30
Abr 2010

“Yo no puedo vivir sin la danza, la necesito; por eso yo creo que he durado tanto tiempo”

Escrito por: joseangelgonzalo el 30 Abr 2010 - URL Permanente

Entrevista a Pila Rioja, bailaora de flamenco

Si es verdad que al nacer los astros influyen en nuestro destino, cuando Pilar Rioja vino al mundo todos se pusieron de acuerdo para otorgarle el don de la danza. En una época en la que se discute retrasar la vida laboral, esta mexicana de sangre española, lleva toda una vida subida en los escenarios, y sin ánimo de abandonar, regalando todo su arte y poderío. Su fuerza, contagiosa, no se puede parar.

P: Pilar Rioja, ¿mexicana de padres españoles o española nacida en México?

R:Yo soy nacida en México y de padres españoles.

P. Usted sostiene que "la técnica se aprende, el don de la danza se trae". ¿El arte fluía ya por sus venas al nacer?

R: Sí, yo creo que sí. No me veo sin bailar. Siempre desde muy pequeña yo bailé, bailaba mucho en las romerías de Torreón -México- donde hay mucho español, sobre todo del norte, aunque creo que el único riojano era mi padre. Y bailaba yo en las romerías con cada uno de ellos y entonces aprendí distintos estilos de la jota: la jota vasca, la jota castellana, la jota riojana, la jota aragonesa...

P: Efectivamente, a usted desde pequeña le picó la curiosidad por la danza y, como dice usted, animaba o bailaba en las romerías. Pero para una mujer en aquella época supongo que no sería fácil abrirse camino dentro del mundo artístico.

R: Bueno, yo tuve la suerte de que a mis padres sí les gustaba. Ahora, mi padre tuvo problemas porque todas sus amistades, todos sus paisanos decían: "¿cómo vas a dejar a tu hija que sea profesional en la danza? Es de furcias o de prostitutas". Pero a mi padre no le importó y me apoyó, igual que mi madre.

P:Después de iniciar su aprendizaje en Ciudad México, en 1950, se traslada a España. ¿Cómo recuerda aquellos años?, ¿cómo vive la experiencia de llegar a la que es denominada la cuna del flamenco?

R: Bueno, cuando yo llegué a España había edificios caídos por la guerra, aunque habían pasado once años. Y claro, un régimen muy totalitario. Entonces, a mí me sorprendía que yo llamaba por teléfono y en lugar de decir "bueno", como decimos en México, me decían: "Ave María Purísima". Y yo decía "¿y ahora qué pasa?, ¿qué tengo que contestar?", "Sin pecado original concebida". Me la sabía.

P: Pero, aun así. ¿fue una experiencia enriquecedora desde el punto de vista artístico?

R: Artístico y en todos los sentidos. Yo quiero mucho a España. Mis padres son españoles. Quiero mucho a México, porque yo he nacido allí. Mis costumbres son mexicanas y españolas, aunque estudié en colegio de refugiados españoles; mi marido también fue exiliado español. Para mí si fue muy enriquecedor porque aprendí con El Estampío, un gran bailaor. Aprendí el flamenco, aprendí la escuela bolera, que para mí fue muy importante. Y todo lo regional: España tiene una gama de danza muy extensa y muy variada, como son las danzas del 18, el flamenco, las danzas andaluzas, que son distintas al flamenco, las danzas del siglo XVII... Aprendí ballet también y danza moderna.

P: Usted es una figura del flamenco internacional. Entonces, yo querría saber, según usted, ¿el flamenco pertenece a España o es un arte universal?

R: Bueno, yo creo que todo gran arte, y el flamenco yo lo considero un gran arte, tiene que ser universal, pero sí pertenece a España. Ahora, ha tenido muchas influencias y, sobre los gitanos, han aportado mucho pero los gitanos no inventaron el flamenco. El flamenco es español.

P. Usted ha sido una mujer, digamos, en cierta medida autodidacta: de pequeña ya creaba sus propias coreografías. Pero, ¿quiénes han sido sus referentes, tal vez podríamos hablar de Gades, de Carmen Amaya, Antonio "el Bailarín"...?

R:Yo vi mucho a Carmen Amaya. A Gades lo conocí un poco, porque fue a ver a León Felipe y yo era muy amiga de León Felipe y de Rivas Cherif, que fue compañero en "La Barraca" de Lorca. Entonces, yo me rodeaba mucho de intelectuales, entonces, se aprende mucho con ellos. Y a Gades lo conocí por Rivas Cherif, un rato, no mucho. Conozco también muy bien a Caballero Bonal, gran flamencólogo y escritor, que me ayudó mucho cuando yo estuve la segunda vez en España, que me presenté en la Zarzuela. Conocí a la hermana de Lorca. Y en México a todos los exiliados políticos españoles; yo iba mucho a las tertulias de León Felipe, en un café que se llamaba "El Sorrento", que se desbarató cuando el temblor del 85.

P: Hablemos de la situación actual.¿Cómo ve el presente y el futuro del flamenco?, ¿qué le parecen las figuras o las denominadas nuevas figuras, estoy hablando de personajes como Israel Galván, Manuela Carrasco, Rocío Molina o Belén Maya?

R: El flamenco en general siempre, y todas las artes, van cambiando, van evolucionando, van haciéndose al cambio que hay en todas las culturas, en todos los países. Se tiene que ir modernizando sin perder, claro, su esencia. Yo admiro a todos estos bailarines. Belén Maya es muy buena, me gusta mucho. Igual, Israel y a Carrasco. Todos ellos. Pero también pienso que las mujeres bailarinas están como compitiendo, pero no nada más en el flamenco, en general en la danza y en todo. Están compitiendo mucho con los hombres en plan técnico y se les olvida, sobre todo en la danza flamenca, su braceo y se dedican mucho a hacer muchos contratiempos, muchos zapateos rápidos, como en los hombres. Están poniendo mucho interés en la técnica, y yo pienso que la técnica hay que aprenderla y es necesaria, porque si no no puedes bailar y hacer que tu cuerpo haga lo que tú quieres, pero es un medio para tú llegar a un fin de expresión. La danza flamenca es muy expresiva, muy profunda, tiene un braceo precioso, en las mujeres muy sensual pero están dando preferencia a ver quién zapatea más rápido.

P: Afirma que las danzas tienen que evolucionar. ¿Qué opinión tiene de la gran renovadora o la figura que dicen ha sido una gran renovadora? Estoy hablando de Eva Yerbabuena.

R: A mí me gusta mucho Eva. La Yerbabuena me encanta, me gusta mucho su braceo, ella sí no ha olvidado eso; cómo mueve el cuerpo y su expresión... me gusta mucho, sí, la admiro bastante.

P. Usted ha paseado su arte por escenarios de los cinco continentes. ¿Dónde encuentra que su trabajo ha sido mejor recibido o entendido?

R: Yo creo que cuando tú haces las cosas porque te gustan y las haces con amor, el público en cualquier lado te corresponde y te aplaude. Yo he estado mucho tiempo en la ex Unión Soviética y el público era muy efusivo. !Y aquí en Nueva York no se diga! Siempre dicen "los americanos no entienden", pero yo no me quejo porque tengo un público además constante. Yo pienso que los públicos sí reaccionan... Me tocó una vez en la ex Unión Soviética que hicimos el recital y la gente no aplaudía. Me dije "qué raro". Eran orientales, no me recuerdo en qué sitio fue. Yo me preguntaba si no les había gustado pero la intérprete me explicó que ellos aplaudían así, con aplausos silenciosos.

P.¿Cree que el público español es más exigente? Quiero decir, ¿ha tenido la impresión de que la miren, cuando está en España actuando, con cierto recelo o escepticismo, como diciendo "umm, una mexicana flamenca, ¿qué es esto?"

R: Bueno, yo he tenido ese problema. En México, en programas gubernamentales, a veces no me han contratado porque, dicen, no iría representando a México, porque bailo danza española. Pero yo creo que eso es una tontería. Porque entonces, un pianista que toca a Beethoven, siendo mexicano no lo van a contratar porque Beethoven es alemán, ¿verdad?. Pues yo creo que el arte es universal. Y luego en Europa se contrata a las gentes que son españolas porque dicen "pues son las que bailan el español". Bueno, yo, toda la danza española, todo el baile español, y todo lo que he hecho por esta danza pues lo he hecho con mucho cariño y porque me gusta y porque lo siento. Y, bueno, pues, he batallado y he logrado bastantes cosas. He vivido de la danza, que es difícil y no he tenido representantes.

P: El New York Times ha escrito: "Rioja lució tan imponente como una diosa".

R: Yo por lo general no leo las críticas. Tenía una amiga española, Ofelia Guilmáin, una gran actriz, que también fue exiliada política allí y era actriz allá en México, ella decía: "Yo las críticas malas no las leo". Ahora estoy empezando las críticas.

P: Yo sé que nunca debe desvelarse la edad de una artista pero esta vez no puedo pasarlo por alto. Con su permiso: usted tiene 77 años y en septiembre cumple 78. Y, sin embargo, y yo puedo dar fe de ello, sé que usted contagia al público con su energía, con su duende, usted derrocha vitalidad. Confiéseme: ¿cuál es su secreto?

R: No sé, porque como muy mal, no tomo vitaminas... Una vez me una doctora en medicina naturista y preguntó qué desayunaba y comía. Yo le expliqué que un café por la mañana y que antes de la función un yogur, como los toreros antes de la faena, pues pienso que no hay que comer antes de una función; me siento mal si como antes de la función. Y después de la función, pues se me quita el hambre. No sé cómo tengo tanta energía. Yo pienso que es el amor a la danza y a lo que tú haces. Yo pienso que eso es el secreto: lo que tú haces te tiene que gustar.

P: Usted dice que ama a la danza. ¿Su vida ha sido la danza o la danza ha sido su vida?

R: Yo no puedo vivir sin la danza.Y a veces pienso que he desperdiciado, a lo mejor, el ir a descansar, el ir a hacer otras muchas cosas. Muchas veces renunciaba a cosas porque tenía que ensayar. Mi marido era un bohemio y le encantaba andar para acá, invitar amigos, y a veces nos acostábamos muy tarde. Pero aunque no me acostara, yo ensayaba. No puedo dejar de ensayar y me encanta la danza. No me veo sin la danza; yo creo que por eso he durado tanto tiempo. Necesito la danza.

P: La juventud te da técnica, la madurez, sentimiento.

R: Sí, sí. Eso tiene la danza y todas artes que se necesita el cuerpo. Según pasa el tiempo, el cuerpo no es el mismo, y entonces tú vas supliendo todo eso con más expresión: yo voy arreglando mis bailes de modo que yo exprese y tenga al público conmigo y yo esté con el público. Esa comunicación que es la que me encanta. Eso sí, sin perder tu dignidad en la danza, sin que se vea que te falta algo, aunque ciertamente sí se pierde. Es lógico.Y la danza es dura. Muchos bailarines, sobre todo los bailarines de danza moderna y ballet, pues, los retiran a los 37 años. !Qué iba a hacer a los 37 años sin bailar. Me vuelvo loca!

P: Ya decíamos antes que el artista nace. ¿Debe por eso morir en el escenario?

R: Bueno, pues, morir en el escenario... de eso sí me cuesta hablar. No me gusta morirme. Le tengo bastante respeto a la muerte, y yo quisiera no tenerle tanto miedo y por eso hay veces me dan mis ataques de pánico. Y es por eso: porque desde niña le tengo pánico y mucho respeto a la muerte Entonces, morirme en el escenario, pues, no me gustaría ni en el escenario ni en ningún lado. Yo sé que hay que aceptarlo y voy tratando de aceptar, sobre todo, cuando ya tienes X edad, pues, aceptar la muerte, es lo natural, dicen.

P: ¿Y ésta es su gira de despedida?

R: No. Yo he pensado a veces de hacer giras de despedida. Las han anunciado pero en realidad, no, no, yo no me quiero despedir. Mejor que me despidan.

P: A pesar de que no se quiera despedir, hay una ilustre mexicana, Chavela Vargas, que ha designado a Lila Downs como su heredera. ¿Quién va a recoger el testigo de Pilar Rioja?, ¿quién sería un digno heredero o heredera de Pilar Rioja?

R: Yo tengo una idea muy distinta. Yo pienso que cada persona somos diferentes y nadie hereda al otro. A lo mejor puedes heredar, como Marta Graham, la técnica, pero, ¿a Marta Graham quién la va a heredar?, o a Beethoven, ¿quién lo va a heredar? O a Mozart. Cada quien es diferente: tenemos un modo diferente de sentir, tenemos un cuerpo diferente, hacemos cosas diferentes. Tenemos un sello. Tú puedes ir a ver un bailarín y tomar algo bueno que te dé ese bailarín, pero no imitarlo porque las imitaciones son muy malas. Heredar me suena así como que estás imitando todo lo que hizo otra persona, y cada quien, yo pienso, es diferentes.

Fotos:

Foto 1: Michael Palma

Foto 2: José Ángel Gonzalo

Foto 3: Michael Palma

Foto 4: Michael Palma

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29
Mar 2010

“No me podía quedar en las pasarelas: eso no me llena, no me da lo que me da la actuación”

Escrito por: joseangelgonzalo el 29 Mar 2010 - URL Permanente

Quiñones señala su fotografía colgada en el "muro de la fama" en Repertorio Español.

Entrevista a Denise Quiñones, actriz y Miss Universo 2001

Llega tarde, algo azorada, pero consciente de que las grandes ciudades como Nueva York obligan a este contratiempo. Denise Quiñones ganó en 2001 uno de los tronos más codiciados en el mundo de la moda, pero aquello fue solo un medio para alcanzar un fin: convertirse en actriz. Ahora, respaldada por los años de experiencia adquiridos sobre las tablas, las críticas elogiosas, entre ellas las de New York Times, y por su reciente premio ACE de actuación, puede mirar hacia arriba y saborear el sueño que silenciosa y trabajosamente fue modulando desde su juventud: haber colgado su fotografía en el “muro de actores” de un escenario de calidad como es Repertorio.

P: Lo primero, muchas gracias por recibirnos y felicidades por ese premio como mejor actriz de teatro musical por su papel en Pantaléon. Pero usted comenzó primero como modelo. De hecho, usted llega a lo más alto siendo coronada Miss Universo 2001, ¿cómo es que abandona, o casi abandona, digamos, las pasarelas para dedicarse a al actuación?

R: Fue bastante fácil para mí la decisión de esa transición porque realmente las tablas, el baile, el canto y la actuación, siempre fueron mi pasión, desde pequeña, desde que tengo uso de razón. Y luego todo esto de las pasarelas y el modelaje fue una etapa como dos o tres años de mi vida donde me llegó, donde lo busqué hasta cierto punto y me llegó todo este título y todo este mundo. Pero realmente yo estaba ya lista, preparada para dejar la corona atrás para enfocarme en retomar lo que era lo mío, que era baile, música, actuación. Así que esa decisión de la transición fue bastante fácil y ya de ahí el proceso ha sido uno bien lindo para mí porque ha sido poco a poco, paso a paso. Me gusta tomar las cosas así. Ha sido a mi manera y a mi ritmo y he tenido la suerte también de adentrarme en el mundo del teatro y realmente encontrarle la pasión a lo que es el teatro. Y me ha tocado interpretar mujeres extraordinarias, bien diferentes una de la otra, y muy complejas. Así que he tenido una oportunidad de ir creciendo muy bien como actriz.

P. Como actriz ya había trabajado en la televisión y en algunas series pero podemos decir que el empujón definitivo llega con Repertorio Español. Entonces, me gustaría saber, ¿cómo recuerda su primera actuación?, ¿qué pasaba por su cabeza cuando estaba ahí entre bastidores antes de salir a escena?

R: Ja, ja. Fue un momento único: siempre hay una sola primera vez. Y esa obra fue para mí extraordinaria: fue Ana en el Trópico. Y todo el proceso, desde el primer día ensayo hasta ya que llevábamos varios años haciendo la obra, para mí fue magia, fue la primera vez que... ¡fue mi primera obra en toda mi vida, mi primera oportunidad de actuación! Yo era como una nena chiquita absorbiendo todo, aprendiendo, disfrutando cada segundo ahí en el escenario. Ahí fue donde realmente me sentí, no para nada solidificada, pero sí pegada así ya por siempre a la actuación y al mundo del teatro.

P: Desde luego fue bien esa interpretación. En estos momentos usted protagoniza tres obras de teatro aquí en el teatro donde nos encontramos, en Repertorio Español. Usted es Alba, en La casa de los espíritus; también es Flor, en Doña Flor y sus dos maridos; y es “La Brasileña” en Pantaleón y las visitadoras. Estas tres obras son tres obras fundamentales de la literatura latinoamericana. Lo que me gustaría saber es si usted puede darme una breve explicación de cómo siente o qué significa cada uno de estos personajes.

R: Bueno, Doña Flor, en Doña Flor y sus dos maridos, es una mujer que vive en un constante roce, en una constante lucha entre todas las partes de ella: a nivel espiritual, físico y carnal. Y ella vive en esa tormenta, entre lo que es la moral, sus valores, lo que se espera de una dama, todos estos conceptos en la sociedad, y lo que ella siente por dentro como mujer, su pasión, sus necesidades sexuales y sus necesidades de amor, de cariño. Finalmente consigue encontrar algún tipo de balance o cierto tipo de balance en su vida y de aceptación de todo lo que ella es. Alba, en La casa de los espíritus, es un personaje bien retante de interpretarlo porque yo nunca he estado en una situación, gracias a Dios, como en la que ha estado Alba y muchísimas personas de la historia latinoamericana. Un proceso sumamente desgarrador, tal vez, tratar de ponerse en la piel de alguien que ha pasado por un modo sistemático de tortura, de humillación, de vulnerabilidad, de ataque a sus derechos humanos. Así que es un sitio oscuro donde hay que ir para interpretar a Alba, ésa es la dimensión diferente que tiene Alba para mí: las cosas que uno encuentra en los momentos más oscuros para agarrarse y sobrevivir.

P: ¿Y "La Brasileña"?

R:“La Brasileña”, en Pantaleón, es pura diversión. Pantaleón es pura diversión para mí. Es un musical, osea que integra las tres áreas que me encantan a mí, así que con “La Brasileña” tengo oportunidad de cantar un poquito, de bailar un poquito, actuar un poco. Y me encanta: es chispa, es pura energía, pura sensualidad y pura diversión.

P:¿Cuál de estos tres personajes le ha costado más interpretar, construirlo, reconocerse con él?

P: Tal vez Alba fue el que me tomó un poco más adentrarme en la piel de ella porque es una situación tan ajena a la mía. Yo crecí en Puerto Rico donde realmente no hay un tipo de educación latinoamericana, o ni siquiera caribeña. Nuestros estudios son muy básicos en eso, nos dan un poco de historia de Puerto Rico, y el resto es sólo historia de Estados Unidos. Ese acceso o esa conexión que uno tiene a las mismas islas caribeñas que están al lado de uno o todo ese continente sudamericano y centroamericano, pues, queda un poquito distante. Realmente escuchaba cosas pero no era algo con lo que tú creces desde pequeño en suramérica. Así que por muchos lados tenía mucha desconexión en ese sentido por lo que Alba fue el más difícil para entrar en ella.

P: Hablábamos antes de que usted acaba de recibir el premio como mejor actriz de teatro musical otorgado por la Asociación de cronistas de espectáculos de Nueva York. ¿Qué significa este reconocimiento?

R: Es un logro, una aceptación de parte del público, y en este caso de las personas que se dedican a premiar y a valorar la cultura, el esfuerzo de cada uno de nosotros, de los artistas, de nuestra carrera. Y para mí eso es muy bonito, que se incentive eso, y que se valore y se le dé ese tipo de premiación. Así que yo lo valoro mucho y me siento, pues, más que contenta con cada premio.

P: Usted ya desde pequeña, lo comentaba antes, se había preparado para la interpretación, pero ¿cómo afronta el reto de formar parte de un musical?

R: Un musical... para mí es bastante natural el ambiente de un musical porque es que recoge en el aire, en el espacio, los tres elementos que son más naturales para mí, o los que más disfruto en esta vida, que son cantar,bailar, y actuar. Así que si están los tres de cantazo es como "¡cuánto placer uno puede uno aguantar!". Es superbueno para mí.

P: Y desde luego ha ido bien, ahí tiene su reconocimiento. ¿Recuerda la noche del estreno? En la platea se encontraba una figura muy destacada: estoy hablando del propio autor de la obra, de Mario Vargas Llosa. ¿Sabe lo que comentó de la obra durante el intermedio? Sus palabras exactas que recogimos fueros éstas:

Tenía mucha curiosidad, sobre todo porque ya conozco el trabajo de Jorge Alí Triana por una adaptación que hizo de una novela mía para el teatro, y sé que a él le gustan las situaciones extremas, que le gusta jugar los elementos más exagerados, extravagantes, farsescos, y el material desde luego que se prestaba. Lo que más me interesaba era ver cómo habían convertido la pieza en una obra musical, y veo que las canciones están muy bien integradas, veo que funcionan muy bien. Mi impresión es que el público entra rápidamente en el esquema, en las coordenadas que fija. Me gusta mucho además la variedad de estilos, y además es muy divertido porque oye uno dominicano, oye peruano, oye chileno... y toda esa mezcla creo que funciona bastante bien. Creo que le da una especie de color internacional, cosmopolita a la historia”

R: Me siento superorgullosa. Honrada, primero con la visita de él, y orgullosa de que le hayan gustado todos los elementos: la puesta en escena, la adaptación de una novela de él; y en este caso, transformarla en un musical, y la interpretación de cada uno de nosotros. Me siento muy orgullosa de nuestro trabajo y supercontenta de que le haya gustado.

P: Denise Quiñones, como actriz, ¿en quién se mira, qué otras actrices son su ejemplo?

R: Bueno, mis actrices favoritas son Kate Winslet; por supuesto, la reina de todas, Meryl Street; de las jovencitas de ahora me gustan mucho Rachel McAdams, Emy Adams y Katte Blanchet. Son actrices que admiro muchísimo por su fortaleza, por su coraje en la actuación, por su falta de miedo en los papeles, y cómo tú ves cómo se entregan completamente a cada personaje.

P: Según tengo entendido, usted vive en un avión entre Los Ángeles y Nueva York. Muchas actrices latinas se quejan de que Hollywood sólo les ofrece guiones con papeles estereotipados, como por ejemplo de inmigrantes recién llegadas. Yo querría saber si usted ha tenido hasta ahora la misma experiencia.

R: Yo creo que no tan estereotipadas. Hay sí personajes que ves que es lo mismo, la típica inmigrante, o la que limpia o la típica sexy típica latina. Así que por supuesto ha habido esos tipos de personajes para los cuales he audicionado, pero también yo creo que, por mi físico y también porque cuando hablo inglés no tengo casi acento, me llegan papeles u oportunidades de audicionar para papeles que no solamente son de latina sino también de americanas o hasta europeas. He audicionado también para europea, donde tengo que poner el acento, aunque no me sale muy bien, pero... Así que he tenido la suerte de poder audicionar para una gama bastante amplia de mujeres, de nacionalidades.

P: ¿Qué opina del éxito, precisamente, de las actrices latinas en Hollywood?. Estamos hablando de Salma Hayed, Penélope Cruz, entre otras. ¿Usted cree que es algo pasajero, un punto exótico, o es la constatación de que el rostro de los Estados Unidos, como dice también la comediante Eva Longoria, "está cambiando, se está latinizando"?

R: Sí, yo creo que sí, yo creo que no es algo pasajero, al contrario, lo veo y espero que siga siendo como un reflejo de lo que está pasando en la sociedad americana, que es eso mismo. Cada vez los latinos tenemos una presencia más y más solidificada y con más fuerza. Y eso es solamente cuestión de tiempo que eso se vea reflejado fielmente en el arte, la cultura, el cine, el teatro...Así que no creo que es para nada pasajero: es una constatación también de que más allá de raza o color o de dónde venimos, en términos de actuación, la calidad de interpretación es lo más importante. Vemos una Penélope, Salma... osea que yo las veo no como latinas sino como mujeres que son buenísimas actrices y pueden hacer cualquier papel.

P: Su carrera como actriz teatral va viento en popa, pero yo querría saber qué le ofrece el teatro que la gran pantalla no le da.

R: He tenido más experiencia en el teatro. El cine es algo que todavía estoy empezando, pero aún no le he encontrado el tipo de magia que le encuentro al teatro, pero sí sé que está ahí, y es cuestión de tiempo y de más experiencia. Pero el teatro es como una cosa... para mí es algo vivo, es como una cascada, un río, algo que tiene mucha fuerza y sigue, y sigue, y sigue y no se puede parar. Y es desde que abre el telón, desde que sube el telón hasta que acaba, es una bola de impulso que no acaba. Y me encanta estar envuelta en esa energía: como que una cosa te lleva a la otra y no paras hasta que llegas al final. Eso me gusta del teatro y no se experimenta eso en ninguna otra.

P: En 2001, como ya decíamos, su vida cambia de manera radical. ¿cómo sobrelleva la fama y si no le molesta todo ese mundo del cotilleo y la farándula donde es más importante la vida personal y no la profesional de los famosos?

R: Yo trato, no sé cómo, de mantenerme al margen, aun estando en el medio de todo ese faranduleo, que no le encuentro la necesidad de existir, o no veo por qué crea tanta fascinación. Pero aun estando en medio de todo eso, trabajo conmigo, sabiendo en dónde pongo el enfoque, y nunca me he enfocado en eso. Y siempre trato de evadirlo, siempre he sido bastante reservada con mi vida personal, aun cuando he estado con personas que están también en el medio y que crea cierto tipo de fascinación por alguna razón. Pero, no sé, es cuestión de actitud, de enfoque, de ver dónde uno le pone la atención y yo realmente nunca le he puesto la atención en eso.

P: Mi última pregunta y la verdad es que no sé si es necesaria después de ver el éxito de su carrera, pero ¿está arrepentida de haber dejado el mundo de las pasarelas?

R: Jaja. No, no, para nada. Fue un momento bien bonito de mi vida. Fue una experiencia superlinda, aprendí muchísimo; lo disfruté porque para mí era... era muy divertido que pusieran música y caminar en una pasarela. No sé, es divertido, pero no me podía quedar ahí porque eso no me llena, no me da lo que me da la actuación.

Fotos:

Foto 1: Denise Quiñones en Repertorio Español, de José Ángel Gonzalo.

Foto 2: D. Quiñones, junto al resto de "visitadoras", de Michael Palma.

Foto 3: Mario Vargas LLosa, en el coloquio posterior al estreno de Pantaleón, de M. Palma.

Foto 4: Quiñones Y F. Gattorno en Doña Flor y sus dos maridos, de M. Palma.

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18
Mar 2010

"Hay 15 millones de latinos que no tienen seguro de salud, y eso es inaceptable en este país con tanta riqueza ”

Escrito por: joseangelgonzalo el 18 Mar 2010 - URL Permanente

El próximo domingo se reunirán en Washington miles de personas para exigir una reforma migratoria, una promesa del presidente Obama a la comunidad inmigrante, que hasta ahora ha quedado aplazada. Al mismo tiempo, la anunciada reforma sanitaria, que daría cobertura a millones de personas que carecen seguro médico, podría por fin ser aprobada, sobre todo, ahora que el partido demócrata a sumado el voto de Dennis J. Kucinich, demócrata por Ohio, que sin embargo había votado de forma negativa con anterioridad a la propuesta de reforma del presidente.

Sonia Pérez, vicepresidenta de la Raza, una de las mayores organizaciones en los Estados Unidos de los inmigrantes latinos, me concedió esta entrevista, donde explica la función de su organización y reclama el derecho de los latinos a un seguro médico así como una reforma migratoria, que permitiría legalizar la situación de muchos de ellos, que trabajan en este país sin ningún tipo de seguridad jurídica.

Pregunta: Señora Pérez, ¿cómo explicaría usted lo que es la Raza a alguien que nunca haya oído hablar de esta organización?

Respuesta: Bueno, el Consejo Nacional de la Raza es una organización sin fines de lucros, que se estableció hace más de 40 años para ayudar a la comunidad hispana en los Estados Unidos. Es una organización que trabaja por un lado con las organizaciones comunitarias, osea a través de todos los estados, con estas organizaciones de base que brindan servicios a la comunidad hispana; por otro lado también como está... eh, tiene su oficina principal en Washington DC, también representa los intereses de los latinos ante el Congreso, el presidente, la Administración, para poder tener una voz nacional en la capital.

P: ¿En qué contexto histórico y por qué surge este movimiento en defensa de los derechos de los hispanos acá en los Estados Unidos?

R: Bueno, en los años 60 había en este país mucha discriminación contra diferentes grupos, mayormente los afroamericanos, pero también contra los hispanos, y no solamente en esos años sino también en las décadas anteriores. La organización fue establecida por un grupo de mexicano-americanos cuyo su interés primordial era reducir la pobreza en la comunidad latina. Y a través de esta organización de organizaciones tratar de organizar a organizaciones comunitarias para entonces darle los servicios a la comunidad. En el 1968 había siete organizaciones de base comunitaria en los estados suroeste de los Estados Unidos: en Arizona fue la oficina principal de La Raza en esa época. Y luego en los años 70, cuando empezaron a trabajar no sólo con la comunidad mexicana sino también otras comunidades latinas, como los puertorriqueños, los cubanos... se movió la oficina principal, se mudaron a Washington DC; el nombre se cambió del “Southwest Council de la Raza”, que era “del Suroeste”, al Consejo Nacional de la Raza, para poder representar a todos los grupos latinos en todos los Estados Unidos.

P: Su organización posee una trayectoria de más de 40 años: desde esta experiencia acumulada, podría decirme cómo ha cambiado la situación de los hispanos y si tienen hoy las mismas necesidades hoy que en el momento de la fundación de esta institución.

R: Bueno, ha cambiado muchísimo. Osea, por un lado, hemos visto el cambio enorme, el cambio demográfico en los Estados Unidos, la cantidad, el número de latinos que ahora existen, que residen en el país. Actuamente tenemos más de 40 millones de latinos en los Estados Unidos, casi 15% de la población. Obviamente eso ha aumentado muchísimo desde los años 60. Por otro lado hemos visto que hay mucho progreso en el cuadro económico; por ejemplo, hay muchos más latinos que son dueños de sus propias casas; la tasa de ser dueños de viviendas es una de las cosas que trabajamos en La Raza. También vemos que hay una cantidad enorme de latinos trabajando en la fuerza laboral. Osea que hay muchísimo progreso en ese sentido. Pero por otro lado, todavía hay muchísima pobreza, especialmente con los niños: 1 de cada 3 niños latinos en los Estados Unidos vive bajo la tasa de pobreza. También tenemos problemas de salud, no solamente en las condiciones de salud, como la diabetes, el asma... pero también hemos visto que no hay la cobertura, no tienen el seguro médico que necesitan. Osea, por un lado hay progreso y hay mucho cambio positivo, y por otro lado todavía hay mucho trabajo que hacer.

P: ¿Cuál cree que es el aporte de la comunidad latina a este país?

R: Bueno, esta comunidad lleva siglos en este país. Si uno empieza a ver la historia de la comunidad no es solamente los inmigrantes recientes que han llegado, sino todas las generaciones de otras comunidades: los mexicanos en el suroeste, los puertorriqueños que llegaron en 1920-1930. Osea que hay una historia muy rica de la comunidad latina en diferentes estados de los Estados Unidos. Y también hemos visto esa influencia en todos los ámbitos. Hemos visto, por ejemplo, recientemente, pues, en la política, en las elecciones que hay muchos más candidatos, hay muchas personas como el alcalde de Los Ángeles, por ejemplo, que es mexicano-americano, personas acá en Nueva York, en diferentes estados que están representando todas sus comunidades. También hemos visto que, pues, obviamente, en el área de entretenimiento, en deportes, en todas las carreras, hay una contribución muy grande de los latinos. Y también yo creo que es bien importante señalar que no es solamente las personas que son famosas, sino que este país ha crecido y ha sido construido en parte por la labor muy fuerte de los latinos.

P: En las últimas elecciones, Estados Unidos eligió el primer candidato afroamericano de la historia como inquilino de la Casa Blanca. ¿Cuál fue el papel desempeñado por los hispanos en estas elecciones?

P: Bueno, fue bastante histórico. Más de 10 millones de latinos participaron, votaron, en las últimas elecciones. Y había mucha gente que estaba dudando si iban a apoyar un candidato como el presidente Barack Obama. Y hemos visto que la respuesta fue rotundamente fuerte. Que sí apoyaron, que sí piensan que hay, pues, ese mensaje que el presidente llevó de que hay que trabajar juntos, que tenemos todos los mismos problemas, y tenemos que unirnos para poder, pues, poder tratar mejor el futuro del país. Osea que la comunidad latina sí respondío a eso. Y yo creo que también se sabe de que no sólo por la cantidad de latinos en la influencia demográfica sino también el poder, en términos de la influencia de la comunidad, que ahora cualquier candidato, ya sea a nivel nacional o estatal, debe contar con esta comunidad para ganar.

P: Y precisamente, podría explicarme cómo contribuyó La Raza a fomentar el voto en la elecciones.

R: Bueno una de las cosas principales que hace La Raza es que trabajamos con una red de organizaciones comunitarias. Tenemos casi 300 organizaciones en más de 40 estados trabajando. Ellos brindan servicios a la comunidad y nosotros trabajamos con ellos para fortalecer a estas organizaciones. Una de las cosas que hicimos en conjunto fue precisamente tratar de inscribir a la comunidad, a las personas que no habían votado antes, para poder ejercer su derecho al voto, para educarlos, para orientarlos de cómo es el proceso, que es bien importante que ellos se integren al proceso, que participen. Y eso fue una de las cosas que hicimos para poder llevar el mensaje a la comunidad.

P: En la actualidad, Barack Obama está tratando de modificar el sistema sanitario estadounidense, un sistema que deja fuera de cobertura a cerca de 45 millones de personas, muchos de ellos latinos. Personalmente, ¿cree que su reforma saldrá adelante?

R: Sí, estamos muy optimistas; osea estamos trabajando muy fuerte, muy fuerte con otras organizaciones comunitarias, con otras organizaciones nacionales. Sabemos que hay 15 millones de latinos que no tienen seguro de salud, y eso es inaceptable en este país con tanta riqueza y tantos recursos, que nadie debe estar en esa situación. Entonces, hemos aliado las fuerzas con otras organizaciónes y también otras comunidades, no solamente la comunidad latina, para trabajar con el Congreso, para llevar el mensaje, para enfatizar la necesidad de hacer algo en este momento que hay una oportunidad, que todo el mundo está enfocado en esto, para poder entonces llevar no solamente el mensaje sino lograr que se establezca una ley para entoncer brindarle ese servicio de salud a todos los latinos y otras personas que actualmente no tienen.

P: Otro tema candente es la reforma migratoria. Se calcula que existen unos 13 millones de indocumentados. ¿Cree que la situación actual permitirá al presidente actual abordar este asunto?

R: Bueno, La Raza lleva años y años trabando en este asunto. Sí entendemos que no solamente es una situación, un asunto para la comunidad latina sino para el país completo. Entendemos que ésta es un población que se necesita para la economía de este país; que muchas de las familias tienen un familiar, una persona que conocen, un pariente que está en esta situación de ser indocumentado. Osea que no se puede distinguir tan fácilmente entre una comunidad latina y otra. Y es necesario reformar este sistema y ayudar a esta persona a salir de las sombras. También lo que sabemos es que hay mucha gente no solamente en la comunidad latina sino en otras comunidades, las iglesias, los sindicatos, otras entidades que entienden la necesidad de reformar este sistema y estamos trabajando junto con ellos. Y creo que lo primero que hay que hacer es enfocarnos en lo que está haciendo el presidente en términos de seguro de salud pero que luego se espera, porque eso fue una de sus promesas, que entonces... eh...vamos a entrar en este debate y poder resolver esta situación.

Fotografía de cabecera tomada por Melvin Rios y Baldemar Velasquez en Ohio, durante una manifestación por los derechos de los inmigrantes el 26 de marzo de 2006 (licensed under the Creative Commons)

Resto de fotografías, desfile del Inmigrante en Nueva York en 2009, tomadas por el autor.

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01
Feb 2010

“En las dos elecciones anteriores para alcalde, el voto de los latinos ha sido decisivo”

Escrito por: joseangelgonzalo el 01 Feb 2010 - URL Permanente

Entrevista a Luis Cardozo, profesor de español del actual alcalde de Nueva York, Mike Bloomberg

Que el español es una lengua presente en los Estados Unidos es ya una realidad, y muestra de ello es la importancia que tiene en las elecciones municipales de Nueva York. Hablamos con el colombiano Luis Cardozo, profesor de castellano del actual alcalde de la ciudad, que nos descubre los motivos personales de Michael Bloomberg para aprender nuestro idioma y las ventajas que le ha aportado.

PREGUNTA: Señor Luis Cardozo, usted encarna a la perfección el sueño americano: usted llegó como inmigrante y hoy por hoy usted es ya un exitoso y prestigioso profesional.

RESPUESTA: Gracias. No estoy seguro cuál es el sueño americano, pero cualquiera que sea la idea del sueño americano, lo que sí puedo decir es que me siento muy bien en este país. Estados Unidos me ha acogido, y Nueva York me ha acogido muy bien. Soy un abogado colombiano, pero toda la vida me gustó enseñar. Enseñaba inglés cuando era muy joven y cuando vine a este país mi intención primera era ser abogado aquí pero tenía que trabajar y el primer trabajo que encontré era ser profesor de algo, y qué mejor que profesor de español. Entonces por ahí empecé.

P. Seguramente, en estos momentos es usted el profesor de español más famoso de este país, gracias a la popularidad conseguida tras tener como alumno al mismísimo alcalde de esta ciudad, Nueva York. De hecho, prestigiosos medios internacionales como el New York Times se han hecho eco de su trabajo. Me gustaría preguntarle si tiene algún truco para impartir sus clases.

R. Um... yo no sé si lo podemos llamar truco pero me gusta basarme en una serie de principios cuando tengo un estudiante al frente. Primero que todo la mayoría de mis estudiantes son adultos. Entonces cuando estoy con ellos lo primero que trato de descubrír es cómo aprenden y cuál es la circusntancia de este estudiante. No es lo mismo un estudiante de 18 que un estudiante de 58 años. Me gusta tratar de establecer una conexión entre el estudiante: él debe sentirse cómodo aprendiendo pero él debe sentir que tiene que poner mucho trabajo de su parte para progresar. Después yo tengo que saber exactamente qué es capaz de hacer él y hasta dónde puede exigirle y hasta dónde puedo esperar a que progrese para así mismo aumentar el nivel de exigencia.

P. Usted conoce muy bien a Mike Bloomberg el alcalde de Nueva York, de hecho ha volado con él en su avión privado. Dígame, el alcalde, ¿le ha confesado cuáles fueron sus motivaciones para aprender la lengua de Cervantes?.

R. Sí, ahh..es verdad que el hecho de querer ser alcalde de Nueva York es uno de los motivos principales: llegar a la.. al voto latino, es muy importante. Y otro es que él siempre quiso aprender un idioma. Él decidió que lo iba a hacer y no importaba todas las dificultades que iba a tener, las.. iba a continuar. Y es lo que está haciendo. Es la razón por que él empezó y es la razón por que él todavía continúa y continuará. Porque el pequeño secreto que tenemos es que si dejas de practicar, lo vas a olvidar.

P. Pero precisamente, ¿podría decirme cuánto tiempo lleva el alcalde estudiando español y con qué frecuencia, cuántas horas a la semana dedica el alcalde?.

R. Él empezó a la edad de 58 años. Esto fue hace más o menos ocho años. El horario se ha mantenido muy, muy bien en todos estos años. Es increíble pero es tres veces, cuatro veces o cinco veces a la semana a la semana y 90 minutos cada día, cada vez que nos encontramos es una hora y media y tratamos de mantener esta frecuencia y esta intensidad lo más posible, dentro de su calendario.

P. Déjeme ser algo curioso: hablando de Bloomberg, ¿es un buen alumno cuando aprende español?. Y dígame, ¿cuáles son sus errores más frecuentes?.

R. Es un excelente alumno. Es un excelente alumno porque saca el tiempo para tomar la clase tres, cuatro o cinco veces cada semana. Es un excelente alumno porque durante muchos años ha tratado de hacerlo. Cuando tomamos la primera clase, él no tenía idea de español: no sabía qué era vaso, mesa, bolígrafo... Hoy en día él es capaz de mantener una conversación por horas en español, sin ningún problema.

P. ¿Sus errores?.

R. Dos cosas: su mente es matemática, su inteligencia es matemática. Pero el idioma es un poco o mucho más que eso, y entonces él tiende a traducir, y traducir, especialmente literalmente del inglés al español le causa dificultades, especialmente cuando estamos en un nivel más avanzado, donde traducir, qué digo yo, “siempre y cuando”, que en inglés sería algo como as long as pues el significado de la palabra as long as no tiene nada que ver con el significado de la palabra “siempre y cuando”. Y otra, que la gente critica un poco, es su acento.

P. Usted lo acaba de decir, es colombiano pero como sabe las comunidades más importantes en esta ciudad son la dominicana y la puertorriqueña. Entonces, yo querría preguntarle: ¿enseña usted un español, digamos, universal, despojado de localismos, o incluye vocabulario y expresiones propias de estos países?

R. Los dos. Es difícil despojarme de la manera como hablo. Y tal vez los oyentes puedan detectar nuestra diferencia en la entonación y en las palabras que usamos. Pero al mismo tiempo, soy consciente de que el contexto es la ciudad de Nueva York, y aprendo mucho de las otras comunidades, el español de los puertorriqueños, de los dominicanos, y no solamente ellos: de los ecuatorianos, de los mexicanos... cuando nos reunimos intercambiamos vocabulario, consciente o inconscientemente, y yo lo incorporo en las clases.

P. Eduardo Lago, director del Cervantes de acá de Nueva York sostiene que el español no es un idioma extranjero acá en esta ciudad. De hecho, más de dos millones de personas son latinos y el español se escucha y se lee en sus calles, en el metro, en cualquier sitio, en cualquier rincón. ¿Cree que cualquier candidato que se presente a las elecciones municipales debe conocer este idioma?

R. Ah, es una pregunta interesante. Eh.. sería muy ventajoso para un administrador de la ciudad de Nueva York, un gerente de la ciudad de Nueva York, sería una gran ventaja si él hablara español, si él comprendiera español. Porque comprender una lengua es comprender la cultura de las personas que hablan la lengua, es comprender cómo sienten, cómo se expresan, cómo viven, especialmente su tiempo libre... Entonces es una puerta que hay que abrir y la forma más efectiva es indudablemente a través del idioma.

P. Se lo voy a preguntar de una forma más directa, ¿puede hoy cualquier político optar a la alcaldía de Nueva York sin el respaldo de los latinos?

R. Ah, esa respuesta es un poco más fácil: no. El respaldo de los latinos significa el voto de los latinos, y al menos en las dos elecciones para alcalde anteriores el voto de los latinos ha sido decisivo para.. eh... en este caso ha sido el mismo alcalde. Pero tanto la primera como la segunda vez...eh... el voto latino ha sido muy importante, y lo va a ser en esta tercera opción.

(Entrevista publicada en el número 21 de la revista Punto Y Coma, con motivo de las elecciones municipales en Nueva York, que finalmente ganó precisamente M. Bloomberg)

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01
Dic 2009

"El sida no es una sentencia de muerte"

Escrito por: joseangelgonzalo el 01 Dic 2009 - URL Permanente

Hace justo un año publicaba en El Diario de Nueva York una pequeña entrevista en el suplemento especial publicado con motivo del Día internacional de lucha contra el Sida. El encuentro fue casi fortuito, pues el protagonista, Gerardo Pineda, apareció casi en el último momento: un venezolano valiente, que tuvo el coraje de publicitar su estado. Pero lo hizo de forma tranquila, serena, consciente de la gravedad de lo que supone haber desarrollado la enfermedad -y todos los prejuicios y rechazos que eso supone-. Sin embargo su entereza y ejemplo no fue lo que más me impresionó. Lejos de cualquier victimismo o búsqueda de consuelo, Gerardo quiso dejar claro algo que muchas veces no se publicida. El titular lo dice todo.

Por ese motivo, reproduzco ahora de nuevo su testimonio.

‘El sida no es una sentencia de muerte’

NUEVA YORK — Gerardo Pineda, venezolano de 44 años, coordinador en el programa LatinosDi, llegó a los Estados Unidos después de sufrir un flagrante caso de discriminación: cuando iba a ser operado de una apendicitis, el hospital rechazó la intervención al enterarse de su estado inmunológico. A raíz de aquel atropello, que puso en riesgo su vida, decidió emigrar a los Estados Unidos, donde desarrolla su vida de forma completamente normal. Este es un caso de lucha pero sobre todo un ejemplo. Gerardo fue diagnosticado como positivo en 1985, y como “caso sida” en 1995, hace ya 13 años. Su caso demuestra que esta enfermedad no es el final.
¿Eres positivo?
— No, no. Tengo el virus del VIH: yo vivo con este virus pero, decir que soy positivo es como si formara parte de mi apellido, y verdaderamente no lo es.
¿Cómo llegaste a aceptar la enfermedad?

— Fue un proceso largo. En los ochenta no se sabían muchas cosas. Una de las cosas que me ayudó mucho fue el apoyo familiar. Yo tuve siempre tres pilares: la ciencia médica, la parte emocional, que es mi familia, y yo. Hoy por hoy no me siento discriminado, puesto que tengo trabajo, tengo pareja...tengo una vida como cualquier otra persona.

¿Sufren los gays portadores del VIH discriminación dentro de la propia comunidad homosexual?

— Después de 26 años haciendo campañas, es increíble que exista esa separación. Nosotros en este programa luchamos para romper esa barrera: mucha gente VIH negativa al comenzar a relacionarse con positivos los rechazan cuando conocen su estado inmunológico. Pero uno poco a poco, con información, acaba superando esos miedos.

¿Crees que ha evolucionado la percepción de la enfermedad desde que apareció en los ochenta hasta nuestros días?

— Sí ha evolucionado en el campo médico, gracias a los avances los tratamientos son diferentes, lo que ha ayudado a tener otra percepción. Lo que veo es que hoy cuando una persona es diagnosticada con SIDA piensa que es su final. Desde mi experiencia personal sé que es falso: yo fui diagnosticado con SIDA en 1995. Yo siempre le digo a la gente que un diagnóstico de SIDA no significa que haya una sentencia de muerte.

Para ver la entrevista tal como se publicó, pinche aquí.

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