17 Jun 2009

SUSANA FORTES; Querido Corto Maltés.

Escrito por: Corto Cortés Smith el 17 Jun 2009 - URL Permanente

El suplemento EL CULTURAL, del periódico EL MUNDO, tiene una sección en la que cada semana un escritor cuenta como consiguió publicar su primer libro. Casi siempre es divertida la crónica de la edición de esas primeras obras. En el último número es la escritora Susana Fortes (Pontevedra 1959) la que cuenta de forma muy amena las peripecias para editar Querido Corto Maltés, su primera novela, que vio la luz en 1994 en Tusquets:


Hay escritores que ya nacieron recitando a Dante, convencidos de que el suyo sería un destino literario. Desde luego no es mi caso. Llegué a esto por error, como a casi todo en la vida. Con siete u ocho años escribir se me antojaba un trabajo pesadísimo. Hay que tener en cuenta que me crié con un montón de hermanos alrededor de un fuerte Comansi, en una época en la que ser sioux o cheyenne era un asunto muy serio. Durante el verano bajábamos a desayunar en pijama con una cinta alrededor de la frente y una pluma en la cresta. Si alguna pitonisa gallega me hubiera augurado entonces un futuro de escritora, la hubiera asaetado sin piedad con las cuatro flechas sagradas de la nación cheyenne. Lo que yo quería no era escribir novelas, sino deslizarme a lo Jim Hawkins por el cabo que llevaba desde mi cuarto hasta la playa para convertirme en todos los personajes de los libros que leía: Josephine March en Mujercitas, Mowgly, la hermana mayor de los Hollyster, una princesa austro-húngara, Alicia en el país de las Maravillas y fue por ese camino como una tarde de temporal acabé encontrándome, cara a cara, con el marinero de mi primera novela, Querido Corto Maltés.

Ya no era ninguna cría y de mi época cheyenne sólo me quedaba las rodillas descalabradas y una cicatriz de cuatro centímetros en la sien. Escribir seguía pareciéndome un oficio demasiado sedentario, apto sólo para gente sumisa a la ley de la gravedad como Cela o Torcuato Luca de Tena. Sin embargo leía a destajo. Acababa de regresar con unos amigos de un viaje por la Bretaña francesa. Mar. Barcos. Final del verano. Desde la bahía de Morbihan escribí una postal: “Mañana plateada de bruma y salitre. Sobre la mesa un café noir. Corto Maltés no está conmigo”. Así empieza la novela. Siempre fui un peligro escribiendo postales. Pero ya no tiene remedio.

Tiempo después leí la convocatoria del premio Nuevos Narradores de 1994. Me presenté como quien juega a la ruleta. Ese verano hubo marejada fuerte en el estrecho y al volver de las vacaciones, yo había cambiado de casa, de ciudad y de casi todo. No les fue fácil dar conmigo. Ganar en la primera apuesta es como si el Numancia llega a la Champions. Lo demás es largo de contar, pero baste decir que mi editora me entregó el manuscrito lleno de correcciones en rojo, como los exámenes que están suspensos. Lo hizo sin apenas mirarme, fumando un puro. Beatriz de Moura. Qué mujer.

La fiesta de entrega del Premio tuvo lugar en el Hispano. Millás actuó como maestro de ceremonias, pero el muy bellaco no me avisó del lío en el que me estaba metiendo. De haber sabido cómo eran estas cosas, no hubiera dado un paso sin mi guardia de arqueros cheyennes, pero no lo sabía y acudí desarmada. Ley de vida. Cuando llegó el momento de pronunciar unas palabras de agradecimiento, estuve a punto de largarme, porque la vida social me pone bastante borde. Pero entonces alguien abrió encima de la barra un cómic de Hugo Pratt con una viñeta en la que estaba Corto Maltés fumando uno de sus cigarrillos Tre Stelle, con la chaqueta colgada a la espalda.

-Vamos, Flaca-me dijo, guiñándome un ojo- te sacaré de ésta.

Y hasta hoy.

Hace unos días ha llegado a las tiendas la última novela de Susana Fortes, Esperando a Robert Capa, editorial Planeta 2009:


París 1935. Robert Capa y Gerda Taro. El amor, la guerra y la fotografía marcaron sus vidas. Eran jóvenes, antifascistas, guapos y asilvestrados. Lo tenían todo. Y lo arriesgaron todo. Crearon su propia leyenda y fueron fieles a ella hasta sus últimas consecuencias.

12 comentarios Escribe tu comentario

lola75 dijo

muy interesante...que pena como está el tema de las publicaciones...!!tanta calidad habrá sin publicar por falta de padrinos!!

Al paso que el tema ...llegará el momento en el que quien quiera publicarse algo lo tenga que hacer por sy cuenta...si previamente no es reconocido como "figura"...

El tema de potenciar a escritores noveles está muerto...

besos

Bueno... por fin tocas un libro que conozco, además tuve la suerte de estar en su presentación, en una librería ya desaparecida en Valencia en la que los domingos por la mañana siempre había algun "evento" y te invitaban a vinito y canapés. Me lo habían regalado una semana antes y ya me lo había leído un par de veces, si que ha llovido desde entonces.
A mi vez, también lo he regalado un montón de veces y es que Corto Maltés también es uno de mis ídolos.

cata dijo

Que interesante lo que cuentas... y que pena que hasta para publicar un libro se necesiten padrinos... Besitooooooooooosssss

El mercado editor se está revolucionando querida Lola. Hoy es posible editar en internet hay editoriales que editan todo lo que les mandes y de forma gratuita. Tu y yo de alguna forma editamos.
un beso corto

Querida Gloriainfinita;
Corto Maltes, creado por el "ser supremo" Hugo Pratt, es uno de mis personajes favoritos de todos los tiempos. Susana Fortes es una gran escritora y sabe donde están las buenas fuentes de inspiración
un beso corto

Querida Cata:
Cada día es menos necesario eso de los padrinos para editar. la llegada de Internet pone muchas oportunidades al alcance de la mano.
un beso y gracias por tu visita que siempre me alegra
corto

Coyote Pyr dijo

Muy interesante Corto, a veces no sabemos porqué, pero empezamos una nueva aventura casi sin pensarlo. Es curioso porque cita la bahía de Morbihan donde escribió esa postal que cambiaría su suerte y digo que es curioso porque en ese mismo lugar hace unos años me sucedió una de las cosas más sorprendentes de mi vida que tal vez algún día destape.
Es dificil que el Numancia gane la champions como ella ha dicho con un simpático ejemplo, pero lo cierto es que ignoramos los derroteros por los que transcurrirá nuestra existencia.
Curiosas y divertidas peripecias que nos has acercado.
En cuanto a su última novela, tomo nota
Un abrazo

Corto, interesante la historia. Estoy de acuerdo: no hacen falta padrinos, hace falta tener algo interesante que contar, buen oficio para hacerlo y mucho trabajo diario. Mi historia podría ser muy parecida, aunque con diferentes escenarios. Ya te contaré más...
Un bexo muy largooooo...

Si que es curioso querido Coyote, uno nunca sabe donde surge algo que te acaba identificando con otro. Al final somo todos iguales.
un abrazo y espero con curiosidad que desveles ese sucedido
un abrazo

Querida Groupie:
decía Juan Marsé que para escribir un libro solo hacen falta 3 cosas: saber contar, querer contar y tener algo que contar. Ahora , con internet, además tienes garantizada la publicación
un beso corto

Ahora, con esto de los Interneses es más fácil publicar, pero aun y todo, para sacar rendimiento a el escribir se necesita publicitar el libro y eso sólo está al alcance de unos muy pocos.
Besos.

Tienes razón querida Mariana, pero utilizando la imaginación se pueden hacer cosas maravillosas para promocionar un libro. Te recomiendo que leas mi post (perdon por la autocita) dedicado al libro Trago amargo. Es un ejemplo de buena promoción y sin gastar mucha pasta lo que han hecho desde editorial Roca.
un beso corto

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