Hay 12 artículos con el tag leer en el blog Una Casa Debajo de la Almohada. Otros artículos en La Comunidad clasificados con leer

08Sep, 2009

TRILOGÍA MILLENIUM; Stieg Larsson.

Escrito por: corto-cortes el 08 Sep 2009 - URL Permanente

No he leído las tres famosísimas y leidísimas novelas del autor sueco, ya sabéis, Los hombres que no amaban a las mujeres etc…Diferentes prejuicios me han tenido apartado de estos tres libros:

1º Lo voluminoso de la trilogía, más de 2.100 páginas.

2º El éxito superventas. (Que esto me haya influido me avergüenza mucho).

3º Los han devorado personas cercanas que no cogían un libro desde hacía más de 20 años.

4º Le tengo manía (injustificada) a la novela negra y de misterio.

Durante el último año he leído diferentes opiniones a favor y en contra, algunas muy autorizadas. Dos ejemplos encontrados: El escritor Alejandro Gándara los ponía a parir en su blog El Escorpión pero al tiempo, un suplemento cultural tan reputado como Cultura/s (de La Vanguardia), en la pluma de Sergio Vila Sanjuan, elogiaba la trilogía y la equiparaba a novelas de primer nivel.

¿Qué hacer?

El domingo Mario Vargas Llosa me sacó de dudas en un artículo en EL PAÍS titulado “Lisbeth Salander debe vivir”. Si Don Mario dice que es buena, es buena. Punto.

Destaco el principio:


Comencé a leer novelas a los 10 años y ahora tengo 73. En todo ese tiempo debo haber leído centenares, acaso millares de novelas, releído un buen número de ellas y algunas, además, las he estudiado y enseñado. Sin jactancia puedo decir que toda esta experiencia me ha hecho capaz de saber cuándo una novela es buena, mala o pésima y, también, que ella ha envenenado a menudo mi placer de lector al hacerme descubrir a poco de comenzar una novela sus costuras, incoherencias, fallas en los puntos de vista, la invención del narrador y del tiempo, todo aquello que el lector inocente (el "lector-hembra" lo llamaba Cortázar para escándalo de las feministas) no percibe, lo que le permite disfrutar más y mejor que el lector-crítico de la ilusión narrativa.

¿A qué viene este preámbulo? A que acabo de pasar unas semanas, con todas mis defensas críticas de lector arrasadas por la fuerza ciclónica de una historia, leyendo los tres voluminosos tomos de Millennium, unas 2.100 páginas, la trilogía de Stieg Larsson, con la felicidad y la excitación febril con que de niño y adolescente leí la serie de Dumas sobre los mosqueteros o las novelas de Dickens y de Victor Hugo, preguntándome a cada vuelta de página "¿Y ahora qué, qué va a pasar?" y demorando la lectura por la angustia premonitoria de saber que aquella historia se iba a terminar pronto sumiéndome en la orfandad. ¿Qué mejor prueba que la novela es el género impuro por excelencia, el que nunca alcanzará la perfección que puede llegar a tener la poesía? Por eso es posible que una novela sea formalmente imperfecta, y, al mismo tiempo, excepcional. Comprendo que a millones de lectores en el mundo entero les haya ocurrido, les esté ocurriendo y les vaya a ocurrir lo mismo que a mí y sólo deploro que su autor, ese infortunado escribidor sueco, Stieg Larsson, se muriera antes de saber la fantástica hazaña narrativa que había realizado.

Repito, sin ninguna vergüenza: fantástica. La novela no está bien escrita (o acaso en la traducción el abuso de jerga madrileña en boca de los personajes suecos suena algo falsa) y su estructura es con frecuencia defectuosa, pero no importa nada, porque el vigor persuasivo de su argumento es tan poderoso y sus personajes tan nítidos, inesperados y hechiceros que el lector pasa por alto las deficiencias técnicas, engolosinado, dichoso, asustado y excitado con los percances, las intrigas, las audacias, las maldades y grandezas que a cada paso dan cuenta de una vida intensa, chisporroteante de aventuras y sorpresas, en la que, pese a la presencia sobrecogedora y ubicua del mal, el bien terminará siempre por triunfar.

Para quien quiera leer el artículo completo:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Lisbeth/Salander/debe/vivir/elpepiopi/20090906elpepiopi_11/Tes

02Sep, 2009

NOVELAS; Muñoz Molina.

Escrito por: corto-cortes el 02 Sep 2009 - URL Permanente

Antonio Muñoz Molina, uno de los mejores escritores en castellano, vuelve a defender la novela. El día 15 de agosto, en Babelia, suplemento cultural de EL PAÍS, publicaba un artículo titulado “Largas novelas de Agosto”. No me resisto a la tentación de copiar algunas de sus frases. Decoran con su sabiduría este blog. Gracias maestro.


En el verano, en su cima plácida de agosto, el mismo aire puede remover las hojas de los árboles y las páginas del libro que leemos a su sombra, de modo que estamos simultáneamente en el mundo y fuera de él, en la intemperie gustosa con olor a mar o a cloro de piscina y a crema bronceadora y en la interioridad hospitalaria de la literatura. A los niños antiguos nos decían que nos quedaríamos amarillos de tanto leer, nos auguraban a veces un porvenir de enfermedad y trastorno por culpa de aquella afición, y no les faltaban sus razones. En estos días de agosto leer al sol sobre una toalla de colores o a la sombra fresca de un toldo en una terraza o en un jardín tiene algo de la inmediata felicidad física de sumergirse en el agua, de darse una caminata con el primer fresco del día. La sed de la lectura se sacia tan a largos tragos como la del agua límpida después del ejercicio. La dulzura de no hacer nada durante muchas horas se confunde con el ligero mareo de haber leído y leído sin sobresalto. Sobre la tipografía tupida de la novela que aún va a durarnos muchos días se recorta la silueta móvil y precisa de una hoja de higuera. Los murmullos del bosque del libro se corresponden con los de la palmera a cuya sombra hemos dispuesto la butaca. La vela del navío imaginario que atraviesa los mares restalla ahora mismo en la lona del toldo, mientras a una cierta distancia chocan invisibles contra el suelo las pelotas de tenis.

(…)

Estar plenamente en un sitio, en un cierto momento, en una terraza cerca de las pistas de tenis o en un jardín junto a una piscina o en una tumbona frente al mar; y al mismo tiempo estar en el mundo densamente habitado y también ilusorio de una novela, entregado a ella, queriendo avanzar y queriendo que no acabe, una novela que exija el ejercicio sostenido de las mejores facultades intelectuales y que prodigue a cambio la recompensa de un hallazgo decisivo sobre la experiencia humana contado con la cercanía y la inminencia de un cuento primitivo.

Muñoz Molina cuenta después en este artículo, que había dejado de leer novelas cansado de “sus trampas previsibles, sus anzuelos para reclamar y sostener la atención, sus simetrías disimuladas por imitaciones torpes de los despropósitos y las discontinuidades de la vida” pero que hace tres veranos se volvió a enamorar del género gracias a dos novelas: “Ulises” de James Joyce y “Vida y destino” de Vasili Grossman.

Os recomiendo el artículo entero. Podéis acceder pinchando aquí:

http://www.elpais.com/articulo/semana/Largas/novelas/agosto/elpepuculbab/20090815elpbabese_6/Tes

30Jul, 2009

JOSÉ MORELLA; Asuntos propios.

Escrito por: corto-cortes el 30 Jul 2009 - URL Permanente

Dice José Morella (Ibiza, 1972) en una entrevista:


Yo creo que la magia de lo literario está más en la lectura que en la escritura. El escritor es un enlace, o un intercesor, como lo llamaría Cortázar. Leyendo he tenido experiencias más reveladoras y profundas que escribiendo. Es el lector el que posa sobre un texto su experiencia de vida y, de ese modo, arma un sentido. El sentido nunca acaba de cerrarse, es como un bicho que no sabe estarse quieto. En realidad, lo que uno hace cuando lee es retocarse a sí mismo.

José Morella traductor y escritor acaba de publicar en Anagrama la novela Asuntos Propios en la que relata el enfrentamiento entre un padre y una hija. El padre quiere vivir en paz, disfrutar de las cosas simples y del amor con la que era su asistenta y la hija les hace la vida imposible. El autor escribe: “nuestro árbol genealógico está cargado de frutos extraños”. La hija es uno de esos “frutos extraños”. Familia, peleas generacionales, emigración y más.

Entrevista con Morella en:

http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/

24Jun, 2009

LA SONRISA ETRUSCA; Jose Luis Sampedro.

Escrito por: corto-cortes el 24 Jun 2009 - URL Permanente

Así comienza La sonrisa etrusca, Alfaguara (reedición de 2009):


En el museo romano de Villa Giulia el guardián de la Sección Quinta continúa su ronda. Acabado ya el verano y, con él, las manadas de turistas, la vigilancia vuelve a ser aburrida; pero hoy anda intrigado por cierto visitante y torna hacia la saleta de Los esposos con creciente curiosidad. «¿Estará todavía?», se pregunta, acelerando el paso hasta asomarse a la puerta.

Está. Sigue ahí, en el banco frente al gran sarcófago etrusco de terracota, centrado bajo la bóveda: esa joya del museo exhibida, como en un estuche, en la saleta entelada en ocre para imitar la cripta originaria.

Sí, ahí está. Sin moverse desde hace media hora, como si él también fuese una figura resecada por el fuego y los siglos. El sombrero marrón y el curtido rostro componen un busto de arcilla, emergiendo de la camisa blanca sin corbata, al uso de los viejos de allá abajo, en las montañas del Sur: Apulia o, más bien, Calabria.

«¿Qué verá en esa estatua?», se pregunta el guardián. Y, como no comprende, no se atreve a retirarse por si de repente ocurre algo, ahí, esta mañana que comenzó como todas y ha resultado tan distinta. Pero tampoco se atreve a entrar, retenido por inexplicable respeto. Y continúa en la puerta mirando al viejo que, ajeno a su presencia, concentra su mirada en el sepulcro, sobre cuya tapa se reclina la pareja humana.

La mujer, apoyada en su codo izquierdo, el cabello en dos trenzas cayendo sobre sus pechos, curva exquisitamente la mano derecha acercándola a sus labios pulposos. A su espalda el hombre, igualmente recostado, barba en punta bajo la boca faunesca, abarca el talle femenino con su brazo derecho. En ambos cuerpos el rojizo tono de la arcilla quiere delatar un trasfondo sanguíneo invulnerable al paso de los siglos. Y bajo los ojos alargados, orientalmente oblicuos, florece en los rostros una misma sonrisa indescriptible: sabia y enigmática, serena y voluptuosa.

Esta novela de Jose Luis Sampedro se publicó por primera vez en 1985 y fue el primer libro que puse en la estantería del salón en la Casa debajo de la almohada.

Quien disfrute leyendo sobre sentimientos no puede dejar este libro a un lado.

Fuente: Alfaguara.

03May, 2009

BROOKLYN FOLLIES; Paul Auster.

Escrito por: corto-cortes el 03 May 2009 - URL Permanente

Los buenos libros no se me van de la cabeza. Me sigo acordando de este maravilloso libro de Auster. Transcribo aquí la entrada en mi diario personal de 3 de mayo de 2006:

El libro me ha gustado de principio a fin. Hacía tiempo que no me leía un libro tan rápido. Es corto, cierto es, pero aún así, suelo tomármelo con más calma. Es fácil de leer y ameno.

Aunque en un principio el protagonista central, pueda parecer un desganado por vivir, poco a poco, se va dando cuenta de cuanta y cuan buena vida le queda. Me cae simpático, por que, a pesar de intentar ser un cínico, tiene el buen corazón suficiente para seguir queriendo y ayudando a sus seres queridos recobrados (sus dos sobrinos, su sobrina-nieta y su hija), y hasta casi de enamorarse cuando ya no daba un duro por lo que le quedaba de vida.
El otro protagonista, su sobrino Tom, también tiene su punto: Es más noble, y de creencias más firmes. Olvida ese futuro tan prometedor que le auguraban para quedarse simplemente rodeado de libros, que es lo que de verdad siempre le ha gustado. Tiene un sueño (de una vida mejor y más plena), y le gustaría hacerlo realidad, aunque sabe que es prácticamente imposible.
Los dos son enamorados de la lectura y eso me emociona. Al principio del libro hay una frase que por si sola hace que el libro merezca la pena: 'Leer era mi válvula de escape, mi desahogo y mi consuelo, mi estimulante preferido: leer por puro placer, por la hermosa quietud que te envuelve cuando resuenan en la cabeza las palabras de un autor.'

C.C. mayo 2006

Lo maravilloso de Auster es que sus libros tienen cientos de frases como esta y muchos personajes tan sugerentes como los de este libro editado por Anagrama en 2006.

Sophie Auster, Paul Auster y Siri Hustvedt

Fuente: www.college.columbia.edu

13Feb, 2009

EL LECTOR; Bernhard Schlink 2ª parte

Escrito por: corto-cortes el 13 Feb 2009 - URL Permanente

Michael de 15 años ha conocido a Hanna de 36 y han mantenido una relación sexual muy intensa durante varios meses. Hanna acaba de desaparecer sin dejar rastro.

Pag 80.Anagrama, octava edición de enero de 2009.

"Estuve enfermo varios días. Hice todo lo posible para disimular delante de mis padres y mis hermanos. En la mesa hablaba un poco y comía otro poco, y cuando me daban nauseas conseguía llegar al lavabo sin que se notase nada. Seguí yendo al instituto y a la piscina. Allí pasaba las tardes en un rincón apartado, donde nadie me buscaba. Mi cuerpo echaba en falta a Hanna. Pero el sentimiento de culpa era aún peor que el síndrome de abstinencia físico. ¿Por qué cuando la vi allí mirándome no me levante enseguida y eché a correr hacia ella? Aquella brevísima escena se convirtío para mi en el símbolo de mi desinterés de los últimos meses, que me había hecho negarla y traicionarla. Y ella para castigarme, se había ido."

Comienza la segunda parte de la novela:

"Después de marcharse Hanna de la ciudad, estuve un tiempo buscándola por todas partes, hasta que me acostumbré a que las tardes carecieran de forma, y hasta que pude ver un libro y abrirlo sin preguntarme si sería una buena lectura para Hanna. Pasó un tiempo hasta que mi cuerpo dejó de añorarla;"

23Ene, 2009

SER ESCRITOR; 2ª parte.

Escrito por: corto-cortes el 23 Ene 2009 - URL Permanente

Quien estuvo metido en el mundo editorial en los años 70 y 80 sabe que los últimos libros del famoso Juan Barcapintada (nombre falso) los escribió un señor llamado Luis Negríssimo (nombre falso).

Juan Barcapintada vendió muchos ejemplares de sus tres primeros libros, los únicos escritos totalmente por él. El éxito, el dinero y el alcohol echaron a perder su vida. Se divorció y sus 2 hijos actualmente están en un centro de rehabilitación.

La editorial, ante el deterioro mental del autor, contrató a Negríssimo para que desarrollara sus fantasías. Barcapintada contaba sus tres ideas sueltas con la ayuda de tres whiskys y el otro escribía el libro que luego se publicaba y vendía abundantemente en las tiendas. Al final, en los últimos años, el “autor” ni corregía lo que le presentaba la editorial.

El “escritor” profundizaba incansablemente en su descenso a los infiernos. Nunca se aclaró el motivo de su muerte. Negríssimo tuvo una vida normal al lado de su mujer y sus 3 hijos. Escribía 7 horas diarias y luego, en casa, resolvía los problemas de matemáticas con sus chavales. Los domingos toda la familia acudía al parque de la ciudad mientras el “artista atormentado”, el que solo firmaba los libros, curaba su resaca con más ginebra.

Negríssimo ganaba suficiente dinero para vivir sin problemas. Nunca tuvo la tentación de publicar con su nombre. Le gustaba escribir, no ser “escritor”.

Los padres de Negríssimo eran gente humilde de un pueblo del interior que vivieron dedicados a sus hijos y a labrar la tierra. Negríssimo tuvo una infancia feliz, ningún trauma. Siempre tuvo claro que la mejor herencia que podía dejar a sus hijos era el amor de sus padres y una buena educación.

¿Quién era el escritor? ¿Es necesario una infancia y una vida problemática para ser buen escritor?

22Ene, 2009

SER ESCRITOR; 1ª parte.

Escrito por: corto-cortes el 22 Ene 2009 - URL Permanente

Hace siete años conocí en Sao Paulo, Brasil, una mujer llamada Gisela Schumacher da Silva. Estaba casada con un vigilante nocturno, Joao, y tenía cinco hijos de muy corta edad. El pequeño tenía 5 meses y la mayor 7 años. Gisela pasaba todo el día cuidando de sus hijos, no había dinero para pagar una asistente. Cuando a las 9 de la noche conseguía dormir al último de sus hijos se sentaba a escribir en la mesa del comedor. Empezó con algo parecido a un diario donde ponía por escrito sus agobios, sus preocupaciones, sus miedos y, lo más importante, el intenso amor que sentía por su marido y sus hijos. Un día escribió un cuento. Lo empezó pensando en sus hijos pero cuando lo acabó no era para niños. Siguió escribiendo historias. Alguna noche al llegar su marido a las 5 de la madrugada la pillaba con el bolígrafo en la mano peleándose con las palabras. Tenía que dar el pecho al pequeño cada 4 horas. Estaba acostumbrada a dormir poco. Me contó que necesitaba sacarse de encima esas historias, que cuando completaba uno de aquellos cuentos se sentía muy relajada y a veces se quedaba dormida en el acto, sobre la mesa. La ansiedad que le causaba lidiar con 5 críos desaparecía. Leí muchos de aquellos cuentos. Eran maravillosos, rebosaban vida. Le ofrecí editarlos pero se negó. Me dijo algo muy sencillo: “soy madre, no escritora”. Respeté, por supuesto, su decisión.

Gisela era primero madre pero después era, y es, escritora. Equivocados creemos que un escritor es aquel que publica. Gisela escribía por necesidad y lo hacía (seguro que lo sigue haciendo) muy bien. ¿Es necesario publicar para ser escritor? Claro que no. Gisela era mejor madre gracias a lo que escribía. Gisela amaba con más claridad e intensidad a su marido gracias a que escribía.

¿Qué quiere el escritor? ¿Escribir o ser muy leído y tener fama y reconocimiento?

Se puede escribir y vivir al mismo tiempo y hacerlo todo con la misma intensidad. Es ridículo eso de ¿Escribir o Vivir? Gisela vive y escribe. Y lo mejor: Gracias a su escritura hace felices a los demás.

28Dic, 2008

IMPEDIMENTA ; Enrique Redel.

Escrito por: corto-cortes el 28 Dic 2008 - URL Permanente

En una reciente entrevista a Enrique Redel, director de Impedimenta (una de las editoriales independientes españolas más activas) dice sobre el nacimiento de la editorial en 2007:

“ …No obstante, creía que había un hueco para ofrecer mi propio “canon personal” dirigido al llamado lector literario (aquel lector que lee desde siempre, que disfruta leyendo, que gusta de que lo sorprendan con buenas ediciones). Impedimenta es un compendio de mis lecturas “deseadas”, en ese sentido. Parafraseando al gran Manuel Borrás, editor de Pre-Textos , el catálogo de Impedimenta es un resumen de mi vida como “ser lector”. El nombre mismo de la editorial es simbólico de lo que digo. La “impedimenta” era la bolsa, la carga, que llevaban lo legionarios romanos a la batalla. Era una carga pesada que les rompía la espalda (llevaban espada, escudo, cantimplora, raciones de comida, etc...), pero no podían tirar nada de lo que contenía, pues si lo hacían es posible que murieran en la batalla o en el largo camino. De hecho llevaban lo estrictamente imprescindible. Para mi la tradición literaria constituye un exigente fardo de obras que transporto conmigo. Los libros que yo leo, yo elijo y yo publico son los que describen mejor mi vida. Así surge Impedimenta.”

LIBROS - VACIO PERFECTO

19Dic, 2008

JORGE LUIS BORGES; Leer.

Escrito por: corto-cortes el 19 Dic 2008 - URL Permanente

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído". Jorge Luis Borges.