19
May 2010

Adiós a la última librería en español de Manhattan

Escrito por: joseangelgonzalo el 19 May 2010 - URL Permanente

En 2007 cerraron en Nueva York las dos principales librerías dedicadas a la venta de libros en español, Macondo y Lectorum. Fueron ríos de tinta los que corrieron afirmando que desaparecía con ellas una parte fundamental de nuestra cultura y denunciaban la imposibilidad de acceder a las obras escritas en el idioma de Cervantes.

Sin embargo, todas aquellas crónicas obviaban que aún resistía en Manhattan, de forma heroica, otra librería que dedicaba todos sus esfuerzos a promover la cultura dominicana, en particular, y la latina en general: la librería Calíope, un remanso literario en español donde los lectores podían encontrar toda la literatura en castellano sin abandonar la Gran Manzana.

Pero ahora ese oasis ya puede darse por desaparecido: desde hace ya varios meses, exactamente desde el 2 de junio, sus puertas permanecen cerradas por el impago del alquiler y su dueño, César González, se ha visto obligado a continuar con su negocio en la calle, haciendo frente a las duras condiciones metereológicas de la ciudad. Por desgracia, esta vez los grandes medios no se hicieron eco de esta noticia.

Cuenta la mitología griega que Calíope fue la musa de la elocuencia y de la poesía épica, coronada de forma majestuosa para sobresalir sobre el resto de musas. Su fundador, César González, dominicano emprendedor, tuvo la idea de un negocio editorial hace unos 35 años, pero sólo vio su materialización hace 12 años, con la apertura en Inwood, en la calle Dyckman, de un negocio promotor de escritores dominicanos y de toda la comunidad hispana. Un sueño por el que luchó pese a que el mundo editorial no era tan lucrativo como otros.

“Siempre me atrajo el mundo de los libros, estar inmerso en él, así de forma natural. Muchas personas llegamos a comerciantes sin tener el propósito de enriquecernos, así que los objetivos son diferentes”, confiesa César.

Calíope no era únicamente un centro de venta de libros, sino que desarrollaba una profusa actividad cultural, que iba desde sus semanales tertulias literarias, a presentaciones de libros, obras de teatro, conferencias, conciertos, debates... y todas las actividades necesarias para satisfacían las necesidades de la comunidad latina que se había quedado huérfana de espacios literarios en español.

“Nosotros introducimos y le dimos bastante auge al libro dominicano e hicimos que muchas personas se acercaran a la lectura en una comunidad que no estaba habituada a ello”, resalta con cierto tono de orgullo este oriundo de Villa González, no lejos de Santiago.

Desde el principio, la mayoría de los fondos estuvieron compuestos por autores hispanos. Los grandes creadores como Vargas Llosa, García Márquez o Neruda no podían faltar, pero junto a ellos también se realizó una fuerte promoción de autores noveles, si bien es cierto que esos grandes autores “fueron los que permitieron pagar muchos meses la renta”.

La desaparición de Lectorum y Macondo supusieron una gran pérdida cultural pero indirectamente favorecieron a Calíope, al traspasar gran parte de aquellos lectores hasta el Alto Manhattan. Sin embargo, no fue suficiente: las dificultades que tuvo hacer frente no son pocas. Como cualquier otro negocio, tuvo que soportar unos precios elevados en el alquiler de las instalaciones, algo normal en la Gran Manzana y que fue la causa que provocó el cese de actividad de Macondo y Lectorum, además de gastos varios. Desde luego, la crisis económica que embarga a el país no ha ayudado a su mantenimiento.

Hubo un intento desesperado para salvar el centro. Numerosos vecinos y miembros de la comunidad se movilizaron para organizar una rifa para recaudar fondos. Pero fue insuficiente para hacer frente a una deuda de más de 80.000 dólares.

Tras meses de apuros económicos y atrasos en el pago de la renta, el dueño del local, una iglesia pentecostal localizada en las inmediaciones, consiguió que una orden de desalojo se hiciera efectiva, y se inauguró un largo y complejo proceso judicial. Con tristeza, César reconoce que tal vez esta situación habría podido evitarse: “Si yo hubiera ido antes a la Corte para parar la orden de desalojo emitida el 19 de mayo, habría frenado el proceso y habría resulto”. Pero la ficción es buena solo para los estantes, y él sabe que ahora vive una dura realidad, pese a que no pierde la fe en volver a abrir pronto.

Así, desde aquel 2 de junio, desde las dos a las ocho de la tarde, más o menos, de lunes a domingo, se sienta en la calle, junto a un puesto ambulante que monta y desmonta cada día y donde sigue ofreciendo sus servicios de librero experimentado. Como un quijote que se lanza en tromba frente a cualquier enemigo, por peligroso que sea, este dominicano no se asusta y permanece junto a sus libros de forma impertérrita. Tan sólo la lluvia consigue que él abandone su trabajo.

Desde ese púlpito improvisado, César ha visto pasar las frías jornadas del pasado invierno, cuando se llegaron a temperaturas verdaderamente gélidas, muchas veces reconfortado sólo por un café caliente ofrecido por un amigo, o ha hecho frente a una de las primaveras más lluviosas de los últimos tiempos. Y ahora encara con pesimismo el verano, ya que el sol disfruta quemando y comiéndose el color de los libros.

En una entrevista en el 2009 al Diario/LaPrensa, César González aún era optimista sobre el futuro de Calíope: “El 2008 ha sido un año de crisis, pero las librerías hace tiempo que están en crisis, y no sólo las librerías hispanas. Las librerías independientes de todo tipo han ido desapareciendo. En días pasados yo estuve pensando cuán factible era seguir, qué tiempo podríamos permanecer”.

Su optimismo tal vez no fue bien mesurado: “La crisis no sólo afecta a las librerías hispanas. En la República Dominicana, por ejemplo, en lo que va de siglo, han cerrado más de 37 librerías. En Estados Unidos, las librerías independientes están cerrando. Hay que buscar la forma para continuar y yo espero que nosotros podamos hacerlo”. La realidad ha acabado por imponerse: el impago del alquiler acabó en el embargo de los bienes y el cierre del local. Así permanece aún hoy, con una única diferencia: el cartel que antes anunciaba la librería ha desaparecido. Desde entonces, frente a la puerta César González se sienta cada día, de forma obstinada, soportando el extremo frío que ha golpeado a la ciudad el pasado invierno y las altas temperaturas que se anuncian para fechas venideras, tratando de continuar así de esta forma tan precaria su sueño pero, sobre todo, su trabajo.

El cierre de Calíope contrasta con los datos optimistas que desde ciertas instituiciones culturales, como el Instituto Cervantes, se esgrimen para mostrar el buen estado del idioma español: Estados Unidos es el país no hispanohablante donde más libros en español se venden y el crecimiento de la población hispana se espera que se triplique antes del 2050, alcanzando los 140 millones, constituyendo el 30 por ciento de la población, sobre pasando a México como primer país en número de hispanohablantes. Lo que debería ser un verdadero potencial de lectores en español, aún no se ha traducido en una verdadera comunidad lectora, al menos de libros de papel.

El martes 18 de mayo un juez fallaba a favor de César y obligaba al propietario a devolverle todos los fondos y materiales. Ahora que ha recuperado todas obras que la Iglesia le había retenido ilegalmente, él ya planea volver a instalarse en el barrio, aunque con otra localización. Parece que Calíope, musa de la elocuencia y la épica en la mitología griega, puede que aún permita que este dominicano pueda protagonizar una gran epopeya. Mientras tanto, él continuará con su callado trabajo, y el aliento de los vecinos: “Agradezco esa solidaridad; tal vez es gente que no se interesaban por las actividades de la librería, pero que quieren que el sueño de Calíope no perezca. Y yo espero no defraudarlos”.

Foto 1: César González, dueño de Calíope, sentado junto a su puesto de libros en la calle Dyckman de Nueva York.

Foto 2: Uno de los emplados de Calíope, cuando aún permanecía abierta.

Foto 3: César González, en el local que ocupaga la librería antes de ser cerrada.

Foto 4: César González, junto a algunos de los compradores habituales, en plena calle, donde ha pasado todo el invierno y la primavera.

Foto 5: Aspecto de la fachada de la librería, cuyo cartel fue retirado hace ya unos meses.

Todas las fotografías han sido tomadas por el autor.

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30
Abr 2010

“Yo no puedo vivir sin la danza, la necesito; por eso yo creo que he durado tanto tiempo”

Escrito por: joseangelgonzalo el 30 Abr 2010 - URL Permanente

Entrevista a Pila Rioja, bailaora de flamenco

Si es verdad que al nacer los astros influyen en nuestro destino, cuando Pilar Rioja vino al mundo todos se pusieron de acuerdo para otorgarle el don de la danza. En una época en la que se discute retrasar la vida laboral, esta mexicana de sangre española, lleva toda una vida subida en los escenarios, y sin ánimo de abandonar, regalando todo su arte y poderío. Su fuerza, contagiosa, no se puede parar.

P: Pilar Rioja, ¿mexicana de padres españoles o española nacida en México?

R:Yo soy nacida en México y de padres españoles.

P. Usted sostiene que "la técnica se aprende, el don de la danza se trae". ¿El arte fluía ya por sus venas al nacer?

R: Sí, yo creo que sí. No me veo sin bailar. Siempre desde muy pequeña yo bailé, bailaba mucho en las romerías de Torreón -México- donde hay mucho español, sobre todo del norte, aunque creo que el único riojano era mi padre. Y bailaba yo en las romerías con cada uno de ellos y entonces aprendí distintos estilos de la jota: la jota vasca, la jota castellana, la jota riojana, la jota aragonesa...

P: Efectivamente, a usted desde pequeña le picó la curiosidad por la danza y, como dice usted, animaba o bailaba en las romerías. Pero para una mujer en aquella época supongo que no sería fácil abrirse camino dentro del mundo artístico.

R: Bueno, yo tuve la suerte de que a mis padres sí les gustaba. Ahora, mi padre tuvo problemas porque todas sus amistades, todos sus paisanos decían: "¿cómo vas a dejar a tu hija que sea profesional en la danza? Es de furcias o de prostitutas". Pero a mi padre no le importó y me apoyó, igual que mi madre.

P:Después de iniciar su aprendizaje en Ciudad México, en 1950, se traslada a España. ¿Cómo recuerda aquellos años?, ¿cómo vive la experiencia de llegar a la que es denominada la cuna del flamenco?

R: Bueno, cuando yo llegué a España había edificios caídos por la guerra, aunque habían pasado once años. Y claro, un régimen muy totalitario. Entonces, a mí me sorprendía que yo llamaba por teléfono y en lugar de decir "bueno", como decimos en México, me decían: "Ave María Purísima". Y yo decía "¿y ahora qué pasa?, ¿qué tengo que contestar?", "Sin pecado original concebida". Me la sabía.

P: Pero, aun así. ¿fue una experiencia enriquecedora desde el punto de vista artístico?

R: Artístico y en todos los sentidos. Yo quiero mucho a España. Mis padres son españoles. Quiero mucho a México, porque yo he nacido allí. Mis costumbres son mexicanas y españolas, aunque estudié en colegio de refugiados españoles; mi marido también fue exiliado español. Para mí si fue muy enriquecedor porque aprendí con El Estampío, un gran bailaor. Aprendí el flamenco, aprendí la escuela bolera, que para mí fue muy importante. Y todo lo regional: España tiene una gama de danza muy extensa y muy variada, como son las danzas del 18, el flamenco, las danzas andaluzas, que son distintas al flamenco, las danzas del siglo XVII... Aprendí ballet también y danza moderna.

P: Usted es una figura del flamenco internacional. Entonces, yo querría saber, según usted, ¿el flamenco pertenece a España o es un arte universal?

R: Bueno, yo creo que todo gran arte, y el flamenco yo lo considero un gran arte, tiene que ser universal, pero sí pertenece a España. Ahora, ha tenido muchas influencias y, sobre los gitanos, han aportado mucho pero los gitanos no inventaron el flamenco. El flamenco es español.

P. Usted ha sido una mujer, digamos, en cierta medida autodidacta: de pequeña ya creaba sus propias coreografías. Pero, ¿quiénes han sido sus referentes, tal vez podríamos hablar de Gades, de Carmen Amaya, Antonio "el Bailarín"...?

R:Yo vi mucho a Carmen Amaya. A Gades lo conocí un poco, porque fue a ver a León Felipe y yo era muy amiga de León Felipe y de Rivas Cherif, que fue compañero en "La Barraca" de Lorca. Entonces, yo me rodeaba mucho de intelectuales, entonces, se aprende mucho con ellos. Y a Gades lo conocí por Rivas Cherif, un rato, no mucho. Conozco también muy bien a Caballero Bonal, gran flamencólogo y escritor, que me ayudó mucho cuando yo estuve la segunda vez en España, que me presenté en la Zarzuela. Conocí a la hermana de Lorca. Y en México a todos los exiliados políticos españoles; yo iba mucho a las tertulias de León Felipe, en un café que se llamaba "El Sorrento", que se desbarató cuando el temblor del 85.

P: Hablemos de la situación actual.¿Cómo ve el presente y el futuro del flamenco?, ¿qué le parecen las figuras o las denominadas nuevas figuras, estoy hablando de personajes como Israel Galván, Manuela Carrasco, Rocío Molina o Belén Maya?

R: El flamenco en general siempre, y todas las artes, van cambiando, van evolucionando, van haciéndose al cambio que hay en todas las culturas, en todos los países. Se tiene que ir modernizando sin perder, claro, su esencia. Yo admiro a todos estos bailarines. Belén Maya es muy buena, me gusta mucho. Igual, Israel y a Carrasco. Todos ellos. Pero también pienso que las mujeres bailarinas están como compitiendo, pero no nada más en el flamenco, en general en la danza y en todo. Están compitiendo mucho con los hombres en plan técnico y se les olvida, sobre todo en la danza flamenca, su braceo y se dedican mucho a hacer muchos contratiempos, muchos zapateos rápidos, como en los hombres. Están poniendo mucho interés en la técnica, y yo pienso que la técnica hay que aprenderla y es necesaria, porque si no no puedes bailar y hacer que tu cuerpo haga lo que tú quieres, pero es un medio para tú llegar a un fin de expresión. La danza flamenca es muy expresiva, muy profunda, tiene un braceo precioso, en las mujeres muy sensual pero están dando preferencia a ver quién zapatea más rápido.

P: Afirma que las danzas tienen que evolucionar. ¿Qué opinión tiene de la gran renovadora o la figura que dicen ha sido una gran renovadora? Estoy hablando de Eva Yerbabuena.

R: A mí me gusta mucho Eva. La Yerbabuena me encanta, me gusta mucho su braceo, ella sí no ha olvidado eso; cómo mueve el cuerpo y su expresión... me gusta mucho, sí, la admiro bastante.

P. Usted ha paseado su arte por escenarios de los cinco continentes. ¿Dónde encuentra que su trabajo ha sido mejor recibido o entendido?

R: Yo creo que cuando tú haces las cosas porque te gustan y las haces con amor, el público en cualquier lado te corresponde y te aplaude. Yo he estado mucho tiempo en la ex Unión Soviética y el público era muy efusivo. !Y aquí en Nueva York no se diga! Siempre dicen "los americanos no entienden", pero yo no me quejo porque tengo un público además constante. Yo pienso que los públicos sí reaccionan... Me tocó una vez en la ex Unión Soviética que hicimos el recital y la gente no aplaudía. Me dije "qué raro". Eran orientales, no me recuerdo en qué sitio fue. Yo me preguntaba si no les había gustado pero la intérprete me explicó que ellos aplaudían así, con aplausos silenciosos.

P.¿Cree que el público español es más exigente? Quiero decir, ¿ha tenido la impresión de que la miren, cuando está en España actuando, con cierto recelo o escepticismo, como diciendo "umm, una mexicana flamenca, ¿qué es esto?"

R: Bueno, yo he tenido ese problema. En México, en programas gubernamentales, a veces no me han contratado porque, dicen, no iría representando a México, porque bailo danza española. Pero yo creo que eso es una tontería. Porque entonces, un pianista que toca a Beethoven, siendo mexicano no lo van a contratar porque Beethoven es alemán, ¿verdad?. Pues yo creo que el arte es universal. Y luego en Europa se contrata a las gentes que son españolas porque dicen "pues son las que bailan el español". Bueno, yo, toda la danza española, todo el baile español, y todo lo que he hecho por esta danza pues lo he hecho con mucho cariño y porque me gusta y porque lo siento. Y, bueno, pues, he batallado y he logrado bastantes cosas. He vivido de la danza, que es difícil y no he tenido representantes.

P: El New York Times ha escrito: "Rioja lució tan imponente como una diosa".

R: Yo por lo general no leo las críticas. Tenía una amiga española, Ofelia Guilmáin, una gran actriz, que también fue exiliada política allí y era actriz allá en México, ella decía: "Yo las críticas malas no las leo". Ahora estoy empezando las críticas.

P: Yo sé que nunca debe desvelarse la edad de una artista pero esta vez no puedo pasarlo por alto. Con su permiso: usted tiene 77 años y en septiembre cumple 78. Y, sin embargo, y yo puedo dar fe de ello, sé que usted contagia al público con su energía, con su duende, usted derrocha vitalidad. Confiéseme: ¿cuál es su secreto?

R: No sé, porque como muy mal, no tomo vitaminas... Una vez me una doctora en medicina naturista y preguntó qué desayunaba y comía. Yo le expliqué que un café por la mañana y que antes de la función un yogur, como los toreros antes de la faena, pues pienso que no hay que comer antes de una función; me siento mal si como antes de la función. Y después de la función, pues se me quita el hambre. No sé cómo tengo tanta energía. Yo pienso que es el amor a la danza y a lo que tú haces. Yo pienso que eso es el secreto: lo que tú haces te tiene que gustar.

P: Usted dice que ama a la danza. ¿Su vida ha sido la danza o la danza ha sido su vida?

R: Yo no puedo vivir sin la danza.Y a veces pienso que he desperdiciado, a lo mejor, el ir a descansar, el ir a hacer otras muchas cosas. Muchas veces renunciaba a cosas porque tenía que ensayar. Mi marido era un bohemio y le encantaba andar para acá, invitar amigos, y a veces nos acostábamos muy tarde. Pero aunque no me acostara, yo ensayaba. No puedo dejar de ensayar y me encanta la danza. No me veo sin la danza; yo creo que por eso he durado tanto tiempo. Necesito la danza.

P: La juventud te da técnica, la madurez, sentimiento.

R: Sí, sí. Eso tiene la danza y todas artes que se necesita el cuerpo. Según pasa el tiempo, el cuerpo no es el mismo, y entonces tú vas supliendo todo eso con más expresión: yo voy arreglando mis bailes de modo que yo exprese y tenga al público conmigo y yo esté con el público. Esa comunicación que es la que me encanta. Eso sí, sin perder tu dignidad en la danza, sin que se vea que te falta algo, aunque ciertamente sí se pierde. Es lógico.Y la danza es dura. Muchos bailarines, sobre todo los bailarines de danza moderna y ballet, pues, los retiran a los 37 años. !Qué iba a hacer a los 37 años sin bailar. Me vuelvo loca!

P: Ya decíamos antes que el artista nace. ¿Debe por eso morir en el escenario?

R: Bueno, pues, morir en el escenario... de eso sí me cuesta hablar. No me gusta morirme. Le tengo bastante respeto a la muerte, y yo quisiera no tenerle tanto miedo y por eso hay veces me dan mis ataques de pánico. Y es por eso: porque desde niña le tengo pánico y mucho respeto a la muerte Entonces, morirme en el escenario, pues, no me gustaría ni en el escenario ni en ningún lado. Yo sé que hay que aceptarlo y voy tratando de aceptar, sobre todo, cuando ya tienes X edad, pues, aceptar la muerte, es lo natural, dicen.

P: ¿Y ésta es su gira de despedida?

R: No. Yo he pensado a veces de hacer giras de despedida. Las han anunciado pero en realidad, no, no, yo no me quiero despedir. Mejor que me despidan.

P: A pesar de que no se quiera despedir, hay una ilustre mexicana, Chavela Vargas, que ha designado a Lila Downs como su heredera. ¿Quién va a recoger el testigo de Pilar Rioja?, ¿quién sería un digno heredero o heredera de Pilar Rioja?

R: Yo tengo una idea muy distinta. Yo pienso que cada persona somos diferentes y nadie hereda al otro. A lo mejor puedes heredar, como Marta Graham, la técnica, pero, ¿a Marta Graham quién la va a heredar?, o a Beethoven, ¿quién lo va a heredar? O a Mozart. Cada quien es diferente: tenemos un modo diferente de sentir, tenemos un cuerpo diferente, hacemos cosas diferentes. Tenemos un sello. Tú puedes ir a ver un bailarín y tomar algo bueno que te dé ese bailarín, pero no imitarlo porque las imitaciones son muy malas. Heredar me suena así como que estás imitando todo lo que hizo otra persona, y cada quien, yo pienso, es diferentes.

Fotos:

Foto 1: Michael Palma

Foto 2: José Ángel Gonzalo

Foto 3: Michael Palma

Foto 4: Michael Palma

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15
Abr 2010

La censura espolea el ingenio

Escrito por: joseangelgonzalo el 15 Abr 2010 - URL Permanente

Que la sociedad estadounidense es una sociedad timorata y llena de prejuicios, especialmente en lo que tiene que ver con el sexo, es algo sabido por todos y que no merece mayor comentario.

Las normas de censura han llevado a tal paroxismo en este país que se inició una nueva doctrina televisiva. Si Bush lanzó "la guerra preventiva" contra el terrorismo, el panorama audiovisual se lanzó a la "censura preventiva" con la emisión en diferido de los espectáculos en directo: sólo la genialidad estadounidense podía producir este oxímoron que jamás un premio Nobel de Literatura pudo imaginar.

Así que, tras el acontecimiento de ver el pezón de Janet Jackson en directo, todos los directivos respaldaron una campaña moralista que, sin embargo, no afectó a los cientos de imágenes de violencia gratuita que se cuelan en los hogares estadounidenses.

Es ocioso hablar de toda esta parafernalia montada alrededor de una supuesta moralidad que nadie cumple. Pero no por ello hay que dejar de observar los beneficios que ha supuesto tanto extremismo mediático: la censura al final, como ocurría durante el franquismo, azuza el talento.

En la televisión estos días pasan el anuncio de la compañía Yllana, aquélla que inundó las calles de Madrid con los carteles de su montaje "666" donde se veían a unos bonachones mostrando descaradamente sus descomunales atributos masculinos. Si alguien está pensando que la Gran Manzana se encuentra igualmente empapelada con dichos anuncios, haría mejor en aprovechar tan elevado grado de imaginación en otros menesteres.

Tal vez siguiendo el dicho de que "es mejor insinuar que mostrar" -lema que no parece les inspiró mucho en España-, han ideado una campaña publicitaria muy efectiva y original: sin mostrar un sólo segundo del espectáculo trasmiten al espectador todo el espíritu transgresor de la pieza. Dejo aquí el anuncio tal como se está emitiendo. Se admiten comentarios.

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30
Mar 2010

Los errores de Ricky Martin

Escrito por: joseangelgonzalo el 30 Mar 2010 - URL Permanente

Ricky Martin se ha convertido con casi total seguridad en el personaje más buscado en internet en las últimas horas. Según parece, ha realizado una serie de declaraciones sobre su vida personal que no considero relevantes -aunque sí entiendo que para él lo sea así como para otros que lo puedan considerar un ejemplo-. Aún mucho menos un error el que él decida libremente declarar lo que considere neceario para encontrar la paz y la liberación que, afirma, ahora disfruta.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que todas las noticias hablan de ese aspecto íntimo que debería ser intrascendente y sin embargo nadie se ha hecho eco de la cantidad de errores de ortografía que hay en el texto escrito en español. ¿Es que nadie le ha podido ayudar en la redacción?, ¿nadie le va a corregir semejante atentado a nuestra lengua? No voy a dar ningún ejemplo, basta con pasearse por su página. Y lo peor, anuncia que está escribiendo sus memorias. Espero que lo haga en inglés, porque si es en castellano...

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29
Mar 2010

“No me podía quedar en las pasarelas: eso no me llena, no me da lo que me da la actuación”

Escrito por: joseangelgonzalo el 29 Mar 2010 - URL Permanente

Quiñones señala su fotografía colgada en el "muro de la fama" en Repertorio Español.

Entrevista a Denise Quiñones, actriz y Miss Universo 2001

Llega tarde, algo azorada, pero consciente de que las grandes ciudades como Nueva York obligan a este contratiempo. Denise Quiñones ganó en 2001 uno de los tronos más codiciados en el mundo de la moda, pero aquello fue solo un medio para alcanzar un fin: convertirse en actriz. Ahora, respaldada por los años de experiencia adquiridos sobre las tablas, las críticas elogiosas, entre ellas las de New York Times, y por su reciente premio ACE de actuación, puede mirar hacia arriba y saborear el sueño que silenciosa y trabajosamente fue modulando desde su juventud: haber colgado su fotografía en el “muro de actores” de un escenario de calidad como es Repertorio.

P: Lo primero, muchas gracias por recibirnos y felicidades por ese premio como mejor actriz de teatro musical por su papel en Pantaléon. Pero usted comenzó primero como modelo. De hecho, usted llega a lo más alto siendo coronada Miss Universo 2001, ¿cómo es que abandona, o casi abandona, digamos, las pasarelas para dedicarse a al actuación?

R: Fue bastante fácil para mí la decisión de esa transición porque realmente las tablas, el baile, el canto y la actuación, siempre fueron mi pasión, desde pequeña, desde que tengo uso de razón. Y luego todo esto de las pasarelas y el modelaje fue una etapa como dos o tres años de mi vida donde me llegó, donde lo busqué hasta cierto punto y me llegó todo este título y todo este mundo. Pero realmente yo estaba ya lista, preparada para dejar la corona atrás para enfocarme en retomar lo que era lo mío, que era baile, música, actuación. Así que esa decisión de la transición fue bastante fácil y ya de ahí el proceso ha sido uno bien lindo para mí porque ha sido poco a poco, paso a paso. Me gusta tomar las cosas así. Ha sido a mi manera y a mi ritmo y he tenido la suerte también de adentrarme en el mundo del teatro y realmente encontrarle la pasión a lo que es el teatro. Y me ha tocado interpretar mujeres extraordinarias, bien diferentes una de la otra, y muy complejas. Así que he tenido una oportunidad de ir creciendo muy bien como actriz.

P. Como actriz ya había trabajado en la televisión y en algunas series pero podemos decir que el empujón definitivo llega con Repertorio Español. Entonces, me gustaría saber, ¿cómo recuerda su primera actuación?, ¿qué pasaba por su cabeza cuando estaba ahí entre bastidores antes de salir a escena?

R: Ja, ja. Fue un momento único: siempre hay una sola primera vez. Y esa obra fue para mí extraordinaria: fue Ana en el Trópico. Y todo el proceso, desde el primer día ensayo hasta ya que llevábamos varios años haciendo la obra, para mí fue magia, fue la primera vez que... ¡fue mi primera obra en toda mi vida, mi primera oportunidad de actuación! Yo era como una nena chiquita absorbiendo todo, aprendiendo, disfrutando cada segundo ahí en el escenario. Ahí fue donde realmente me sentí, no para nada solidificada, pero sí pegada así ya por siempre a la actuación y al mundo del teatro.

P: Desde luego fue bien esa interpretación. En estos momentos usted protagoniza tres obras de teatro aquí en el teatro donde nos encontramos, en Repertorio Español. Usted es Alba, en La casa de los espíritus; también es Flor, en Doña Flor y sus dos maridos; y es “La Brasileña” en Pantaleón y las visitadoras. Estas tres obras son tres obras fundamentales de la literatura latinoamericana. Lo que me gustaría saber es si usted puede darme una breve explicación de cómo siente o qué significa cada uno de estos personajes.

R: Bueno, Doña Flor, en Doña Flor y sus dos maridos, es una mujer que vive en un constante roce, en una constante lucha entre todas las partes de ella: a nivel espiritual, físico y carnal. Y ella vive en esa tormenta, entre lo que es la moral, sus valores, lo que se espera de una dama, todos estos conceptos en la sociedad, y lo que ella siente por dentro como mujer, su pasión, sus necesidades sexuales y sus necesidades de amor, de cariño. Finalmente consigue encontrar algún tipo de balance o cierto tipo de balance en su vida y de aceptación de todo lo que ella es. Alba, en La casa de los espíritus, es un personaje bien retante de interpretarlo porque yo nunca he estado en una situación, gracias a Dios, como en la que ha estado Alba y muchísimas personas de la historia latinoamericana. Un proceso sumamente desgarrador, tal vez, tratar de ponerse en la piel de alguien que ha pasado por un modo sistemático de tortura, de humillación, de vulnerabilidad, de ataque a sus derechos humanos. Así que es un sitio oscuro donde hay que ir para interpretar a Alba, ésa es la dimensión diferente que tiene Alba para mí: las cosas que uno encuentra en los momentos más oscuros para agarrarse y sobrevivir.

P: ¿Y "La Brasileña"?

R:“La Brasileña”, en Pantaleón, es pura diversión. Pantaleón es pura diversión para mí. Es un musical, osea que integra las tres áreas que me encantan a mí, así que con “La Brasileña” tengo oportunidad de cantar un poquito, de bailar un poquito, actuar un poco. Y me encanta: es chispa, es pura energía, pura sensualidad y pura diversión.

P:¿Cuál de estos tres personajes le ha costado más interpretar, construirlo, reconocerse con él?

P: Tal vez Alba fue el que me tomó un poco más adentrarme en la piel de ella porque es una situación tan ajena a la mía. Yo crecí en Puerto Rico donde realmente no hay un tipo de educación latinoamericana, o ni siquiera caribeña. Nuestros estudios son muy básicos en eso, nos dan un poco de historia de Puerto Rico, y el resto es sólo historia de Estados Unidos. Ese acceso o esa conexión que uno tiene a las mismas islas caribeñas que están al lado de uno o todo ese continente sudamericano y centroamericano, pues, queda un poquito distante. Realmente escuchaba cosas pero no era algo con lo que tú creces desde pequeño en suramérica. Así que por muchos lados tenía mucha desconexión en ese sentido por lo que Alba fue el más difícil para entrar en ella.

P: Hablábamos antes de que usted acaba de recibir el premio como mejor actriz de teatro musical otorgado por la Asociación de cronistas de espectáculos de Nueva York. ¿Qué significa este reconocimiento?

R: Es un logro, una aceptación de parte del público, y en este caso de las personas que se dedican a premiar y a valorar la cultura, el esfuerzo de cada uno de nosotros, de los artistas, de nuestra carrera. Y para mí eso es muy bonito, que se incentive eso, y que se valore y se le dé ese tipo de premiación. Así que yo lo valoro mucho y me siento, pues, más que contenta con cada premio.

P: Usted ya desde pequeña, lo comentaba antes, se había preparado para la interpretación, pero ¿cómo afronta el reto de formar parte de un musical?

R: Un musical... para mí es bastante natural el ambiente de un musical porque es que recoge en el aire, en el espacio, los tres elementos que son más naturales para mí, o los que más disfruto en esta vida, que son cantar,bailar, y actuar. Así que si están los tres de cantazo es como "¡cuánto placer uno puede uno aguantar!". Es superbueno para mí.

P: Y desde luego ha ido bien, ahí tiene su reconocimiento. ¿Recuerda la noche del estreno? En la platea se encontraba una figura muy destacada: estoy hablando del propio autor de la obra, de Mario Vargas Llosa. ¿Sabe lo que comentó de la obra durante el intermedio? Sus palabras exactas que recogimos fueros éstas:

Tenía mucha curiosidad, sobre todo porque ya conozco el trabajo de Jorge Alí Triana por una adaptación que hizo de una novela mía para el teatro, y sé que a él le gustan las situaciones extremas, que le gusta jugar los elementos más exagerados, extravagantes, farsescos, y el material desde luego que se prestaba. Lo que más me interesaba era ver cómo habían convertido la pieza en una obra musical, y veo que las canciones están muy bien integradas, veo que funcionan muy bien. Mi impresión es que el público entra rápidamente en el esquema, en las coordenadas que fija. Me gusta mucho además la variedad de estilos, y además es muy divertido porque oye uno dominicano, oye peruano, oye chileno... y toda esa mezcla creo que funciona bastante bien. Creo que le da una especie de color internacional, cosmopolita a la historia”

R: Me siento superorgullosa. Honrada, primero con la visita de él, y orgullosa de que le hayan gustado todos los elementos: la puesta en escena, la adaptación de una novela de él; y en este caso, transformarla en un musical, y la interpretación de cada uno de nosotros. Me siento muy orgullosa de nuestro trabajo y supercontenta de que le haya gustado.

P: Denise Quiñones, como actriz, ¿en quién se mira, qué otras actrices son su ejemplo?

R: Bueno, mis actrices favoritas son Kate Winslet; por supuesto, la reina de todas, Meryl Street; de las jovencitas de ahora me gustan mucho Rachel McAdams, Emy Adams y Katte Blanchet. Son actrices que admiro muchísimo por su fortaleza, por su coraje en la actuación, por su falta de miedo en los papeles, y cómo tú ves cómo se entregan completamente a cada personaje.

P: Según tengo entendido, usted vive en un avión entre Los Ángeles y Nueva York. Muchas actrices latinas se quejan de que Hollywood sólo les ofrece guiones con papeles estereotipados, como por ejemplo de inmigrantes recién llegadas. Yo querría saber si usted ha tenido hasta ahora la misma experiencia.

R: Yo creo que no tan estereotipadas. Hay sí personajes que ves que es lo mismo, la típica inmigrante, o la que limpia o la típica sexy típica latina. Así que por supuesto ha habido esos tipos de personajes para los cuales he audicionado, pero también yo creo que, por mi físico y también porque cuando hablo inglés no tengo casi acento, me llegan papeles u oportunidades de audicionar para papeles que no solamente son de latina sino también de americanas o hasta europeas. He audicionado también para europea, donde tengo que poner el acento, aunque no me sale muy bien, pero... Así que he tenido la suerte de poder audicionar para una gama bastante amplia de mujeres, de nacionalidades.

P: ¿Qué opina del éxito, precisamente, de las actrices latinas en Hollywood?. Estamos hablando de Salma Hayed, Penélope Cruz, entre otras. ¿Usted cree que es algo pasajero, un punto exótico, o es la constatación de que el rostro de los Estados Unidos, como dice también la comediante Eva Longoria, "está cambiando, se está latinizando"?

R: Sí, yo creo que sí, yo creo que no es algo pasajero, al contrario, lo veo y espero que siga siendo como un reflejo de lo que está pasando en la sociedad americana, que es eso mismo. Cada vez los latinos tenemos una presencia más y más solidificada y con más fuerza. Y eso es solamente cuestión de tiempo que eso se vea reflejado fielmente en el arte, la cultura, el cine, el teatro...Así que no creo que es para nada pasajero: es una constatación también de que más allá de raza o color o de dónde venimos, en términos de actuación, la calidad de interpretación es lo más importante. Vemos una Penélope, Salma... osea que yo las veo no como latinas sino como mujeres que son buenísimas actrices y pueden hacer cualquier papel.

P: Su carrera como actriz teatral va viento en popa, pero yo querría saber qué le ofrece el teatro que la gran pantalla no le da.

R: He tenido más experiencia en el teatro. El cine es algo que todavía estoy empezando, pero aún no le he encontrado el tipo de magia que le encuentro al teatro, pero sí sé que está ahí, y es cuestión de tiempo y de más experiencia. Pero el teatro es como una cosa... para mí es algo vivo, es como una cascada, un río, algo que tiene mucha fuerza y sigue, y sigue, y sigue y no se puede parar. Y es desde que abre el telón, desde que sube el telón hasta que acaba, es una bola de impulso que no acaba. Y me encanta estar envuelta en esa energía: como que una cosa te lleva a la otra y no paras hasta que llegas al final. Eso me gusta del teatro y no se experimenta eso en ninguna otra.

P: En 2001, como ya decíamos, su vida cambia de manera radical. ¿cómo sobrelleva la fama y si no le molesta todo ese mundo del cotilleo y la farándula donde es más importante la vida personal y no la profesional de los famosos?

R: Yo trato, no sé cómo, de mantenerme al margen, aun estando en el medio de todo ese faranduleo, que no le encuentro la necesidad de existir, o no veo por qué crea tanta fascinación. Pero aun estando en medio de todo eso, trabajo conmigo, sabiendo en dónde pongo el enfoque, y nunca me he enfocado en eso. Y siempre trato de evadirlo, siempre he sido bastante reservada con mi vida personal, aun cuando he estado con personas que están también en el medio y que crea cierto tipo de fascinación por alguna razón. Pero, no sé, es cuestión de actitud, de enfoque, de ver dónde uno le pone la atención y yo realmente nunca le he puesto la atención en eso.

P: Mi última pregunta y la verdad es que no sé si es necesaria después de ver el éxito de su carrera, pero ¿está arrepentida de haber dejado el mundo de las pasarelas?

R: Jaja. No, no, para nada. Fue un momento bien bonito de mi vida. Fue una experiencia superlinda, aprendí muchísimo; lo disfruté porque para mí era... era muy divertido que pusieran música y caminar en una pasarela. No sé, es divertido, pero no me podía quedar ahí porque eso no me llena, no me da lo que me da la actuación.

Fotos:

Foto 1: Denise Quiñones en Repertorio Español, de José Ángel Gonzalo.

Foto 2: D. Quiñones, junto al resto de "visitadoras", de Michael Palma.

Foto 3: Mario Vargas LLosa, en el coloquio posterior al estreno de Pantaleón, de M. Palma.

Foto 4: Quiñones Y F. Gattorno en Doña Flor y sus dos maridos, de M. Palma.

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01
Dic 2009

¿Nuevo periodismo o dictadura de masas?

Escrito por: joseangelgonzalo el 01 Dic 2009 - URL Permanente

Continuamente se nos bombardea afirmando que el nuevo periodismo será -y algunos así ya lo han santificado- la salvación de las redacciones y, por extensión, de la información en general. No tengo nada que objetar, pues bien es cierto que internet y los dispositivos móviles no sólo ha revolucionado nuestra forma de vivir sino también la manera de ejercer y entender esta profesión.

Bajo esta denominación surgieron -puede que de manera excesiva y con gran temeridad- numeras páginas que invitaban a una nueva manera de entender el periodismo. Incluso los grandes medios, incluido éste que acoge este blog, promocionó eso que se ha venido a llamar periodismo ciudadano. Sin duda, muchos han sido experimentos e iniciativas mucho más que interesantes, cuya fórmula ha significado un verdadero avance. Ahí tenemos el ejemplo del ya extinto Soitu, que pese a su fracaso, ha sido un verdadero pionero.

Pero no puedo dejar de preocuparme. En eso que se llama periodismo 2.0, que se presenta como la panacea, siempre me quedan dudas. Todo este comentario surge con motivo del portal Menéame. Según me han explicado, su nacimiento fue fruto de una reflexión bastante interesante: poner de relieve todas esas noticias que muchas veces no tenían cabida en los medios de masas, aquéllas que sin embargo interesaban a un gran número de personas. ¿Cómo conseguir la cuadratura del círculo? Muy sencillo: la red lo permitía: son los propios lectores-usuarios los que envían las noticias que ellos consideran relevantes e interesantes y, posteriormente, son votadas -de forma positiva o negativa- por el resto de miembros.

Sin duda es un planteamiento original. Por fin se acababa la dictadura de los editores de esos grandes medios que decidían qué debía ser publicable y qué no; qué merecía ser incluído en las páginas y qué debía ser deliberadamente excluído.

Es la voz del propio lector. Su criterio prevalece. Y sin duda (no hace falta nada más que echar un vistazo a la portada) la mayoría de las veces no es coincidente con esos oráculos que dirigen la información desde redacciones no se sabe con qué intereses ocultos.

Ayer, 1 de diciembre, dos hechos marcaron de forma significativa -a mi entender- la jornada: primero, era el día internacional de lucha contra el sida; segundo, la Unión Europea comenzaba su andadura bajo el nuevo Tratado de Lisboa, con la significación histórica que ello significa, y que tan bien explicaba Andreu Missé.

Pero si echamos un ojo a las noticias más votadas en dicha página...¡ni rastro de ellas dos! Cierto que algunas referencias al VIH fueron publicadas en la portada, pero si ponemos en el buscador de dicha página la palabra "Europa" el resultado es escalofriante: dos noticias enviadas sobre la entrada en vigor del nuevo tratado; y lo peor de todo es la cantidad de meneos -votos- que han recibido: la que más 14.

Por el contrario, en el top de la lista se sitúan algunas informaciones que, no por no ser interesantes, dejan en evidencia la calidad informativa de la página. Me explico: si ayer alguien proveniente de cualquier otro país hubiera deseado conocer la realidad -política, social, económica...- de España y para ello hubiera visitado Menéame... no creo que se hubiera llevado un buen concepto de nosotros mismos.

Al igual de Nancy en su tesis, su imagen hubiera sido, creo, bastante distorsionada de la real, aunque no necesariamente tan divertida como la del personaje de Sender. Ese supuesto viajero creería estar en un país cuya única y principal preocupación es internet y la piratería: de las 10 noticias más valoradas, seis estaban relacionadas con ese asunto. ¿Y el resto? Casi mejor ni saberlo: una sobre el "catolicismo de los dictadores", una sobre Messi y otra de Belén Esteban. Casi me recuerda al "pan y circo".

¿Dónde quedan los verdaderos problemas de mi país? Desde el extranjero es difícil entender que sean éstos, y no otros temas, los que más han valorado los lectores.

¿Y el paro?, ¿la crispación y los ataques a las estructuras democráticas?, ¿dónde aparece el secuestro de varios cooperantes? A veces uno no puede dejar de pensar que esa salvación que se llamaba internet no deja de ser lo que ya Ortega anunció hace tiempo: la dictadura de las masas.

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