01 Jul 2010
LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 64-
LA FÁBRICA DE POETAS - Nº 64
Coordina: Alejandra Menassa de Lucía
“Con la primera gota de lluvia se mata el verano” Dicen las marmotas que cuando llueve, con la primera gota se mata el verano.
El verano es una bola que foguea las almas de los viandantes, tarda en pasar como las violetas en salir.
¡Hola, qué tal, adiós, se fue!
Siempre me quedo pensando en mi forma de relinchar durante la época del sol.
Saben ustedes, bañistas, no hay nada más fácil de agujerear que las sombras de ustedes.
Se les deja en la playa, que no piensen en nada, sólo en rojas camisetas de tormenta y después, cervezas, hamburguesas y chicas con fresas.
Un poco de miedo en el pastel, Historias truculentas e inacabadas para poder inventar con toda tranquilidad… se adereza con un poco de muerte, de sexo o de tabúes varios y ya tenemos la evasión perfecta.
¿Que de qué se evaden? No entiendo.
Ah ya…que siempre están evadidos, que yo también, si quizá…
Me evado en mis lecturas… de mis miedos, el periódico también puede ser un impedimento… la mentira es la forma de la verdad. Y la actividad diaria una bacanal de deseos insatisfechos…
Me han convencido señores bañistas, este año, nadie matará mi verano, ni las moscas, ni la lluvia, ni mi mano. Sergio García Soriano
"EN EL VÉRTIGO UNIVERSAL DE LA ARMONÍA" Germán Pardo García
Ese estado en que todos mis sueños se esconden en la imagen de la belleza, y el caminar sutil y ágil de graciosos movimientos de marquesa, con las muñecas de helado para el disfrute de tus labios, y el corazón fragante que insiste desde la lejanía dando sus mugidos por la sed de un mundo huérfano, sin ley que le ampare, sin miedo que le cobije, abre de este a oeste sus piernas al mar. Vértigo de sombras, eres un quinqué en lo alto de un faro que apaga su llama por el susurro del viento, que se derrama por mis ojos sin párpados y prende volátil cuando conecta con el cielo un rayo. Mar, oquedad universal de la armonía, viven y reptan en la profundidad de un abismo seres de otros mundos que promulgan con su movimiento la historia escrita en el esqueleto de las piedras, limítrofe con las cuerdas vocales, tensas para ser usadas ante el vértigo de un verso.
Susana Lorente
HAY UNA PAZ INERME DONDE NADA RESPIRA
Donde nada respira, la infernal risotada de la muerte entreteje una victoria sostenida por los siglos, y los gatos maúllan al olvido presente en cada grito polvoriento del barro que construye nuestras vidas.
Y hay una paz inerme donde nada respira. Y las palabras trenzan una savia prestada de mármol, que la muerte, victoriosa luce, a punto de ganar su última partida.
Y mis ojos me engañan de lágrimas preñados ¡ay! de tus ojos sedientos; mil escaramuzas me robaron el tiempo de las despedidas.
A unas manos inermes me recuerdan las mías, que labraron el viento, el tiempo, que tocaron los sexos prohibidos de las minas que tejieron raíces hundidas en la tierra del árbol que esculpió la eternidad perdida.
Corazones de piedra, monstruos azulados agitados de espanto, legado de costillas, nervios descuajados, piernas ateridas y sexos victoriosos, asilo de otras vidas.
¿Dónde viajaréis cuando nada respira? No hay huída posible. Las entrañas del mundo acunan mi estampida y el cielo, anhela atento la última esperanza de los hombres que inician su viaje boca arriba.
Al sur del vientre perdido de dios hay otra biografía de lo humano, donde nada respira. Virginia Valdominos



