Hay 7 artículos con el tag mujeres en el blog Una Casa Debajo de la Almohada. Otros artículos en La Comunidad clasificados con mujeres

24Oct, 2009

ERNESTO SÁBATO; Hombres y Mujeres.

Escrito por: corto-cortes el 24 Oct 2009 - URL Permanente

El escritor argentino Ernesto Sábato (Buenos Aires 1911) dijo:


Siempre habrá un hombre que cuando su casa se derrumba piensa en el mundo, y una mujer que cuando el mundo se derrumba piensa en su casa.

Se trata de una generalización y por lo tanto no es verdad. Por eso, creo yo, el escritor se refiere a que al menos habrá uno y una. Pero, a mi entender, lo que describe la frase forma parte de la naturaleza del hombre y de la mujer.

Los atentados de las torres gemelas en Nueva York del 11 de septiembre de 2001 me cogieron en el hemisferio sur. Al enterarme llamé angustiado a una mujer para que pusiera la TV y lo viera. Me respondió: “Mira ahora mismo no puedo poner la TV, estoy cocinando, tengo 7 a comer y voy muy atrasada”.

En el otro lado, recuerdo cuando un amigo dejó embarazada a su novia y lo que hizo fue marcharse a vivir a otra ciudad alejada 500 kilómetros para intentar triunfar en el fútbol. Según él para que así al niño no le faltara nada.

A los hombres, por lo general, nos aburre lo doméstico. Preferimos perdernos en grandes utopías o imposibles proyectos. La mujer, también generalizando, suele tener los pies en la tierra y si no tiene resuelta su vida diaria no se le ocurre divagar en asuntos poco prácticos. Con excepción del Amor. Solo que, pensándolo mejor, el Amor es un asunto practico desde el punto de vista femenino.

Ernesto Sábato.

Fuente: Sabato90.

22Oct, 2009

LEV TOLSTÓI; Amor al prójimo y felicidad.

Escrito por: corto-cortes el 22 Oct 2009 - URL Permanente

En las novelas de Tolstoi (Yásnaia poliana, Rusia, 1828 – 1910) hay numerosas e intencionadas lecciones morales. En algunos casos se convierten en auténticas reflexiones filosóficas. Leyendo sus diarios (1847 -1894), Acantilado, entiendes la procedencia de tales sermones.

Desde que empieza a escribir sus diarios con 17 años hasta su muerte el asunto del Amor al prójimo y la relación con Dios son los temas principales. En tercer lugar se sitúa su trabajo y a continuación las relaciones con su esposa y las mujeres en general.

El autor de Guerra y paz vivió en continua ansiedad y se repetía a si mismo que para ser feliz hay 1º que amar al prójimo, 2º trabajar insistentemente ( llegó a segar sus campos y a coser botas) y 3º buscar la verdad.

A pesar de tan buenas intenciones no llegó a alcanzar esa ansiada felicidad. Lo cuenta Maxim Gorka en su libro Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andreiev 1935 editorial NORTESUR:

Pag 53.


Pero él nunca estuvo bien, nunca y en ninguna parte, estoy convencido: ni sumergido “en libros de sabiduría”, ni “a lomos de un caballo”, ni “sobre un pecho de mujer” experimentó de pleno los placeres del “paraíso terrenal”. Es demasiado cerebral para ello y conoce demasiado bien la vida y a los hombre. Valgan como prueba otras palabras suyas: “El califa Abderramán contó catorce días felices en su vida, mientras que yo, seguramente, no sumaría tantos. Y todo porque nunca he vivido –no se hacerlo- para mí mismo, para mi alma, sino derrochándome en los otros”

De estas palabras de Tolstói recogidas por Gorki podría parecer que el genio ruso estaba convencido de que amaba al prójimo como él mismo se imponía. Su hijo no estaba de acuerdo.

En los diarios de Tolstói en su entrada del día 4 de junio de 1884 cuenta una discusión con su hijo mayor “Seriozha”. El padre argumenta que el escepticismo conduce a la infelicidad si el hombre no vive de acuerdo con sus ideales. Acusa al hijo directamente de eludir sus responsabilidades y este arremete contra el escritor acusándolo de no hacer nada, de solamente hablar.

Escribe Tolstói a continuación (pag. 263):


Esto me ofendió de manera muy dolorosa. Es igual que su madre, malo e insensible. Me hizo mucho daño.

Más adelante en el año 1899, ya con 61 años, escribe Tolstói en sus diarios (pag. 331):


28 de noviembre. Leí que la vida es amor, y que cuando la vida es amor, es gozo, bienestar. Sí, al parecer todo lo que se necesita, lo único que se necesita es amar, saber amar, acostumbrarse a amar a todo el mundo siempre, desacostumbrarse a no amar a quien quiera que sea en su presencia o en su ausencia. Pensé: pero si esto es algo que yo sé, he escrito al respecto, se supone que creo en eso. ¿Por qué no lo hago? ¿Por qué no vivo solo de eso? La vida que llevo, toda, no es sino un tâtonnement (marcha a tientas) y lo que hay que hacer es basar toda la vida firmemente en esto: buscar, desear, hacer una sol cosa –el bien a los hombres-, amar e incrementar en ellos el amor, y disminuir en ellos la falta de amor.

La explicación la termina ofreciendo 36 años después Gorki, que tuvo la suerte de compartir muchas jornadas con el autor de Anna Karenina, en su libro Recuerdos de Tolstói, Chejov y Andreiev 1935 editorial NORTESUR:

Pag. 56, refiriendose a Tolstói:


Él es un hombre que busca a Dios no para sí mismo, sino para los demás, para que lo dejen a él, al hombre, en la tranquilidad del desierto que ha elegido.

La conclusión de Gorki es durísima. En el fondo, como artista y genio, Tolstói no soportaba a la gente “vulgar”, que para él eran casi todos. Piensa que nadie está a su altura. Los otros lo aburren soberanamente y lo que quiere es que lo dejen solo. Lo más triste es que solo tampoco es feliz.

Lev Tolstói.

13Jun, 2009

EL JUEGO FAVORITO; Leonard Cohen.

Escrito por: corto-cortes el 13 Jun 2009 - URL Permanente

El cantante y poeta Leonard Cohen (Montreal, 1934) ha escrito varios libros, en su mayoría de poemas, pero también tiene narrativa . En 1963, con 29 años publicó El juego favorito, una novela. Cuenta la vida del joven Lawrence Breavman. Hay quien se ha tomado la molestia de comparar la vida del personaje y la del autor y al parecer coinciden bastante. Las diferentes mujeres que se cruzan en el camino del protagonista tienen un peso especial en la novela. Este libro lo publicó en 1985 la editorial Fundamentos luego en 1998 Ediciones B y lo acaba de publicar en Sudamérica Edhasa. En España no consigo encontrarlo, está agotado. Si alguien sabe como conseguirlo le agradeceré que me lo cuente.

He encontrado algunos trozos:


Nunca había visto una mujer tan desnuda. Recorrió su cuerpo con la mano. Estaba atónito, feliz, y temblaba ante todas las autoridades espirituales del universo. No podía arrancarse la idea de que estaba celebrando una misa negra. Sus pechos eran extraordinariamente planos porque estaba boca arriba. El montículo del pubis fue una sorpresa y lo tocó admirado. Recorrió aquel cuerpo con manos temblorosas, como detectores de minas.



Bajo mis manos tus pequeños pechos son los vientres, vueltos hacia arriba de golondrinas caídas que respiran.


Para los niños, las cicatrices son medallas. Los amantes las utilizan como secretos que revelar. Una cicatriz es lo que ocurre cuando la palabra se hace carne.

Fuete foto: Edhasa.

01Feb, 2009

JOSÉ CARLOS LLOP; Diarios.

Escrito por: corto-cortes el 01 Feb 2009 - URL Permanente

Colecciono diarios. Privados y publicados. He llegado a pagar dinero a una triste viuda por los cuadernos de su recien fallecido esposo. Mi curiosidad llega al extremo de haber leído diarios ajenos sin permiso. Y lo peor: robé un bloc con anotaciones personales de un escritor.

Lo que más vergüenza produce al leer un diario son los episodios en que el autor cae en la autocompasión y el victimismo. Es una tendencia natural. Lo más fácil es pensar que la culpa de lo malo que le ocurre a uno la tienen los otros. Escribo un diario desde hace dos décadas y hay años plagados de autocompasión. Actualmente soy incapaz de releer esos cuadernos.

José Carlos Llop publica sus diarios cada tres o cuatro años. El último volumen es “La escafandra” Destino 2006.

En una nota introductoria de 2002 escribe:


“La escritura de un diario también consiste en la eliminación de muchos de sus fragmentos y en las lecturas que se intercalan en esos vacíos. Cualquier diario es un diario de silencios. (....) Mientras ordenaba estas notas y guardaba otras en la carpeta de inéditos, leí una frase de un libro titulado Le monde des poissons: “El mundo de los peces – decía esa frase – es una fiesta sin alegría; maravilla los ojos dejando indiferente el corazón.” No se escriben diarios con el corazón indiferente, por supuesto, pero escribirlos, a veces, es una forma de conseguir que el corazón se mueva como los peces bajo el agua, con una elegante indiferencia ante las cosas de mundo que pueden dañarnos, para que la alegría permanezca más allá delos colores que brillan bajo el mar. De ahí, supongo, que haya épocas en que sea necesario el uso de la escafandra”

En 1998 escribe:

"Las mujeres son impunes y salen indemnes de la situación más difícil. Una mujer puede frecuentar cualquier ambiente sin contaminarse con sus defectos: todo lo más temporalmente; después, una ducha y ya está. Solo el amor la condena arrastrándola hasta donde haga falta: hasta la ausencia de límites si es necesario.”

Mas adelante, también en 1998:


“Cuando una mujer se siente fascinada por un hombre, se le entrega, pero en esa entrega hay algo imposible, pues no puede entregarse quien no es y en la fascinación, la mujer deja de ser ella para convertirse en a luza del espejo de él.”

Si se leen aténtamente los diarios de Llop se entrevén los fragmentos eliminados.

07Ene, 2009

AMOZ OZ; Sexo con mujeres.

Escrito por: corto-cortes el 07 Ene 2009 - URL Permanente

En las páginas 597, 598 y 599 de "Una historia de amor y y oscuridad" Siruela describe Oz como pierde la virginidad con Orna, una mujer mayor que él. Años después cree verla en una presentación y le planta un beso en los labios. Se trata de la hija de Orna. La madre está en una silla de ruedas, empujada por la hija, y ha perdido el juicio.

Después del relato de esa primera vez ( que hay que leer dentro del contexto del libro) escribe esto:

"Desde entonces me siento bien entre las mujeres. Como mi abuelo Alexander. Y aunque con el paso de los años he aprendido algo más y a veces he salido escaldado sigo creyendo - como aquella tarde en la habitación de Orna - que en las manos de las mujeres se ncuentra siempre la llave del placer. La expresión Le ha otrogado sus favores me parece justa y más acertada que otras. Los favores de las mujeres me provocan, aparte de deséo y exaltación, una ola de gratitud infantil y un deseo de postrarme ante ellas: quién soy yo para ser digno de de tales maravillas. Te daría las gracias con asombro y admiración por una sola gota de agua, y que decir tiene por un mar entero. Y siempre como un mendigo a la puerta: La mujer es siempre más grande que yo y solo está en su mano decidir si dar o no dar. Tal vez sienta cierta envidia de la sexualidad femenina que es mucho más rica, delicada y compleja, como un violín con respecto a un tambor. O quizás se trate del eco de un recuerdo primigenio de los comienzos de mi vida: Un pecho frente a un cuchillo. Nada mas venir al mundo me esperaba en la entrada una mujer a la que acababa de producir un gran dolor y ella me recompensó con un tierno amor, devolviéndome bien por mal, y me ofreció un pecho. El sexo masculino, por el contrario, me estaba acechando a la entrada con un cuchillo de circuncidar en la mano"

Amos Oz es judío.

19Nov, 2008

MARTIN AMIS; Experiencia. (Anagrama)

Escrito por: corto-cortes el 19 Nov 2008 - URL Permanente

En el comienzo de este libro Martin Amis da a entender que la muerte de su padre, el famoso escritor Kingsley Amis, es lo que le motiva a escribir estas memorias.

Escribe M. Amis:"Alguién ya no está aquí. La figura mediadora, el padre, el hombre que está entre el hijo y la muerte, ya no está; y ya nada volverá a ser lo mismo."

El libro es claramente un ajuste de cuentas con su padre al que llama por su nombre:

"Sentí un inmenso e instantaneo dolor cuando Kingsley, que había declarado que le había gustado mi primera novela, dijo luego que no pudo con la segunda"

Su padre debío ser un misógino de cuidado. M. Amis cita una frase del libro "Jake`s thing" de su padre: " Ellas no quieren decir lo que dicen, no utilizan el lenguaje para el dircurso sino para prolongar su personalidad; toman todo desacuerdo como oposición, si, eso es lo que hacen, incluso la más brillante de ellas, y eso implica el final de la busqueda de la verdad, que es en definitiva de lo que todo se trata."

Kingley Amis se separó de su mujer y madre de Martin. Cuando este último se divorcia años despues escribe:"Solo a él (a su padre) era capaz de hablarle de lo que yo les estaba haciendo a mis hijos. Por que él me lo había hecho a mi en otro tiempo"

Esta frase me parece de una gran crudeza. El hijo es consciente del daño que hace a sus propios hijos separandose pero de alguna forma lo justifica en el sufrimiento que su propio padre le causó haciendo lo mismo años atrás.

Hay muchos y buenos libros sobre la relación padre/hijo. Recuerdo, por ejemplo, "Patrimonio" de Philip Roth.

Melusina acaba de publicar "De padres e hijos" de Emil Hakl. Este libro recrea las conversaciones entre un padre y un hijo sobre temas como el amor, las mujeres, la política y la familia.

La familia Amis.

16Nov, 2008

AMOS OZ; Las mujeres.

Escrito por: corto-cortes el 16 Nov 2008 - URL Permanente

Cuenta Amos Oz en "Una historia de amor y oscuridad" (Siruela) que su abuelo después de la muerte de su esposa, a los 77 años, tuvo muchas novias. "Mujeres bien conservadas de unos cincuenta o sesenta años: viudas con corsés apretados y medias de nailon con costura, divorciadas bien maquilladas, damas elegantes llenas de sortijas (...). Al abuelo le gustaba su compañía y ellas se derretían con sus encantos: era un conversador fascinante y divertido, un gentleman del siglo XIX."

Sigue explicando Oz "¿Cuál era el secreto del atractivo viril del abuelo? Tenía una cualidad muy rara en los hombres, posiblemente la cualidad más sexy para muchas mujeres: sabía escuchar.

No hacía que escuchaba (...) No interrumpía(...). No apremiaba. Esperaba a que terminase e incluso cuando acababa no se precipitaba, sino que le gustaba seguir esperándola: a lo mejor tenía algo más que añadir.(...) No era impaciente."

Añade Oz: "Hay un montón de hombres a los que les gusta muchisimo el sexo pero odian a las mujeres. A mi abuelo, eso creo, le gustaban ambas cosas. Y con delicadeza: sin echar cuentas, sin pedir nada a cambio. Nunca apremiaba. Le gustaba zarpar y no apresurarse a echar el ancla."

Un gran libro.