03 Jul 2014

Ni anciana ni moribunda

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 03 Jul 2014 - URL Permanente

Sumario: “Las figuras relevantes de la Teología de la Liberación (TL) son personas ancianas y, como expresión de lo que fue, está muy está anciana, si no es que ya está muerta”. Presidente del CELAM

La TL, nacida en América Latina a finales de la década de los sesenta del siglo pasado es una de las corrientes más creativas del pensamiento cristiano nacidas en el Sur, lejos de los centros de poder político, económico y religioso, con señas de identidad y estatuto teológico propios. No es una sucursal de la teología elaborada en el Norte. Todo lo contrario: ha quebrado el norte-centrismo teológico, sea el moderno o el postmoderno, el europeo o el norteamericano.

Viene siendo objeto de sospecha desde sus orígenes, y muy especialmente durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto II. Ha recibido acusaciones de lo más gruesas e indemostrables como defender la violencia, ser una sucursal del marxismo, introducir la lucha de clases en la Iglesia, politizar el cristianismo... Muchos de sus cultivadores han sido condenados, destituidos de sus cátedras y sus libros sometidos a férrea censura. La más grave de las condenas -comparable a la del Syllabus del papa Pío IX contra el modernismo-, fue la llevada a cabo por la Instrucción sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación, de 1984, redactada por el cardenal Ratzinger cuando era presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe y ratificada por Juan Pablo II.

A pesar de tanta persecución, la TL no se ha rendido, ni ha renunciado a sus primeras intuiciones ni al principio-liberación, pero tampoco se ha quedado en la foto fija de sus orígenes, ya que no es una teología perenne, inmune a los cambios, ni de la razón pura, sino una teología de la razón práctica, histórica, que se reformula en los nuevos procesos de liberación.

Lo mismo que la TL intentó responder a los desafíos sociales, económicos, religiosos, espirituales, culturales del continente latino americano, hoy se elabora a partir de los nuevos sujetos que emergen y protagonizan los cambios estructurales en la sociedad y en las tradiciones religiosas: las mujeres, oprimidas por las dictadura del patriarcado, del capitalismo y del colonialismo juntos; la Tierra, sometida a la depredación de un sistema voraz de desarrollo científico-técnico y económico; el campesinado sin tierra, los pueblos indígenas y las comunidades afroamericanas, humilladas durante siglos de dominación, las colectividades excluidas en nombre de la globalización neoliberal, las tradiciones religiosas perseguidas por un cristianismo intolerante, las identidades estigmatizadas y perseguidas.

Son todas ellas otras formas de vida negadas que conforman los diversos rostros de la pobreza y la marginación, a quienes la TL reconoce como sujetos activos, consciente de que se están empoderando para contribuir a la superación del racismo, el sexismo, el clasismo, la homofobia, y se ponen al frente de la lucha contra los etno-cidios, geno-cidios y bio-cidios causados por el modelo de desarrollo de la modernidad occidental.

De aquí han surgido nuevas tendencias teológicas de la liberación: teología feminista, indígena, afrodescendiente, campesina, ecológica, queer, teología del pluralismo religioso, de la diversidad sexual. Todo un mosaico de teologías y sabidurías que conforman el plural panorama de la TL, que no es una anciana moribunda, como pretende algún mandatario eclesiástico, sino que sigue viva y activa para responder a los nuevos desafíos del continente latinoamericano.

Hoy está presente en todo el Sur, pero también en los ámbitos de marginación del Norte y se ha hecho visible en el Foro Social Mundial, donde ha creado su propio espacio religioso alter-globalizador, el Foro Mundial de Teología y Liberación, que cuestiona las creencias crédulas, revoluciona las conciencias de los creyentes y no creyentes y pretende transformar sus prácticas alienantes en emancipatorias desde la convicción de que “Otra teología es posible” ¡y necesaria! en plena sintonía con la consigna de los Foros Sociales “Otra epistemología es posible!” y con los fundamentos y métodos del conocimiento científico del Sur sociológico que se están desarrollando en disciplinas y saberes.

Si el presidente del CELAM quiere enterrar la teología de la liberación, debe saber que lo hará con una realidad viva, y eso es un delito más grave que el de considerarla anciana o muerta. ¡Qué lejos está el actual presidente del CELAM de los obispos que dijeron adiós al paradigma de la Iglesia conquistadora, colonial y desarrollista e iniciaron el paradigma de la Iglesia de la liberación en la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín en 1968! Estos pusieron las bases de la Iglesia de los pobres, que el papa Francisco quiere recuperar. Con sus declaraciones, monseñor Retes lo que hace es dinamitar dichas bases.

Juan José Tamayo, director Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría” de la Universidad Carlos III

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28 Jun 2013

Sobre el Zen

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 28 Jun 2013 - URL Permanente

“Desde hace poco conozco una profunda quietud. Mi espíritu no se inquieta por nada del mundo. La brisa que viene del bosque de pinos. Hace volar mi bufanda. La luna de la montaña brilla sobre el arpa. ¿Me preguntáis la razón del éxito o fracaso? La canción del pescador se hunde en el río”, escribía Wang-Wei.

“Los ánades no pretenden dejar su reflejo, ni el agua piensa recibir su imagen”.

Una de las más ricas aportaciones de Oriente a la sabiduría universal es el Zendo, el Camino del Zen. Educa para estar plenamente en lo que se hace: “Pasar el río sin mojarse los pies significa hacer las cosas sin ser prisionero de ellas”, aconseja Liang Chieh. Es una manera de ver el mundo y de vivir estando aquí y ahora, trascendiendo la propia personalidad y las ataduras del ego, como se apaga una luz para mirar a través de los cristales.
Se originó en China, hacia el siglo VI, al encuentro del budismo Mahayana, originario de India, con el Taoísmo. Se tradujeron las obras budistas al chino, su implantación duró unos tres siglos y dio lugar al Ch’ang que corresponde al concepto sánscrito de dyhana, contemplación. Los signos chinos para nombrarlo significan “a solas con el Cielo”. Siglos más tarde, al llegar a Japón con el patriarca Dogen, los mismos signos o kanyis se pronunciarán Zen. Después de años de peregrinar por monasterios de China, practicando el Zen, resumió lo que había aprendido “Los ojos son horizontales, la nariz es recta”.
El Zen no es ni una religión ni una filosofía, es una actitud existencial de concentración en lo que está pasando, y de asombro ante las cosas corrientes de la vida. Por medio de la meditación, con la postura correcta y la respiración adecuada, se alcanza la experiencia del despertar, o satori. Sin pensar en nada, dejando circular los pensamientos “como las nubes que acarician la montaña”. Sin acogerlos ni rechazarlos, dejarlos ir. El satori es la percepción inmediata de la realidad, que ilumina la naturaleza de las cosas y supera todo dualismo. Es la realización de la visión advaita, no dualista aportada por India.
Todas las cosas son unidad “empty oneness”, unidad vacía.
La meditación ni cierra ni atrofia los sentidos sino que los agudiza y hace más sutiles y delicados. Pero, una vez más, el que sabe no habla, el que habla no sabe.
“Espacio abierto, nada de sagrado”, respondió Bodhidarma al emperador a quien censuró por buscar el mérito de las acciones.

J. C. Gª Fajardo

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26 Ago 2012

Este es el "Dios" o "Naturaleza" de Baruch Spinoza

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 26 Ago 2012 - URL Permanente

Dios hubiera dicho:

" Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.

Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.

¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa.

Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.

Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo.

El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.

Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito... ¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?

Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.

Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice... yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias... de libre albedrío ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios loco puede hacer eso?

Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para tí. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.

Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.
Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.
No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir.
Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di.
Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste?... ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Que aprendiste?...
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy?
Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?
No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro... ahí estoy, latiendo en ti.

Baruch de Spinoza

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06 Ago 2011

Sobre Confucio 1

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 06 Ago 2011 - URL Permanente

A pesar de que el Confucianismo puede considerarse opuesto al Taoísmo pues el primero busca la armonía del hombre con la sociedad mientras que el segundo se centra en hallar la armonía del hombre con el Universo (Tao), puede ser interesante conocer sus fundamentos que pueden encontrarse en los "Cuatro Libros" de Confucio (Kung Tsé, Maestro Kung):
El Primer Libro Clásico (Ta-Hio o Gran Ciencia) es atribuido a su nieto y está dedicado a los conocimientos propios de la madurez. Este es el libro que hoy va a ocupar mis reflexiones.
El Segundo Libro Clásico (Chung-Yung o Doctrina del Medio) trata de las reglas de conducta humana, del ejemplo de los buenos monarcas y la justicia de los gobiernos. Es interesante como experiencia del arte de gobernar a los pueblos, y a sí mismo.
ElTercer Libro Clásico (Lun-Yu o Comentarios filosóficos) es más conocido como Analectas, y se ha hecho popular en el mundo porque resume de forma dialogada lo esencial de la doctrina de Confucio.
El Cuarto Libro Clásico (Meng-Tse o Libro de Mencio) fue compuesto por uno de sus discípulos, que vivió entre los años 371 y 289 a. C, aunque es probable que en el resto de sus libros también hayan influido sus seguidores.
Recogeré en esta especie de Cuaderno de Bitácora, las ideas fundamentales del Primer Libro Clásico, el Ta-Hio, o Gran Ciencia:

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28 Jun 2011

Sabiduría en sánscrito

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 28 Jun 2011 - URL Permanente

En la grandiosa literatura sánscrita encontramos los grandes himnos de los Vedas, el esplendor de los Upanishads, la gloria de la Bagavad Gita, la inmensidad del Mahabharata, la ternura y el heroísmo del Ramayana, la sabiduría de las fábulas e historias de India, la filosofía científica del shankya, la filosofía psicológica del yoga, la filosofía poética del vedanta, las leyes de Manu, la gramática de Panini y otros escritos científicos, así como la poesía lírica y el teatro de Kalidasa.

Pero no hay historia ni tragedia: no hay un Herodoto ni un Tucídides; no hay un Esquilo, un Sófocles o un Eurípides.

Es una literatura entretejida de idealismo y sabiduría práctica, así como de un ferviente anhelo espiritual.

Existe en los Vedas una oración que desde hace 3.000 años ha estado cada mañana en lo slabios de millones de hindúes. Es el famoso Gayatri:

Tat Savitur vareniam

Bhargo devasya dhimati

Dhiyo yo nah pracodayat.

(Que nuestra meditación sea acerca de la gloriosa luz de Savitri.

Que esa luz ilumine nuestras mentes).

La mente de India nunca se ha cansado de buscar la luz.

En el templo griego encontramos la clara perfección de la belleza;

en el templo hindú hallamos el sentido sublime de lo absoluto”

Juan Mascaró

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30 Dic 2010

“El Evangelio según Jesucristo”, José Saramago, Alfaguara,

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 30 Dic 2010 - URL Permanente

“Puesto que ya muchos han intentado escribir la historia de lo sucedido entre nosotros, según que nos ha sido transmitido por los que, desde el principio, fueron testigos oculares y ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de informarme de todo desde los orígenes, escribirte ordenadamente, óptimo Teófilo, para que conozcas la firmeza de la doctrina que has recibido”· (Lucas, 1, 1-4)

Muchas veces he vuelto a releer pasajes de estas páginas que me fascinaron desde el primer día, allá por 1991. No sólo están escritos con la maestría de uno de los mejores prosistas de nuestro tiempo sino que su sensibilidad, valentía y sentido común siempre me proporcionan momentos felices.

Sólo un ignorante recalcitrante, puede ignorar la vida y palabras de uno de los personajes más importantes de la Historia de la humanidad, el Rabí Jesús de Nazareth. ¿Cómo podrían entender las obras de arte expresadas en la pintura, la escultura, la música, la arquitectura y las más bellas páginas de la literatura de los últimos veinte siglos? Hay un actitud de desdén que sólo refleja miedo, como atónitos palurdos, sin danzas ni canciones que, envueltos en sus andrajos, desprecian cuanto ignoran.

Lo mismo pienso, en esta Era de las comunicaciones instantáneas, de las vidas y palabras de seres sabios como Buda, LaoTsé, los autores de los Upanishads, la Biblia, Sócrates, Zaratustra, Patanjalí, Mahoma, maestros sufíes, jasídicos… y un felizmente largo etcétera de obras que ellos no escribieron sino que nos fueron transmitidas, y deformadas no pocas veces, por sus seguidores. Es como ignorar la sabiduría de chamanes, sanadores, hombres sabios que en el mundo han sido y son, pero a los que nos cuesta “ver” porque sólo miramos con los ojos de la cara.

Me declaro un admirador ferviente de la persona y del mensaje de Jesús de Nazareth, que he estudiado a fondo durante años, aunque hace tiempo que he abandonado las prácticas de sus “secuestradores” oficiales.

Esta obra de Saramago, escribe Luciana Stegagno, responde al deseo de un hombre y de un escritor de excavar hasta las raíces de la propia civilización, en el misterio de su tradición, para extraer las preguntas esenciales. ¿Quién es ese Dios, primero hebraico y ahora cristiano, que quiere la sangre, la muerte, para que sea restablecido el equilibrio de un mundo que sólo de sus leyes se nutre? ¿Cómo puede la nueva ley ser Ley de Amor si aún pesa sobre el hombre la hipoteca de la condenación eterna? ¿Cómo puede pensarse criatura divina digna de la inmortalidad, el hombre, si durante toda su existencia debe someterse a una ley de terror que preexiste y es exterior a él? ¿Por qué debemos temer el castigo eterno cuando el castigo, para el justo, debería ser en esta nuestra vida, en el remordimiento y en la conciencia de nuestra indignidad?

Hemos leído los Evangelios según Mateo, Marcos, Lucas y Juan, sin citar los condenados como “apócrifos” porque no casaban con sus presupuestos. En este libro, Saramago aporta su experiencia, su estudio del entorno y de las costumbres y no es lícito condenarlo –como se hizo cuando se editó en Portugal- con leyes que no sean sus propias leyes literarias, poéticas y filosóficas. Aquí no se niega lo divino, la religiosidad latente en el corazón de cada hombre: lo que se hace es interrogarlo y cuestionarlo con libertad apasionadamente, religiosamente. Como Milton, situado en el lado del perdedor, que es siempre, no lo olvidemos un ángel caído.

Personalmente, cuando cae en mis manos algún libro recomendado sobre la supuesta vida de Jesús, me basta con abrirlo por tres capítulos: Encarnación, Eucaristía y Resurrección. Y distingo a Jesús del Cristo, Ungido o Mesías. Ha habido un Jesús de Nazareth pero ha habido y hay muchos Xristós, avatares que están entre nosotros.

José Carlos Gª Fajardo

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19 Dic 2010

La tierra no es un regalo que hacemos a nuestros hijos, sino un depósito que nos han hecho nuestros nietos

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 19 Dic 2010 - URL Permanente

Deberíamos contagiarnos de las sabias creencias de los indios Hopis: En cualquier decisión, los intereses de la séptima generación han de ser tenidos en cuenta. Tanto como los de aquellos que los toman.

A. Rocamora

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19 Nov 2010

Lecturas: Sobre el Zen

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 19 Nov 2010 - URL Permanente

"Desde hace poco conozco una profunda quietud. Mi espíritu no se inquieta por nada del mundo. La brisa que viene del bosque de pinos. Hace volar mi bufanda. La luna de la montaña brilla sobre el arpa. ¿Me preguntáis la razón del éxito o fracaso? La canción del pescador se hunde en el río", escribía Wang-Wei.

"Los ánades no pretenden dejar su reflejo, ni el agua piensa recibir su imagen".

Una de las más ricas aportaciones de Oriente a la sabiduría universal es el Zendo, el Camino del Zen. Educa para estar plenamente en lo que se hace: "Pasar el río sin mojarse los pies significa hacer las cosas sin ser prisionero de ellas", aconseja Liang Chieh. Es una manera de ver el mundo y de vivir estando aquí y ahora, trascendiendo la propia personalidad y las ataduras del ego, como se apaga una luz para mirar a través de los cristales.

Se originó en China, hacia el siglo VI, al encuentro del budismo Mahayana, originario de India, con el Taoísmo. Se tradujeron las obras budistas al chino, su implantación duró unos tres siglos y dio lugar al Ch’ang que corresponde al concepto sánscrito de dyhana, contemplación. Los signos chinos para nombrarlo significan "a solas con el Cielo". Siglos más tarde, al llegar a Japón con el patriarca Dogen, los mismos signos o kanyis se pronunciarán Zen. Después de años de peregrinar por monasterios de China, practicando el Zen, resumió lo que había aprendido "Los ojos son horizontales, la nariz es recta".

El Zen no es ni una religión ni una filosofía, es una actitud existencial de concentración en lo que está pasando, y de asombro ante las cosas corrientes de la vida. Por medio de la meditación, con la postura correcta y la respiración adecuada, se alcanza la experiencia del despertar, o satori. Sin pensar en nada, dejando circular los pensamientos "como las nubes que acarician la montaña". Sin acogerlos ni rechazarlos, dejarlos ir. El satori es la percepción inmediata de la realidad, que ilumina la naturaleza de las cosas y supera todo dualismo. Es la realización de la visión advaita, no dualista aportada por India.

Todas las cosas son unidad "empty oneness", unidad vacía.

La meditación ni cierra ni atrofia los sentidos sino que los agudiza y hace más sutiles y delicados. Pero, una vez más, el que sabe no habla, el que habla no sabe.

"Espacio abierto, nada de sagrado", respondió Bodhidarma al emperador a quien censuró por buscar el mérito de las acciones.

José Carlos Gª Fajardo

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14 Nov 2010

Lecturas: El Camino de Chuang Tzú

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 14 Nov 2010 - URL Permanente

Descalzarse y encender varillas de incienso, juntar las manos y postrarse en silencio, desde el vacío, porque "llegamos arrastrando nubes de gloria", dice Wordsworth, porque la más cara frescura vive en lo hondo de las cosas.

Pretender escribir sobre el Tao es desconocer el Tao y, sin embargo, no hay realidad fuera del Tao, por eso "quien sabe, no habla y quien habla, no sabe". Sin límites ni substancia, sin adjetivos ni definición, sin arriba ni abajo, sin adentro ni afuera, sin bueno ni malo, justo o injusto, yang o jin, la mayor felicidad consiste en no hacer nada para obtener la felicidad porque "el gozo perfecto es carecer de él".

Si uno está en armonía con el Tao cósmico, la respuesta llegará en el momento de actuar pues uno actuará con arreglo al modo espontáneo del wu wei que, según Merton, es el modo de acción propio del Tao y es la fuente de todo bien, "hacer sin hacer" y plegarse a la naturaleza de las cosas sabiéndose uno con ellas.

Acercarse a los textos sagrados del I Ching, o libro de las mutaciones; al Tao Te King, de Lao Tsé; a El Camino, de Chuang- Tzú; o a las obras de Li- Chi o de Lie-Tzu, es abismarse en la esencia del pensamiento taoísta que, como el sabor del té, no puede explicarse pero puede alcanzarse. Y "saber cuando detenerse"

El Taoísmo adquiere enorme relevancia en nuestro tiempo porque puede resolver la crisis ecológica creada por la visión de antagonismo a la naturaleza del pensamiento judeo-cristiano que pretendió "dominarla", y ayudarnos a recuperar el contacto con los ritmos de la naturaleza y con el fluir de las energías en el cuerpo. Lo que el Zen denominará "recuperar el rostro originario", la identidad perdida.

Pocas lecturas habrá superiores al Tao Te King y a El Camino de Chuang Tzú. Podría eliminarse gran parte de la literatura universal sin que la echáramos de menos si podemos gustar con la punta de la lengua la sabiduría del Tao, nada digamos si acertamos a tragarla.

El Taoísmo, como otras profundas sabidurías, admite que lo real es, en el fondo, Uno: hay un principio de orden y de unidad que es misterioso e inefable, trascendente e inmanente, al que "por no saber su auténtico nombre, sólo lo llamamos Tao", o el Camino.

"Hay algo que lo contiene todo. Es antes que el cielo y la tierra, es inmóvil, incorpóreo, en sí, inalterable, lo penetra todo, por siempre moviéndose. De modo que puede actuar como Madre de todas las cosas. Si ha de ser nombrado, que su nombre sea Grande. La grandeza significa seguir adelante, seguir adelante significa llegar lejos, y llegar lejos significa regresar." El Taoísmo es la realidad suprema que reabsorbe todas las contradicciones, es principio de liberación para quien lo capta.

Después de la época de los emperadores Han, se constituyó el Taoísmo religioso. Por desgracia, posteriormente se mezclaron prácticas mágicas y supersticiones populares que lo desvirtuaron.

Pero su esencia está ahí, aquí, en el silencio, en el vacío, en el ritmo y en el caminante que se sabe Camino, Verdad y Vida. Como dirá el shivaísmo de Cachemira, "el secreto es que no hay secreto" por eso, saberse Krishna, Buda, Tao, Cristo es saberse necesario como el hueco vacío del eje en donde confluyen los radios de la rueda, o el vacío que da su ser a la olla de arcilla, o el de las puertas y ventanas que se lo dan a la casa.

El Taoísmo excluye el concepto de Ley, tan querido para Confucio y no digamos para el Judaísmo, y prefiere el de Orden, como ritmo que armoniza una infinidad de ritmos menores.

El sabio ve todas las cosas a la luz de la intuición. Está en el centro del círculo y ahí se mantiene mientras el "sí" y el "no" se persiguen en torno a la circunferencia. "Los hombres verdaderos no tenían miedo cuando se encontraban solos en sus puntos de vista... respiraban profundamente desde los talones".

J. C. Gª Fajardo

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12 Nov 2010

Los Cristianos de Oriente: entre la cruz y Al Qaeda

Escrito por: jose-carlos-ga-fajardo el 12 Nov 2010 - URL Permanente

Los sangrientos ataques perpetrados en las últimas semanas contra miembros de la comunidad cristiana iraquí vuelven a poner de manifiesto el radicalismo y la intransigencia de Al Qaeda, cuyos cabecillas evocan abiertamente la necesidad de expulsar a los “herejes cristianos” de las tierras del Islam. Curiosamente, ello sucede en un país donde la discriminación religiosa estaba vetada por un conjunto de leyes sobre la “igualdad de las minorías étnicas”, promulgadas por el régimen laico de Saddam Hussein.

Conviene recordar que, durante siglos, las provincias que conforman el Irak moderno fueron pobladas por distintas comunidades cristianas. De hecho, la mayor parte de los cristianos iraquíes pertenece al grupo los asirios, que abrazó la fe de Cristo en los siglos II y III de nuestra era. La segunda comunidad por orden de importancia está integrada por los caldeos, etnia de cultura y expresión árabes. Menos numerosos son los siriacos ortodoxos y católicos, los armenios y los católicos romanos.

La relación de los cristianos y, ante todo, de la comunidad asiria con la rama iraquí de la monarquía hachemita que reinaba en Bagdad acabó generando la desconfianza y la ira de los musulmanes, tanto sunitas como chiitas. Durante los 35 años de gobierno del Partido Ba’az, los cristianos residentes en las zonas urbanas llegaron a ocupar puestos clave en los Gobiernos de Saddam Hussein y/o amasar grandes fortunas en el mundo de los negocios. ¿La procedencia del dinero? Las transacciones lícitas e ilícitas de la camarilla de Saddam, así como la corrupción reinante a todos los niveles de la Administración del Estado.

La violencia contra los cristianos volvió a desencadenarse a partir de 2004, tras la ocupación del país por las tropas de la coalición pro-occidental. Durante los primeros disturbios registrados en el barrio cristiano de Al Dora, los sunitas lanzaron un ultimátum a los pobladores: convertiros al Islam en un plazo de 24 horas o abandonad el país. Tres años más tarde, más de dos tercios de la población cristiana se había marchado de Bagdad. Lo mismo sucedió en Mosul y Kirkuk, baluartes kurdos situados en el Norte del país. Los ataques contra los cristianos fueron perpetrados por las milicias sunitas y chiitas, por integrantes del Ba’az o grupúsculos de Al Qaeda, a los que se sumaron numerosas organizaciones criminales.

Huelga decir que la persecución de las comunidades cristianas no se debe sola y únicamente a la actitud más que benévola de las tropas occidentales para con esta minoría; también entran en liza algunos incidentes acaecidos fuera de la región. Las caricaturas que ridiculizaban al profeta Mahoma, publicadas en Europa en 2005 o las desafortunadas declaraciones del Papa Benedicto XVI sobre el Islam y los musulmanes de 2006, desembocaron en una serie de incidentes protagonizados por radicales islámicos y miembros de la comunidad asiria. Los intentos de crear una región autónoma cristiana en la planicie de Nínive fracasaron, pese a que el artículo 125 de la nueva Constitución iraquí garantiza los “derechos administrativos y políticos de las (distintas) nacionalidades”.

El pasado mes de junio, un grupo integrado por 76 líderes cristianos y representantes de otras etnias lanzó un llamamiento a favor de la protección de las minorías. Sin embargo, los derechos de la minoría cristiana siguen siendo violados sistemáticamente.

Pero el malestar viene de más antiguo. Desde la caída del Imperio otomano, en la década de los 20 del siglo pasado hasta los años 50, las comunidades cristianas protagonizaron la llamada “emigración política”, flujo migratorio resultante de los brotes de nacionalismo radical que acompañaron la creación de los Estados-nación en distintas regiones del ya desaparecido imperio.

Irak no es el único país musulmán sometido a la presión social de los islamistas. En los Territorios Palestinos sólo quedan 50.000 cristianos, es decir, un escaso 3 por ciento de la población. En 1920, había en Turquía más de 2 millones de cristianos. Actualmente, apenas quedan 200.000.

La situación es idéntica en la casi totalidad de los países árabes o musulmanes del contorno mediterráneo. ¿Pura casualidad o… sonada victoria de los radicales de Al Qaeda?

Adrián Mac Liman

Analista político internacional

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