Hay 1 artículo con el tag angel s harguindey en el blog Una Casa Debajo de la Almohada. Otros artículos en La Comunidad clasificados con angel s harguindey

29Mar, 2009

MANUEL VICENT y RAFAEL AZCONA; El amor.

Escrito por: corto-cortes el 29 Mar 2009 - URL Permanente

En 1998 la editorial EL PAIS AGUILAR, del Grupo Santillana, publica un divertido libro llamado Memorias de Sobremesa que recoge las tertulias entre los escritores Manuel Vicent y Rafael Azcona y el periodista Angel S. Harguindey. En aquellas charlas se habló de sus respectivas llegadas a Madrid, del oficio de escribir, del ambiente bohemio de los años 50 y 60 y de muchas más cosas.

Hay un capítulo dedicado al amor:

AZCONA: “Yo lo que digo es que cuando un hombre y una mujer –o viceversa- se encuentran y acaban en la cama, como no tienen ocasión de sublimar el instinto o el deseo, se quedan sin el amor con mayúsculas y que ese amor solo se da cuando no grana, cuando es imposible. Los grandes escritores nos han hecho un daño horrible con las grandes historias de amor; cuando yo fui joven y pretendí protagonizar alguna, el fracaso fue sonado por que ni me moría yo, ni se moría ella, vi nada, y aquello naufragaba de mala manera.”

VICENT: “Hay que distinguir el amor y el matrimonio. El matrimonio, aparte que uno pueda ser muy feliz, es una unidad de producción que se formaliza mediante un contrato. Las clases altas, los reyes, los príncipes, los aristócratas, los burgueses utilizan e matrimonio para unir reinos, condados, fincas... Los que carecen de bienes utilizan el matrimonio para producir prole, es decir, carne de cañón para las guerras y mano de obra barata. De ahí que la iglesia consagre esa unidad de producción, es su forma de hacer de ese contrato productivo algo mágico. El amor, tal como lo entendemos ahora, es un producto cultural, es una creación casi catalana, puesto que nació en la Provenza con los juglares. Ya se sabe que a este planeta solo hemos venido a transmitir genes. (...) Quiero decir que hay una base fisiológica. No se debe olvidar que el beso es la depuración del mordisco. O sea, que el ser humano ha aprendido a besar anteayer. El beso era el mordisco en la nuca de la hembra, que ha ido refinándose a través de la historia hasta convertirse en una caricia entre Romeo y Julieta. El amor nace de una dificultad: cuando surge algún obstáculo en esa base fisiológica, se sublima y se produce una especie de ensoñación sobre ese menester fisiológico. (...)

Todos los grandes creadores que han escrito sobre el amor son gente que no lo ha conocido. El ejemplo clásico es el de Dante y Beatriz. Dante no consiguió hablar nunca con Beatriz. Si hubiera conseguido hablar con ella, y no digamos si se hubieran casado, se habría acabado todo, incluida La Divina Comedia.”