05 Dic 2009

YO TAMBIEN ME MUDO

Escrito por: karmen-jt el 05 Dic 2009 - URL Permanente

Casi dos años, uno se me hizo eterno (el malo), el último me ha pasado tan rápido que me da pena que se acabe.

Abrí este blog con un ánimo más bien triste y melancólico y lo dejo llena de felicidad y habiendo ganado un montón de amigos virtuales y un puñado de amigos “reales” que son lo mejor que me llevo de esta experiencia.

Como otros blogueros hace meses abrí un blog gemelo en otra plataforma, Wordpress. El acceso a La Comunidad era a veces tan lento e imposible que muchos creímos que un buen día esta comunidad virtual habría desaparecido. Esa comunidad es más anónima, más grande y menos familiar, pero siempre funciona.

Seguiré leyendo mis blogs preferidos, da igual en que plataforma estén. Pero ya sólo actualizaré mi página de Wordpress. Últimamente mi tiempo escasea demasiado y prefiero utilizarlo en leer que en pelearme para editar.

Un beso a todos y podéis pasaros cuando queráis.

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27 Nov 2009

EL CLUB DE LAS CANCIONES: Bela Lugosi’s Dead

Escrito por: karmen-jt el 27 Nov 2009 - URL Permanente

Para este tema no se me ocurría grupo mejor que Bauhaus, icono del movimiento gótico en los 80. Nadie como Peter Murphy para personificar ese aire misterioso por el que cualquier vampiro mataría.

La canción: Bela Lugosi’s Dead, un clásico del grupo, abría la película “El Ansia” un inusual film sobre vampiros con una estética original, un ritmo hipnótico y que se convirtió en objeto de culto para muchos.

Era uno de mis grupos favoritos en aquella época, así que no puedo evitar poner las dos versiones de este tema. El primer video, un directo de la canción, el segundo, las letras de crédito de “The Hunger” (El Ansia).

...

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22 Nov 2009

DON`T STOP THE MUSIC

Escrito por: karmen-jt el 22 Nov 2009 - URL Permanente

Siempre ha estado ahí. De fondo, casi inaudible, o en primer plano, a todo volumen. Casi todas las épocas de mi vida tienen una banda sonora. Hay veces que sólo suena una vez y esa canción se convierte en el recuerdo de un momento único e irrepetible. Otras veces, la misma música envuelve distintos instantes a lo largo de mi vida. Algunas canciones hace muchos años que no las oigo, pero siguen ahí, las recuerdo como si fuera ayer. Otras van llegando y se suman a mi larga lista de imprescindibles.

Jamie Cullum es de los que me ha acompañado en muchos buenos momentos desde que lo descubrí, allá por el 2003. Ha compartido muchas tardes de trabajo con mi socio y conmigo, alegrándonos el final de unas jornadas más que largas. Hace ahora tres años nos enamoró su directo en un concierto que marcó el principio de un final en mi vida. Poco después una de sus canciones me aceleraba el corazón cada vez que sonaba en mi móvil. Y hace unos meses, la última vez que tuve el placer de oírle tocar en directo acababan cuatro días increíbles en los que había disfrutado del amor de una manera mágica.

Hace unos días compré su último trabajo. “The Pursuit” que refleja de nuevo el eclecticismo de este músico de jazz que igual interpreta el clásico de Cole Porter “Just One Of Those Things” con la orquesta de Count Basie, que muestra su lado más pop en una divertida “I’m All Over It”

Estoy segura de que me va a seguir acompañando en muchos buenos momentos que aún están por llegar.

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09 Nov 2009

EL MURO

Escrito por: karmen-jt el 09 Nov 2009 - URL Permanente

Yo no recuerdo que hacia exactamente la noche del 9 de noviembre de 1989. Creo que por aquella época la hora de las noticias siempre me pillaba en algún garito del barrio viejo.

Pero si recuerdo donde estaba cuando me enteré. Eran las ocho menos cuarto de la mañana del día 10. Llegaba tarde a trabajar y había cogido un taxi. Era mi primer trabajo y todavía no había cambiado mis antiguas costumbres trasnochadoras de estudiante. Con sueño y sin café recuerdo que observaba pasar la ciudad a través de la ventanilla, sin prestar mucha atención a nada. Pero en el momento de cruzar el puente de Giorgeta, mientras miraba las vías de la estación del Norte, algo en la emoción con que el periodista daba la noticia me hizo fijarme en sus palabras. La sorpresa de los primeros segundos se tornó en una inmensa sensación de alegría cuando comprendí lo que estaba ocurriendo, que por fin, estaba siendo derribado uno de los peores símbolos de la guerra fría, de la estupidez y de la crueldad de los gobiernos que lo levantaron.

Poco más recuerdo de ese día excepto esa sensación de ingenuo optimismo. Nunca como esa mañana he vuelto a sentir la certeza de que el mundo iba a cambiar.

Veinte años después la realidad ha demostrado que el mundo no ha mejorado tanto. Alemania se reunificó, pero muchos otros países se desintegraron. Guerras civiles y de limpieza étnica dividieron y siguen dividiendo a muchos pueblos. Otros muros de la vergüenza se han levantado partiendo países y separando mundos.

El mundo ha cambiado mucho, pero dicen que la verdadera época de la agitación aún está por llegar. Yo no pierdo la esperanza.

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31 Oct 2009

Halloween

Escrito por: karmen-jt el 31 Oct 2009 - URL Permanente

A ella todo esto de Halloween le parecía una tontería, pero como todos se habían entusiasmado con la invitación de Juan, no se iba a quedar ella sola en casa el sábado por la noche por no disfrazarse.

Llevaba toda la semana comiéndose la cabeza con que disfraz le sentaría mejor. El lunes por la mañana solo pensaba en hacer un par de agujeros a una sabana e ir de fantasma. El miércoles ya se había animado y quería buscar algo con un poco de glamour. Se imaginaba a las demás luciendo escotes de Vampirella y decidió que no podía desentonar tanto. El viernes por la noche se la pasó ajustando el vestido de Morticia que había comprado al tamaño de sus caderas.

Faltaba poco para que la recogieran y se miraba y remiraba en el gran espejo de pie de su habitación. El vestido completamente entallado se pegaba a su cuerpo. Le gustaba el contraste entre sus caderas y la cintura, le hacía parecer más esbelta. Después se iba estrechando hasta que casi le impedía andar cómodamente. Tenía que dar pasitos cortos y con cuidado de no pisar los picos que el vestido arrastraba por el suelo. Le encantaban las mangas que acababan en un largísimo pico y el profundo escote en forma de V. La peluca negra y el maquillaje hacían que no se reconociera en el espejo, aunque le gustaba la mujer fatal que veía reflejada en él.

El timbre la sobresaltó. Su amigo Julio había aceptado disfrazarse de Gómez, lo que no le favorecía nada, parecía un triste funcionario con bigote, pero se abstuvo de decírselo y le dijo que estaba genial.

Subió al coche y empezó a sentir que el traje dominaba sus movimientos. Más que entorpecerlos los volvía lentos y elegantes. Julio le miró, y guiñándole un ojo arrancó el coche. Los dos estaban nerviosos. Juan era famoso por sus fiestas y era un honor ser invitado a una de ellas.

Al cruzar la entrada de la urbanización ya se oía la música. Cuando se acercaron un poco más reconoció la canción, mOBSCENE de Marilyn Manson. No le disgustaba pero siempre conseguía inquietarla.

Una de las características de las fiestas de Juan es que había “sorpresas”, nadie sabía como se las arreglaba, pero decían que sus famosos cócteles llevaban sustancias de siglas extrañas facilitadas por un amigo químico. Creía en la “felicidad universal”, aunque ella pensaba que no dejaba de ser una leyenda.

Precisamente su grupo de amigos estaba al lado de la barra en el salón principal. No paraban de servir combinados y el movimiento en esa zona era incesante. Se unieron a ellos y al cabo del rato ya no le importaba la estrechez del vestido en los tobillos.

Hombres lobo, vampiros, brujas y muchos zombies… todos bailaban a su alrededor. No sabía si se debía a los cuatro combinados que se había tomado, o a que no llevaba las gafas para no desentonar en el disfraz, pero empezaba a sentirse confusa y a verlo todo un poco borroso. Las caras se difuminaban delante de ella y no reconocía a nadie. Decidió salir al jardín a despejarse un poco.

Hacía frio, pero se recostó en una de las tumbonas y cerró los ojos. Necesitaba descansar la vista. Un grito lejano la sobresaltó. Se había quedado traspuesta. La copa que llevaba en la mano cuando se sentó se había derramado sobre la tumbona. Miró a su alrededor a ver si encontraba a alguien conocido pero seguía sin reconocer a nadie. Vio un bulto cerca de la piscina, era un tipo disfrazado de zombie que se movía rítmicamente sobre otro bulto. Esa chica va peor que yo, pensó. De pronto se dio cuenta que los movimientos que el zombie hacía no eran de pasión, parecía que la estaba mordiendo. Que bien hecho está ese disfraz… en ese momento se volvió hacía ella. Los ojos eran dos puntos rojos que la apuntaban mientras de su boca le colgaba una masa sanguinolenta que aún estaba unida a lo que parecía un tórax humano.

Se puso en pie de un salto. Algo le decía que aquello no era un disfraz. Y si lo era, no le gustaba nada. Nunca había soportado las películas gore, aunque supiera que eran de mentira.

Entro a la casa con el corazón bombardeándole los tímpanos. Solo en ese momento se dio cuenta del silencio. No había música. ¿Cuánto tiempo habré dormido? ¿Ya se ha acabado la fiesta?. Tropezó con una chica que estaba tirada en el suelo, no había mucha luz, formaba parte de la esmerada ambientación. Era una bruja con la que había estado charlando hacía un rato, una ex de alguien, no recordaba muy bien de quien.

Se iba a agachar a preguntarle si estaba bien cuando algo en su postura la paralizó. Su cuerpo no era normal, era demasiado corto, la recordaba más alta. ¡Las piernas! No las tenía, su cuerpo terminaba bajo la falda acabada en jirones de su disfraz.

Empezaba a ahogarse. Le faltaba el aire. Miró a su alrededor. No se atrevía a moverse. Esperó a que sus ojos se acostumbraran a la penumbra y se fijó en los cuerpos que estaban esparcidos por el salón. Era como si todos se hubieran desmayado en mitad de una canción, sólo que en algunos sitios no había personas, sino miembros desgarrados.

Escuchó un grito. Venía del piso de arriba. Era un grito de horror. Lo sabía porque era el que ella hubiera pegado si el pánico no la hubiera paralizado mientras esos puntos rojos se acercaban hacía ella, mirándola fijamente, hipnotizándola.

.

El timbre de la puerta la sacó de sus recuerdos. Ahora se arreglaba para otra fiesta. De nuevo la daba Juan. Esta vez había que intentar imitar a los románticos ingleses de principios del XIX. Ella había escogido a Mary Shelley. Las ojeras y su tez extremadamente pálida le habían facilitado la caracterización.

Bajó las escaleras hacía el portal y empezó a notar la ansiedad que sentía últimamente antes de acudir a las fiestas, cuando Juan le mandaba un sms y le confirmaba que esa noche volvería a haber carne fresca.

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22 Oct 2009

SIDONIE

Escrito por: karmen-jt el 22 Oct 2009 - URL Permanente

La felicidad esa noche tenía banda sonora con nombre propio. Sidonie cantaba al amor y yo sonreía. La gente que llenaba el local también sonreía, y cantaba. Era uno de esos momentos a los que solo le falta ralentizar la imagen para que formen parte de un anuncio de telefonía móvil.

Un tipo con barba y gafas de pasta bailaba, y sonreía. Estaba tan contento de estar allí que lo quería compartir con su amigo, que sostenía una cerveza con cara escéptica escondido tras unas interminables rastas. No se movía. Era prácticamente el único. Mientras su amigo danzaba a su alrededor, él movía la cabeza de un lado a otro. No sé si era un gesto de vergüenza ajena o de qué sabía de antemano que el grupo no le gustaba ni le iba a gustar.

La sala seguía llenándose de felicidad. Con cada canción parecía que se hinchaba más y más. Yo miraba a mí alrededor fascinada. En las salas pequeñas esa sensación es todavía más contagiosa, porqué no se pierde entre la multitud. Ves los límites de la sala, casi puedes ver los rostros de todo el público, y ver tanta gente feliz me asombra.

Aunque lo mejor era girarme y encontrarme con esos ojos azules que me sonreían sólo a mi. Fue una de esas noches que llenan mi maleta de momentos mágicos.

Nunca olvidaré ese beso con el sonido del sitar de fondo.

...

Fue un gran concierto. El grupo desplegó todo su encanto y repertorio. Desde sus canciones más psicodélicas del principio, pasando por Fascinado, Costa Azul y el último disco, El Incendio.

El tipo de las rastas seguía sosteniendo una cerveza, pero ahora también sonreía, y bailaba. Creo que Sidonie se ganó un nuevo fan.

.

Feeling down 01 del álbum SIDONIE (2001).

Nuestro baile del Viernes del álbum COSA AZUL (2007).

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15 Oct 2009

SENTIMIENTOS CONTRADICTORIOS

Escrito por: karmen-jt el 15 Oct 2009 - URL Permanente

Es lo que últimamente estoy sintiendo cuando miro a mi pequeño buda. Ha crecido, le faltan poco más de tres meses para cumplir los doce años, pero sigue siendo un niño… a veces.

Sigue necesitándome visceralmente, me da tanto cariño como el que me pide. Sus abrazos y besos talla 14-16 casi me ahogan, pero reconozco que los echaré de menos si algún día desaparecen. Entonces tendré que perseguirlo, igual que hace él ahora conmigo.

Cuando le doy el último beso del día, en su cama, escoltado por Jack Skellington y R2D2, y le digo que es muy grande para dormir con peluches, que no caben los tres en la cama, se ríe tímidamente agarrándose a ellos. Sé que le dan seguridad, esa que a veces me pide con lágrimas en los ojos cuando se levanta a media noche con algún mal sueño. Y ahí le veo pequeño, el mismo niño que sigue necesitando dormir con una luz encendida para no tener pesadillas.

Pero está creciendo, no sólo en tamaño. No sólo ha desarrollado una paciencia inacabable para lidiar con su hermana y llevarla y traerla del colegio y de la academia de inglés, soportando sus prontos y enfados. Me llama para ver que necesito y bajar a comprar al super. Llego a casa y me encuentro los platos del desayuno fregados y la mesa puesta para la cena. Mientras me pongo cómoda me espera en la cocina, para charlar un rato, para preguntarme que tal me ha ido en el trabajo, para contarme como le ha ido a él, mientras hacemos juntos la cena (ya lleva dos quemaduras que muestra con orgullo a sus abuelos como heridas de guerra)… y ahí es cuando se me despiertan esos sentimientos contradictorios.

Me siento orgullosa de que sea tan responsable, me siento culpable por no ocuparme más de él, me siento aliviada al poder compartir tareas en la casa, me siento mal porqué le dedico poco tiempo…

Y le miro y veo que su niñez tiene los días contados. Y a veces me alegro porque me gusta que sea independiente y autónomo. Y a veces me da pena, porqué hay cosas que no volverán. Pero me gusta verlo crecer, sentir que he tenido que ver en lo que es y en lo que será. Siempre habrá parte de mí en él.

Ahora soy feliz y mis hijos lo saben. Me siento afortunada con mi amor, cada día que pasa me hace más feliz y siento que lo que tengo vale la pena. Y me gusta compartirlo con ellos (aunque ellos no estén mucho por la labor de compartirme), porque aunque a veces siento que me gustaría tener más tiempo para mí, reconozco que no puedo vivir sin ellos.

Todavía no ha llegado a ese momento de la adolescencia en que si la genética tiene algo que ver, me convertiré en su mayor enemiga (la suerte es que yo sé que eso se pasa, mis padres no, y mi adolescencia fue desesperante para ellos, creo que aún quedan secuelas). Mientras tanto… seguirá siendo mi batería preferido de The Beatles Rock Band.

Aunque igual sigue siendo así de encantador siempre…

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09 Oct 2009

EL CLUB DE LAS CANCIONES. Roxanne

Escrito por: karmen-jt el 09 Oct 2009 - URL Permanente

Llego tarde. Es ya la madrugada del sábado. Esto es ya una costumbre en mí. Pero no puedo evitar darme una vuelta por el Club. Y esta noche hay un montón de canciones buenas poniendo música al tema elegido: la prostitución.

La opinión es casi unánime en todos los blogs que he leído. Legalización y regulación. Dignidad para ellas/ellos y los clientes. Alguna vez los que legislan (que también la consumen) dejarán la hipocresía a un lado y se dejarán llevar por el sentido común. Espero.

Mientras tanto, una gran canción, todo un clásico (Y muchos recuerdos).

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03 Oct 2009

EL CLUB DE LAS CANCIONES. May be tomorrow

Escrito por: karmen-jt el 03 Oct 2009 - URL Permanente

La melancolía para mí es tristeza, dolor de corazón, añoranza y nostalgia. A veces la ocasiona alguna razón en concreto, otras aparece de pronto, al asomarte a la ventana y descubrir que el día esta gris y lluvioso, y recuerdas otros días grises, otros momentos que desaparecieron… Afortunadamente hace mucho tiempo que no me viene a visitar

Y esta canción, con su letra y con su música, es la perfecta para definir esta sensación.

STEREOPHONICS. May be tomorrow

Quizás mañana encuentre el camino a casa..

Más participantes en El Club de Las Canciones,

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25 Sep 2009

EL CLUB DE LAS CANCIONES: Salir corriendo

Escrito por: karmen-jt el 25 Sep 2009 - URL Permanente

Es lo que aconsejaría a cualquier mujer u hombre ante la primera agresión. Da igual que sea verbal, física o psíquica. Salir corriendo. Sin mirar atrás. No es cuestión de perdonar o no, es cuestión de dignidad. De que no te pisoteen. De que no te anulen. De que no te hagan daño.

Como dice AMARAL. Hay que salir corriendo.

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Sobre este blog

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Insomnios y sueños

Pensamientos, dudas, sueños... todos plasmados gracias (o por desgracia) a noches de insomnio. Esas noches en que vas encadenando unos pensamientos con otros, unos deseos con otros, hasta que alguno se convierte en sueño... si tienes suerte.
... Y recuerdos, muchos recuerdos.
Me doy cuenta ultimamente que conforme voy acumulando kilometros en mi viaje, me gusta mas recordar algunos sitios, algunas paradas, algunos compañeros y hasta las pérdidas que se quedaron por el camino. Eso si, sin ningún orden establecido, los recuerdos dependen tanto de las sensaciones, de un olor... una frase que ya oíste antes... un día de sol... que hay que dejar que entren, y a ser posible, si son buenos, que no se vuelvan a ir.

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