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14Sep, 2009

LEV TOLSTÓI; Sobre escribir.

Escrito por: corto-cortes el 14 Sep 2009 - URL Permanente

A lo largo de sus diarios Lev Tolstói (1828- 1910, autor de Guerra y Paz y Anna Karenina, entre otras grandes novelas) hace numerosas reflexiones sobre el oficio de escribir. En 1851 tiene 23 años y se encuentra en la guerra del Caucaso acompañando a su hermano Nikolai que es militar:

3 de junio.

¡Qué noche más maravillosa! La luna surgió poco a poco de una colina e iluminó dos nubecitas pequeñas, finas y bajas; detrás de mi un grillo chirriaba su melancólica e incesante canción, a lo lejos se oía una rana y de las proximidades del aul llegaban los gritos de los tártaros y los ladridos de los perros; de pronto todo volvió al silencio y una vez más se oyó el chirriar del grillo y se vio una nubecita que pasaba transparente entre las estrellas más próximas y las más lejanas.

Pensé: voy a describir lo que veo. Pero, ¿cómo puedo escribirlo? Tengo que ir a sentarme a una mesa manchada de tinta, tomar un papel grisaceo y tinta; ensuciarme los dedos y trazar letras sobre el papel. Las letras formarán palabras y las palabras frases; pero, ¿acaso se puede transmitir lo que uno siente? ¿Acaso se puede transmitir a otra persona la manera que uno tiene de percibir la naturaleza? La descripción es insuficiente. ¿Qué hace que la poesía esté tan íntimamente ligada a la prosa? ¿La felicidad a la infelicidad? ¿Cómo se debe vivir? ¿Debemos tratar de reunir la poesía con la prosa o bien disfrutar de la una y luego abandonarnos y vivir a merced de la otra?

El sueño tiene un aspecto mejor que la realidad; la realidad tiene un aspecto mejor que el sueño. La felicidad absoluta sería la combinación de ambos

.

2 de enero de 1852.

Todo escritor tiene en mente para su obra una categoría especial de lectores ideales. Es necesario definir con precisión para uno mismo las exigencias de estos lectores ideales y aunque solo existan dos lectores así en el mundo escribir únicamente para ellos.

2 de junio de 1851

Reflexionando sobre lo que supone escribir hace una cita de George Sand en su novela Horace, 1842.


Y además esa horrible necesidad de traducir con palabras y alinear en garabatos pensamientos ardientes, vivos, móviles como rayos de sol que tiñen las nubes en el aire. ¡Adónde huir del oficio, Dios mío!

Editorial Acantilado ha pubicado los diarios de Tolstói en dos volúmenes.

Fuente foto; wasatchveg.com

01Sep, 2009

GUERRA Y PAZ; Pensar la vida.

Escrito por: corto-cortes el 01 Sep 2009 - URL Permanente

Hace unos años, siendo adolescente y sintiendome muy angustiado, encontré consuelo en los Evangelios. Abría el libro sagrado al azar y siempre tenía la sensación de que lo leido estaba escrito para mi. Lo mismo me ocurre con las grandes novelas.

En la página 713 de la edición del Taller de Mario Muchnik de GUERRA Y PAZ escribe Tolstói:


La ociosidad, según la tradición bíblica, la falta de todo trabajo, era la condición que aseguraba la felicidad, el bienestar del primer ser humano antes de su caida. El gusto por la ociosidad no ha cambiado en el hombre después de su caida, pero la maldición sigue pesando sobre él, y no solo porque debamos ganar el pan con el sudor de nuestra frente, sino porque nuestra naturaleza moral nos prohibe estar ociosos y tranquilos al mismo tiempo. Una voz secreta nos dice que por estar ociosos somos culpables. Si el hombre pudiese hallar un estado en el que, sin dejar de ser ocioso, supiese que es útil y que cumple con su deber, habría recuperado una parte de la felicidad primitiva.

Todos los veranos me hago el propósito de permanecer al menos 2 semanas totalmente ocioso, haciendo solo lo que me apetezca. Nunca lo consigo. Solo cuando fui niño disfruté de esa ausencia de esfuerzo sin sentirme culpable y ansioso. No sé si se trata de una maldición bíblica o de la educación recibida, pero no puedo refocilarme en la molicie del ocio, como decía aquel falangista.

El parrafo anterior de Guerra y Paz sirve de introducción a una reflexión muy acertada sobre la vida militar.

Continúa escribiendo Tolstói:


Hay todo un estamento, el militar que goza de semejante estado de ociosidad obligatoria e irreprochable y en ello reside y residirá el principal atractivo del servicio de la armas.

Nikolái Rostov, uno de los personajes centrales de la novela de Tolstói, es oficial del Ejército donde se siente muy feliz. Su madre le manda cartas pidiendole ayuda en la gestión de los problemas económicos de la familia. Al leer esas cartas Nikolái teme que quieran sacarlo de un ambiente (el militar) donde, libre de todas las complicaciones de la vida, se halla tranquilo y feliz.


Conozco con profundidad la vida militar. En el Ejército, o en la Armada, todo esta reglamentado, no tienes que preocuparte por nada. Obedecer las normas es lo más facil. Lo complicado son las cuestiones domésticas, las de la vida civil. Resolver los problemas de la vida familiar, que nunca tienen una única solución, es mucho peor que obedecer una orden de un superior. En la milicia los compañeros solo tienen una cara, la amable. Si eres una persona normal, lo comun es llevarse bien con todo el batallón. Es más facil convivir con 40 tios dentro de un submarino que con una cuñada en un mes de agosto.


Guerra y paz demuestra que su autor fue una de esa escasas personas que pensó con profundidad su vida y la de los demás. Aunque escrita a mediados del siglo XIX plantea los problemas que todo hombre (o mujer) vivirá a lo largo de su existencia ocurra esta en el siglo que ocurra.

Fuente foto: bookcoverarchive.com

30Jul, 2009

JOSÉ MORELLA; Asuntos propios.

Escrito por: corto-cortes el 30 Jul 2009 - URL Permanente

Dice José Morella (Ibiza, 1972) en una entrevista:


Yo creo que la magia de lo literario está más en la lectura que en la escritura. El escritor es un enlace, o un intercesor, como lo llamaría Cortázar. Leyendo he tenido experiencias más reveladoras y profundas que escribiendo. Es el lector el que posa sobre un texto su experiencia de vida y, de ese modo, arma un sentido. El sentido nunca acaba de cerrarse, es como un bicho que no sabe estarse quieto. En realidad, lo que uno hace cuando lee es retocarse a sí mismo.

José Morella traductor y escritor acaba de publicar en Anagrama la novela Asuntos Propios en la que relata el enfrentamiento entre un padre y una hija. El padre quiere vivir en paz, disfrutar de las cosas simples y del amor con la que era su asistenta y la hija les hace la vida imposible. El autor escribe: “nuestro árbol genealógico está cargado de frutos extraños”. La hija es uno de esos “frutos extraños”. Familia, peleas generacionales, emigración y más.

Entrevista con Morella en:

http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/

10Jul, 2009

AMOS OZ; Versos de vida y muerte.

Escrito por: corto-cortes el 10 Jul 2009 - URL Permanente

El escritor Amos Oz (Jerusalem, Israel, 1939) ha explicado en algunos de sus libros como escribe y como trabaja su imaginación a la hora de desarrollar una historia. En su novela Versos de vida y muerte, editado por Siruela, un escritor se mueve entre personas desconocidas a las que inventa vidas:


Por eso el autor se sentará en un pequeño café a tres o cuatro manzanas del centro social dedicado a Shunia Shore donde se celebrará la velada literaria. El espacio del café le resultará agobiante y oscuro, asfixiante, y por tanto, bastante apropiado para él en esos momentos. Se sentará ahí e intentará concentrarse en estas cuestiones (siempre llega a todas partes treinta o cuarenta minutos antes, y tiene que buscar algo que hacer hasta que llega la hora). Una camarera cansada, vestida con una minifalda y sacando pecho, intentará en vano limpiar su mesa con una bayeta: la superficie de formica continuará estando algo pegajosa incluso después de secarla. Quizá la bayeta no estuviera limpia.

El autor observará entre tanto las piernas de la camarera, unas bonitas piernas macizas, aunque con los tobillos ligeramente gruesos. Luego echará un vistazo a su cara, una cara agradable, luminosa, con las cejas juntas y el pelo recogido con una goma roja. Al autor le llegará un olor a sudor y a jabón, el olor de una mujer cansada. A través de la falda se le marcan las bragas. Sus ojos quedan amarrados ahora a ese contorno insinuado: la ligera asimetría a favor del muslo izquierdo le parece fascinante. Ella advertirá su mirada palpando sus piernas, sus muslos, sus caderas, y suspirará con expresión de asco y de súplica: Basta, por favor, basta ya.

(…)

Mientras espera la tortilla, el autor se imagina el primer amor de esa camarera (decide que se llame Riki): cuando apenas tenía dieciséis años se enamoró del portero suplente del grupo Bnei Yehuda, Charlie, que una vez, un día de lluvia, apareció en su Lancia delante del salón de belleza donde ella trabajaba y se la llevó a pasar tres días en un hotel de Eilat (su tío era uno de los socios de ese hotel). Charlie también le regaló en Eilat un elegante vestido de fiesta, como el de una cantante griega, un vestido con lentejuelas de plata y todo, pero al cabo de dos semanas la abandonó y volvió a ese mismo hotel, en esta ocasión con la dama de honor de la reina de los mares. En cambio Riki, durante los ocho años y los cuatro hombres que pasaron por ella desde entonces, no dejó de soñar que algún día volvería: pasaba por fases en las que parecía como muy enfadado con ella, daba miedo, era peligroso, como si fuese a perder el juicio, y ella estaba aterrada, con un susto de muerte, y entonces, de repente, recuperaba la cordura, la perdonaba, se mostraba contento con ella como un niño, la abrazaba, la llamaba Gogog, la besaba en el cuello, le hacía cosquillas con su cálida respiración, en el colmo de la ternura le abría los labios con la punta de la nariz, lo que producía en su cuerpo una especie de corrientes cálidas como la miel, y de pronto la hacía volar por los aires con fuerza, la hacía volar como un cojín, hasta que ella gritaba mamá, pero siempre la cogía justo en el último momento y la abrazaba, para que no se cayese. Le gustaba hacerle cosquillas con la punta de la lengua, suave y lentamente, durante mucho tiempo, detrás de las orejas y dentro de las orejas y un poco también en la nuca, donde nacen los cabellos más finos, hasta que la miel comenzaba a removerse.

Charlie jamás le levantó la mano y jamás la maltrató. Fue el primero que la enseñó a bailar agarrados y a ponerse un minúsculo bikini, y también le enseñó a tumbarse desnuda al sol, boca abajo, a cerrar los ojos, a imaginar todo tipo de azules, y fue el primero que le mostró lo que los pendientes largos con una piedra verde le hacían realmente a su cara y a su cuello.

(…)

Entre un hombre y una mujer la amistad es algo que no trae cuenta: si entre ellos hay una descarga eléctrica, entonces no puede haber amistad. Y si entre ellos no hay una

descarga eléctrica, entonces no puede haber nada. Pero entre las mujeres, sobre todo entre dos mujeres que ya han soportado bastante sufrimiento y crueldad de los hombres, y tal vez mucho más entre dos mujeres que han sufrido por el mismo...

Amos Oz es el autor de uno de los 5 mejores libros que he leido en los últimos 10 años; Una historia de amor y oscuridad editada por Siruela. Es una novela, en gran parte autobiográfica, en la que el autor indaga en la historia de su familia y en la de su país los motivos de su madre para suicidarse.

Fuente: Editorial Siruela.

25May, 2009

ESA VISIBLE OSCURIDAD; Styron por Rodrigo Fresán.

Escrito por: corto-cortes el 25 May 2009 - URL Permanente

En la revista Letras Libres del mes de mayo se publica una magnífica reseña, como todas las suyas, de Rodrigo Fresán sobre Esa visible oscuridad de William Styron, publicado por La otra orilla, 2009. En este libro, en apenas 80 páginas Styron cuenta su entrada y salida de la depresión.

Escribe Fresán en el inicio de su artículo:




A mitad de camino en la breve pero profunda andadura de Esa visible oscuridad, William Styron apunta: “Un fenómeno que cierto número de personas ha señalado en la depresión profunda es la sensación de estar acompañado por un segundo yo, un observador fantasmal que, al no compartir la demencia de su doble, es capaz de contemplar con desapasionada curiosidad cómo lucha su compañero contra el desastre que se acerca, o de enfrentarse a él”.

Allí, recordando el momento en que jugaba con narrarse a sí mismo la fantasía final del propio suicidio, Styron –quien no conseguía librarse “de la impresión de hallarme en un melodrama en el cual la víctima de asesinato autoinflingido era a la vez el actor solitario y el único espectador”– propone, al mismo tiempo, la figura del lector definitivo: la de un escritor preguntándose, por una vez, qué es lo que le ha ocurrido a ese personaje súbitamente incomprensible en el que se ha convertido. Y está claro que a Styron –un escritor que a lo largo y ancho de su obra siempre se caracterizó por una comprensión extrema y absoluta de sus personajes– no le causa la menor gracia el no entenderse. Styron se siente más mal escrito que prisionero de las cadenas de un Gran Mal. De ahí la necesidad casi irresistible de tacharse o arrancarse del manuscrito de la vida.

Para leer la reseña al completo:

http://www.letraslibres.com/index.php?art=13808&rev=2

Fuente: Fantasticfiction.co.uk

24May, 2009

MARIO VARGAS LLOSA; Entrevista.

Escrito por: corto-cortes el 24 May 2009 - URL Permanente

Entrevistan, la semana pasada, al escritor en la revista Perú 21 con motivo de la publicación en su país de nacimiento de una recopilación de artículos titulada Sables y Utopías realizada por el escritor colombiano Carlos Granés. En la actualidad Vargas Llosa es, para mí, una de las cinco personas, en todo el mundo, que más sabe de Literatura.

P.- ¿En qué medida su evolución ideológica afectó sus novelas?


R.- No lo puedo saber. No tengo suficiente distancia. Creo que ha habido una constante en mí: cuando he querido defender determinadas ideas o valores políticos o culturales, he escrito artículos, ensayos o he dado entrevistas. Cuando he escrito cosas creativas –novela, cuento, teatro–, no diré que he prescindido de mis convicciones, pero he buscado desarrollarlas menos subordinadas a la actualidad. Creo que la literatura, el arte en general, dependiente de la actualidad es efímero y, muchas veces, fracasado. La labor creativa debe tocar experiencias más permanentes que trasciendan lo puramente político, que es lo más actual que existe y, por lo mismo, lo más efímero.

P.- Como escritor, ha 'canibalizado’ su vida. ¿Hay alguna distancia literaria?


R.- Creo que todos los novelistas usan su experiencia, su memoria, como materia prima para la imaginación. Pero también creo que la memoria solo puede ser un punto de partida porque, si uno no tiene libertad para manipular el recuerdo con entera libertad, transformándolo en algo distinto, entonces no hace literatura; hace un documento muy personal, íntimo, que puede tener interés como documento, pero que no es una obra de creación. La literatura consiste en crear un mundo independiente del creador, capaz de parecer autosuficiente, de romper completamente ese cordón umbilical con quien lo creó.


Termino con estas palabras sobre la claridad en la escritura.


Me parece que es Borges quien lo dice: cuando uno es joven, piensa que una cierta oscuridad es garantía de profundidad y de complejidad; luego, cuando vas creciendo, vas descubriendo que lo más difícil de alcanzar y el mejor logro es la claridad. Ortega y Gasset decía que la claridad era la cortesía del filósofo. Yo creo que también es la cortesía del novelista.


Fuente: Perú 21.

Fuente: otraorilla.files.wordpress.com



03May, 2009

BROOKLYN FOLLIES; Paul Auster.

Escrito por: corto-cortes el 03 May 2009 - URL Permanente

Los buenos libros no se me van de la cabeza. Me sigo acordando de este maravilloso libro de Auster. Transcribo aquí la entrada en mi diario personal de 3 de mayo de 2006:

El libro me ha gustado de principio a fin. Hacía tiempo que no me leía un libro tan rápido. Es corto, cierto es, pero aún así, suelo tomármelo con más calma. Es fácil de leer y ameno.

Aunque en un principio el protagonista central, pueda parecer un desganado por vivir, poco a poco, se va dando cuenta de cuanta y cuan buena vida le queda. Me cae simpático, por que, a pesar de intentar ser un cínico, tiene el buen corazón suficiente para seguir queriendo y ayudando a sus seres queridos recobrados (sus dos sobrinos, su sobrina-nieta y su hija), y hasta casi de enamorarse cuando ya no daba un duro por lo que le quedaba de vida.
El otro protagonista, su sobrino Tom, también tiene su punto: Es más noble, y de creencias más firmes. Olvida ese futuro tan prometedor que le auguraban para quedarse simplemente rodeado de libros, que es lo que de verdad siempre le ha gustado. Tiene un sueño (de una vida mejor y más plena), y le gustaría hacerlo realidad, aunque sabe que es prácticamente imposible.
Los dos son enamorados de la lectura y eso me emociona. Al principio del libro hay una frase que por si sola hace que el libro merezca la pena: 'Leer era mi válvula de escape, mi desahogo y mi consuelo, mi estimulante preferido: leer por puro placer, por la hermosa quietud que te envuelve cuando resuenan en la cabeza las palabras de un autor.'

C.C. mayo 2006

Lo maravilloso de Auster es que sus libros tienen cientos de frases como esta y muchos personajes tan sugerentes como los de este libro editado por Anagrama en 2006.

Sophie Auster, Paul Auster y Siri Hustvedt

Fuente: www.college.columbia.edu

17Abr, 2009

SUSAN SONTAG; Sobre el oficio de escribir.

Escrito por: corto-cortes el 17 Abr 2009 - URL Permanente

Se acaban de publicar en EEUU los diarios de juventud de la escritora Susan Sontag (Nueva York 1933-2004). La edición la ha realizado su hijo, el también escritor David Rieff. A finales de 2009 Mondadori los publica en España.

Sontag sobre arte y escritura:


12/3/61
Darme cuenta de los “lugares muertos” de los sentimientos —hablando sin sentir nada. (Esto es muy diferente de mi vieja auto-repugnancia por hablar sin saber nada.)

El escritor debe ser cuatro personas:

1) el loco, el obsesivo
2) el idiota
3) el estilista
4) el crítico

[El escritor:]

1) provee el material
2) lo deja salir
3) es gusto
4) es inteligencia

un gran escritor tiene todos los 4 —pero puedes aun ser un buen escritor únicamente con 1) y 2); son los más importantes.

9 Dic. 1961
El miedo de envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo ahora la vida que uno desea. Es el equivalente de un sentido.

Yo escribo para definirme a mí misma —un acto de autocreación— parte del proceso de desarrollo —en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro vivos y muertos, con los lectores ideales.

Julio 27, 1964
Arte = una manera de entrar en contacto con la locura propia.

El escritor Jorge Edwards escribe sobre estos diarios en Letras Libres:


El prólogo de Rieff (hijo de Susan Sontag) a la recopilación de anotaciones personales de su madre es fuera de serie, atrevido y conmovedor. Confiesa que decidió hacer él la edición antes de que la hiciera otro, y reconoce que hay cosas en estos diarios y libros de apuntes que son “una fuente de dolor” para él, y muchas que habría preferido no conocer y no dar a conocer a otros. Sin embargo, piensa el lector, no conocerlas habría significado no conocer de verdad, en todas sus debilidades y sus grandezas, a la autora, que llegó a ser, al final de su recorrido, uno de los grandes personajes y uno de los mitos intelectuales femeninos de la literatura del siglo XX. En otras palabras, las anotaciones de la joven Sontag no podían perderse, y en ese caso, era mejor que las diera a conocer él mismo, con fidelidad, con amor filial auténtico y con instantes inevitables de incomodidad.

Fuente: www.history.ucsb.edu/.../SontagNov1974Cr.jpg

16Abr, 2009

SUSAN SONTAG; Sobre Amor y Sexo.

Escrito por: corto-cortes el 16 Abr 2009 - URL Permanente

Se acaban de publicar en EEUU los diarios de la escritora Susan Sontag (Nueva York 1933-2004). La edición la ha realizado su hijo, el también escritor David Rieff. A finales de 2009 Mondadori los publica en España.

Sontag sobre Amor y Sexo:


2 de enero de 1959
Pobre pequeño ego, ¿cómo te sientes hoy? No muy bien, me temo —más bien maltratado, adolorido, traumatizado. Olas cálidas de vergüenza y todo eso. Nunca he tenido ninguna ilusión de que ella estuviera enamorada de mí, pero asumí que yo le gustaba.

Nov. 19 de 1959
La llegada del orgasmo ha cambiado mi vida. Estoy liberada, pero esa no es la manera de decirlo. Más importante: ha cerrado y limitado mis posibilidades, ha hecho las alternativas claras y definidas. Ya no estoy ilimitada, esto es: nada.

La sexualidad es el paradigma. Antes mi sexualidad era horizontal, una línea infinita capaz de ser subdividida infinitamente. Ahora es vertical; es arriba y sobre, o no es nada.

El orgasmo enfoca. Siento un deseo sexual por escribir. La llegada del orgasmo no es la salvación sino más bien el nacimiento de mi ego. No puedo escribir hasta que encuentre mi ego. El único tipo de escritor que puedo ser es aquel que se expone a sí mismo… Escribir es gastarse a sí mismo, jugarse a sí mismo. Pero hasta ahora ni siquiera me gustaba el sonido de mi propio nombre. Para escribir tengo que amar mi nombre. El escritor está enamorado de sí mismo… y hace sus libros a partir de ese encuentro y de esa violencia.

Nov. 20 de 1959
Nunca he sido tan exigente de nadie como lo soy de I. Me da celos toda la gente que ella ve, me duele cada minuto que se aleja de mí. Pero no cuando yo la dejo y sé que ella está aquí. Mi amor la quiere incorporar totalmente, devorarla. Mi amor es egoísta.

Hoy I fue del trabajo a encontrarse con Inez en el San Remo. Ann Morrissett estaba ahí. Después, el Cedar Bar. Llegó a la casa a las 12:00; yo estaba dormida… Vino a la cama, me contó de las conversaciones de esa noche, a las 2:00 me pidió apagar la luz, se quedó dormida. Yo estaba paralizada, muda, con los ojos inflamados de lágrimas, yo fumé, ella durmió.

Mi deseo de escribir está conectado con mi homosexualidad. Necesito la identidad como un arma, para estar a la altura del arma que la sociedad apunta contra mí.

No justifica mi homosexualidad. Pero me dará —creo— una licencia.

Apenas me estoy dando cuenta qué tan culpable me siento de ser gay. Con H creí que no me molestaba, pero me estaba engañando a mí misma. Le dejo saber a otras personas que H es mi vicio, y que aparte de ella yo no sería gay o por lo menos no lo sería principalmente.

Ser gay me hace sentir más vulnerable.

Agosto 8
Lunes por la mañana

Duele entonces amar. Es como darte a ti misma para ser desollada y sabiendo que en cualquier momento la otra persona tan sólo se irá llevándose tu piel.

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Julio 27, 1964
Arte = una manera de entrar en contacto con la locura propia.

Nov. 8
Durante 2/3 partes de [la obra de teatro] Private potato patch de Greta Garbo, yo quería ser Garbo (la estudié; quería asimilarla, aprender de sus gestos, sentir como ella sentía) —entonces, hacia el final comencé a quererla a ella, a pensar en ella sexualmente, a querer poseerla. El deseo siguió a la admiración —hacia el final. ¿Es la secuencia de mi homosexualidad?


Susan Sontag.

29Mar, 2009

MANUEL VICENT y RAFAEL AZCONA; El amor.

Escrito por: corto-cortes el 29 Mar 2009 - URL Permanente

En 1998 la editorial EL PAIS AGUILAR, del Grupo Santillana, publica un divertido libro llamado Memorias de Sobremesa que recoge las tertulias entre los escritores Manuel Vicent y Rafael Azcona y el periodista Angel S. Harguindey. En aquellas charlas se habló de sus respectivas llegadas a Madrid, del oficio de escribir, del ambiente bohemio de los años 50 y 60 y de muchas más cosas.

Hay un capítulo dedicado al amor:

AZCONA: “Yo lo que digo es que cuando un hombre y una mujer –o viceversa- se encuentran y acaban en la cama, como no tienen ocasión de sublimar el instinto o el deseo, se quedan sin el amor con mayúsculas y que ese amor solo se da cuando no grana, cuando es imposible. Los grandes escritores nos han hecho un daño horrible con las grandes historias de amor; cuando yo fui joven y pretendí protagonizar alguna, el fracaso fue sonado por que ni me moría yo, ni se moría ella, vi nada, y aquello naufragaba de mala manera.”

VICENT: “Hay que distinguir el amor y el matrimonio. El matrimonio, aparte que uno pueda ser muy feliz, es una unidad de producción que se formaliza mediante un contrato. Las clases altas, los reyes, los príncipes, los aristócratas, los burgueses utilizan e matrimonio para unir reinos, condados, fincas... Los que carecen de bienes utilizan el matrimonio para producir prole, es decir, carne de cañón para las guerras y mano de obra barata. De ahí que la iglesia consagre esa unidad de producción, es su forma de hacer de ese contrato productivo algo mágico. El amor, tal como lo entendemos ahora, es un producto cultural, es una creación casi catalana, puesto que nació en la Provenza con los juglares. Ya se sabe que a este planeta solo hemos venido a transmitir genes. (...) Quiero decir que hay una base fisiológica. No se debe olvidar que el beso es la depuración del mordisco. O sea, que el ser humano ha aprendido a besar anteayer. El beso era el mordisco en la nuca de la hembra, que ha ido refinándose a través de la historia hasta convertirse en una caricia entre Romeo y Julieta. El amor nace de una dificultad: cuando surge algún obstáculo en esa base fisiológica, se sublima y se produce una especie de ensoñación sobre ese menester fisiológico. (...)

Todos los grandes creadores que han escrito sobre el amor son gente que no lo ha conocido. El ejemplo clásico es el de Dante y Beatriz. Dante no consiguió hablar nunca con Beatriz. Si hubiera conseguido hablar con ella, y no digamos si se hubieran casado, se habría acabado todo, incluida La Divina Comedia.”