19Nov, 2009
EN DEFENSA DEL PROFESOR. Albert Camus.
En su artículo del sábado pasado en EL PAÍS Fernando Savater defendía que se conceda a los profesores el estatuto de autoridad pública. Cita algunas frases de la carta de Albert Camus a su profesor, el señor Germain. Esta fue la primera carta que escribió Camus después de que le fuera concedido el premio Nobel. La carta íntegra dice:
París, 19 de noviembre de 1957.
Querido señor Germain:
Esperé a que se apagara un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo.
Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continuarán siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.
Lo abrazo con todas mis fuerzas.
Albert Camus.
El maestro escribe a Camus:
Mi pequeño Albert:
He recibido, enviado por ti, el libro Camus, que ha tenido a bien dedicarme su autor, el señor J.-Cl.Brisville.
Soy incapaz de expresar la alegría que me has dado con la gentileza de tu gesto ni sé cómo agradecértelo. Si fuera posible, abrazaría muy fuerte al mocetón en que te has convertido y que seguirá siendo para mí "mi pequeño Camus".
Todavía no he leído la obra, salvo las primeras páginas. ¿Quién es Camus? Tengo la impresión de que los que tratan de penetrar en tu personalidad no lo consiguen. Siempre has mostrado un pudor instintivo ante la idea de descubrir tu naturaleza, tus sentimientos. Cuando mejor lo consigues es cuando eres simple, directo. ¡Y ahora, bueno! Esas impresiones me las dabas en clase. El pedagogo que quiere desempeñar concienzudamente su oficio no descuida ninguna ocasión para conocer a sus alumnos, sus hijos, y éstas se presentan constantemente. Una respuesta, un gesto, una mirada, son ampliamente reveladores. Creo conocer bien al simpático hombrecito que eras y el niño, muy a menudo, contiene en germen al hombre que llegará a ser. El placer de estar en clase resplandecía en toda tu persona. Tu cara expresaba optimismo. [...]
He visto la lista en constante aumento de las obras que te están dedicadas o que hablan de ti. Y es para mí una satisfacción muy grande comprobar que tu celebridad (es la pura verdad) no se te ha subido a la cabeza. Sigues siendo Camus: bravo. [...]
Hace ya bastante tiempo que no nos vemos.
Antes de terminar, quiero decirte cuánto me hacen sufrir, como maestro laico que soy, los proyectos amenazadores que se urden contra nuestra escuela. Creo haber respetado, durante toda mi carrera, lo más sagrado que hay en el niño: el derecho a buscar su verdad. Os he amado a todos y creo haber hecho todo lo posible por no manifestar mis ideas y no pesar sobre vuestras jóvenes inteligencias. Cuando se trataba de Dios (está en el programa), yo decía que algunos creen, otros no. Y que en la plenitud de sus derechos, cada uno hace lo que quiere. De la misma manera, en el capítulo de las religiones, me limitaba a señalar las que existen, y que profesaban todos aquellos que lo deseaban. A decir verdad, añadía que hay personas que no practican ninguna religión. Sé que esto no agrada a quienes quisieran hacer de los maestros unos viajantes de comercio de la religión, y para más precisión, de la religión católica. En la escuela primaria de Argel (instalada entonces en el parque Galland), mi padre, como mis compañeros, estaba obligado a ir a misa y a comulgar todos los domingos. Un día, harto de esta constricción. ¡metió la hostia "consagrada" dentro de un libro de misa y lo cerró! El director de la escuela, informado del hecho, no vaciló en expulsarlo. Esto es lo que quieren los partidarios de una "Escuela Libre" (libre... de pensar como ellos). Temo que, dada la composición de la actual Cámara de Diputados, esta mala jugada dé buen resultado. Le Canard enchaîné ha señalado que, en un departamento, unas cien clases de la escuela laica funcionan con el crucifijo colgado en la pared. Eso me parece un atentado abominable contra la conciencia de los niños. ¿Qué pasará dentro de un tiempo? Estas reflexiones me causan una profunda tristeza.[...]
Recuerda que, aunque no escriba, pienso con frecuencia en todos vosotros.
Mi señora y yo os abrazamos fuertemente a los cuatro. Afectuosamente vuestro.
Las cartas aparecen en El primer hombre. Albert Camus. Tusquets, 1994.
La educación es el principal problema que tenemos en España.

Albert Camus.
24May, 2009
MARIO VARGAS LLOSA; Entrevista.
Entrevistan, la semana pasada, al escritor en la revista Perú 21 con motivo de la publicación en su país de nacimiento de una recopilación de artículos titulada Sables y Utopías realizada por el escritor colombiano Carlos Granés. En la actualidad Vargas Llosa es, para mí, una de las cinco personas, en todo el mundo, que más sabe de Literatura.
P.- ¿En qué medida su evolución ideológica afectó sus novelas?
R.- No lo puedo saber. No tengo suficiente distancia. Creo que ha habido una constante en mí: cuando he querido defender determinadas ideas o valores políticos o culturales, he escrito artículos, ensayos o he dado entrevistas. Cuando he escrito cosas creativas –novela, cuento, teatro–, no diré que he prescindido de mis convicciones, pero he buscado desarrollarlas menos subordinadas a la actualidad. Creo que la literatura, el arte en general, dependiente de la actualidad es efímero y, muchas veces, fracasado. La labor creativa debe tocar experiencias más permanentes que trasciendan lo puramente político, que es lo más actual que existe y, por lo mismo, lo más efímero.
P.- Como escritor, ha 'canibalizado’ su vida. ¿Hay alguna distancia literaria?
R.- Creo que todos los novelistas usan su experiencia, su memoria, como materia prima para la imaginación. Pero también creo que la memoria solo puede ser un punto de partida porque, si uno no tiene libertad para manipular el recuerdo con entera libertad, transformándolo en algo distinto, entonces no hace literatura; hace un documento muy personal, íntimo, que puede tener interés como documento, pero que no es una obra de creación. La literatura consiste en crear un mundo independiente del creador, capaz de parecer autosuficiente, de romper completamente ese cordón umbilical con quien lo creó.
Termino con estas palabras sobre la claridad en la escritura.
Me parece que es Borges quien lo dice: cuando uno es joven, piensa que una cierta oscuridad es garantía de profundidad y de complejidad; luego, cuando vas creciendo, vas descubriendo que lo más difícil de alcanzar y el mejor logro es la claridad. Ortega y Gasset decía que la claridad era la cortesía del filósofo. Yo creo que también es la cortesía del novelista.
Fuente: Perú 21.

Fuente: otraorilla.files.wordpress.com
16May, 2009
KLAUS MANN; Encuentro en el infinito. 2ª parte.
Encuentro en el infinito, novela de Klaus Mann que publicó en 2007 la editorial El Nadir, relata la vida de un grupo de personas en Berlín y Paris en los años 30´s. El protagonista, Sebastián a sus veinticinco años vive intensamente: viajes, drogas, París, Niza, Fez….
En la página 65 se describe el ambiente de uno de los cabarets de Berlín:
En El Dominó Rojo reinaba una intensa actividad. En la parte delantera del establecimiento, la sala de fiestas propiamente dicha, no quedaba ni una mesa libre y tuvieron que sortear las parejas de bailarines para llegar a uno de los palcos laterales. Un hombrecito calvo les recibió con múltiples reverencias y tan pronto como se hubieron sentado, les trajo corriendo la carta de espumosos. Como no se decidieron enseguida, se retiró levemente ofendido para mezclarse con los bailarines, dando saltitos y gritos de júbilo, tirando serpentinas y tocando animoso su trompetilla de papel de colores infantiles. La sala lucía una tenue luz roja y una gran cantidad de fruslerías, abanicos y farolillos chinos en la pared –“exactamente como los catetos se imaginan un cabaret”, afirmó Darmstädter-. Era del tipo mixto. Había parejas de muchachos bailando y el que pegaba chillidos tras la barra llevaba el pelo teñido de alheña, pero las putas con sus clientes eran mayoría. En los palcos se sentaban abogados y fabricantes de medias ilustrados que habían propuesto enseñar a sus esposas los desenfrenos de Berlín. (…) La americana borracha cabalgaba sobre la baranda del palco agitando con entusuiasmo su copa de espumoso. Parecía un dibujo carnavalesco de 1910. - ¡Venid! ¡Venid! –gritaba al azar hacia el gentío de los bailarines. Estaba convencida de que era así como había que comportarse en la vieja y pecaminosa Europa. (…) A su lado se tambaleaba, riéndose desaforadamente, una muchacha bellísima con el pelo teñodo de rojo carmesí y una boca tan indecentemente grande, blanda y lujuriosa que Richard Darmstädter sugirió la conveniencia de que la cubrieran con un pequeño delantal. La joven se llamaba Olly y era muy conocida en el ambiente de los bajos fondos que se codeaban con los círculos intelectuales.
Hay diversas teorías sobre el motivo del suicidio de Klaus Mann. La mía, modesta, pero la mía, es que no pudo soportar que su padre, Thomas Mann, premio Nobel de Literatura y gran pope de las letras germánicas del siglo XX, no reconociera en su hijo a su digno heredero literario.
Cuando Klaus murió, Thomas Mann le escribió a Hermann Hesse: "Mis relaciones con él fueron difíciles y no exentas de un sentimiento de culpabilidad dado que mi existencia desplegaba una sombra sobre la suya. Él trabajaba muy rápido y muy fácilmente; eso explica los errores y las negligencias de sus libros".
Encuentro en el Infinito está publicada por El Nadir en 2007.

Fuente: El Nadir y Letras Libres.
15May, 2009
KLAUS MANN; Encuentro en el infinito. 1ª parte.
Extraños tiempos estos en que los periódicos regalan películas. Gracias a este amor desinteresado por los lectores he vuelto a ver Cabaret, dirigida por el gran Bob Fosse (impagable es su autobiografía cinematográfica All that Jazz) e interpretada por Liza Minelli y Michael York, ambos en lo mejor de su carrera. Me quedo con ganas de más. No encuentro la novela Adiós a Berlín, de Christopher Isherwood en que está basada la película, pero me dice un amigo alemán que el escritor Klaus Mann, hijo del premio Nobel de literatura Thomas Mann, vivió a fondo (quizás demasiado a fondo) aquellos ambientes del Berlín de los años 30´s. y lo cuenta en sus libros.
Klaus Mann tiene libros publicados recientemente, en español, en 7 editoriales. Uno de los mejores es Encuentro en el infinito que la editorial valenciana El Nadir publicó en 2007. Mann escribe este libro cuando tiene 26 años y su personaje central, Sebastián, es claramente su álter ego:
Pág. 46
Sebastián era libre. Era el único gran lujo que se permitía, y era el más grande que uno podía concederse en estos tiempos. Conocía los aprietos económicos, pero nunca eran tan graves, nunca tan desastrosos como para poner en serio peligro su libertad. No tenía pretensiones y era astuto; pese a toda su desidia y mansedumbre era muy flexible. Los demás se complacían en ayudarle y él se complacía en dejarse ayudar. No tenía padres, ambos habían muerto cuando aún era un niño. Se había criado con una vieja pariente en una pequeña ciudad del sur de Alemania; con dieciséis años había llegado a Berlín. Con dieciséis años escribía ya para un periódico matutino críticas de películas, así como pequeños reportajes sobre conferencias, fiestas públicas y accidentes callejeros. Escribir le resultaba fácil; tan fácil que nunca había tomado esa actividad completamente en serio. Más en serio se tomaba la lectura, que le resultaba más difícil. Había destruido varios comienzos de novela. “Soy demasiado joven –decía-. Primero tengo que reunir el material”. Había vivido en diversos ambientes, aunque sobre todo en un excéntrico ambiente intelectual. Le habían regalado muchas experiencias, ya que entablaba fácil amistad tanto con mujeres como con hombres jóvenes; sin embargo, había sido demasiado cauteloso para aprovechar por completo este caudal de vivencias. Esperaba experiencias aún más grandes. Entretanto iba viviendo, con curiosidad y paciencia. Tenía veinticinco años.
Klaus Mann nace en 1906 y se suicida el 21 de mayo de 1949. Escribió nueve novelas y dos versiones de su autobiografía, además de poesía, ensayo y numerosos artículos periodísticos. En 1925, con diecinueve años, publicó sus primeros trabajos literarios, entre ellos La danza piadosa, primera novela en lengua alemana de claro contenido homosexual. En su juventud destacó por su vida frívola, estaba dispuesto a apuntarse a cualquier experimento, todo lo nuevo lo excitaba. Sin embargo, al final de sus días, fue uno de los más valerosos, entre los intelectuales que se enfrentaron al nazismo.
¿Han visto una portada más bonita?

Fuente: El Nadir.
05Abr, 2009
JOYCE CAROL OATES; Mamá.
Así comienza Mamá de Joyce Carol Oates que Alfaguara publica en abril de 2009.
La última vez que ves a alguien y no sabes que será la última vez. Y todo lo que ahora sabes, ojalá lo hubieras sabido entonces... Pero no lo sabías, y ahora es demasiado tarde. Y te dices: «¿Cómo iba a saberlo? No podía saberlo». Te lo dices. Ésta es la historia de cuánto echo en falta a mi madre. Algún día, de una forma única, será también tu historia. Día de la madre Nueve de mayo de 2004. Uno de esos días de primavera contradictorios: muy soleados pero no muy cálidos. (…) En el 43 de Deer Creek, la casa de mis padres, en la que mamá vivía sola ahora que papá había muerto, había demasiados vehículos aparcados en la entrada y junto al bordillo. El Land Rover de mi cuñado, el viejo Caddie negro de mi tía Tabitha, que parece un coche fúnebre; éstos eran previsibles, pero había otros, entre los que se encontraba un coche deportivo de color rojo carmín muy pegado al suelo que tenía forma de misil. ¿A quién conocía mamá que condujera semejante coche? Al diablo si quería conocerle. (Tenía que ser un él, por supuesto.) Mi madre siempre me estaba presentando a «solteros disponibles». Desde que yo estaba liada con un hombre no disponible. Era muy propio de mamá invitar a personas ajenas a la familia el día de la Madre. Era muy propio de mamá invitar a su casa a personas que eran prácticamente extraños. Aparqué al otro lado de la calle. Me había puesto a silbar. Era algo que parecía hacerme bajar la adrenalina, silbar cuando corría el peligro de sobreexcitarme. Mi padre silbaba mucho cuando estaba en casa. El día de la Madre: llevaba a mamá un regalo tan delicado, tan ligero, que parecía no pesar, sino estar recostado sobre mis brazos extendidos como algo dormido. Había pasado una media hora frustrante envolviéndolo en papel de aluminio con dibujos del arco iris, con cuerdas de múltiples colores entrecruzadas sobre el aluminio en lugar de cinta; yo tenía claro el aspecto alocado-divertido-extraño que quería darle al regalo, pero había tenido que conformarme con aquella mezcla de new age y jardín de infancia. Me había tomado medio día libre en el trabajo con la idea de encontrar un regalo apropiado para mi madre, que era un enigma para sus hijas adultas pues al parecer no necesitaba nada. Al menos, nada que nosotras pudiéramos ofrecerle. [...] —¡Ooooh, Nikki! ¿Qué has hecho con tu pelo? Fue lo primero que me dijo. Antes de que hubiera cruzado el umbral y entrado en la cocina. Antes de abrazarme echándose atrás con aquella expresión suya de desconcierto. Recordaría el modo en que la voz de mamá ascendió al pronunciar pelo como el grito que lanza un pájaro cazado en pleno vuelo.
Fuente: www.alfagura-santillana.es

Loredano
25Mar, 2009
WILLIAM STYRON; Depresión 3ª parte y última.
El escritor William Styron al final de su libro Esa Visible Oscuridad indaga sobre el origen de su depresión. En un principio culpa a la abstinencia del alcohol, al hecho de haber cumplido 60 años o incluso a su preocupación por lo que llama “una vaga insatisfacción por el modo en que avanzaba mi obra”. Pero se termina dando cuenta que la “etiología del mal” está en otro sitio:
“Hasta el ataque de mi propio mal y su desenlace, nunca había prestado mucha atención a mi obra en términos de relación con el subconsciente, un área de investigación perteneciente a los detectives literarios. Pero cuando recobré la salud y me encontré en condiciones de reflexionar sobre el pasado a la luz de mi desgracia, empecé a ver con claridad como la depresión se había mantenido justo en los bordes exteriores de mi vida durante largos años. El suicidio ha sido un tema persistente en mis libros: tres de mis protagonistas se matan. Releyendo por primera vez en años escenas de mis novelas –pasajes en que mis heroínas recorren senderos hacia la fatalidad- me asombró percibir de que manera tan acabada había creado el paisaje de la depresión en las mentes de aquellas jóvenes, describiendo con lo que solo podía ser instinto, y tomándolo de un subconsciente ya enturbiado por alteraciones de carácter, el desequilibrio psíquico que las llevaría a la destrucción. De manera que, cuando finalmente me llegó, la depresión no era un hecho desconocido, ni siquiera un visitante absolutamente inesperado; había estado llamando a mi puerta durante décadas.”
Luego recuerda que su padre fue hospitalizado por el mismo motivo durante su adolescencia (genética). Pero a lo que más importancia da es al fallecimiento de su madre cuando él tiene 13 años. El sentimiento de pérdida y lo que llama su “duelo incompleto” se colocan, en su reflexión, como los principales causantes de su depresión.
“De modo que, si la teoría del duelo incompleto es valida, y yo creo que lo es, y si también es cierto que en lo más profundo de una conducta suicida uno continúa debatiéndose subconscientemente con una pérdida inmensa, a la vez que intenta superar todos los efectos de su devastación, el hecho de haber evitado el suicidio puede ser considerado como un tardío homenaje a mi madre. Sé que en las horas que precedieron al rescate de mí mismo, cuando escuchaba el pasaje de la Rapsodia para contralto* –que le había oído cantar a ella- , estuvo muy presente en mis pensamientos.”
Es una joya, para un amante de la literatura y la psicología, la reflexión que hace Styron sobre como la depresión (o la locura) estaban ya rondando su vida cuando escribió sus novelas. Mi opinión es que sin la escritura el escritor hubiera caído en la locura mas profunda mucho antes de los 60 años. A veces una sensibilidad tan grande trae esas consecuencias y la literatura (el arte) puede ejercer de ángel salvador.
La Decisión de Sophie se publica por primera vez en 1976, diez años antes de la depresión de Styron. En el libro sobre su experiencia psicótica cuanta como descubre, a toro pasado, como su subconsciente se manifestaba ya en sus novelas. Véase un ejemplo:
En la página 399 de La Decisión de Sophie, (Verticales de Bolsillo, 2008) Styron pone en boca de Sophie la siguiente expresión:
“¡Me ha sucedido tantas veces en mi vida, eso de despertarme con la sensación de haber perdido algo importante!”
* Ver “post” de 23 de marzo de 2009 en este mismo blog.

fuente: www.coverbrowser.com
23Mar, 2009
WILLIAM STYRON; Depresión. 1ª parte.
En 1985 el escritor americano William Styron cumple 60 años, deja el alcohol y cae en una profunda depresión. En el libro Esa Visible Oscuridad (escrito en 1990 y publicado con mucha elegancia en 2009 por La otra orilla) relata su experiencia con esta dura enfermedad. Es un libro optimista por que deja claro que por muy hondo que se caiga se puede salir del pozo negro.
En el epílogo (que debería ser prólogo) Horacio Vazquez-Rial, que también ha padecido la depresión, compara este libro con Memorias del Sótano de Vittorio Gassman, “otra gran obra sobre la tragedia de la depresión”. Dice Vazquez- Rial:
“Había grandes diferencias entre los dos libros: Gassman, que no era escritor, aunque si un hombre de infinita cultura y sabiduría, hacía literatura; Styron, que sí era escritor, y de los más grandes, se limitaba a hacer una especie de reportaje sobre la aflicción padecida, de una precisión quirúrgica”.
Styron denuncia en 1990 lo poco que la medicina sabe sobre la depresión . Lo triste es que 19 años después estamos prácticamente igual.
El escritor destaca la dificultad de describir el padecimiento como una de sus principales características:
“Si el dolor fuese fácilmente descriptible, la mayoría de los incontables pacientes de esta antigua enfermedad habrían sido capaces de describir confidencialmente a sus amigo y a sus seres queridos (hasta a sus médicos) alguna de las dimensiones reales de su tormento, y quizás obtener una comprensión que por lo general ha faltado; esta incomprensión no se ha debido habitualmente a un fallo en la simpatía, sino a la básica incapacidad de la gente sana para imaginar una forma de tormento tan ajena a la experiencia cotidiana. Para mí, el dolor está conectado sobre todo al ahogamiento, a la sofocación, pero aún esas imágenes son insuficientes”
Impresiona la lucidez con la que escribe Styron. La misma que lo llevo a leer todo lo publicado sobre la depresión. (lo mismo hizo cuando escribió La Decisión de Sophie, leerse todo sobre el Holocausto). Y es escalofriante leer como se dio cuenta que en el proceso de caída en la enfermedad, lo primero que perdía era esa bendita lucidez.

14Mar, 2009
ANA MARÍA MATUTE; En directo.
Hace dos días, el 12 de marzo, Ana Mª Matute entregó al Instituto Cervantes un ejemplar de la 1ª edición de “Olvidado Rey Gudú”para que lo guarden hasta 2029 en su cámara acorazada. Por la tarde, a las 19,30h, se le hizo un homenaje en el que participaron las escritoras Juan Salabert y Espido Freire. Me coloqué en primera fila y pude comprobar que Ana Mª Matute irradia el aura de bondad y magia característico de todas las hadas. La proximidad a la escritora te hace sentir bendecido por algo superior.
Juan Salabert dijo que: “En la obra de Matute se otorga un lugar esplendido a los diferentes”, “y hablando de su última obra, Paraíso Inhabitado: “En el cuarto oscuro la niña descubre que se puede dar la vuelta a las sombras, es decir, ir más allá de la realidad”
Ana Mª Matute, respondiendo a las preguntas de los asistentes, dijo cosas maravillosas:
“De pequeñas las monjas nos decían que el demonio vendría a vernos por la noche. Un día mi padre nos dijo, a mi hermana y a mí, que eso no era cierto, que no nos preocupáramos. Mi hermana le dijo: Papa y si el demonio eres tú”
“Yo de pequeña no tenía miedo, lo tuve después; del mundo y de la gente.” “Mantener viva la niña que hay en mi no es una suerte, quizás es una desgracia. Se paga muy caro. No se perdona y te sientes muy triste y muy sola. Y muy pequeñita. Pero se sale adelante. Hay que superar los dolores físicos y los otros, que son peores. Me he muerto muchas veces pero he resucitado. Yo me digo: No vais a poder conmigo”
“A los 40, dice Matute, me despedí de un pasado. ¡Que narices, hablemos claro, sin eufemismos! Me separé de un marido terrible. Fue muy triste por que me quitaron a mi niño de 8 años. Se lo dieron a su padre.(...) A mi me examinaban unos curas que me obligaban a ponerme de rodillas para verificar si era buena madre.”
“Nunca olvidaré a aquel taxista de pelo blanco que, después de dejar a mi hijo un domingo, me vio llorar tanto que no me cobró la carrera y me invitó a un coñac. Aquel hombre fue tan bueno y comprensivo que sentí como si una lluvia sanadora cayera sobre mí”
“Yo fui muy amiga de Carmen Martín Gaite y de Josefina Aldecoa. Sentíamos que por primera vez en la historia de la literatura española se prestaba atención a lo que decían unas mujeres”
“En mi último libro intento hacer un homenaje a esos padres buenos que viven la paternidad como las mujeres viven la maternidad. Cuando yo tuve a mi hijo desligué ese hecho de las efusiones que había tenido con mi marido, pensé que era un milagro. Hay hombres que viven el hecho de ser padres del mismo modo”
“Escribo realmente cuando no tengo más remedio. De repente siento una necesidad muy grande de explicar algo. Lo que más me cuenta es el arranque. Para llegar a la primera frase de mi última novela (Cuando yo nací mis padres ya no se querían) rompí muchos folios. Escribo con dificultad. Todo lo que se hace con ilusión y cariño cuesta mucho esfuerzo.”
“Los niños tienen los mismos sentimientos que los adultos. Sienten tristeza, incluso nostalgia de lo que no conocen. La inocencia de los niños viene de ver por primera vez. No es bondad y angelitos.”
Que todos los duendes y hadas bendigan a Ana María Matute.
Ilustración realizada por Ana Mª Matute en 1939.

11Dic, 2008
JOYCE CAROL OATES; Escribir.
Rodrigo Fresán es un escritor que sabe mucho de literatura, que lee mucho y que, por suerte, comparte lo que lee a través de sus críticas. Fresán no tiene prejuicios a la hora de escoger un libro. Gracias a una de sus críticas leí “Historia de Lisey” de Stephen King: Un libro que no hubiera disfrutado por estar escrito por un autor de “Best-sellers”.
Es muy triste ver como caemos en las trampas del mercado. Desde aquel buen consejo leo todas las reseñas de Fresán y me dejo guiar por su buen criterio.
Joyce Carol Oates me interesa por que aparece en todas las quinielas del premio Nobel desde hace años.
Fresán, a propósito de “La hija del sepulturero” su última novela publicada en España escribe: “ Oates – tal vez cansada de no ser valorada por lo que es o con tiempo y fuerza suficiente para ser muchos y hacer mucho – ha publicado una serie de novelas que, consciente o inconscientemente, parecen creadas, en principio, a la manera de y utilizando temas y paisajes de otros escritores. De este modo podría entenderse a Blonde (2002) como su Novela DeLillo, A media luz (2001) como su Novela John Updike, Beasts (2002) como su Novela Patrick McGrath, The Tattoed Girl (2003) como su Novela Richard Price, Niagara (2004) como su Novela John O´Hara, Missing Mom (2005) como su Novela Anne Tyler y Black Girl/White Girl (2006) como su Novela Mary McCarthy. La hija del sepulturero (2007) podría ser considerada su Novela William Styron. Y como todas las anteriores es también , y antes que nada, una Novela Joyce Carol Oates marcada a fuego y a hielo por lo que acaso sean sus rasgos más reconocibles: una cierta compulsión gótica-guiñol, un culto al novelón sensacionalista del siglo XIX, una fiebre mórbida y desesperada, un viento que no cesa y una necesidad de crear hembras más fatalistas que fatales convirtiéndola en una especie de descendiente mutante de las hermanas Brontë o en pariente bizarro de ese otro idiota savant de sus letras nacionales: Theodor Dreiser”.
He contado los libros publicados por Joyce Carol Oates desde que en 1963 sacó el primero. Me salen 129, once de ellos con dos seudónimos: Rosemund Smith y Lauren Nelly. Hay novelas, libros de cuentos, de teatro, para niños, ensayo, crítica, poesía…¿Qué es el “miedo a la página en blanco” para Joyce Carol Oates?
Voy a comenzar por “La hija del sepulturero” luego “Blonde”, después “Beasts” y mañana….

09Dic, 2008
SAMUEL JOHNSON; La literatura.
"La literatura es una especie de luz intelectual que, a semejanza de la luz del sol, puede permitirnos a veces ver lo que no nos agrada." Samuel Johnson
En 2007 dos editoriales, Espasa y Acantilado, publicaron "Vida de Samuel Johnson" de James Boswell. Muchos entendidos coinciden en que esta es la mejor biografia publicada en la historia de

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