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04Nov, 2009

SUAREZ y el REY; Abel Hernández

Escrito por: corto-cortes el 04 Nov 2009 - URL Permanente

Durante la Transición política española de los años 80´s se comento, e incluso se llegó a escribir, que el asesinato del Almirante Carrero Blanco a manos de la banda terrorista ETA en 1973 tuvo un efecto colateral bueno: Se dijo, e insisto se puso negro sobre blanco en los periódicos, que gracias a aquel salvaje atentado la dictadura de Franco no se había perpetuado en la persona de Carrero, una vez muerto el dictador.

Abel Hernández, periodista de Soria de 72 años profundo conocedor de todo lo ocurrido en la arena política de aquellos años, desmonta aquella descabellada teoría (aunque insinúa otra) en su libro recientemente publicado Suarez y el Rey (Espasa 2009):

Página 63:

Por lo menos, durante la breve etapa de Carrero Blanco (como Presidente del Gobierno), que duró apenas seis meses, de junio a diciembre, cuando fue víctima del bárbaro asesinato a manos de ETA, contó (Juan Carlos de Borbón) con su lealtad personal. Incluso, el almirante había garantizado al Príncipe que, en caso de ser presidente de gobierno cuando muriera Franco, presentaría inmediatamente su dimisión para que pudiese actuar con plena libertad. Y en esa etapa los equipos del Príncipe permanecen en el Gobierno. Cosa que no ocurre con Arias Navarro ( que fue el sustituto de Carrero). La criminal voladura de Carrero no fue precisamente una aportación de ETA al futuro democrático de España. El almirante no era el sucesor de Franco. El sucesor previsto y dispuesto por Franco era el Rey, que tenía el propósito firme de cambiar de régimen, y ETA hizo todo lo posible para que descarrilara el tren de la transición a la democracia.

El nombramiento de Carlos Arias, responsable político en Gobernación en el momento del atentado, como sustituto, con la comentada frase de Franco de que "no hay mal que por bien no venga", produjo extrañeza y desconcierto. En el atentado habían fallado estrepitosamente, para algunos sospechosamente, los servicios secretos y la Policía.

Nota. los entre paréntesis son mios.

Un atentado terrorista nunca, en ninguna circunstancia, y en ningún sitio, tiene efectos positivos. Aquello del padre Vitoria de que existía el derecho legítimo de asesinar al dictador es, en mi opinión una aberración.

En este libro, Suarez y el Rey Abel Hernandez hace un repaso de la relación entre estas dos figuras fundamentales en la historia reciente de España. Relata la magnífica sintonía que hubo entre ellos y sus desencuentros que llevaron, además de otors motivos, a dimitir a Suarez.

Como Don Juan Carlos de Borbón y Don Adolfo Suarez fueron personajes protagonistas de casi todos los acontecimientos de relevancia de la Transición, las 200 páginas del libro de Hernandez se convierten en un perfecto resumen de aquel prodigioso, y hasta diría milagroso, paso de la dictadura a la Democracia.

Suarez y el Rey ha sido galardonado con el premio Espasa 2009 de ensayo.

La portada del libro se ilustra con la foto tomada por Adolfo Suarez Illana (hijo de Suarez) en la última visita que el rey hizo a su amigo. esta foto recibió el premio Ortega y Gasset de periodismo.

02Nov, 2009

A.S. NEILL; La educación de los niños.

Escrito por: corto-cortes el 02 Nov 2009 - URL Permanente

Alexander Sutherland Neill (1883-1973) fue pedagogo, escocés y fundador de la escuela Summerhill en 1921 (aun en funcionamiento). Summerhill es una de las llamadas escuelas democráticas. Los alumnos deciden si van a clase o no y las normas se votan en asamblea.

Los principios básicos de esta escuela son:

  • Firme convicción en la bondad natural de los seres humanos.
  • La felicidad como máxima aspiración de la educación.
  • El amor y el respeto como bases de la convivencia.
  • La importancia de la corporalidad y la sexualidad.

Las características más destacadas de esta escuela son:

  • Ausencia de exámenes y calificaciones.
  • Asistencia no obligatoria a las clases.
  • La asamblea como órgano de gestión.
  • Ausencia de reprimendas y sermones.
  • Trato igualitario entre niños y adultos.

Fuente: Wikipedia.

Neill publicó un libro para difundir sus métodos. En la página 105 de su libro Summerhill. Un punto de vista radical sobre la educación de los niños. (Editado por Fondo de Cultura Económica) escribe:


Creo que es un error imponer algo por autoridad. El niño no debiera hacer nada hasta que se forme la opinión –su opinión propia- de que debe hacerlo. La maldición de la humanidad es la coacción externa, ya venga del papa, o del Estado, o del maestro, o del padre. Es fascismo in toto.

La mayor parte de la gente pide un dios. ¿Cómo puede ser de otro modo cuando el hogar está gobernado por dioses de hojalata de ambos sexos, dioses que exigen una verdad y una conducta moral perfectas’ la libertad significa hacer lo que se quiera mientras no se invada la libertad de los demás. El resultado es la autodisciplina.

En nuestra política educativa como nación nos negamos a dejar vivir. Persuadimos mediante el temor. Pero hay una gran diferencia entre obligar a un niño a que deje de tirar piedras y obligarlo a aprender latín. El tirar piedras afecta a otros; pero aprender latín solo le afecta al niño. La comunidad tiene derecho a reprimir la muchacho antisocial porque interfiere los derechos de otros; pero la comunidad no tiene derecho a obligar al muchacho a aprender latín, porque aprender latín es una cuestión individual.

Es impresionante hasta que punto se puede hacer mal uso de un derecho en principio nada sospechoso como es el de Libertad. El daño que Neill y otros han hecho a la educación es difícil de medir. Aun sufrimos sus consecuencias.

En el artículo “Santa Bárbara y los adolescentes” de Jose Antonio Marina que EL MUNDO publicó el día 15 de septiembre de 2009 a raíz de los altercados provocados días antes por jóvenes en Pozuelo (Madrid) se decía:


Tropezamos aquí con otro de los peligrosos mitos. El mito de que nacemos libres y que hay que permitir que esa libertad se despliegue a sus anchas. Nacemos absolutamente dependientes, de nuestra circunstancia exterior y de nuestros deseos. Y la educación intenta hacernos capaces para conducir nuestra vida. El adolescente no es libre. Depende de muchas cosas interiores y exteriores, y debe aprender a ser autónomo. La espontaneidad que ensalzamos no tiene nada que ver con la libertad. Mi burro es muy espontáneo cuando pega coces, pero no puedo tomarle como ejemplo de comportamiento libre. No es verdad que el joven sea irremediablemente impulsivo. Los neurólogos saben que precisamente durante la adolescencia se terminan de formar las estructuras prefrontales del cerebro, encargadas de controlar la acción.

Fuente foto: thingsmagazine.net

26Oct, 2009

MEMORIAS DE OTRA PRINCESA RUSA.

Escrito por: corto-cortes el 26 Oct 2009 - URL Permanente

La editorial argentina Ediciones de la Flor publica en Noviembre las memorias de Elizaveta Mijailovna, madre del gran fotógrafo Anatole Saderman, con el título de Memorias de otra princesa rusa.

La escritora argentina Alicia Dujovne Ortiz escribe el prólogo:


En estas memorias exclusivamente destinadas a ser leídas por sus descendientes, y que ella jamás pensó publicar, Elizaveta evoca los sinsabores económicos debidos al exilio, pero todo termina por recomponerse del modo más satisfactorio. Lo suyo es deleitarse con el teatro y la buena música, detallar las deliciosas comidas, los lindos vestidos, las animadas fiestas de casamiento o cumpleaños. Nada existe de puertas para afuera, aunque tampoco muy para adentro: así como no sabremos nunca nada del hijo ausente, tampoco sabremos nunca cómo fue interiormente Elizaveta. Una madre de su tiempo y de su medio no descubría su intimidad.

Contar cosas íntimas era de mal gusto.

Su nieto Alejandro Saderman escribe en Prefacio.


La abuela memoriosa ha evitado hasta mencionar al hijo desdichado que ha muerto lejos de la casa, nunca sabremos cómo ni por qué. La familia aquí descripta es unida y feliz; sus miembros son hermosos, cultos, buenos y llenos de talento. Los acontecimientos trágicos, como la guerra de 1914 o la tan temida Revolución bolchevique, aparecen como inconvenientes que obligan a esta familia a abandonar su rico y colmado hogar.

ADN Cultura nos ofrece unos fragmentos de este libro delicioso:

La rewvoluución bolchevique ha triufado y se ven obligados a marcharse de Moscú:


Éramos cuatro familias que se pusieron en marcha guiados por un "combinador", un judío polaco, probablemente un lejano pariente de la tía Sonia Katzevich que también viajaba con nosotros. Además de una gran familia, viajaban con nosotros dos institutrices -una de Nina y la otra de Ira- y nosotros llevábamos a nuestra mucama Pasha. Nuestro camino nos llevaba a Minsk, aún ocupada por los alemanes, y decidimos esperar allí hasta que los bolcheviques fueran derrotados, calculando que esto llevaría entre tres y seis meses. ¡Qué manera de errar el cálculo! En octubre de 1948 se cumplieron treinta y un años de nuestra expatriación, de lo que se puede deducir que tras no pocas y penosas aventuras, pudimos llegar vivos a la ciudad de Minsk.

(…)

Y, realmente, ¡cuántos bienes de valor tuvimos que dejar a los bolcheviques! Pero poco a poco Katia empezó a sacar de los armarios algunas cosas, tales como buenos manteles, cortinas sobrantes, abrigos de piel, y los fue llevando a la casa de la tía Mania, la que unos años después nos los trajo a Berlín, junto con un vaso lleno de brillantes que ella, enseguida de nuestra partida, escondió en la tierra de un macetón con plantas.

Animo a las editoriales españolas a que publiquen este libro.

Escapar de los bolcheviques

Liza Mijailovna retratada por su hijo Anatole Saderman.

Fuente: Adn Cultura.

06Oct, 2009

TOLSTÓI; y la religión.

Escrito por: corto-cortes el 06 Oct 2009 - URL Permanente

Tolstói (1828-1910) no dejó, durante toda su vida, de preguntarse sobre la existencia de dios. El escritor ruso fue un hombre muy inteligante y honesto en sus reflexiones y convicciones. En toda fe religiosa hay un salto en el vacío que la RAZÓN no respalda. Ese agujero de la razón lo resuelve Tolstói con la necesidad de dar un sentido a la vida y aceptando la inferioridad de la inteligencia human para comprender la divinidad.

En 1874 en una hoja suelta que con buen criterio Selma Ancira (editora y traductora) ha incluido en sus diarios (editados por Acantilado) escribe:

Tras haber vivido casi 50 años, me he convencido de que la vida terrenal no tiene nada que ofrecer y todo hombre inteligente que considere la vida terrenal con seriedad - los trabajos, los miedos, los reproches las luchas- acabará preguntándose: ¿por qué?, por una locura; ese hombre se levantará la tapa de los sesos y Hartmann y Schopenhauer tendrán razón. Pero Schopenhauer ha permitido sentir a la gente que hay algo que le impide suicidarse. El objetivo de mi libro es justamente ese algo. ¿Qué nos hace vivir?. La religión.

La editorial Nortesur acaba de editar el libro del escritor ruso Maxim Gorki (1868-1936) Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andréiev 1927. En este volumen Gorki al que se consideró el gran escritor de la revolución rusa relata sus encuentros con estos monstruos de las letras.

En la pagina 18 escribe Gorki sobre Tolstói:

En su diario, que me dejó leer, me sorprendió un aforismo extraño: "Dios es mi deseo".

Hoy al devolverle el cuaderno, le he preguntado qué era aquello.

- Un pensamiento inacabado -dijo mirando la página con los ojos entornados- Tal vez quise decir: Dios es mi deseo de concebirlo... No, no es esto...

Se rió, enrolló la libreta y la guardó en el ancho bolsillo de su blusa. Sus relaciones con Dios son muy confusas, pero a veces me recuerdan las de "dos osos en la misma madriguera".

Más adelante, en la página 41, cita Gorki una reflexión de Tolstói:

¿Qué significa saber? Sé que soy Tolstói, que soy escritor, que tengo una mujer, hijos, el pelo canoso, la cara fea y con barba: todo esto lo refleja mi pasaporte. No dice nada en cambio de mi alma. Del alma solo se una cosa: que ansía la cercanía de Dios. ¿Y qué es Dios? Es aquello de lo que mi alma forma parte. Y ya está. A quien ha aprendido a reflexionar le cuesta creer, pero vivir en Dios solo es posible a través de la fe. Tertuliano dijo: "El pensamiento es el mal".

Recuerdo ahora cuando en su novela Guerra y Paz el príncipe Pierre Bezujov, lleno de dudas existenciales después de batirse en duelo, se encuentra en una posada del camino entre San Petersburgo y Moscú al que luego sería su maestro en la masonería. Este, ante su falta de fe religiosa, le dice al príncipe que como pretende con su mente humana comprender a Dios. Además le sugiere que primero debe limpiar su alma de egoismo y solo cuando realmente ame se pregunte de nuevo por Dios.

Un amigo mio, con dudas de fe, consultó con un cura. Este le respondió que por eso se le llama fe. Si se pudiera tener la certeza de la existencia de Dios entonces se llamaría de otro modo.
Recuerdos de Tolstói, Chéjov y Andréiev

Fuentes: Acantilado, Nortesur.

29Sep, 2009

DIARIO DE UN DESESPERADO; Friedrich Reck.

Escrito por: corto-cortes el 29 Sep 2009 - URL Permanente

Editorial Minúscula edita los diarios del escritor alemán Friedrich Reck entre 1936 y 1945 cuando ocurre su muerte en el campo de concentración de Dachau. En ellos describe como la sociedad conservadora alemana vivió la llegada al poder del nacionalsocialismo. Destaco a continuación el fragmento en que relata sus encuentros con Hitler y como se arrepiente de no haberlo matado cuando pudo.


Friedrich Reck (1884-1945), hijo de un terrateniente de Prusia Oriental que fue diputado conservador, estudió medicina y, en 1912, se embarcó como médico de a bordo rumbo a América. A su regreso a Alemania, se instaló en Baviera y comenzó a colaborar con el Süddeutsche Zeitung. Escribió novelas históricas y se convirtió en un personaje singular de la sociedad muniquesa. En octubre de 1944 le arrestan por primera vez, la segunda no sobrevivirá: en diciembre de ese mismo año la Gestapo vuelve a detenerlo. En enero de 1945 llega a Dachau, donde muere poco después.


Mi vida en esta ciénaga pronto entrará en su quinto año. Desde hace más de cuarenta y dos meses pienso odio, me acuesto con odio, sueño odio para despertar con odio: me asfixia verme

prisionero de una horda de monos perversos, y me devana los sesos el eterno enigma de este mismo pueblo, que hace unos años velaba tan celosamente por sus derechos y que de la noche a la mañana se ha hundido en este letargo, en el que no solo tolera el dominio de los inútiles de ayer, sino que además, para colmo de vergüenza, ya no está en condiciones de percibir como ignominia supropia ignominia...

(…)

A pesar de su meteórica carrera (se refiere a Hitler) , en ese diagnóstico de hace ahora dos décadas no ha cambiado absolutamente nada. Se mantiene, aún hoy, basado en el reconocimiento de que él, carente de todo amor propio natural y de todo contento consigo mismo, en el fondo se odia, y de que su hiperactividad política, su desmedida ansia de ser alguien, su vanidad, que ya hay que calificar de apocalíptica, surge únicamente del deseo de acallar todos sus dolorosos reconocimientos, el reconocimiento de ser un aborto hecho a base de basura y estiércol. Pueden añadirse unas cuantas cosas.

Erna Hanfstaengl,(*) que le conoce mejor que yo, me habla de su creciente miedo a los fantasmas, dice que el miedo a los espíritus de aquellos que ha asesinado le espolea y le impide quedarse mucho tiempo en el mismo sitio.

No concuerda mal con eso el que recientemente haya pa sado sus noches insomnes en su cine privado, y que sus desdichados operadores tengan que ponerle seis películas noche tras noche...

Todo eso puede ser. No hace más que afianzar mi diagnóstico. Ni siquiera creo que este hombre tenga una predisposición innata especialmente amoral: calificarlo de gran criminal sería

demasiado honor para él. Si un Gobierno alemán hubiera satisfecho a tiempo su desmedida vanidad montándole un estudio gigantesco y pagando a la prensa para que lo celebrara como el mayor pintor de todos los tiempos, creo que habría ido a parar a una vía muerta carente de todo peligro, y jamás se le habría pasado por la cabeza pegar fuego al mundo. No, no creo en sus cualidades de Borgia, creo que el ansia de abrirse paso de una personalidad construida de desechos y profundamente fallida ha coincidido en esta ocasión con un capricho de la Historia, que le está dejando jugar un rato con las palancas de su gran mecanismo, como hizo antaño con el curtidor Cleón. Creo que todo esto coincide con un acceso febril de este pueblo. Sí, creo que este miserable demonio escapado de un infierno de excrementos digno de Strindberg, ha

coincidido, como antaño aquel Bockelson, con un momento de drenaje de abscesos, ha surgido como la encarnación de todos los turbios deseos de las masas, normalmente bien reprimidos.

(…)

Volví a verlo de cerca una vez más. Fue en aquel otoño de 1932, cargado de presagios, en el que Alemania empezó a tener fiebre. Friedrich von Mücke y yo estábamos cenando en la Osteria Bavaria de Múnich cuando él —por otra parte solo, sin su Guardia de Corps habitual— entró en el local y tomó asiento en la mesa de al lado. Allí estaba, convertido entretanto en un hombre poderosísimo en Alemania... y allí, sentado, se sintió observado y criticado por nosotros, muy incómodo, motivo por el cual adoptó enseguida el gesto obstinado de un pequeño funciona rio que ha entrado en un local normalmente inaccesible para él, pero que, una vez ha tomado asiento, exige a cambio de su buen dinero «que le sirvan y traten igual de bien que a esos distinguidos caballeros de ahí».

Sí, allí estaba sentado, un Gengis Khan vegetariano, un Alejandro abstemio, un Napoleón sin mujeres, una miniatura de Bismarck que habría tenido que guardar un mes de cama si se

hubiera visto forzado a tomar aunque solo fuera uno de los desayunos del viejo Canciller de Hierro.

Yo había venido en coche a la ciudad y, por aquel entonces en septiembre de 1932, como las carreteras eran ya bastante inseguras, llevaba encima una pistola lista para disparar; en aquel

local casi vacío habría podido hacerlo, sin más. Lo habría hecho, si hubiera sabido el papel que iba a desempeñar ese puerco, y los años de sufrimiento que nos esperaban. Por aquel entonces, no lo consideraba más que un personaje de revista satírica, y no disparé. Tampoco habría servido de nada, porque el Consejo del Altísimo ya había decidido nuestro martirio, y si entonces lo hubieran atado a las vías del tren, el vertiginoso expreso habría descarrilado antes de alcanzarlo. Hoy se oye hablar de muchos atentados que estaban destinados a él, y todos

fracasaron. Así será, y tendrá suerte hasta que llegue su hora. Cuando esta haya llegado, la perdición irá arrastrándose hasta él desde todos los rincones..., incluso desde rincones en los que él nunca ha pensado. Desde hace años (y esto vale también para este país de los demonios, por el momento tan afortunado), Dios parece dormir. «Pero si Dios quiere —dice un proverbio ruso— hasta una escoba puede disparar.»

(*)Erna Hanfstaengl era la hermana mayor de “Putzi” Hanfstaengl . Incluí un post el 18 de noviembre sobre él en este blog.

Fuente: Editorial Minúscula.

22Sep, 2009

UNA MAÑANA PERDIDA; Gabriela Adamesteanu.

Escrito por: corto-cortes el 22 Sep 2009 - URL Permanente

Dedicado a Caperucita.

La escritora rumana Gabriela Adamesteanu (Târgu Ocna, 1942) publicó su mejor novela, Una mañana perdida, cinco años antes de la caida del régimen comunista de Ceausescu. En ella relata la vida en Rumanía durante el siglo XX. Las 562 páginas, que ahora edita Lumen en España, cuentan una mañana en la vida de Vica, una mujer pobre e hipocondríaca de más de 70 años. Durante unas horas Vica visita a varios vecinos y en sus conversaciones recuerdan su vida y la de su país.

En una entrevista que le hacen a la autora en EL PAÍS comenta a propósito de la siguiente frase de la novela: “El marido, que sepa de ti solo de cintura para abajo…”


No sólo los hombres tienen esa idea de usar a las mujeres, ellas también tienen esa imagen cínica y no le ceden la parte más importante de su cuerpo, la mente y el corazón. Sentencias que pueden parecer cínicas pero que a lo mejor son sólo pragmáticas".

Estos son los primeros párrafos de este libro:

La calle Coriolan

En otras épocas, ¿habría estado ella así, días enteros sin moverse de casa, como ahora? ¡Ni muerta! Habría sentido que se le caía la casa encima. Se las arreglaba lo mejor que podía y, ¡hala!, a la calle. Hoy visitaba a uno, mañana a otro: iba de casa en casa; pero volver a la suya con las manos vacías, eso sí que nunca; andaba de palique con todo el mundo, se enteraba de todo; después de tanto estar con el mudo del marido, le entran a una ganas de salir pitando… Nunca tuvieron grandes temas de conversación, pues, al fin y al cabo, ¿de qué se puede hablar con los hombres?

—El marido, que sepa de ti solo de cintura para abajo… —dice, y la cuñada, al escucharla, se encrespa.

—Cállate, Vica, ¡qué bruta! Te está oyendo el chico… Ya estás vieja, y dale que dale con tus guarrerías…

—Y si me oye, ¿qué? Pues que oiga. ¿Acaso le queda mucho para seguir pegado a tus faldas? No te preocupes, que yo he estado en buenas casas y sé cómo hablan las señoras… Y en todas partes nos entendíamos muy bien, todos me tenían cariño y aprecio, madame Ioaniu, por ejemplo, cómo nos reíamos… con ella y con Ivona…

Una muda esa cuñada suya: ni con sacacorchos le arrancas una palabra. Pobre de su hermano, toda la vida siguiéndole la corriente, que así son los hombres, se dejan llevar por la mujer. Solo al testarudo de su hombretón ella nunca ha podido sacarle de lo suyo.

(…)

Así era su marido: gruñón; lo que es ella, no, su carácter era distinto, había salido a mamá, alegre como ella; ¡ay!, cómo le hubiera gustado que le tocase una pareja igual, alguien a quien le gustara reír… Los hay también de esta laya, pero tienen otros defectos, en este mundo todos los hombres son iguales, ni pensar que haya unos mejores que otros…

Pero, quién iba a creerlo, ahora cada vez se le hace más duro salir de casa. Sin embargo, siquiera una o dos veces al mes, coge su talega de cuero (esa que le regaló madame Daniel), la llena con todo lo que encuentra a mano, se pone varios jerséis, se coloca la dentadura, se tapa la cabeza con dos pañolones, se calza la boina tiesa

que se hizo con los restos de un gabán viejo (de eso ya van nueve años), la asegura atándola con una bufanda, y se las pira. O eso es lo que dice su marido:

—Conque otra vez te las piras, ¿eh?… —rezonga desde la cama, debajo de las mantas amontonadas sobre el edredón, donde yace con la cabeza envuelta en un jersey de ella, viejo y andrajoso, desde que se le ha perdido la gorra descolorida que se ponía siempre al acostarse. Habla jadeando entre palabra y palabra, es gordo y alto, pesa más de cien kilos. La piel del cuello le cuelga flácida, pero sus mejillas se ven rozagantes, casi sonrosadas, y en ellas la barba sin afeitar de varios días crece áspera y cana.

»… tú y tu maldita costumbre de no parar en casa… siempre volando a casas ajenas y no paras en la tuya.

—¡Déjame ya! —exclama ella.

(…)

Tampoco hace caso de lo que le está diciendo él. Que siga refunfuñando cuanto quiera, pedazo de boquirrasgado, que hable solo, para sí mismo, palabra de varón es una sinrazón, como solía decirle a madame Ioaniu… y cómo le divertía esto a la vieja… Lo que es Vica, ya aprendió a apañárselas: apenas siente que el marido está a punto de desvariar y soltar su rollo, ella se mete en la sala, y que el diablo os lleve a ti, a tu madre y a tu padre, y a toda tu parentela, masculla entre dientes…

Fuente foto: multimedia.fnac

21Sep, 2009

EL SEÑOR MARX NO ESTÁ EN CASA; Ibsen Martinez. Suicidio de Eleanor Marx.

Escrito por: corto-cortes el 21 Sep 2009 - URL Permanente

Sobre Carlos Marx ( Treveris 1818- Londres 1883, pensador socialista autor de El Capital e inspirador del marxismo) se ha escrito de todo. Entre los textos más disparatados está el libro Marx y Satán del sacerdote rumano Richard Wurmbrand en que defiende las relaciones de Marx con el satanismo. Esta teoría es también apoyada por Robert Payne en su biografía del pensador titulada El desconocido Karl Marx. Estos libros llevan a algunos enemigos del marxismo a insinuar que Marx pudo entregar al demonio la vida de sus dos hijos, Edgar y Francisca, muertos prematuramente, a cambio de la dominación del mundo a través de sus ideas.

Dos de las hijas de Marx, Eleanor y Laura, se suicidaron, y claro, no faltan los libros que culpen al filósofo de esas muertes.

Dando una nueva vuelta a la tuerca, el guionista de telenovelas venezolano Ibsen Martinez ha escrito El señor Marx ya no vive aquí donde alimenta la idea de que el suicidio de Eleonor Marx fue debido a una relación incestuosa con su padre.

Eleonor fue educada con mucha dedicación por su padre. A los tres años recitaba pasajes de Shakespeare y a los 16 acompañaba a su padre a reuniones internacionales como secretaria, hablaba con fluidez Inglés, Alemán y Francés. Tradujo al inglés El capital y Madame Bovary (de Flaubert). Para los hombres no fue tan inteligente. Se enamoró del médico Edward Aveling, que además de un afamado anatomista era un mujeriego empedernido. En 1895 Aveling enferma de gravedad y la hija de Marx pasa meses sin moverse de su lado. Una vez recuperado, al doctor le faltó tiempo para liarse con una joven actriz de 22 años, Eva Frye. Cuando Engels, compadre y correligionario de Marx, falleció dejó una buena suma a Eleonor. Ese dinero hizo que Aveling volviera con ella. Transcurridos tres años empeoró y pasó por una cirugía de urgencia tras la cual confesó a Eleonor que se había casado en secreto con la joven actriz y que a su salida del hospital se iría a vivir con ella. Poco después, el 31 de marzo de 1898, Eleonor se suicidó envenenándose con ácido prúsico. Aveling murió 5 meses después.

Hay quien encuentra en este desengaño amoroso la causa del suicidio.

También hay otra teoría, un tanto psicoanalítica, que encuentra el motivo en el disgusto que se llevó cuando supo que Freddie, el supuesto hijo de Engels era en realidad hijo natural de Karl Marx , su admiradísimo padre. Parece que Marx tuvo este hijo extramatrimonial con la criada y su amigo Engels, haciéndole un gran favor, asumió la paternidad para evitar el escándalo.

Ibsen Martinez cuenta que fue su psicoanalista ( la de Ibsen) la que, después de conocer los datos del suicidio de Eleanor, diagnosticó que era debido a abusos sexuales por parte de su padre. Martinez además se apoya en cartas de Eleanor a algunas amigas en las que dice que fue desflorada por un gran hombre del socialismo. Estoy seguro de que la novela es, al menos, divertida. La publicará, en breve , en España La Otra Orilla.

La otra hija, Laura Marx y su marido el cubano Pablo Lafargue, al que no soportaba su suegro y que quería fundir la revolución marxista con el hedonismo (1), se suicidaron el 1911 pero esta es otra historia.

Si don Carlos levantara la cabeza…

(1) Pablo Lafargue escribió un libro titulado Elogio de la pereza en el que decía:

“El fin de la revolución no es el triunfo de la justicia, de la moral, de la libertad, y demás embustes con que se engaña a la humanidad desde hace siglos, sino trabajar lo menos posible y disfrutar, intelectual y físicamente, lo más posible. Al día siguiente de la revolución habrá que pensar en divertirse”.

Para él, el trabajo no era el objetivo máximo de la clase obrera: era el placer. Nadie debería trabajar más de tres horas

“holgazaneando y gozando el resto del día y de la noche. En la sociedad capitalista, el trabajo es la causa de toda degeneración intelectual, de toda deformación orgánica”.

Fuente foto: prodavinci.com

17Sep, 2009

SAM SAVAGE; El lamento del perezoso.

Escrito por: corto-cortes el 17 Sep 2009 - URL Permanente

Sam Savage, por las fotos, debe tener más de 70 años. Nació en Carolina del Norte (EEUU). Hijo de un abogado y una aficionada a la poesía inició la redacción de varias novelas pero nunca las terminó. Estudió filosofía, dio clases en Harvard y terminó su tesis en París donde vivió de forma intermitente en los 60´s y 70´s. Allí conoció a su segunda mujer y tuvo problemas con el alcohol. A su vuelta a Estados Unidos se dedica a la carpintería, a arreglar bicicletas y a criar niños. En 2006 se encuentra solo en los bosques de Carolina del Sur, no habla con nadie. Un día entra en un supermercado y al intentar saludar al dependiente no le sale la voz. Por hacer algo se sienta en su mesa y empieza a escribir. Habían pasado 40 años desde la última vez que lo intentó. Le sale su éxito mundial, su primera novela, Firmin, (Seix-Barral, 2008). La escribe de golpe, sin esquema previo, “como si hubiera estado escrita dentro mío y me limitase a verterla”.

Firmin cuenta la historia de una rata que vive en una librería de Boston y aprende a leer devorando un libro. Firmin quiere ser sus héroes de libro y bailar con Ginger Rogers. En EEUU no entendieron lo que contaba Savage. “El sentido práctico y la mentalidad realista que imperan aquí provocó que la reacción natural fuera decir: Un momento, pero si las ratas no pueden hablar, ni tampoco leer” dice el autor decepcionado.

Tuvo que triunfar en Europa para que algunos compatriotas lo leyeran.

Ahora publica su segunda novela El lamento del perezoso ( Seix-Barral, 2009) que cuenta la historia de Andrew Whittaker solitario casero de un edificio en ruinas y director de una triste revista literaria sin fondos. Escribe cartas con las que va construyéndose una personalidad variable que lo distingue del hombre insignificante que es.

Dice Savage:

“ Firmin y Andrew Whittaker están muy cerca. Los dos están condenados al fracaso por que son como hipótesis científicas que pretenden resistir incólumes frente a nuevos descubrimientos que las deslegitiman”

“Cuanto más viejo, más desconcertado me siento. Es preferible la sensación de perplejidad a la de certeza, por que si estás en lo cierto es que estás equivocado. Ahora sé menos, mis creencias languidecen. Soy menos sabio, siempre que en la ignorancia no radique la auténtica sabiduría. De aquí que pueda escribir”

Fuente: Cultura/s (La Vanguardia), Seix Barral.

16Sep, 2009

IGNACIO MARTINEZ DE PISON; Partes de guerra.

Escrito por: corto-cortes el 16 Sep 2009 - URL Permanente

En enero de 2009, RBA Editores publicó Partes de guerra. Este libro consiste en una recopilación de relatos sobre la guerra civil española realizada por el escritor Ignacio Martinez de Pisón (Zaragoza 1960) .

Los escritores de los que se incluye un relato son: Aldecoa, Atxaga, Aub, Ayala, Barea, Calders, Campos, Chaves, Nogales, Delibes, Fernández Santos, García Hortelano, García Pavón, García Serrano, Jordana, León, Anglada, Méndez Ferrín, Matute, Neville, Novás, Calvo, Olmedo, Pereira, Pinilla, Quiñones, Rivas, Rodoreda, Segovia, Sender, Talens, Trapiello, Zúñiga.

El más interesante es el de Ramón José Sender , La lección, que solo se había publicado el 18 de julio de 1938 en Voz de Madrid y que hasta esta recopilación no había sido incluido en libor alguno. El relato comienza así:


El capitán Hurtado era el único oficial profesional que teníamos en Peguerinos en 1936. No acababa de salir de su asombro ante las milicias. Veía que las virtudes civiles daban un excelente resultado en el campo de batalla, y eso debía de contradecir los principios de su ciencia militar. Tenía un gran respeto por la combatividad y el valor de los milicianos, pero no comprendía políticamente la democracia, y a los que querían hablarle de las libertades populares les contestaba con un gesto impaciente: “Para cuatro días que uno va a vivir, dejadme en paz con vuestras tonterías”. Los milicianos se reían y movían lentamente la cabeza. Pero la disposición de Hurtado para el trabajo de guerra al lado de unos hombres cuya ideología no comprendía les era simpática a todos.
-Con vosotros -solía decir Hurtado a los milicianos- se puede ir a todas partes.
Eso les halagaba.
Aquel día Hurtado llamó a cinco hombres elegidos entre los más decididos. Cuatro muchachos y un viejo. éste era tipógrafo. Entre los otros había un ingeniero industrial, un metalúrgico y dos albañiles. El tipógrafo protestaba siempre porque no tenía tiempo para nada. Desde hacía tres días trataba en vano de leer un discurso del líder sindical de su organización, que había sido publicado en folleto y que llevaba consigo todo sucio y arrugado.


Para leer el cuento completo:

http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/24631/La_leccion

Martinez de Pisón ha escrito novela, ensayo y cuentos. Entre sus novelas destacan Carreteras Secundarias 1996, El Tiempo de las Mujeres, 2003 y Dientes de Leche, 2008.

Fuente foto; rbalibros.



13Sep, 2009

SAUL BELLOW; Hombre en suspenso.

Escrito por: corto-cortes el 13 Sep 2009 - URL Permanente

Asi comienza Dangling man ( en castellano: Hombre en suspenso) la primera novela que en 1944 publicó Saul Bellow que nació en 1915 en Québec (Canadá) dos años después de que sus padres, emigrantes, llegaran desde San Petersburgo, Rusia. Bellow obtuvo el premio Nobel de literatura en 1976 y falleció en Massachussets en 2005 despues de escribir algunos de los mejores libros del siglo XX..


Diciembre 15, 1942

Hubo un tiempo en que la gente tenía el hábito de hablarse frecuentemente a sí misma y no se avergonzaba de llevar un registro de sus experiencias íntimas. Pero llevar un diario es considerado hoy en dia una suerte de complacencia excesiva para consigo mismo, una debilidad y algo de mal gusto. Porque ésta es una época de rudeza. Hoy, el código del atleta, del muchacho duro - según mi parecer, una herencia americana del caballero inglés -, esa peculiar mezcla de esfuerzo, ascetismo y rigor, cuyos orígenes algunos hacen remontarse a Alejandro el Grande, tiene más fuerza que nunca. ¿ Tiene usted sentimientos ? Hay maneras correctas e incorrectas de manifestarlos. ¿ Tiene usted una vida interior ? Ella no atañe a nadie aparte de usted mismo. ¿ Tiene usted emociones ? Estrangúlelas. Todos obedecen este código hasta cierto punto. Y éste admite cierta clase de sinceridad, una rectitud cautelosa. Pero tiene un efecto inhibitorio en la verdadera sinceridad. La mayoría de los asuntos serios están vedados a los rudos. Éstos carecen de práctica en introspección y, por consiguiente, están muy mal preparados para tratar con oponentes a los cuales no pueden enfrentarse a tiros, como si se tratase de caza mayor, ni aventajar en audacia.

Si se topa usted con dificultades, luche con ellas en silencio, ordena uno de los mandamientos. ¡ Al diablo con esto ! Es mi intención hablar de las mías, y si dispusiera de tantas bocas como brazos tiene Siva y les diera trabajo permanente, ni aún así podría hacerme justicia a mí mismo.

En mi actual estado de desmoralización, he considerado necesario llevar un diario - es decir, hablar conmigo mismo -, y ello no me hace sentirme ni autocomplaciente ni culpable en lo más mínimo. Los rudos encuentran compesaciones a su silencio: pilotan aviones o torean, mientras que yo raras veces abandono mi habitación.

Fuente: Penguin.com