14Oct, 2009
SOFIA ANDRÉIEVNA TOLSTAYA; Victima del Gran Hombre.
Leo con creciente interés los diarios de Lev Toltói, Diarios (1847 -1894), editorial Acantilado. En la década de 1880, cuando el gran escritor ruso ya ha publicado sus dos obras cumbre, Guerra y Paz y Anna Karenina, y ha conseguido la tan deseada gloria literaria, las entradas en sus cuadernos denotan una ansiedad cercana a la depresión. Las disputas y desencuentros con su mujer y su hijo mayor son continuos.
El día 3 de mayo de 1884 escribe:
…encontré una carta de mi esposa. Pobre, ¡cómo me odia! Señor, ayúdame. Si es necesaria una cruz, pues una cruz que me aplaste, que me destroce. Pero estos tirones del alma son espantosos, no solo pesados y dolorosos, sino difíciles. ¡Ayúdame!
El 7 de Julio de 1884 escribe:
Ella seguirá siendo hasta mi muerte una rueda de molino atada a mi cuello y al de los niños. (…) debo aprender a no ahogarme con una piedra al cuello.
El día 18 de Julio de 1884, después de que su mujer de a luz al último de sus 13 hijos que moriría de tuberculosis pocos años después, escribe:
Si alguien dirige los actos de nuestra vida, quiero hacerle un reproche. Esto es demasiado duro y despiadado. Despiadado con respecto a ella. Veo que a una velocidad vertiginosa se dirige a su ruina y a sufrimientos morales espeluznantes.
Muchos analistas de la vida y obra de Tolstói describieron a su esposa como una desequilibrada que perjudicó al escritor. Vladimir Chertkov (1854-1936), amigo y secretario del escritor, que fue conocido como el líder de los tolstoistas, llega a acusar a Sonia Tolstoya de ser la causante de la muerte de su esposo.
Tengo la suerte de tener en mi mesilla de noche, junto a los diarios del padre de las letras rusas, el libro de Gorki Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andreiev, 1927 editado por NORTESUR en 2009. La parte dedicada a Tolstói ocupa casi la mitad del libro y se divide en tres secciones. La 1ª son anotaciones breves sobre el maestro, la 2ª una larga carta, que en realidad es un artículo largo, provocado por la huida y muerte del habitante de Yasnaia Polaina. Y la 3ª es una defensa de Sofía Andréieva Tolstaya, esposa del escritor a la que se criticó como la mala de la película.
En la página 95 escribe:
Ser el único amigo íntimo de Lev Tolstói, su mujer, la madre de sus numerosos hijos y la señora de su casa es, indiscutiblemente, un papel difícil y de gran responsabilidad. ¿Es posible negar que Sofia Tolstaya ha vista y ha comprendido mejor y más profundamente que nadie hasta que punto un genio se siente agobiado y angustiado en la atmósfera de la vida cotidiana, en la frecuentación de gente insustancial? (…) Convivir con un escritor que revisa hasta 7 veces las pruebas de un libro, y que en cada ocasión lo reescribe casi por entero, en un estado de dolorosa enervación que obliga a compartir con los suyos; convivir con el creador de un mundo inmenso que no existía con anterioridad a él…¿Seríamos capaces de comprender todas las inquietudes de una existencia tan extraordinaria?
Gorki pide un respeto para la mujer que convivió con un genio tan difícil de tratar. Además acusa a un montón de supuestos seguidores del maestro de oportunistas y manifiesta que solo Sofia Tolstaya fue capaz de preservar la obra del escritor de tales malas influencias.
Sofia Andréieva Tolstaya intentó suicidarse al final de su vida. Debía estar totalmente agotada.

Tolstói y Gorki.
Fuentes: espaidellibres.files, Acantilado, Nortesur.
05Oct, 2009
TOLSTÓI; y la crítica.
Entre 1865 y 1878 Lev Tolstói (1828-1910) no apuntó nada en su diario. En esos años escribió sus mejores novelas: Guerra y Paz y Anna Karenina.
Se conservan papeles sueltos con las reflexiones y desahogos que no pudo dejar de poner por escrito.
El 2 de febrero de 1870 en su casa de Yásnaia Poliana escribe:
Oigo a los críticos: "El trineo en Navidad, el ataque de Bragation, la caza, el banquete, la danza: está bien, pero su teoría histórica, su filosofía. está mal, sin gusto ni placer."
Un cocinero preparaba la comida. Desechaba los desperdicios, los huesos, la sangre y todo lo tiraba en el patio. Los perros estaban junto a la puerta de la cocina y se precipitaban sobre lo que tiraba el cocinero. Cuando mataba una gallina o un becerro y desechaba la sangre y los intestinos, cuando tiraba los huesos, los perros estaban contentos y decían: "ha preparado una buena comida, es un buen cocinero". Pero el dia que el cocinero peló huevos, castañas, alcachofas y tiró las cáscaras al patio, los perros se abalanzaron, lo olieron, y le volvieron la espalda diciendo: "antes preparaba buenas comidas, se ha dañado, es un mal cocinero". Pero el cocinero continuó preparando la comida y la comida se la comieron aquellos para quienes había sido preparada.....
Se refiere, según la traductora y editora de sus diarios, Selma Ancira, a las criticas que le hicieron por sus digresiones flosóficas en Guerra y Paz.
Es imposible que los autores y los críticos tengan una buena relación. Imposible.
Fuente: Diarios (1847-1894) de Lev Tolstói. Editado por Acantilado.2002.
Fuente foto: wikipedia.
27Sep, 2009
GUERRA Y PAZ; Ciencia militar.
Cuando se entra en una guerra nunca se sabe como se termina por mucho que los estrategas y sabios militares proyecten, en sesudos estudios, los resultados. En Afganistan se montó una guerra hace 8 años en la que EEUU y sus aliados estaban convencidos de que arrasarían a los talibanes en pocos meses. A fecha de hoy la situación es peor que cuando se inició. En Irak, aunque después de derrocar a Sadam Housein se declaró la victoria de los EEUU, se ha perdido la guerra. La situación actual es que los aliados occidentales no lo quieren reconocer. George W. Bush y sus grandes estrategas militares del Pentágono debían haber leído Guerra y Paz donde Lev Tolstói hace 140 años escribió que la ciencia militar es una gran mentira:
En la página 934 de la edición del Taller de Mario Muchnik el príncipe Andrei Bolkonski está en una reunión del estado mayor del ejército ruso en la guerra de 1812 contra los franceses. Al comprobar que cada uno de los participantes dice una cosa diferente sobre cual debe ser la estrategia y después de haber pasado por la experiencia de Austerlitz, reflexiona sobre la supuesta ciencia militar:
¿Qué teoría y que ciencia puede haber en una actividad cuyas circunstancias y condiciones se desconocen y no pueden precisarse, en la que más difícil todavía resulta determinar la fuerza de los que hacen la guerra? Nadie sabe ni puede saber en que condiciones estará mañana nuestro ejército ni las tropas del enemigo, ni cual es la capacidad de resistencia de ese u otro destacamento. En ocasiones, cuando no hay un cobarde que grite “¡Estamos copados!” y eche a correr sino un hombre valeroso y jovial que grita “¡Hurra!”, un destacamento de 5.000 hombres vale por uno de 30.000, como ocurrió en Schoengraben; otras veces, 50.000 hombres huyen delante de 8.000, como en Austerlitz. ¿Qué ciencia puede haber en una acción, en la que, como ocurre ocurre en todas las acciones prácticas, nada puede determinarse y todo depende de innumerables factores que adquieren un sentido preciso en tan solo un minuto que nadie sabe cuando se producirá? Armfeld dice que nuestro ejército está dividido, y Paolucci asegura que hemos puesto a los franceses entre dos fuegos. Michaux afirma que el campamento de Drissa no sirve, porque le río pasa a sus espaldas. Pfull sostiene que precisamente en eso radica su fuerza. Toll propone un plan y Armfeld presenta otro. Todos son igualmente buenos y malos y sus ventajas se harán evidentes cuando el acontecimiento se produzca. Entonces ¿Por qué hablan todos del genio militar? ¿Acaso es un genio el hombre que sabe enviar los víveres a un destacamento en le momento oportuno o mandar a unos hacia la derecha y a otros hacia la izquierda? Napoleon Bonaparte.

14Sep, 2009
LEV TOLSTÓI; Sobre escribir.
A lo largo de sus diarios Lev Tolstói (1828- 1910, autor de Guerra y Paz y Anna Karenina, entre otras grandes novelas) hace numerosas reflexiones sobre el oficio de escribir. En 1851 tiene 23 años y se encuentra en la guerra del Caucaso acompañando a su hermano Nikolai que es militar:
3 de junio.
¡Qué noche más maravillosa! La luna surgió poco a poco de una colina e iluminó dos nubecitas pequeñas, finas y bajas; detrás de mi un grillo chirriaba su melancólica e incesante canción, a lo lejos se oía una rana y de las proximidades del aul llegaban los gritos de los tártaros y los ladridos de los perros; de pronto todo volvió al silencio y una vez más se oyó el chirriar del grillo y se vio una nubecita que pasaba transparente entre las estrellas más próximas y las más lejanas.
Pensé: voy a describir lo que veo. Pero, ¿cómo puedo escribirlo? Tengo que ir a sentarme a una mesa manchada de tinta, tomar un papel grisaceo y tinta; ensuciarme los dedos y trazar letras sobre el papel. Las letras formarán palabras y las palabras frases; pero, ¿acaso se puede transmitir lo que uno siente? ¿Acaso se puede transmitir a otra persona la manera que uno tiene de percibir la naturaleza? La descripción es insuficiente. ¿Qué hace que la poesía esté tan íntimamente ligada a la prosa? ¿La felicidad a la infelicidad? ¿Cómo se debe vivir? ¿Debemos tratar de reunir la poesía con la prosa o bien disfrutar de la una y luego abandonarnos y vivir a merced de la otra?
El sueño tiene un aspecto mejor que la realidad; la realidad tiene un aspecto mejor que el sueño. La felicidad absoluta sería la combinación de ambos
.
2 de enero de 1852.
Todo escritor tiene en mente para su obra una categoría especial de lectores ideales. Es necesario definir con precisión para uno mismo las exigencias de estos lectores ideales y aunque solo existan dos lectores así en el mundo escribir únicamente para ellos.
2 de junio de 1851
Reflexionando sobre lo que supone escribir hace una cita de George Sand en su novela Horace, 1842.
Y además esa horrible necesidad de traducir con palabras y alinear en garabatos pensamientos ardientes, vivos, móviles como rayos de sol que tiñen las nubes en el aire. ¡Adónde huir del oficio, Dios mío!
Editorial Acantilado ha pubicado los diarios de Tolstói en dos volúmenes.

Fuente foto; wasatchveg.com
11Sep, 2009
LEV TOLSTÓI; Correspondencia.
Para vivir honradamente es necesario desgarrarse, confundirse, luchar, equivocarse, empezar y abandonar, y de nuevo empezar y de nuevo abandonar, y luchar eternamente y sufrir privaciones. La tranquilidad es una bajeza moral.
LEV TOLSTÓI
Con esta frase se abre la recopilación de la correspondencia del escritor ruso Lev Tolstói (Yásnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910) editada en 2008 por Acantilado.
En sus diarios, también publicados por Acantilado en dos volúmenes, dejó constancia de su lucha contra la injusticia y la maldad en el mundo pero sobre todo se pueden leer las actas de su titánica batalla contra él mismo. En diarios, novelas y cartas Tolstói nos contó la construcción de él mismo como persona a lo largo de 82 años.
Esta frase me ha recordado la de otro infatigable luchador, Winston Churchill:
El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin desmoralizarse.
Quien piensa su vida con honestidad nunca deja de luchar contra él mismo.

10Sep, 2009
LEV TOLSTÓI; Diarios.
Lev Tostói (Yásnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910), autor de Guerra y Paz y Anna Karenina, entre otras) a sus 19 años está obsesionado con que su vida tenga un sentido. Desea desarrollar al máximo sus capacidades como persona y para ello se impone reglas de comportamiento muy estrictas. Conocedor de sus debilidades diseña objetivos muy detallados que debe conseguir en cortos periodos de tiempo. Tolstói se juzga con mucha severidad y para ello, y todo lo anterior, inicia en 1847 la escritura de un diario.
Tolstói es humano, antes que nada, y cae continuamente en las tentaciones del ocio y la carne.
El 16 de junio de 1847 escribe.
¿Llegaré algún día a no depender de ninguna circunstancia exterior? En mi opinión eso es alcanzar un nivel alto de perfección, puesto que, en el hombre que no depende de ninguna influencia ajena, el espíritu, por sus propias exigencias, aventaja forzosamente a la materia y solo entonces el hombre alcanza su designio. Comienzo a acostumbrarme a la primera regla * que me impuse y ahora me impongo otra, la siguiente: considera la sociedad femenina como un disgusto inevitable de la vida en sociedad y, en la medida de lo posible, mantente alejado de las mujeres. Porque, en realidad, ¿de donde nos vienen la lujuria, la voluptuosidad, la frivolidad en todo y otros muchos vicios sino de las mujeres? ¿Quien tiene la culpa de que nos privemos de los sentimientos que nos son innatos: la valentía, la firmeza, la sensatez, la justicia, etcétera, si no las mujeres? La mujer es más sensible que el hombre, por eso a lo largo de las épocas de virtud las mujeres han sido mejores que nosotros, pero en nuestra época depravada y corrupta son peores que nosotros.
La primera regla que se impone es: "Lleva a cabo todo lo que hayas decidido llevar a cabo".
Tolstói solo tenía 19 años. Guerra y Paz la empezó a escribir con 37 años y la terminó con 41.
Editorial Acantilado ha publicado recientemente los diarios, en dos volúmenes y la correspondencia. Todo seleccionado, comentado y traducido por Selma Ancira.
Fuente: Acantilado.
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