27 Nov 2008

Mickelgate Bar, la puerta del Rey.

Escrito por: juan-manuel-jimenez-garcia el 27 Nov 2008 - URL Permanente

Quien conoce un poquito Inglaterra, sabe que este país no empieza, ni acaba, en su capital, Londres.

Son muchos los vestigios históricos de los pueblos y ciudades de este verde territorio, donde han morado, desde los anglos nativos hasta los sajones, los normandos, los vikingos, los romanos y ha sido invadido en cientos de ocasiones.

Es por esta razón, por lo creo de justicia que también haya que hacer referencias a otros lugares de igual belleza y amplia historia dentro de las islas británicas.

Oxford, Cambridge, Nottingham, Bristol, Windsor son los ejemplos quizá más conocidos, pero yo, personalmente, tengo cierta predilección por la ciudad norteña de York, a pocos kilómetros de la más conocida Leeds y en la encrucijada de los ríos Foss y Ouse.

York es una ciudad pequeña, cuyo casco histórico se puede recorrer en una jornada de visita.

Destaca, entre otras cosas, por sus estrechas calles, sus verdes jardines y parques, sus bellos puentes sobre sus dos ríos, su Catedral (Minster) gótica, sus iglesias, sus pubs con más de cuatro siglos de existencia (El "Ye Olde Starre" data de 1644), su Abadía de Santa María en ruinas, "The Sambles", como es llamada la calle de los carniceros, que tiene el privilegio de ser la calle comercial más antigua de Europa, y tantos y tantos otros monumentos que son dignos de admirar.

Pero lo que hoy nos ha traido aquí para hablar de la ciudad de York es, precisamente, lo que le rodea, una muralla de tres hilómetros y medio, con cuatro puertas principales (llamadas Bar) entre las que destaca la puerta del sur, la llamada Mickelgate Bar.

Pero antes, vamos a hace un poco de historia.

La historia relevante de esta ciudad está datada (aunque existía de antes como pequeño poblado) en pleno apogeo del Imperio Romano. Su nombre de entonces era
Eboracum.

Con Constantino el Grande que fue, precisamente, proclamado emperador en la ciudad de York conoció su mayor explendor durante el dominio del imperio. De hecho, una estatua junto a la Catedral, nos recuerda que este ha sido el único emperador romano que se ha coronado fuera de la ciudad de Roma.

Antes, los emperadores Adriano, Septimio Severo y Constancio I mantuvieron la corte en York durante varias de sus campañas.

Durante su estancia, el emperador Severo proclamó a York como capital de la provincia de la Britannia Inferior y es probable que se concediera a York los privilegios de colonia o ciudad.

Constancio I murió durante su estancia en York, y su hijo Constantino I el Grande fue proclamado emperador por las tropas establecidas en la fortaleza.

Posteriormente, en el siglo VII, York era la ciudad dominante del rey anglosajón Edwin de Northumbria. La primera iglesia (preludio de la futura catedral, Minster de York) fue edificada para el bautismo de Edwin en el 627.

Edwin ordenó que esa pequeña iglesia de madera fuera reconstruida en piedra, pero fue asesinado en 633 y la tarea de terminar la iglesia cayó en su sucesor Oswald.

En 866, Nortumbria se vio involucrada en la guerra civil cuando los vikingos saquearon y tomaron York. Bajo el dominio vikingo la ciudad se convirtió en un importante puerto fluvial, parte de las rutas de comercio de los vikingos cruzaban el norte de Europa.

El último mandatario de una independiente Jorvik (nombre vikingo de York), Eric Bloodaxe (Hacha sangrienta), fue expulsado de la ciudad en 965 por el rey Edred, completando la unificación de Inglaterra.

El 20 de septiembre de 1066, Harald Hardrade conquistó la ciudad, pero fue asesinado cinco días más tarde por el Rey Harold II en la batalla de Stamford Bridge.

En octubre de 1069, Canuto el Santo, príncipe danés, enviado por su padre, el rey Svend II, y los rebeldes ingleses ocuparon York.

En ese mismo año, York fue asolado por Guillermo el Conquistador como parte de su herencia del norte. El viejo Minster anglosajón quedó muy dañado por el fuego en aquel momento y los normandos tomaron la decisión de construir una nueva Minster en un nuevo lugar.

Alrededor del año 1080, el arzobispo Thomas comenzó a construir una catedral que con el tiempo se convertiría en el actual Minster. York empezó a prosperar de nuevo, convirtiéndose en un puerto rentable y centro de comercio, particularmente de lana. El Rey Enrique I concedió a la ciudad por primera vez el charter (documento que acredita los derechos de ciudad, al estilo de Privilegio de ciudad en España) confirmando los derechos de comercio en Inglaterra y Europa.

En 1190 tuvo lugar en York una infame revuelta contra los judíos. Los judíos buscaron refugio en la Torre de Cliffords, una de las fortificaciones de la ciudad. Los antisemitas aislaron a los judios durante días hasta preparar el ataque. Se declaró un incendio, no se sabe con certeza si de sus perseguidores antisemitas o de los propios judios. Finalmente 150 judíos perdieron la vida.

En la revuelta de Escocia sería tomada la ciudad por William Wallace.

La ciudad sufrió un período de decadencia durante la época Tudor. Bajo el reinado de Enrique VIII, la disolución de los monasterios dio lugar al final de las monásticas casas de York. La mayoría de los católicos y la gente del norte estaban molestos con esta medida, que hacían la peregrinación de la Gracia en York. Enrique VIII finalmente restableció el Consejo del Norte en York y esta tuvo aún mayor importancia en el reinado de Isabel I y recuperó la influencia de la ciudad.

En 1664, durante la Guerra Civil, los parlametarios asediaron a York, pero con la llegada del príncipe Ruperto con un ejército de 15.000 hombres se levantó el asedio.

Los parlamentarios se replegaron a seis millas de York con el príncipe a la zaga, quien después sufrió una devastadora derrota en la batalla de Marston Moor. De los 15.000 hombres de Ruperto, 4.000 murieron y 1.500 fueron hechos prisioneros. El asedio se reanudó, pero la ciudad ya no aguantaría por mucho más tiempo, y el 15 de julio se rindió a Sir Thomas Fairfax.

Tras la restauración de la monarquía en y la retirada de la guarnición de York en 1688, la ciudad fue poco a poco dominada por la aristocracia local y la nobleza.

La competencia de las ciudades cercanas de Leeds y York Hull dio lugar a la pérdida de su posición preeminente como centro de comercio, pero el papel de la ciudad como el centro social y cultural para los ricos del norte fue en aumento.

Esta es someramente explicada, la historia de la ciudad de York. Esto también nos explica lo que hoy hemos venido a contar aquí, la importancia de las murallas de York y sus puertas de entrada.

En nuestros días, podemos ver varias partes de la muralla pertenecientes a varios siglos de la historia.

Vamos a dar un paseo sobre ellas para conocerlas mejor. El camino comienza en el parking del Parque St George, en la parte de las murallas más lejanas al casco histórico actual, pero puedes dar una pequeña vuelta alrededor de la Torre Clifford antes de iniciar el recorrido a la altura de la Torre Fishergate Postern y la Fishergate Bar.

En el recorrido por una muralla estrecha, llegaremos a Walmgate Bar, la única puerta de la ciudad que aún conserva su barbacana formando un embudo en el interior de la puerta par poder eliminar mejor a los enemigos agolpados en la puerta. También intactas están las puertas de madera, el rastrillo y la casa de tipo isabelino que sobrevive en la parte superior.

Entonces llegamos a la avenida de Foss Island, donde está la rotura más grande en las paredes. Aquí es donde Guillermo el Conquistador creó un foso en una tentativa de disuadir al enemigo.

Cuando volvamos a subir a las murallas, tendremos una vista fantástica de la Catedral de York. Hemos pasado la Monkgate Bar en dirección hacia la Bootham Bar.

La siguiente parada es el Museo de los Jardines, donde podrá ver la espectacular Torre Multiangular Romana. Aquí también se pueden ver los restos de la Abadía de Santa María, que fue en su época la abadía benedictina más rica en el norte de Inglaterra.

Entonces llegaremos al Puente de Lendal sobre el Río Ouse, junto a la Lendal Tower, una torre defensiva para controlar el acceso por el rìo.

Subimos a las murallas en dirección hacia el sur, donde finalizaremos el recorrido en la Mickelgate Bar.

La Mickelgate Bar tiene su peculiar historia que se remonta a 1389.

Esta puerta es la que está al sur de la ciudad.

Como lo Reyes ingleses vienen del sur, para acceder a la ciudad tienen que hacerlo pasando bajo el arco fortificado de esta puerta de entrada.

Desde entonces, bajo el reinado de Ricardo III, York obtuvo el privilegio real de que el Rey, para entrar en la ciudad, ha de golpear el escudo que está justo encima de la puerta para tener derecho de acceso. Es una especie de reconocimiento real a la histórica ciudad de York.

En la parte superior de la puerta, se situaron las figuras de varios jefes traidores que lucharon a favor de las rebeliones exteriores. Muertos en batalla, se le concedió el "honor" de aparecer sobre la muralla en forma de estatua para desalentar a los nuevos enemigos.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

PeterPan

PeterPan dijo

York es, de las ciudades medievales que conozco, la más bonita.

Rosa

Rosa dijo

Gracias por recordarme todo lo que vi en York. Es una gozada de ciudad, todo bien cuidado y límpio y monumentos históricos que merecen la pena ir a verlos.

Urbanita

Urbanita dijo

Al que le guste la historia, no debe perderse una visita a York.
Tiene restos de todo tipo, una de las murallas mejor conservadas y una catedral maravillosa.

Rosita

Rosita dijo

Muy interesante todo. Rosita de Sudamérica.-

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de juan-manuel-jimenez-garcia

Patente de Quijote.

En este blog me animo a mostraros todo lo que tomé con mi cámara y mereció la pena.
Lo sabores y olores que disfruté allí donde fui.
Aquel hotel ... aquel café... aquel atardecer ... aquella compañía que nunca más volveré a ver. Os enseñaré algunas fotos con la intención de, al menos, moveros a la curiosidad.
Aquí encontrarás el mundo visto por un viajero común que buscó lo ordinario, lo conocido, el detalle por descubrir.
Si buscas la aventura, este no es el lugar. Lo siento, o no pude o no supe buscarla. Aquí encontrarás lo que cualquiera puede ver en un viaje de fin de semana.
En Sevilla, a 16 de Octubre de 2008.

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Hermanamiento de Blogs

Este blog está hermanado con:
"Por bloguerías" (http://lacomunidad.elpais.com/por-bloguerias/posts) de Ángeles Castellano.

UTILIZACIÓN DE FOTOGRAFÍAS.
*Las fotografías que utilizo en este blog son, en un 90 %, realizadas por mí mismo en mis viajes.
Algunas son bajadas de páginas como Google Maps o Multimaps para poder indicar mejor la localización de los lugares a los que me refiero en los posts.
Las menos, pero las hay, las tomo de otras páginas públicas o personales cuando no existe en ella anuncio de prohibición de utilizarlas u obligación de pedir permiso.
Si alguien identifica una fotografía como suya y no desea que se vea en este blog, por favor, deje un comentario en el mismo. La retiraremos inmediatamente y le pedimos, desde aquí nuestra más sincera disculpa.
*La fotografías realizadas por mí pueden ser copiadas y utilizadas libremente.