10May, 2009
LA DECISIÓN DE SOPHIE; Epilogo de Javier Gª Sánchez. 2ª parte.
Continúa aquí el extracto del epílogo que Javier García Sánchez hace a la novela de William Styron La decisión de Sophie en la edición de Verticales de bolsillo, 2008:
Artefacto más que novela, decía. De algún modo mientras dura la lectura de esta cautivadora novela nos vemos obligados a actuar como si fuéramos técnicos artificieros, esas personas cuyo trabajo es, por lo general, desactivar explosivos. Otras, hacerlos estallar sin que nadie salga dañado. En mi opinión eso último es lo que logra Sophie en nuestro inconsciente: ya que resulta enormemente complicado “desactivar” Sophie, solo resta la opción de hacer que estalle. Y ahí se da la implosión, maravillosa y aturdidora a un tiempo. Se trata de una explosión de ideas y sensaciones que se producen hacia dentro, hacia lo más remoto de nuestra conciencia. (…) Lector ¿eres consciente, lo eres en toda su dimensión, de cómo Styron (el autor) ha ido manipulando (y no se vea una connotación peyorativa en esto, ya que tratándose de ficción es todo lo contrario, un atributo y un logro artístico) tu sensibilidad, tu capacidad de evocación, tus más nobles instintos, y a veces también otros no tan nobles? (…) Al ser Auschwitz el auténtico protagonista de la obra (es decir, el Mal), Sophie se nos muestra como una verdadera y meticulosa vivisección del horror en su máxima expresión, pero simultáneamente, y de ahí el milagro de esta novela, todo en ella deviene un cántico al amor, a la belleza, a la vida. (…) Sophie lo tiene todo: poesía, psicología, antropología, costumbrismo, filosofía, pero fundamentalmente tiene estilo. (…) Sophie, como metanovela o como novela de novelas, demuestra que es precisamente este género (del que muchos “expertos” han vaticinado a lo largo de décadas su inminente, cuando no consumada, defunción) el que puede y debe explicar los hechos y cosas que ninguna otra forma de discurso se ve capaz de abordar. La auténtica Historia, el latido de las civilizaciones no lo contarán los historiadores, ni los psicólogos, o los periodistas. Lo harán los novelistas.
Después de leer la novela, desde mi modesta opinión, estoy de acuerdo con Gª Sánchez.
Otros posts sobre William Styron en este blog:
Styron1 Styron2 Styron3 Styron4 Styron5 Styron6 Styron7 Styron8
Styron9 Styron10 Styron11 Styron12 Styron13 Styron14 Styron15

William Styron.
Fuente: nytimes.com
09May, 2009
LA DECISIÓN DE SOPHIE; Epilogo de Javier Gª Sánchez. 1ª parte.
Se termina esta novela de William Styron (Verticales de bolsillo, 2008) con ganas de más. El epílogo del novelista español Javier García Sánchez es todo un consuelo y al tiempo ayuda a sedimentar los sentimientos experimentados durante la lectura de esta novela.
Empieza así el epílogo de Javier García Sanchez:
Lector acabas de leer una novela, o al menos eso es lo que crees. Y no, en absoluto estoy tratando de confundirte, aunque tal vez lo parezca. Más bien al contrario: intentaré que aclaremos juntos algunos conceptos sobre lo que has leído. Quizás incluso pienses que has leído una gran novela. Eso, al mismo tiempo, es cierto y no lo es. Creo que te has enfrentado, acaso sin saberlo, a un artefacto endiabladamente perfecto en forma de novela. Has leído no solo una de las obras capitales de la literatura norteamericana, sino posiblemente de las letras universales de cualquier época. Y quiero advertirte aquí de lo siguiente: tal vez pienses que fuiste tú quien manejó el artefacto literario con el nombre de La decisión de Sophie, pero en realidad temo que ha sido justo a la inversa: él te ha manipulado a ti en todo momento, y durante tantas y tantas páginas ha ido forzando o suavizando la presión emocional sobre tus sentidos de modo que ni te has dado cuenta. Pero de eso se trata: has (hemos) sido una especie de juguete entre las redes de su portentosa fantasía. Piensa un instante, lector, si al acercarte al final de la novela has sentido esa doble sensación que por un lado te aboca a querer saber como concluye la historia y, por otro ibas lamentándote interiormente conforme constatabas, mudo y afligido, que en efecto cada vez estaba más próximo a concluir eso tan especial, y temo inexplicable, que se dio entre tu persona y las vidas de aquellos sobre los que leíste. De ser así, no lo dudes, acabas de leer un clásico, y tal circunstancia, sospecho, se da en muy contadas ocasiones a lo largo de la existencia.
23Dic, 2008
ANA MARÍA MATUTE; Paraíso inhabitado.
Después de 8 años Ana María Matute vuelve a publicar. Su novela comienza así: “Cuando yo nací mis padres ya no se querían. Cristina, mi hermana mayor, era por entonces una jovencita displicente, cuya sola mirada me hacía culpable de alguna misteriosa ofensa hacia su persona, que nunca conseguí descifrar” Podría haber comprado esta novela solo por ese comienzo. ¿ Pueden ser más sugerentes dos frases? Hay que tener mucha confianza en que lo que vas a contar es bueno para empezar de ese modo una novela. He leido las criticas de los periódicos y suplementos y todos elogian el libro. Dicen que la obra de Matute se divide en autobiográfica como “Primera Memoria” y la dedicada a la fantasía como “Olvidado Rey Gudú”. Sitúan este último libro dentro del primer grupo . Me alegro por que para mi había demasiados nomos y reyes en “Olvidado Rey Gudú”.

Últimos Comentarios
- EN GRAND CENTRAL STATION ME SENTÉ Y LLORÉ; Elizabeth Smart. 2 comentarios Corto Cortés Smith Jaime
- LA CENSURA CINEMATOGRAFICA EN ESPAÑA; Alberto Gil. 6 comentarios Corto Cortés Smith Lando Corto Cortés Smith Mariana la Aldeana Corto Cortés Smith
- LA CENSURA CINEMATOGRÁFICA EN ESPAÑA; 2ª parte. 2 comentarios Corto Cortés Smith Lando
- LA NOCHE DE LOS TIEMPOS; Antonio Muñoz Molina;1. 5 comentarios Corto Cortés Smith aguerru Anónimo Corto Cortés Smith zar-linda
- HIJOS DE UN REY GODO; María Gudín. 4 comentarios Corto Cortés Smith Celia Miran Curatella Corto Cortés Smith Caperucita.
Tags
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

