23 Ago 2007
Acojamos como es debido al turismo de los jubilatas europeos
Este es el desafío que tenemos que afrontar. llevo años luchando en este campo. Mi tesis: cada vez habrá más europeos jubilados pero plenamente capacitados y con pensiones dignas. En los países del norte de Europa hay unos seis u ocho meses de frío y sin sol: calefacciones, contaminación, médicos, artrosis, catarros, colesterol, diabetis, etc, medicamentos, etc Está demostrado que, con lo que reciben como pensiones, les basta para vivir disfrutando del sol, de la comida sana y fresca, del trato amable con las gentes del lugar... en todos los países ribereños del Mediterráneo. Lo he preconizado en Túnez, en Libia, en Argelia y en Marruecos y en la Conferencia d eMinistros de Asuntos Exteriores arabomusulmanes en Assilah, cerca de Tánger.: puestos de trabajo en hostelería, jardinería, construcción, alimentación, tiempo libre, reparación de aparatos electrodomésticos, carpintería, restauración, pequeños comercios, transporte, ayuda a domicilio, distracción por el mucho tiempo libre, bibliotecas, confección y un largo etcétera. Esto, bien preparados en origen, frenaría la emigración descontrolada. Con un sueldo digno, y con una preparación adecuada ningún norteafricano escogeria abandonar a su familia, su ambiente y sus costumbres para lanzarse a la "aventura" de un sin papeles en los paises de Europa. Ya han visto mucho, ya han hablado con sus vecinos que han venido de visita o para quedarse, ya ven televisión, utilizan móviles. Como sucedió con los dos millones de emigrantes españoles en trabajos serviles en Europa: cuando aquí cambió la situación económica "sobre todo gracias al desarrollo del turismo" muchos regresaron y aportaron sus experiencias en idiomas, hostelería, automóviles, restaurantes, bares, comercios etc etc y los hijos que les habían acompañado o que habían nacido allí trajeron el dominio de las lenguas y el respeto por las costumbres de este maná que va a significar el turismo de las personas jubiladas. Hoy hay aviones a bajo precio, pueden regresar en verano a sus países "de vacaciones" y regresar para instalarse en lugares acogedores en donde pueden conservar sus costumbres y hablar con sus conciudadanos de la UE. ¿Qué hacen los Gobiernos de Europa y del norte de África? Será un enorme ahorro para la SS de los países del norte, ya no tendrían que desembolsar grandes capitales sino ayudar para que se ayuden en "los lugares de acogida" Hele. Habíamos luchado por hacer de los países del Norte "espacios de acogida a los inmigrantes" ahora vamos a cooperar en desarrollar espacios de acogida para nuestros jubilados en esas nuevas jubilaterías llenas de sol, de buen ambiente y de otro ritmo de vida.
¿Nos convertiremos en el geriátrico turístico de Europa?
"¿Estamos preparados para este nuevo turismo ante mortem que puede ser tanto o más rentable que aquel turismo de mediados del siglo pasado que tanto hizo por el producto interior bruto y la modernización de nuestras costumbres? ¿Somos un buen cementerio moderno de elefantes baby-boom? ¿Se nos adelantarán Italia y Croacia en la fabulosa industria de enterrar al turista?, se pregunta Juan Cueto en este interesante artículo, www.elpais.com/articulo/paginas/eurocostas/muerte/elpepusoceps/2007081elpepspag_12/tes
Y afirma que tendremos que cambiar de chip turístico, porque si nos atenemos a los usos internos de este país la tercera edad goza aquí de muy poco predicamento cultural, la ingratitud y el silencio hacia las generaciones provectas es la regla de comportamiento, se hace tabula rasa de los ancianos, y el desprecio hacia los viejos, hacia cualquier sagesse, es práctica muy inédita en cualquier comunidad del reino animal. Para concluir con una lógica que estremece: “Y si no nos interesan para nada los viejos nativos, ¿por qué diablos vamos a templar gaitas con turistas octogenarios, por mucho que ahí esté el verdadero negocio de nuestro futuro como potencia turística?”
Porque “el turismo masivo que nos visita y nos enriquece cada vez será más viejo, hay otras costas mediterráneas menos explotadas y machacadas por el horrible aglomerado arquitectónico (pongamos Croacia); Las Vegas más cercanas de Europa ahora se llama Dubai; Ibiza quedará como nostalgia de las viejas juergas de antaño y, sobre todo, resulta que en España se muere muy bien gracias a su avanzado sistema sanitario. La conclusión de los expertos es tajante: España se convertirá en el geriátrico turístico de Europa”.
Se queja, con razón, Juan Cueto del silencio mediático en los blogs, las columnas, los suplementos del verano y demás artefactos que estos días se dedican alegremente a trabajar nuestra industria principal como si aquí no hubiera pasado nada desde los años cincuenta, cuando se descubrió este Mediterráneo barato. Las manadas europeas de la tercera edad emigran y emigrarán cada vez más a este sur low cost para morir dulcemente en nuestras costas, y por consiguiente debemos prepararnos para reconvertir este territorio en un atractivo cementerio de elefantes dotados de tarjetas Visa sin límite de gasto. Nuestro soleado litoral y su ladrillo especulativo serán en un futuro no muy lejano el eurocostas de la muerte. Ese mismo cemento se convertirá en cementerio.
Y concluye Cueto con lúcida ironía “la industria más floreciente es la de la tercera edad. Si en el siglo pasado la llamada generación del baby-boom de los nacidos después de la guerra fue el motor del consumo en sus variantes populares, pues resulta que los boomers ya se han jubilado, han cobrado la herencia de sus padres, están acostumbrados a ser los protagonistas del mercado, incluso compitiendo con sus hijos y nietos, y ahora sólo nos queda morir consumiendo moderno, como siempre, hasta el suspiro final y bajo esa luz del crepúsculo mediterráneo que tan excelentemente describe Manuel Vicent.”
Al menos, en La Jubilatería de esta Comunidad, hemos acogido esta reflexión abierta al debate. Para que, cuando haya sucedido, no nos reprochen por no haberlo tenido en cuenta. Nadie rechaza ese turismo, signo de los tiempos, el desafío es si estamos preparados porque otros países del Mediterráneo ya sueñan con él. Pensad: puestos de trabajo, remesas de euros, personas no conflictivas, respetuosas del mediambiente, cultivadas y educadas... durante todo el año. No podemos dejarlo pasar
13 Jul 2007
Aceptar la responsabilidad de ser uno mismo
En España, la mitad de las abuelas que se ocupan de sus nietos lo hacen durante unas cuatro horas diarias. En las comunidades campesinas de Europa los abuelos continúan siendo el pilar de
Los abuelos son muy necesarios para el equilibrio intergeneracional. Conocen su proceso y se han ido adaptando a las transformaciones sin perder los valores tradicionales. Y el auténtico progreso no es sino la tradición en marcha. Lo demás es tontería, o huero desarrollo expuesto a todos los vientos, sobre todo al de la deshumanización de las relaciones sociales. ¿Es para las abuelas un placer dedicar este tiempo al cuidado de los niños o una obligación? Sólo nueve de cada cien lo concibe como una obligación. El 82% están contentos pero sólo lo justifican por la necesidad del trabajo para los padres, y valoran positivamente que estos tengan atenciones con los abuelos, y hasta que, si lo necesitan, contribuyan a la economía de los abuelos de manera discreta. Los cuidados diarios no impiden el contacto con sus nietos en otras ocasiones porque dos terceras partes dicen que también los ven en fines de semana.
Pero en una sociedad en la que hay 600 millones de personas mayores de 65 años, con unas previsiones de llegar a dos mil millones antes de cincuenta años, es preciso reflexionar sobre su calidad de vida, porque una cosa es envejecer y otra crecer y madurar. Pero junto a estos abuelos que viven en buena relación con sus familias, hay que considerar el problema de las personas mayores que viven solas y no se saben queridas ni necesarias. Esa sensación de soledad impuesta y no asumida, de ir desviviéndose al constatar cada día una nueva avería, una dificultad, una pérdida de elasticidad y de autonomía va deteriorando su calidad de vida y convierten a quienes podrían ser fuentes de experiencia y de sabiduría en seres que procuran pasar desapercibidos, hasta hacerse casi invisibles. No quieren estorbar y se hacen a un lado. Por eso se ocupan de los niños que los quieren y con los que juegan y ambos se saben felices porque no se juzgan ni se exigen ni se miden, sólo se ríen en complicidad establecida desde el corazón y
Esto sucede porque hemos permitido la implantación del torpe concepto de que sólo lo joven es hermoso y valioso, porque dicen que es productivo. Abdicando de un mundo de valores sin los cuales vivir carece de sentido, actúan como si todo estuviera presidido por el concepto de la productividad, de la rentabilidad, del beneficio. Hemos caído en la trampa de que vale más lo que más cuesta. Hemos asumido con la mayor naturalidad que nos eduquen para ser “personas de provecho”, “útiles”, “para conseguir un buen trabajo”, “para tener títulos”. ¡Hasta hemos permitido que nos consideren recursos humanos, buenos para ser explotados!
Nadie dice a los jóvenes y a los niños que la educación tiene como objeto ayudarles a ser felices, a ser ellos mismos para poder afrontar las circunstancias cambiantes de
En esta sociedad urbanita y desalmada, vivimos para tener, en lugar de vivir para ser nosotros mismos en compañía de los demás. Por eso procuramos doblegarlos desde la infancia, mediante la coacción y el temor, para que obedezcan, para que no pregunten, para que callen y se repriman en lugar de ayudarles a florecer su inmenso cauce de energía. Dentro de un orden porque de lo contrario regiría la ley de la selva, la ley del más fuerte. Pero un orden como resultado de la libertad compartida porque el ser humano nace para realizarse en la vida y ser feliz asumiendo su realidad y transformándola sin desesperación.
Con toda naturalidad, se ha asumido que, al dejar de producir, hay que aparcar a las personas mayores, para que no molesten, para que dejen su puesto a los más jóvenes, para que se ocupen de sus dolencias y de sus goteras. Por eso proliferan lo que yo llamo “aparcamientos de los improductivos”, sin reparar en que las personas mayores, en todas las culturas que han contribuido al auténtico progreso de la humanidad, han sido respetadas y veneradas. En China sería una falta de educación decirle a una persona mayor “¡Qué joven la encuentro!” En toda África y en India, así como en
La madurez es aceptar la responsabilidad de ser uno mismo. Arriesgarlo todo con tal de ser uno mismo.
Sobre este blog
Jubilatería: Bitácora de un jubilata
jose-carlos-ga-fajardoSoy Profesor Emérito de la UCM. Temas: Derechos Humanos, Infancia, Mujer, Medio ambiente, Desigualdad, Exclusión, Migraciones, Globalización, Salud, Educación, Pobreza, Nuevas tecnologías, Política Internacional, Creencias y Personas mayores... desde que he entrado en la Jubilatería. En esta Bitácora de un jubilata quiero denunciar estos nuevos mitos de la "edad dorada", la "tercera edad", los "senniors"... cuando educamos a los niños para ser adultos pero nadie nos ha educado para ser viejos. Con Philip Roth pienso que la vejez es una "faena". Claro que, bien llevada, es preferible a morirse. Voy a intentar, relativizar lo relativo, bajar a los dioses de sus cielos, no absolutizar nada, aprovechar lo aprovechable, alertar a los más jóvenes para que se aprovechen ya que, de pronto, todo empieza a fallar. Hay que encontrar el ritmo adecuado para poder responder a ese niño que se despierta en un cuerpo viejo y usado preguntando ¿qué ha pasado? Hay una edad en la que la heterodoxia es preferible a la ortodoxia, o a dogmatismo alguno. Sin cinismo ni resentimiento, sin acritud ni ira y sin sarcasmo ni vulgaridad alguna.
Tags
Categorías
- Aforismos Para andar el camino
- Al amanecer
- arte
- Celebrar la vida
- Ciberseminario
- cine
- clases pasivas
- Compromiso solidario
- Contra la corrupción
- Creencias del mundo: Tradiciones religiosas
- Cuaderno de Bitáacora
- Cuaderno de Bitácora
- cuentos y sabiduría universal
- derechos humanos
- El Envés
- encuentros
- espacios
- experiencias
- Glosas
- Hojas de Otoño 001: Haykús
- Jardín Abierto
- justicia social
- La Resistencia, E. Sábato
- La vejez era esto
- laberintos
- Las pequeñas cosas
- Lecturas de prensa
- Lecturas interesantes
- Mascaritas
- medio ambiente
- Narraciones de La Luna azul
- Periodismo
- política
- RETAZOS AMIGOS RDM
- Retorno a Grecia
- salud y enfermedades
- viajes
- Voluntariado social
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

