay ningún problema de lenguas”. En este sentido, el académico recordó que la institución que dirige siempre ha defendido el bilingüismo y que en los años 20, durante la dictadura de Primo de Rivera, el catalán “padeció dificultades” y la RAE, entonces en manos de Ramón Menéndez Pidal, “salió en defensa de la lengua catalana”.
El manifiesto por la lengua común, al que han dado una amplia difusión los medios de comunicación más conservadores, considera que hay “crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles”.
Rotulación en castellano
El texto defiende todas las lenguas oficiales, pero hace hincapié en la reivindicación del derecho de todos a ser educados y a ser atendidos por cualquier institución o negocio en castellano. Además, reclama que la rotulación de los edificios oficiales y de las vías públicas estén en castellano, o que al menos sean bilingües.
Después de que durante varias semanas El Mundo intentara sumar apoyos al manifiesto –promovido por el escritor Mario Vargas Llosa, el filósofo Fernando Savater o el político Albert Boadella entre otros– algunos intelectuales como Antonio Gamoneda se han desvinculado de la iniciativa considerar que está politizada y que su firma puede ser utilizada con determinados fines.
Diferentes posturas de los intelectuales ante el Manifiesto por la Lengua
N. T.
Pedro J. ha llevado su cruzada por la Lengua Común hasta las páginas de El Cultural, suplemento semanal de su periódico dedicado a las artes y a las letras. Ocho páginas en las que cincuenta creadores españoles se pronuncian sobre el tema, en un exhaustivo debate cuya finalidad no acabamos de entender. Quizás, además de darle tanto bombo y páginas al asunto, los editores debían prestar atención a las palabras citadas, muchas de las cuales señalan que la cuestión “es un debate estéril que no está en la calle. A mi entender, el ciudadano de a pie está preocupado por la crisis económica y los problemas sociales”, como bien ha señalado Calixto Bieito, director teatral.
Y a pesar de que el reportaje advierte de que pretende limpiar “de adherencias políticas partidistas”, el susodicho manifiesto, al que se refieren como “en defensa del bilingüismo”, dada la intensa campaña de El Mundo, que ya lleva diez días con el tema, el anuncio resulta tan increíble como exhaustiva la atención dedicada. Este trasfondo político de la cuestión no pasa desapercibido para los consultados, que advierten el hecho de que “desgraciadamente los políticos de este país son especialistas en alejarse de la realidad o lo que es peor, en enmascararla”, según Bieito.
Elminación de otras lenguas
Escritores como Suso de Toro, poetas como Joan Margarit, e historiadores como Julián Casanova encabezan las críticas al texto, con mayor o menor mesura. El más contundente es De Toro, quien acusa al nacionalismo centrista de pretender “eliminar otras lenguas”. “Ya va siendo hora de que los medios de comunicación ofrezcan el contrapunto de los hablantes de gallego, catalán o euskara. También son personas y tienen cosas que contar. Personalmente, vivo entre lenguas y son todas mías, pero entiende que ese nacionalismo pretende eliminar mi lengua gallega”, se queja. “Nuestras cuatro lenguas reconocidas en la Constitución son patrimonio de todos, no sólo de quien las conoce”, apunta.
Defender las “lenguas pobres”
Margarit, por su parte, aboga por la defensa de las “lenguas pobres”, preguntándose “¿por qué a la pobreza en otros ámbitos se la trata con un respeto que a veces roza la ñoñería y, en cambio, en el ámbito del uso de las lenguas la prepotencia (…) ni siquiera se disimula?”.
¿Inglés sí, lenguas cooficiales no?
Casanova se desmarca de la “preocupación por ‘la situación institucional de la lengua castellana’”, remarcando que le parece curioso “que mucha gente se gaste tanto dinero en que sus hijos aprendan inglés (que no aprenden mucho, no obstante), que estemos tan colonizados con anglicismos y barbarismos de todo tipo, pero que, al final, el problema sea el catalán, el gallego o el euskera”.
Por el “español”
Las voces favorables al manifiesto plantean la cuestión como una defensa del castellano, al que algunos denominan español –el caso del filólogo Ricardo Senabre, que dice no hablar castellano, porque no es castellano…-, frente a los nacionalistas. Muchos de sus argumentos parecen “alarmistas”, como se ha referido al documento Gregorio Peces-Barba, histórico constitucionalista. Es el caso del escritor José María Merino, quien denuncia que España tiene una actitud “fratricida” hacia la lengua madre.
Adiestramiento de separatistas
Asimismo, su compañero de oficio, Fernando Aramburu, denuncia los “programas educativos destinados a romper lazos con la nación común, con sus señas y símbolos” para “adiestrar al futuro ciudadano en la doctrina separatista”. Algo a lo que quienes discrepan denominan “el privilegio de ser bilingüe”.
No lo conoce, pero le parece bien
Por su parte, cineastas como Fernando Colomo admiten desconocer “la letra exacta del manifiesto”, pero les “parece bien que se defienda el castellano cuando se cometen abusos”. El historiador Fernando García Cortázar va más lejos, y acusa a la “difusión del vascuence, del gallego o del catalán” de propiciar “verdaderos despropósitos y agresiones a la libertad de los ciudadanos, quemándose dinero de todos y las energías de muchos”. Está claro que, para García, la campaña bestial a favor del tesxto no cuenta como gasto económico/energético.
Causas más importantes
Y como lo bueno, si breve, dos veces bueno, nos quedamos con la capacidad de síntesis del filósofo Javier Sádaba, que en seis líneas ha resumido su postura, con la que muchos, en mayor o menor medida, nos sentimos identificados: “El manifiesto me parece absurdo. Creo que precisamente las lenguas que están en peligro son las periféricas, las llamadas cooficiales y que, sin embargo, el castellano ya está lo suficientemente estimulado. Y creo además que hay otras causas mucho más importantes que merecen nuestra atención”.


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imerburu dijo
Muy bueno, resulta curioso como el PP ha tachado las declaraciones de Zapatero felicitando a sa selección española por la eurocopa de acaparadoras, y a la vez hace esta vergonzosa campaña, acaparándose para ellos los triunfos de todos los deportistas españoles y vinculándolos a su manifiesto nacionalista dando por hecho que están a favor, Casillas y Alonso puede que sí lo estén, pero dudo mucho que sí lo estén Nadal y Gasol, cuando este manigiesto está para exterminar su propia lengua. Vergonzoso.
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