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22 Jun 2012

A través de los muros de Israel.

Escrito por: loisdmuras el 22 Jun 2012 - URL Permanente

21-06-2012

Cómo el ejército israelí se apropió de la teoría crítica postmoderna y reinventó la guerra urbana
Guerra, enjambres y arquitectura
Eurasian Hub
En un breve libro de apenas un centenar de páginas y en un inusual formato treintadosavo, podemos leer cómo el arquitecto Eyal Weizman combina nociones de estrategia y táctica militares con teorías de arquitectura y urbanismo, y la denominada “inteligencia de enjambre”, para explicar los nuevos modelos de guerra urbana que ensayan y aplican las fuerzas armadas y de seguridad israelíes. El autor se centra en las operaciones desarrolladas por las IDF durante la segunda Intifada, pero el resultado no es una obra de historia militar al uso, sino un ambicioso ensayo donde se explican ”los destinos cruzados de la disciplina arquitectónica y de la militar”, teniendo en cuenta que, según Simon Marvin, especialista en teoría del urbanismo, “el `mundo en la sombra´ arquitectónico-militar está generando hoy en día programas de investigación sobre desarrollo urbano mejor financiados y más ambiciosos que la suma de todos los programas universitarios sobre esta materia” (pags. 12-13).

Así que los nuevos estrategas, entre los que se incluyen investigadores universitarios, estudian las obras de filósofos como Gilles Deleuze, Félix Guattari o el teórico marxista Guy Debord, potagonistas intelectuales muy conocidos en Mayo del 68; o de Bernard Tschumi, el arquitecto deconstructivista. En realidad, urbanismo y guerra van de la mano desde los tiempos más remotos, mientras que el modélico Paris de Haussmann ya incorporó elementos de un “urbanismo policial” que fue muy criticado en su época, por cuanto la construcción de amplias avenidas rompía los laberintos de callejuelas en aquellos barrios socialmente más problemáticos, y permitía acceder allí a las fuerzas de seguridad con rapidez. Actualmente, las tácticas de “geometría urbana inversa” permiten hacer algo parecido pero sobre la marcha, “reinterpretando el espacio” o “deconstruyéndolo”, esto es, destruyendo violentamente la lógica de los campos de refugiados y creando un plan urbanístico radicalmente nuevo, al servicio de las fuerzas atacantes, con nuevas avenidas y plazas sobre los escombros de los asentamientos palestinos.

El análisis de Weizman se completa, ya desde el segundo capítulo, con la explicación de la denominada “inteligencia de enjambre” aplicada al control de las operaciones militares por David Ronfeldt y John Arquilla de la RAND Corporation, creadores en su día del concepto Netwar ”La teoría del enjambre intenta describir las operaciones militares como una guerra no lineal: una red de constituida por una multiplicidad difusa de unidades pequeñas, semiindependientes pero coordinadas, que operan con todas las demás en una sinergia generalizada” (pag. 22).

La insistencia en la autonomía operativa de pequeños grupos de combate se aplica en las tácticas de desplazamiento a través de las viviendas de los palestinos, en progresiones no lineales, durante las cuales las unidades se coordinan sobre la marcha, en medio del caos del combate, sin pasar por una cadena de mando central. Sin embargo, esas operaciones ofensivas que atraviesan de lado a lado las viviendas de la población civil palestina, evitando las calles y avenidas, no son aleatorias: amplias zonas urbanas de Gaza y Cisjordania han sido reproducidas hasta en sus más mínimos detalles en modelos digitales en 3D. Por lo tanto, se busca conscientemente el efecto de descoyuntar el tejido social palestino en las operaciones militares. Y también, responder al peculiar modelo organizativo de las unidades de combate rivales, constituidas en torno a grupos milicianos autónomos, política y operativamente, capaces de combatir en base a los parámetros de la “inteligencia de enjambre” de manera instintiva.

Tal como explicaba un soldado israelí, refiriéndose a su participación en el asalto al campo de refugiados de Jenín (Cisjordania) en abril de 2002: “Nunca abandonábamos los edificios, nos desplazábamos siempre por las viviendas. Excavamos varias docenas de rutas desde el exterior del campo hasta su centro. Y estábamos todos -la brigada al completo- dentro de las casas de los palestinos. Ninguno de nosotros estaba en las calles, realmente muy raras veces nos aventurábamos a salir al exterior. Teníamos allí nuestro cuartel general, incluso las tiendas de campaña dentro de las viviendas. Hasta los vehículos descansaban en las zonas excavadas dentro de las casas” (pag. 41)

Esta pequeña obra de Eyal Weizman no es sino un capítulo de una obra más amplia: Hollow Land: Israel´s Architecture of Occupation (2007) cuyos orígenes encontramos en una interesante obra colectiva de diversos autores: A Civilian Occupation: The Politics of Israeli Architecture (2003). No se entiende bien que la editorial Errata Naturae haya decidido publicar tan sólo un capítulo del libro de Weizman que, al fin y al cabo se comercializa a un precio no demasiado económico: 11,90 euros, teniendo en cuenta que la obra original completa, en inglés, sale por 13 euros, en paperback.

http://eurasianhub.com/2012/06/20/guerra-enjambres-y-arquitectura/#more-3344

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17 Nov 2011

Gaza vista por sus niños (Dibujos censurados en Estados Unidos)

Escrito por: loisdmuras el 17 Nov 2011 - URL Permanente

Gaza vista por sus niños (Dibujos censurados en Estados Unidos)

Según notificaciones de MECA: Berkeley, CA El Museo de Arte para Niños en Oakland (MOCHA) ha decidido cancelar una exposición de arte de los niños palestinos en la Franja de Gaza.

2011-10-31 Fuente: Nikonecons.net

La Alianza de Oriente Medio para la Infancia (MECA), que fue asociado con MOCHA para presentar la exposición, fue informado de la decisión del presidente de la junta del museo en Jueves, 8 de septiembre 2011.

Durante varios meses, MECA y el museo habían estado trabajando juntos en la exposición, que se titula “Vista de un niño de Gaza”. MECA se ha enterado de que hubo un esfuerzo concertado por organizaciones pro-Israel en la bahía de San Francisco a la presión del Museo de revertir su decisión de desplegar el arte de los niños palestinos. Barbara Lubin, el Directora Ejecutiva de la MECA, expresó su consternación de que el museo decidiese censurar esta exposición en contradicción con su misión de “garantizar que las artes son una parte fundamental de la vida de los todos los niños”. “Entendemos muy bien la enorme presión de la que fue objeto el museo.

Pero, ¿Quién gana? El museo no gana. MECA no gana. La gente de la zona de la Bahía no gana. Nuestra libertad constitucional básica de la palabra pierde. Los niños de Gaza pierden “, dijo. “Los únicos ganadores aquí son los que gastan millones de dólares en censurar toda crítica a Israel y el silenciamiento de las voces de los niños que viven todos los días bajo asedio militar y la ocupación.”

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25 Sep 2011

El estado palestino al que la ONU podría reconocer está prácticamente desaparecido.

Escrito por: loisdmuras el 25 Sep 2011 - URL Permanente

El estado al que la ONU podría reconocer está prácticamente desaparecido
¡Es la ocupación, estúpidol!
TomDispatch.com
Es una realidad que el tiempo y el mundo olvidaron. Se llama Ocupación y está ahora en su año 45º. Impuesta en un paisaje del tamaño de Delaware, permanece en gran medida oculta a la vista, aunque los titulares de Oriente Medio de otros lugares se aprovechen. Los diplomáticos van y vienen desde Washington y Bruselas a las capitales del Medio Oriente; la alianza turco-israelí se rompe en medio de las valientes declaraciones del primer ministro turco; las muchedumbres asaltan la Embajada israelí en El Cairo mientras los embajadores israelíes huyen de la capital egipcia y de Ammán, la capital jordana; y, desde luego, tenemos el titular de titulares, el éxito del momento, la campaña por la estatalidad de la Autoridad Palestina en las Naciones Unidas, que desencadenará el veto de la administración Obama en el Consejo de Seguridad. Pero cualquier cosa que hagan turcos, egipcios y estadounidenses, cualquier satisfacción simbólica que la Autoridad Palestina pueda conseguir en la ONU, ahí está siempre la Ocupación y en cuanto a eso –se lo dice alguien que acaba de pasar el verano viviendo en Cisjordania-, Israel no va precisamente perdiendo sino ganando la batalla, al menos en lo que más les importa a palestinos e israelíes, la del control sobre cada metro cuadrado del territorio. Centímetro a centímetro, metro a metro, el proyecto expansionista de Israel en Cisjordania y Jerusalén va, de hecho, cobrando impulso, asegurándose de que la “nación” a la que los miembros de la ONU podrían reconocer sea cada día un poco más pequeña, un poco menos viable, un poco menos de todo allí.

Cómo hacer desaparecer una tierra

En mis muchos desplazamientos de una ciudad a otra de Cisjordania, de Ramala a Yenin, de Abu Dis a Jericó, de Belén a Hebrón, echaba mano de un pequeño juego: ¿Voy a poder viajar durante todo un minuto sin ver pruebas físicas de la ocupación? En ocasiones –es decir, cuando atravesaba un paso estrecho entre colinas-, era posible. Pero no con mucha frecuencia. Casi todas las vistas panorámicas, todos los giros efectuados en la autopista mostraban un asentamiento judío, un puesto de control del ejército israelí, una torre de vigilancia miliar, un amenazante muro de hormigón, una valla de alambre de espino con carteles anunciando otra área restringida, o un racimo de jeeps del ejército parando a los coches e inspeccionando los documentos de los hombres jóvenes.

El malogrado “proceso de paz” de Oslo que surgió de los Acuerdos de Oslo de 1993 no solo fue un fracaso a la hora de impedir esa expansión, sino que la sancionó eficazmente. Desde entonces, la cifra de colonos israelíes en Cisjordania se ha casi triplicado hasta llegar a más de 300.000, y esa cifra no incluye los más de 200.000 colonos judíos en Jerusalén Oriental.

Los Acuerdos de Oslo, ratificados tanto por palestinos como por israelíes, dividieron Cisjordania en tres zonas: A, B y C. En aquel momento, la AP imaginó que eran una eventual estación de tránsito en el camino hacia un estado independiente. Sin embargo, ahí siguen actualmente, vigentes La estrategia israelí de facto ha sido y sigue siendo conceder a los palestinos cierta libertad relativa en el Área A, alrededor de las ciudades de Cisjordania, mientras cierran a cal y canto el “Área C” –el 60% de Cisjordania- para el uso de los asentamientos judíos y para lo que denominan “áreas militares restringidas”. (El Área B es fundamentalmente un tipo de zona gris entre las otras dos). A partir de esta estrategia se producen los miles de demoliciones de viviendas “ilegales” y los arrestos regulares de personas que tratan sencillamente de hacer algunas mejoras en sus casas. Las restricciones se refuerzan con todo rigor y las violaciones se abordan con mucha dureza.

Por ejemplo, cuando visité las Colinas del Sur de Hebrón a finales de 2009, a sus habitantes no se les permitía siquiera acondicionar una sucia carretera prácticamente intransitable para que sus niños no tuvieran que caminar de tres a cuatro kilómetros hasta llegar al colegio cada día. Na’im al-Adarah, del pueblo de At-Tuwani, pagó el precio por transportar “ilegalmente” a esos niños a la escuela. Pocas semanas después de mi visita, los soldados israelíes le arrestaron y destruyeron su furgoneta roja Toyota. No se molestó en ir quejarse ante la Autoridad Palestina –la misma gente que acude ahora a las Naciones Unidas para que declaren un estado palestino- porque tal Autoridad no tiene control alguno de lo que sucede en el Área C.

La única vez que he visto a un funcionario palestino, me dijo al-Adarah, fue cuando él y otros vecinos fueron hasta Ramala para traerse a uno de esos funcionarios a la zona. (El hombre de la AP se negó a venir solo). “Dijo que era la primera vez que oía que esta tierra [en el Área C] era nuestra. ¿Un Ministro como él se sorprende de que tengamos estas áreas? Le dije, ‘¿cómo un ministro como Vd. puede desconocer eso? ¡Vd. es un ministro del gobierno local!’”.

“Era como si no supiera lo que acontece en su propio país”, añadió al-Adarah. “Por desgracia, somos los olvidados”.

La estrategia israelí de control también explica, hablando a nivel estratégico, la “necesidad” de la red de puestos de control; la nefasta barrera de separación (conocida, para los israelíes, como “valla de seguridad”, y para los palestinos, como “muro del apartheid”) que divide Israel de Cisjordania (y en ocasiones a unos cisjordanos de otros); las repetidas expulsiones de palestinos de zonas residenciales como Sheij Yarrah en Jerusalén Oriental; la revocación sistemática de las tarjetas de identidad de Jerusalén que en otro tiempo disponían miles de palestinos que habían nacido en la Ciudad Santa; y las laberínticas restricciones de viaje que mantienen a tantos palestinos encerrados en sus enclaves en Cisjordania. Aunque Israel justifica la mayoría de estas medidas en términos de seguridad nacional, está bastante claro que el objetivo más amplio tras ellas es ir apropiándose cada vez de una mayor cantidad de tierra. La barrera de separación, por ejemplo, ha traspasado el 10% de la tierra de Cisjordania al lado israelí, un caso de “anexión disfrazada de seguridad”, según el respetado grupo por los derechos humanos B’tselem. Todas esas medidas juntas llevan a la solución que el gobierno israelí busca, el que se revela en las series de mapas trazados por los políticos, cartógrafos y militares israelíes en los últimos años que muestran una Palestina rota en islotes aislados (a menudo comparada con la era de los “bantustanes” del apartheid de Sudáfrica) sobre sólo el 40% de Cisjordania. Al comienzo de Oslo, los palestinos creían que habían hecho un compromiso histórico, acordando un estado sobre el 22% de la Palestina histórica, es decir, Cisjordania y Gaza. La realidad ahora es una especie de “solución del 10%”, una especie de pequeño estado sin recursos, sin soberanía, libertad de movimiento o control de su propia tierra, aire o agua. Los palestinos no pueden siquiera perforar un pozo para poder abrir un grifo en el inmenso acuífero existente bajo sus pies.

La vida en medio de los controles, los bloqueos de carretera y los asaltos nocturnos

Casi siempre ignorada en las evaluaciones de este ruinosa “solución no estatal” está la cifra de víctimas humanas entre los ocupados. Más que en ninguno de los anteriores doce viajes que he realizado allí, salí de esta estancia en Palestina con la congoja por los daños psíquicos que la ocupación militar ha causado en cada palestino. Nadie, no importante cuánta capacidad de resistencia tenga o afectuoso sea, escapa a sus efectos.

“El soldado apuntó hacia la funda de mi violín, y dijo: ‘¿qué es eso?’”, me contó Alá Shelaldeh, de 13 años, que vive en la zona antigua de Ramala. Ella es estudiante en Al Kamandjati (en árabe, “el violinista”), una escuela de música de su barriada (en la que me centraré en mi próximo libro). Recordaba una ocasión, tres años antes, en que la furgoneta en la que iba, llena de jóvenes músicos, fue detenida en un control israelí cercano a Nablus. Regresaban de un concierto. “Le dije: ‘Es un violín’. Me contestó que saliera de la furgoneta y se lo enseñara”. Alá descendió a la carretera, abrió la cremallera de la funda, y sacó el instrumento para el soldado: “Toca algo”, insistió. Alá tocó: “Hilwadin” (Bella muchacha), la canción que hizo famosa la estrella libanesa Fayruz. Fue un momento típico en Palestina, uno que no ha podido olvidar y quizá nunca pueda.

Es imposible, desde luego, calcular los daños emocionales a largo plazo de esos encuentros en niños y adultos por igual, incluidos los soldados israelíes, que no son inmunes a sus propias acciones.

Las humillaciones en los controles son un hecho habitual de la vida palestina en Cisjordania. Todo el mundo, incluso los niños, tiene su propia historia que contar de desamparo, temor y rabia mientras esperan que un soldado muy joven decida si pueden o no pasar. Se ha convertido en algo tan habitual que algunos niños no tienen ni idea de que el resto del mundo no vive así. “Pensé que todo el mundo era como el nuestro (están ocupados y tienen soldados)”, recordaba el hermano mayor de Alá, Shehade, ahora de veinte años.

A los quince, le invitaron a ir a Italia. “Fue un choque tremendo para mí comprender lo que era mi vida. Podías ir lejos, muy lejos y no tenías que atravesar ningún control. Podías ver frente a ti cómo la tierra se extendía por un horizonte infinito, sin muros. Me sentía tan feliz, y al mismo tiempo tan triste, ¿sabe? Porque en mi país no teníamos esa libertad”.

Cuando tenía doce años, Shehade fue testigo de cómo los soldados israelíes mataron a tiros a un primo suyo durante la segunda Intifada, que estalló a finales de 2001 tras la provocativa visita del entonces líder de la oposición israelí Ariel Sharon a los lugares sagrados en la Ciudad Santa de Jerusalén. Los enfrentamientos se extendieron mientras los muchachos lanzaban piedras contra los soldados. Las tropas israelíes respondieron con fuego real, matando a unos 250 palestinos (frente a 29 muertos israelíes) en los primeros dos meses de la Intifada. Al año siguiente, las facciones palestinas lanzaron oleadas de suicidas-bomba en Israel.

Un día de 2002, recordaba Shehade, con Ramala de nuevo totalmente ocupada por el ejército israelí, los jóvenes primos rompieron un toque de queda del ejército para ir a comprar pan. Un disparo sonó cerca de la tienda de la esquina y Shehade observó como su primo caía al suelo. Este verano, Shehada me mostró las duras fotos –un muchacho de doce años con los oídos y la boca llenos de sangre- tomadas momentos después de los disparos.

Nueve años después, Ramala, un enclave supuestamente soberano, es a menudo considerado un oasis en un desierto de ocupación. Las calles y mercados están atestados de compradores, y sus muchos restaurantes de moda rivalizan con los buenos restaurantes europeos. La vitalidad y el ambiente de lujo de muchas partes de la ciudad te dan la sensación –aunque los palestinos odien admitirlo- de que esta, y no Jerusalén Oriental, es la emergente capital palestina.

Muchas calles de Ramala tienen alineadas en ellas ministerios del gobierno y consulados extranjeros. (¡No se les ocurra llamarlos embajadas!). Pero gran parte de esa aparente libertad y cuasi soberanía es ilusoria. En Cisjordania, viajar sin los permisos que tan difícil resultan de conseguir se limita a menudo a estrechos corredores de tierra, como el que hay entre Ramala y Nablus, donde el ejército israelí ha abandonado, por ahora, sus controles y bloqueos de carreteras. Incluso en Ramala –parte de la teóricamente soberana Área A-, son habituales las incursiones nocturnas de los soldados israelíes.

“Creo que fue el 16 de diciembre de 2009, sobre las 02,15-02,30 horas de la mañana”, recordaba Celine Dagher, una ciudadana francesa de ascendencia libanesa. Su marido, el palestino Ramzy Aburedwan, fundador de Al Kamandjati, donde ambos trabajan, estaba en aquel momento en el extranjero. “Me despertó un ruido”, me decía. Se levantó y encontró con la puerta de entrada de su piso parcialmente abierta y mantenida así por una pequeña barra de seguridad del tipo que uno encuentra en las habitaciones de un hotel.

Celine pensó que unos ladrones estaban tratando de entrar y les gritó en árabe que se fueran. Después atisbó a través de la mirilla de seis pulgadas y vio diez soldados israelíes en el pasillo. Le dijeron que se echara para atrás y en segundos habían arrancado la puerta de sus bisagras. Entraron en el apartamento apuntándola con sus rifles automáticos. Un informante palestino se mantenía cerca silencioso, con un verdugo de lama cubriéndole el rostro para asegurar su anonimato.

El comandante empezó a interrogarla. “Mi nombre, con quién vivía y después empezó a preguntarme sobre los vecinos”. Celine les mostró su pasaporte francés y les suplicó que no despertaran a su bebé de seis meses, Hussein, que dormía en la habitación de al lado. “Yo rezaba porque él siguiera dormido”. Le dijo al comandante: “Sólo salgo de mi casa al trabajo y del trabajo a mi casa”. Así que no conocía realmente a sus vecinos.

Así pues, los soldados habían arrancado la puerta en el piso equivocado. Esa noche arrancarían cuatro puertas más en el edificio, recordaba Celine, antes de encontrar a su sospechoso: un muchacho de 17 años que vivía en la puerta de al lado. “Le estuvieron interrogando durante unos veinte minutos y después se lo llevaron. Creo que todavía está en la cárcel. Su padre estaba ya en la cárcel”.

Según estadísticas de los Servicios de Prisiones israelíes citadas por B’tselem, en julio de 2011 había más de 5.300 palestinos en cárceles israelíes. Desde el principio de la ocupación en 1967, se estima que de 650.000 a 700.000 palestinos han pasado por las cárceles de Israel. Si hacemos un cálculo, eso representa el 40% de la población masculina adulta palestina. Casi no hay ninguna familia que no se haya visto afectada por el sistema de prisiones israelí.

Celine miró a través de las rendijas de las persianas hacia la calle, donde había aparcados unos 15 jeeps y otros vehículos militares. Finalmente, se fueron con las luces apagadas y tan suavemente que no podía ni siquiera escuchar el ruido de los motores. Cuando el piso se quedó de nuevo en silencio, no pudo dormir. “Estaba aterrada”. Una vecina subió escaleras arriba para quedarse con ella hasta que llegó la mañana.

Historias como ésta –y son legión- se acumulan, moldeando las líneas generales de lo que podría llamarse cultura de la ocupación. Dan el contexto a un comentario de Saleh Abdel-Yawad, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Birzeit, cercana a Ramala: “No recuerdo un día feliz desde 1967”, me dijo. Atónita, le pregunté cómo era posible. “Porque”, me contestó, “no puedes ira Jerusalén a rezar. Y está a solo quince kilómetros. Y allí tienes tus recuerdos”. Añadió: “Desde que tenía 17 años, no he podido ir al mar. No se nos permite ir. Y mi hija se casó hace cinco años y no pudimos prepararle la ceremonia de boda”. Israel no concedió un visado al yerno egipcio de Saleh para que pudiera entrar en Cisjordania. “¿Cómo voy a preparar una boda sin el novio?”

Una Intifada musical

Un antiguo condiscípulo, ahora experto en Oriente Medio, que vive en París, señala que los palestinos no son solo víctimas sino los actores de su propia narrativa. Es decir, insiste, ellos, también, son responsables de sus circunstancias, no todo descansa en los hombros de los ocupantes. Tiene algo de cierto. Como ejemplo adecuado, consideren la bancarrota moral y estratégica de la táctica de los suicidas-bomba, desplegada de 2001 a 2004 por varias facciones palestinas como respuesta a los ataques israelíes durante la segunda Intifada. Esa desastrosa estrategia sirvió de excusa para todo tipo de represalias israelíes incluyendo la construcción de la barrera de separación. (La casi desaparición de los ataques suicidas se ha debido menos al muro, después de todo aún no está terminado, que a la decisión por parte de todas las facciones palestinas de rechazar tal táctica)

Por tanto, sí, los palestinos son también “actores” al crear sus propias circunstancias, pero Israel sigue siendo la única potencia regional nuclear, el estado con uno de los ejércitos más fuertes del mundo y la fuerza ocupante, y ese es el hecho determinante en Cisjordania. Hoy, para algunos palestinos que llevan 44 años viviendo bajo la ocupación, permanecer simplemente en la tierra es una especie de victoria moral. Este verano, empecé a escuchar un nuevo eslogan: “La existencia es resistencia”. Si permaneces en la tierra, el juego no ha terminado. Y si intentas llamar la atención sobre la ocupación, mientras permanezcas en tu sitio, tanto mejor.

En junio, Ala Shelaldeh, la violinista de 13 años, trajo su instrumento hasta el muro en Qalandia, en otro tiempo un mero control que separaba Ramala y Jerusalén y ahora convertido en un cruce de frontera internacional con su masa de hormigón, barras de acero y torretas para ametralladoras. La transformación de Qalandia –y sus largos corredores como jaulas y múltiples molinetes de siete pies de alto a través de los que sólo unos pocos afortunados con permisos pueden cruzar hasta Jerusalén- es quizá el símbolo más poderoso de la determinación de Israel de no compartir la Ciudad Santa.

Alá y sus compañeros músicos en la Joven Orquesta Al Kamandjati fueron hasta el muro para tocar a Mozart y Bizet frente de los soldados israelíes, al otro lado de las rejas de acero de Qalandia. Su propósito era enfrentar la ocupación con la música, para afirmar esencialmente: estamos aquí. Los niños y sus profesores salieron del autobús y rápidamente colocaron sus atriles y empezaron a tocar. En unos momentos, el sonido de la Sinfonía nº 6 de Mozar en Fa Mayor llenó la terminal. Los palestinos se detuvieron y miraron. Las sonrisas brotaron. La gente se fue acercando, sacando sus teléfonos móviles para tomar fotos o solo para permanecer allí, rodeando a la joven orquesta, traspasados por esa Intifada musical. Los músicos y los soldados estaban separados por una larga fila de barras horizontales azules. Mientras la música seguía sonando, una lúgubre barrera de confinamiento se convirtió momentáneamente en un espacio de asertiva alegría. Alá diría después: “Fue el concierto más maravilloso de mi vida”.

A medida que avanzaba la sinfonía de Mozart –Allegro, Andante, Minuetto y el último movimiento de Allegro-, algunos de los soldados empezaron a sentirse atraídos. En el momento en el que la orquesta atacaba la Danza Bohemia nº 2 de Carmen de George Bizet, aparecieron varios soldados que se pusieron a mirar entre los barrotes. Por unos breves momentos, no fue fácil decir quién estaba dentro, mirando hacia fuera, y quién estaba fuera mirando hacia dentro.

Si la existencia es resistencia, si los niños pueden enfrentarse a sus ocupantes con una Intifada musical, entonces aún hay espacio, en el año de la Primavera Árabe, para que algo inesperado y transformador acontezca. Después de todo, el apartheid sudafricano se vino abajo y sin ninguna revolución sangrienta. El Muro de Berlín cayó rápido, completamente, de forma inesperada. Y con China, India, Turquía y Brasil cada vez más fuertes, EEUU y su evanescente poder no podrá seguir siendo el protector de Israel para siempre. Quizá finalmente el mundo imponga lo obvio: que el statu quo es inaceptable.

Por el momento, pase lo que pase en las Naciones Unidas en las próximas semanas, y después en Cisjordania, ¿no es acaso hora ya de que el mundo se centre en lo que está actualmente sucediendo sobre el terreno? Después de todo, es la ocupación, estúpido.

Sandy Tolan es autor de “The Lemon Tree: an Arab, a Jew and the Heart of the Middle East”. Es profesor asociado de la Escuela Annenberg para la Comunicación y el Periodismo de la Universidad del Sur de California. Está trabajando actualmente en un nuevo libro: “Operation Mozart”, sobre la música y la vida en Palestina. Su página en Internet es: www.ramallahcafe.com

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Fuente:

http://www.tomdispatch.com/post/175444/tomgram%3A_sandy_tolan%2C_the_occupation_that_time_forgot/#more

www.nodo50.org/.../asentamientos.html

www.nodo50.org/.../muro_7-11-05_mapas.html

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01 Ago 2011

El sionismo como imperialismo post-moderno.

Escrito por: loisdmuras el 01 Ago 2011 - URL Permanente

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Eric Walberg sobre el imperialismo post-moderno

Los grandes juegos
Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.
Aunque el número de voces críticas con Israel, el sionismo y el poder judío está creciendo de manera constante, se puede hacer una clara distinción entre los que operan como parte de un discurso y una orientación política clara por un lado, y por el otro los que trascienden y van más allá de cualquier paradigma político dado. La primera categoría se refiere a los escritores y académicos que actúan "dentro de lo conocido”, que aceptan las medidas restrictivas de un discurso político e intelectual. Un pensador que se mueve dentro de este encuadre, identificará en principio los límites del discurso y luego moldeará sus ideas para que se adapten en consecuencia. La categoría más actual se refiere a un intento intelectual mucho más desafiante e incluye a unos pocos que se encuentran dentro de un área que va más allá de la política, aquellos que desafían a la dictadura de lo “políticamente correcto” o de la ya conocida “línea partidista”. Se refiere a aquellas mentes que piensan “por fuera de lo conocido”. Y realmente son los que, como artistas plásticos, siembran las semillas de un marco conceptual que posibilite un cambio de conciencia.

Lamentablemente, los antisionistas de Occidente, los antiisraelíes, y los que manifiestan un discurso solidario con Palestina están lejos de estar suficientemente empapados intelectual y espiritualmente de los textos esclarecedores. Por muchos años el discurso fracasó en abordar las cuestiones más importantes en relación con el éxito local y global del sionismo y de Israel. Desde hace muchos años hasta ahora muy pocos se han atrevido a cuestionar el papel del lobby judío y la obvia continuidad entre el Estado judío, la cultura judía, la religión judía, y la ideología. Los muchos años de hegemonía de la izquierda en el corazón del discurso de solidaridad con Palestina son parte del problema, pero este hecho se puede explicar fácilmente e, incluso, justificar.

El sionismo nació en el siglo XIX, e igual que otros movimientos políticos emergentes del momento, es evidente que presentaba algunos de los síntomas ideológicos del modernismo. Estaba impulsado por el espíritu de la iluminación. Presentaba un argumento “secular”, coherente y estructural de la autodeterminación judía y su relocalización (2). Era una ideología conducida desde el eurocentrismo modernista, pseudocientífica, de una poética biológica-determinista (3). El sionismo político negoció ampliamente con los imperios más fuertes de ese momento, muchos de ellos, por definición, modernistas. Es razonable asumir que al sionismo, que se manifestó como una ideología modernista, le surgirían otras ideologías oponentes, anticolonialistas y modernistas del mismo siglo XIX, tales como el marxismo, “políticas de la clase obrera”, el materialismo dialéctico, el cosmopolitismo o el pensamiento de izquierda en general.

Sin embargo, a diferencia del pensamiento de la izquierda que está en constante peligro de estancamiento estructural e intelectual, el sionismo demostró ser un movimiento político intrínsecamente dinámico: nunca ha dejado de evolucionar y reinventarse a sí mismo. La historia del sionismo se revela como una historia de claro éxito. En sólo seis décadas, el sionismo cumplió su promesa inicial y fundó el Estado “sólo para judíos”, a expensas de los palestinos. Alcanzó su objetivo inicial, con el apoyo de la mayoría de los países más ricos del mundo y del liderazgo de las superpotencias. En 1967 logró movilizar a toda la judería mundial y transformar a las elites judías en un puño feroz del poder judío. Por entonces el sionismo también había cambiado su curso, en lugar de arrastrar judíos a Palestina, entendieron que Israel realmente se beneficiaría si los judíos de la diáspora se quedaban exactamente donde estaban y ejercían presión sobre sus respectivos gobiernos. Hacia finales del siglo XX, Israel logró transformar el imperio de habla inglesa en una fuerza de choque israelí. En el año 2003 Gran Bretaña y los EE.UU. enviaron a sus hijos e hijas a destruir Irak, el último enemigo feroz de Israel en la región.

Y, sin embargo, en ese momento no había prácticamente ninguna teoría crítica que pudiera arrojar luz sobre el inmenso poder de Israel y de sus grupos de presión dentro del mundo de la política anglo-estadounidense. No había una teoría política que explicara la decisión suicida anglo-estadounidense de ir a librar las guerras ilegales de Israel. También había una notable y sustancial falta de trabajo académico que pudiera arrojar alguna luz sobre el giro repentino dentro de las élites de Occidente contra el Islam y los musulmanes. Ser moderno, eurocéntrico y secular, para la izquierda era difícil, o imposible lidiar con la complejidad del Islam y la ideología judía.

Sin embargo, a diferencia del marxismo, o cualquier otra forma de pensamiento progresista, el sionismo nunca estuvo verdaderamente comprometido con ninguna forma de pensamiento con estructura modernista. El sionismo es sobre todo leal a los judíos y lo que ellos perciben como sus necesidades. La simple verdad es que el sionismo se alejó rápidamente de la modernidad. La verdad más profunda es que el sionismo nunca ha sido realmente un precepto modernista. El sionismo es básicamente una visión al estilo Zelig: pragmática y populista, que se desliza rápidamente por formas metamórficas, encarnaciones y afiliaciones, sólo para encajar en cualquier discurso de que se adapte a sus propósitos. De hecho, el sionismo se enmascaró como una ideología política modernista cuando fue necesario, y de secular y racional cuando estas tendencias eran ampliamente atractivas. Así como también supo desarrollar fácilmente los condimentos religiosos evangelistas ante las perspectivas de que estas transiciones se podrían traducir en el poder.

El sionismo también fue muy rápido para captar las condiciones posmodernas, e incluso se puede argüir que fue el primero en definir estas condiciones. El sionismo se permite ser contradictorio (4), irracional por momentos, emocional y tribal en otras ocasiones. Estos hechos por sí solos pueden explicar por qué la izquierda no logró ofrecer una crítica adecuada del sionismo y de Israel, ya que si el sionismo e Israel pertenecen al tiempo de la posmodernidad, difícilmente se podría esperar alguna visión modernista que proporcione una lectura comprensiva sobre la complejidad de la situación.

Se han visto en los últimos años algunos intentos exitosos para escabullirse de la izquierda tradicional, análisis políticos, materialistas y modernistas del sionismo y de la política israelí. James Petras, John Mearsheimer y Stephen Walt, fueron los primeros en publicar trabajos académicos sobre el inmenso y desastroso impacto del “lobby israelí” (un término políticamente correcto para el poder judío). Hace dos años, Shahid Alam publicó "Israeli Exceptionalism – The Destabilising Logic of Zionism”, (La excepcionalidad de Israel- La lógica desestabilizadora del sionismo, N. de T.), un ensayo académico increíblemente valiente para comprender el papel destructivo del poder judío en los Estados Unidos y demás lugares del mundo. Petras, Mearsheimer, Walt y Alam se movieron por fuera de los conceptos consabidos, sus críticas a Israel, el sionismo y el poder judío no se restringieron a los límites de un partido político o por algún consenso o paradigma político determinado. Al contrario, su trabajo se desprendió de los paradigmas contemporáneos conocidos y reveló un nuevo discurso que ahora toma forma en un extenso estilo de pensamiento, y también proporciona nuevas aplicaciones pragmáticas en la política (5). Como es de esperar, Petras, Mearsheimer y Walt han sido criticados por sectores de la izquierda, y especialmente por destacadas voces judías dentro de la izquierda. Pero ellos se impusieron. La sabiduría y la verdadera comprensión intelectual no pueden reprimirse. A lo sumo, estas voces pueden silenciarse o suprimirse por un corto tiempo, pero siempre regresarán y con mayor rigor.

Esta semana hemos visto la publicación de Eric Walberg "Postmodern Imperialism Geopolitics- And The Great Games" (Clarity Press), una adición sustancial a lo mencionado anteriormente, dentro de la categoría de las nuevas concepciones reveladas.

Walber ofrece en el libro un fascinante viaje histórico con los medios necesarios para dar a conocer la particularidad única de las condiciones posmodernas a las que estamos sujetos. Walberg brinda una amplia exposición de la profundidad de la penetración sionista en el pensamiento occidental y del poder destructivo de las guerras imperiales de Israel.

Con el fin de lograr su objetivo, Walberg establece un modelo histórico. Identifica tres fases cruciales en los asuntos imperiales pasados y recientes: el Gran Juego I (GGI en inglés) se refiere al "imperialismo clásico" con los imperios competiendo por territorios y recursos.

El Gran Juego II (GGII) se refiere mayormente a la Guerra Fría y la alianza de los antiguos imperios occidentales bajo la hegemonía de EE.UU. en un intento de frenar el comunismo y contener su influencia.

El Gran juego III (GGIII) es donde estamos ahora, la fase posmoderna. Se inicia bruscamente con el derrumbe del bloque soviético. Puede describirse en términos generales como el neoconservadurismo con el dominio estadounidense unilateral del mundo a través de la superioridad militar absoluta. Pero esta definición sería engañosa. En realidad nos topamos con la total “israelificación” de Estados Unidos y su dirigencia. En la práctica lo que vemos es la voluntad estadounidense cediendo su poder a un minúsculo Estado judío.

El GGIII es el avance victorioso de Israel, el sionismo y el poder judío. El análisis de Walberg está allí para explicar la reacción descarada de los senadores y congresistas estadounidenses al reciente discurso de Netanyahu. Esto explica por qué Estados Unidos, alguna vez considerado como un líder del mundo libre, está ahora cediendo su poder destructivo al minúsculo Estado. La verdad alarmante es que Israel es ahora un "Imperio y –un- medio", como lo llama Walberg. Tiene, a su disposición a la única superpotencia librando sus guerras por poder y supliendo sus necesidades. Por si no fuera suficiente, EE.UU. no encuentra en sí mismo el poder para liberarse. La dirigencia del único “superpoder” del mundo se encuentra prácticamente secuestrada por un Estado minúsculo y sus grupos de presión que lo apoyan.

Como ocurre con otros textos significativos y esclarecedores, Walberg provee al lector los significados fundamentales necesarios para interceptar la realidad sionizada en la cual vivimos. Quienes leen el libro están capacitados para captar el actual caso Murdoch y el rol de su imperio mediático en el globalizado contexto del sionismo. Hace menos de un año, el magnate de los medios aceptó el Premio de la Liga Judía contra la Difamación. En el año 2003 la red mediática de Murdoch se aglutinó en apoyo de “la guerra contra el terror”. Murdoch debió ser detenido por el gobierno británico o el mismo Parlamento inglés, pero, por lo que parece, todos los últimos gobiernos y los partidos de ese país están siendo fuertemente apoyados por el lobby israelí de Gran Bretaña. Cuando este país se vio arrastrado a la guerra ilegal contra Irak, Tony Blair ofició de tesorero de Lord Levy en la recaudación de fondos.

Walber elabora una esmerada lectura de los distintos elementos que hicieron de Israel “un imperio y –un- medio”. Atrevidamente echa una mirada al interior del judaísmo, examina los trabajos académicos que tratan la compleja relación entre "judíos y el Estado", hace elaboraciones sobre el judaísmo y el sionismo como ideologías, desvela el papel de los oligarcas judíos. Walberg también examina las tácticas y estrategias que Israel y sus partidarios ponen en acción: las guerras globales, el armamento nuclear, el poder silencioso, los líderes de las comunidades (sayanim), los espías y los porteros. Analiza el lobby de Israel y su manipulación de los medios; también da a conocer el papel de algunos elementos judíos dentro de la izquierda cuando socavan el libre discurso y desvían la atención de los verdaderos problemas.

Hacia el final del libro Walberg revela la amarga verdad: Israel es en realidad mucho más independiente que los Estados Unidos, el imperio que le sirve de apoyo: "Despreciando la continuidad de su especial relación con los EE.UU., Israel está jugando un papel cada vez más independiente en todo el mundo –GGIII-, con sus gobiernos, corporaciones y el kosher nostra –a la usanza de la mafia sería: el estilo judío (N. de T.)- trabajando con no importa qué Estados y gestores no estatales dispuestos a tolerar sus mortíferos juegos, venta de armas, contrabando de drogas, la compra de diamantes ensangrentados de África, realizando operaciones encubiertas para derribar gobiernos, asesinar a los opositores, falsificando pasaportes ... Las comunidades de la diáspora y la red de Jabad, que se encuentra en casi todos los rincones del mundo, facilitan su planificado juego, siguiendo por delante de los planes y la tecnología de los EE.UU. a través de su activistas estadounidenses, agentes, espías y el poderoso lobby” (6).

Parece que Israel está muy por delante de Estados Unidos en todos los ámbitos posibles. Si Israel alguna vez fue el “Golem” creado por los “poderes coloniales”, como algunos pensadores izquierda insisten en sugerir, es bastante obvio que el "Golem" se ha vuelto contra su creador. "De acuerdo con la estrategia de supervivencia del pueblo judío a lo largo de la historia", continúa Walberg , "los planes de Israel son más sutiles que las del actual gobernante del imperio estadounidense, ya que si bien no puede aspirar a dominar el mundo directamente, sí puede hacerlo moldeando o subvirtiendo los objetivos y estrategias de sus anfitriones imperiales para lograr su geopolítico "lugar al sol", tanto a través de su diáspora como a través de su propio uso del arte de la política y la subversión, libres de la reacción mundial” (7).

"El imperialismo posmoderno" de Walberg es un texto histórico, escrito en un tiempo crucial, en el momento oportuno. Para Occidente, para Estados Unidos y los estadounidenses ésta puede ser la llamada de atención final. Para Israel, para los israelíes y sus partidarios en todo el mundo, este texto es una alerta roja. Israel necesita con urgencia encontrar la manera de frenar su "entusiasmo expansionista global" antes de que sea demasiado tarde. De hecho, puede que ya sea demasiado tarde.

El último libro de Gilad Atzmon es The Wandering Who

Notas:

(1) La noción de modernidad en este texto se refiere a la cultura intelectual entrelazada con "grandes narrativas", la racionalidad, la iluminación, la coherencia, la ciencia, la secularización, la oposición binaria y factores relacionados.

(2) Los judíos, como todas las demás personas deben tener una tierra propia.

(3) Vamos a examinar la canción de Betar de Zeev Jabotinsky

"Un judío, incluso en situación de pobreza es un príncipe

A pesar de ser un esclavo o un vagabundo.

Usted fue creado por el hijo de un rey,

Coronado con la corona de David,

La corona de la soberbia y la lucha”.

(4) víctima y opresor.

(5) Observar el AIPAC es sin duda un buen ejemplo de lo anterior.

(6) Eric Walberg; "Postmodern Imperialism Geopolitics And The Great Games", Clarity Press, 2011 Pg' 235

(7) Ibid. Pg-235

Fuente: http://www.counterpunch.org/atzmon07222011.html

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16 May 2011

Palestina .- El muro de hierro . Documental.

Escrito por: loisdmuras el 16 May 2011 - URL Permanente


Documental – El muro de hierro (The Iron Wall) « NoticiasERB

15 May 2011 ... Documental – El muro de hierro (The Iron Wall). Por ERB. Josespa. Documental que expone la situación de penuria a la cual el pueblo ...
noticiaserb.wordpress.com/.../documental-el-muro-de-hierro-the-iron-wall/

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28 Abr 2011

La historia sionista .

Escrito por: loisdmuras el 28 Abr 2011 - URL Permanente


La historia sionista - (The Zionist Story) subtítulos en español (75 minutos)
Renen Berelovich..

YouTube - La historia sionista - (The Zionist Story) subtítulos en ...

16 Abr 2011 ... El autor combina con éxito imágenes de archivo con comentarios propios y de otros, como Ilan Pappe, Jeff Halper, Alan Hart y Terry Boullata.
www.youtube.com/watch?v=ZeR1x4TZ280 .

"He concluido recientemente un documental indepediente, La historia sionista, en el cual quiero presentar no solo la historia del conflicto Israel/Palestina, sino que también las razones centrales del mismo: la ideología sionista, sus objetivos (pasados y actuales) y su firme control no solo de la sociedad israelí, pero también, y de modo creciente, de la percepción que los occidentales tienen del Oriente Medio. Estos conceptos ya han sido demostrados en el excelente documental Ocupación 101, de Abdallah Omeish y Sfyan Omeish, pero en mi documental yo lo trato de la perspectiva de un israelí, exsoldado de la reserva y alguien que ha pasado toda su vida a la sombra del sionismo. Espero que encuentren un momento para ver "La historia sionista" y, caso quieran hacerlo, siéntanse a gusto para compartirlo con otras personas. He hecho este documental enteramente solo, sin ningún presupuesto, aunque me tenga esforzado para alcanzar elevados estándares profesionales. Ojalá que esta producción doméstica sea del interés de los espectadores"

.

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18 Abr 2011

Vittorio Arrigoni .

Escrito por: loisdmuras el 18 Abr 2011 - URL Permanente

Cientos de palestinos despiden a Vittorio Arrigoni en Gaza

Gaza despide a Vittorio Arrigoni

.

Video: "A mi Madre" de Mahmud Darwish, cantado por Marcel Khalife ...

.
.....video de la represión en Gaza..

A Vittorio in memorian , Egidia Beretta , su madre y demás familia y al pueblo palestino.

....

A MI MADRE
(1966)

Añoro el pan de mi madre,
el café de mi madre,
las caricias de mi madre…
Día tras día
en mí crece la infancia,
pero amo mi edad, pues
de morir
me avergonzarían las lágrimas
de mi madre.

Haz de mí, si vuelvo un día,
chal para tus pestañas,
cubre mis huesos con hierba
bautizada por tus puros talones,
átame
con un mechón de tus cabellos…
con una hebra del bordado de tu vestido…
Puede que me convierta en un dios,
que en un dios me convierta
si toco el fondo de tu corazón.

Ponme, si es que regreso,
como leña en la lumbre de tu fuego,
como cuerda de tender en la azotea de casa,
porque no puedo levantarme
sin tu oración de cada día.
He envejecido, devuélveme las estrellas de la infancia
para que comparta
con los pájaros más pequeños
la senda de regreso
al nido en que aguardas.

.....
Tomado de Mahmud Darwix, Poesía escogida (1966-2005), traducción de Luz Gómez García, Valencia,

..................................

Portada del libro "Gaza. Seguimos siendo humanos", de Vittorio Arrigoni.
Portada del libro "Gaza. Seguimos siendo humanos", de Vittorio Arrigoni.

Este libro es el relato directo e inmediato de la Operación Plomo Fundido, que llevó a cabo Israel sobre la Franja de Gaza como tarjeta de despedida de 2008 y bienvenida de 2009. Vittorio Arrigoni, miembro del ISM (International Solidarity Movement), se encontraba allí intentando paliar los efectos del embargo al que estaba, y sigue estando, sometida la población de la Franja, y decidió quedarse para contarlo. Sus crónicas, desde dentro y sin censuras ni filtros, fueron apareciendo en el periódico italiano Il Manifesto y en un blog; más tarde se convirtieron en un libro publicado ya en italiano, alemán, inglés, y ahora en castellano.

Cuenta con un prefacio de Ilan Pappé que, en un rápido repaso, nos sitúa en el escenario: la perversa premeditación de esta operación, elecciones libres en Gaza ganadas por Hamas, guerra perdida contra Hezbollah en el sur de El Líbano, etc. Y como telón de fondo unas elecciones a la vuelta de la esquina en Israel. Como dice Pappé, al palestino se le ha deshumanizado hasta tal punto en la sociedad civil israelí que los 1.400 seres asesinados no son vistos como tales sino como terroristas, son el enemigo, aunque muchos de ellos sean niños; y esa matanza aseguraba muchos votos.Pero Vittorio estaba allí, y con su relato devuelve la humanidad a los gazatíes y a los palestinos en general. Porque si algo contiene este libro es humanidad. Humano es el grito de auxilio que emite al mundo entero en las primeras páginas: “Que alguien pare esta pesadilla”. Ycomo nadie hace nada decide seguir denunciando, supongo que con la esperanza de que ese mundo, aunque anduviera celebrando la Noche Vieja y el Nuevo Año, en algún momento tendría que hacer algo. Denuncia las prácticas ilegales de Israel contra la población civil palestina, saltándose todos los acuerdos y convenios internacionales. Denuncia la utilización del fósforo blanco, en un escenario urbano y contra seres humanos. Denuncia la práctica terrorista que consiste en arrojar una bomba, esperar que llegue el socorro a las víctimas, equipos sanitarios, periodistas, gente cercana... y entonces tirar una segunda bomba.

Y denuncia el bombardeo de mezquitas, ¿llenas de terroristas? Denuncia la destrucción de infraestructuras civiles, el bombardeo de escuelas de la UNRWA, en las que se habían refugiado civiles cuyos hogares habían sido destruidos.El resto del mundo sigue sin darse por enterado, o lo que es peor, hace llamamientos para que cesen las hostilidades por ambas partes. Vittorio sigue denunciando, ahora a bordo de una ambulancia, los ataques contra la población. Cómo encuentran a familias enteras asesinadas, cómo descubren los cuerpos de niños destrozados, cómo atacan las ambulancias. Sigue aumentando el número de muertos y heridos, y sigue la destrucción. Y sigue la comunidad internacional tibia con Israel.Y denuncia que Israel ha bombardeado el almacén de alimentos de Naciones Unidas, la ayuda internacional de la que dependen los gazatíes para su alimentación…

A lo largo del libro Vittorio emplea términos crudos y exactos como matanza, genocidio, carnicería, masacre, que no son empleados en las crónicas periodísticas enviadas desde el exterior de Gaza. Israel no permite la entrada de ayuda internacional, ni mucho menos de testigos, por lo que las noticias son filtradas por las agencias israelíes, y, como mucho, permite a los periodistas ver el espectáculo desde una colina al otro lado del muro que rodea Gaza. Las cifras le dan la razón al emplear esos términos: 1.400 muertos, 300 de ellos niños, unos 5.000 heridos, unos 60.000 hogares destruidos. Una Franja de Gaza arrasada. El informe Goldstone, y otros informes, hablan de crímenes de guerra. Quizás algún día se haga justicia.

Alberto Arce, cuyo imprescindible documental To shoot an elephant pone imágenes a la crónica de esos días, escribe un conmovedor epílogo desde la amistad y admiración por Vittorio. Nos habla de su valentía y compromiso, de su calidad humana. La lectura de este libro no es cómoda ni sirve para pasar un rato entretenido. Provoca incredulidad, tristeza, indignación, sensación de desamparo e injusticia… todas ellas reacciones muy humanas.

Sandra Barrilaro Revista Pueblos.

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A Vittorio in memorian , Egidia Beretta , su madre y al pueblo palestino.

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26 Ene 2011

Los papeles secretos de Palestina en Al-Jazeera .

Escrito por: loisdmuras el 26 Ene 2011 - URL Permanente

A Edward Said. Inmemorian.

Durante años lo negaron y hemos tenido que oír con insistencia aquello de una mentira repetida mil veces… ¡Se lo dábamos todo!..¡Nunca pierden la oportunidad de perder la oportunidad!.. Se convierte en una verdad .La retórica sionista, la retórica europea y la retórica americana y mas allá, la retórica de Abbas ,como aquí, se repetía como un eco mediático y intentaban desprestigiar con la acusación del antisemitismo o mas aun como si fueramos terroristas, los que veiamos la realidad, ahora que sale lo que ya se sabia y decíamos, están mudos o siguen manipulando que algo queda. Mientras siguen manipulando el Holocausto y repitiendo, lo que hicieron con ellos los nazis, y ellos hacen lo mismo sobre el pueblo palestino

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London Review of Books
Traducido para Rebelión por César Suárez Noriega
Los “papeles palestinos” publicados esta semana por Al-Jazeera confirman hasta el más mínimo detalle lo que muchos palestinos sospechaban desde hace mucho tiempo: sus líderes han estado colaborando del modo más vergonzoso con Israel y Estados Unidos. Su servilismo se describe con gran detalle. El proceso, aunque pocos lo aceptaban en ese momento, comenzó con los muy preconizados Acuerdos de Oslo, descritos por Edward Said en LRB en su momento como una “Versalles palestina”. Incluso él se habría sorprendido por la magnitud de lo que los líderes de la OLP estaban dispuestos a entregar: virtualmente todo, excepto sus propios sueldos. Su debilidad, su incompetencia y su cobardía son ahora de dominio público. Ahora sabemos que la capitulación fue total, pero aún así los señores de Israel se negaron a firmar un acuerdo y sus amigos de la prensa culparon a los palestinos de ser demasiado difíciles. Querían machacar a Palestina antes de comprometerse a firmar un rancio protectorado que ellos supervisarían indefinidamente. Querían que Hamás fuera destruida. La OLP estaba de acuerdo. El reciente asalto a Gaza se llevó cabo con la aprobación de Abbas y Hosni Mubarak en Egipto, por no mencionar a Washington y su Unión Europea. La OLP se vendió en sentido literal. Los compraron con dinero y los trataron como a siervos. Hay un montaje de televisión de Ehud Barak y Bill Clinton en Camp David tirándole en broma del pañuelo de la cabeza a Arafat para impedir que se fuera. Los tres están riendo. A muchos de los seguidores de la OLP en Palestina deben de saltarles las lágrimas cuando ven Al-Jazeera y comprueban la magnitud de la traición y el absoluto cinismo de sus líderes. Ahora sabemos por qué el nexo entre Israel, Estados Unidos y la Unión Europea era tan dado a ignorar los resultados de las elecciones palestinas y a intentar destruir a Hamás con las armas.

La solución de los dos estados está ahora muerta y enterrada por Israel y la OLP. Nadie puede pretender (ni siquiera la BBC) que pueda haber un Estado palestino independiente. Una horrible depresión que la envuelva es el destino de la Palestina ocupada, pero tanto si a Israel le gusta como si no, algún día habrá un solo Estado en la región, probablemente hacia el final de este siglo. Es la única solución posible, aparte del genocidio.

Fuente: http://www.lrb.co.uk/blog/2011/01/24/tariq-ali/total-capitulation/

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Los papeles secretos de Palestina desacreditan al presidente Abbas

Los documentos revelan las concesiones de los negociadores de la OLP a Israel

ENRIC GONZÁLEZ - Jerusalén - 25/01/2011. El País.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ha asegurado varias veces que la vía de la negociación con Israel expirará en septiembre de este año. Para entonces se cumplirán dos décadas de un proceso diplomático estéril. La cuestión, ahora, consiste en si Abbas tiene aún capacidad para esperar a septiembre: la filtración de 1.600 documentos internos sobre las negociaciones revela que los palestinos ya no pueden ofrecer más y los israelíes ya no pueden ofrecer menos, y deja al propio Abbas en una posición muy delicada ante su opinión pública. También se demuestra, sin embargo, que israelíes y estadounidenses han mantenido las posiciones más intransigentes.

En realidad, no había nada sustancial por descubrir. Ya se sabía que entre 2008 y 2009, a raíz de las conversaciones en Annapolis patrocinadas por George W. Bush, los representantes palestinos habían renunciado al derecho de retorno de los refugiados (se conformaban con la vuelta de entre 5.000 y 10.000, una cifra simbólica) y habían asumido que los asentamientos israelíes en la parte ocupada de Jerusalén oriental pasarían a formar parte de Israel. También se sabía que renunciaban al barrio judío de la Ciudad Vieja y al control sobre la Explanada de las Mezquitas y sobre el Muro de las Lamentaciones.

El interés, como en la reciente megafiltración de WikiLeaks, estaba en los detalles. En frases entresacadas de las transcripciones de las reuniones privadas. Como las atribuidas al negociador Saeb Erekat en las que ofrecía a Israel "el mayor Yerushalaim [pronunciado en hebreo] de la historia" o decía a Tzipi Livni, entonces ministra israelí de Asuntos Exteriores, que si pudiera votaría por ella. Lo emitido hasta ahora por Al Yazira ofrece de los negociadores palestinos una imagen servil que encaja con las acusaciones de "traición" formuladas por Hamás, el partido islamista enemigo de la OLP. Incluso antiguos negociadores palestinos, como Diana Buttu, reclamaron la dimisión de Erekat por haber "perdido completamente el contacto con las aspiraciones de nuestra gente".

Según Erekat, las frases más conflictivas se citaban fuera de contexto o eran objeto de manipulación. "Se nos presenta como si se lo regaláramos todo a Israel, como si hubiéramos traicionado a los refugiados y hubiéramos vendido Jerusalén con la mezquita de Al Aqsa incluida, y eso es falso", afirmó un portavoz. "Quien quiera conocer nuestra posición", continuó, "no tiene más que leer los documentos que entregamos a los israelíes y los estadounidenses en septiembre pasado: fronteras de 1967 con mínimos intercambios de territorio, y eso no ha cambiado en 20 años".

La filtración, que proseguirá en los próximos días, comenzó cuando el presidente Mahmud Abbas estaba en Egipto y otros cargos de la Autoridad Palestina y de la OLP se encontraban también en el extranjero. La sorpresa y la dispersión dificultaron la reacción y generaron muchísimos nervios. "Hasta mañana [POR HOY]no podremos reunirnos para trazar una estrategia contra esta maniobra, pero se tomarán decisiones muy importantes", dijo un portavoz palestino. Por el momento, la Autoridad Palestina abrió una investigación para descubrir quién había filtrado los documentos.

La población palestina favorable a Abbas, su partido (Fatah) y su predisposición a negociar lleva tiempo más o menos convencida de que el llamado proceso de paz ha sido inútil. La filtración puede acabar con los débiles argumentos que Abbas, Erekat y otros dirigentes esgrimían para mantener el proceso abierto hasta septiembre de 2011, el momento en que, según dijo el presidente de EE UU, Barack Obama, Palestina debía ser ya un Estado independiente. La evidencia de que todo ha sido inútil, la evidencia de que durante las pasadas dos décadas Israel se ha hecho más fuerte y los palestinos no han obtenido nada, dañará a Abbas y favorecerá a sus rivales resistencialistas de Hamás. Falta ver hasta qué punto.

Pero también habrá daño para Israel. Los papeles de Palestina demuestran que Israel ha mentido cuando se ha escudado en la "falta de interlocutores" y que desde 1991 ha mantenido una posición maximalista: o se aceptan todas sus exigencias, o se vuelve al punto de partida. La posición de Benjamín Netanyahu no se refuerza por la filtración, sino al contrario. Todos los implicados en las negociaciones, incluyendo a EE UU, salen perdiendo.

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02 Oct 2010

Obama y el Batustán.

Escrito por: loisdmuras el 02 Oct 2010 - URL Permanente

"CON HOLGADO PROTECCIONISMO. OBAMA, CITÓ EN SU ESCRITO UNA LARGA LISTA DE FAVORES DE ESTADOS UNIDOS A CAMBIO DE QUE ISRAEL ACEPTE UNA PRORROGA DE 2 MESES EN SU MORATORIA FINALIZADA EL 26 DE SEPTIEMBRE, QUE PERMITA LA CONTINUACIÓN DE LA SUPUESTA CONGELACIÓN DE LAS EDIFICACIONES EN LOS ASENTAMIENTOS, A SABIENDAS, QUE ESA MORATORIA DE 10 MESES, FUE UNA NOTABLE PANTALLA PARA MOSTRAR SOLO EL ESPÍRITU CONCILIADOR ISRAELÍ. JAMÁS FUE CUMPLIDA. Y LAS CONSTRUCCIONES CRECIERON EN ESOS MESES EN MÁS DE UN 33 POR CIENTO".

http://rompiendo-muros.blogspot.com/2010/10/sitio-gaza.html

Vergonzosa carta secreta del Nobel de Paz Obama a Netanyahu

Suhail Hani Daher Akel

www.jerusalem-palestina.blogspot.com

Una carta secreta del presidente Barack Obama al premier israelí Benjamín Netnayahu, revelada por el estadounidense judío David Makovsky, Senior Fellow y Ziegler del Instituto Washington para Política del Cercano Oriente-WINEP (siglas en inglés), dejó en evidencia la desigualdad de las ‘conversaciones directas’ entre la potencia ocupante y el ocupado. Incrementando el espíritu de ‘plan dilatador’, más que de paz.

Makovsky, con estrecha vinculación con Dennis Ross actual consejero especial de Obama y ex emisario especial en Oriente Medio (1988-2000), publicó la reveladora carta en un artículo en la página web del WINEP. En ella, afirmó que la nota del presidente Obama es el resultado de conversaciones entre altos funcionarios del gobierno de EEUU con el ministro de Defensa israelí Ehud Barak (responsable de crímenes de guerra en la invasión a Gaza) y el jefe negociador Yitzhak Molcho, escogido por Netanyahu para dirigir el equipo israelí en las actuales negociaciones con la Autoridad Palestina.

Con holgado proteccionismo. Obama, citó en su escrito una larga lista de favores de Estados Unidos a cambio de que Israel acepte una prorroga de 2 meses en su moratoria finalizada el 26 de septiembre, que permita la continuación de la supuesta congelación de las edificaciones en los asentamientos, a sabiendas, que esa moratoria de 10 meses, fue una notable pantalla para mostrar solo el espíritu conciliador israelí. Jamás fue cumplida. Y las construcciones crecieron en esos meses en más de un 33 por ciento.

En la práctica y sin disimulo, Netanyahu había dado ‘carta blanca’ para reiniciar las edificaciones. Destellado por las organizaciones sionistas de los colonos judíos cercanos al partido Likud, que celebraron desaforadamente el reinicio de la colonización el pasado domingo (26/9), con una gran fiesta en el asentamiento ilegal de Revava, al norte de la Ribera Occidental, movilizando a miles de israelíes en más de 80 autobuses. Mientras, otros grupos comenzaron la construcción en seis puntos incluyendo Jerusalén ocupada. Netanyahu, tampoco se ruborizó por los 16 asesinatos de palestinos, entre ellos un bebe de 14 meses y 3 menores de 17 años, durante las ‘conversaciones directas’ iniciadas el 2 de septiembre.

Sin tomar en cuenta estos detalles. La mayoría de los favores propuestos por Obama, son propicios a las necesidades de seguridad estratégica de la poderosa potencia nuclear israelí. Sin embargo, Netanyahu, que hoy además de la retorica de la seguridad, pretende el reconocimiento palestino de un Estado Judío, no respondió a la misiva. Como una estrategia sumada a la estrategia de sus funcionarios para ceñir más el frente interno palestino.

Inquietos. Makovsky, aseguró que los asesores del presidente Obama se reunieron con legisladores judíos el pasado miércoles (29/9) en Washington, para informarles del contenido de la carta. Ross, les comentó a los congresistas que Netanyahu no aceptó la oferta porque no cumplían con todas sus exigencias y como primer ministro, no tenía el apoyo político para extender el congelamiento de la construcción.

Entre otros compromisos que Obama ofreció a Netanyahu, en su ya no tan secreta carta, se esconde un resbaladizo acuerdo. A cambio de congelar las construcciones por 2 meses, Estados Unidos, se ocuparía de vetar cualquier resolución anti-Israel en la ONU durante el próximo año, además, de tratar el futuro de los asentamientos como parte de un acuerdo sobre el estatuto definitivo con los palestinos.

En ásperos compromisos adicionales. Obama, otorgó una serie de garantías para evitar el control y el contrabando de armas y misiles en un futuro Estado Palestino. Al estilo de dueño y patrón, aceptaría la presencia de soldados israelíes a lo largo del Valle del Jordán (territorio palestino al que Israel reclama ilegítimamente como propio). Promoviendo un pacto global de defensa regional para la protección de Israel de la amenaza de Irán, luego del establecimiento de un Estado Palestino.

Con más dólares. El presidente de Estados Unidos se comprometió en su texto a mejorar las capacidades de seguridad de Israel, aumentando los tres mil millones de dólares que Israel recibe anualmente de EEUU y el compromiso de entregar armas de avanzadas y sistemas de alertas, incluidos satélites.

Magullado el derecho palestino en la epístola. Lo que no se interpreta si así será el Estado Palestino que desea Obama y la comunidad internacional el año próximo en la ONU o con mayor honestidad intelectual, un servil Batustán palestino, para completar el sistema de apartheid como pretende Israel, con laxa banca en las Naciones Unidas.

Desde la hipocresía a la ironía

La socarronería del presidente Obama, se suma a l a hipocresía del premier Netanyahu con la ironía de su canciller Avigdor Lieberman. Durante su discurso ante la ONU, el pasado martes (28/9), hablando de las ‘conversaciones directas’, Lieberman aseguró “que pasarán décadas en encontrar la paz con los palestinos” y la “necesidad de modificar las fronteras israelíes y el desplazamiento de los árabes (palestinos) que viven en Israel (desde antes de 1948), que no juren lealtad al Estado judío”. Cuando la hipocresía de Netanyahu frente al mundo se puso en marcha y se lo reprochó sin pedirle la renuncia, el jefe de la diplomacia israelí, Lieberman, irónicamente le respondió “yo dije lo que todos nosotros pensamos”.

(*) - Fue el primer Embajador del Estado de Palestina en la Argentina

- Analista internacional sobre la situación de Palestina

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17 Jun 2010

El eurocentrismo sionista y su atrofia por antonomasia .

Escrito por: loisdmuras el 17 Jun 2010 - URL Permanente

acción de boicot

El eurocentrismo sionista y su atrofia por antonomasia

Viernes, 01 de Mayo de 2009

Susana Khalil para Insurrectasypunto

Toda la retardataria atrofia racista que significa el sionismo en nuestra historia contemporánea y de la humanidad misma. Ese movimiento colonial que nace en Europa y por arios europeos…en la que logran fabricar un Estado, además de ser de carácter colonial, también segregacionista: exclusivo para los que profesan la religión judía.

No en la aria Europa sino en el Medio Oriente, en la semítica Palestina histórica y mediante un proceso de anacronismo crudo de colonización y genocida con fines de exterminación al pueblo nativo y en la que además de haber un proceso de colonización que se instauró oficialmente en mayo de 1948, se le hace llamar posteriormente: independencia de Israel.

Este es el único caso de la historia de la humanidad en que la colonización y conquista es disfrazada de independencia.

Bien es sabido que los descuartizados no son los que escriben la historia sino los descuartizadores quienes la escriben y como descuartizadores deben disfrazar su obscenidad con belleza…e Israel es hermoso…Israel es fascinación…hay una intensidad bien estética en su distinguido horror.

En la edad contemporánea, de la post II Guerra Mundial (o Guerra Europea), fraudulentamente la colonización israelí pasa a ser un proceso de independencia. Esto hace que nuestra contemporaneidad sea retrograda y más atrasada comparativamente a otros tiempos. Sobre todo, por medio de la efectividad del factor hipocresía en la instrumentalización de los valores de la modernidad, para lograr así la colonización.

En tiempos pasados la colonización nunca fue oculta o camuflada; todo lo contrario fue reconocida, justificada y enaltecida, ya que el colonizador (dentro de la atrofia supremacista) era el salvador, el civilizador de los pueblos inferiores…. limpiar las bestias sin almas…Conclusión: genocidio, imponer su interpretación y apropiación de los recursos naturales.

Por otra parte, como en nuestro tiempo no se puede hablar de pueblos inferiores o bestias sin almas para colonizar, el imaginario del monoteísmo es un común denominador que fue efectivo para el colonialismos israelí, es decir: “la Tierra que Dios Prometió a los judíos…”, aunque hoy en nuestras sociedades más “secularizadas” se falsifica mediante otro matiz e igual de llamativo tal como, la épica del: “retorno al pueblo ancestral”, que no es más que un falso encanto que implementó el sionismo académico-intelectual-secular y hollywoodiense, para la colonización de la Palestina histórica, por arios europeos, ya que es bien sabido que el 80 % de los judíos son Askenazíes, es decir de origen indo-europeo, así confirmado por Shlomo Sand, historiador judío israelí, Arthur Koestler, historiógrafo judío etc.

Son muchas las argumentaciones bien estructuradas que obedecen a una construcción de pura atrofia euro-centrista, imaginaria, chovinista, e interpretativa, estética, negligente embrutecida y acientífica. Resulta inevitable pensar en Edward Said, quien denunció entre otras cosas el elemento académico como instrumento de colonización. Pareciera que en nuestras sociedades de valores seculares muchos intelectuales y académicos son las vacas sagradas de esta Santa Inquisición contemporánea colonial.

En nuestro tiempo, en la que no se debe señalar a un pueblo de inferior, bestias sin almas etc. El colonialismo Israelí instrumentaliza el miedo no sólo a su propia población enferma y/o temeraria a todo aquel homo sapiens que no sea judío, población víctima borrega y atrapada en su sacra cicuta discriminatoria, sino también a la población mundial ligando todo fascismo islámico a la razón de ser del pueblo palestino y así censurar, camuflar mediante el miedo y los estereotipos su razón colonial.

Hablan de terroristas, de antisemitas, ese beneficioso chantaje del Holocausto para reprimir pero también para esclavizar el mundo. Ya que a diferencia de otros Holocaustos este es supremo porque fue un Holocausto entre europeos, entre blancos, el Holocausto eurocentrista. El uno de religión judía y el otro europeo de religión católica-protestante. El europeo de religión judía con su poder económico…, le reclama a su europeo no judío por el Holocausto y este último rectifica… (rectifica porque es entre blancos).

Se matan entre ellos (blancos) y después nos dicen que eso es aberrante (por su puesto que es aberrante), luego nos someten a todos, amenazándonos diciéndonos: “no aceptaremos antisemitismo” y encima pretenden darnos clases de humanismo…pero en ningún momento Europa conmemora sus otros holocaustos cometidos en África y a la indoamerica.

Otra Europa es urgente.

Lo que me interesa interpelar en este texto es como la atrofia supremacista, sigue falsificando la historia actual, (consciente e inconscientemente) en frente de nuestras narices. Falsificar la historia se convierte en un neto oscurantismo de la historia actual. Cuando un supremacista es historia y el resto no es historia, es auto cercenarse al conocimiento. Cuando un supremacista puede sólo sentir que es su “raza” lo universal, es renunciar a lo universal mismo.

Un supremacista es un eunuco racional e infecundo, ignora el resto y por lo tanto reivindica su ignorancia confinándose a un atrofiamiento de tinieblas y odio…Un supremacista es la destrucción de la historia, tal como se quiere hacer en el caso del pueblo palestino que no sólo fue expulsado de su milenaria tierra sino que el eurocentrismo sionista también lo expulsa de la historia misma.

Estamos hablando de un pueblo que lleva en su haber 11 mil años de historia y a la que se le quiere borrar mediante una falsificación eurocentrismo sionista y esto no es más que otra cámara de gas…sin dejar de mencionar a grandes excepciones europeas bien lustros en contra del eurocentrismo sionista tales como el historiador Keith whitelam, la teóloga inglesa Karen Armstrong y algunos más.

Susana Khalil


El Holocausto en el discurso político de Israel

Miércoles, 17 de Marzo de 2010 22:50

Yacov Ben Efrat / Kaos en la Red

La intención es equiparar a las víctimas del holocausto con Israel. Según esta visión Israel es la víctima y la ocupación de Palestina no es sino un acto de defensa contra los que quieren exterminarnos.

Comparar el sufrimiento de los palestinos con el de los judíos en el holocausto es un tabú en Israel. Cualquiera que lo haga es condenado al ostracismo. El último en sufrirlo es el director y productor Yonatan Segal. En un documento de marketing para su “Odem” (Lápiz de labios), que actualmente está filmando, escribió que “la ocupación es más terrible de lo que Israel nunca ha admitido, y es posible compararla con el holocausto”. El Fondo de Cine israelí, que apoyaba su proyecto, respondió con la congelación del dinero. El tema llegó, incluso, a la Knesset [parlamento], donde Segal fue llamado para que se explicase. Es uno entre muchos a quienes se ha puesto en la picota por hacer esa comparación.

En la actualidad una obra llamada “La tercera generación” se está representando en ciudades alemanas. Los actores son israelíes, palestinos y alemanes. El trabajo aparece bajo la égida del Teatro Nacional de Israel, conocido como Habima, y el Schaubühne de Berlín. La obra mata a todas las vacas sagradas, sometiendo a la trágica historia de los tres pueblos a la sátira, la crítica y el debate. A pesar de un monólogo brillante llamado "no se pueden comparar", emitido por uno de los israelíes, la comparación es de la esencia de todo.

La ocupación israelí invita a la comparación. Sin embargo, la comparación debe ser rechazada. Aquellos que lo hacen, sospecho, actúan más por ignorancia que con intención de falsificar la verdad histórica o disminuir el sufrimiento del pueblo judío. La generación más joven en Israel tiene poco interés en la historia. Teodoro Herzl y David Ben Gurion, en gran medida sólo son nombres para nuestros jóvenes. Se sabe muy poco, también, sobre lo que ocurrió en Europa en los años 1930 y 40. Esta ignorancia los expone a la manipulación cínica en lo que se refiere al Holocausto. Los viajes de la juventud a Auschwitz, por ejemplo, -organizados por el Ministerio de Educación- no están destinados sólo para informar, sino para transmitir mensajes, explícitos e implícitos, sobre lo que justifica el estado judío y sus políticas.

Cincuenta millones de personas murieron en la Segunda Guerra Mundial, incluyendo a veinte millones de ciudadanos soviéticos. Para los campos de exterminio fueron enviados no sólo a los judíos, sino también a los comunistas alemanes y los social-demócratas, así como los gitanos y los homosexuales. Sin embargo, la liquidación de los judíos fue la más cruel de todas, la más sistemática y bárbara, y la menos comprensible. Aquí fue Alemania, la nación más avanzada en Europa, quizás del mundo, la que demuestra hasta qué punto los seres humanos pueden hundirse. La cultura, la ciencia y la tecnología no opusieron resistencia ante una ideología racista, nacionalista. Sin embargo, precisamente los que levantan la bandera del holocausto, alegando preservar la memoria, se han convertido en los mayores falsificadores, utilizándolo para alcanzar sus objetivos y justificar sus actos contra los palestinos. Entre los peores está Binyamin Netanyahu, que no tiene vergüenza de poner el pie en Auschwitz y comparar a Ahmadinejad con Hitler, a Irán y la Alemania nazi. La clara intención es equiparar a las víctimas del holocausto con el Estado de Israel. Según esta visión distorsionada, Israel es la víctima, y la ocupación de [territorios] palestinos no es sino un acto de defensa contra los que quieren exterminarnos.

No hay ninguna base para esta comparación. Los judíos europeos que perecieron eran, en su mayor parte, los pobres y perseguidos, carentes de todos los derechos y medios de defensa. Eran judíos de la diáspora, que hablaban el yiddish, una cultura que ha sido borrada por Israel. Lo único que conserva de Israel es el holocausto, que se ha transformado de un acontecimiento histórico horrible en la roca mítica de la nación. Sus víctimas son evocadas para justificar cada atentado. Con la Torá en una mano y el holocausto en la otra, los israelíes establecieron su estado, mientras desheredaban a otro pueblo. Los factores detrás de la agresión nazi-a saber, la voluntad de ampliar las fronteras del país por la fuerza, el racismo, el odio a los extranjeros, el sentido de superioridad y la indiferencia hacia el sufrimiento de los demás son valores adoptados por la sociedad israelí. Por eso los críticos de Israel tenazmente comparan la ocupación y el holocausto puesto que si el Primer Ministro de Israel se le permite establecer analogías, ¿por qué no el resto?

El Holocausto no se puede comparar con nada haya conocido la humanidad. Por el contrario, lo que Israel está haciendo en los Territorios Ocupados es comparable al de muchas otras cosas que han sucedido. No se inventa nada nuevo. Cuando la primera Intifada estalló en 1987, el ejército israelí distribuyó a sus agentes libro de Alastair Horne, “Una guerra salvaje de la Paz”, sobre la ocupación francesa de Argelia. El régimen del apartheid en Sudáfrica también invita a la comparación, al igual que todas las variedades de colonialismo que marcó el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Pero el colonialismo ha pasado del mundo, y sólo la marca de Israel persiste hasta la saciedad. El mundo se ha cansado de este conflicto intratable.

Con el fin de condenar la ocupación, para exponer su falta plena de humanidad, no hay necesidad de compararla con el holocausto. Ya es suficientemente mala como es. Los que temen un retorno del fascismo no deben buscar la raíz de todo mal en las cuevas de Toura Boura, ni en Teherán. El fascismo continúa latente en las sociedades occidentales, el mismo lugar donde se desarrolló por primera vez. Brota en los EE.UU., Suiza, Italia, Francia, Holanda, Gran Bretaña y Austria. Su denominador común es el odio a los extranjeros, el nacionalismo, la supremacía racista, el desprecio por la democracia y el intento de renovar la grandeza de los imperios en declive. Aquí es donde se esconde el peligro real. A este peligro, sin embargo, el Estado de Israel sigue siendo indiferente, con el objetivo de sus flechas apuntando hacia el este. La comparación de Netanyahu es peor que falsa: es perjudicial.

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