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26Jun, 2009

EL ÁNGULO CIEGO; Luisa Etxenike. 2ª parte.

Escrito por: corto-cortes el 26 Jun 2009 - URL Permanente

En la novela de Luisa Etxenike, El ángulo ciego (Bruguera 2008) se repiten varias veces las siguientes frases:

“Eran las quince horas, cuarenta y tres minutos.”

“Lo que la mano siente”

La 1ª frase se refiere a la hora en que se produce el atentado terrorista que le cuesta la vida a Martín, protagonista de la novela, y la 2ª tiene que ver con “el ángulo ciego”, frase que da título a la novela.

El ángulo ciego en un coche es el espacio donde ni el espejo retrovisor alcanza a ver.

La madre de Martín la cuenta como su padre y ella se refugiaban en el Angulo ciego para huir del miedo y de la presión en la que vivían debido a la profesión de su padre.


Los fines de semana en que tu padre no trabajaba, dejábamos a tus hermanos con los abuelos y nos íbamos solos. Cruzábamos la frontera y buscábamos pueblos que tuvieran frontón. Cada vez un pueblo distinto. Tu padre se vestía de blanco en el coche, o el servicio de un bar; todo de blanco con el gerriko rojo un día y al siguiente azul, y se ponía a jugar.Y yo me quedaba mirándole como la primera vez. (…) Luego en el camino de vuelta a casa, me decía: “No sabes lo que siento, Miren, lo que la mano siente. Como si todo lo que soy estuviera concentrado en ese punto, en el centro de mis manos, y cada vez que le pego a la pelota me saliera. Todo. Todo lo que os quiero, todo lo que me gusta, todo lo que pienso y en lo que creo, toda mi libertad que nadie puede arrebatarme. Me siento tan feliz, Miren” (…) “Nadie te ve por el retrovisor”, decía, “como si estuvieras metido en el ángulo ciego” Y yo mientras estábamos en Francia lo entendía, lo sentía con él, y también era feliz. Pero luego teníamos que cruzar de vuelta la frontera. Tu padre no quería que lo supiera nadie, pero a ti te lo tango que contar.

Comprendo perfectamente lo que expresa la autora. La Casa debajo de la almohada es mi Ángulo ciego donde no hay miedos, ni muertes. Esos refugios son, a veces, necesarios.

Luisa Etxenike (Guipúzcoa, 1957) es columnista de EL PAÍS en su edición del País Vasco. Ha publicado tres novelas: Efectos secundarios, 1996, El mal más grave, 1997, Vino, 2000, y Los peces negros, además de dos libros de relatos.

Su novela está dedicada a sus padres.

25Jun, 2009

EL ÁNGULO CIEGO; Luisa Etxenike. 1ª parte.

Escrito por: corto-cortes el 25 Jun 2009 - URL Permanente

En la novela El ángulo ciego de Luisa Etxenike (Bruguera 2008) Martín es un chico vasco. ETA acaba de asesinar a su padre, un guardaespaldas. En el cementerio se le acerca Anne a consolarlo e inician una relación. Anne es compañera de curso de Martín.

Pág. 139.


¿Cómo le digo a Anne que desde que he llegado estoy viendo sufrir a mi madre?

El sufrimiento y la serenidad tantas veces juntos, necesitándose. Como le digo que estoy viendo sufrir a mi madre pero que entre su sufrimiento y yo no hay piel, sino una armadura. Que estoy encerrado en mi propio dolor, y la quiero con todas mis fuerzas en mi cabeza y sin embargo no puedo sentirlo.

La abrazaría, le besaría el pelo, las manos que ella dice que también son las mías, pero no puede ser.

La abrazaría pero no puedo moverme, escayolado como estoy, amurallado en el yeso de mis propias fracturas.

Como podría decirle que también pienso en mi padre, que sé perfectamente ahora lo que significa ser huérfano, desde hace sólo unas horas soy huérfano de verdad, que entienden lo que eso significa todas mis terminaciones nerviosas.

Los padres de Martín se casan siendo muy jóvenes. Su padre se ve obligado a dejar el frontón, lo que más le gustaba, “No tenía manos”, e ingresa en la Ertzaintza, luego deja este cuerpo policial para ser guardaespaldas.

Cuenta la madre de Martín:


Yo era casi una niña, y ya quería a tu padre con toda mi alma. Pero cuando aquel día vino a decirme que no tenía manos y que iba a dejar de jugar al a pelota, cuando le vi en la cara aquella expresión de laberinto, como si se hubiera quedado solo y no pudiera reconocer nada a su alrededor; cuando le vi con aquella cara le quise mucho más. Le empecé a querer de una manera que no se ni como explicarlo: como dicen que se hacen las estrellas o los planetas, con esa seguridad y a esa velocidad tan lenta. Tan lenta que me iba a dar para toda la vida y más. Y mucho más, mucho más allá de su vida.

12Jun, 2009

LAS CONFESIONES DE NAT TURNER; William Styron.

Escrito por: corto-cortes el 12 Jun 2009 - URL Permanente

Después de disfrutar mucho con dos libros del americano William Styron (Virginia, 1925 – Massachussets, 2006), La decisión de Shophie, y Esta visible oscuridad, he comenzado con mucha ilusión Las Confesiones de Nat Turner, editado, como los otros dos, por La otra Orilla. El libro, publicado en USA por primera vez en 1967, cuenta la historia de Nat Turner esclavo negro que lideró la única revuelta seria contra los esclavistas. En aquellos sucesos de 1831 murieron asesinadas 55 personas, entre ellos varios niños. Estoy en las primeras páginas y experimento una curiosa sensación de amor/odio hacia el libro. Me apetece y no. Se me cruzan, con más facilidad de lo habitual, otros libros, estoy deseando ponerle los cuernos. Hoy he descubierto lo que me ocurre: Me da miedo. Esa es la respuesta.

El libro va a relatar el horror de los crímenes con detalle pero eso no me da miedo. Soporto bastante bien la descripción e incluso la visión de los hechos violentos. Ese no es el problema. ¿A qué tengo miedo? Styron, por lo que he leído en los libros anteriormente citados, no se queda en el relato de los hecho sino que profundiza en el por qué, busca las raíces de las motivaciones y las encuentra. Ya lo hizo, por ejemplo, con los motivos del comandante nazi que obliga a Sophie a decidir en el suceso que da título a su más famosa novela. Ya explicó con impresionante destreza de donde salía esa maldad, esa crueldad. Pero si yo me quedara ahí, si no profundizara, no tengo por qué asustarme. Al revés, la indagación psicológica es, para mi, motivo de placer. ¿Qué me da miedo, entonces? Continúo profundizando – perdone por el peñazo, ayer tenía poco que hacer- y por fin llego al epicentro de mis miedos.

La descripción de los personajes que va a hacer Styron será tan real que con facilidad encontraré características con las que identificarme. Ya he leído las suficientes páginas como para descubrir que Nat Turner, el personaje central, es inteligente y sensible. No es una alimaña. Por todo ello lo que realmente me da miedo de esta novela es descubrir en mi los mismos resortes que, accionados por determinadas circunstancias, me pudieran llevar, a mí también, a realizar las atrocidades cometidas por Nat Turner. Uno se cree muy civilizado y pacífico pero sabe que en determinadas circunstancias es capaz de actuar violentamente, generalmente en situaciones de legítima defensa. Pero me da miedo descubrir que en otras circunstancias podría llegar a cometer aberraciones como matar un niño, o desear violar a una mujer, algo inconcebible para mí. Para el que soy hoy.

Esta es una de las cosas que me fascina de leer buenos libros: Te ayudan a conocerte, incluso aunque no te guste lo que encuentras.

Continuaré informando.

Fuente foto: www.normagrupoeditorial.es

31Dic, 2008

THE JOY OF SEX; Alex Comfort.

Escrito por: corto-cortes el 31 Dic 2008 - URL Permanente

En el último número, de 5 de enero, de la revista New Yorker, Ariel Levy escribe sobre la nueva edición, actualizada, del libro de sexo más vendido de la historia ( 12 millones de ejemplares). En España Grijalbo lo editó con el título “La alegría del Sexo”.

Su autor, el británico Alex Comfort, era un científico con seis carreras incluyendo un doctorado en Bioquímica en Cambridge (Trinity College). En 1972, después de publicar varias novelas, escribe “The Joy of Sex”. El autor dice al comienzo del libro que se trata de un manuscrito que le han entregado, en su condición de biólogo, una pareja anónima y muy liberada en lo que a sexo se refería. El libro era un compendio de todo lo que una pareja heterosexual podía hacer. Trataba de desatar el potencial sexual de sus lectores atacando su ignorancia y su sentimiento de vergüenza ante determinados actos.

Años después se supo que Comfort llevaba 10 años acostándose con Jane, amiga de su esposa, y por eso se inventó que el libro estaba escrito por otra pareja. El contenido estaba basado en la experiencia extra-matrimonial de Comfort. Debido al éxito del libro, su autor fue conocido como “Doctor Sex” y eso, unido a su infidelidad, llevó a su esposa a pedir el divorcio. Comfort se casó pocos meses después con Jane y se mudaron a Santa Bárbara, California donde contactaron con una asociación de aficionados al sexo en grupo frecuentada por famosos de Hollywood.

En 1985 cansados del “matrimonio abierto” volvieron a Inglaterra y vivieron una unión monógama hasta la muerte de Comfort en 1991, a los 71 años de edad.

En 1961, nueve años antes, Comfort había escrito una novela titulada “Come Out to Play” donde un doctor y su novia enseñan nuevas técnicas sexuales en su clínica. Allí desarrollan un compuesto llamado “3-blindmycin” que tenía el poder de “encender” a quien lo inhalaba. Una explosión permitió que una nube de aquel compuesto se extendiera por encima de Buckingham Palace, dejando multitudes de desinhibidos ingleses a su paso. Comfort quería que la novela fuera llevada al cine y el papel del doctor lo interpretara Peter Sellers y el de su novia, Sofia Loren.

Artículo del New Yorker en:

http://www.newyorker.com/arts/critics/books/2009/01/05/090105crbo_books_levy.

No hay mejor manera de empezar el año que poniendo en práctica las enseñanzas del “Doctor Sex”. Os deseo a todos Feliz Sexo Nuevo en 2009

13Dic, 2008

AMOK; Stefan Zweig.

Escrito por: corto-cortes el 13 Dic 2008 - URL Permanente

Inducido por un “post” de NuriaNomada leo este libro de relatos de Zweig editado por Acantilado. Son siete cuentos. He leído los cuatro primeros. En tres de ellos hay un suicidio y en otro el personaje principal tiene la tentación de matarse. El libro es publicado en 1922, mucho antes de que el autor se quitase la vida (1942). Zweig tuvo presente el suicidio durante toda su vida adulta.

Los relatos de Zweig profundizan en los más obscuros sentimientos humanos: Miedo, abandono, enajenación mental…

Destaca con fuerza la historia que da título al libro: Amok. Con este nombre el autor se refiere a un ataque de locura asesina que los indígenas de Malasia sufren de forma espontánea. El término fue popularizado por Kipling en sus novelas coloniales.

Me parece curiosa la similitud entre este termino Amok y la palabra castellana Amor.

El protagonista, un doctor, cae en un estado de enajenación provocado por la pasión amorosa. Las descripciones de la angustia de la espera del enamorado y de la inmensa felicidad cuando es escasamente correspondido son perfectas. Los que hemos vivido el trastorno amoroso reconocemos las sensaciones descritas por Zweig y sentimos al mismo tiempo compasión por el sufrimiento y envidia por el extremo al que llega su pasión. Nadie querría pasar por el sufrimiento de este hombre pero muchos echamos de menos la intensidad con que vive su pasión.

Zweig decía esto de sus libros:

"... el inesperado éxito de mis libros proviene, según creo, en última instancia de un vicio personal, a saber: que soy un lector impaciente y de mucho temperamento. Me irrita toda facundia, todo lo difuso y vagamente exaltado, lo ambiguo, lo innecesariamente morboso de una novela, de una biografía, de una exposición intelectual. Sólo un libro que se mantiene siempre, página tras página sobre su nivel y que arrastra al lector hasta la última línea sin dejarle tomar aliento, me proporciona un perfecto deleite. Nueve de cada diez libros que caen en mis manos, los encuentro sobrecargados de descripciones superfluas, diálogos extensos y figuras secundarias inútiles, que les quitan tensión y les restan dinamismo."

El final de Amok es tremendo pero al tiempo maravilloso. Amar a muerte.