26 Feb 2010

Haruki Murakami: Ver a la chica 100% perfecta una bonita mañana de abril

Escrito por: la-gaditana el 26 Feb 2010 - URL Permanente

Una bonita mañana de abril, en una calle estrecha del elegante barrio de Harujuku, me crucé con la chica 100% perfecta.

Si te digo la verdad, no es tan guapa. No destaca de ninguna forma. Su ropa no es nada especial. Su pelo todavía tiene la forma de haber estado durmiendo. Tampoco es joven, debe tener unos 30 años, ni siquiera está cerca de ser una “chica” propiamente hablando. Pero aún así, se ve de lejos que ella es la chica 100% perfecta para mí.

Quizás cada uno tiene su propio tipo de chica favorita, con tobillos delgados, o quizás ojos grandes, o dedos llenos de gracia, o puede que te tiren por alguna razón, las chicas que se toman su tiempo para comer. Yo no tengo preferencias, por supuesto. A veces en un restaurante me pillo a mi mismo mirando a la chica de la mesa de al lado porque me gusta la forma de su nariz.

Pero nadie puede decir que su chica 100% perfecta corresponde a un tipo preconcebido. Por mucho que me gusten las narices, no puedo recordar la forma de la suya, ni siquiera si la tenía. Todo lo que puedo recordar es que no era una belleza. Es raro.

“Ayer en la calle me crucé con la chica 100% perfecta”, le dije a alguien.

“¿Si? ¿Guapa?”

“No mucho.”

“¿Es el tipo que te gusta entonces?”

“No sé. Parece que no puedo recordar nada sobre ella, como la forma de sus ojos o la talla de su pecho.”

“Extraño.”

“Sí, extraño.”

“Bueno y ¿qué hiciste? ¿Le hablaste? ¿La seguiste?”, dijo aburrido ya.

“No… solo me la crucé por la calle.”

Ella camina de este a oeste, y yo de oeste a este. Es una preciosa mañana de abril.

Ojalá pudiera hablar con ella. Media hora sería perfecto para preguntarle sobre ella, para hablarle de mi y, lo que de verdad me gustaría hacer, explicarle las complejidades del destino que ha guiado a los nuestros a cruzarse el uno con el otro en una calle de Harajuku una bonita mañana de abril de 1981. Esto es algo que guardar junto con otros cálidos secretos, como se guardaría un reloj antiguo construido cuando la paz llene el mundo.

Después de hablar, habríamos comido en alguna parte, visto una peli de Woody Allen, y parado en el bar de un hotel para tomar unas copas. Con un poco de suerte, podríamos haber acabado en la cama.

La potencialidad llama a la puerta de mi corazón.

¿Cómo puedo acercarme a ella? ¿Qué debería decirle?

“Buenos días, señorita. ¿Tendría media hora de sobra para una pequeña conversación?”

Ridículo. Parecería que le quiero vender un seguro.

“Perdóneme, ¿sabe si hay lavanderías 24 horas en la vecindad?”

No, es igual de ridículo. Principalmente porque no llevo la colada. ¿Quién se lo va a creer?

Quizás la verdad funcionaría. “Buenos días. Eres la chica 100% perfecta para mí.”

No, no me creería. O incluso si lo hiciera, podría no querer hablar conmigo. Lo siento, diría, puede que sea la chica 100% perfecta para ti, pero tú no eres el chico 100% perfecto para mí. Podría pasar. Y si me veo en esa situación me rompería en pedazos. Nunca me recuperaría del shock. Tengo 32 años, y crecer se trata de eso.

Nos cruzamos enfrente de una floristería. Una pequeña corriente de aire toca mi piel. El asfalto está húmedo, y percibo el aroma de las flores. No puedo empujarme a mí mismo a hablar con ella. Lleva un jersey blanco, y con su mano derecha sostiene un sobre blanco al que solo le falta el sello. Así que le ha escrito una carta a alguien, quizás ha pasado la noche entera escribiendo a juzgar por el sueño que reflejan sus ojos. El sobre podría contener cada secreto que tenga.

Doy unos cuantos pasos y me giro, se ha perdido entre la multitud.

Ahora, por supuesto, sé exactamente lo que tenía que haberle dicho. Habría sido un discurso largo, pero no lo suficiente como para pronunciarlo propiamente. Las ideas que se me ocurren nunca son muy prácticas.

Bien. El discurso habría empezado así: “erase una vez” y terminaría así: “una historia muy triste, ¿no crees?”.

Erase una vez un chico y una chica. Él tenía 18 años y ella 16. Él no era excepcionalmente guapo ni ella especialmente bonita. Eran un chico normal y solo y una chica normal y sola, como todos los demás. Pero creían con todo su corazón que en alguna parte del mundo vivía el chico 100% perfecto y la chica 100% perfecta para ellos. Sí, creían en los milagros. Y ese milagro de hecho ocurrió.

Un día los dos se encontraron en la esquina de una calle.

“Esto es increíble, he estado buscándote toda mi vida. Puede que no te lo creas, pero eres la chica 100% perfecta para mí”, dijo él.

“Y tú eres el chico 100% perfecto para mí, exactamente como te habría dibujado, con cada detalle. Es como un sueño”, dijo ella.

Se sentaron en un banco en un parque, se cogieron de la mano, y se contaron historias hora tras hora. Ya no estarían solos nunca más. Habían encontrado y habían sido encontrados por su mitad 100% perfecta. Es un milagro, un milagro cósmico.

A la vez que hablaban, en cambio, una diminuta astilla de duda se clavó en sus corazones, ¿Era bueno para sus sueños que se hicieran realidad tan fácil?

Y entonces, cuando hubo una pausa momentánea en su conversación, el chico le dijo a la chica, “vamos a probarnos, solo una vez. Si cada uno somos el amante 100% perfecto para el otro, entonces, algún día, en alguna parte, nos encontraremos otra vez seguro. Y cuando eso pase, y sepamos que somos 100% perfectos para el otro, nos casaremos en ese mismo lugar y momento. ¿Qué piensas?

“Sí, eso es exactamente lo que deberíamos hacer”, dijo ella.

Y así se separaron, ella para el este, y él para el oeste.

La prueba que acordaron entonces, era totalmente innecesaria. Nunca debieron emprenderla porque cada uno era real y verdaderamente el amante 100% perfecto del otro, y era un milagro que se hubieran encontrado. Pero era imposible para ellos saber esto, tan jóvenes como eran. El frío, olas indiferentes del destino, los sacudió sin piedad.

Un invierno, el chico y la chica enfermaron por la terrible gripe de la estación, y después de navegar a la deriva durante semanas entre la vida y la muerte, perdieron todos sus recuerdos de los últimos años. Cuando se despertaron, sus cabezas estaban vacías.

Eran dos jóvenes brillantes y decididos, y gracias a sus incesantes esfuerzos pudieron recuperar otra vez el conocimiento y los sentimientos que los cualificaba para volver como completos adultos a la sociedad. Por obra del cielo, se convirtieron en verdaderos ciudadanos destacados que sabían cambiar de una línea de metro a otra y que eran totalmente capaces de hacer un envío especial en la oficina de correos. Incluso probaron el amor otra vez, a veces hasta el 75% o incluso el 85% de amor.

El tiempo pasó con rapidez y pronto el chico cumplió 32 años y la chica 30.

Una bonita mañana de abril, en busca de un café para empezar el día, el chico caminaba de oeste a este, mientras que la chica, que se dirigía a hacer un envío especial, caminaba de este a oeste, en la misma calle estrecha del barrio de Harajuku en Tokio. Se cruzaron en el centro de la calle. El reflejo de sus memorias perdidas brilló durante un momento muy breve en sus corazones. Los dos sintieron un ruido sordo en su interior. Y pensaron:

Ella es la chica 100% perfecta para mí.

Él es el chico 100% perfecto para mí.

Pero el resplandor de sus recuerdos fue demasiado débil, y sus pensamientos ya no tenían la claridad de 14 años antes. Se cruzaron sin decirse una palabra, desapareciendo en la multitud. Para siempre.

Una historia triste, ¿no crees?

Sí, eso es lo que tenía que haberle dicho.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

la-gaditana dijo

Esta es otra humilde traducción de la historia de amor más bonita que jamás he leido, aunque siendo Murakami el autor estoy segura de que está traducida, pero a saber donde.
La historia de la chica 100% perfecta llegó a mis manos estando en Inglaterra hace ahora cosa de un año, y desde entonces he procurado olvidarla y volver a leerla todas las veces que la mente permite hacer esas cosas en tan poco tiempo.
Espero que os guste.

Maria

Maria dijo

Hace un tiempo leí este pequeño relato de Murakami y me encantó. Pero aun tengo pendiente leer algo de el. Lo intenté con "Sauce ciego mujer dormida" pero no me gustó para nada el libro, así que ahora en cuanto pueda me pondré a leer "Tokio Blues" ya que me lo han recomendado mucho.

xx

Maria

Maria dijo

Hola

Este relato lo leí hace un tiempo y me gustó mucho, y por la curiosidad me leí "Sauce ciego, mujer dormida" el cual fue una gran decepción.

Aunque de todos modos, le daré otra oportunidad a Murakami con "Tokio Blues".

xx

Luis

Luis dijo

Preciosa, simplemente preciosa.
¿Te puedo tomar prestada la traducción?

la-gaditana dijo

Luis con tu permiso he borrado uno de tus comentarios que aparecía doble. Sí que puedes :D

foam mattress

foam mattress dijo

Interesante post!

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de la-gaditana

Es todo tan bonito que parece carnavales

Hola a todos! Yo soy La Gaditana por el hecho de que allí donde voy nunca hay gaditanos, muy a mi pesar. Y este es mi Blog, uno como otro cualquiera pero con una sola diferencia: que es mío y por tanto, es muy especial. ¿De qué trata? Qué sé yo, ¿de qué quereis que trate? Lo hemos clasificado en "estudiantes" que ya es mucho, y le hemos puesto un título muy optimista porque demasiadas cosas malas hay en la vida como para que las que creemos sean malas también, así que vamos a poner mucho color aquí, ¿estamos? ;-)

ver perfil »

Amigos

  • ermitano5
  • eljordi-vts
  • Ahmad Abdul Latif
  • Borrado Borrado
  • debora-meduni
  • Vivi

Ídolos

  • rusbel

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):