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12
Ago
2009
dinero virtual
Es un valor que ha surgido en un contexto extraño. Si Ud. presenta un cheque en su cuenta, de otro banco, inexplicable, pero le dicen que se lo acreditaran, dentro de dos días. Aunque la oficina este en un radio de pocos metros. O si Ud. pide una conformidad para exceder su crédito, y este sobrepasa los límites del empleado, este levantara el teléfono y llamará a un sitio externo a dicha oficina, e inexplicablemente –en su propia empresa- le saldrá un robot de soft, que intentara agilizar la respuesta. Pero deberá decir algo diferente, para que el robot ceda a un empleado real.
¿Suponemos que este jefe esta dentro del territorio español?.
La guasa seria que estuviera en un call center en Marruecos o India. Con las restricciones crediticias y los recortes de empleados, aparecen unos topes o permisos escalonados que lleva al dinero –a su volumen, más allá de esa pequeña y guapa oficina de la esquina de su casa.
¿Y dónde está el dinero… virtual?. Pues quizá sumando y restando en un soft gigante que calcula al milímetro los márgenes, que el Banco Central Europeo autoriza al Banco de España (antiguo central).
Y esta cuenta gigantesca se construye en estas autorizaciones diarias.
Incidencias les llaman en su jerga. Multitud de incidencias suman una montaña, que crece hasta alargar los horarios de los empleados que están “de cara al cliente”.
En esta maraña gigantesca, si el Euribor esta a 1%, en el cliente está a 5% si es hipoteca o 9% si es crédito al consumo. Como las sandias que se venden a 0,5 céntimos Kilogramo en el productor y en la gran superficie a 0,49 céntimos. Lo que pasa que traer una sandia y recogerla tiene un precio, pero transferir dinero, suponemos que bastante menos.
Pero si Ud., escucha la frase del empleado que tiene delante:
¡Cada vez estamos más enfrentados entre los mismos compañeros!. Lo que no deja de sorprender. En su dialogo, no ha comprendido que primero estaba un robot –al que tuvo que superar, y luego un señor que autorizaba la operación. Dicho sea, en función de su lógica –la de la central. O quizás, ¡de la proximidad al dinero!.
¡Y este dinero virtual, está cada vez más lejano y controlado!. Y luego, nos dicen que la liberalización del sector financiero trajo la crisis actual. Probablemente sí, pero este billete virtual, sigue bastante más controlado de lo que pensamos
05
Ago
2009
Dinero y astucia
Casi siempre están asociados. En las antiguas películas de Hollywood la forja de un millonario va unida a un pecado de individualismo, de tacañería o a veces de frío dominio sobre su familia.
El clan de los Kennedy es un ejemplo. Su fundador Joseph, comerciando con el alcohol prohibido hizo una fortuna. Dejaría en manos de Rose, que ella estableciera los valores del clan. Todo fue bien hasta que la política amplio el escenario de esta aguda familia. Dos asesinatos y un extraño accidente se cebaron con los varones. Un tercero John- John –el vástago predilecto equivocaría el rumbo en una avioneta cerca del mar.
Una generación de coctel, rosas y prestigio, trabaría alianzas para dar a EEUU la ilusión de Camelot. Pero todo fue un trágico sueño. Después del año 63, y a finales de 1968 con la muerte de Robert Kennedy, el barro, la charca, el agua densa del Mekong llevaría a esta orgullosa sociedad hasta un sediento y ambicioso político traidor y burlón. Nixon había perdido en las elecciones contra John Kennedy, al llegar al poder cerraría el circulo.
De fango, de ambición, pero un periodo ilustre y creativo como jamás hemos visto. Por citar un ejemplo, aun recordamos el Woodstock del 69. Por citar otro, nos criamos con unas ganas tremendas que Vietnam derrotara al poli.
Aun existe material de dichos sueños para vivir otros tantos años. ¿Quiere ello decir que la historia se ha detenido?.
No. El dinero y la astucia preparan bastantes sorpresas.
05
Ago
2009
Dinero y ocaso
_”Hace muchos años vine a este país sin una moneda de cinco centavos en el bolsillo. Hoy (…) tengo una moneda de cinco centavos en el bolsillo.”(1)
Entre ambos, una cualidad ha aparecido: he dejado un viejo matrimonio con otra sociedad en la que estaba a disgusto y he crecido, en una diferente que ha favorecido, mi desarrollo espiritual.
Ni cinco centavos más, ni cinco a préstamo. El ruido del tambor aún habla, cual siniestro de aquel hombre degollado; de su pan, de su vino. Nada brilla como el antiguo deseo. El antiguo reloj acorrala al tiempo y con ello marcha extraviada, la moneda que mencionamos al iniciar la aventura.
(1)Groucho Marx, Los Cuatro Cocos - 1929
04
Ago
2009
Dinero y salario
_”¿Que es lo que hace a un hombre esclavo de su salario? ¡Su salario! Yo quiero que seáis libres. Sed libres, amigos, uno para todos y todos para mí, y yo para vosotros y tres por cinco y seis por un cuarto de dólar”.(1)
Un individuo libre es un deseo que el mismo desarrolla desde su cuna. Libre como bien dice Groucho es no ser esclavo del cuarto de dólar. Ante la acérrima afirmación -que el dinero no hace la felicidad, esta, solo es posible encontrarla en el autodesarrollo personal.
¿Un cuarto de dólar?
Parece una broma. El ineficiente adula al poderoso. El listo observa lo efímero del triunfo. El aplatanado de mediocridad, aun no ha descubierto su inutilidad.
Sed Libres. Bebed cola, mascad chicles. Y si os apetece encerrad al perro del vecino con cierta maldad.
Todo da igual. Se aproxima el fin de la alicaída naturaleza. Y con ella, este invento desastroso llamado salario.
(1)Groucho Marx. Los cuatro Cocos. 1929
04
Ago
2009
El dinero y la ambición
Queréis vuestro dinero?
_Queremos que nos pague lo que nos debe
_¡Ahh! Entonces queréis mi dinero…
Si, quiero mi pasta. Es tan atractivo el olor del dinero que desfallezco ante su brillo. El brillo de la noche esconde muchas trampas. El brillo del dinero aun más. Si tu bolsillo esta débil, no recurras al mío. Le tengo rígido y lleno: de ambición, de orgullo, de ego.
Nada mide mejor la miseria humana que el castillo del intercambio. En un extremo esta lo deseado, en el otro la garganta de la ambición, en forma de billete.
Groucho Marx. Los Cuatro Cocos - 1929
juan Re-crivello
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