Hay 15 artículos con el tag mujer en el blog Una Casa Debajo de la Almohada. Otros artículos en Comunidad El Pais clasificados con mujer

13Abr, 2011

SYLVİA DE BEJAR; Deseo

Escrito por: corto-cortes el 13 Abr 2011 - URL Permanente

Editorial Planeta publica Deseo, el nuevo libro de Sylvia de Béjar, experta en Sexualidad. En La Vanguardia se puede leer una buena entrevista con la autora.

Separo aquí 2 preguntas y 2 respuestas:

-¿Las mujeres pierden el deseo sexual antes que los hombres o esto es una leyenda urbana?
-(Sonríe)- No es que pierdan el deseo sexual antes, es que lo pierden con “su” hombre. Y creo que lo pierden con su hombre porque el señor que conocían al principio y que se preocupaba por escucharlas, que se interesaba por lo suyo, que le daba importancia a esa relación y que tendía detalles, lo deja de hacer a consecuencia de una larga convivencia. Da por supuesto que ella tiene que ser la que organice la intendencia casera, llevar a los niños al colegio. Normalmente también la carrera que se sacrifica es la de las chicas, y todo eso hace mella. Creías que ese señor era la respuesta a tu vida y ves que no se ajusta a la realidad que tienes.

-Se lo diré de otra forma, ¿las mujeres ponen más expectativas en el amor que los hombres?
-Totalmente, porque somos seres relacionales. A nosotras no nos separa de nuestra madre, es el modelo que tenemos, es un modelo de relación, de cuidado, de empatía, de conversar, de cuando ves una cara rara intentar saber qué ocurre, es todo eso. Y el modelo del chico es "no seas como mamá", a pesar de lo que hemos cambiado. Su modelo es el de "espero que seas independiente, que te labres una vida"…Para ella la relación es número uno, para él puede serlo, pero con todo lo demás, con mi trabajo, con mis amigos, con los hobbies. Eres algo muy importante pero tienes que encajar dentro de todo. Nosotras lo dejamos todo de lado.

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09Feb, 2011

EL AMOR VERDADERO; José María Guelbenzu. 1 parte.

Escrito por: corto-cortes el 09 Feb 2011 - URL Permanente

1.-

Nunca hubiera empezado a leer una novela llamada El amor verdadero; Siruela, 2010, si no la firmara alguien como José María Guelbenzu. Con ese título, que es un compromiso, una promesa muy seria que el autor hace al lector, tengo claro que la hubiera dejado, la novela, a la primera que hubiera notado que el escritor, por falta de experiencia y oficio no sabía de lo que hablaba o lo que hacía. Y me hubiera cabreado mucho. Hubiera pensado: Si no sabes, no te metas. Pero Guelbenzu escribe muy bien, ha leído mucho y casi todo bueno y parece conocer el terreno en el que hace moverse a sus personajes. José María Guelbenzu ha publicado una novela muy ambiciosa. Escribir del amor es difícil, pero hacerlo sobre el verdadero me parece una tarea de titanes. En esta novela nos cuenta la vida de una pareja, de su amor y del país en el que viven, España.

2.-

Manuel Vicent escribe en su libro Cuerpos Sucesivos (Alfaguara):


El amor no tiene nada que ver con la reproducción. Es una conjunción espiritual, que se alimenta de imaginación, sueños, viajes, huidas, aventuras, renovaciones, fantasías, palabras, palabras, palabras. El alma solo es un hálito. La muerte del amor es la costumbre, el tedio, la hermandad de las carnes, la falta de imaginación. También hay que bajar con el amor al pozo del sexo, pero el sexo solo es un calambre si no se le dota de misterio, de oscuridad, de la pulsión de la muerte.

He leído muchas novelas en las que se relata, mejor o peor, un amor muy intenso pero la mayoría de esos libros terminan contando el fracaso de ese amor, los cuernos, el cansancio, el desamor en definitiva. Ese desamor siempre da más juego literario que el amor de verdad. El amor con mayúsculas es el que, al principio, te hace ascender al los cielos y luego te hace feliz de forma consistente. Es el que perdura, ganando intensidad, a lo largo de una vida. El amor verdadero es más difícil de narrar que el de usar y tirar.

Yo solo conozco un amor verdadero. Me han contado muchas relaciones amorosas, algunas de ellas perduran en la fidelidad y en la lealtad después de 50 años pero, ¿se basan en el amor verdadero? Ese único amor del que conozco su verdad lo uso, inevitablemente, para comparar y calibrar el amor que me relata Guelbenzu en su novela. Mi amor verdadero lo es porque tengo pruebas irrefutables, me sé de primera mano todos los detalles y todos los hechos que lo fueron construyendo y cimentando y aquellos que lo consolidan día a día. Cada componente de la relación entre Clara y Andrés que me relata esta novela lo comparo con los componentes de mi amor verdadero y de esa forma les voy dando certificado a autenticidad. Lo que Guelbenzu me cuenta es realmente un amor verdadero, doy fe. Por ello sospecho que me habla de algo que le ha ocurrido a él. Esto último, pensar que el autor cuenta su vida, no lo debería hacer, pero no lo puedo evitar. Me lleva esto a reflexionar sobre lo que discutíamos hace dos semanas acerca de la correspondencia entre George Sand y Flaubert y a concluir que la obra literaria sin experiencia de vida no puede tener calidad.

3.-

Explicaba hace años el escritor Antonio Gala, de forma muy gráfica, la diferente forma en que el hombre y la mujer viven el amor: El hombre, en su cabeza, tiene una habitación para el trabajo, otra para los amigos, otra para sus aficiones y otra para el amor. Por eso cuando un hombre trabaja, por ejemplo, no se acuerda de su amada, piensa solo en su trabajo. Sin embargo la mujer lo tiene todo mezclado en su cabeza y si está enamorada de verdad, haga lo que haga, siempre tiene presente a la persona que ama.

En la novela, Guelbenzu cambia en cada capítulo de narrador. Eso en otras novelas me fastidia porque no soporto, después de haber leído media página, no saber quien habla. Pero con Guelbenzu eso no ocurre porque a la segunda frase ya sé de quién se trata. Para eso hay que escribir bien y tener muy claros, muy trabajados, tus personajes.

Véase un ejemplo:
Es Clara, la chica, la que cuenta. Está tumbada en su cuarto mientras escucha un disco de Tony Bennett. El autor, Guelbenzu, nos muestra esa forma de pensar de las mujeres, totalmente diferente a la de los hombres, a la que se refería Antonio Gala:

Pág. 110.


El sol entra felizmente por la ventana abierta y tengo que empezar a coger color y tengo que depilarme las piernas y se está de maravilla en la butaca sintiendo el aire, el sol, el día, la luz, cierro los ojos, así, y me dejo llevar, acuérdate de las cosas hermosas, el Mediterráneo, por ejemplo, los versos de Rubén Darío, ¿Cómo eran? Eran: Aquí frente al mar latino/ siento en roca aceite y vino/ yo mi antigüedad. ¡Tomo! ¡Lo recordé! El mar turquesa y la brisa entre los pinos, el cuerpo, sentirse divina todavía no aprieta el sol de Madrid ni la ciudad huele a calor pesado, no puedo dejarme dormir, no puedo, no puedo quedarme frita, pero no me quiero mover, que pereza tan dulce el sol en las piernas, la caricia del aire que lo alza y lo deposita otra vez, recuerda que tienes que depilarte, y ahora suena, ¿qué suena? Fly me to the moon, no me lo puedo creer, lo está haciendo a propósito para dejarme groggy, querido Tony, está cantando para nosotros dos y tú debes estar tan enfurruñado como siempre, o quién sabe, quizá no, quizá estás pensando en mi en tu habitación, oh sí, llévame a la luna esta noche, mi amor, and let me lay among the stars, a la caída de la tarde, caminando abrazados por el Paseo de Rosales como nos gusta, perdidos luego los dos por el Parque del Oeste, envueltos en el olor a hierba del anochecer y el frescor que sube del río, el aire vivo, las risas espontaneas que se expanden de repente en la oscuridad como el olor de la madreselva, las voces inocentes de los amantes que se cantan en susurros, and let me sing for evermore, porque estoy soñando, soñando contigo, pensando en ti a través de este descanso delicioso y de la dulce y perezosa mañana que pasa al compás de la música y, sí, in other words: I love you.

Para asegurarme de la autenticidad de la forma de pensar del personaje le leí este trozo a Wendy. Me dijo que escuchándome se imaginó a ella misma al sol de mayo, a sus 20 años, remoloneando antes de ponerse a estudiar los exámenes finales de la facultad. Guelbenzu ha conseguido entrar en las mente de una mujer y, lo más difícil, [vivir para contarlo y] contarlo bien.

Ver segunda parte de esta reseña.

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15Sep, 2010

ANA KARENINA; La mejor novela.

Escrito por: corto-cortes el 15 Sep 2010 - URL Permanente

Dıce Eduardo Lago en La leccion de Tolstoı, un artıculo de este verano en EL PAİS, que:


Al leer acerca de las vidas de los protagonistas ( de Ana Karenına, de Tolstoı) se produce un intenso fenómeno de reconocimiento e identificación: todos hemos pasado por las situaciones que se nos describen en la novela. Esa es, precisamente, la función de la verdadera literatura: indagar acerca del sentido más profundo de la existencia: de nuestra existencia, en toda su complejidad.

Yo he leıdo este verano la novela y he comprobado lo que afırma Lago. Es cıerto. Ejemplos:

1.- En la págına 819 de Ana Karenina, edición conmemorativa de Austral (Espasa) de 2010, cuenta Tolstoi lo que no debe hacer un buen marido, eso que todos sabemos y la mayoría no cumplimos:

El matrimonio Levin esta esperando su primer hijo y para ello se han trasladado a vivir a Moscú, lejos de la finca donde habitualmente residen:

Kitty sufre porque su marido no sabe adaptarse a la vida de la ciudad:


En realidad, ¿que podía hacer? No le gustaba jugar a las cartas. No iba a ningún círculo. ¿Tener amistad con los hombres alegres, ser una especie de Oblonski ?[hermano de Ana Karenina y cuñado de Kitty] Kitty sabía ahora que aquello significaba beber y luego, una vez bebidos, ir Dios sabe adónde. Y ella nunca había podido pensar sin horror en los lugares a donde debía de ir los hombres en tales ocasiones. Tampoco el “gran mundo” le atraía. Para atraerle habría debido frecuentar el trato de mujeres jóvenes y bellas, cosa que a Kitty no podía en modo alguno gustarle. ¿Qudarse en casa con ella, su madre y sus hermanas? Pero por muy agradables y divertidas que fueran para ellas estas conversaciones de Alin y Nadin, como llamaba el viejo Príncipe [padre de Kitty] a tales charlas entre hermanos, Kitty sabía que a su esposo le habían de aburrir. ¿Qué debía, pues, hacer?

Tolstoi no da una respuesta a esta pregunta. Pero claramente dice lo que no se puede hacer. Yo sigo buscando, a mis años, la respuesta.

2.- En la pagına 910 relata como Ana Karenina echa la culpa a su amado de todas sus frustaciones. Tolstoi incide en uno de los más encarnizados enemigos de la pareja: Lo más facil, cuando las cosas van mal, es culpar al otro, o a la otra, de todo aquello que no te sale bien. Es necesario reflexionar, y no es facil, para ver con objetividad la situación:


Los celos, pues, la llenaban de de indignación la tenían constantemente irritada contra Vronsky y la llevaban a buscar motivos en que alimentar sus sentimientos desesperados.

Para ella, Vronsky era el único culpable de sus sufrimientos, cualquiera que fuera su causa. La demora en la respuesta de Karenin respecto al divorcio, debida a la indecisión de su marido, la soledad, el aburrimiento y los desaires que le proporcionaba la vida en Moscú, todo, absolutamente todos, era culpa de él.

“si él me quisiera”, se decía, habría comprendido lo agobiante que es mi situación y habría hecho todo lo posible por sacarme de ella”.

También Vronsky era culpable de que vivieran en Moscú y no en la hacienda, pues esto se debía, pensaba Ana, a que él no podía vivir en el pueblo, apartado de sus relaciones de ciudad, como ella quería.

Y también Vronsky era culpable de que se viese separada para siempre de su hijo.

3.-Hay una frase clave, en mı opınıon, al fınal de la novela. Ana Karenına ha ınıcıado su espıral delırante que, en su neurosıs la lleva hacıa su fınal. Esta obsesıonada con que Vronsky ya no la ama y en cualquıer accıon de este, por ınsıgnıfıcante que sea, encuentra una nueva prueba de la desafeccıon de su amado. Vronsky ıntenta ser amable con ella y darle la razon en sus contınuas dısputas, conscıente de su sufrımıento. Entonces ella vuelve, por enésıma vez, a ınvocar el AMOR perdıdo ( o no encontrado). El, harto ya, exclama: “¡DIOS MIO! OTRA VEZ EL AMOR”.

Este es el diálogo:

- La claridad en nuestra unión no consiste en la forma externa, sino en el amor –dijo Ana aun más irritada, no por las palabras de Vronsky, sino por la fría tranquilidad con que hablaba él- ¿Por qué deseas mi divorcio?- insistió.

“¡Dios mío! Otra vez el amor”, pensó Vronsky frunciendo el ceño.

- Ya lo sabes… Por ti, por los niños- contestó.

- No tendremos más niños

- Pues lo siento mucho.

- Lo necesitas por los niños. Eso es: en mi no piensas –dijo Ana, que no había oído completa la frase “por ti y por los niños”.

Hay un chıste que dıce que para un hombre, su matrımonıo marcha bıen sı no es necesarıo hablar con su mujer de como marcha su matrımonıo. Mıentras que para que una mujer pıense que su matrımonıo va vıento en popa necesıta a todas horas tratar con su marıdo sobre la evolucıon de su matrımonıo.

Hay quıen dıce que la pregunta : ¿Me quıeres? es pronuncıada sıempre con una voz femenına.

Pues, en mı opınıón, a esa dıferencıa, entre como se entıende la relacıon amorosa por un hombre y por una mujer, se refıere Tolstoı con su novela... Creo. Digo “creo”porque me resulta muy duro aceptar que todo lo que quıere decır Tolstoı con su libro, que el mensaje prıncıpal de estas mas de 1000 págınas, es que EL AMOR ROMANTICO NO EXISTE. No quıero creer que Ana Karenına se suıcıda cuando se da cuenta de que no hay AMOR verdadero. De que entre un hombre y una mujer, apagada la pasıon sexual del prıncıpıo, en el mejor de los casos, ya solo puede quedar una amıstad, un compañerısmo, pero nada de aquel AMOR eterno que parecia ınextınguıble al ınıcıo de la relacıón. Me fastidia tanto y me descoloca de tal manera aceptar esto que me quedo con la primera interpretación de la frase “¡Dios mio! Otra vez el amor”

Ana Kerenına te hace reflexionar sobre tu vida, es la mejor novela que he leıdo en todos los años de mi existencia.

Ramon Casas.

Gustav Klimt.

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27Jul, 2010

MUJERES CON BRAGAS DE ALGODÓN ALTAS.

Escrito por: corto-cortes el 27 Jul 2010 - URL Permanente

Visitando otros blogs es fácil encontrar auténticas joyas. Jonás Trueba (Hijo del director de cine Fernando Trueba) tiene un magnífico blog titulado El viento sopla donde quiere.

El día 23 de julio dedicaba un post, “Fellini revisitado”, a la exposición sobre el director italiano en el Caixa Forum de Madrid. Yo también he acudido a visitar la exposición y la recomiendo. Coincido con Jonás en que son mejores las primeras películas del genio, sobre todo Amarcord, La dolce vita y 8 y ½ (mi favorita), que las últimas. Pero lo mejor de este post es el primero de los comentarios. Un anónimo, o anónima se refiriere a la escena más famosa de La dolce vita, aquella, en la Fontana de Trevi, en que Marcello Mastroiani y Anita Ekberg parece que se van a besar. Escribe lo siguiente:


Ya podía estar Anita todo lo explosiva que se quiera pero el beso de Marcello no tenía ninguna convicción.
Hombres que no conocéis el encanto de las mujeres con bragas de algodón altas, vosotros os lo perdéis
.

Fabuloso. Reivindico “el encanto de las mujeres con bragas de algodón altas”.

Un regalo


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28Jun, 2010

RASPUTIN; Caricias y cariño.

Escrito por: corto-cortes el 28 Jun 2010 - URL Permanente

La libido femenina tiene poco en común con la masculina. Las imágenes, lo visual, juegan un papel primordial en la excitación sexual de un hombre. Por regla general eso no es tan importante para las mujeres. Estas responden a otros estímulos. Ellas se excitan con mayor facilidad gracias al cariño y a la seguridad. Por eso un hombre al mismo tiempo cariñoso y poderoso puede volver loca a una chica, o la puede traer de vuelta a la cordura en caso de estar psicológicamente enferma.

Sigmund Freud demostró el poder sanador del sexo cuando este se practica de forma cariñosa, es decir, por medio del contacto físico vía besos y caricias.

Grigori Rasputin, (Rusia 1869- 1916), sin conocer los estudios de Freud, llegó a la misma conclusión por propia experiencia. Con todos sus excesos y terribles defectos, siendo uno de los misóginos más grandes de la historia, Rasputin fue, quizás debido a su disfunción eréctil, uno de los mejores amantes de los últimos siglos.

Acabo de leer Rasputin, el diario secreto de Alexandr y Daniil Kotsiubinski editado por Melusina en 2005 y traducido del ruso por Jorge Ferrer Diaz. (En Rusia se publicó en 2003). Los autores hacen en la primera parte del libro un análisis psicológico del personaje con base en los archivos rusos y ayudados de la opinión de eminentes psiquiatras. Nos cuentan cómo llegó a influir en los zares y a obtener un gran poder que le permitió quitar y poner ministros. La segunda parte es un amplio extracto de los diarios que Rasputin dictó a su secretaria.

Desmontan los autores, en la 1ª parte, la imagen de Gran Follador que teníamos de él:

Pag. 52:

El análisis detallado de los testimonios que han llegado hasta nosotros no dejan lugar a dudas: el verdadero Grigori Rasputin era un sujeto con una potencia sexual gravemente disminuida, cuyo modelo de comportamiento estaba dedicado totalmente a la máxima ocultación de esa deficiencia, que se le hacía todavía más insoportable por cuanto la suya era una personalidad histeroide, radicalmente necesitada de un amor inmediato y total por parte de todos y de todo. Además, Rasputin no se esforzaba simplemente en compensar –es decir, ocultar, velar- su carencia, sino que por el contrario, quería “sacar un clavo con otro” o, dicho según la terminología médica, “hipercompensarse”. En lugar de admitir su discapacidad sexual y, por lo tanto, administrar en la medida de lo posible sus relaciones con las mujeres, Grigori pretendía dominarlas totalmente llevando esa pretensión a dimensiones verdaderamente industriales, convirtiendo así una discapacidad psicofísica que parecía fatal en una poderosísima arma de expansión erótica.

En las primeras páginas del libro se demuestra que Rasputin padecía una enfermedad mental que pudo ser la responsable de su disfunción eréctil. No era del todo impotente, tuvo varios hijos, pero en un gran tanto por ciento de las ocasiones en que mantuvo contacto carnal con mujeres no llegó a haber penetración. Ese problema lo llevó a concentrarse en las caricias que practicaba durante horas llevando a las señoras al climax al final de lo que acababa siendo un masaje erótico en toda regla.

Una de las las admiradoras del “padre Grigori” afirmó que “Rasputin era alguien muy especial capaz de ofrecer a una mujer tales sensaciones que hacen que nuestros hombres no valgan nada.”

Pag. 57

Otra de sus amigas, Xenia, que contaba 18 años en el momento de los hechos cuanta:


Grigori me ordenó que lo desvistiera. Así lo hice. Después me ordenó desvestirme. Me quité la ropa. Se acostó en la cama ya preparada para acogerlo y me dijo: “ven y acuéstate conmigo, cariñito”. Yo … obedecí … y me acosté a su lado. …comenzó a besarme. Lo hacía de tal forma que no quedó un solo punto de mi cara que no hubieran cubierto sus labios. Me besaba, como suele decirse, chupándome, lo que me producía ahogos.

En la página 65 se incluye el testimonio de la viuda de un oficial que se unió al grupo de admiradoras de Rasputin tras la depresión en que cayó tras el suicidio de su marido. Después de trabar relación con el monje, los síntomas depresivos remitieron: “Me acariciaba y me decía que estaba libre de pecado… y poco a poco se fue generando en mi una sensación de plena salvación… de que estaba con él en el paraíso (…). Sus besos, palabras y miradas apasionadas constituían para mí una prueba de la pureza de mi amor por él.

En la página 71 el doctor Isaev dice:

“ Este planteamiento psicoterapéutico, como diríamos ahora, en ocasiones servía efectivamente al objetivo de de superar las barreras psicológicas y neuróticas que impedían a las mujeres alcanzar una descarga orgásmica”.

Muchas señoras estuvieron eternamente agradecidas a Rasputin por que había conseguido que llegasen al orgasmo y que además lo habíera hecho sin penetración, con lo que entendían que no habían sido infieles a sus maridos.

Gracias a sus caricias y masajes eróticos curó la histeria de muchas mujeres (entre ellas la propia zarina) y llegó a tener un grupo de seguidoras que lo adoraban como si fuera un ser con poderes extraordinarios. Pero no solo las curó a ellas sino que algunos hombres disfrutaron de sus técnicas amatorio/terapeúticas.

Uno de ellos fue un príncipe, Felix Yusupov, del que estaba enamorado. Según este libro Rasputin era bisexual y lo demuestra con datos bastante fiables. Felix Yusupov terminó asesinando al starets a causa del excesivo poder que adquirió y de que, decían, fue espía de los alemanes.

Los hombres tenemos por lo general en nuestro subconsciente el miedo a la impotencia. Por eso, debido a esta causa o simplemente al egoísmo, tendemos a consumar la penetración cuanto antes, no vaya a ser que aquello se afloje y quedemos mal. Normalmente quedamos fatal con la otra persona porque no conseguimos adaptarnos a los tiempos de la libido del otro sexo. El hombre eyacula y obtiene la recompensa pero ¿y ella? Una buena relación sexual no debe tener la penetración como objetivo máximo. Lo importante es el placer del otro, o de la otra. Hay un placer del que se habla poco y es el placer de dar placer. De eso saben mucho, desde hace miles de años, los asiáticos, y los occidentales deberíamos tomar nota.

Rasputin llevado por sus problemas psicológicos descubrió que acariciando obtenía más poder que imponiendo. Se encontró con que gracias a unas caricias conseguía más influencia que con una pistola. Este libro es, además de un documento histórico de primer orden, un manual sobre sexo impagable.

Rasputin y Corto Maltés.

Rasputin

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28Abr, 2010

ANTONIO SOLER; La memoria. 2ª parte.

Escrito por: corto-cortes el 28 Abr 2010 - URL Permanente

En la nueva novela de Soler, Lausana, Mondadori 2010, una señora de unos 70 años recuerda su vida durante un viaje por Suiza. El libro se abre con la siguiente frase de caballero Bonald: “Quien recuerda miente”. Está claro que el autor va a hablar de la memoria:

Pág. 36


(…) dudo seriamente de que alguna vez haya llegado a existir todo lo que recuerdo. Y desde luego de que existiera del modo en que ahora lo recuerdo. Los días me parecen láminas casi transparentes puestas unas encima de otras. Y en esas láminas hay unos dibujos porosos, los trozos de la memoria, que el tiempo va diluyendo a la par que la imaginación los va perfilando a su manera, recomponiéndolos. Dándoles una capa de barniz que los iguala, que los hace coherentes. Coherencia de pantuflas, doméstica, mínima, casi ridícula.

En la página 52 vuelve, la señora, a explicarnos que son los recuerdos para ella:


No sé a quién le oí decir una vez que los recuerdos son como cadáveres sepultados bajo el agua, que suben a la superficie caprichosamente, activados por alguna súbita acumulación de oxígeno o no sé de qué gases. Pero no. La cosa no es tan siniestra. No son cadáveres, los recuerdos son juguetitos de goma. Como la rana de plástico, el patito y los muñecos con los que se baña mi nieto y que, para darle una pequeña sorpresa, sumergimos en el agua jabonosa y soltamos desde el fondo de la bañera. Unos irrumpen de golpe en la superficie y otros suben lánguidamente, o incluso se quedan allí abajo, cabeceando contra la losa del fondo. Los recuerdos no son más que eso, pequeños muñecos de plástico hundiéndose y flotando inesperadamente en la bañera de un niño.

Genial Antonio Soler.

Termino con lo que escribió San Agustín sobre el asunto:


(...) y llego a los campos y vastas salas de la memoria
donde se encuentran los tesoros de innumerables imágenes
que mis sentidos han recogido de las cosas de la más diversa índole.
Allí está escondido todo lo que pensamos,
y engrandecemos o disminuimos o cambiamos todo lo que toca nuestros sentidos,
y todo lo que todavía no está absorbido por y sepultado en el olvido,
yace allí salvo y guardado
.


San Agustín: Confesiones

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19Feb, 2010

TEODORA; Emperatriz de Bizancio.

Escrito por: corto-cortes el 19 Feb 2010 - URL Permanente

Como suele ocurrir, un libro me lleva a otro. De Estambul de Orhan Pamuk paso a curiosear en la historia de la ciudad turca. En la completa e interesante edición de 2009 de la guía de viajes de la editorial Océano sobre Estambul viene una historia resumida de la ciudad antes llamada Constantinopla. Me llama la atención lo que se cuenta sobre la emperatriz Teodora (501-548). La esposa del emperador Justiniano I inició su vida adulta como actriz y prostituta. La historia oficial cuenta que una vez que se casó con el emperador le ayudó a gobernar con mano firme, llegando a dirigir el ejército y consiguiendo aplastar la rebelión de Niká, con gran derramamiento de sangre, ante los titubeos de Justiniano. También se cuenta que promulgó leyes que protegían los derechos de la mujer: ley del aborto, del divorcio, instauró la pena de muerte para el violador y prohibió la prostitución forzosa.

El historiador oficial de la corte, Procopio (483-556), elogió públicamente a Justiniano y señora, pero a la vez, en privado, llevó un diario, La historial secreta, en el que contó las perversiones de la pareja. Este escrito no se encontró hasta pasados varios siglos y solo fue publicado por primera vez en 1623.

Hay quien duda de la veracidad de lo contado en esta Historia secreta por el historiador. Puede ser que exagerase pero hay pruebas de que parte de verdad había en aquellas páginas.

En la guía de Océano, en su página 29, bajo el título Las intrigas bizantinas, cuenta lo que Procopio escribió en su diario privado sobre Teodora cuando aun era actriz:


Por entonces Teodora no estaba aún suficientemente desarrollada como para compartir la cama con un hombre o mantener relaciones sexuales como una verdadera mujer, pero actuaba como una especie de varón prostituto para satisfacer a sus clientes e incluso a los esclavos, quienes, cuando acompañaban a sus dueños al teatro, aprovechaban la oportunidad para divertirse también de esa manera tan escandalosa… Pero cuando se hizo mayor de edad, se unió a las mujeres del escenario… Muchas veces acudía a una fiesta acompañada de diez o más jóvenes, todos en pleno apogeo de su potencia física y cuyo objetivo principal en la vida era la fornicación, y ella yacía con todos.

Al final de sus días Teodora mandó construir un convento, al que llamó Arrepentimiento, en la costa asiática del Bósforo y recluyó allí a quinientas prostitutas bajo una férrea disciplina religiosa. La leyenda cuenta que más de la mitad de las señoritas de la vida se suicidaron saltando desde la torre más alta del convento.

Teodora.

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17Abr, 2009

SUSAN SONTAG; Sobre el oficio de escribir.

Escrito por: corto-cortes el 17 Abr 2009 - URL Permanente

Se acaban de publicar en EEUU los diarios de juventud de la escritora Susan Sontag (Nueva York 1933-2004). La edición la ha realizado su hijo, el también escritor David Rieff. A finales de 2009 Mondadori los publica en España.

Sontag sobre arte y escritura:


12/3/61
Darme cuenta de los “lugares muertos” de los sentimientos —hablando sin sentir nada. (Esto es muy diferente de mi vieja auto-repugnancia por hablar sin saber nada.)

El escritor debe ser cuatro personas:

1) el loco, el obsesivo
2) el idiota
3) el estilista
4) el crítico

[El escritor:]

1) provee el material
2) lo deja salir
3) es gusto
4) es inteligencia

un gran escritor tiene todos los 4 —pero puedes aun ser un buen escritor únicamente con 1) y 2); son los más importantes.

9 Dic. 1961
El miedo de envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo ahora la vida que uno desea. Es el equivalente de un sentido.

Yo escribo para definirme a mí misma —un acto de autocreación— parte del proceso de desarrollo —en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro vivos y muertos, con los lectores ideales.

Julio 27, 1964
Arte = una manera de entrar en contacto con la locura propia.

El escritor Jorge Edwards escribe sobre estos diarios en Letras Libres:


El prólogo de Rieff (hijo de Susan Sontag) a la recopilación de anotaciones personales de su madre es fuera de serie, atrevido y conmovedor. Confiesa que decidió hacer él la edición antes de que la hiciera otro, y reconoce que hay cosas en estos diarios y libros de apuntes que son “una fuente de dolor” para él, y muchas que habría preferido no conocer y no dar a conocer a otros. Sin embargo, piensa el lector, no conocerlas habría significado no conocer de verdad, en todas sus debilidades y sus grandezas, a la autora, que llegó a ser, al final de su recorrido, uno de los grandes personajes y uno de los mitos intelectuales femeninos de la literatura del siglo XX. En otras palabras, las anotaciones de la joven Sontag no podían perderse, y en ese caso, era mejor que las diera a conocer él mismo, con fidelidad, con amor filial auténtico y con instantes inevitables de incomodidad.

Fuente: www.history.ucsb.edu/.../SontagNov1974Cr.jpg

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16Abr, 2009

SUSAN SONTAG; Sobre Amor y Sexo.

Escrito por: corto-cortes el 16 Abr 2009 - URL Permanente

Se acaban de publicar en EEUU los diarios de la escritora Susan Sontag (Nueva York 1933-2004). La edición la ha realizado su hijo, el también escritor David Rieff. A finales de 2009 Mondadori los publica en España.

Sontag sobre Amor y Sexo:


2 de enero de 1959
Pobre pequeño ego, ¿cómo te sientes hoy? No muy bien, me temo —más bien maltratado, adolorido, traumatizado. Olas cálidas de vergüenza y todo eso. Nunca he tenido ninguna ilusión de que ella estuviera enamorada de mí, pero asumí que yo le gustaba.

Nov. 19 de 1959
La llegada del orgasmo ha cambiado mi vida. Estoy liberada, pero esa no es la manera de decirlo. Más importante: ha cerrado y limitado mis posibilidades, ha hecho las alternativas claras y definidas. Ya no estoy ilimitada, esto es: nada.

La sexualidad es el paradigma. Antes mi sexualidad era horizontal, una línea infinita capaz de ser subdividida infinitamente. Ahora es vertical; es arriba y sobre, o no es nada.

El orgasmo enfoca. Siento un deseo sexual por escribir. La llegada del orgasmo no es la salvación sino más bien el nacimiento de mi ego. No puedo escribir hasta que encuentre mi ego. El único tipo de escritor que puedo ser es aquel que se expone a sí mismo… Escribir es gastarse a sí mismo, jugarse a sí mismo. Pero hasta ahora ni siquiera me gustaba el sonido de mi propio nombre. Para escribir tengo que amar mi nombre. El escritor está enamorado de sí mismo… y hace sus libros a partir de ese encuentro y de esa violencia.

Nov. 20 de 1959
Nunca he sido tan exigente de nadie como lo soy de I. Me da celos toda la gente que ella ve, me duele cada minuto que se aleja de mí. Pero no cuando yo la dejo y sé que ella está aquí. Mi amor la quiere incorporar totalmente, devorarla. Mi amor es egoísta.

Hoy I fue del trabajo a encontrarse con Inez en el San Remo. Ann Morrissett estaba ahí. Después, el Cedar Bar. Llegó a la casa a las 12:00; yo estaba dormida… Vino a la cama, me contó de las conversaciones de esa noche, a las 2:00 me pidió apagar la luz, se quedó dormida. Yo estaba paralizada, muda, con los ojos inflamados de lágrimas, yo fumé, ella durmió.

Mi deseo de escribir está conectado con mi homosexualidad. Necesito la identidad como un arma, para estar a la altura del arma que la sociedad apunta contra mí.

No justifica mi homosexualidad. Pero me dará —creo— una licencia.

Apenas me estoy dando cuenta qué tan culpable me siento de ser gay. Con H creí que no me molestaba, pero me estaba engañando a mí misma. Le dejo saber a otras personas que H es mi vicio, y que aparte de ella yo no sería gay o por lo menos no lo sería principalmente.

Ser gay me hace sentir más vulnerable.

Agosto 8
Lunes por la mañana

Duele entonces amar. Es como darte a ti misma para ser desollada y sabiendo que en cualquier momento la otra persona tan sólo se irá llevándose tu piel.

.

Julio 27, 1964
Arte = una manera de entrar en contacto con la locura propia.

Nov. 8
Durante 2/3 partes de [la obra de teatro] Private potato patch de Greta Garbo, yo quería ser Garbo (la estudié; quería asimilarla, aprender de sus gestos, sentir como ella sentía) —entonces, hacia el final comencé a quererla a ella, a pensar en ella sexualmente, a querer poseerla. El deseo siguió a la admiración —hacia el final. ¿Es la secuencia de mi homosexualidad?


Susan Sontag.

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03Mar, 2009

“EL LECTOR” y el escritor de blogs. 3ª parte.

Escrito por: corto-cortes el 03 Mar 2009 - URL Permanente

Dentro de “El Lector” de Bernhard Schlink Anagrama 2009 una hombre graba en cintas la lectura de libros y los envía a una mujer que está recluida en la cárcel. La mujer le manda cartas comentándole dichos libros: “No me mandes nada más de este autor” o “Stefan Zweig lleva el rabo entre las piernas” El hombre nunca responde sus cartas, solo lee nuevos libros, en voz alta, y envía nuevas cintas a la mujer.

Leyendo estas páginas he pensado que escribir un blog sobre libros es muy parecido a lo que hacen los personajes de “El Lector”.

Uno comenta libros en el blog que cree van a interesar a alguien. Algunos de estos hipotéticos lectores hacen comentarios que, se quiera o no, influyen sobre el criterio para elegir nuevos libros. Como le ocurre a “El Lector”.

Llega el momento en que la mujer va a salir de la cárcel y el hombre se plantea si quiere volver a tener relación directa con ella. Mandar cintas y recibir comentarios por carta era cómodo. Compartir opiniones sobre libros no compromete como persona. El hombre no quiere que la mujer pase a formar parte de su vida, prefiere la imagen que tiene de ella. No quiere la realidad. El que ama los libros sabe que la realidad casi siempre defrauda.

La mujer se siente muy herida por el hecho de que el hombre no respondió sus cartas. Agradece las cintas pero el silencio del hombre la hace sentirse juzgada y despreciada.

El por qué el personaje de Schlink no responde a los comentarios de la mujer y el como termina esa relación, no lo voy a desvelar por que el libro es muy bueno y vale la pena leerlo.

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