81.241.31.146 4336 2007-11-11T10:29:08Z 171111 Querido y admirado colega César: Repito aquí en plural lo que ya te he escrito en singular en otro de los artículos de esta serie. Lo hago para estar seguro de que no se traspapele el eco que doy a tus palabras. Estas páginas son de antología. Tú las has escrito con tu corazón sangrando. Yo la he leído con el mío muy cerca del tuyo, que representa los de la sufrida legión de nuestros colegas. Por desgracia nuestros intrépidos empresarios han dado prioridad al turismo sobre la enseñanza y a la pura especulación con el hormigón y los ladrillos sobre los equipamientos pedagógicos. Paralelamante nuestros jóvenes políticos partidocráticos, en su empeño por mantenerse en los puestos, han olvidado por completo la educación, tanto en su modales como en su atención a la calidad humanista de la enseñanza, que deberían apoyar sin miopía como la mejor inversión. Los profesores, sobre todo de primaria y secundaria, son las víctimas más visibles de esta falta de consideración. Imagino lo que debéis pensar cuando véis surgir hoteles o viviendas de superlujo, donde falta el más modesto edificio para la enseñanza oficial de nuestro pueblo o los medios para mantenerlo dignamente. Como experto que eres en Humanidad, con amplia experiencia tanto en la enseñanza como en la política, que dejaste por comprensible hartazgo, señalas un síntoma evidente de esta enfermedad, que desgraciadamente afecta de más en más a toda Europa, víctima de la insolaridad entre generaciones, particularmente visible en la falta de respeto por los educadores: "Mientras un futbolista cualquiera esté ganando al año lo que no gana en su vida un catedrático... la altruista figura de don Quijote es el perfil que los responsables de la Educación recortan nítidamente sobre el cielo borrascoso de estos tiempos". En el día de mi 71 cumpleaños, que coincide con la fecha de nacimiento de Bartolomé de las Casas y con el aniversario del Armisticio que puso fin a la primera guerra mundial, te envío un recuerdo muy especial, con mis deseos de Paz, de Amor y de continuidad en tu Creación. Un abrazo, desde Bruselas, en fiesta nacional por el Armisticio, donde mi esposa y yo recibimos hoy a nuestros hijos y a mi suegra, que ya ha entrado en sus novena y tres años, en plena posesión de su memoria histórica, habiendo padecido en carne propia el horror de las dos guerras mundiales del siglo XX. Salvador. Anónimo 54989 1 0 1 3603