30 Nov 2008

EL "COLEGIO SAN JOSÉ" de Campillos (Málaga)...

Escrito por: César Rodríguez Docampo el 30 Nov 2008 - URL Permanente

... ALCABO DE LOS AÑOS:

Hablando de empresas, de capital no fungible y asalariados, no podemos olvidar al “buque insignia” de Campillos en aquellos momentos. Me refiero al “Colegio San José” y sus “argonautas” los hermanos Macías. Sí, he dicho “argonautas” (según la mitología griega, fueron aquellos héroes que, capitaneados por Jasón, se embarcaron en la nave Argos en busca del vellocino de oro).

El Colegio San José publicitó a Campillos en toda España y parte del extranjero. Creó riqueza, originó puestos de trabajo y, lo más importante, propició que los hijos de las clases menos pudientes pudiesen cursar una Enseñanza Media de alto nivel, sin salir del pueblo ni costarles nada.

Muy lejos, a cientos y cientos de kilómetros de Campillos, el Colegio tenía su leyenda: Que si era un correccional; que si había una hoja de castigos y se repartían de vez en cuando bofetones. Pero acontecía que muchos padres era eso precisamente lo que ellos buscaban. Por aquel entonces la Enseñanza Media consistía en un bachillerato de 6 años con dos Reválidas más el Preuniversitario con otra prueba para ingresar en la Universidad, prueba bastante más dura y exigente que las actuales pruebas de Selectividad. Eran otros tiempos de más seriedad y responsabilidad en la enseñanza. Como he dicho, para aprobar el Bachillerato superior era necesario superar dos reválidas con un nivel de exigencia muy fuerte, especialmente en asignaturas como el latín y las matemáticas, que se hacían difíciles de aprobar.

Ahora bien; Unos padres quieren que sus hijos superen todos los escollos y vayan preparados a la Universidad. Y entonces, por lógica, buscan un nivel de exigencia, no coladeros. Los padres saben bien que a sus hijos, el día de mañana, les espera una sociedad muy competitiva donde, el que se quede atrás, es comido por los lobos. Y entonces, esos padres que buscan lo mejor para sus hijos se preguntan: ¿Dónde se trabaja? ¿Dónde exigen? ¿Dónde hay que esforzarse? ¿Dónde te zurran si no rindes? ¿En Campillos? ¡Pues venga Campillos! (…) En aquellos tiempos, además, en todos los pórticos de los centros de enseñanza, más o menos explícito, existía un lema que decía: “La letra con sangre entra”. Y yo pienso que, sin este espíritu de trabajo y sacrificio, los más grandes edificios y logros de la cultura humana serían inconcebibles.

El Colegio San José de Campillos, en las décadas de los sesenta y setenta llegó a ser uno de los colegios de más prestigio en todo el suelo español. Hablo con las tablas de la Ley Oferta-Demanda en las manos. Con 2.500 alumnos internos procedentes de todas las partes de España: de Andalucía, Valencia, Madrid, Cataluña, Castilla La Mancha, Extremadura, Salamanca, etc. Un 60% de las mejores familias de Madrid hacia abajo solicitaban plaza en el Colegio San José de Campillos. Si para ellos Campillos entonces era lo mejor, es que era lo mejor para ellos, y eso habrá que admitirlo, sin desdeñar otras formas de enseñanza.

La Serie de debates La Clave, que en TVE dirigía y moderaba José Luis Balbín, dedicó uno de sus programas al Colegio San José de Campillos. Este hecho, en cuanto fenómeno sociológico ya en sí significa un reconocimiento a nivel nacional. Casi todos los ministros de Franco, por aquella época, tuvieron a alguno de sus hijos estudiando en Campillos. La aristocracia de Málaga, Sevilla, Granada, Córdoba, Jaén, Madrid, etc. enviaba a sus hijos a Campillos. En Campillos estudió Manuel de Bragança Orleáns, primo de nuestro Rey; Manuel Marín, actual Presidente del Congreso de Diputados; el periodista y presentador de TVE y ahora Antena-3, Matías Prat, hijo; los hijos de Solís, de Girón de Velasco, de León Herrera y Esteban (Carlos Herrera Santamaría). Las mejores familias de Jerez tuvieron a sus hijos en Campillos: Los Valdespino, Guerrero Pemán, Antonio y Gabriel Seijo Navarro, Bertín Osborne, así como su primo Pablo Pérez de Guzmán Osborne, descendiente de Guzmán El Bueno y diez veces más adinerado y aristócrata que Bertín. En el Colegio San José de Campillos estudió Mizziam Amur, hijo del general Mohamed Ben Mizziam, el general moro de Franco que fue Capitán General en La Coruña, después en Las Canarias, y luego con Hassan II cuando la independencia de Marruecos. En Campillos estudió Joaquín Fernández-Crehuet Navajas, hoy catedrático de Medicina Preventiva e Historia de la ciencia en la Universidad de Málaga; Emilio Calatayud, juez Magistrado en Granada; Julio Quesada Martín, catedrático de metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid, y los hijos de la aristocracia andaluza y militar de media España. Bastaba con pararse unos instantes a la entrada del colegio los sábados por la tarde: Un sin fin impresionante de coches de lujo, coches militares con banderines y matrículas del ejército de tierra (ET) y FN (Fuerzas Navales).

Estudiar en Campillos era un lujo caro. Incluso para conseguir plaza, muchas veces se precisaban buenas recomendaciones. Aquello de que los padres enviaban a sus hijos como castigo para que los enderezasen, tenía bastante de mito. Yo tuve en mis clases muchísimos alumnos, extraordinarios alumnos en educación, conducta y saber. De todas partes, desde Algeciras hasta Salamanca y Valladolid. Y me consta que, muchas veces, eran los alumnos quienes solicitaban estudiar en Campillos conscientes de que allí se formarían mejor para triunfar después. Recuerdo dos casos entre otros muchos:

José Mª Valderrama Vega, hijo de Juanito Valderrama y actualmente secretario de Ayuntamiento en Torredelcampo (Jaén), porque su padre andaba siempre por esos otros mundos sin frenos en las ruedas, a su antojo, cual si fuera “El Emigrante” de su canción, su hijo José María –así me lo dijo él- solicitó ir a Campillos, casi contra la volutad de su padre, y después de treinta y tantos años guarda los mejores recuerdos del centro, del profesorado y compañeros.

Carlos Herrera Santamaría, hijo de D. León Herrera y Esteban, general jurídico militar del Ejército del Aire, entonces Director General de Empresas y Actividades Turísticas con Manuel Fraga, después Director General de Correos y Ministro de Información a la muerte de Franco, es otra muestra de un alumno que, pudiendo estudiar en los mejores centros de Madrid, él mismo solicitó en casa que lo enviasen al Colegio San José de Campillos. Carlos Herrera tiene un hermano gemelo que se llama León y que por aquel entonces lo superaba académicamente; y entonces Carlos, para no quedarse atrás, él mismo le dijo a sus padres que lo mandasen a Campillos. Carlos Herrera Santamaría hizo Derecho, trabajó como jurista del BBV y acaba de jubilarse muy joven, como es común en la Banca. Dice tener recuerdos entrañables del Colegio San José. No comparte la idea de que el colegio fuese un correccional. Afirma que en Campillos, sí, pasó algo de frío, pero que allí le enseñaron a estudiar y que, si volviese a revivir, volvería a Campillos.

Se cuenta que una vez se acercó un padre a Campillos para ver a su hijo un sábado por la tarde. El hijo estaba castigado por culpa de uno o dos suspensos. En el Colegio San José de Campillos, las notas eran semanales. Pues bien; cuando ese padre llegó al Colegio, saludó a D. José y solicitó ver a su hijo, el director le dijo que no podía ser.

-¿Cómo? ¿Qué yo no puedo ver a mi hijo?

-No, y lo siento -le respondió el Director-. Su hijo está castigado porque tiene dos suspensos.

Aquel padre se fue algo disgustado. Por el camino hacia su casa lo fue pensando más despacio y comprendió que tal vez ésa era la pedagogía más acertada y precisa para que la juventud creciera en responsabilidad y reciedumbre. Y se lo contó a todos sus amigos. Aquel padre vivía en Salamanca, era diputado en Cortes, se llamaba Jesús Esperabé de Arteaga. Su hijo era alumno mío en Griego. Un chico fantástico: delgadito, muy fino y cortés. Pero vivaracho y listo. Lo había cogido con las mejores chuletas que yo me podía imaginar. Durante un examen observé que él tenía sobre el pupitre seis o siete bolígrafos Bic de pasta blanca y forma exagonal. Cogía uno y luego otro y otro…, como si estuviera pensando, ordenando las ideas antes de escribir. Me llamó la atención tanta tranquilidad, focalizada en observar un bolígrafo y luego otro y otro más. Me acerqué, elegí uno al azar, lo estudié y al momento me di cuenta de que era una formidable chuleta. Las seis caras de cada boli, a todo lo largo, estaban plétoras con el enunciado de los verbos polirrizos en griego, grabados con un alfiler. ¡Una obra de arte! Me recordó (si ustedes se acuerdan) al “Carromato de Max” en Mijas (Málaga) y sus miniaturas, donde en una lenteja o el canto de una tarjeta de visita, podías leer desde el padrenuestro hasta la Constitución de no sé qué país.

40 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Juan Antonio López

Juan Antonio López dijo

Soy antiguo alumno de Campillos (verano de 5º de Bachicller, 6º y COU). Tengo 52 años, y siempre confesaré el agradecimiento a mis padres por haberme enviado allí.

Tengo muchas anécdotas en el recuerdo, de tipo, pero sempre se me vienen a la cabeza lás más felices.

Me lo pasé genial, conocí a gente de medio mundo (en clase estabamos por orden Leclerc (holandés), López, Ludwing (suizo). El profesor de filosofía siempre me preguntaba si mi apellido era polaco.

Tengo gratísimos recuerdos de tantos amigos.

Un saludo

César R. Docampo

César R. Docampo dijo

Estimado Juan Antonio López, ex alumno del Colegio San José de Campillos:
Gracias por tu testimonio. Que la vida sea generosa contigo y los tuyos. Salud y Felicidad.
César R. Docampo

MIGUEL ANGEL CHAMORRO ARROYO

MIGUEL ANGEL CHAMORRO ARROYO dijo

Hola, soy Miguel Angel Chamorro Arroyo:

Creo que he sido el alumno del colegio que más años ha pasado por el. Desde 3º de EGB hasta COU.
He pasado buenos momentos en este colegio y lo mejor es que tengo muy buenos amigos.

Soy de Jaén.

Espero noticias de algún compañero que estuviera en este colegio hasta el año 1991.

Mi email es: miguelangelalben@hotmail.com

Ángel Pardo Martín

Ángel Pardo Martín dijo

Soy un antiguo alumno del Colegio San José de Campillos. Eran los cursos 1971-72 (5º A); 1972-73 (6ºG) y 1973-74 (COU D Letras). Mi nombre es Ángel Pardo Martín. Pensar en Campillos es pensar en años de estudio y de aprovechamiento. ¡Gracias a mis padres por enviarme allí! Conservo un grato recuerdo de todos sus profesores, de su director don José Macías, de mi profesor de Filosofía en COU con César Rodríguez, de don Francisco Caballero en Geografía y en Historia. Hoy soy director en un colegio en Málaga. La enseñanza es mi vocación y cuando hablo con la gente, me gusta decir que estuve en Campillos. Conservo un grato recuerdo y deseo a todos mis maestros paz y bien.
Atentamente
Ángel Pardo Martín

Andrés Ayala Pinar

Andrés Ayala Pinar dijo

soy de murcia estuve en el 80, 81 y conocui al pata palo

Andrés Ayala Pinar

Andrés Ayala Pinar dijo

soy de murcia estuve en el 80, 81 y conocui al pata palo, es que me embriagan los recuerdos tal , que quieres que te diga

JUAN CAPARROS LIMIÑANA

JUAN CAPARROS LIMIÑANA dijo

FUI ALUMNO DEL COLEGIO 3 AÑOS HACE 25 QUE TERMINE .UN SALUDO PA LA PEÑA

JUAN CAPARROS LIMIÑANA

JUAN CAPARROS LIMIÑANA dijo

ALICANTINO,QUIEN ME COZCA MANDE SEÑALES caparrito1@hotmail.com

PEDRO BRAVO

PEDRO BRAVO dijo

YO FUI ALUMNO DE S.JOSE EN LOS AÑOS 75,QUE TIEMPOS, EN LA ACTUALIDAD SOY ABOGADO CON BUFETE PROPIO EN MADRID,ESTOY MUY AGRADECIDO CON LA EDUCACION QUE ME DIERON ALLI,ESO ERA ESTUDIAR,SIN INTERNET Y OTRAS CHORRADAS

Alejandro Romero Ruiz

Alejandro Romero Ruiz dijo

Busco gente como yo que estubiera en el colegio en los años 76-77,77-78,78-79,soy de granada,tube amistad con gente de Cordoba,Ruano,Larrea

ANGEL PACUAL RAMIREZ

ANGEL PACUAL RAMIREZ dijo

Fui estudiante del Colegio San Jose (del viejo) curso 76-77. Recuerdo ese curso como uno de los mejores de mis estudios.nuestro curso fue el 6ºB en colegio, por la tarde en el instituto, tengo muy buenos recuerdos, los del 76-77 recordais al dire en vespino detras de todos nosotros por el patio, o los bares voy.voy vengo........que tiempos aquellos.

Ricardo

Ricardo dijo

Estuve 5 años en Campillos y no me arrepiento de nada. Al contrario, tengo mucho que agradecerle al colegio San José.

Enrique Delgado

Enrique Delgado dijo

Estuve 7 años,de primero hasta COU.(curso 67- al 73)
Mis recuerdos muy buenos,solo el domingo por la tarde con el Carrusel Deportivo es lo que no aguantaba.
El devenir de la vida me ha llevado a que encima de mi despaño en Granada,vive D.eloy Macias,al cual veo de vez en cuando y charlo un ratito con el.
Si de estos años hay alguine por ahi no me importaria contactar con el,aqui en granada alguna vez nos vemos gente del cole.

Anónimo

Anónimo dijo

Era un mal estudiante. Estuve en otro internado de Sevilla con pésimos resultados.

Llegué a Campillos a finales de los ´70 donde terminé desde 7º hasta C.O.U. Seis inviernos y tres veranos que me marcaron .
Fueron años duros, aunque guardo también imborrables recuerdos de mi estancia en el colegio. Allí adquirí verdaderos valores como la amistad, la palabra, la rectitud y el respeto. También aprendí a ser un buen administrador, a enfrentarme sólo a los problemas y a a superar las adversidades . Puede que haya desarrollado un carácter fuerte y sea algo cuadriculado, pero es el precio a pagar por el tipo de educación recibida.
Hoy me resulta increíble cuando veo cómo a la juventud se le da todo hecho y cualquier restricción o advertencia que se lleve a cabo con ellos corre el peligro de suponerles un "trauma psicológico". Opino que éso les convierte en personas blandas, sin carácter, sin iniciativa y sin...nada.

Terminé una carrera universitaria y sigo acordándome del colegio cada día que pasa, es más, cuando paso cerca de Campillos no puedo evitar desviarme y entrar en el colegio para recordar aquella etapa tan importante en mi vida.

Agradezco a todos los profesores y, en especial, a D. José Macías, y a mi padre, que agotó el último cartucho para que estudiara.

Un fuerte abrazo a todos.

Emilio C. G. Campo de Gibraltar (Cádiz)

SAMIR

SAMIR dijo

Estoy contento y orgulloso de haber estado en el colegio San José por que a fortalecido mi caracter y tengo muy buenos recuerdos.

chungaaaaaa

chungaaaaaa dijo

yo estube alli el verano de 2007 y akello es una mierda ke aun teng una deuda pendiente con aquel colegio ke antes o despues me cobrare

tamara16loka@hotmail.com

manque_pierda

manque_pierda dijo

estuve en Campillos desde 1º de bup hasta COU, si no me hubieran mandado mis padres no habría acabado la carrera. Hoy soy directivo de una importante empresa. Pasé buenos y malos ratos aunque estos últimos se olvidan, pero yo aprendí a estudiar y a esforzarme. Lo peor eran las instalaciones, en el Colegio viejo sin duchas entre semana, en el nuevo sólo dos dias, frío de narices y sin calefacción. Pero en fín eso te curte y a esa edad no pasa nada.

manque_pierda

manque_pierda dijo

se me olvidaba nombrar al profesor que mas aprecio le tengo de todos los que tuve, Pepe Torres, me daba dibujo técnico, y en 1º de bup que era el tutor no me dejaba salir si no aprobaba todas las asignaturas con mas de suficiente porque me decía que yo podía sacar mas que aprobados, a otros les decía que mínimo notables. Genio y figura

RAFA RIOBOO

RAFA RIOBOO dijo

CREO QUE FUERON LOS MEJORES AÑOS DE MI VIDA ,SOY DE MALAGA Y AUNQUE NO VIVO ALLI ME GUSTARIA PODER PASAR POR EL COLEGIO VIEJO ( DONDE ESTUVE INTERNO) Y PASEAR POR SUS PATIOS ,HABITACIONES,CLASES Y COMER UNOS HUEVOS FRITOS CON LOMO Y CHORIZO " DONDE CALIENTA EL SOL"
MIS AMIGOS,DONDE ESTARAN....

Alfonso Aragón Maza

Alfonso Aragón Maza dijo

Recuerdo aquellos frios inviernos.El despertar de cada dia con la voz del "Camello" : !LOS SEÑORES INSPECTORES VAYAN LEVANTANDO A LOS ALUMNOS! !VAYAN LEVANTANDOSE LOS ALUMNOS Y PASANDO POR LOS CUARTOS DE ASEO! .Corrian los años 1973-74-75......Tambien yo volveria a Campillos. Disciplina y respeto,asi como compañerismo,eran valores que se nos recordaron allí a diario,y todavia creo conservar.Tambien aprendí chuleria,porqué no,pero habia que sobrevivir cada dia a la ferrea vigilancia del Gorila ,el Pata Chula , el hijoputa del Pepe Torres Que te daba caña con el pico del Dupont en la cabeza , el Coreano, etc. ¿Recordais al Penono,que además de darnos F.E.N. (politica en cristiano) era alcalde del pueblo?.Hace mas o menos 4 años volví y me encontré solo las ruinas de nuestro colegio.Solo pude rescatar como valioso recuerdo el letrerito de porcelana que tenían las cabinas en las que tantos fines de semana hemos hablado con nuestos padres y que reza:TELEFONO.Yo aún conservo amigos del alma de aquella época , y recuerdo con nostalgia a otros que se nos fueron,pues ya tenemos cierta edad.Escrbid todos aquellos que estuvisteis Allí en esos tiempos,y tal vez podamos organizar algún dia una reunión.Un fuerte abrazo de vuestro compañero: ALFONSO ARAGÓN MAZA (GRANADA)

MIGUEL DEL VALLE

MIGUEL DEL VALLE dijo

SALUDOS A TODOS MIS COMPAÑEROS DE LOS AÑOS 69 AL 74. ENTRÉ CON SÓLO 9 AÑOS (GRACIAS A QUE DOS DE MIS HERMANOS ERAN ALUMNOS); Y TUVE QUE REPETIR PRIMERO POR NO HABER CUMPLIDO LOS 11 PRECEPTIVOS PARA PASAR A 2º CURSO. EL HABER SIDO EL NIÑO MÁS PEQUEÑO DEL COLE, ME FORJÓ PARA APRENDER A VALERME POR MI MISMO EN LA VIDA. ME SIENTO MUY IDENTIFICADO CON TODAS LAS HISTORIAS QUE AQUÍ SE NARRAN Y CONOZCO A ALGUNO DE VOSOTROS (ALFONSO ARAGÓN, ENRIQUE DELGADO). ERAMOS TRES HERMANOS, SIENDO ANTONIO EL MÁS CONOCIDO PUES RARO ERA EL DÍA QUE NO LO LLAMABAN POR LOS ALTAVOCES AL DESPACHO DEL DIRECTOR. MIS NOTAS FUERON MUY BUENAS GRACIAS A LAS LARGÍSIMAS TARDES EN EL " ESTUDIO GENERAL". AUN RECUERDO AL GRANDULLÓN DE BERTÍN OSBORNE, EN LA PUERTA DEL BAR DEL "KATANA" (¿OS ACORDÁIS DE LA GASEOSA?.
AQUEL INSPECTOR " DON PEDRO" TAN BUENA GENTE, QUE ERA BLANCO DE LAS BURLAS DE LOS CHAVEAS, AL "ENGAÑALOSETAS" O "PATACHULA", AL " GORILA ", AL "PICHAVERDE" AL PROFE DE FRANCÉS "EL BURRO" Y TANTOS OTROS....; PARECE QUE LOS ESTOY VIENDO EN AQUELLAS CLASES DEL SEGUNDO PATIO....
ESTOY DE ACUERDO CON VOSOTROS QUE LA CALIDAD DE LA ENSEÑANZA ALLÍ IMPARTIDA ERA ÓPTIMA Y NO LO QUE APRENDEN AHORA NUESTROS HIJOS.
HE LEÍDO CON INTERÉS TODOS LOS COMENTARIOS, SI BIEN EL DE "CHUNGAAAA" ME PARECE DE LO MÁS DESAGRADABLE (SU APODO LA AUTODEFINE) ADEMÁS SE REFIERE AL AÑO 2007, QUE NO TIENE NADA QUE VER CON NUESTRO CAMPILLOS .
ENHORABUENA POR EL ARTÍCULO Y UN ABRAZO A TODOS LOS EX-CAMPILLEROS

VALENTIN RUIZ

VALENTIN RUIZ dijo

HOLA A TODOS:
Todavia recuerdo mi ultimo verano en CAMPILLOS era el año 1981 esperando el tren en
BOHADILLA para definitivamente regersar a un mundo estraño ya que mi mundo en aquella
epoca fue CAMPILLOS recuerdo como según llegaba a mi destino el estomago se me encogia
y las lagrimas recorian mi mejilla pensando en todo lo que habia dejado entre esas cuatro paredes 5 años compratiendo dia a dia y mes a mes con gente que todavia llevo en mi
recuerdo.
Saludo a MIRA RAMON. FAYULA HOYOS, SILVA ARROYO EL BUBA , ESPARZA CANTO, EL LEONES ECT.......... Y MUCHOS MAS QUE COMPARTIERON CONMIGO BUENOS Y MALOS
MOMENTOS.
DE MI EPOCA RECUERDO AL PEDRULO ,AL JACOBO A PEPE TORRES A OJO BUEY QUE CABRON
COMO DISFRUTABA PEGANDONOS OS ACORDAIS DE LAS MISAS DEL CURILLA DE TEBA, LAS
PELICULAS CUANDO SALIA UNA IMAJEN PICANTE PONIAN LA MANO PARA EVITAR QUE LAS
VIESEMOS RECUERDO A PEPE MACIAS MONTADO EN SU VESPINO CON EL CINTURON EN LA
MANO Y SACUDIENDOS A TODOS.
EN FIN GRATOS RECUERDOS.
SALUDOS CORDIALES A TODOS
SI ALGUIEN SE ACUERDA DE MI NO DUDE EN ESCRIBIRME
valentin.ruiz@ya.com

JJB

JJB dijo

Soy de aquellos campilleros que tuvieron la suerte de estudiar en el colegio san José. Un colegio donde gente noble han cursado sus estudios.
Es cierto que era duro, durísimo diría yo pero no he leido a nadie hablar mal y tener malos recuerdos de el.
Fui de los llamados externos y recuerdo con cariño aquellas tardes con la fila de alumnos para recoger su pan con chocolate, aquellas pavas que fumábamos entre pasos de clases, aquellos motes o apodos de profesores: el pato, el pancho, el burro, la juanita etc etc etc........ aquel hombre temido por todos que llegaba en su vespino, aquellas tardes al final cuando por los altavoces se iban nombrando los alumnos para que pasasen al despacho del director y todos sabían que iban a recibir sus correspondientes bofetadas y no precisamente por ser buenos........
Recuerdo mucho aquellos juegos inventados por los alumnos: frontón, chapas etc........
A veces no se si nostalgia es sinónimo de no sentirse contento con el presente, si es así.......... ojalá alguien descubra el volver hacia atrás.
D. Cesar, "el cesar" también de usted guardo muy buenos recuerdos y también deseo desde aquí enviarle mi mas sentido pésame por la enorme pérdida de su esposa

alumno actual de 2009

alumno actual de 2009 dijo

ES PARECIDO A UN ``REFORMATORIO`` Y LOS MONITORES DICEN UNAS PALABRAS QUE MEJOR NO DECIR ESTO LO ESCRIBO UN FINDE SEMANA K E PODIDI VENIR ESPERO ESCARMENTAR CON ESTO POR QUE SE COME MAL LAS A HABITACIONES SON ESTRECHISIMAS TIENES 7 MINUTOS PARA DUCHARTE Y RECOGER TUS COSAS Y DESPUES CORTAN LA LUZ NO TE DEJAN ABRIR LA VENTANA Y EL UNIVO PROFESOR K APRECIO ES A DON JOSE ESCRIBANO K ES SUPER AGRADABLE A Y LAS INSTALACIONES ESTAN K DAN ASCO

JJB

JJB dijo

Es posible que todo eso te ocurra por ser buen estudiante, lo digo por la manera de escribir algunas palabritas, imagino que será por los famosos mensajes del móvil.
En la famosa etapa donde realmente era duro el colegio, eso te podía costar un buen fin de semana castigado en estudio......... No sabéis lo que era el colegio

campillos 05 06 06  07 07 08

campillos 05 06 06 07 07 08 dijo

hola campilleross jaja .....e econtrado esta pagina por casualidad y me he dicho , vamos a escribir alguna opinion mia y agradecer asi un poco a este colegio tan prestigioso severo y arropador al mismo tiempo.
los años que yo pase alli han sido hace muy muy poquito tiempo de los cuales tengo muchisimos recuerdos maravillosos, hechando muchisimo de menoss a todo el personal del centro y grandes profesionales como pueden ser: don manuel como profesor y don jose como inspector son un ejemplo del gran profesorado inspectores y demas empleados (como la loli la cocinera) ..que este centro tiene en su plantilla.
Si hablamos de las instalaciones, bueno para que mentir, no tiene lujos y se podria mejorar muchas cosas ,pero como todos sabemos esto conlleva unos gastos que no creo que se puedan afrontar tan facilmente, ademas son cosas que no hacen gran falta cmo podrian ser mejores calefacciones que bueno todos sabesmos que hace un poco de frio (pero nadie se muere)y algunas otras cosillas...
yo considero al colegio san jose de campillos junto a mis padres y porsupusto a mi ,el gran salvador de mi vida ya que todo ese personal fueel que me daba esos empujones que muchas veces nos hacen falta a la juventud .
y bueno podria estar aqui escribiendo horas yhoras de esos maravillosos recuerdos pero de alguna forma tengo que terminar asi que, espero que todos esten orgullosos de haber pertenecido a este gran centro ...y por los que hay por ay que todavia pertenecen ...ya vereis como mas tarde y no mucho mas tarde agradecereis ese pelin de seberidad que os pueden aportar en campillo
un abrazo

JULIO GÓMEZ

JULIO GÓMEZ dijo

Un cariñoso saluso, D. Cesar. Mis felicitaciones por el artículo. Soy un exalumno del colegio : años 73-74-75 de Ceuta. Tanto me ha gustado el artículo que con su permiso lo voy a integrar en la introducción de un libro que espero se publique en breve. Igualmente me ha inspirado para el título "La letra con sangre entra"- CAMPILLOS-.
Ni que decir tiene que me comprometo a enviarle un ejemplar personalmete, ya le tendré informado por este medio.-
Reciba mi más cariñoso saludo y gracias por su valiosa aportación y presentación real de una generación real en un tiempo real. Aunque esa realidad quiera ser borrada por algunos.
un abrazo.

RAFAEL SANCHEZ CALERO

RAFAEL SANCHEZ CALERO dijo

SOY DE CORDOBA ESTUDIE EN EL COLEGIO DESDE EL AÑO 1976 HASTA EL 1980 SI QUEREIS CONTACTAR CONMIGO Rafael.SanchezC@ayuncordoba.es.
UN SALUDO

César Rodríguez Docampo dijo

Querido JULIO GÓMEZ:
Muchas gracias por tu saludo tan atento. Yo no sé si los alumnos de entonces saben que César fue uno de los profesores (o tal vez el único) más crítico para con la marcha del Colegio. Algún he de contarlo. Porque, mucha gente que por detrás criticaban a don José y a Eloy, delante de ellos se manifestaban con miserables pelotas. Pero no es éste el momento para recordarlo. Lo que a mí me indigna es el comportamiento desagradecido de todo un pueblo (Campillos), frente a la Empresa que más empleo dio, y que más dinero y cultura aportó para bien del pueblo.

En dos ocasiones estuve a punto de saltar. En dos momentos, en los que, por caminos dispares, se dejaba por los suelos la imagen del Colegio San José ("de triste recuerdo", decían), y no hubo quien se tirase al ruedo a defender a los Macías. Nadie. Ni alumnos, que, si no fuera por el Colegio, hoy serían braceros del campo como tantos otros. Ni padres, que tuvieron la suerte de que sus hijos estudiasen el bachillerato sin costarles un duro. Ni los dueños de los bares, cuyos negocios se forraban con la presencia de tantas y tantas familias que acudían a pasar el día con sus hijos. Ni los taxistas, y demás empresarios del transporte, llevando y trayendo cientos y cientos de alumnos hasta Madrid, Valencia, Sevilla, Granada..., una y otra vez. Recuerdo aquellos sábados por las tardes, cuando la explanada del Colegio se iba llenando de coches y las madres acudían a la Fábrica ZERIMAR sita en la avenida de la Estación a comprar pieles y demás. Nadie se atreve a salir en defensa del Colegio. Ninguno de aquellos maestros que, en el Colegio San José, disfrutaban de unas horas de trabajo para incrementar sus sueldos. Ni siquiera alguno de los peluqueros, que los sábados por las tardes acudían a rapar a cientos de alumnos, llevándose un buen jornal. Etc. Ect.

Todos, frente a la acuñada expresión "DE TRISTE RECUERDO" (Referida al Colegio San José), todos -digo- más mudos que un pez.

Me tienes a tu disposición para cuanto haga falta. Mientras, amigo Julio, recibe un abrazo.
César R. Docampo

JULIO GÓMEZ

JULIO GÓMEZ dijo

Querido D. Cesar, no sabe cuanto le agradezco tanta sinceridad en sus palabras.
El libro está terminado solo está a la espera de la portada. Sin querer ahondar en la herida y sin ánimo de ser repetitivo, me gustaría compartir con Ud. -que motivó el nacimiento de este libro.- Y no es ni más ni menos que la impotencia y el dolor que sentí al comprobar por mí mismo todo lo que Ud. refiere. Y entre muchas cosas que el colegio aportó a mi vida (cambiándola radicalmente), el honor, la valentía, la verdad, el compañerismo, el trabajo bien hecho, está la de ser agradecido. Y yo querido D. César soy agradecido, por eso ni quiero ni voy a quedarme impasible ante tal agravio, no solo a los que allí estudiamos, a nuestra padres que realizaron un gran esfuerzo emocional y económico, si no también a los profesores, profesionales y personas que hoy los quisiera yo para mis hijos, y como no los Macias, que sin entrar en política, equivocaiones y otras cuestiones, no cabe la menor dudo que Campillos llegó a ser lo que es gracias a ellos y sus colaboradores.
Permitame darle un anticipo con una pequeña porción de la introducción de "La Letra con Sangre Entra" Campillos :
.... No acepté la situación, una vez más ante mí se levantaba algo contra lo que revelarme, no permitiría que aquellos años, amigos, compañeros, aquellas caras, aquel frío, aquellos babis marrones, travesuras, horas de estudios, se volatilizasen por la grotesca decisión de algunos vergonzantes.
Y nació este texto, que no aspira ni a cuento ni a novela, ni siquiera a memorias juveniles.
Tan solo deseo que el libro que tiene entre sus manos sirva como testimonio de que hubo unos jóvenes, un internado y un pueblo ligados a una época.
Y que la mayoría de esos jóvenes cambiaron sus vidas, marcaron un rumbo y otearon el futuro con otra mirada. Salieron a la sociedad y se hicieron hombre, buenos hombres....
Como ve convergemos. Y para mí converger con Ud. es más que un placer, ES UN HONOR.
Por todo ello D. Cesar si Ud. me facilita como hacerlo le enviaré el primer borrador del libro, antes de su publicación, para que me de su opinión, aparte de que sería para mí un sueño presentarlo en el colegio San José con su ayuda e intervención. Sería un gran orgullo que Ud. fuera el presentador en Campillos del libro.
Reciba mi admiración como ex-alumno (nº 966), como lector y desde ahora como amigo.
Julio Gómez

César R. Docampo

César R. Docampo dijo

Querido Julio Gómez:
Desconozco la existencia SI/NO de algúna obra focalizada en su totalidad sobre el Colegio San José de CAMPILLOS. Uno que fue alumno mío y es hoy catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid, Julio Quesada Martín, publicó "El último filósofo", donde dedica algún que otro capítulo al Colegio. Me cita a mí dos o tres veces, incluso, hace tres años me propuso que diera una conferencia sobre "Los Holocaustos", en un congreso que organizaba la Autónoma, en el Colegio Mayor Luis Vives. Por cuestiones -creo- de censura política, al final dicho congreso no se pudo llevar a cabo.

Quiero decir que tu libro bien pudiera ser una primicia. Seguro que tendrá lectores, calculo entre los 50 y 100 mil, dependerá del enfoque.

Aunque ando muy atareado, pues mandarme ese primer borrador. He de leerlo con todo el aprecio y cariño que os merecéis tú y tu obra. Mi E-mail es: cesarrdocampo@gmail.com
Mándame el tuyo y te indico la dirección postal.

En esta esperanza, a tu disposición,
cordialmente
César R. Docampo

JULIO GÓMEZ

JULIO GÓMEZ dijo

Querido y estimado D. Cesar, el mio es julio5933@hotmail.com, para tenerlo al día le diré que ya se ha terminado el diseño de la portada, la que espero que sea de su agrado. En cuanto tenga su correo postal le eviaré el borrador. Por favor no sea muy duro en su crítica, al menos he dado un paso en aquello en lo que creo justo (es broma). Gracias po su aliento y por la esperanzadora cantidad de lanzamiento, que creo demasiado amable. Con que llegue a quienes deseo que llegue, para mi : misión cumplida.
Atentamente, un abrazo Julio Gómez

carlos Gonzalez Lopez de lemus

carlos Gonzalez Lopez de lemus dijo

Hace 20 años que salí de España y todavía no he vuelto. Eso si vuelvo todos los años a pasar navidades con mi familia.

Hoy estaba buscando a un compañero de clase de campillo, Jaime Alba Izquierdo, Jaime era del grupo como tambien lo eran el bubu, Hipolito Punta Martin, el Triana, el chipi, etc.
Corrian los 80 y estaba en el colegio viejo (primer patio, segundo patio y tercer patio) en los dormitorios 10 y 11 que albergaban a 110 almas en una sola habitacion.

Recuerdo que había un alumno de Huelva que cantaba muy bien fandangos dormido y los inspectores nocturnos se reunían a oírlo cantar por fandangos. Tambien recuerdo los gritos por la noche de los enamorados con miedo de perder a las novias gritando en medio de la noche "Maria del Mar como te vayas con otro te pego" Como olvidar los movimientos nocturnos de las literas donde a mano se batían los orgasmos unipersonales pensando en las marmotas como la chochona...

Recuerdo los waters egipcios, el frio, el peluquero pasando por el estudio general de la mañana eligiendo gente como el que elige para el matadero.

Recuerdo el inspector gritando porque no hablab al microfono "vayan levantandose los alumno, los señore inspectores vayan levantando a los alumnos...."

Recuerdo las inspecciones en las taquillas donde cualquier comida que traias de casa te la quitaban y la comias 2 dias despues como desayuno.

Recuerdo el paseo de las delicias, el olor lagrimeante a zotal, las larbas subiendo que te comían mientras defecabas y temías fueran a introducirse por donde mas pecado hay.

Recuerdo los vasos de lata, marcados en el fondo a principio de semana, recuerdo el chorizo con patatas fritas, y no se me olvida el pan con chocolate y el chocolate con pan. 5 años que estuve alli eso fue todo lo que merendé. Decian que al Pepe la casa zahor le habia regalado un dodge dar de la cantidad de sucedaneo de chocolate que compro.

Recuerdo al ceballos profesor de francés y en mi caso el mejor profesor que he tenido en mi vida.

De inspectores recuerdo al ojo buey (se hizo intimo amigo mio), la azafata, el pata chula, el pedrulo con sus grandes orejas.

De profesores recuerdo a la rubia (profesor de dibujo) que como castigo te hacia la heidy o el pinocho. Recuerdo a D. Manuel, el Jacobo, al Pepe Torres, la juanita (ingles) D. Pierre (frances), al curita de teba promocionando su radio SHARPPPPP.

Me acuerdo del chato y de los autobuses donde nos llevaba a Sevilla por unas curvas que todo el mundo vomitaba.

Todos en los pantalones vaqueros llevabamos las iniciales C.C.C (Campo de Concentracion Campillos)

Y en navidades todo el mundo saltando y alirote alirote maricon el que no bote....

El suelo del cine lleno de pipas, las pipas hacian mas ruido que la pelicula y el maricon de juanito en cuanto salia algo jugoso tapaba y todo el mundo le gritaba tal que en Cinema Paradiso.

En fin muchos recuerdos y muy buenos por la camaraderia que se vivia donde todo se compartia.

Y como olvidarse de los toques de sirena....

Alumno 1.287

Alumno 1.287 dijo

Domingo, 2 de julio de 1.972. Sobre las 11:00 de la mañana llegamos, finalmente, a nuestro destino tras más de 4 horas de camino por carreteras de la época. Las puertas del colegio se encuentran abiertas de par en par. Junto al portón derecho, acomodado en una vieja silla de cocina un señor mayor, enjuto y de pelo blanco se incorpora de la misma al ver el equipaje que el vehículo porta en su baca. Amablemente, tras darnos los buenos días, nos indica que aparquemos el coche y nos dirijamos a la secretaría del centro que se encuentra justo frente a él.

Hace un sol de justicia y el calor se hace notar. El aire acondicionado no se estila. Traspasamos la puerta verde medio acristalada. A lo largo de un mostrador, en la secretaría, varios padres formalizan las matrículas para el curso de verano de sus hijos. Diecisiete mil pesetas, de las de entonces, suponen el montante por los meses de julio y agosto. El empleado cuenta el dinero con parsimonia y lo introduce en un cajón de madera. Realiza distintas anotaciones y extiende un recibo que entrega a mi padre.

Tras ello, comienza una nueva etapa en mi vida. Con trece años recién cumplidos, siento como mi niñez se escapa de golpe sin saber muy bien cómo ni de qué manera. Soy consciente que a partir de ese momento comienzo a depender de mí mismo, de mis decisiones, de mis acciones y no de las de mis padres. Sin conocer qué me espera, comienzo a ver el futuro de manera diferente y con muchas dudas.

El esfuerzo es mucho y no me refiero, precisamente, al mío. Muchos son los padres que, al igual que los míos, deben hacer un sacrificio importante para dejar a su hijo en el centro. No sólo deben afrontar el gasto económico que ello supone, sino otros, de índole diversa, que van de la mano. Todos ellos, mis padres, los asumen y dan por bien empleados. Todo, para satisfacer la petición que les hice días atrás. Esa que, firmemente convencido, les hago un día a finales del mes de Junio tras haberlo meditado mucho. Quería y necesitaba ir a Campillos. “Llevadme interno a Campillos.”

De manera firme y resuelta, por primera vez en mi, entonces corta vida, decido alejarme de mis padres y afrontar todo un verano sin vacaciones, sin juegos, sin amigos y sin playa a consecuencia de la debacle en mis notas finales del tercer curso de bachillerato. Nunca antes me había sucedido cosa similar. De golpe y porrazo, sin esperarlo, sin entenderlo y de forma injusta, me encontré con tres asignaturas suspensas. Con tales resultados, sentí vergüenza. No fui capaz de articular palabra en todo el día. ¿Cómo llegar a casa con semejante panorama? ¿Qué iban a decir mis padres? ¿Qué verano me esperaba? ¿Cómo era posible tal situación? ¿Cómo había pasado de ser el alumno de los notables y sobresalientes al de los suspensos? ¿Qué había hecho mal? Si hay ocasión, más adelante, contaré en qué consistió mi gran error, mi gran pecado que me condujo ante semejante desastre.

A grandes rasgos este era el balance del mes de Junio del curso académico 1.971-1.972. El verano de 1.972 acababa de comenzar y marcará en mi vida un antes y un después. Tras 37 años escribo estas líneas rememorando el pasado. Prosigo pues, narrándoles lo que aconteció y sentí la primera vez que llegué al Colegio San José (Reconocido Superior), como figuraba en todos los documentos, de la localidad de Campillos en la provincia de Málaga.

Tras haber pasado el primer filtro, el económico, pasamos al siguiente. Había que ubicar el colchón, la ropa, los libros, mis enseres en suma. Escribo bien y leen ustedes correctamente: Colchón. El mismo identificaba, por las carreteras y poblaciones andaluzas y nacionales, las idas y venidas de los alumnos del colegio. No había éxodo en periodos otoñales o veraniegos, coincidiendo con el fin e inicio de curso, en que el trasiego de semejante objeto no estuviera presente. Su aporte por parte del alumnado del centro era de obligado cumplimiento. Junto al colchón habían de cumplirse otros requisitos esenciales tales como, el marcado de toda la ropa con el número de alumno, (asignado por la secretaría del centro en la preinscripción) dos guardapolvos de color marrón claro, (no obligatorios para el verano) útiles necesarios para el aseo personal, dos pijamas y por supuesto, dos talegas grandes marcadas con el número personal, que servían para enviar la ropa sucia a la lavandería del centro los sábados a las 17:30 horas y recoger la limpia entregada la anterior semana.

De la secretaría, pasamos a los dormitorios. Un edificio grande de tres alturas, que ocupaba todo el fondo izquierdo del patio principal en el que se ubicaban las literas de los alumnos internos. Para acceder, al mismo, debían subirse unos cuantos peldaños de escaleras. Tras pasar la puerta y frente a ella, se encontraba la “conserjería” o recepción. Una habitación pequeña acristalada que suponía mucho más, que una conserjería en la práctica. Era el centro de comunicaciones del colegio y estaba dotada tecnológicamente con el equipamiento acorde a la época. Mediante un micrófono de sobremesa, cromado, de muy buena pinta (ya me gustaría tenerlo a día de hoy) la voz se replicaba a un sistema de megafonía repartido a lo largo y ancho de las estancias y patios del centro. Allí, también, se encontraba instalada y se manejaba la centralita telefónica, importantísima por los servicios que prestaba. La centralita resultaba esencial e insustituible. Necesaria para dar cobertura a las numerosas llamadas que, en el horario, establecido por la dirección del centro, se realizaban desde distintos puntos de la geografía española por parte de los familiares.

Desde la nombrada “conserjería” se guardaba, además, el acceso a las tres plantas y, por descontado, al despacho del director y a su antesala. Si el despacho imponía, su antesala no quedaba atrás. A la derecha de la entrada, se encontraba una enorme puerta de madera (al menos a mi me parecía enorme y así lo recuerdo) barnizada y con manivela dorada. La puerta, daba paso a una sala con un tresillo tapizado en tela de color rojo fuerte donde se esperaba a ser recibido en su despacho por el director D. José Macías García. Padres y alumnos, juntos o separados, por unas razones u otras, pasaron por estas estancias a lo largo de los años.

Una sola vez tuve acompañar, a dos compañeros de clase ante la presencia del director por indicación expresa del inspector que nos vigilaba durante un estudio. Que corto se hizo el trayecto desde el aula hasta el despacho pese a tener que atravesar los enormes patios con los que el colegio contaba. En silencio absoluto hicimos los tres juntos el camino hasta llegar al despacho. Prácticamente no hubo espera en la antesala o se me hizo escasa. Mis dos compañeros recibieron sendos “premios” en sus mejillas. Y yo, casi también. Faltó bien poco. Un “D. José, soy el delegado… soy el delegado” y dos pasos rápidos hacía atrás, me salvaron de una situación nada agradable tras ver como, cual mercancías, el director se aproximaba hacia mí ya con la mano presta y calentita. Debo decir, que en el tiempo en el que estuve en el colegio jamás me pusieron la mano encima.

El dormitorio que me tocó en suerte, estaba en la primera planta. Correspondía al ala izquierda del edificio. Desde su puerta de acceso hasta el final, donde se encontraban las duchas y aseos, todo el era diáfano. Enorme, según la imagen que recuerdo. Ventanas a ambos lados de la amplísima estancia dotaban a la misma de abundante luz y ayudaban a ventilarla. Las ventanas del flanco izquierdo daban al patio de la entrada del colegio. Las del flanco derecho a un patio interior y a una vaquería, supongo que ajenos al colegio. La vaquería era pequeña. Podía tocarse la testuz de algún animal a través de la reja de la ventana. Las literas, de armazón metálico en color azul marino, si la memoria no falla, estaban separadas por los armarios a ambos lados y en sus cabeceras. Dispuestas en cuatro hileras, enfrentadas longitudinalmente, dos de ellas contrapuestas, dejaban sendos pasillos de acceso por los que deambulaban los inspectores que vigilaban nuestro descanso. Este mismo esquema se repetía en las otras plantas del edifico principal del colegio. En la última, además, existían otras estancias dormitorio con una o dos literas en su interior. Estas habitaciones, en principio, estaban destinadas a los alumnos de mayor edad.

Un olor fuerte, se dejaba notar nada más pasar el umbral de la puerta. En algunos rincones, un bote pequeño dejaba entrever el origen del mismo. Días antes a nuestra llegada “Frasquito” como de manera cariñosa se le conocía o el Sr. Paco como de forma respetuosa se le trataba por los altavoces, había dedicado parte de su jornada a desinfectar las estancias y servicios. Pese a ello, y dada a la proximidad de la vaquería y que el calor obligaba a dejar abiertas las ventanas durante el verano, nadie se salvaba del ataque de los mosquitos.

Mi madre, que en paz descanse, con el cariño y el mimo de cualquier madre, fue deshaciendo la maleta, colocando mis enseres y repartiéndolos de manera primorosa entre cajones y perchas. Sobre el armario, quedó la maleta vacía y cerrada. La misma que nos servirá a muchos para guardar, bajo llave y de “extranjis”, algunas viandas que, empleando el servicio de Correos, los padres enviarán a sus hijos a lo largo del periodo invernal.

Durante el verano e invierno, de lunes a viernes, a través de la megafonía se iban nombrando a cada uno de los alumnos que habían recibido carta o paquete para que pasasen a recogerlos por la nombrada “conserjería”. “Fulanito de tal, tiene carta, pase por conserjería.” Así uno tras otro hasta el final. Si alguno se retrasaba, era invocado nuevamente y el tono empleado iba “in crescendo” llegándose a recurrir cierto soniquete a partir de la tercera o cuarta vez. Otra escena más de los distintos protocolos que conformaban la vida diaria del internado.

Una vez instalado, dispuesto el colchón en la litera, los enseres en el armario y la cama recién hecha (no se volverá a ver igual de bien en todo el verano) abandonamos los dormitorios. Como nosotros, algunas familias van terminando y saliendo. Otras, acaban de llegar y comienzan la labor. Las conversaciones que se oyen denotan orígenes variopintos. Toda clase de acentos y dejes comienzan a oírse por doquier. Los orígenes, según las matriculas de los coches aparcados en el patio, así lo dejaban patente.

Sin habernos dado cuenta, la hora del almuerzo se había echado encima y aún debemos buscar dónde hacerlo. Subimos al coche y abandónanos el colegio.

Continuará o no… quién lo sabe.

Dedicado a todo el personal del Colegio San José sin excepción y muy en especial a:

Los hermanos Macías García por crear y mantener durante años el Colegio San José.

D. Francisco Barragán mi inolvidable y entrañable profesor de latín.
D. José Nevado mi mejor profesor de Física.
D. Santos, siempre recordado, profesor de Historia Del arte.
D. Julio profesor de Lengua y literatura española.
D. José Torres profesor de Dibujo técnico.

A los profesores de matemáticas, de ciencias naturales, de religión, etc. etc. Todos ellos, cuyos nombres no recuerdo, con exactitud, pero si con mucho cariño y afecto. A todos, sin excepción, mi reconocimiento sincero. Y de manera señalada para D. Cesar Rodriguez Docampo, mi profesor de filosofía, quien no sólo impartió su materia de manera generosa y magistral sino que además, nos enseñó a razonar de forma personal e independiente. A meditar nuestras acciones y poner en orden nuestras ideas. A poder explicar públicamente y sin complejos el por qué de nuestros pensamientos. Con él, aprendimos a ver los distintos puntos de vista en el que un concepto puede estar fundamentado o sustentado. Comprendimos la validez del pensamiento de cada cual, su importancia y el respeto que el mismo se merece por parte de todos.

Desde los silogismos de Aristóteles, pasando por Santo Tomas, Kant o Nietzsche. Junto a ellos, a sus teorías, fuimos creciendo en intelecto y descubriendo valores desconocidos hasta entonces. La existencia o la muerte de Dios, la teoría del mal, la posibilidad de vida en otras galaxias, el inicio de una tercera guerra mundial provocada por intereses petrolíferos, etc. Estos y otros muchos temas fueron debatidos con seriedad y rigor, siempre tratados con respeto y mesura desde diferentes ángulos a lo largo de todo un curso académico del año 1.974-1.975.

Nada que ver con el sistema educativo que, con anterioridad y durante años, había recibido en el anterior centro de enseñanza (privado y religioso). Nada que ver, tampoco, con los métodos de enseñanza empleados en la actualidad. Ahora, teniendo al tiempo como mejor testigo y juez, todavía valoro más el nivel educativo de ese colegio en esa época. No creo que hubiera otro modelo similar en España. Sin proponérselo, o tal vez sí, los hermanos Macías consiguieron un verdadero emporio educativo en una pequeña localidad andaluza.

Si en Campillos, parte de su gente, algunos de los que fueron parte activa en la dinámica del colegio o parte de los que, de manera indirecta se beneficiaron de uno u otro modo de su existencia, no fueron entonces u hoy consecuentes con sus vivencias, con su pasado o con su historia, allá ellos.

Por mi parte, sólo añadir que así lo viví y así lo cuento.

De todo corazón gracias a ustedes por hacerme vivir los mejores años como estudiante. Jamás volverán y siempre los recordaré. A buen seguro que como yo, otros muchos compañeros, antiguos alumnos, guardan buenos e inolvidables recuerdos.

Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Juan.

Alumno 1.287
Colegio San José (Reconocido Superior)
Campillos (Málaga)

Alumno 1.287

 Verano 1.972
 Verano 1.973
 Agosto de 1.974
 Curso 1.973 – 1-974
 Curso 1.974 – 1.975

Finis coronat opus.

Manuel Basco

Manuel Basco dijo

Ingresé en el Colegio San José de Campillos en el año 1969 tengo 56 años y soy de Sevilla, mi primer verano en el colegio y me quede hasta el año 1971 (primera promocion de COU del colegio), pasando por sexto y la revalida (el examen fue en un instituto de Antequera). Del verano recuerdo el calor, las duchas. los guardapolvos color caqui...(tijeretazo)de manga corta...con castigo incorporado del Pepe.... los años siguientes invernales recuerdo (6º de bachillerato) los tres patios, el segundo, empedrado y el tercero grande con las zonas deportivas y las placas turcas en la primera esquina de la derecha, con una cuerda en la puerta por el interior que servia de agarradero para aguantar el equilibrio y a su vez sujetar la puerta para evitar la entrada de otro necesitado, habia algun gracioso que tiraba fuerte del picaporte exterior y el desgraciado que estaba dentro salía despedido hacia el exterior con los pantalones por los tobillos, me acuerdo del Pepe con el vespino blanco persiguiendo a los rezagados para el comedor, los chuscos de pan blanco y blando, los garbanzos,...vamos a repetir la pringá...estaba buena untada en el pan, los apagones mientras cenábamos..los vespinos con las luces encendidas en la puerta iluminando el interior, jarras de agua volando..., el "vayan levantándose los alumnos" entre sabanas que no se aireaban nunca, el primer día hacías la cama tipo sobre y durante el curso entrabas y salías de ella como el papel de la carta, !que frío¡, las vacas de la vaquería que daba a las ventanas del dormitorio, el mugir de alguna pariendo durante la noche y el comentario en el silencio de la noche...!!..ha sido el García López que le ha tirado los calzoncillos..¡¡¡, las sirenas, el...!!Alcalá Belon pase por dirección...¡¡ el !!...vayan acostándose los alumnos...¡¡ antes voy a la taquilla a darle un tantarantán a la lata de leche condensada al baño Maria que me ha preparado mi madre...cucharazo y paso atrás y al sobre, me acuerdo de gente los García López, Pepe Diestro, Dieguito Morales, los Sánchez Arjona,...de profesores sobre todo de D. José Torres, una buena persona y con mucha complicidad con todos, "El Penono", profesor de Formación del Espíritu Nacional, libro de pastas gordísimas que dividíamos por la mitad para que se pudiera abrir debajo del pupitre y copiar a nuestro antojo, que creo fue Alcalde del Pueblo, de inspectores como el profiden, el patachula, neoden, el coreano, el gorila, os hermanos Macias, del Dupon de oro que le regalo mi Padre a D.Jose, supongo que por la buena inversion y los buenos resultados, de la primera promocion de COU recuerdo los jueves, un grupo de alumnos de COU ayudando al Pepe en una habitación que habia en la misma puerta del colegio, a poner los castigos con unas tiras de papel donde las siglas S, S y D (sabado, sabado y domingo) sentenciaba a algun alumno a quedarse sin salida, con las correspondientes falsificaciones de “libre” a familiares y amiguetes del colegio, ese año dormíamos fuera, en pensiones, algunas eran de la familia del profiden (teníamos pase pernocta), recuerdo el bar del Lamparilla, ¡!que ensaladilla¡¡, el mini de Eduardo Girón, el seiscientos de Pepe Sánchez Arjona, la tarde en el cuartelillo de la Guardia Civil junto a los hermanos Alba (nos saco el Pepe Torres) la mojama que traía Ignacio Solano, el tortazo con el coche cerca de Marbella donde trajimos el regalo del Pepe (no se a cuenta de que) un televisor portátil, del boletín que hacíamos en COU y las geniales caricaturas de Haroldo Lorite, el papel masticado y pegado en el techo del aula de estudio con un hilo y un muñeco colgando, creo que por aquella fecha se inauguro el colegio de las niñas, habia una camarera que le deciamos “la sueca” (por todo lo contrario, claro), y otra que tuvo un lio con un alumno, la niriz colorada de D. Jose Macias “el Pepe”, sentado en la clase frente a su mesa y nombrando al voleo para salir a la pizarra “mis piernas temblando”…….se me agolpan tantos recuerdos que mi mente se queda en blanco.
No recuerdo algunos nombres de profesores, los motes que he mencionado líneas arriba, tienen todo mi respeto. No tengo malos recuerdos, si los tenia se han ido por el colador de la memoria. Me gustaría volver a conectar con algunos de aquellos que pasaron por allí. Un fuerte abrazo. (mblascolopez@telefonica.net)

tertuliano delgado

tertuliano delgado dijo

Recuerdo el Colegio con mucha añoranza. Como estudiante fue de lo mejor de mi vida. Había una disciplina relativa si tenemos en cuenta la cantidad de golfillos y chorizos que habia aun siendo hijos de personas socialmente relevantes.
Recuerdo todos los profesores, los inspectores, las clases, las horas de estudio y el frí/calor que pasábamos en los patios durante todo eldía porque no podíamos pasar a las habitaciones hasta despues de cenar...y siempre recordaré aquello de: "Silencio en los dormitorios. Los señores inspectores apaguen las luces. Los alumnos desde este momento deben guardar silencio en los dormotorios. ¡SILENCIO COMPLETO EN LOS DORMOTORIOS!. Los que estudiaron alli durante los años 80-84,como yo recordarán todo esto.
Con todos mis respetos a ellos recordarán al seis pesetas, al lagarto, al gitano, etc
En el pueblo El Canela, el Albatro, etc. Nuestro grupo "los de Almadén+Boticario" eramos un buen grupo de amigos
Ojala no cambien nunca la filosofía del colegio, sus sistemas y metodos. El que no aprobaba era porque no quería y lo de las chuletas en los boligrafos BIC y en las mesas estaba a la orden del día

ana asensi sahuquillo

ana asensi sahuquillo dijo

los mejores años de mi vida

Guirao

Guirao dijo

Campillos Campillos
Caravana de colchones en las bacas de los 1430 por las rectas de Antequera
CROCHH CROCHH POUM.. ..TOC.. TOC.. LOS SEÑORES INSPECTORES VALLAN LEVANTANDO A LOS ALUMNOS...... VALLAN LEVANTANDOSE LOS ALUMNOS...
El día que el hombre piso la Luna, yo estaba en campillos, tenia 13 años. Luego volví otro verano ya con 15 años y luego sexto y Cou.
De aquellos años guardo los mejores recuerdos de mi vida y estoy sumamente agradecido a la formación que recibí en aquellos cursos
En el curso de COU vivíamos en el pueblo, en pensiones comíamos y cenábamos en el colegio pero algunos podíamos ver la televisión por la noche: INCREIBLE
Hice mis mejores amigos allí eran chicos como yo pero de toda España, recuerdo a todos los inspectores y profesores que ya habéis nombrado y tengo en la memoria innumerables historia y anécdotas, algunas increíbles, que podemos recordar.
Por eso he guardado este hilo en favoritos y prometo seguirlo.
Un abrazo a todos

A.M.T,Cali,Colombia.

A.M.T,Cali,Colombia. dijo

Que jodido colegio ,bueno este pais antes era asi de jodido,hace poco que me entere por Internet que el inspector Benito Sanchez se murio,este hombre si me caia bién,el que me parecio un mal inspector y un corrupto de mucho cuidado fue Cristobal Sanchez todo lo contrario de su padre Don Diego que era un hombre de Ley ,como decimos los gitanos.

Jaime Garrido

Jaime Garrido dijo

En primer lugar, un saludo efusivo a D. César, reencontrado gracias a esta ventana abierta al mundo.
Estimados amigos, ha sido para mí un placer leer los comentarios que sobre el Colegio San José de Campillos, he encontrado, circunstancialmente, en esta página.
Fui alumno, junto a dos hermanos más, desde el verano de 1967 hasta el curso 1971-72 en que acabé COU. Aún conservo una foto de esa 1ª promoción de COU en las escaleras del patio de los dormitorios que, a veces ojeo, con nostalgia.
Los recuerdos que atesoro de esos años son inolvidables y, a pesar de los malos ratos que pasé, el balance final es muy positivo. Esfuerzo, tesón, responsabilidad, disciplina, autoridad y compañerismo, valores desgraciadamente en desuso en los tiempos que corren, los mamé en Campillos.
Hoy en día, profesor de Historia, gracias entre otros a D. César y Smolka, dirijo un Instituto en Sevilla, con más de 1200 alumnos, y las enseñanzas recibidas entonces, en todos sus ámbitos, ha sido fundamentales para realizar mis tareas.
Saludos cordiales,

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LA TABERNA DE LOS MARES

Nacido en Auria, periodista por la antigua Escuela Oficial de Madrid, catedrático de Filosofía.

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