01 Jul 2010

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 64-

Escrito por: lafabricadepoetas el 01 Jul 2010 - URL Permanente


LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 64

revista virtual de poesía

30/06/2010

Coordina: Alejandra Menassa de Lucía

*Cuadros de Roberto Matta-Santiago, Chile 1911


Jazz Bande 1973


“Con la primera gota de lluvia se mata el verano”

Dicen las marmotas que cuando

llueve,

con la primera gota se mata el verano.

El verano es una bola que foguea

las almas de los viandantes,

tarda en pasar como las violetas en salir.

¡Hola, qué tal, adiós, se fue!

Siempre me quedo pensando

en mi forma de relinchar

durante la época del sol.

Saben ustedes, bañistas,

no hay nada más fácil

de agujerear que las sombras

de ustedes.

Se les deja en la playa,

que no piensen en nada,

sólo en rojas camisetas

de tormenta

y después,

cervezas, hamburguesas

y chicas con fresas.

Un poco de miedo en el pastel,

Historias truculentas e inacabadas

para poder inventar con toda tranquilidad…

se adereza con un poco de muerte, de sexo

o de tabúes varios

y ya tenemos la evasión perfecta.

¿Que de qué se evaden? No entiendo.

Ah ya…que siempre están evadidos,

que yo también, si quizá…

Me evado en mis lecturas… de mis miedos,

el periódico también puede ser un impedimento…

la mentira es la forma de la verdad.

Y la actividad diaria una bacanal de deseos

insatisfechos…

Me han convencido señores bañistas,

este año, nadie

matará mi verano,

ni las moscas, ni la lluvia, ni mi mano.

Sergio García Soriano


Star, flower, personnage, stone 1938


Permanezco suspendida en el centro de la noche

Pendiendo de una luz
despojada de los perfiles desechos de los días
permanezco suspendida en el centro de la noche
con la fuerza orbital de las estrellas
posada en una mano,
confiando en que alguna vez la dejaré caer
A equidistantes líneas del centro, vislumbro,
anodinos movimientos de ritmos ya conocidos,
armas con lágrimas de derrota
desgastadas ya, de ser usadas para lo que no sirven,
piezas de maquinaria engranadas al pasado
y alrededor de semejante escenario, como en danza tribal
seres despechados de sí mismos, hartos de sus debilidades,
fingiendo en su frialdad lo que de humanos tienen,
y viviendo con exultante júbilo el propio escándalo de su soledad.
La soberbia del viento agonizando ya
grita alertándoles
preguntando si alguna vez traicionarían el pasado,
si alguna vez conocerían el amor.
Marta Herráez González




Ocean de la nature 1990

"EN EL VÉRTIGO UNIVERSAL DE LA ARMONÍA"

Germán Pardo García

Ese estado en que todos mis sueños

se esconden en la imagen de la belleza,

y el caminar sutil y ágil de graciosos movimientos de marquesa,

con las muñecas de helado para el disfrute de tus labios,

y el corazón fragante que insiste desde la lejanía

dando sus mugidos por la sed de un mundo huérfano,

sin ley que le ampare, sin miedo que le cobije,

abre de este a oeste sus piernas al mar.

Vértigo de sombras,

eres un quinqué en lo alto de un faro

que apaga su llama por el susurro del viento,

que se derrama por mis ojos sin párpados

y prende volátil cuando conecta con el cielo un rayo.

Mar, oquedad universal de la armonía,

viven y reptan en la profundidad de un abismo

seres de otros mundos que promulgan con su movimiento

la historia escrita en el esqueleto de las piedras,

limítrofe con las cuerdas vocales,

tensas para ser usadas ante el vértigo de un verso.

Susana Lorente

Xpace and the ego, detail, 1945

HAY UNA PAZ INERME DONDE NADA RESPIRA

Donde nada respira,

la infernal risotada de la muerte entreteje una victoria sostenida por los siglos,

y los gatos maúllan al olvido presente en cada grito polvoriento

del barro que construye nuestras vidas.

Y hay una paz inerme donde nada respira.

Y las palabras trenzan una savia prestada

de mármol, que la muerte, victoriosa luce,

a punto de ganar su última partida.

Y mis ojos me engañan de lágrimas preñados

¡ay! de tus ojos sedientos; mil escaramuzas

me robaron el tiempo

de las despedidas.

A unas manos inermes me recuerdan las mías,

que labraron el viento, el tiempo,

que tocaron los sexos prohibidos de las minas

que tejieron raíces hundidas en la tierra

del árbol que esculpió la eternidad perdida.

Corazones de piedra, monstruos azulados agitados de espanto,

legado de costillas, nervios descuajados, piernas ateridas

y sexos victoriosos, asilo de otras vidas.

¿Dónde viajaréis cuando nada respira? No hay huída posible.

Las entrañas del mundo acunan mi estampida

y el cielo, anhela atento la última esperanza

de los hombres que inician su viaje boca arriba.

Al sur del vientre perdido de dios

hay otra biografía de lo humano,

donde nada respira.

Virginia Valdominos


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16 Jun 2010

LA FÁBRICA DE POETAS Nº63

Escrito por: lafabricadepoetas el 16 Jun 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 63-

revista virtual de poesía

16/06/2010

Coordina: Alejandra Menassa de Lucía


* tODOS LOS CUADROS SON DE LICHTENSTEIN

ESPERANDO CRECER

Aquellas tardes en las que se mezclaban los sonidos
de la máquina de coser, y la música del pequeño
transistor, sólo eran interrumpidas por las preguntas
acerca de cómo hacer alguna costura,
la plancha…
Si darnos cuenta estábamos hablando de nosotras,
haciendo planes de trabajo en común,
compartiendo nuestros deseos de libertad.
Ahora pienso en todo lo que estamos haciendo,
y en como hemos ido superando los obstáculos,
ahora, esperamos seguir creciendo.

Carmen Parra.

LOS GRITOS SON ESTACAS DE SILBO.

Cierro mi bitácora de ilusiones
y el musgo de mis piernas
acontece despierto frente
al mar de tus besos.
Musgo y luna es lo mismo,
luna que dibuja
una lluvia de caricias.
Ríos de sentimientos
que desembocan en

roca, en dolor, en negro.

Los gemidos del mañana
no impiden livianos
atardeceres.
Los gritos son estacas de silbo
que envejecen
apellidos.

Mi camisa en la terraza,
tu vestido con sabor
a plenitud,
con el que toco tus lunares.

Y en los puertos insólitos
que el dios destino
asevera.
Alas rotas para una ensordecedora
pareja de esclavos,
que disfrutan del servilismo
de corbatas y pistolas
desmaquilladas.

Sergio García Soriano

QUÉ SERÁ DE NOSOTROS SIN NOSOTROS

Canto mientras desaparezco entre las sombras, en las entrañas del mundo.

Mis pasos van frente a mí, estrepitosos,

como las moléculas del ahorcado

que revolotean enloquecidas buscando la salida,

como si de un juego sexual se tratara,

sintiendo la asfixia del momento.

Desaparezco.

Escucho a mis espaldas el son de las estepas abandonadas a toda criatura
Y el olor a polvo, que cubre los cabellos de todos mis vecinos.
Llueve tierra y mis ojos, abiertos por el espanto último, cerrados por la mano del hombre,
Nadan en palabras cristalinas y en rostros familiares.
El cosquilleo del mundo diminuto de arácnidos e insectos grita a mi alrededor
Se subastan las partes más sabrosas de mi cuerpo. ¡Y esa mirada última!
La del momento de estrellas y encuentros felices borrada en el azul del infinito.
Después la oscuridad.

La decisión, difícil.
Invocar el brillo en su sonrisa
y todo se entendió:
Sería recordado para siempre.

Virginia Valdominos

Un hombre debe tener los pies a la altura de los pies

La verdad es la posesión de un valor inalcanzable
cuando las famélicas hojas ya no son tan blancas,
son amarillentas las páginas que pasan por
la mágica seda que se muestra cuando la luz
manifestó la puesta en el vacío que te mostré
una tarde de verano a punto de cándida palidez.
No tengo tus amaneceres entre mis dedos
esa luminiscencia que me mostraste cuando los colores
querían hacerse aparecer entre exhibicionistas y furtivos,
la maravilla es más que un espejismo, frente a la ventana
que el paraíso me concedió siendo privilegiada mi retina
en el boscoso cristal de mi ventana, llegó la mañana.
Y yo con ella tuve que someterme a la luz y desperté.
Al hombre le conviene ser ese hombre en la tierra,
ese vertical prendido de una gravedad invisible,
eslabón sucesorio de un mundo animal sin retorno
huyendo de él para acercarse al vacío, un vacío que sin
dejar de volar pone los pies al servicio de los pies .
M.Carmen García Mateos


“LEJOS DE LOS NAUFRAGIOS”

Francisco Urondo

Volábamos alto

más allá de nuestros recuerdos

cuando aún niños

imaginábamos volar.

Sonreíamos a la vida

mirando de frente la nada,

contándonos historias

que cambiaban la realidad.

Dios bajó a estremecer

nuestros sexos,

y pudimos amar y odiar

pudimos aborrecer un cáliz

para desear a un hombre,

esconder las huellas del delito

dejando un rastro de sangre

que con trabajo, posiblemente,

nos delataría.

Esperamos,

el silencio se hizo humo

en los ojos que queríamos besar,

parecías cansado

y sin embargo tu voz se esparcía

en el agua para que no pudiéramos seguirte,

lejos de los naufragios

que velan con sus esqueletos el germen de la vida,

las semillas aún no nacidas.

Susana Lorente

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13 Jun 2010

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 62-

Escrito por: lafabricadepoetas el 13 Jun 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 62-

Revista Virtual de Poesía

09/06/2010

Coordina: Alejandra Menassa de Lucía


En la infancia del grito

que fuimos enterrando bajo llave.

En pieles de azules pisadas,

en el barro formado a través de las pestañas

en lo que miran los ojos en tu ausencia,

lugares luminosos, sonidos naturales.

En la armadura del verano y el sudor

abriendo nuestras ramas secas al comienzo del día.

El mundo no espera caer después

de haber derramado tanta sangre en sus frutos,

lo que hubo de ser enterrado volverá

a la boca húmeda de las rosas.

Toca, suena, retumba

polvo que nos obliga a actuar mientras el repertorio olvidamos.

Elena Conchello

LA MISMA MATERIA COTIDIANA

Dime, ¿de qué estás hecha compañera?

¿Qué temes cuando tu corazón se encuentra con la misma materia cotidiana?

¿Cuando los hombres de esta casa reposan en tu silencio, su soledad infinita?

No temas compañera, la oscuridad que no conoces es menos triste de lo que imaginas.

No temas, toma mi mano, y anda lentamente, lentamente.

Toma mi mano y siente el frío que invade mis arterias, mis músculos, mi vida.

¿Acaso te resulta terrorífico? No, no huyas de mí compañera.

Juntas podremos asomarnos a la montaña desde la que observaremos el desdén de tiempos anteriores y la tierra prometida.

Cuando nuestra carne era sólo de carne y no de versos, la flor se marchitaba en tus entrañas, pero ahora… crece un rosal.

Compañera, no te rindas. No hundas tu honor en el rojo de unos labios sin destino.

Labios cansados, fundidos en un abrazo enmudecido.

No compañera. Tengo otros planes para ti.

Acércate, no temas la rigidez de mis articulaciones.

Es sólo apariencia la que te obnubila. Sube a mi embarcación, verás cómo la arriban suavemente al lugar desde el que arde tu corazón, las olas.

Sigue las señales marcadas en el camino. No desconfíes del agua cristalina.

No te estorbes y abre las compuertas a lo infinito.

No temas querida. Tus temores son látigos para la inmensidad del océano, tempestades lumínicas cegadoras.

Siente el frío que te acompañará, que invadirá tu silueta atáxica.

¡Es un viento nuevo el que golpeará tus ojos! De oriente a occidente, mares de mirra y oro, huellas escritas en la arena.

Un nuevo arma dispara tus manos. Ahora, abraza la verdad y sígueme.

Era a mí a quién hablaba. Apoyé mi vida en sus palabras de cuarzo y la lancé al vacío.

Virginia Valdominos


COMENZÓ A DESPOJARSE DE SU NOMBRE

Salí al abrazo de la noche en tu presencia,

no escuché tubas de añejas notas

solo el futuro de un nombre despojándose de sus letras,

la sorpresa del que nada espera

y todo recibe de lo que no esperó, deseó.

Inconsciente caigo como si nunca hubiera estado allí,

y me desplomo vibrando para ser tu luz

virgen para el encuentro,

con palabras de amor, despojadas palabras de su ser

para llegar al amor.

Esta noche, no me digas que te quedas,

no prometas al borde de un río que se desborda,

para que cuando comience el día

pueda despertar a tus ojos,

que no serán mis ojos,

desnuda para otro humano

sin vestigios de Dios,

encarnizada para ti, sacrílega para ti,

bella de humanidad que no puedo sublimar,

sin nada para designar tu esplendor

con palabras de hembra renancentista para gozarte.

Deseando liderar un pueblo de verbos en la escritura,

me sumo a tu historia,

que la danza reconstruya los nombres despojados.

Susana Lorente

En tu ausencia el tiempo es culpable

Muevo la bacteria que deambula

por que la mujer es un pequeño

negar en el espacioso

vacío de la tempestad vigente

que la hace navegar, que la quiere oscurecer

que la mancha con el pecado eterno de la inmundicia

del recuerdo, de la voz y del espectáculo mundano

que recorre el vacío de tu corpóreo desencuentro .

Te recuerdo y la ausencia se hace soportable

te vivo cuando pronunciar tu nombre es casi posible

y me duele la palabra que te nombra como fuego en el vacío,

produciéndome el abrasador abrazo del encuentro posible.

Cuando pienso que te recuerdo desapareces frente a mí

te evaporas en mi presencia para reaparecer

cada mañana al despertarme y el tiempo

sólo es ese pequeño impedimento que

hace que te vea, que te escuche, que te ambicione

que muestre en tu bello pasaje la historia de una mujer,

de la épica donde lo bello es la mención de tu nombre.

M.Carmen García Mateos

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02 Jun 2010

LA FÁBRICA DE POETAS -Nº61-

Escrito por: lafabricadepoetas el 02 Jun 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 61-
revista virtual de poesía
02/06/2010
Coordina: Alejandra Menassa de Lucía

Dibujos: Miguel Oscar Menassa


TÚ INACCESIBLE

Un hombre maniatado sobre su sombra
una fotografía en su mirada congelada
el timbre de los semáforos,
el viento y la naturaleza del rojo en sus venas.
Vino para conocer,
lo que un día nos cierra los párpados
con lágrimas quemaduras,
de quienes no aman la risa,
y no pueden entregar las mentiras en una piel secreta.

Y se oculta, sin atreverse a decir quién es el siguiente
que tras de él, huirá enamorado.
Tú eres la cabeza de todas las medusas
en las raíces de la primavera.
Eres la fortuna en un traspié,
un camino largo, un regreso,
hasta que desapareces.

Elena Conchello

“ME DUELE ESTE NIÑO HAMBRIENTO”
MOM

El pasado voló hacia mi propio destino,
ya nada me ligaba, ni el pensamiento del aire que nos separaba.

Era la espesura de la bruma contenida
que acariciaba los cuerpos reptantes de la noche,
la espuma de nieve antártica sin existencia prematura,
una desolación tal, arrancando un rugido
de estómago hambriento de un niño que me habita.

El hambre es una lucha sin fin para el poeta,
un quejido clamoroso,
algo hermoso en su decir que llega en óleo hasta la imagen,
vacía e incomprensible por la nada que no sacia sus letras,
la belleza de un jardín en el esplendor primaveral que morirá mañana
y aún así, le hace feliz.

Nada es suficiente, no alcanza con sus pequeñas manos
a Dios, ese escurridizo ser que ama y ofende
para que conozcáis la vida hijos míos,
dadivoso, para que conozcáis la muerte
en una cama de espinas reservadas para el doliente, compañeros.

Tal vez ahora quisiera mirar el horizonte sin saber qué hay más allá,
o tal vez quiera pudrir lo incorruptible y encontrar en la blasfemia algo que planear,
sin dejar rastro, borrando las sombras para escuchar las voces del hambre
en el intercambio foráneo que permite balbucear al niño,
en el hambre de siglos escritos
que obligó a las guerras a detener la batalla
para que las madres amamantaran a sus hijos de treinta años,
sentados entre el humo pestilente,
confusos, abstraídos, algo tímidos y narcisistas.

Como uno más
se miró mi niño en el reflejo del río
y el hambre habitó entre sus muslos
cobrando la vida seca y temporal de los soldados
cayendo al agua entre un rastro de sangre
con olor a magnolias.

Susana Lorente Gómez

POR TI LOGRO EN TU CENTRO LA LIBERTAD DEL ASTRO

Tu rastro nauseabundo vaga tímido en las sombras de un rostro,
lleno de dolor, oculto entre los pliegues de la vida.
Una voz anuncia el encuentro con tu propio ser
en los albores infatigables de la libertad.

Y el viento en las campanas da la hora.

El hombre engalanado, vive de puntillas por no sentir el peso de sus alas.
Pero es su corazón el que le advierte la proximidad del mar
¿Cuántos corazones lucharon por tu libertad?

Pegaso enfurecido, ¡cabalga hacia la postergación de lo temible!
y en tu casa encuentra aquel corazón de ébano, perdido, en la aurora,
montado en palabras enloquecidas:
¡Mirad los álamos acariciar las nubes con mi nombre!

¿A dónde irán los tiempos en que tu mirada era una mirada?
¿Y los mares que embellecían tu lengua?
¿Dónde los siglos necesarios para que olvides?

La voz continúa su viaje,
el corazón ridículo de latir, ultima su gesto
y un color de marfil atraviesa su brillo de amanecer.

Envuelto en lágrimas el sol siente su ausencia
mas ha de trabajar, hasta el fin de los días,
con cuerda y con brocal
izando la última suerte del hombre
cada efeméride.

Virginia Valdominos

PERO DONDE ESTA EL PELIGRO CRECE TAMBIÉN LO SALVADOR

Una septentrional tormenta de ojos

y rocines

acababa con la casa ocupada,

Espesa entre la limítrofe esfera

un verso versiculea mis ventrículos.

Castillo encantado por las letanías

falsas y por ello más verdad

que fuego y hierro.

Se desmorona una habitación,

y nuestro subsuelo se vuelve azul,

que azulea el meridiano de tu cara.

Pero donde está el peligro también

crece lo salvador,

Ímpetu destronado de coronas

de espinas,

reverdece un espúreo fulgor

entre los maitines de la mañana.

Un resplandor enmohecido de peces

y estribillos queda disecado

por los tiempos de las hormigas.

Seres insomnes que aletean

bandadas de nubes

hacia lo alto.

En el abismo hemos quedado suspendidos:

Que muera el águila y el león.

De nuestro temor, de nuestro peligro

amanecerá la salvación.

Sergio García.

¡Que tierno acento impera!

Que lágrima la que sobrevuela

a la palabra dándole importancia

amaneciendo en la tonalidad

dotando de música al concierto

sonoro de la frase, tierna

la mancha, el vacío, la azucarada

modalidad de una cálida y ascética

campanada que lo banal da al signo,

a la muestra de lo incluido en la oquedad .

Paso suavemente la mirada por la punta

de lanza que es tu escrito, apenas sin rasgarme

sin que la sangre brote a mis ojos.

Paseo mi delirio por los rincones y te encuentro

punto acontecido en lo mas bello del poema

acorde, cántico imposible.

Presumo de no verte, para no dejar de encontrarte

En cada verso tú imperante y tierno acento.

M.Carmen García Mateos

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26 May 2010

LA FABRICA DE POETAS -Nº 60-

Escrito por: lafabricadepoetas el 26 May 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 60-

revista virtual de poesía
26/05/2010
Coordina: Alejandra Menassa de Lucía


Cuadro "Tulipán Abstracto" de Miguel Menassa


VENGO A BUSCAR LO QUE BUSCO

Has oído la música
los violines sonando y al unísono
rotos por el paso de las moscas.
Has oído la música
acordes quebrados, fracturados huesos
masónicas tempestades, ululan tés pesos.
Vengo a buscar las notas, los acordes, los sueños
a buscar he venido las basuras, los excrementos
las joyas y las beldades, los murmullos y los estruendos.
Y lo que busco no lo hallo
por que la ausencia de lo buscado
es lo que encuentro.
Ausencia de lo buscado
análisis de materia infinita, anatómico átomo
de infinitesimal tamaño metafórico.
Aquí me postro ante tu desaparición
con la rodilla sobre la arena
me maldigo, por no encontrarte, me maldigo .
Sabiendo que vengo a buscar lo que busco
encontrando apenas nada.

M. Carmen García Mateos

“Cuatro baladas” de Miguel Menassa

ARPEGIOS DE LO HUMANO

Si el arco diminuto que acaricia las desafinadas cuerdas de lo humano,
descubre tras de sí, la sonoridad de la palabra
se abre un arpegio entumecido.

Nunca olvides lavar tus manos antes de rozar la caja del violín.
Besa el alma con que te toca,
y reposa tu corazón sobre su edad.

Nunca temas amarlo como aman las bestias a sus enemigos
como hieren de los amantes las palabras blasfemas
como luchan las estelas sobre el mar.

Si esculpe tu voz,
el viejo testamento de la luz
el noble limo envuelto en alas de libélula,
rozará las crisálidas en la mañana,
y tus manos, ¡oh tus manos!, escribirán un poema.

¡Pero nunca haces caso a tus maestros!
Tus manos se quedan tiesas, petrificadas, mudas
en el ascenso a un pico
imposible de escalar, por fiel.

Tus pies, descalzos,
y tus palabras muertas de espera en el vestíbulo
de dolorosos estertores y dulces momentos e hijos malogrados.

¡Venga hombre! ¿No ves que tu fiebre acabará con la piel del mundo
si tus brotes se riegan y alzan al olvido?
¿No ves que la luna existe porque alguien la incoaba en sus noches?
Hombre que tan alto llegaste, ¿no ves que es imposible caer, pues, a pesar de ti, existen otros hombres?

Virginia Valdominos

“Volcánica luz” de Miguel Menassa

A TI MUJER QUE PASAS

A ti mujer que pasas lujuriosa y volátil
surgidora frenética de lascivas oquedades
sombra fugaz entre magnolias de seda
A ti dedico este canto ciego y silente.

Fernando Ámez Miña

"El Sueño de Dalí" por Miguel Oscar Menassa

“DESCIFRO MI EPITAFIO”

MOM

He muerto,

te escribo desde un jardín de huesos,

sentada en el ardor de un lecho candente,

atravesada por guadañas que hicieron de mí un cuerpo inconcluso.

Aún verde, apágame la flor para que la esclavitud sea un pacto con tu reino,

¡degüéllame!, quédate con mi cabeza, yo, igual seguiré gozando.

No me digas que me quede, no me digas que me vaya,

porque ya soy sal en la lengua del que resucita

como un escorpión que agujerea esta pobre nublez de tu mirada,

al otro lado, en la serranía del cielo donde sojuzgado por una ley sin nombre estás.

¡A mí los violentos, a mí los suicidas!,

recobrad el aliento que os dejó la cloaca.

Grité:

¡Contra Dios y la nada!

¡Contra la sociedad y la soledad!,

y caí hoy muerta contra Dios y la nada,

contra la sociedad y la soledad.

Es grotesco esto que adivino por tu mortalidad

cuando el infierno me llama para ser la gota de sudor,

el golpe de tambor que anuncia el tiempo de los corte-sanos,

sarcásticos, pero abiertos para el ataque de tus demonios,

abiertos a la vida entre estas cuatro paredes blancas

que os recordarán que aún soy.

Susana Lorente

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16 May 2010

LA FÁBRICA DE POETAS -Nº 59-

Escrito por: lafabricadepoetas el 16 May 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 59-
revista virtual de poesía
19/05/2010
Coordina: Alejandra Menassa de Lucía

CUADROS DE JEAN HONORE FRAGONARD

Y AHORA TE PROMETO VOLAR SIEMPRE CONTIGO

(Miguel O. Menassa)

Al fin, prometeo, volar siempre contigo será un cáliz afable.

Emanará la perla de vista occidental, la luz de las mezquitas encendida,

la voz de la conciencia

a un cielo violado por palabras ignotas.

Y ahora te prometo la brusquedad del momento

el oficio para el que nunca fui nacido

para el que me tomaron los siglos de luces y veredas

y que en la soledad entierra fosas desmedidas.

Mi promesa, primera elegía del reencuentro,

abre los bordes a las próximas promesas

en las que estará junto a ti,

arrodillada a la inmensidad que nos une,

la palabra erguida al infinito.

Somos mundo y vuelo

canto de pájaros salvajes de luz

apedreados por las estrellas

camuflados a un costado de la vida.

Somos furia y estelas de patria

corazones de piedra vieja

rodada en los renglones de un tiempo

despreciado por no servirle a la nada.

Y el camino se llenó de ellas:

preciosas compañeras de marfil y níquel

víctimas de nuestra victoria,

tropiezo inesperado del fracaso del siglo.

¿Porque te caíste y se lastimó tu rodilla?

Un gesto de vida me acompaña

a las orillas del corazón

en que un día tu escritura

se posó a descansar.

Y ahora, ¿no veis volar a las aves muertas?

El mundo necesita un viento nuevo

el resplandor de las gaviotas al amanecer

rozando la mano del único vuelo verídico

para alcanzar en el océano

el germen de la voz.


Virginia Valdominos Pastor

Y TIENE DE TU PENA SU LAGRIMA

Hoy me doy cuenta,

sobre el blanco papel queda esa lágrima,

la lágrima de tu pena.

Hoy mi silencio se transforma en letra,

mis dedos se entretienen pulsando las teclas

para ponerle voz a tu pena, y que esta

sea la última lágrima.

Carmen Parra

JUNTOS, LLEVADOS POR LA MANIA DE ACOMPAÑARNOS”

MOM

Al caer la tarde,

de pie en la puerta

donde se junta la brisa fresca de primavera

y el olor de un polvo habitado entre las cortinas,

tu silueta se perfila al fondo entre el crepúsculo.

Te creí dormido

rasgando mis vestiduras en un sueño donde yo era tu único amor,

mirándome para ver a una mujer entre las mujeres.

Pero no, solo estabas ahí, solitario,

arrancando a tu cuerpo un brillo de hombre, solitario,

perdidamente solitario.

Yo, de pie, entre las briznas de viento colándose atrevidas

a través de la gasa que cubría mi desnudez,

dejando entrever a la humanidad las formas de una hembra voraz,

me debato entre vuestro hambre y tu soledad.

Atrevido pero inconcluso, tenue,

cada vez más disperso por la negrura de un cielo

que desciende como una losa y cubre todo paisaje de apariencia,

me dijiste: comamos juntos

y yo dejé que robaras mi comida,

hagamos el amor,

y me imaginé que preguntabas por mi nombre,

y me nombrabas.

Pero solo hubo silencio,

como un goce de muerte al acompañarnos

cuando yo ya daba un paso más

hacia aquel umbral, en la puerta.

SUSANA LORENTE GÓMEZ

Una triste flor que se derrama

Miro el viaje de las mariposas en flor

capullo hecho de seda salvaje

momento lánguido que transforma

opacidad en luz, la expresión de lo feroz.

Una triste flor, soporta mi peso,

una palabra, abre mi vuelo,

coloca los néctares al borde del abismo.

Yo me alimento con la mirada

de la belleza , puesta en el borde de mis ojos .

Mi vuelo es tan alto como las paredes que me cobijan

murallas de una prisión ,puesta en juego.

tengo beldad y tengo mirada

en el recorrido por mis sentidos.

Estoy amurallada por mis palabras

como una triste flor que se derrama

Sobre los cálidos brazos de la tierra

Presta a acogerla en su regazo.

Tengo la fragilidad del cristal

al borde de la caída, canela humeante.

Taza de deseo, espero que tu recorrido

sobrecogedor y espeluznante

anude las cuerdas de mi compostura

y me derrame , como una triste flor.

M.Carmen García Mateos

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14 May 2010

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 58-

Escrito por: lafabricadepoetas el 14 May 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 58-
revista virtual de poesía
12/05/2010
Coordina: Alejandra Menassa de Lucía

Cuadro: Jacek Yerka

YO SOY LA GRAN BLASFEMA

Y cuando digo blasfema,
¡blasfema!,
me arrodillo con la cabeza bien erguida,
juntas las palmas de mis manos
y maldigo en series interminables de titubeos
entre el amor y el odio.

Terca para encontrarte
anudo la mentira en mi garganta sin ahogarme
y tú, desde el cielo, entre las nubes
vivaz de pies inquietos
locuaz en la verdad,
silencioso,
más cerca del hombre que de Dios,
apuras el tiempo fraudulento
que solo existe en el deseo.

Salgo a la calle para verme partir
desde una ventana blanca,
desde una ventana iluminada por la luna
donde me veo, nocturna, para desaparecer
en un destino nombrado,
feliz y cruel.

¿Cruel?,
¿crees que dejaré de quererte aunque te sea infiel con esa otra palabra?
esa ventana, ¿es el mundo o es tu mundo?

Es el cristal con marco, pared, techo,
pero desde donde veo las estrellas,
¡huelo las estrellas!,
me como las estrellas,
me revuelco en su brillo,
y aterrizo suavemente con el viento golpeando
como un aleteo de pájaro.

La fantasía infiel cae sobre mis calles agrestes
y vuelvo a encontrarte vituperando a Jesús y a la Biblia,
renombrando a la muerte en un baile de sedas,
solo, vacío, con todo para dar,
desnudo y bello,
allí, aquí, en el mundo.

Susana Lorente Gómez

Cuadro: Yacek Yerka

CON LA PRISA DEL FUEGO.

Una experiencia sacralizada,
guarecida de las inclemencias del viento,
con la prisa del fuego,
mariposeaste mi espalda,
llegaste a la techumbre de los faros
en la neblina diaria.

Mares de amianto y
vespertinos encuentros con la sal de unos labios,

Lunas que relinchan
polvo y arena.
Navíos pétreos derramo
embalsamando tu cuerpo.

Con la prisa del fuego,
agudizo la sinfonía del universo,
Con la prisa del fuego,
Anochezco,
Grito,
Mantengo espejos derretidos
Cuál Ícaro en el cielo.

Con la prisa del fuego,
afloran lisonjeras brisas
abrumadoras,
perpetran una historia ya contada,
pergeñan aves de paso
que manidas fueron las sombras
de nuestros caballos.

Heme aquí,
acompañado,
cubierto con la alevosía
de lo iracundo, de lo demoledor,
dinamitero del pensamiento común,
adalid de las vanguardias,
espejismo de versos venideros.

Sergio García Soriano

Cuadro: Jacek Yerka
HAY SEIS HOMBRES UNO POR CADA SOL

En la soledad de lo desconocido
encuentro tu nombre pegado a mi recuerdo
me pregunto por cada mirada
por cada sueño que no llega al abismo
de la perpetuidad.
Interrogo cada una de las lágrimas caídas en
el charco de lo ausente, vacío en
el baúl de un postrimero desencuentro,
calamidad con el gusto eterno.

Cada sol es una lámpara prendida en el vacío,
un hombre a punto de naufragar
en medio de un campo de maíz.
La pequeña mancha de luz crepuscular
que mueve la inmensidad de los tiempos.

El hombre es esa pequeña imagen que
nunca llega a encontrarse.

M. Carmen García Mateos

Cuadro: Jack Yerka

NO ME CONTÉIS MÁS CUENTOS!

“Sobre mis muertos de hoy, el mundo de mañana levantará la
Primera Casa del Hombre”.
León Felipe
No me contéis más cuentos.
Mi cara en el espejo deshojado
mira a esa mujer despedazada.

Su voz pronuncia tiempos inmemorables
que continúan su viaje hacia el olvido.

Sus ojos, tras muchos ojos,
carne de cientos de años,
a miles de acres de luz,
avistan un horizonte desprevenido.

Venda sus ojos para no excusarse,
aprieta las cuerdas que rodean su cuello
y abre las piernas
para observar la escena.

Y sangra.
Sangra palabras lumínicas
atravesadas por sed y crepúsculo
por el ocaso de la tierra del hombre,
en sus manos: la primera casa.

Hoy recuerdo su nombre.
Es una mujer atada, por un cordón de oro,
a la esperanza.

Virginia Valdominos

Cuadro: Jacek Yerka
MANOS DE UN HOMBRE

Son mis manos
mi único recuerdo,
aluvión desesperado,
cañones de silencio.
Cines desiertos
apatrullan infiernos.
Mi carne
–cielo raso—
se hace estocada fugaz,
vieja historia repetida
como cadalso en la tierra.
Arrebatados eclipses
acompañan mis manos.
Escenas donde la carne
se hace fulgor de viento
huella alejada en el vértigo
de un millón de palabras.

Fernando Ámez Miña

Cuadro: Jacek Yerka

AL PIE DEL DECLIVE AMARGO

Poco a poco me iré liberando de todo, de casi todo
No del amor, más sí de su intolerancia.
M.O.Menassa

¿Quién canta cuando estás dormido?

Quizás las horas que rozan tu inmenso cuerpo de roca y oleaje
y se arremansan sobre la orilla del primer rayo de luz.
No sé cómo adentrarme hasta ti.

Te pregunto,
¿qué es el amor,
cuando somos la corteza de algún recuerdo
y no sirve la semilla del viejo tronco talado?

Abrazada a mí, tu ausencia,
tu doble sin réplica,
en la casa vacía que respira sin acritud,
ni esperanza, arrastro el habla hasta los confines.

¿Cuánto tiempo tardarás en marcharte?

Elena Conchello

RÓMPETE COMO SE ROMPE EL CRISTAL HACIENDO MÚSICA
Verso de León Felipe
Como un violín atormentado,
busco el sonido que me saque de mí.
Abrir las compuertas de mi voz,
para que mi voz se aleje de mí, todo lo posible.
M.O.Menassa
Ensordece los oídos de los débiles al bailar.
Recoge los pedazos de vida endurecidos por el paso del tiempo y moldéalos.
Limpia la sangre seca que anega los gritos de libertad
La carne de sobra, amorfa, tírala.
A los costureros del alma informa que no quieres remiendos sino
una nueva piel con la que caminar.
Que te llamen por otro nombre si es necesario.
Que todos escuchen tu música,
los chasquidos de tus huesos como el cristal,
los acordes nuevos de los que eres capaz,
rómpete sí, pero
rómpete como se rompe el cristal haciendo música.
Marta Herráez González


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07 May 2010

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 57- Parte II

Escrito por: lafabricadepoetas el 07 May 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 57- Parte II

revista virtual de poesía

05/05/2010

Coordina: Alejandra Menassa de Lucía

*Cuadros de Georgia O'keefe


Esperando a crecer

Escribir es más difícil que morir.
M.O.Menassa.

Al fondo de la tela del silencio
donde no traspasa la luz el enjambre de preguntas
abortan sobre mis labios las dulces divagaciones.
La salida es una forma de entrega
hacia el camino sin retorno,
dar un salto sin trapecio
ni equilibrio.
Ante los andenes del horizonte
me apeo del de la tristeza y su impaciente arruga
¿por qué querría viajar, si el viaje crece adentro
con una maleta sin equipaje,
tan sólo, con las formas del alma borradas?
¿por qué querría concluir la belleza en el error más humano?

Llegan todos los trenes a su estación
al reloj donde nuestra esperanza,
no espera cancelaciones, ni cambios de última hora.
Para mirarnos no hacen falta coartadas,
mis besos prefieren borrarse en labios sencillos,
sin garantías, ni contratos.
La vida rueda en mi libreta, en mis medias,
idioma de los que nadan sin arribar a ninguna orilla.

Elena Conchello.


HOY SOY FELIZ Y TE LO DIGO CON SENCILLEZ EXTREMA

Al lado tuyo,

Cuando el tiempo no llega a instalarse en nuestros cuerpos,

animo al alma a ser el vuelo de un pájaro nocturno,

planeando hacia el alba para encontrarte

en el camino, donde el sol apenas centellea

entre el clamor de las hojas.

Te veo,

fantasma peregrino,

y pienso que me esperas en el canto de una bella mujer

que conozco hoy, ahora,

con la sencillez extrema de un instante de felicidad.

Susana Lorente

NO SÉ QUE HARÉ CON ESTA MUERTE MÍA

“un hombre sólo se va volviendo triste.

Y un hombre triste no puede

con las escenas de la muerte”

Miguel Oscar Menassa

Salto Mortal 1975-1977

Ningún destino me pertenece

lo único de lo que soy dueño es de los días por venir.

Abro los ojos a la luz que el sol me brinda

con el afán de construirme una muerte digna y muy lejana.

Guiño mi vista para no enceguecer frente a todo ese trabajo por hacer.

Me busco compañeros de viaje porque como dice el poeta

“un hombre sólo se va volviendo triste.

Y un hombre triste no puede

con las escenas de la muerte”

También me hago la promesa de no traicionarme a mi mismo,

Supongo que la mejor manera es construirse cada día,

Como si ese fuera único y también como si nunca fueran a acabar.

Un día me pregunté ¿no sé que haré con esta muerte mía?

Y hoy sé que al menos, deslizándome entre cuerpos y palabras,

y sin olvidarme del amor,

Construírmela viviendo.

Marta Herráez González

[o'keefe+3.jpg]

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06 May 2010

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 57-

Escrito por: lafabricadepoetas el 06 May 2010 - URL Permanente

LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 57-

revista virtual de poesía

05/05/2010

Coordina: Alejandra Menassa de Lucía

*Cuadros de Georgia O'keefe

NUEVO DESPERTAR

Herido en funesto fuselaje

honro a mis muertos

y trasiego voraz por

inconclusas pasarelas.

Anudo cadenas

en los sonidos

de tu piel para alcanzar

de tu voz

el suspiro vocal.

Negros mares

surcan el infinito oscuro

barridos por ignotos vientos

usurpados de algún sueño.

Vendavales perplejos

en espacioso discurrir de fortuna

acompasan mis caricias

al ritmo fiero del sol.

Llantos efímeros como amores

resistentes a luminosas estancias

se apoderan de mágicos

tugurios del alma.

Ciudades en blanco y negro

recorren las noches cubiertas de olores

mientras crímenes violentos

suprimen viejos miedos

anidados en disfrazados recuerdos.

Fernando Ámez Miña


¿CON QUÉ HACE EL AMOR UN HOMBRE QUE VIVE ENCADENADO?

A Miguel Oscar Menassa.

Maestro.

Emperatriz de azufre

danza de siglos de oro en los albores de la quietud,

cede su brutal escaramuza al dulzor incomparable del deseo.


Deja su piel de hombre sobre la voz del hombre.

Allí donde los siglos lloran desconsolados la voz de su ausencia,

insaciable y eterno verso escrito con la vida

que avanza vertiginosamente hacia la luz.

Ya no saben responder los cielos:

“Quién no vive encadenado a sus propios versos

lo hace al canto del hombre en libertad”.

Envuelto en papel y cinc

pájaro escrito de amor,

rubrica su cielo a un golpe de giro en el viento.

Y en esa canción,

su nombre desnudo encuentra

un corazón a punto de partir a un sueño infinito

donde las golondrinas, alondras y cuervos

vuelan a un poema

del que no saldrán jamás.

¿Cuál es la paz del hombre que hace el amor con sus cadenas?

¿Cuántas las palabras que lo atan al amor?

¿Dónde el eco de la libertad?

En manos de hoy, siglos de oro y cieno

esculpen el mañana,

a dentelladas,

en la carne de la humanidad.

Virginia Valdominos

6000 HOMBRES SOSTENDRÍAN EL CIELO SI CAYESE.

El remordimiento: una estupidez,

el legado de harapientos mirando al sol.

6000 hombres sostendrían el cielo

si éste cayera,

¡Qué caerá! vivimos en tiempos

sombríos,

Navíos habitantes del cáucaso,

con perentorios timoneles,

con perentorios mástiles.

¿6000 hombres sostendrían el cielo?

600 hombres lo harían,

No más de éstos arrastrarían a los infiernos

los pedazos de la techumbre, no más de éstos

harían de sus brazos, columnas Pérsicas.

No más,

¿Quiénes son estos 60 hombres? ¿Qué rostro dibujan en el manto terrestre?

¿Cómo se hicieron éstos 60 hombres?

Seguro que tuvieron seis manantiales para permitirles no beber.

Seis manantiales sostienen el mundo, este mundo nuestro donde poder crear sería lo mejor.

Sergio García Soriano


ESPERANDO CRECER

Siendo pequeña flor

entendí que la tierra

poseía el encanto de pertenecerme

y yo pertenecía a su paisaje.

Cuando la sequia era entendida

como una falta de sed

seguíamos creciendo en manada.

Nuestro tallo era flexible

robustas las ganas de elevarnos,

tardos los amaneceres en primavera.

Si yo fuera una pequeña flor

entendería que la tierra

portaba el encanto de ser poseída

para construir mi propio paisaje

y ser esa pieza impensable y austera,

engranaje sin nombre, nombrada en el todo

formando el manto de lo desconocido.

Querría ser la masa y como materia

formar parte de tu estructura conversa.

Si yo fuera una pequeña flor

Entendería el crecimiento

como agua, como tierra,

como aire, como indisoluble lodo .

M.Carmen García Mateos




SÓLO LA POESÍA ME ACOMPAÑA

Contigo puedo hacer casi todo lo posible de la vida,

puedo amar la soledad con su infinita riqueza,

un instante contigo me basta para sentir

el goce bestial de la vida.

Puedo llorar a carcajadas, y caer en vertical

atada a la palabra.

CARMEN PARRA

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04 May 2010

Comentario a “Un espejo por fin despedazado” de Miguel Oscar Menassa

Escrito por: lafabricadepoetas el 04 May 2010 - URL Permanente

Comentario a “Un espejo por fin despedazado”

de Miguel Oscar Menassa

Del libro “Siete Conferencias de Psicoanálisis en La Habana, Cuba”

"Encuentro Amoroso", cuadro de Miguel Oscar Menassa

Dudar, estar seguros; crear, destruir; dar, recibir; ser, hacer. Una herida en el centro del mito, una ruptura de la polaridad donde hay vida, hay muerte, hay muerte en vida y vidas en la muerte. Sin embargo:

“Para encontrarse con la muerte, se necesita,
haber aprendido algo del amor:
Ni huir. Ni arremeter contra nada.
Aprender a conversar tranquilamente.
enseña el amor.” MOM. Del Poema El Verdadero Viaje

Una decisión, estar enamorados sin empobrecerse hasta el enamoramiento. Enamorarse de otras imágenes con la ruptura de la imagen perfecta en el espejo para llegar a los proyectos, a las ideas, a conversaciones con ese otro desconocido-conocido, perfecto- imperfecto, diferente-semejante.

El psicoanálisis deja caer al sujeto al agua sin que se estrelle en la caída y distorsiona su imagen reflejo hacia formas inimaginables de nadar, hacia la construcción de conversaciones con palabras nuevas. Dejar que sea otro quien nos invente, otro con un saber que de cuenta de la muerte del mito de Narciso, que deje florecer al sujeto en uno de los aspectos más fundamentales de lo humano que alumbra el Psicoanálisis, ser comunitario.

Y en este ser comunitario, en el flujo de energía de proyectos construidos por el grupo, la duda no paraliza, la seguridad no enceguece; la creación nos introduce en la cultura y la destrucción en la continuación del amor, donde “Para que algo nazca, algo tiene que dejar de vivir”. Y dar no es precisamente lo que nos pertenece, y recibir es más de lo que esperamos; el ser solo es cayendo, en transferencia y por interpretación, y el hacer, trabajo comunitario del hombre como ser mortal.

Menassa, en estos versos escritos sobre el año 77, casi prosaicos por la influencia del escritor Mayakovsky, escribe otra historia frente al mito de Narciso para quien sea capaz de soportar la incertidumbre de nadar incansablemente sin saber, en realidad, lo que se encontrará en la otra orilla, si es el caso de que se llegue a ella. Nos ofrece desviar la mirada del sopor materno hacia el mundo, despedazar el espejo donde nos contemplamos, día a día, noche tras noche como si el tiempo fuera un regalo divino ya otorgado por la benevolencia del vivir, y sumergirse en lo múltiple para que cada momento sea un nuevo florecer para el amor en la incompletud del ser humano. La generosidad frente al egoísmo donde nada preexiste. Pero si ya lo imaginaron, habrá que construirlo bajando del castillo de la fantasía delirante de un destino inmortal, hacia la vida en mortalidad donde nos unen las palabras, nadando.

“Un espejo por fin despedazado” (Fragmento)

MOM

Mi cuerpo,
una visión estroboscópica del amor,
soy,
un grupo.
Una alucinación,
sin precedentes:
nos miramos
en el famoso lago,
donde murió Narciso
y nos vemos
hermosos
y porqué no decirlo,
tal vez,
nos enfrentamos
al mirarnos,
con la belleza única.
Y nuestra propia imagen,
nos fascina
y nos dejamos arrastrar,
por esa pasión,
por nosotros mismos
y caemos,
estrepitosamente,
en el lago,
para morir,
donde murió Narciso,
y nadando,
nadando despacito,
y despacito,
perdiendo la memoria,
para poder nadar,
para poder,
llegar hasta la orilla,
hasta el mismo lugar,
donde nos unen,
algunas palabras.
Y no fue,
morir,
y no fue,
derrumbarse,
nadar,
tranquilamente por el lago.
Vuelvo
y me regocijo,
con alguna mirada compañera,
no tengo miedo de crecer,
de ser universal,
atlético.
No tengo miedo de la noche,
ni tengo miedo,
que irrumpan en mi alma,
bruscos,
incontenibles,
sentimientos.
En general,
no tengo miedo de pecar.
Y
para que no crezca mi palabra,
para detener,
el florecimiento de mi palabra,
será inevitable,
señores,
para ustedes,
que alguien les invente,
una nueva artimaña,
porque en este poema,
el mito de Narciso,
ha muerto.
Y ahora,
me voy,
a nadar tranquilamente,
al lago
y vuelvo.
Esencia marina,
entre los altos,
perfumes de la selva,
ella,
sumergida sumisa
entre los olores,
profunda
y altiva,
de saberse,
una presencia,
humana,
entre las flores,
vuela conmigo,
ahora,
serena,
hacia el atardecer.
A pleno sol,
el vuelo,
es,
un vuelo magistral.
De día,
ella,
es mi comandante.
Ella define,
mi cara contra el sol,
hace precisos,
los límites,
de mi ser
y conversamos,
de la vida.
El goce,
-volando,
lentamente,
a pleno sol- viene solo.
Y entonces,
me decido,
elijo:
volar 200 años,
y sé,
que lo que pudo,
la palabra al derecho,
lo podrá al revés.
El deseo,
no existe.

Es decir; espero haberles demostrado las dudas que tenían ustedes.

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