El PSOE hi ha votat a favor! La directiva ‘de la vergonya’ divideix els partits europeus. 18/06/2008.
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Castellano:
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Hasta finales de la Segunda guerra mundial, Europa fue un continente de emigrantes. Decenas de millones de Europeos partieron a las Américas para colonizar, escapar de las hambrunas, las crisis financieras, las guerras o de los totalitarismos europeos y de la persecución a minorías étnicas. Hoy, estoy siguiendo con preocupación el proceso de la llamada 'directiva retorno'. El texto, validado el pasado 5 de junio por los ministros del Interior de los 27 países de la Unión Europea, tiene que ser votado el 18 de junio en el Parlamento Europeo. Siento que endurece de manera drástica las condiciones de detención y expulsión a los migrantes indocumentados, cualquiera sea su tiempo de permanencia en los países europeos, su situación laboral, sus lazos familiares, su voluntad y sus logros de integración.
A los países de América Latina y Norteamérica llegaron los europeos, masivamente, sin visas ni condiciones impuestas por las autoridades. Fueron siempre bienvenidos, Y. lo siguen siendo, en nuestros países del continente americano, que absorbieron entonces la miseria económica europea y sus crisis políticas. Vinieron a nuestro continente a explotar riquezas y a transferirlas s Europa, con un altísimo costo para las poblaciones originales de América. Como en el caso de nuestro Cerro Rico de Potosí y sus fabulosas minas de plata que permitieron dar masa monetaria al continente europeo desde el siglo XVI hasta el XIX. Las personas, los bienes y los derechos de los migrantes europeos siempre fueron respetados.
Hoy, la Unión Europea es el principal destino de los migrantes del mundo lo cual es consecuencia de su positiva imagen de espacio de prosperidad y de libertades públicas. La inmensa mayoría de los migrantes viene a la UE para contribuir a esta prosperidad, no para aprovecharse de ella. Ocupan los empleos de obras públicas, construcción, en los servicios a la persona y hospitales, que no pueden o no quieren ocupar los europeos. Contribuyen al dinamismo demográfico del continente europeo, a mantener la relación entre activos e inactivos que vuelve posible sus generosos sistemas de seguridad social y dinamizan el mercado interno y la cohesión social. Los migrantes ofrecen una solución a los problemas demográficos y financieros de la UE.
Para nosotros, nuestros migrantes representan la ayuda al desarrollo que los Europeos no nos dan - ya que pocos países alcanzan realmente el mínimo objetivo del 0,7% de su PIB en la ayuda al desarrollo. América Latina recibió, en 2006, 68.000 millones de dólares de remesas, o sea más que el total de las inversiones extranjeras en nuestros países. A nivel mundial alcanzan 300.000 millones de dólares, que superan a los 104.000 millones otorgados por concepto de ayuda al desarrollo. Mi propio país, Bolivia, recibió mas del 10% del PIB en remesas (1.100 millones de dólares) o un tercio de nuestras exportaciones anuales de gas natural.
Es decir que los flujos de migración son benéficos tanto para los Europeos y de manera marginal para nosotros del Tercer Mundo ya que también perdemos a contingentes que suman millones de nuestra mano de obra calificada, en la que de una manera u otra nuestros Estados, aunque pobres, han invertido recursos humanos y financieros.
Lamentablemente, el proyecto de 'directiva retorno' complica terriblemente esta realidad. Si concebimos que cada Estado o grupo de Estados puede definir sus políticas migratorias en toda soberanía, no podemos aceptar que los derechos fundamentales de las personas sean denegados a nuestros compatriotas y hermanos latinoamericanos. La 'directiva retorno' prevé la posibilidad de un encarcelamiento de los migrantes indocumentados hasta 18 meses antes de su expulsión -o 'alejamiento', según el término de la directiva. ¡18 meses! ¡Sin juicio ni justicia! Tal como esta hoy el proyecto de texto de la directiva viola claramente los artículos 2, 3, 5, 6, 7, 8 y 9 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. En particular el artículo 13 de la Declaración reza:
'1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país'.
Y, lo peor de todo, existe la posibilidad de encarcelar a madres de familia y menores de edad, sin tomar en cuenta su situación familiar o escolar, en estos centros de internamientos donde sabemos ocurren depresiones, huelgas de hambre, suicidios. ¿Cómo podemos aceptar sin reaccionar que sean concentrados en campos compatriotas y hermanos latinoamericanos indocumentados, de los cuales la inmensa mayoría lleva años trabajando e integrándose? ¿De qué lado esta hoy el deber de ingerencia humanitaria? ¿Dónde está la 'libertad de circular', la protección contra encarcelamientos arbitrarios?
Paralelamente, la Unión Europea trata de convencer a la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) de firmar un 'Acuerdo de Asociación' que incluye en su tercer pilar un Tratado de Libre Comercio, de misma naturaleza y contenido que los que imponen los Estados Unidos. Estamos bajo intensa presión de la Comisión Europea para aceptar condiciones de profunda liberalización para el comercio, los servicios financieros, propiedad intelectual o nuestros servicios públicos. Además a título de la protección jurídica se nos presiona por el proceso de nacionalización del agua, el gas y telecomunicaciones realizados en el Día Mundial de los Trabajadores. Pregunto, en ese caso ¿dónde está la 'seguridad jurídica' para nuestras mujeres, adolescentes, niños y trabajadores que buscan mejores horizontes en Europa?
Promover la libertad de circulación de mercancías y finanzas, mientras en frente vemos encarcelamiento sin juicio para nuestros hermanos que trataron de circular libremente. Eso es negar los fundamentos de la libertad y de los derechos democráticos.
Bajo estas condiciones, de aprobarse esta 'directiva retorno', estaríamos en la imposibilidad ética de profundizar las negociaciones con la Unión Europea, y nos reservamos del derecho de normar con los ciudadanos europeos las mismas obligaciones de visa que nos imponen a los Bolivianos desde el primero de abril de 2007, según el principio diplomático de reciprocidad. No lo hemos ejercido hasta ahora, justamente por esperar buenas señales de la UE.
El mundo, sus continentes, sus océanos y sus polos conocen importantes dificultades globales: el calentamiento global, la contaminación, la desaparición lenta pero segura de recursos energéticos y biodiversidad mientras aumenta el hambre y la pobreza en todos los países, fragilizando nuestras sociedades. Hacer de los migrantes, que sean documentados o no, los chivos expiatorios de estos problemas globales, no es ninguna solución. No corresponde a ninguna realidad. Los problemas de cohesión social que sufre Europa no son culpa de los migrantes, sino el resultado del modelo de desarrollo impuesto por el Norte, que destruye el planeta y desmiembra las sociedades de los hombres.
A nombre del pueblo de Bolivia, de todos mis hermanos del continente regiones del mundo como el Maghreb, Asia y los países de Africa, hago un llamado a la conciencia de los líderes y diputados europeos, de los pueblos, ciudadanos y activistas de Europa, para que no se apruebe e1 texto de la 'directiva retorno'.
Tal cual la conocemos hoy, es una directiva de la vergüenza. Llamo también a la Unión Europea a elaborar, en los próximos meses, una política migratoria respetuosa de los derechos humanos, que permita mantener este dinamismo provechoso para ambos continentes y que repare de una vez por todas la tremenda deuda histórica, económica y ecológica que tienen los países de Europa con gran parte del Tercer Mundo, que cierre de una vez las venas todavía abiertas de América Latina. No pueden fallar hoy en sus 'políticas de integración' como han fracasado con su supuesta 'misión civilizatoria' del tiempo de las colonias.
Reciban todos ustedes, autoridades, europarlamentarios, compañeras y compañeros saludos fraternales desde Bolivia. Y en particular nuestra solidaridad a todos los 'clandestinos'.
Evo Morales Ayma
Presidente de la República de Bolivia.
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Català. Traducció d'En Jordi Grau i Gatell:
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Fins a finals de la Segona guerra mundial, Europa va ser un continent d'emigrants. Desenes de milions d'Europeus van partir a les Amèriques per colonitzar-les, escapar de les fams canines, les crisis financeres, les guerres o dels totalitarismes europeus i de la persecució a minories ètniques. Avui, estic seguint amb preocupació el procés de l’anomenada 'directiva retorn'. El text, validat el passat 5 de juny pels ministres de l'Interior dels 27 països de la Unió Europea, ha de ser votat el 18 de juny en el Parlament Europeu. El text endureix de manera dràstica les condicions de detenció i expulsió als migrants indocumentats, qualsevol que sigui el seu temps de permanència als països europeus, la seva situació laboral, els seus llaços familiars, la seva voluntat i els seus èxits d'integració.
Als països d'Amèrica Llatina i Amèrica del Nord van arribar els europeus, massivament, sense visats ni condicions imposades per les autoritats. Van ser sempre benvinguts. I ho continuen sent, en els nostres països del continent americà, que van absorbir llavors la misèria econòmica europea i les seves crisis polítiques. Van venir al nostre continent a explotar riqueses i a transferir-les a Europa, amb un altíssim cost per a les poblacions originals d'Amèrica. Com en el cas del nostre Cerro Rico de Potosí i les seves fabuloses mines de plata que van permetre donar massa monetària al continent europeu des del segle XVI fins al XIX. Les persones, els béns i els drets dels migrants europeus sempre van ser respectats.
Avui, la Unió Europea és la principal destinació dels migrants del món la qual cosa és conseqüència de la seva positiva imatge d'espai de prosperitat i de llibertats públiques. La immensa majoria dels migrants ve a la UE per contribuir a aquesta prosperitat, no per aprofitar-se’n. Ocupen els treballs d'obres públiques, construcció, en els serveis a la persona i hospitals, que no poden o no volen ocupar els europeus. Contribueixen al dinamisme demogràfic del continent europeu, a mantenir la relació entre actius i inactius que torna possible els seus generosos sistemes de seguretat social i dinamitzen el mercat intern i la cohesió social. Els migrants ofereixen una solució als problemes demogràfics i financers de la UE.
Per a nosaltres, els nostres migrants representen l'ajuda al desenvolupament que els Europeus no ens donen - ja que pocs països arriben realment el mínim objectiu del 0,7% del seu PIB en l'ajuda al desenrotllament. Amèrica Llatina va rebre, en 2006, 68.000 milions de dòlars de remeses, o sigui més que el total de les inversions estrangeres en els nostres països. A l’àmbit mundial aconsegueixen 300.000 milions de dòlars, que superen als 104.000 milions atorgats per concepte d'ajuda al desenvolupament. El meu mateix país, Bolívia, va rebre mes del 10% del PIB en remeses (1.100 milions de dòlars) o un terç de les nostres exportacions anuals de gas natural.
És a dir que els fluxos de migració són benèfics tant per als Europeus i de manera marginal per a nosaltres, el Tercer món, ja que també perdem a contingents que sumen milions de la nostra mà d'obra qualificada, en la qual d'una manera o una altra els nostres Estats, encara que pobres, han invertit recursos humans i financers.
Lamentablement, el projecte de 'directiva retorn' complica terriblement esta realitat. Si concebem que cada Estat o grup d'Estats pot definir les seves polítiques migratòries amb tota sobirania, no podem acceptar que els drets fonamentals de les persones siguin denegats als nostres compatriotes i germans llatinoamericans. La 'directiva retorn' preveu la possibilitat d'un empresonament dels migrants indocumentats fins a 18 mesos abans de la seva expulsió -o 'allunyament', segons el terme de la directiva. 18 mesos! Sense judici ni justícia! Tal com esta avui el projecte de text de la directiva viola clarament els articles 2, 3, 5, 6, 7, 8 i 9 de la Declaració Universal dels Drets Humans de 1948. En particular l'article 13 de la Declaració diu:
'1. Tota persona té dret a circular lliurement i a triar la seva residència en el territori d'un Estat.
2. Tota persona té dret a sortir de qualsevol país, fins i tot del propi, i a tornar al seu país'.
I, el pitjor de tot, hi ha la possibilitat d'empresonar mares de família i menors d'edat, sense tenir en compte la seva situació familiar o escolar en aquests centres d'internament, on sabem ocorren depressions, vagues de fam, suïcidis. Com podem acceptar sense reaccionar que siguin concentrats en camps compatriotes i germans llatinoamericans indocumentats, dels quals la immensa majoria porta anys treballant i integrant-se? De quin costat hi ha avui hui el deure d'ingerència humanitària? On hi ha la 'llibertat de circular', la protecció contra empresonaments arbitraris?
Paral·lelament, la Unió Europea tracta de convèncer la Comunitat Andina de nacions (Bolívia, Colòmbia, Equador i Perú) de firmar un 'Acord d'Associació' que inclou en el seu tercer pilar un Tractat de Lliure Comerç, de mateixa naturalesa i contingut que els que imposen els Estats Units. Estem sota una intensa pressió de la Comissió Europea perquè acceptem condicions de profunda liberalització per al comerç, els serveis financers, propietat intel·lectual o els nostres serveis públics. A més en nom de la protecció jurídica se'ns pressiona pel procés de nacionalització de l'aigua, el gas i telecomunicacions realitzats en el Dia Mundial dels Treballadors. Pregunto, en aqueix cas on hi ha la 'seguretat jurídica' per a les nostres dones, adolescents, nens i treballadors que busquen millors horitzons a Europa?
Promoure la llibertat de circulació de mercaderies i finances, mentre davant veiem empresonament sense judici per als nostres germans que van tractar de circular lliurement. Això és negar els fonaments de la llibertat i dels drets democràtics.
Sota aquestes condicions, si s’aprova aquesta 'directiva retorn', estaríem en la impossibilitat ètica d'aprofundir les negociacions amb la Unió Europea, i ens reservem del dret de dur a terme amb els ciutadans europeus les mateixes obligacions de visa que ens imposen als Bolivians des del primer d'abril del 2007, segons el principi diplomàtic de reciprocitat. No l’hem exercit fins ara, justament perquè esperàvem bons senyals de la UE.
El món, els seus continents, els seus oceans i els seus pols coneixen importants dificultats globals: l’escalfament global, la contaminació, la desaparició lenta però segura de recursos energètics i biodiversitat mentre augmenta la fam i la pobresa en tots els països, tot afeblint les nostres societats. Fer dels migrants, que siguin documentats o no, els bocs expiatoris d'aquests problemes globals, no és cap solució. No correspon a cap realitat. Els problemes de cohesió social que pateix Europa no són culpa dels migrants, sinó el resultat del model de desenrotllament imposat pel Nord, que destrueix el planeta i desmembra les societats dels homes.
En nom del poble de Bolívia, de tots els meus germans del continent regions del món com el Magrib, Àsia i els països d'Àfrica, faig una crida a la consciència dels líders i diputats europeus, dels pobles, ciutadans i activistes d'Europa, perquè no s'aprovi e1 text de la 'directiva retorn'.
Tal com la coneixem avui, és una directiva de la vergonya. Crido també la Unió Europea a elaborar, en els pròxims mesos, una política migratòria respectuosa amb els drets humans, que permeti mantenir aquest dinamisme profitós per a tots dos continents i que repari per sempre el tremend deute històric, econòmic i ecològic que tenen els països d'Europa amb gran part del Tercer món, que tanqui d'una vegada les venes encara obertes d'Amèrica Llatina. No poden fallar avui en les seves 'polítiques d'integració' com han fracassat amb la seva suposada 'missió civilitzadora' del temps de les colònies.
Rebin tots vostès, autoritats, europarlamentaris, companyes i companys salutacions fraternals des de Bolívia. I en particular la nostra solidaritat a tots els 'clandestins'.
Evo Morales Ayma
President de la República de Bolívia.
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Esta carta del Presidente Evo Morales está siendo traducida a diversas lenguas por los traductores de Tlaxcala. Se ruega difundir.
Italiano (Manuela Vittorelli): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=5315&lg=it
Inglés (Machetera): http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=5316&lg=en