19
May 2010

Adiós a la última librería en español de Manhattan

Escrito por: joseangelgonzalo el 19 May 2010 - URL Permanente

En 2007 cerraron en Nueva York las dos principales librerías dedicadas a la venta de libros en español, Macondo y Lectorum. Fueron ríos de tinta los que corrieron afirmando que desaparecía con ellas una parte fundamental de nuestra cultura y denunciaban la imposibilidad de acceder a las obras escritas en el idioma de Cervantes.

Sin embargo, todas aquellas crónicas obviaban que aún resistía en Manhattan, de forma heroica, otra librería que dedicaba todos sus esfuerzos a promover la cultura dominicana, en particular, y la latina en general: la librería Calíope, un remanso literario en español donde los lectores podían encontrar toda la literatura en castellano sin abandonar la Gran Manzana.

Pero ahora ese oasis ya puede darse por desaparecido: desde hace ya varios meses, exactamente desde el 2 de junio, sus puertas permanecen cerradas por el impago del alquiler y su dueño, César González, se ha visto obligado a continuar con su negocio en la calle, haciendo frente a las duras condiciones metereológicas de la ciudad. Por desgracia, esta vez los grandes medios no se hicieron eco de esta noticia.

Cuenta la mitología griega que Calíope fue la musa de la elocuencia y de la poesía épica, coronada de forma majestuosa para sobresalir sobre el resto de musas. Su fundador, César González, dominicano emprendedor, tuvo la idea de un negocio editorial hace unos 35 años, pero sólo vio su materialización hace 12 años, con la apertura en Inwood, en la calle Dyckman, de un negocio promotor de escritores dominicanos y de toda la comunidad hispana. Un sueño por el que luchó pese a que el mundo editorial no era tan lucrativo como otros.

“Siempre me atrajo el mundo de los libros, estar inmerso en él, así de forma natural. Muchas personas llegamos a comerciantes sin tener el propósito de enriquecernos, así que los objetivos son diferentes”, confiesa César.

Calíope no era únicamente un centro de venta de libros, sino que desarrollaba una profusa actividad cultural, que iba desde sus semanales tertulias literarias, a presentaciones de libros, obras de teatro, conferencias, conciertos, debates... y todas las actividades necesarias para satisfacían las necesidades de la comunidad latina que se había quedado huérfana de espacios literarios en español.

“Nosotros introducimos y le dimos bastante auge al libro dominicano e hicimos que muchas personas se acercaran a la lectura en una comunidad que no estaba habituada a ello”, resalta con cierto tono de orgullo este oriundo de Villa González, no lejos de Santiago.

Desde el principio, la mayoría de los fondos estuvieron compuestos por autores hispanos. Los grandes creadores como Vargas Llosa, García Márquez o Neruda no podían faltar, pero junto a ellos también se realizó una fuerte promoción de autores noveles, si bien es cierto que esos grandes autores “fueron los que permitieron pagar muchos meses la renta”.

La desaparición de Lectorum y Macondo supusieron una gran pérdida cultural pero indirectamente favorecieron a Calíope, al traspasar gran parte de aquellos lectores hasta el Alto Manhattan. Sin embargo, no fue suficiente: las dificultades que tuvo hacer frente no son pocas. Como cualquier otro negocio, tuvo que soportar unos precios elevados en el alquiler de las instalaciones, algo normal en la Gran Manzana y que fue la causa que provocó el cese de actividad de Macondo y Lectorum, además de gastos varios. Desde luego, la crisis económica que embarga a el país no ha ayudado a su mantenimiento.

Hubo un intento desesperado para salvar el centro. Numerosos vecinos y miembros de la comunidad se movilizaron para organizar una rifa para recaudar fondos. Pero fue insuficiente para hacer frente a una deuda de más de 80.000 dólares.

Tras meses de apuros económicos y atrasos en el pago de la renta, el dueño del local, una iglesia pentecostal localizada en las inmediaciones, consiguió que una orden de desalojo se hiciera efectiva, y se inauguró un largo y complejo proceso judicial. Con tristeza, César reconoce que tal vez esta situación habría podido evitarse: “Si yo hubiera ido antes a la Corte para parar la orden de desalojo emitida el 19 de mayo, habría frenado el proceso y habría resulto”. Pero la ficción es buena solo para los estantes, y él sabe que ahora vive una dura realidad, pese a que no pierde la fe en volver a abrir pronto.

Así, desde aquel 2 de junio, desde las dos a las ocho de la tarde, más o menos, de lunes a domingo, se sienta en la calle, junto a un puesto ambulante que monta y desmonta cada día y donde sigue ofreciendo sus servicios de librero experimentado. Como un quijote que se lanza en tromba frente a cualquier enemigo, por peligroso que sea, este dominicano no se asusta y permanece junto a sus libros de forma impertérrita. Tan sólo la lluvia consigue que él abandone su trabajo.

Desde ese púlpito improvisado, César ha visto pasar las frías jornadas del pasado invierno, cuando se llegaron a temperaturas verdaderamente gélidas, muchas veces reconfortado sólo por un café caliente ofrecido por un amigo, o ha hecho frente a una de las primaveras más lluviosas de los últimos tiempos. Y ahora encara con pesimismo el verano, ya que el sol disfruta quemando y comiéndose el color de los libros.

En una entrevista en el 2009 al Diario/LaPrensa, César González aún era optimista sobre el futuro de Calíope: “El 2008 ha sido un año de crisis, pero las librerías hace tiempo que están en crisis, y no sólo las librerías hispanas. Las librerías independientes de todo tipo han ido desapareciendo. En días pasados yo estuve pensando cuán factible era seguir, qué tiempo podríamos permanecer”.

Su optimismo tal vez no fue bien mesurado: “La crisis no sólo afecta a las librerías hispanas. En la República Dominicana, por ejemplo, en lo que va de siglo, han cerrado más de 37 librerías. En Estados Unidos, las librerías independientes están cerrando. Hay que buscar la forma para continuar y yo espero que nosotros podamos hacerlo”. La realidad ha acabado por imponerse: el impago del alquiler acabó en el embargo de los bienes y el cierre del local. Así permanece aún hoy, con una única diferencia: el cartel que antes anunciaba la librería ha desaparecido. Desde entonces, frente a la puerta César González se sienta cada día, de forma obstinada, soportando el extremo frío que ha golpeado a la ciudad el pasado invierno y las altas temperaturas que se anuncian para fechas venideras, tratando de continuar así de esta forma tan precaria su sueño pero, sobre todo, su trabajo.

El cierre de Calíope contrasta con los datos optimistas que desde ciertas instituiciones culturales, como el Instituto Cervantes, se esgrimen para mostrar el buen estado del idioma español: Estados Unidos es el país no hispanohablante donde más libros en español se venden y el crecimiento de la población hispana se espera que se triplique antes del 2050, alcanzando los 140 millones, constituyendo el 30 por ciento de la población, sobre pasando a México como primer país en número de hispanohablantes. Lo que debería ser un verdadero potencial de lectores en español, aún no se ha traducido en una verdadera comunidad lectora, al menos de libros de papel.

El martes 18 de mayo un juez fallaba a favor de César y obligaba al propietario a devolverle todos los fondos y materiales. Ahora que ha recuperado todas obras que la Iglesia le había retenido ilegalmente, él ya planea volver a instalarse en el barrio, aunque con otra localización. Parece que Calíope, musa de la elocuencia y la épica en la mitología griega, puede que aún permita que este dominicano pueda protagonizar una gran epopeya. Mientras tanto, él continuará con su callado trabajo, y el aliento de los vecinos: “Agradezco esa solidaridad; tal vez es gente que no se interesaban por las actividades de la librería, pero que quieren que el sueño de Calíope no perezca. Y yo espero no defraudarlos”.

Foto 1: César González, dueño de Calíope, sentado junto a su puesto de libros en la calle Dyckman de Nueva York.

Foto 2: Uno de los emplados de Calíope, cuando aún permanecía abierta.

Foto 3: César González, en el local que ocupaga la librería antes de ser cerrada.

Foto 4: César González, junto a algunos de los compradores habituales, en plena calle, donde ha pasado todo el invierno y la primavera.

Foto 5: Aspecto de la fachada de la librería, cuyo cartel fue retirado hace ya unos meses.

Todas las fotografías han sido tomadas por el autor.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

06
May 2010

“La esclavitud no se ha terminado, sólo se modernizó"

Escrito por: joseangelgonzalo el 06 May 2010 - URL Permanente

María, desde las oficinas de Domestic Workers United, fija su mirada en Nueva York, donde vive como indocumentada.

Su nombre tiene reminiscencias católicas y durante mucho tiempo llevó con resignación cristiana su travesía por el calvario que le tocó vivir en eso que llamaban tierra prometida: Estados Unidos. Pero María -nombre ficticio- decidió cambiar su vida, alzar su voz y clamar al cielo contra tanta injusticia: las trabajadoras domésticas realizan un trabajo tan digno como cualquier otro. Hoy María, pese a ser indocumentada y pesar sobre ella la amenaza continua de deportación, no tiene miedo al denunciar las continuas tropelías a las que ella y millones en todo el mundo se ven sometidas, con la complicidad de una sociedad que mira para otro lado.

Su voz suena firme, tranquila, anclada en la seguridad de sus argumentos y la legitimidad de sus reivindicaciones. Once años de abusos cimentan su lucha. Y es que las comúnmente llamadas chachas, según denuncian desde la asociación Domestic Workers United, pueden llegar a trabajar más de 20 horas y cobrar por ello un dólar, sufrir abusos sicológicos y físicos. Viven en una continua situación de chantaje, sin disfrutar de los derechos laborales más básicos, como son los días de descanso o unas vacaciones. Todo ello entre cuatro paredes, en la intimidad de la casa de su agresor, soportando la ley del silencio: una losa que las obliga a seguir con esta injusticia aún hoy en el 2010.

Tan sólo en el estado de Nueva York se calcula que existen 200.000 niñeras que se encuentran a merced de la buena -o mala- voluntad de su empleador. Las leyes estadounidenses deliberadamente decidieron abandonarlas a su suerte cuando se legisló en materia laboral, según explica Priscilla González, directora de la organización Domestic Workers United. Por aquella época el trabajo era realizado mayoritariamente por negras traídas de África o por sus descendientes, por lo que se les negó cualquier derecho. En la actualidad, este tipo de tareas la realizan, mayoritariamente, mujeres latinas, como María, en situación irregular.

Esta oaxaqueña salió de México hace ya once años buscando un mejor futuro, “ tenía que hacerlo porque yo soy la cabeza de la familia; mantengo a mis hijos porque soy una mujer viuda”. Se vio así obligada a separarse de ellos cuando tan sólo tenían 12 y 16 años, dejándolos a uno en un internado y a otro con sus abuelos: desde entonces no los ha vuelto a ver.

Para ello tuvo que pagar cerca de 2000 dólares, una fortuna para alguien sin recursos, sin la seguridad de que alcanzaría su objetivo. Cruzó ilegalmente por Piedras Negras, ciudad fronteriza con el estado de Texas, bajo la supervisión interesada de un “coyote”. Sola, con una simple promesa de ayuda al llegar más allá de Río Grande. Era la primera vez que salía de su país y, sin quererlo, se convirtió en protagonista de los abusos sobradamente conocidos pero no por ello menos denigrantes: fue robada, humillada, manoseada, forzada a realizar caprichos innombrables, “y tuve que dejarme hacer”.

Su voz no se quiebra, su discurso es calmado y tranquilo pero transpira toda la rabia que puede contener una persona que ha padecido una injusticia similar: “Pasamos abusos, humillaciones de grupos de personas que se presentan en el monte, en el campo, y pues, lo manosean a uno, sea hombre o mujer. Y yo lo digo porque esto tiene que saberlo toda la gente que cruza, venga de donde venga”.

Su primer destino fue Phoenix, donde permaneció sólo un mes, pero donde saboreó nuevamente la hiel de la soledad del indocumentado. Tanto que decidió dar marcha atrás y volver con su familia. Sin embargo, acabó en Nueva York. Las penurias no fueron menores en la Gran Manzana. Tras una breve experiencia como vendedora en un carrito ambulante, acabó irremediablemente como “trabajadora doméstica”, destino fatal de las mujeres inmigrantes que no poseen "los papeles" y el conocimiento de la lengua, si existe, es muy limitado. “Venimos sin saber hablar inglés, solamente con la voluntad de Dios. Entonces, sí, desde ahí, empieza el calvario”.

Pese a lo que podría parecer un ambiente tranquilo, el hogar se convierte en una verdadera trampa en la que muchas veces estas mujeres quedan atrapadas. Ante una situación tan vulnerable, el empleador se convierte con demasiada frecuencia en un verdadero verdugo al aprovecharse, en toda la amplitud del término, de ellas: “Somos una persona con dos brazos pero hacemos el trabajo de diez porque hacemos desde el servicio de lavado hasta el de nanny y pasear al perro también; incluye todo eso en el trabajo doméstico”

La confidencialidad de la casa otorga también al patrono -independientemente de que sea hombre o mujer- una situación de privilegio que se torna contra la propia empleada. Sin testigos, sin contrato ni derechos laborales, y conscientes de las necesidades y temores de estas mujeres, que pueden ser chantajeadas, el día a día se transforma una pesadilla para todas ellas. María lo vivió, incluida la coacción continua, la amenaza perenne de llamar a la policía de inmigración.

Su mirada se fija al frente, atraviesa el cristal y se posa en la nada que rodea el Empire State mientras recita, casi de carrerilla, todas las tropelías que ha padecido: “Pasamos muchas penurias, mucha humillación, nos abusan físicamente, sexualmente, con palabras groseras; y también con el sueldo: "No te pago y si llamas a la policía digo que no tienes documentos". Y tristemente eso nos hace vulnerable, nos quedamos callados”.

Pero ella ya explotó. Desde hace tres años pertenece a la organización Domestic Workers United. Por casualidad, tal vez por la gracia de ese Dios que tanto refiere, cuando se encontraba sentada en el parque, mientras cuidaba a los hijos de la familia, le dieron un volante informativo. No le prestó ninguna atención, pero la fortuna quiso que otro día, al olvidar el libro en casa, se viera obligada a leer cualquier otra cosa. Y allí lo encontró. La vida se rige a veces por situaciones tan nimias y arbitrarias. Desde entonces esta mexicana, habitante de El Bronx, dedica todos sus esfuerzos a denunciar la inseguridad a la que se ven sometidas.

Junto a la organización, María ha luchado por la aprobación de una carta de derechos para las empleadas del hogar en el Estado de Nueva York, un proyecto que ya cuenta con el apoyo de numerosos legisladores en Albany. Frente a la invisibilidad social de esta situación, ella replica con aplomo: “no es un tema de inmigración, sino de derechos humanos”. Por ello, espera que la Organización Internacional del Trabajo, sobre la que también ejercen una continua presión, apruebe un convenio de carácter mundial que dé amparo a todas esas mujeres que nunca lo han tenido y acabe así esta violación consuetudinaria de los derechos de las “domésticas”.

El pasado sábado, 1 de mayo, día internacional del trabajador, aunque en Estados Unidos se celebra en septiembre, María salió a la calle junto a sus compañeras y cientos de latinos a exigir nuevamente sus derechos. Aprovecharon la ocasión en la que miles de hispanos se manifestaron contra la nueva ley de Arizona que convierte en delincuente automáticamente a toda persona indocumentada para recordar la indefensión en la que viven sumidas diariamente, el pisoteo de su dignidad, pese a que su trabajo es fundamental para el funcionamiento de nuestra sociedad.

La convicción impregna un discurso cuya legitimidad en el 2010 se encuentra reforzada: “Lo digo para todas las compañeras del mundo entero, que se enteren y que hablen: ya es hora de hablar, ya es hora de salir del escondite. Porque no decimos las cosas por temor y por vergüenza pero basta, porque si nosotras no hablamos el abuso va a seguir y no queremos que siga para nuestros hijos, para nuestros nietos, para toda la gente que viene detrás de nosotros. Yo invito a todas las mujeres del mundo entero que hablen, que digan "vamos a parar este abuso", vamos a apoyarnos entre mujeres y vamos a salir a la calle a manifestarnos, a pedir que nos respeten porque merecemos respeto: somos personas que hacemos el trabajo como cualquier otra persona. Yo tengo una frase para todas mis compañeras, que se lo aprendan: la esclavitud no se ha terminado, sólo se modernizó". No son necesarias más palabras.

Fotos:

Foto 1: María mira hacia el Empire State, de José Ángel Gonzalo

Foto 2: Conferencia de Domestic Workers United, de J.A. Gonzalo.

Foto 3: Manifestación del 1 de Mayo en Union Square, de J.A. Gonzalo




Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

15
Abr 2010

La censura espolea el ingenio

Escrito por: joseangelgonzalo el 15 Abr 2010 - URL Permanente

Que la sociedad estadounidense es una sociedad timorata y llena de prejuicios, especialmente en lo que tiene que ver con el sexo, es algo sabido por todos y que no merece mayor comentario.

Las normas de censura han llevado a tal paroxismo en este país que se inició una nueva doctrina televisiva. Si Bush lanzó "la guerra preventiva" contra el terrorismo, el panorama audiovisual se lanzó a la "censura preventiva" con la emisión en diferido de los espectáculos en directo: sólo la genialidad estadounidense podía producir este oxímoron que jamás un premio Nobel de Literatura pudo imaginar.

Así que, tras el acontecimiento de ver el pezón de Janet Jackson en directo, todos los directivos respaldaron una campaña moralista que, sin embargo, no afectó a los cientos de imágenes de violencia gratuita que se cuelan en los hogares estadounidenses.

Es ocioso hablar de toda esta parafernalia montada alrededor de una supuesta moralidad que nadie cumple. Pero no por ello hay que dejar de observar los beneficios que ha supuesto tanto extremismo mediático: la censura al final, como ocurría durante el franquismo, azuza el talento.

En la televisión estos días pasan el anuncio de la compañía Yllana, aquélla que inundó las calles de Madrid con los carteles de su montaje "666" donde se veían a unos bonachones mostrando descaradamente sus descomunales atributos masculinos. Si alguien está pensando que la Gran Manzana se encuentra igualmente empapelada con dichos anuncios, haría mejor en aprovechar tan elevado grado de imaginación en otros menesteres.

Tal vez siguiendo el dicho de que "es mejor insinuar que mostrar" -lema que no parece les inspiró mucho en España-, han ideado una campaña publicitaria muy efectiva y original: sin mostrar un sólo segundo del espectáculo trasmiten al espectador todo el espíritu transgresor de la pieza. Dejo aquí el anuncio tal como se está emitiendo. Se admiten comentarios.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

13
Abr 2010

Spanish, or Spaniard? That is the question!

Escrito por: joseangelgonzalo el 13 Abr 2010 - URL Permanente

Cada diez años se lleva a cabo un censo en Estados Unidos, cuya finalidad no es otra de saber quién y cuántos viven en este país. Estos datos, que se recogen a través de un formulario rellenado de forma voluntaria, son utilizados para conocer el número total de la población estadounidense y establecer así las asignaciones de escaños en la Cámara de Representantes.

Este proceso, que se recoge en el artículo I, sección 2 de la Constitución, se lleva celebrando desde 1790, cuando Thomas Jefferson, por aquel entonces Secretario de Estado, lo estableció. Además, los datos recogidos son utilizados para la asignación de diferentes fondos públicos en función de las necesidades reales de cada comunidad que se desprenden de dichas cifras.

Sin duda, la finalidad del censo está clara y es hasta loable. El problema comienza cuando en este país la raza y la etnia quedan bajo la libre percepción del individuo, que se identifica como "white" o "black" en función de lo que él mismo cree que es. Puede ser banal, pero el racismo está tan incrustado en la sociedad y en nuestras mentes, que generalmente mucha gente de origen, por ejemplo latino, por inercia, decida calificarse como "blanco".

Pero lo más problemático no es que las razas queden categorizadas en 6 clases ( White alone-Black or African-American alone-American Indian or Alaska Native alone -Asian alone-Native Hawaiian or other Pacific Islander alone-Some other race alone) de contornos más que dubitativos. Lo peor es cuando saltamos al apartado étnico, y específicamente al apartado Spanish/Hispanic/Latino, donde se ofrece un "cajón de sastre" en el que meter a todos aquéllos que, así lo establecen los estadounidenses, hablan español. Porque, según ellos creen, la lengua es un elemento homogenizador que no permite hacer ninguna diferencia entre un guatemalteco o un argentino, un ecuatoriano o un español.

Cierto que se dan ciertas opciones -para identificarse como cubano, dominicano...- que permite individualizar y afinar la definición de hispano, pero todos ellos al final crean un grupo homogéneo que así queda reflejado en el censo. Y no hay nada erróneo en que todos seamos latinos, excepto que es una categoría artificial basada en conceptos erróneos, tan sólo para abreviar y simplificar. Pues, por esa regla de tres, imagino que todos los estadounidenses que hablan inglés cabrán en la misma categoría étnica que los británicos, australianos, indios o aquéllos provenientes de países anglófonos del resto de continentes.

Pero la pirueta mortal de este censo llegó cuando la curiosidad me llevó a comprobar los datos de 2000 y conocer el número de los nacionales que viven en Estados Unidos. Es tan sencillo como buscar la tabla exacta y ver los datos recogidos: así en el 2000 había en Estados Unidos más 686.000 "spanish", a los que hay que sumar otros 100.135 "spaniards" y unos 75.000 "spanish american". Yo no fui un gran estudiante en inglés, pero infiero que la tercera definición se refiere a los hijos de españoles nacidos en Estados Unidos, pero, ¿cuál es la diferencia entre spanish y spaniard?

Yo aprendí la diferencia entre el adjetivo y el sustantivo (aquello que nos repetían machaconamente: "Cervantes is spanish, adjetivo; Cervantes is a spaniar, sustantivo". Hasta el diccionario Cambridge así lo corrobora (spanish; spaniard). Así que a mi edad, me veo como Hamlet dudando sobre mi propia identidad; a mis años me he dado cuenta que aún no sé exactamente lo que soy o, peor todavía, que mi nivel de inglés es más bajo de lo que yo pensaba. Todo gracias a los estadounidenses. ¡Qué gran artículo demográfico-gramatical habría escrito Millás!

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

30
Mar 2010

Los errores de Ricky Martin

Escrito por: joseangelgonzalo el 30 Mar 2010 - URL Permanente

Ricky Martin se ha convertido con casi total seguridad en el personaje más buscado en internet en las últimas horas. Según parece, ha realizado una serie de declaraciones sobre su vida personal que no considero relevantes -aunque sí entiendo que para él lo sea así como para otros que lo puedan considerar un ejemplo-. Aún mucho menos un error el que él decida libremente declarar lo que considere neceario para encontrar la paz y la liberación que, afirma, ahora disfruta.

Pero lo que más me ha llamado la atención es que todas las noticias hablan de ese aspecto íntimo que debería ser intrascendente y sin embargo nadie se ha hecho eco de la cantidad de errores de ortografía que hay en el texto escrito en español. ¿Es que nadie le ha podido ayudar en la redacción?, ¿nadie le va a corregir semejante atentado a nuestra lengua? No voy a dar ningún ejemplo, basta con pasearse por su página. Y lo peor, anuncia que está escribiendo sus memorias. Espero que lo haga en inglés, porque si es en castellano...

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

29
Mar 2010

“No me podía quedar en las pasarelas: eso no me llena, no me da lo que me da la actuación”

Escrito por: joseangelgonzalo el 29 Mar 2010 - URL Permanente

Quiñones señala su fotografía colgada en el "muro de la fama" en Repertorio Español.

Entrevista a Denise Quiñones, actriz y Miss Universo 2001

Llega tarde, algo azorada, pero consciente de que las grandes ciudades como Nueva York obligan a este contratiempo. Denise Quiñones ganó en 2001 uno de los tronos más codiciados en el mundo de la moda, pero aquello fue solo un medio para alcanzar un fin: convertirse en actriz. Ahora, respaldada por los años de experiencia adquiridos sobre las tablas, las críticas elogiosas, entre ellas las de New York Times, y por su reciente premio ACE de actuación, puede mirar hacia arriba y saborear el sueño que silenciosa y trabajosamente fue modulando desde su juventud: haber colgado su fotografía en el “muro de actores” de un escenario de calidad como es Repertorio.

P: Lo primero, muchas gracias por recibirnos y felicidades por ese premio como mejor actriz de teatro musical por su papel en Pantaléon. Pero usted comenzó primero como modelo. De hecho, usted llega a lo más alto siendo coronada Miss Universo 2001, ¿cómo es que abandona, o casi abandona, digamos, las pasarelas para dedicarse a al actuación?

R: Fue bastante fácil para mí la decisión de esa transición porque realmente las tablas, el baile, el canto y la actuación, siempre fueron mi pasión, desde pequeña, desde que tengo uso de razón. Y luego todo esto de las pasarelas y el modelaje fue una etapa como dos o tres años de mi vida donde me llegó, donde lo busqué hasta cierto punto y me llegó todo este título y todo este mundo. Pero realmente yo estaba ya lista, preparada para dejar la corona atrás para enfocarme en retomar lo que era lo mío, que era baile, música, actuación. Así que esa decisión de la transición fue bastante fácil y ya de ahí el proceso ha sido uno bien lindo para mí porque ha sido poco a poco, paso a paso. Me gusta tomar las cosas así. Ha sido a mi manera y a mi ritmo y he tenido la suerte también de adentrarme en el mundo del teatro y realmente encontrarle la pasión a lo que es el teatro. Y me ha tocado interpretar mujeres extraordinarias, bien diferentes una de la otra, y muy complejas. Así que he tenido una oportunidad de ir creciendo muy bien como actriz.

P. Como actriz ya había trabajado en la televisión y en algunas series pero podemos decir que el empujón definitivo llega con Repertorio Español. Entonces, me gustaría saber, ¿cómo recuerda su primera actuación?, ¿qué pasaba por su cabeza cuando estaba ahí entre bastidores antes de salir a escena?

R: Ja, ja. Fue un momento único: siempre hay una sola primera vez. Y esa obra fue para mí extraordinaria: fue Ana en el Trópico. Y todo el proceso, desde el primer día ensayo hasta ya que llevábamos varios años haciendo la obra, para mí fue magia, fue la primera vez que... ¡fue mi primera obra en toda mi vida, mi primera oportunidad de actuación! Yo era como una nena chiquita absorbiendo todo, aprendiendo, disfrutando cada segundo ahí en el escenario. Ahí fue donde realmente me sentí, no para nada solidificada, pero sí pegada así ya por siempre a la actuación y al mundo del teatro.

P: Desde luego fue bien esa interpretación. En estos momentos usted protagoniza tres obras de teatro aquí en el teatro donde nos encontramos, en Repertorio Español. Usted es Alba, en La casa de los espíritus; también es Flor, en Doña Flor y sus dos maridos; y es “La Brasileña” en Pantaleón y las visitadoras. Estas tres obras son tres obras fundamentales de la literatura latinoamericana. Lo que me gustaría saber es si usted puede darme una breve explicación de cómo siente o qué significa cada uno de estos personajes.

R: Bueno, Doña Flor, en Doña Flor y sus dos maridos, es una mujer que vive en un constante roce, en una constante lucha entre todas las partes de ella: a nivel espiritual, físico y carnal. Y ella vive en esa tormenta, entre lo que es la moral, sus valores, lo que se espera de una dama, todos estos conceptos en la sociedad, y lo que ella siente por dentro como mujer, su pasión, sus necesidades sexuales y sus necesidades de amor, de cariño. Finalmente consigue encontrar algún tipo de balance o cierto tipo de balance en su vida y de aceptación de todo lo que ella es. Alba, en La casa de los espíritus, es un personaje bien retante de interpretarlo porque yo nunca he estado en una situación, gracias a Dios, como en la que ha estado Alba y muchísimas personas de la historia latinoamericana. Un proceso sumamente desgarrador, tal vez, tratar de ponerse en la piel de alguien que ha pasado por un modo sistemático de tortura, de humillación, de vulnerabilidad, de ataque a sus derechos humanos. Así que es un sitio oscuro donde hay que ir para interpretar a Alba, ésa es la dimensión diferente que tiene Alba para mí: las cosas que uno encuentra en los momentos más oscuros para agarrarse y sobrevivir.

P: ¿Y "La Brasileña"?

R:“La Brasileña”, en Pantaleón, es pura diversión. Pantaleón es pura diversión para mí. Es un musical, osea que integra las tres áreas que me encantan a mí, así que con “La Brasileña” tengo oportunidad de cantar un poquito, de bailar un poquito, actuar un poco. Y me encanta: es chispa, es pura energía, pura sensualidad y pura diversión.

P:¿Cuál de estos tres personajes le ha costado más interpretar, construirlo, reconocerse con él?

P: Tal vez Alba fue el que me tomó un poco más adentrarme en la piel de ella porque es una situación tan ajena a la mía. Yo crecí en Puerto Rico donde realmente no hay un tipo de educación latinoamericana, o ni siquiera caribeña. Nuestros estudios son muy básicos en eso, nos dan un poco de historia de Puerto Rico, y el resto es sólo historia de Estados Unidos. Ese acceso o esa conexión que uno tiene a las mismas islas caribeñas que están al lado de uno o todo ese continente sudamericano y centroamericano, pues, queda un poquito distante. Realmente escuchaba cosas pero no era algo con lo que tú creces desde pequeño en suramérica. Así que por muchos lados tenía mucha desconexión en ese sentido por lo que Alba fue el más difícil para entrar en ella.

P: Hablábamos antes de que usted acaba de recibir el premio como mejor actriz de teatro musical otorgado por la Asociación de cronistas de espectáculos de Nueva York. ¿Qué significa este reconocimiento?

R: Es un logro, una aceptación de parte del público, y en este caso de las personas que se dedican a premiar y a valorar la cultura, el esfuerzo de cada uno de nosotros, de los artistas, de nuestra carrera. Y para mí eso es muy bonito, que se incentive eso, y que se valore y se le dé ese tipo de premiación. Así que yo lo valoro mucho y me siento, pues, más que contenta con cada premio.

P: Usted ya desde pequeña, lo comentaba antes, se había preparado para la interpretación, pero ¿cómo afronta el reto de formar parte de un musical?

R: Un musical... para mí es bastante natural el ambiente de un musical porque es que recoge en el aire, en el espacio, los tres elementos que son más naturales para mí, o los que más disfruto en esta vida, que son cantar,bailar, y actuar. Así que si están los tres de cantazo es como "¡cuánto placer uno puede uno aguantar!". Es superbueno para mí.

P: Y desde luego ha ido bien, ahí tiene su reconocimiento. ¿Recuerda la noche del estreno? En la platea se encontraba una figura muy destacada: estoy hablando del propio autor de la obra, de Mario Vargas Llosa. ¿Sabe lo que comentó de la obra durante el intermedio? Sus palabras exactas que recogimos fueros éstas:

Tenía mucha curiosidad, sobre todo porque ya conozco el trabajo de Jorge Alí Triana por una adaptación que hizo de una novela mía para el teatro, y sé que a él le gustan las situaciones extremas, que le gusta jugar los elementos más exagerados, extravagantes, farsescos, y el material desde luego que se prestaba. Lo que más me interesaba era ver cómo habían convertido la pieza en una obra musical, y veo que las canciones están muy bien integradas, veo que funcionan muy bien. Mi impresión es que el público entra rápidamente en el esquema, en las coordenadas que fija. Me gusta mucho además la variedad de estilos, y además es muy divertido porque oye uno dominicano, oye peruano, oye chileno... y toda esa mezcla creo que funciona bastante bien. Creo que le da una especie de color internacional, cosmopolita a la historia”

R: Me siento superorgullosa. Honrada, primero con la visita de él, y orgullosa de que le hayan gustado todos los elementos: la puesta en escena, la adaptación de una novela de él; y en este caso, transformarla en un musical, y la interpretación de cada uno de nosotros. Me siento muy orgullosa de nuestro trabajo y supercontenta de que le haya gustado.

P: Denise Quiñones, como actriz, ¿en quién se mira, qué otras actrices son su ejemplo?

R: Bueno, mis actrices favoritas son Kate Winslet; por supuesto, la reina de todas, Meryl Street; de las jovencitas de ahora me gustan mucho Rachel McAdams, Emy Adams y Katte Blanchet. Son actrices que admiro muchísimo por su fortaleza, por su coraje en la actuación, por su falta de miedo en los papeles, y cómo tú ves cómo se entregan completamente a cada personaje.

P: Según tengo entendido, usted vive en un avión entre Los Ángeles y Nueva York. Muchas actrices latinas se quejan de que Hollywood sólo les ofrece guiones con papeles estereotipados, como por ejemplo de inmigrantes recién llegadas. Yo querría saber si usted ha tenido hasta ahora la misma experiencia.

R: Yo creo que no tan estereotipadas. Hay sí personajes que ves que es lo mismo, la típica inmigrante, o la que limpia o la típica sexy típica latina. Así que por supuesto ha habido esos tipos de personajes para los cuales he audicionado, pero también yo creo que, por mi físico y también porque cuando hablo inglés no tengo casi acento, me llegan papeles u oportunidades de audicionar para papeles que no solamente son de latina sino también de americanas o hasta europeas. He audicionado también para europea, donde tengo que poner el acento, aunque no me sale muy bien, pero... Así que he tenido la suerte de poder audicionar para una gama bastante amplia de mujeres, de nacionalidades.

P: ¿Qué opina del éxito, precisamente, de las actrices latinas en Hollywood?. Estamos hablando de Salma Hayed, Penélope Cruz, entre otras. ¿Usted cree que es algo pasajero, un punto exótico, o es la constatación de que el rostro de los Estados Unidos, como dice también la comediante Eva Longoria, "está cambiando, se está latinizando"?

R: Sí, yo creo que sí, yo creo que no es algo pasajero, al contrario, lo veo y espero que siga siendo como un reflejo de lo que está pasando en la sociedad americana, que es eso mismo. Cada vez los latinos tenemos una presencia más y más solidificada y con más fuerza. Y eso es solamente cuestión de tiempo que eso se vea reflejado fielmente en el arte, la cultura, el cine, el teatro...Así que no creo que es para nada pasajero: es una constatación también de que más allá de raza o color o de dónde venimos, en términos de actuación, la calidad de interpretación es lo más importante. Vemos una Penélope, Salma... osea que yo las veo no como latinas sino como mujeres que son buenísimas actrices y pueden hacer cualquier papel.

P: Su carrera como actriz teatral va viento en popa, pero yo querría saber qué le ofrece el teatro que la gran pantalla no le da.

R: He tenido más experiencia en el teatro. El cine es algo que todavía estoy empezando, pero aún no le he encontrado el tipo de magia que le encuentro al teatro, pero sí sé que está ahí, y es cuestión de tiempo y de más experiencia. Pero el teatro es como una cosa... para mí es algo vivo, es como una cascada, un río, algo que tiene mucha fuerza y sigue, y sigue, y sigue y no se puede parar. Y es desde que abre el telón, desde que sube el telón hasta que acaba, es una bola de impulso que no acaba. Y me encanta estar envuelta en esa energía: como que una cosa te lleva a la otra y no paras hasta que llegas al final. Eso me gusta del teatro y no se experimenta eso en ninguna otra.

P: En 2001, como ya decíamos, su vida cambia de manera radical. ¿cómo sobrelleva la fama y si no le molesta todo ese mundo del cotilleo y la farándula donde es más importante la vida personal y no la profesional de los famosos?

R: Yo trato, no sé cómo, de mantenerme al margen, aun estando en el medio de todo ese faranduleo, que no le encuentro la necesidad de existir, o no veo por qué crea tanta fascinación. Pero aun estando en medio de todo eso, trabajo conmigo, sabiendo en dónde pongo el enfoque, y nunca me he enfocado en eso. Y siempre trato de evadirlo, siempre he sido bastante reservada con mi vida personal, aun cuando he estado con personas que están también en el medio y que crea cierto tipo de fascinación por alguna razón. Pero, no sé, es cuestión de actitud, de enfoque, de ver dónde uno le pone la atención y yo realmente nunca le he puesto la atención en eso.

P: Mi última pregunta y la verdad es que no sé si es necesaria después de ver el éxito de su carrera, pero ¿está arrepentida de haber dejado el mundo de las pasarelas?

R: Jaja. No, no, para nada. Fue un momento bien bonito de mi vida. Fue una experiencia superlinda, aprendí muchísimo; lo disfruté porque para mí era... era muy divertido que pusieran música y caminar en una pasarela. No sé, es divertido, pero no me podía quedar ahí porque eso no me llena, no me da lo que me da la actuación.

Fotos:

Foto 1: Denise Quiñones en Repertorio Español, de José Ángel Gonzalo.

Foto 2: D. Quiñones, junto al resto de "visitadoras", de Michael Palma.

Foto 3: Mario Vargas LLosa, en el coloquio posterior al estreno de Pantaleón, de M. Palma.

Foto 4: Quiñones Y F. Gattorno en Doña Flor y sus dos maridos, de M. Palma.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

18
Mar 2010

"Hay 15 millones de latinos que no tienen seguro de salud, y eso es inaceptable en este país con tanta riqueza ”

Escrito por: joseangelgonzalo el 18 Mar 2010 - URL Permanente

El próximo domingo se reunirán en Washington miles de personas para exigir una reforma migratoria, una promesa del presidente Obama a la comunidad inmigrante, que hasta ahora ha quedado aplazada. Al mismo tiempo, la anunciada reforma sanitaria, que daría cobertura a millones de personas que carecen seguro médico, podría por fin ser aprobada, sobre todo, ahora que el partido demócrata a sumado el voto de Dennis J. Kucinich, demócrata por Ohio, que sin embargo había votado de forma negativa con anterioridad a la propuesta de reforma del presidente.

Sonia Pérez, vicepresidenta de la Raza, una de las mayores organizaciones en los Estados Unidos de los inmigrantes latinos, me concedió esta entrevista, donde explica la función de su organización y reclama el derecho de los latinos a un seguro médico así como una reforma migratoria, que permitiría legalizar la situación de muchos de ellos, que trabajan en este país sin ningún tipo de seguridad jurídica.

Pregunta: Señora Pérez, ¿cómo explicaría usted lo que es la Raza a alguien que nunca haya oído hablar de esta organización?

Respuesta: Bueno, el Consejo Nacional de la Raza es una organización sin fines de lucros, que se estableció hace más de 40 años para ayudar a la comunidad hispana en los Estados Unidos. Es una organización que trabaja por un lado con las organizaciones comunitarias, osea a través de todos los estados, con estas organizaciones de base que brindan servicios a la comunidad hispana; por otro lado también como está... eh, tiene su oficina principal en Washington DC, también representa los intereses de los latinos ante el Congreso, el presidente, la Administración, para poder tener una voz nacional en la capital.

P: ¿En qué contexto histórico y por qué surge este movimiento en defensa de los derechos de los hispanos acá en los Estados Unidos?

R: Bueno, en los años 60 había en este país mucha discriminación contra diferentes grupos, mayormente los afroamericanos, pero también contra los hispanos, y no solamente en esos años sino también en las décadas anteriores. La organización fue establecida por un grupo de mexicano-americanos cuyo su interés primordial era reducir la pobreza en la comunidad latina. Y a través de esta organización de organizaciones tratar de organizar a organizaciones comunitarias para entonces darle los servicios a la comunidad. En el 1968 había siete organizaciones de base comunitaria en los estados suroeste de los Estados Unidos: en Arizona fue la oficina principal de La Raza en esa época. Y luego en los años 70, cuando empezaron a trabajar no sólo con la comunidad mexicana sino también otras comunidades latinas, como los puertorriqueños, los cubanos... se movió la oficina principal, se mudaron a Washington DC; el nombre se cambió del “Southwest Council de la Raza”, que era “del Suroeste”, al Consejo Nacional de la Raza, para poder representar a todos los grupos latinos en todos los Estados Unidos.

P: Su organización posee una trayectoria de más de 40 años: desde esta experiencia acumulada, podría decirme cómo ha cambiado la situación de los hispanos y si tienen hoy las mismas necesidades hoy que en el momento de la fundación de esta institución.

R: Bueno, ha cambiado muchísimo. Osea, por un lado, hemos visto el cambio enorme, el cambio demográfico en los Estados Unidos, la cantidad, el número de latinos que ahora existen, que residen en el país. Actuamente tenemos más de 40 millones de latinos en los Estados Unidos, casi 15% de la población. Obviamente eso ha aumentado muchísimo desde los años 60. Por otro lado hemos visto que hay mucho progreso en el cuadro económico; por ejemplo, hay muchos más latinos que son dueños de sus propias casas; la tasa de ser dueños de viviendas es una de las cosas que trabajamos en La Raza. También vemos que hay una cantidad enorme de latinos trabajando en la fuerza laboral. Osea que hay muchísimo progreso en ese sentido. Pero por otro lado, todavía hay muchísima pobreza, especialmente con los niños: 1 de cada 3 niños latinos en los Estados Unidos vive bajo la tasa de pobreza. También tenemos problemas de salud, no solamente en las condiciones de salud, como la diabetes, el asma... pero también hemos visto que no hay la cobertura, no tienen el seguro médico que necesitan. Osea, por un lado hay progreso y hay mucho cambio positivo, y por otro lado todavía hay mucho trabajo que hacer.

P: ¿Cuál cree que es el aporte de la comunidad latina a este país?

R: Bueno, esta comunidad lleva siglos en este país. Si uno empieza a ver la historia de la comunidad no es solamente los inmigrantes recientes que han llegado, sino todas las generaciones de otras comunidades: los mexicanos en el suroeste, los puertorriqueños que llegaron en 1920-1930. Osea que hay una historia muy rica de la comunidad latina en diferentes estados de los Estados Unidos. Y también hemos visto esa influencia en todos los ámbitos. Hemos visto, por ejemplo, recientemente, pues, en la política, en las elecciones que hay muchos más candidatos, hay muchas personas como el alcalde de Los Ángeles, por ejemplo, que es mexicano-americano, personas acá en Nueva York, en diferentes estados que están representando todas sus comunidades. También hemos visto que, pues, obviamente, en el área de entretenimiento, en deportes, en todas las carreras, hay una contribución muy grande de los latinos. Y también yo creo que es bien importante señalar que no es solamente las personas que son famosas, sino que este país ha crecido y ha sido construido en parte por la labor muy fuerte de los latinos.

P: En las últimas elecciones, Estados Unidos eligió el primer candidato afroamericano de la historia como inquilino de la Casa Blanca. ¿Cuál fue el papel desempeñado por los hispanos en estas elecciones?

P: Bueno, fue bastante histórico. Más de 10 millones de latinos participaron, votaron, en las últimas elecciones. Y había mucha gente que estaba dudando si iban a apoyar un candidato como el presidente Barack Obama. Y hemos visto que la respuesta fue rotundamente fuerte. Que sí apoyaron, que sí piensan que hay, pues, ese mensaje que el presidente llevó de que hay que trabajar juntos, que tenemos todos los mismos problemas, y tenemos que unirnos para poder, pues, poder tratar mejor el futuro del país. Osea que la comunidad latina sí respondío a eso. Y yo creo que también se sabe de que no sólo por la cantidad de latinos en la influencia demográfica sino también el poder, en términos de la influencia de la comunidad, que ahora cualquier candidato, ya sea a nivel nacional o estatal, debe contar con esta comunidad para ganar.

P: Y precisamente, podría explicarme cómo contribuyó La Raza a fomentar el voto en la elecciones.

R: Bueno una de las cosas principales que hace La Raza es que trabajamos con una red de organizaciones comunitarias. Tenemos casi 300 organizaciones en más de 40 estados trabajando. Ellos brindan servicios a la comunidad y nosotros trabajamos con ellos para fortalecer a estas organizaciones. Una de las cosas que hicimos en conjunto fue precisamente tratar de inscribir a la comunidad, a las personas que no habían votado antes, para poder ejercer su derecho al voto, para educarlos, para orientarlos de cómo es el proceso, que es bien importante que ellos se integren al proceso, que participen. Y eso fue una de las cosas que hicimos para poder llevar el mensaje a la comunidad.

P: En la actualidad, Barack Obama está tratando de modificar el sistema sanitario estadounidense, un sistema que deja fuera de cobertura a cerca de 45 millones de personas, muchos de ellos latinos. Personalmente, ¿cree que su reforma saldrá adelante?

R: Sí, estamos muy optimistas; osea estamos trabajando muy fuerte, muy fuerte con otras organizaciones comunitarias, con otras organizaciones nacionales. Sabemos que hay 15 millones de latinos que no tienen seguro de salud, y eso es inaceptable en este país con tanta riqueza y tantos recursos, que nadie debe estar en esa situación. Entonces, hemos aliado las fuerzas con otras organizaciónes y también otras comunidades, no solamente la comunidad latina, para trabajar con el Congreso, para llevar el mensaje, para enfatizar la necesidad de hacer algo en este momento que hay una oportunidad, que todo el mundo está enfocado en esto, para poder entonces llevar no solamente el mensaje sino lograr que se establezca una ley para entoncer brindarle ese servicio de salud a todos los latinos y otras personas que actualmente no tienen.

P: Otro tema candente es la reforma migratoria. Se calcula que existen unos 13 millones de indocumentados. ¿Cree que la situación actual permitirá al presidente actual abordar este asunto?

R: Bueno, La Raza lleva años y años trabando en este asunto. Sí entendemos que no solamente es una situación, un asunto para la comunidad latina sino para el país completo. Entendemos que ésta es un población que se necesita para la economía de este país; que muchas de las familias tienen un familiar, una persona que conocen, un pariente que está en esta situación de ser indocumentado. Osea que no se puede distinguir tan fácilmente entre una comunidad latina y otra. Y es necesario reformar este sistema y ayudar a esta persona a salir de las sombras. También lo que sabemos es que hay mucha gente no solamente en la comunidad latina sino en otras comunidades, las iglesias, los sindicatos, otras entidades que entienden la necesidad de reformar este sistema y estamos trabajando junto con ellos. Y creo que lo primero que hay que hacer es enfocarnos en lo que está haciendo el presidente en términos de seguro de salud pero que luego se espera, porque eso fue una de sus promesas, que entonces... eh...vamos a entrar en este debate y poder resolver esta situación.

Fotografía de cabecera tomada por Melvin Rios y Baldemar Velasquez en Ohio, durante una manifestación por los derechos de los inmigrantes el 26 de marzo de 2006 (licensed under the Creative Commons)

Resto de fotografías, desfile del Inmigrante en Nueva York en 2009, tomadas por el autor.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

01
Feb 2010

“En las dos elecciones anteriores para alcalde, el voto de los latinos ha sido decisivo”

Escrito por: joseangelgonzalo el 01 Feb 2010 - URL Permanente

Entrevista a Luis Cardozo, profesor de español del actual alcalde de Nueva York, Mike Bloomberg

Que el español es una lengua presente en los Estados Unidos es ya una realidad, y muestra de ello es la importancia que tiene en las elecciones municipales de Nueva York. Hablamos con el colombiano Luis Cardozo, profesor de castellano del actual alcalde de la ciudad, que nos descubre los motivos personales de Michael Bloomberg para aprender nuestro idioma y las ventajas que le ha aportado.

PREGUNTA: Señor Luis Cardozo, usted encarna a la perfección el sueño americano: usted llegó como inmigrante y hoy por hoy usted es ya un exitoso y prestigioso profesional.

RESPUESTA: Gracias. No estoy seguro cuál es el sueño americano, pero cualquiera que sea la idea del sueño americano, lo que sí puedo decir es que me siento muy bien en este país. Estados Unidos me ha acogido, y Nueva York me ha acogido muy bien. Soy un abogado colombiano, pero toda la vida me gustó enseñar. Enseñaba inglés cuando era muy joven y cuando vine a este país mi intención primera era ser abogado aquí pero tenía que trabajar y el primer trabajo que encontré era ser profesor de algo, y qué mejor que profesor de español. Entonces por ahí empecé.

P. Seguramente, en estos momentos es usted el profesor de español más famoso de este país, gracias a la popularidad conseguida tras tener como alumno al mismísimo alcalde de esta ciudad, Nueva York. De hecho, prestigiosos medios internacionales como el New York Times se han hecho eco de su trabajo. Me gustaría preguntarle si tiene algún truco para impartir sus clases.

R. Um... yo no sé si lo podemos llamar truco pero me gusta basarme en una serie de principios cuando tengo un estudiante al frente. Primero que todo la mayoría de mis estudiantes son adultos. Entonces cuando estoy con ellos lo primero que trato de descubrír es cómo aprenden y cuál es la circusntancia de este estudiante. No es lo mismo un estudiante de 18 que un estudiante de 58 años. Me gusta tratar de establecer una conexión entre el estudiante: él debe sentirse cómodo aprendiendo pero él debe sentir que tiene que poner mucho trabajo de su parte para progresar. Después yo tengo que saber exactamente qué es capaz de hacer él y hasta dónde puede exigirle y hasta dónde puedo esperar a que progrese para así mismo aumentar el nivel de exigencia.

P. Usted conoce muy bien a Mike Bloomberg el alcalde de Nueva York, de hecho ha volado con él en su avión privado. Dígame, el alcalde, ¿le ha confesado cuáles fueron sus motivaciones para aprender la lengua de Cervantes?.

R. Sí, ahh..es verdad que el hecho de querer ser alcalde de Nueva York es uno de los motivos principales: llegar a la.. al voto latino, es muy importante. Y otro es que él siempre quiso aprender un idioma. Él decidió que lo iba a hacer y no importaba todas las dificultades que iba a tener, las.. iba a continuar. Y es lo que está haciendo. Es la razón por que él empezó y es la razón por que él todavía continúa y continuará. Porque el pequeño secreto que tenemos es que si dejas de practicar, lo vas a olvidar.

P. Pero precisamente, ¿podría decirme cuánto tiempo lleva el alcalde estudiando español y con qué frecuencia, cuántas horas a la semana dedica el alcalde?.

R. Él empezó a la edad de 58 años. Esto fue hace más o menos ocho años. El horario se ha mantenido muy, muy bien en todos estos años. Es increíble pero es tres veces, cuatro veces o cinco veces a la semana a la semana y 90 minutos cada día, cada vez que nos encontramos es una hora y media y tratamos de mantener esta frecuencia y esta intensidad lo más posible, dentro de su calendario.

P. Déjeme ser algo curioso: hablando de Bloomberg, ¿es un buen alumno cuando aprende español?. Y dígame, ¿cuáles son sus errores más frecuentes?.

R. Es un excelente alumno. Es un excelente alumno porque saca el tiempo para tomar la clase tres, cuatro o cinco veces cada semana. Es un excelente alumno porque durante muchos años ha tratado de hacerlo. Cuando tomamos la primera clase, él no tenía idea de español: no sabía qué era vaso, mesa, bolígrafo... Hoy en día él es capaz de mantener una conversación por horas en español, sin ningún problema.

P. ¿Sus errores?.

R. Dos cosas: su mente es matemática, su inteligencia es matemática. Pero el idioma es un poco o mucho más que eso, y entonces él tiende a traducir, y traducir, especialmente literalmente del inglés al español le causa dificultades, especialmente cuando estamos en un nivel más avanzado, donde traducir, qué digo yo, “siempre y cuando”, que en inglés sería algo como as long as pues el significado de la palabra as long as no tiene nada que ver con el significado de la palabra “siempre y cuando”. Y otra, que la gente critica un poco, es su acento.

P. Usted lo acaba de decir, es colombiano pero como sabe las comunidades más importantes en esta ciudad son la dominicana y la puertorriqueña. Entonces, yo querría preguntarle: ¿enseña usted un español, digamos, universal, despojado de localismos, o incluye vocabulario y expresiones propias de estos países?

R. Los dos. Es difícil despojarme de la manera como hablo. Y tal vez los oyentes puedan detectar nuestra diferencia en la entonación y en las palabras que usamos. Pero al mismo tiempo, soy consciente de que el contexto es la ciudad de Nueva York, y aprendo mucho de las otras comunidades, el español de los puertorriqueños, de los dominicanos, y no solamente ellos: de los ecuatorianos, de los mexicanos... cuando nos reunimos intercambiamos vocabulario, consciente o inconscientemente, y yo lo incorporo en las clases.

P. Eduardo Lago, director del Cervantes de acá de Nueva York sostiene que el español no es un idioma extranjero acá en esta ciudad. De hecho, más de dos millones de personas son latinos y el español se escucha y se lee en sus calles, en el metro, en cualquier sitio, en cualquier rincón. ¿Cree que cualquier candidato que se presente a las elecciones municipales debe conocer este idioma?

R. Ah, es una pregunta interesante. Eh.. sería muy ventajoso para un administrador de la ciudad de Nueva York, un gerente de la ciudad de Nueva York, sería una gran ventaja si él hablara español, si él comprendiera español. Porque comprender una lengua es comprender la cultura de las personas que hablan la lengua, es comprender cómo sienten, cómo se expresan, cómo viven, especialmente su tiempo libre... Entonces es una puerta que hay que abrir y la forma más efectiva es indudablemente a través del idioma.

P. Se lo voy a preguntar de una forma más directa, ¿puede hoy cualquier político optar a la alcaldía de Nueva York sin el respaldo de los latinos?

R. Ah, esa respuesta es un poco más fácil: no. El respaldo de los latinos significa el voto de los latinos, y al menos en las dos elecciones para alcalde anteriores el voto de los latinos ha sido decisivo para.. eh... en este caso ha sido el mismo alcalde. Pero tanto la primera como la segunda vez...eh... el voto latino ha sido muy importante, y lo va a ser en esta tercera opción.

(Entrevista publicada en el número 21 de la revista Punto Y Coma, con motivo de las elecciones municipales en Nueva York, que finalmente ganó precisamente M. Bloomberg)

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

08
Dic 2009

¿Por qué millones de cristianos fundamentalistas de los EEUU no creen en el cambio climático?

Escrito por: joseangelgonzalo el 08 Dic 2009 - URL Permanente

Esta mañana, como casi todos los días, sentado frente al televisor trataba de ver la CNN, esa cadena que se autodefine como líder mundial de noticias, para saber qué pasaba en el mundo -algunos amigos míos dicen que cuando uno tiene ganas de reirse por la mañana pone la Fox, aunque yo no comparta su opinión-. Entre las múltiples informaciones que aparecían en la barra de titulares que se sitúa en la parte baja de la pantalla ha aparecido la siguiente: “Americans' belief in global warming sinks as Republicans shift”, que podría ser una broma, si no fuera porque aún no ha llegado el 28 de diciembre. El problema es que esta encuenta no hace sino apuntalar otras más recientes que revelaban la misma dirección.

Justo ahora que comienza la decisiva y mediática cumbre de Copenhague, cuando mayor información existe sobre las causas y los efectos del calentamiento global, cuando la comunidad internacional está tratando de realizar un esfuerzo que nos lleve a paliar sus consecuencias y crear así una conciencia mundial para modificar nuestros hábitos, la opinión pública estadounidense -la que más contamina junto con la china- se descuelga y nos anuncia que ha dejado de creer en que el calentamiento global sea causa directa del hombre y que sea una prioridad su lucha.

Uno no deja de caer en el escepticismo y preguntarse qué tipo de país es éste. Pero en ese mismo instante uno recuerda una de las lecturas más esclarecedoras -y aterradoras- que hace tiempo pasaron por sus manos. Me refiero a la obra Hijacking America: How the Secular and Religious Right Changed What Americans Think, que en España se trajudo como “El pensamiento secuestrado: cómo la derecha laica y la religiosa se han apoderado de Estados Unidos”, y que seguramente guarda algunas claves para entender en cierta medida este hecho.

Su autora, la politóloga Susan George, es conocida mundialmente dentro de los ambientes progresistas, sobre todo por su celebrada obra El informe Lugano. Su pensamiento es marcadamente izquierdista, lo que ha hecho que su trabajo sea descalificado y demonizado por numerosos intelectuales de la derecha. Sin embargo, su Pensamiento secuestrado muestra de forma impecable cómo los movimientos religiosos se han hecho una plaza dentro del debate social y político en Estados Unidos, consiguiendo alcanzar cuotas de poder elevadas, tanto en el poder legislativo, ejecutivo y judicial. Una influencia que, según George, sobrevuela los partidos mayoritarios -demócrata y republicano, de manera que han conseguido instalar su concepción de la vida en gran parte de la sociedad estadounidense, lo que garantiza su permanecia más allá de rotaciones democráticas en el poder.

En el capítulo III de dicha obra, titulado “La derecha religiosa estadounidense y su larga marcha a través de las instituciones” encontramos explicaciones a parte de ese escepticismo del pueblo estadounidense por los problemas ecológicos. Podemos leer que esta derecha cristiana fanática -que ella enumera y explica mucho más profusamente- es un verdadero peligro para el medio ambiente. Las teorías que difunden estos religiosos son tan peregrinas como peligrosas: “Bill Moyers, conocido productor y periodista del Sistema de Radiodifusión Pública, ha escrito un largo y escalofriante ensayo, titulado con suficiente precisión “Bienvenidos al Día del Jucio Final”. Esta teología de derechas no es sólo una locura; es activamente destructiva, una amenaza tan grande para el medio ambiente como para una política exterior sensata. Millones de creyentes están convencidos de que los desastres medioambientales son en realidad una buena noticia puesto que anuncian el regreso de Cristo”.

Poco después, se añade: “En la teología del Rapto o dispensacionista, la crisis ecológica ni siquiera se puede reconocer por lo que es. Del mismo modo que una guerra con el islam en Oriente no es algo a lo que haya que temer, sino a lo que hay que dar la bienvenida, la destrucción de los sistemas ecológicos y sus consecuencias, como el huracán Katrina, son señales seguras de que el Apocalipsis está en camino. Moyers cita a la autora Barbara Rossing, que señala en su libro The Rapture Exposed que el credo básico del Rapto es inapelable:“El mundo no se puede salvar”. Por tanto, los creyentes están eximidos de toda responsabilidad en relación con el “medio ambiente, la violencia y todo lo demás salvo su salvación personal. La tierra sufre la misma suerte que quienes no se salvan. Todos serán destruidos”. Como comenta la autora, “es difícil encontrar una religión más mezquina, poco generosa y, por último, no cristiana”.

¿Está usted sorprendido? Pues espere, que aún existe una razón aún mayor que seguramente no había sopesado para refutar el cambio climático:“Mientras tanto, el Señor proveerá cuando le parezca. El calentamiento global es, en cualquier caso, un mito. Es una herejía decir que los recursos son limitados; Dios tiene suficiente para todos. Su generosidad también confiere el derecho a la explotación ilimitada de la tierra porque Él originariamente dio al hombre el dominio sobre ella”.

Seguro que está pensando que estos fragmentos son una exageración, una descontextualización o incluso una tergiversación. Usted sabe que en Estados Unidos estas ideas existen y se propagan pero son minoritarias. Déjeme que echemos un vistazo a una encuenta de la ABC News realizada en febrero de 2004 de la que se hace eco la autora unas páginas más adelante.

Según ese trabajo, que tiene un error de de tres puntos porcentuales arriba y abajo, “el 61% de los estadounidenses cree que el relato de la creación contenido en el libro del Génesis “es literalmente cierto; es decir, que ocurrió así palabra por palabra”. El 60% cree en la historia del diluvio universal y el arca de Noé; más encuestados aún -64%- coincide en que Moisés separó las aguas del Mar Rojo para salvar a los judíos que huían de los carros de guerra del faraón que iban tras ellos”.

¿Sorprendido? Pues aún sigue: “Entre los protestantes, tres cuartas partes cree -o al menos dijeron a los encuestadores que creeían- en la historia de la creación y un enorme 79% consideraba que el relato del Mar Rojo era un hecho. Entre quienes se llaman a sí mismos protestantes evangélicos, el 90% asumen el relato del Génesis sobre la creación del mundo por Dios en seis días (con un día de descanso el domingo), palabra por palabra. Sólo tres de cada diez encuestados dijo que no, que estas historias “pretendían enseñar algo, pero no deben tomarse al pie de la letra”.

¿Ha comenzado a asustarse? A lo mejor no debería seguir leyendo: “Los católicos estadounidenses se mostraron algo menos crédulos, pues sólo la mitad creía en la literalidad de la creación en seis días y en que Moisés separó las aguas del Mar Rojo. Quizá lo más sorprendente fuera que, entre quienes dijeron que no tenían “ninguna religión”, la cuarta parte seguía creyendo en la creación en seis días y un tercio asumía la leyenda del Mar Rojo.

Por supuesto, estos resultados son los arrojados por una encuenta. Veamos otro trabajo de investigación, realizado por la organización Harris y que la autora detalla seguidamente: “el 93% de los cristianos estadounidenses cree en los milagros (y el 95% en el cielo). Recuerden que al menos tres cuartas partes de la población estadounidense se considera “cristiana”, y hagan el sencillo cálculo de hallar el 93% del 75%,y llegarán a la conclusión de que siete de cada diez estadounidenses considera que los milagros son un posibilidad realista”.

No quiero presentar la imagen de un país mojigato y sumido en las tinieblas de los tiempos. Cualquiera que viaje a Nueva York verá que es una ciudad vibrante y cosmopolita donde estas teorías no encuentran respaldo. O al menos de la forma que lo hacen en el interior del país, pues no podemos olvidar que la llamada capital del mundo no es considerada siquiera como una ciudad representativa de los Estados Unidos por muchos de sus habitantes.

Lo que sí es cierto es la influencia de la religión en la política, en una medida desconocida en Europa. Cierto que nosotros tenemos -y están en su derecho- políticos que comulgan con una determinada fe, pero no creo que sean capaces de articular frases como la que el propio Bush dijo durante su mandato: “Necesitamos jueces con sentido común que comprendan que nuestros derechos provienen de Dios. Ésa es la clase de jueces que trato de situar en los tribunales”. Un hecho que hace que la influencia religiosa en todos los aspectos de la vida cotidiana se sitúe por encima del partido que gobierne.

De hecho, en el partido demócrata viven algunos miembros destacados de diferentes confesiones, que anteponen sus valores religiosos a los derechos civiles. El último episiodio se ha vivido precisamente en el Nueva York, cuando ocho representantes demócratas votaron en contra de la legalización del matrimonio homosexual, destacando el papel del reverendo Rubén Díaz.

Y es que como la autora recuerda, “pese a pertenecer al G-8, la OCDE y a cualquier cantidad de otros clubes de países ricos; pese a lardear de tener muchas de las mejores universidades del mundo; pese a la presencia en su suelo de 400.000 científicos europeos (la mayoría de los cuales no tien intención de regresar a Europa), ni la letra ni el espíritu de la ciencia afecta a la mayoría de los habitantes de Estados Unidos”.

Próximamente escribiré otros datos sorprendentes de este fascinante país.


Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

02
Dic 2009

El que tiene un arma, tiene un tesoro (o al menos 100$)

Escrito por: joseangelgonzalo el 02 Dic 2009 - URL Permanente

Estados Unidos es tan sorprendente como extenso (y mira que es grande). Este país, al que todos miran continuamente, sin embargo, tiene sus contradicciones. Las armas de fuego son sin duda uno de los mayores problemas que enfrenta esta sociedad; cada año los informativos estadounidenses -y los de todo el mundo se hacen eco- se salpican de escenas en las que jóvenes acribillan a tiros a sus compañeros de instituto -como denunciaba M. Moore en su "Bowling for Columbine", o reflejaba Gus Van Sant en su bucólica "Elephant"-, o bien informan de la existencia de algún francotirador que se divierte de forma indiscriminada por las calles de su ciudad.

Nueva York, pese a ser hoy en día una ciudad bastante segura, no se libra de esta plaga y por ello las autoridades han desarrollado diversos programas para acabar con la posesión de armas de fuego. Un ejemplo lo encontré por casualidad en comisaría de la estación del metro A de la calle 42, no muy lejos de Times Square. Como muestra la foto, la entrega de cualquier arma, además de realizarse de forma anónima y sin el peligro de exponerse a ninguna pregunta, es recompensada con una gratificación de 100 dólares. A veces la realidad no sólo supera la ficción, sino que es aún más escalofriante.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live