22 Oct 2008
Ruido de fondo
Por culpa de esas músicas de ambiente hace tiempo que aborrecí, por ejemplo, a Loreena McKennitt, a Philips Glass o a José Feliciano (este último de un modo tremendamente visceral). Si a cualquiera le supone un mal trago ir al dentista, a mi me supone además un ataque de verdadero pánico. ¿El motivo? Tuve un dentista que siempre, siempre, escuchaba al insufrible y amortizado Julio Iglesias mientras toqueteaba en mi boca. Mi dentista y Julio Iglesias cantando a dúo "Gwendoline" mientras yo permanecía, allí, indefenso.
La música tiene su tiempo y su lugar. Bueno, cada música, tiene su tiempo y su lugar. No es agradable conectar un hilo musical de diez de la mañana a diez de la noche para que sea esparcida sin piedad sobre aquel que está decidiendo si comprar pan de molde con corteza o sin corteza, o sobre la pobre cajera que pasa mecánicamente los artículos por el código de barras mientras piensa si le queda pan para la cena o no.
Por si no fuera el único, os voy a recomendar un lugar donde no hay música de fondo. Una tienda de ropa de una cadena conocida a nivel mundial que tiene una tienda, una única tienda en todo el mundo, donde no suena música. Nunca. Sólo el ruido de los clientes y de las personas que atienden.
Se trata de la tienda de la cadena ZARA que hay en la Calle Recogidas de Granada (Andalucía). ZARA es una cadena de tiendas de moda gallega perteneciente al grupo INDITEX, tiene unas 1.412 tiendas en 69 países distintos. Todas ellas tiene, desde que abren hasta que cierran, una insoportable música de fondo. Todas menos una. La tienda de la Calle Recogidas: tres plantas repleta de trapitos donde reina la más absoluta tranquilidad.
Contó a Landahlauts, una "garganta profunda" que conoce en ZARA, cual es el motivo de que no haya música: me dijo (escondida en la privacidad de un probador) que, de madrugada, una vez está cerrada la tienda, vienen los camiones de reparto a reponer de mercancía a la tienda. Decía "garganta profunda" que una noche el personal que descargaba los camiones se animó y pusieron la música de la tienda y además, a un volumen... inapropiado. Tanto que los vecinos se despertaron y llamaron a la Policía Local. Esta comprobó que ZARA no tenían licencia para tener música, y menos a aquellas horas intempestivas y, clausuraron el equipo.
Probablemente, el volumen diurno habitual de la música nunca habría molestado y jamás nadie se habría percatado de que aquel local no estaba preparado para tener música y que carecía de licencia. Pero, las ganas de marcha de unos reponedores animosos acabó con todo. Posteriormente se dieron cuenta de que la obra para adecuar el local a las exigencias del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada supondría una inversión importante y un tiempo grande de molestias en la tienda. Así que, se optó por suprimir la música en la tienda.
Ya lo sabéis. Si queréis comprar trapitos de ZARA en la más absoluta tranquilidad, debéis de venir a Granada.
Fotografía: Los Maniquíes
Autor: Landahlauts
28 Sep 2008
Profetas en su tierra
Dicen que José Manuel admiraba a Pasión Vega. Y que, a raíz de conocerse se le ocurrió plantearle la idea de este espectáculo y, ayer, se hizo realidad en el Teatro Isabel la Católica de Granada. Sus dos voces, arropadas por un quinteto de tango (contrabajo, piano, violín bandoneón y guitarra), sonaron de maravilla y casi siempre muy bien compenetradas.
Ella, además de tener una voz que encandila, es agradable, dulce y cercana. Él, con esa risa franca y campechana... "no me hables de usted", me dijo cuando dije de hacernos una foto juntos (nada más lejos del arquetipos de divo de la ópera estirado y odioso).
Quizás algunos de vosotros no conozcáis aún a José Manuel Zapata. Lo más curioso es que la mayoría lo habéis oído cantar, aún sin saberlo: ¿recordáis la escena de "Mar Adentro" del vuelo imaginario de Ramón Sampedro sobre los montes y el mar? Sonaba de fondo "Nessun Dorma". Era su voz, aquella voz...
Lejos están ya los años en que deleitaba a los comensales del restaurante familiar "Pepe Toro", en el Camino de Ronda: servía los platos mientras cantaba ópera. A partir de ahí: trabajo, sacrificio, decepciones y... por fin la recompensa. Debutó en la Ópera de Oviedo en 2002, después vinieron el Liceu, el Teatro Real, la Deutsche Oper de Berlín, el teatro de Parma, Le Châtelet (París), San Carlo de Nápoles... Y, hace sólo unos meses, el Metropolitan Opera House de Nueva York, con "Il Barbiere di Seviglia", el punto álgido de su prometedora carrera.
El maestro Pavarotti le dio, hace unos años, un sabio consejo: «no tengas prisa, muchacho». Él le hizo y, ahora, comienza a recoger sus frutos.
Mucha suerte, Maestro, en tu carrera (habíamos quedado en tutearnos, ¿no?). Y que el espectáculo "Tango, Mano a Mano" con Pasión Vega, os haga disfrutar, al menos, como nos hicisteis disfrutar a nosotros ayer.
+info: La Casa del Rinu
16 Sep 2008
Música
Nietzsche
Fotografía: Verfuhrerin zum Leben
Autor: Landahlauts
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