14 Sep 2012

CÁRCELES DE BURGOS.

Escrito por: jordigraug el 14 Sep 2012 - URL Permanente

http://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2012/09/12/carceles-de-burgos/

Lugares del horror para Las Merindades XXI

Cárcel de Santa Agueda (Burgos)

En el sistema represivo del franquismo las cárceles y los campos de concentración tuvieron un lugar primordial: eran el eje de la represión para aterrorizar a toda la sociedad. El régimen penitenciario franquista buscaba la degradación total del ser humano, el sometimiento y el castigo de los vencidos, así que fueron instrumentos de humillación, sufrimiento y muerte. Hacinamiento, hambre, y enfermedades. La dirección de este sistema represivo está en manos de los militares.

Las cárceles se llenaron a rebosar ya desde las primeras semanas de la Guerra por las detenciones masivas de los hombres y mujeres de izquierdas. Además la rápida caída del frente Norte creó una situación dramática. Para hacer frente a la avalancha de presos se crea una red de campos de concentración. Los campos de concentración en la provincia de Burgos fueron San Pedro de Cardeña, Miranda de Ebro, Lerma, Aranda de Duero y Valdenoceda sin contar con la Prisión Central y Santa Águeda.

En la antesala de la cárcel estaba la declaración en comisaría o centro de detención, un momento de palizas, interrogatorios violentos, violaciones y violencia sexual… El tiempo entre la detención y el ingreso en prisión eran momentos de violencia impune, (aunque toda la violencia del poder fue impune durante todo el franquismo) tiempo que fue aprovechado por una caterva muy numerosa de sádicos. En demasiadas ocasiones los detenidos en las comisarías y los presos en las cárceles franquistas siempre fueron muy torpes… se tropezaban. El ingresoposterior en prisión era siempre en un lamentable estado físico y psicológico a consecuencias de las torturas.

EL DESASTRE HUMANITARIO: LA VIDA EN LAS PRISIONES FRANQUISTAS

En 1950 se escribía sobre el régimen penitenciario español “No se encontrará un régimen tan justo, católico y humano “En un parte oficial del NODO de 1939 sobre la situación de los prisioneros republicanos se escucha “Y he aquí que la España de Franco les ofrece a estos hombres la revalidación, la dignidad que tenían perdida: si volaron un puente, ahora lo reconstruyen; si derribaron una casa, la levantan ahora. Sus días deprisioneros están consagrados al aprendizaje de unas labores que les convierten en seresútiles redimiéndoles de su existencia de parias, y los despojos humanos deberán a España su regeneración. De las masas proletarias hicimos orden y concierto, desvanecemos elrencor y como un tullido que desentumece su mano cerrada, estos hombres abrieron elpuño y la hermandad de la mano abierta y el brazo extendido los recibió con lagenerosidad que el imperio español de otro tiempo tuvo siempre con el vencido. Esta es nuestra justicia.”

En principio había dos categorías de encarcelados: Por un lado los detenidos gubernativos, dependían del gobernador, no se les acusaba de nada, sin orden de arresto. Y por otro los detenidos preventivos, acusados de cualquier actividad del artículo sexto del bando de guerra. Diligencias previas

Los vencidos eran sometidos a un simulacro de proceso y condenados a pena capital o años de reclusión, pero no era suficiente. La humillación, la violencia, las vejaciones y el dolor se impartieron como venganza y para provocar la parálisis social. La cárcel fue un laboratorio de terror; la vida en las prisiones franquistas no era fácil: hambre, sed, hacinamiento, suciedad, enfermedades, corrupción, humillación, esclavitud y castigo. A las ya de por sí duras condiciones de vida, hay que añadir la angustia provocada por los fusilamientos de compañeros.

Las prisiones, durante la guerra y después, fueron un modo de exterminio de los republicanos:

1) El Hacinamiento y las masificaciones fueron causa de enfermedades y epidemias.Las cárceles repletas, los patios eran celdas también, no había sitio ni para salir de las celdas.

2) Alimentación: Se les intentó doblegar con el hambre, en un tiempo de escasez en el exterior. La penuria alimenticia era grande (los familiares mandaban comida) Las posguerra agravó las condiciones alimentarias (racionamiento fuera, dentro…) El Hambre, los presos fueron de los sectores desafortunados en esta época de escasez. Solo estaban mejor alimentados los de los batallones de trabajadores. La ración de comida no llegaba al 60% del gato físico diario. La consecuencia de la sistemática malnutrición era el edema (Edema es la acumulación patológica de líquido en el espacio intercelular), un trastorno físico que en último lleva a la muerte y que avanza desde las piernas y se refleja en la cara con los ojos hundidos y fuera de las órbitas. Se acompaña de poliuria, adelgazamiento, debilidad general, bradicardia, anemia globular, elevación considerable de la hidremia y descenso de la tasa de los prótidos sanguíneos. Esta afección apareció en forma masiva en los campos de prisioneros

3) La disciplina, el quebrantamiento de la austera disciplina suponía el aislamiento en semanas

4) Sanidad: avalancha de presos, provocó problemas de higiene y contagio por el hiper-hacinamiento, ambiente irrespirable, poca ventilación. Escasez de camas, a veces faltaba espacio en el suelo. Las celdas en cuanto a higiene eran como pocilgas (comida, agua, cacas, orines…) oscuras, humedad. La salud de los presos no era una prioridad. A raíz de las condiciones muerte (Miguel Hernández) o problemas crónicos. Además… sarna, tiña, piojos. En esas duras condiciones a las que debemos añadir las palizas cotidianas, muchos perdieron la razón. Las enfermedades y la especial morbilidad. Las enfermedades causaron graves estragos en las prisiones. La avitaminosis y la tuberculosis hacen mella en este colectivo pobre de densas y expuesto a los contagios. Los piojos y las diarreas llegaron a ser generales. Apareció el escorbuto. Se produce una tortura sistemática, salvaje, vengativa. Todo ello unido al frío y a la falta general de una mínima higiene.

5) Ociosidad forzosa, no había nada que hacer para matar la conciencia.

6) Aculturación política y religiosa. Se trataba de actuar en contra de las convicciones propias. Adoctrinamiento político y religioso (cantar, vocear…) El amedrentamiento era continuo y constante. Oficios religiosos obligatorios. El clero (/los capellanes) fueron cómplices de la represión penitenciaria.

7) Sacas. Visitas de los falangistas dedicados a pisotear, dar palizas y asesinar. A las mujeres coacción y abusos sexuales.

Algunas prisiones sirven para las reclasificaciones ellos se acogen al ejército cautivo y sirven de filtro para depurar responsabilidades y clasificar a los detenidos. Clasificaron a los prisioneros con 4 criterios diferentes que de manera resumida presentamos; A /Dudosos: sin responsabilidades y no hostiles. B/Desafectos. Voluntarios republicanos. C/ Mandos y dirigentes D/ Criminales.

Los padecimientos de los supervivientes a la guerra no finalizaron con ésta. Acabada la guerra, más de 250.000 personas estaban en prisiones o en campos de trabajo forzado. Decenas de miles de españoles exiliados se concentraron en campos de internamiento en el sur de Francia, más tarde se dispersaron por países europeos, por el norte de África y sobre todo en Latinoamérica. Muchos, fueron enviados a prisión o a los batallones de trabajadores. Una parte de las familias con algún miembro encarcelado o en batallones de trabajadores tuvieron que sufrir además la dispersión a que fueron sometidos, muchos de los cuales cumplieron condena en cárceles a cientos de kilómetros de su localidad.

Mientras se depuraba a los vencidos el acceso al empleo era para los héroes: mutilados, cautivos y excombatientes y los familiares de los mártires. Una de las instituciones con mayor crecimiento de empleo fue el Servicio nacional de Prisiones. Los “héroes” fueron los nuevos guardianes, una medida no inocente que acrecentaba la represión. En la cárcel era la ley del más fuerte (torturas, palizas, humillaciones) accidentes, malos tratos, “suicidios” La impunidad de los guardianes era total. Se favorecía y se canalizaba la violencia. Y se les daba respaldo social e institucional para el empleo de la violencia, así los presos se convirtieron en victimas por triplicado.

  1. La justicia era una simulación
  2. Las prisiones eran un horror
  3. Los guardianes eran los que más odio y rencor tenían. Sentimiento de venganza

Quizás el único aspecto positivo que amortiguaba esas duras condiciones de vida, fuera lasolidaridad entre los reclusos y el apoyo de las redes familiares y de amigos a las personas represaliadas.

La represión durante y tras la Guerra Civil tuvo muchos campos de concentración y los penales, algunos ya los hemos visto:

  • Las cárceles: Tanto el penal provincial (calle Santa Águeda) como el central. Llegaron a albergar hasta 5.232 personas. En la entrada PRISION CENTRAL DE BURGOS hablamos de esta. De la cárcel provincial la calle de Santa Águeda, en la fotografía, decir que se puso en funcionamiento en 1853, situándose en el caserón de la antigua alhóndiga construida en 1511. Tenía dos secciones una masculina y otra femenina. Fue cerrada definitivamente en 1971. Igual que otras rebosaron en los comienzos del conflicto, Ruiz Zaplana habla de los 1000 presos. Hoy en día el Centro Cultural Francisco Salinas – Teatro Clunia, en su misma fachada se encuentra emplazada una estatua que recuerda su antigua función carcelera.
  • Cardeña: desde 1936 para presos del frente norte y brigadistas internacionales. Funcionó hasta 1939.CAMPO DE CONCENTRACIÓN SAN PEDRO DE CARDEÑA
  • Miranda: Entre 1937 y 1947. Diseñado a la manera nazi, superó los 1.500 prisioneros, y el último en cerrar. CAMPO
  • Aranda: Funcionó entre 1937 y 1939. Llegó a tener más 3.500 prisioneros. CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE ARANDA DE DUERO
  • Lerma: Entre el 37 y el 39 a presos no aptos para el trabajo. No superó el millar. CAMPO
  • Valdenoceda: Entre el 38 y los 40, más de 1.500 hombres. PENAL
  • ¿CUÁLES FUERON LOS CENTROS DE DETENCIÓN EN LAS MERINDADES?
  • De otros tenemos menos referencias como son la plaza de Toros, diversos edificios en Sedano, Pedrosa, Hontorias…

Nos gustaría ir construyendo el listado de ciudadanos de las Merindades que fueron presos. Escribe a merinmemo@gmail.com

INFORMACIÓN

Una de las fuentes ha sido el libro La Política del miedo. El papel de la represión en el franquismo. Santiago Vega. Editorial Crítica Barcelona 2011. Un interesante, ameno y duro repaso al sistema represivo franquista.

La Fundación 27 de Marzo ha editado “Cárceles y campos de concentración en Castilla y León”. Carlos de la Sierra es el autor del capítulo dedicado a la provincia de Burgos, donde hubo cinco campos y dos prisiones

Geografía del terror – Diario de Burgos

Cuando solo queda la dignidad

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