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22Oct, 2009

LEV TOLSTÓI; Amor al prójimo y felicidad.

Escrito por: corto-cortes el 22 Oct 2009 - URL Permanente

En las novelas de Tolstoi (Yásnaia poliana, Rusia, 1828 – 1910) hay numerosas e intencionadas lecciones morales. En algunos casos se convierten en auténticas reflexiones filosóficas. Leyendo sus diarios (1847 -1894), Acantilado, entiendes la procedencia de tales sermones.

Desde que empieza a escribir sus diarios con 17 años hasta su muerte el asunto del Amor al prójimo y la relación con Dios son los temas principales. En tercer lugar se sitúa su trabajo y a continuación las relaciones con su esposa y las mujeres en general.

El autor de Guerra y paz vivió en continua ansiedad y se repetía a si mismo que para ser feliz hay 1º que amar al prójimo, 2º trabajar insistentemente ( llegó a segar sus campos y a coser botas) y 3º buscar la verdad.

A pesar de tan buenas intenciones no llegó a alcanzar esa ansiada felicidad. Lo cuenta Maxim Gorka en su libro Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andreiev 1935 editorial NORTESUR:

Pag 53.


Pero él nunca estuvo bien, nunca y en ninguna parte, estoy convencido: ni sumergido “en libros de sabiduría”, ni “a lomos de un caballo”, ni “sobre un pecho de mujer” experimentó de pleno los placeres del “paraíso terrenal”. Es demasiado cerebral para ello y conoce demasiado bien la vida y a los hombre. Valgan como prueba otras palabras suyas: “El califa Abderramán contó catorce días felices en su vida, mientras que yo, seguramente, no sumaría tantos. Y todo porque nunca he vivido –no se hacerlo- para mí mismo, para mi alma, sino derrochándome en los otros”

De estas palabras de Tolstói recogidas por Gorki podría parecer que el genio ruso estaba convencido de que amaba al prójimo como él mismo se imponía. Su hijo no estaba de acuerdo.

En los diarios de Tolstói en su entrada del día 4 de junio de 1884 cuenta una discusión con su hijo mayor “Seriozha”. El padre argumenta que el escepticismo conduce a la infelicidad si el hombre no vive de acuerdo con sus ideales. Acusa al hijo directamente de eludir sus responsabilidades y este arremete contra el escritor acusándolo de no hacer nada, de solamente hablar.

Escribe Tolstói a continuación (pag. 263):


Esto me ofendió de manera muy dolorosa. Es igual que su madre, malo e insensible. Me hizo mucho daño.

Más adelante en el año 1899, ya con 61 años, escribe Tolstói en sus diarios (pag. 331):


28 de noviembre. Leí que la vida es amor, y que cuando la vida es amor, es gozo, bienestar. Sí, al parecer todo lo que se necesita, lo único que se necesita es amar, saber amar, acostumbrarse a amar a todo el mundo siempre, desacostumbrarse a no amar a quien quiera que sea en su presencia o en su ausencia. Pensé: pero si esto es algo que yo sé, he escrito al respecto, se supone que creo en eso. ¿Por qué no lo hago? ¿Por qué no vivo solo de eso? La vida que llevo, toda, no es sino un tâtonnement (marcha a tientas) y lo que hay que hacer es basar toda la vida firmemente en esto: buscar, desear, hacer una sol cosa –el bien a los hombres-, amar e incrementar en ellos el amor, y disminuir en ellos la falta de amor.

La explicación la termina ofreciendo 36 años después Gorki, que tuvo la suerte de compartir muchas jornadas con el autor de Anna Karenina, en su libro Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andreiev 1935 editorial NORTESUR:

Pag. 56, refiriendose a Tolstói:


Él es un hombre que busca a Dios no para sí mismo, sino para los demás, para que lo dejen a él, al hombre, en la tranquilidad del desierto que ha elegido.

La conclusión de Gorki es durísima. En el fondo, como artista y genio, Tolstói no soportaba a la gente “vulgar”, que para él eran casi todos. Piensa que nadie está a su altura. Los otros lo aburren soberanamente y lo que quiere es que lo dejen solo. Lo más triste es que solo tampoco es feliz.

Lev Tolstói.

14Oct, 2009

SOFIA ANDRÉIEVNA TOLSTAYA; Victima del Gran Hombre.

Escrito por: corto-cortes el 14 Oct 2009 - URL Permanente

Leo con creciente interés los diarios de Lev Toltói, Diarios (1847 -1894), editorial Acantilado. En la década de 1880, cuando el gran escritor ruso ya ha publicado sus dos obras cumbre, Guerra y Paz y Anna Karenina, y ha conseguido la tan deseada gloria literaria, las entradas en sus cuadernos denotan una ansiedad cercana a la depresión. Las disputas y desencuentros con su mujer y su hijo mayor son continuos.

El día 3 de mayo de 1884 escribe:


…encontré una carta de mi esposa. Pobre, ¡cómo me odia! Señor, ayúdame. Si es necesaria una cruz, pues una cruz que me aplaste, que me destroce. Pero estos tirones del alma son espantosos, no solo pesados y dolorosos, sino difíciles. ¡Ayúdame!

El 7 de Julio de 1884 escribe:


Ella seguirá siendo hasta mi muerte una rueda de molino atada a mi cuello y al de los niños. (…) debo aprender a no ahogarme con una piedra al cuello.

El día 18 de Julio de 1884, después de que su mujer de a luz al último de sus 13 hijos que moriría de tuberculosis pocos años después, escribe:


Si alguien dirige los actos de nuestra vida, quiero hacerle un reproche. Esto es demasiado duro y despiadado. Despiadado con respecto a ella. Veo que a una velocidad vertiginosa se dirige a su ruina y a sufrimientos morales espeluznantes.

Muchos analistas de la vida y obra de Tolstói describieron a su esposa como una desequilibrada que perjudicó al escritor. Vladimir Chertkov (1854-1936), amigo y secretario del escritor, que fue conocido como el líder de los tolstoistas, llega a acusar a Sonia Tolstoya de ser la causante de la muerte de su esposo.

Tengo la suerte de tener en mi mesilla de noche, junto a los diarios del padre de las letras rusas, el libro de Gorki Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andreiev, 1927 editado por NORTESUR en 2009. La parte dedicada a Tolstói ocupa casi la mitad del libro y se divide en tres secciones. La 1ª son anotaciones breves sobre el maestro, la 2ª una larga carta, que en realidad es un artículo largo, provocado por la huida y muerte del habitante de Yasnaia Polaina. Y la 3ª es una defensa de Sofía Andréieva Tolstaya, esposa del escritor a la que se criticó como la mala de la película.

En la página 95 escribe:


Ser el único amigo íntimo de Lev Tolstói, su mujer, la madre de sus numerosos hijos y la señora de su casa es, indiscutiblemente, un papel difícil y de gran responsabilidad. ¿Es posible negar que Sofia Tolstaya ha vista y ha comprendido mejor y más profundamente que nadie hasta que punto un genio se siente agobiado y angustiado en la atmósfera de la vida cotidiana, en la frecuentación de gente insustancial?

(…)

Convivir con un escritor que revisa hasta 7 veces las pruebas de un libro, y que en cada ocasión lo reescribe casi por entero, en un estado de dolorosa enervación que obliga a compartir con los suyos; convivir con el creador de un mundo inmenso que no existía con anterioridad a él…¿Seríamos capaces de comprender todas las inquietudes de una existencia tan extraordinaria?

Gorki pide un respeto para la mujer que convivió con un genio tan difícil de tratar. Además acusa a un montón de supuestos seguidores del maestro de oportunistas y manifiesta que solo Sofia Tolstaya fue capaz de preservar la obra del escritor de tales malas influencias.

Sofia Andréieva Tolstaya intentó suicidarse al final de su vida. Debía estar totalmente agotada.

Tolstói y Gorki.

Fuentes: espaidellibres.files, Acantilado, Nortesur.

06Oct, 2009

TOLSTÓI; y la religión.

Escrito por: corto-cortes el 06 Oct 2009 - URL Permanente

Tolstói (1828-1910) no dejó, durante toda su vida, de preguntarse sobre la existencia de dios. El escritor ruso fue un hombre muy inteligante y honesto en sus reflexiones y convicciones. En toda fe religiosa hay un salto en el vacío que la RAZÓN no respalda. Ese agujero de la razón lo resuelve Tolstói con la necesidad de dar un sentido a la vida y aceptando la inferioridad de la inteligencia human para comprender la divinidad.

En 1874 en una hoja suelta que con buen criterio Selma Ancira (editora y traductora) ha incluido en sus diarios (editados por Acantilado) escribe:

Tras haber vivido casi 50 años, me he convencido de que la vida terrenal no tiene nada que ofrecer y todo hombre inteligente que considere la vida terrenal con seriedad - los trabajos, los miedos, los reproches las luchas- acabará preguntándose: ¿por qué?, por una locura; ese hombre se levantará la tapa de los sesos y Hartmann y Schopenhauer tendrán razón. Pero Schopenhauer ha permitido sentir a la gente que hay algo que le impide suicidarse. El objetivo de mi libro es justamente ese algo. ¿Qué nos hace vivir?. La religión.

La editorial Nortesur acaba de editar el libro del escritor ruso Maxim Gorki (1868-1936) Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andréiev 1927. En este volumen Gorki al que se consideró el gran escritor de la revolución rusa relata sus encuentros con estos monstruos de las letras.

En la pagina 18 escribe Gorki sobre Tolstói:

En su diario, que me dejó leer, me sorprendió un aforismo extraño: "Dios es mi deseo".

Hoy al devolverle el cuaderno, le he preguntado qué era aquello.

- Un pensamiento inacabado -dijo mirando la página con los ojos entornados- Tal vez quise decir: Dios es mi deseo de concebirlo... No, no es esto...

Se rió, enrolló la libreta y la guardó en el ancho bolsillo de su blusa. Sus relaciones con Dios son muy confusas, pero a veces me recuerdan las de "dos osos en la misma madriguera".

Más adelante, en la página 41, cita Gorki una reflexión de Tolstói:

¿Qué significa saber? Sé que soy Tolstói, que soy escritor, que tengo una mujer, hijos, el pelo canoso, la cara fea y con barba: todo esto lo refleja mi pasaporte. No dice nada en cambio de mi alma. Del alma solo se una cosa: que ansía la cercanía de Dios. ¿Y qué es Dios? Es aquello de lo que mi alma forma parte. Y ya está. A quien ha aprendido a reflexionar le cuesta creer, pero vivir en Dios solo es posible a través de la fe. Tertuliano dijo: "El pensamiento es el mal".

Recuerdo ahora cuando en su novela Guerra y Paz el príncipe Pierre Bezujov, lleno de dudas existenciales después de batirse en duelo, se encuentra en una posada del camino entre San Petersburgo y Moscú al que luego sería su maestro en la masonería. Este, ante su falta de fe religiosa, le dice al príncipe que como pretende con su mente humana comprender a Dios. Además le sugiere que primero debe limpiar su alma de egoismo y solo cuando realmente ame se pregunte de nuevo por Dios.

Un amigo mio, con dudas de fe, consultó con un cura. Este le respondió que por eso se le llama fe. Si se pudiera tener la certeza de la existencia de Dios entonces se llamaría de otro modo.
Recuerdos de Tolstói, Chéjov y Andréiev

Fuentes: Acantilado, Nortesur.

05Oct, 2009

TOLSTÓI; y la crítica.

Escrito por: corto-cortes el 05 Oct 2009 - URL Permanente

Entre 1865 y 1878 Lev Tolstói (1828-1910) no apuntó nada en su diario. En esos años escribió sus mejores novelas: Guerra y Paz y Anna Karenina.

Se conservan papeles sueltos con las reflexiones y desahogos que no pudo dejar de poner por escrito.

El 2 de febrero de 1870 en su casa de Yásnaia Poliana escribe:

Oigo a los críticos: "El trineo en Navidad, el ataque de Bragation, la caza, el banquete, la danza: está bien, pero su teoría histórica, su filosofía. está mal, sin gusto ni placer."

Un cocinero preparaba la comida. Desechaba los desperdicios, los huesos, la sangre y todo lo tiraba en el patio. Los perros estaban junto a la puerta de la cocina y se precipitaban sobre lo que tiraba el cocinero. Cuando mataba una gallina o un becerro y desechaba la sangre y los intestinos, cuando tiraba los huesos, los perros estaban contentos y decían: "ha preparado una buena comida, es un buen cocinero". Pero el dia que el cocinero peló huevos, castañas, alcachofas y tiró las cáscaras al patio, los perros se abalanzaron, lo olieron, y le volvieron la espalda diciendo: "antes preparaba buenas comidas, se ha dañado, es un mal cocinero". Pero el cocinero continuó preparando la comida y la comida se la comieron aquellos para quienes había sido preparada.....

Se refiere, según la traductora y editora de sus diarios, Selma Ancira, a las criticas que le hicieron por sus digresiones flosóficas en Guerra y Paz.

Es imposible que los autores y los críticos tengan una buena relación. Imposible.

Fuente: Diarios (1847-1894) de Lev Tolstói. Editado por Acantilado.2002.

Archivo:Leo Tolstoy, portrait.ws.jpg

Fuente foto: wikipedia.

19Sep, 2009

LEV TOLSTÓI; Pacificista.

Escrito por: corto-cortes el 19 Sep 2009 - URL Permanente

El ruso Lev Tolstói (1828-1910) además de un gran escritor ( Guerra y Paz, Anna Karenina...)fue un pacifista profundo. El 6 de enero de 1853 tiene 24 años y se encuentra en Grozni (actualmente capital de Chechenia) en la guerra del Caucaso con su hermano Nikolai que es militar y escribe en su diario:

Hubo un desfile absurdo. Todos beben, sobre todo mi hermano, y para mi es muy desagradable. La guerra es algo tan injusto y tan malo que quienes combaten tratan de asfixiar en su interior la voz de la conciencia. ¿Estoy haciendo bien? Señor, dame la luz y perdoname si hago mal.

En Guerra y Paz, que escribe 15 años después, razona con profundidad su postura pacifista. En la Primera parte del Libro Tercero, en la pagina 877 de la edición del Taller de Mario Muchnik comenta el inicio de la guerra franco-rusa de 1812:

El 12 de junio los ejércitos de la Europa occidental cruzaron las fronteras de Rusia y la guerra comenzó; es decir; se produjo un acontecimiento contrario a la rezón y a toda la naturaleza humana.

(...)

¿Que motivó tan extraordinario suceso? ¿Cuales fueron sus causas? Los historiadores, con ingenua convicción, aseguran que las causas fueron: la ofensa inferida al duque de Oldenburgo, el fracaso del bloqueo continental, la ambición de Napoleon, la firmeza de Alejandro (el Zar de Rusia), los errores de los diplomáticos, etcétera.

(...)

A Medida que profundizamos en la búsqueda de sus razones y analizamos cada una separadamente, o la serie de todas ellas, nos parecen igualmente justas en si mismas e igualmente falsas por su nulidad en comparación con la magnitud de los hechos y por su insignificancia para darles origen (sin la participación de las demás causas concordantes). El hecho de que Napoleon se negara a retirar sus tropas del otro lado del Vístula y a devolver los territorios de Oldenburgo tiene para nosotros idéntico valor que el deseo o la desgana del primer cabo francés de reengancharse, pues si ese cabo no hubiera querido continuar en el servicio, y si otros y otros miles de cabos y soldados franceses lo hubieran imitado, el ejército de Napoleon no habría sido tan poderoso y la guerra habría sido imposible.

40 años después, poco antes de morir, el 7 de septiembre de 1910 escribe una carta a Gandhi (1):

Recibí su revista Indian opinion y me alegró leer lo que allí se escribe sobre quienes practican la no-resistencia. Me gustaría comunicarle las ideas que me suscitó esa lectura.

Cuanto más vivo, y especialmente ahora que siento con tanta agudeza la cercanía de la muerte, quiero comunicar a los demás algo que percibo de manera muy aguda y que, en mi opinión, es de una enorme gravedad. Se trata de aquello que suele llamarse la no-resistencia, pero que en realidad no es otra cosa que la doctrina del amor no desfigurada por falsas interpretaciones. Que el amor, es decir la aspiración de las almas humanas a la unión, y que la actividad que se desprende de esa aspiración es la única y suprema de la vida humana es algo que todo hombre sabe y siente en le fondo de su alma (con mayor claridad puede verse en los niños); lo sabe y lo siente mientras no se enreda en doctrinas falsas del mundo. Esta ley ha sido proclamada por todos los sabios del universo, hindues, chinos, judíos, griegos y romanos.

(1) En los años decisivos para su formación intelectual Gandhi leyó a Tolstói en quien encontró en quien encontró a un guía para el perfeccionamiento de la práctica y la teoría de la no-violencia.

Fuentes.

Guerra y paz, Taller de Mario Muchnik. 2006.

Lev Tolstói, Diarios (1847-1894), Acantilado. 2002.

Lev Tolstói, Correspondencia, Acantilado. 2008.

14Sep, 2009

LEV TOLSTÓI; Sobre escribir.

Escrito por: corto-cortes el 14 Sep 2009 - URL Permanente

A lo largo de sus diarios Lev Tolstói (1828- 1910, autor de Guerra y Paz y Anna Karenina, entre otras grandes novelas) hace numerosas reflexiones sobre el oficio de escribir. En 1851 tiene 23 años y se encuentra en la guerra del Caucaso acompañando a su hermano Nikolai que es militar:

3 de junio.

¡Qué noche más maravillosa! La luna surgió poco a poco de una colina e iluminó dos nubecitas pequeñas, finas y bajas; detrás de mi un grillo chirriaba su melancólica e incesante canción, a lo lejos se oía una rana y de las proximidades del aul llegaban los gritos de los tártaros y los ladridos de los perros; de pronto todo volvió al silencio y una vez más se oyó el chirriar del grillo y se vio una nubecita que pasaba transparente entre las estrellas más próximas y las más lejanas.

Pensé: voy a describir lo que veo. Pero, ¿cómo puedo escribirlo? Tengo que ir a sentarme a una mesa manchada de tinta, tomar un papel grisaceo y tinta; ensuciarme los dedos y trazar letras sobre el papel. Las letras formarán palabras y las palabras frases; pero, ¿acaso se puede transmitir lo que uno siente? ¿Acaso se puede transmitir a otra persona la manera que uno tiene de percibir la naturaleza? La descripción es insuficiente. ¿Qué hace que la poesía esté tan íntimamente ligada a la prosa? ¿La felicidad a la infelicidad? ¿Cómo se debe vivir? ¿Debemos tratar de reunir la poesía con la prosa o bien disfrutar de la una y luego abandonarnos y vivir a merced de la otra?

El sueño tiene un aspecto mejor que la realidad; la realidad tiene un aspecto mejor que el sueño. La felicidad absoluta sería la combinación de ambos

.

2 de enero de 1852.

Todo escritor tiene en mente para su obra una categoría especial de lectores ideales. Es necesario definir con precisión para uno mismo las exigencias de estos lectores ideales y aunque solo existan dos lectores así en el mundo escribir únicamente para ellos.

2 de junio de 1851

Reflexionando sobre lo que supone escribir hace una cita de George Sand en su novela Horace, 1842.


Y además esa horrible necesidad de traducir con palabras y alinear en garabatos pensamientos ardientes, vivos, móviles como rayos de sol que tiñen las nubes en el aire. ¡Adónde huir del oficio, Dios mío!

Editorial Acantilado ha pubicado los diarios de Tolstói en dos volúmenes.

Fuente foto; wasatchveg.com

11Sep, 2009

LEV TOLSTÓI; Correspondencia.

Escrito por: corto-cortes el 11 Sep 2009 - URL Permanente

Para vivir honradamente es necesario desgarrarse, confundirse, luchar, equivocarse, empezar y abandonar, y de nuevo empezar y de nuevo abandonar, y luchar eternamente y sufrir privaciones. La tranquilidad es una bajeza moral.

LEV TOLSTÓI

Con esta frase se abre la recopilación de la correspondencia del escritor ruso Lev Tolstói (Yásnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910) editada en 2008 por Acantilado.

En sus diarios, también publicados por Acantilado en dos volúmenes, dejó constancia de su lucha contra la injusticia y la maldad en el mundo pero sobre todo se pueden leer las actas de su titánica batalla contra él mismo. En diarios, novelas y cartas Tolstói nos contó la construcción de él mismo como persona a lo largo de 82 años.

Esta frase me ha recordado la de otro infatigable luchador, Winston Churchill:

El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin desmoralizarse.

Quien piensa su vida con honestidad nunca deja de luchar contra él mismo.

10Sep, 2009

LEV TOLSTÓI; Diarios.

Escrito por: corto-cortes el 10 Sep 2009 - URL Permanente

Lev Tostói (Yásnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910), autor de Guerra y Paz y Anna Karenina, entre otras) a sus 19 años está obsesionado con que su vida tenga un sentido. Desea desarrollar al máximo sus capacidades como persona y para ello se impone reglas de comportamiento muy estrictas. Conocedor de sus debilidades diseña objetivos muy detallados que debe conseguir en cortos periodos de tiempo. Tolstói se juzga con mucha severidad y para ello, y todo lo anterior, inicia en 1847 la escritura de un diario.

Tolstói es humano, antes que nada, y cae continuamente en las tentaciones del ocio y la carne.

El 16 de junio de 1847 escribe.

¿Llegaré algún día a no depender de ninguna circunstancia exterior? En mi opinión eso es alcanzar un nivel alto de perfección, puesto que, en el hombre que no depende de ninguna influencia ajena, el espíritu, por sus propias exigencias, aventaja forzosamente a la materia y solo entonces el hombre alcanza su designio. Comienzo a acostumbrarme a la primera regla * que me impuse y ahora me impongo otra, la siguiente: considera la sociedad femenina como un disgusto inevitable de la vida en sociedad y, en la medida de lo posible, mantente alejado de las mujeres. Porque, en realidad, ¿de donde nos vienen la lujuria, la voluptuosidad, la frivolidad en todo y otros muchos vicios sino de las mujeres? ¿Quien tiene la culpa de que nos privemos de los sentimientos que nos son innatos: la valentía, la firmeza, la sensatez, la justicia, etcétera, si no las mujeres? La mujer es más sensible que el hombre, por eso a lo largo de las épocas de virtud las mujeres han sido mejores que nosotros, pero en nuestra época depravada y corrupta son peores que nosotros.

La primera regla que se impone es: "Lleva a cabo todo lo que hayas decidido llevar a cabo".

Tolstói solo tenía 19 años. Guerra y Paz la empezó a escribir con 37 años y la terminó con 41.

Editorial Acantilado ha publicado recientemente los diarios, en dos volúmenes y la correspondencia. Todo seleccionado, comentado y traducido por Selma Ancira.

Fuente: Acantilado.

14Jul, 2009

ROSA SALA ROSE; Traductora y ensayista.

Escrito por: corto-cortes el 14 Jul 2009 - URL Permanente

Rosa Sala Rose nace en Barcelona en 1969. Hija de madre alemana y padre catalán se licencia en Filología alemana y se especializa en los grandes autores en esa lengua: Goethe, del que tradujo su autobiografía, Poesía y Verdad, Thomas Mann del que tradujo La voluntad de ser feliz y otros relatos…

Como ensayista publicó en 2003 en la editorial Acantilado Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo y en 2008 , Lili Marleen, canción de amor y muerte, editorial Global Rythm, donde analiza los orígenes de la famosa canción de la II guerra mundial.

Rosa, además, da conferencias y colabora en medios como La Vanguardia y ABC, siempre sobre temas relacionados con el universo germánico. En mayo de 2009 comenzó a editar en su propio blog, llamado como ella. El domingo publicaba este maravilloso post.

http://rosasalarose.blogspot.com/2009/07/bruno-manz-y-la-conspiracion-judia.html

Espero que lo disfrutéis, yo estoy enganchado a su blog.

Fuente; Wikipedia, Global Rythm, Rosa Sala Rose.

20Feb, 2009

STEFAN ZWEIG; Libertad.

Escrito por: corto-cortes el 20 Feb 2009 - URL Permanente

Escribe Stefan Zweig en su libro "Castellio contra Calvino" editado por Acantilado y traducido por Berta Vias Mahou *

"Ningún pueblo, ninguna época, ningún hombre de pensamiento se libra de tener que delimitar una y otra vez libertad y autoridad, pues la primera no es posible sin la segunda, ya que, en tal caso, se convierte en caos, ni la segunda sin la primera, pues entonces se covierte en tiranía."

"El gran inquisidor" ( capítulo de los hermanos Karamazov) "de Dovstoievski demuestra con cruel dialéctica que, en el fondo, la mayoría de los hombres teme la propia libertad y que, de hecho, ante la agotadora variedad de los problemas, ante la complejidad y responsabilidad de la vida, la gran masa ansía la mecanización del mundo a través de un orden terminante, definitivo y válido para todos, que les libre de tener que pensar."

Fuente ; www.stefanzweig.eu

Friderike Zweig, primer mujer de Stefan, con al que estuvo casada 30 años, escribió unas memorias que ahora publica en España Papel de Liar con el título de "Destellos de Vida". En ellas cuanta sus años de infancia, su amistad y matrimonio con Zweig y la descomposición del mundo que vivieron en la Europa de aquella época.

Dice en su introducción:

"En este libro hablo de mí misma y del largo tiempo en que he vivido y en el que tantas, tantísimas cosas han cambiado. Habrá algunas que se antojen anticuadas, polvorientas; otras llevaran consigo el hálito del tiempo y darán fe de la época de incertidumbre en que vivimos. Yo, con todo, y a diferencia de mi esposo Stefan Zweig, jamás sufrí a perdida de la seguridad; la mía se encontraba y se encuentra en otro lugar; es intemporal..."

Suele ocurrir. En esas circunstancias las mujeres son más fuertes que los hombres. Stefan Zweig terminó suicidándose.

* Berta Vias Mahou acaba de publicar en Acántilado su primera novela que ha sido muy bien recibida por la crítica. Apetece leerla.