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06Nov, 2009

ANGELICA LIDDELL; La casa de la fuerza.

Escrito por: corto-cortes el 06 Nov 2009 - URL Permanente

Ayer se representó la obra de teatro La casa de la fuerza en el Matadero (Madrid) dentro del festival de Otoño. La autora es Angélica Liddell. La función tiene una duración de 4 horas.

En El Cultural, número de 16 de octubre de2009, entrevistan a la Liddell. La periodista se empeña en hablar de tópicos. La autora teatral, aun con ese lastre, expresa con sinceridad lo que tiene en su corazón. Angélica Liddell no tiene trampa, expresa lo que siente, guste o no.

Extracto de la entrevista:


Angélica Liddell (Gerona, 1966). Su idea del teatro: “es lo que me impide pegarme un tiro”. Su visión metafísica del mundo: “el mal es la ley permanente, y el bien un esfuerzo”.

Dice Angélica Liddell:

La casa de la fuerza empieza con esta frase: “No hay cerro, ni selva, ni desierto, que nos libre del daño que otros preparan para nosotros”. Es terrible. Intento comprender por qué sufrimos, de la misma manera que intentan comprenderlo las tres hermanas de la obra Chejov. Lo fascinante no es el dolor sino la revelación que se produce cuando identificas tu propia aflicción con la de Masha, Olga, Irina, cuando descubres en otro el dolor de estar vivo. La compasión, es decir, ponerte en el lugar del otro, desemboca en fascinación, en misterio. Pero el dolor es algo indeseable. Y a veces mortal.
(…)
Las tres hermanas no están intentando comprender su sufrimiento, simplemente sufren. Chejov se limita a describir cómo reaccionan en un momento difícil de sus vidas.

La entrevistadora no da una y la llama nihilista.


-Si fuera una nihilista no intentaría buscarle un sentido a la vida con todas mis fuerzas, a través de mi trabajo, a través del amor, del pensamiento, de un paseo o de una conversación con un desconocido. No me esforzaría por comprender al hombre, por comprender el sufrimiento. Si fuera una nihilista carecería de rebelión, y yo funciono por rebelión, Job se rebela contra Dios y le interroga, le pregunta ¿por qué?, yo me hago constantemente esa pregunta para seguir con vida, para rebelarme contra la muerte.

-He elegido hablar de mujeres solas, tristes, humilladas y muertas. Hablo de las distintas formas de la fuerza. La fuerza física y la fuerza espiritual. La fuerza criminal y la fuerza inocente. Y hablo de la relación de la fuerza con la soledad. El mundo está lleno de gente que es amada, pero yo he elegido hablar de los que no son amados. -He intentado que la fuerza física y la fuerza emocional fueran unidas, que estuvieran a la altura la una de la otra. Hemos trabajado con la máxima exposición. Desde el primer ensayo les pedí a las actrices un profundo compromiso con su propio dolor y su propia fragilidad. Les pedí que rompieran la barrera del pudor espiritual. Para mí la transgresión es entrar en un estado crítico frente a lo inexplicable.

La entrevistadora le insinúa que la obra es para masoquistas, sigue sin dar ni una.


-Jamás he buscado la belleza con tanto furor como en La casa de la fuerza. Siempre he dicho que la belleza es una de las formas de la justicia. Intento transformar el dolor, el odio y el sufrimiento en algo bello. Es un reto ético y estético. Creo que los masoquistas se aburrirán mucho. Estoy hablando de cosas demasiado serias. Estoy trabajando con actrices demasiado honestas, generosas, hermosas, y arriesgadas como para que un masoquista disfrute. Los masoquistas no se conmueven. Y mis actrices le arrancan lágrimas al hierro.

En un reportaje en EL PAIS Angelica Liddell ( cuyo apellido real es Gonzalez y adoptó el de la niña que inspiró a Lewis Carroll para Alicia en el pais de.., Alice Liddell) dice:


Mi psiquiatra me dice: 'No te avergüences de pedir lo mejor: amor, eternidad y belleza'. Nos hemos acostumbrado a lo ínfimo, a escoger siempre el camino fácil.

La obra de Liddell se inspira en Las tres hermanas de Chejov, y en los asesinatos de mujeres de Ciudad Juarez (Mexico).

Eduardo Haro Tecglen escribía en 1990 en EL PAÍS sobre Las tres hermanas de Chejov.


Tres hermanas es una de las últimas obras de Chejov (1901). En esta obra estuvo presente con la máxima profundidad su dramaturgia: una manera indirecta de cifrar algunas ansiedades humanas, y la angustia por el misterio de la vida, de la muerte y del amor, en unos comportamientos sencillos, humildes; en un grupo de personajes que apenas transitan por la vida, pero sí la vida por ellos. Los acontecimientos son lejanos: o están en un pasado -que no acaban de ver como terminado- o en una distancia -el incendio-; en ese grupo hay relaciones de amor y desamor, de poder y sumisión. Pero todo ha de transcurrir con naturalidad, con intimidad.

El martes 27 de octubre de 2009 Angélica Liddell escribe en su blog

http://miputaperrera.blogspot.com/

Sin tregua


a veces caigo en picado, me hundo, no puedo más

la vida no concede treguas, va todo junto, para extinguirte mejor y más rápido
ayer estuve visitando a mi padre en el hospital, está hinchado, con una sonda, asustado aunque no pierde la sonrisa, en eso nos parecemos, nadie sospecha la angustia que se esconde detrás de nuestras sonrisas
y ayer, después de abandonar el hospital, pensé en toda la gente mezquina que me había deseado el mal, a través de este blog
y pensé también en aquella pared cerca de la filmo donde me quedé tirada en el suelo, llorando, destrozada después de suplicar amor a alguien que se marchó de allí corriendo sin ningún tipo de piedad, alguien que nunca me pidió perdón
y pensé en el que vino después, que prometió no dejarme nunca tirada en una pared, pero volvió a repetir la historia, y me bajó también sin piedad por unas escaleras hacia la calle, y se despidió una madrugada sin un sólo abrazo en la gran vía dejándome al borde de la muerte, porque aquella noche sí me quedé literalmente al borde de la muerte con las cuchillas en las manos, decidiendo qué hacer, ¿qué hago?, ¿qué hago?, harta ya de frialdad, de desprecios, de mentiras, de huidas, harta ya de recibir daño a cambio de un amor inmenso
y ayer no me salían las palabras, no me salían, era uno de esos días en los que quieres abandonar, empezando por las palabras, abandonarlo todo
y mi padre está en el hospital, asustado
y yo también estoy asustada
y cansada
y me cuesta tanto dejar de querer, incluso a la gente que me ha atormentado
y mi padre está en el hospital
y yo trabajando
y siempre hay algún periodista qué me pregunta por qué sólo hablo del dolor
y me siento como un bicho raro, o un extraterrestre porque para mí los sentimientos siguen siendo algo importante, muy importante
y por eso cada vez me siento mejor estando sola
y dicen que hace buen tiempo en todo el país, sol, mucho sol.

Para más información sobre la autora teatral Angélica Liddell:

www.angelicaliddell.com

Para leer la entrevista en El Cultural con Angélica Liddell:

http://www.elcultural.es/version_papel/ESCENARIOS/26009/Angelica_Liddell

Angelica Liddell.

06Nov, 2009

ANGELICA LIDDELL; La casa de la fuerza (2ª parte)

Escrito por: corto-cortes el 06 Nov 2009 - URL Permanente

No he podido asistir a la representación de La casa de la fuerza de Angélica Liddell en el Matadero (Madrid) dentro del Festival de Otoño. Ayer fue el estreno. Va a estar en cartel hasta el día 8 de noviembre, el domingo. Solo 4 días.

Nuria Ruiz de Viñaspre, poeta (su último libro de poemas es El pez místico, Olifante Editores) y editora del blog RASCACIELOS http://rasca-cielos.blogspot.com/ estuvo viendo la obra en el Matadero, al día siguiente, aun impresionada y a bote pronto, describe lo vivido (y sufrido) y no puedo dejar de reproducir aquí su magnífica crónica:

La casa de Angélica


Ver a Angélica es como recibir un disparo en el pecho con un chaleco antibalas, es decir, un mazazo que te empuja hacia atrás o hacia el fondo, lo más profundo, la sima. Es cierto que yo nunca he recibido un disparo, ni siquiera tengo un chaleco que salvaguarde mi vida, pero yo supongo que algo así debe de sentirse; porque ver a Angélica, mi animal escénico más querido, no llega a matarte, pero golpea como un mazo en una mesa de disección.
Que frases como “el sol se pone cuatro o cinco veces al día, así es imposible que la tristeza descanse…” entren en tu cuerpo, esclaviza y pudre toda la carne que hay entre tu hueso, dejándote sólo eso, tu propia esencia más humana.
Ver a Angélica me despierta, me desmesura, me desorienta, me centra, me hinca a mi asiento, un asiento donde no hay ni carne ni hueso clavado, sólo respiración excitada ante tanta verdad, ante tanta soledad. Las verdades golpean y pueden llegar a matar. La palabra además de dar salud, a veces mata.
Ayer estuvimos S. y yo en el Matadero, matemático nombre, nosotras, dos reses en una segunda fila, como esas reses más antiguas de mis también antiguas Tablas. La función, agotadoramente intensa, duró cinco horas. Cinco horas escupiendo desde aquel cuadrilátero. Cinco recibiendo sus descargas eléctricas. A S. también la sitia.
La casa de la fuerza está llenísima de imágenes, que, como cuadros, me traían a la memoria los vivos colores de Frida Khalo o de Gauggin a pesar de tanta muerte y de soledad. Descargaron sacos y sacos de carbón sobre el escenario en una escena perfecta y llena de simbolismo y S. dijo: vamos a sonarnos oscuro. Yo pensé, querrán sacar lo peor de todos nosotros. Lo más oscuro. Aquella sima.
Y siempre, una frase grapada a la espalda de la LideLL-. En Aftangense fue Bach significa río. Ayer fue: Tiramisú significa Levántame (el ánimo). Tira-mi-su. Tira-de-mí.

Cuando veo a la mujer L. La LideLL, pierdo gravedad, y ensimismada en el espacio, despreocupada del resto, el dolor me puede durar una semana, o dos, incluso más. Ese resto, es decir, la rutina diaria, mis viajes en autobús -en este último de hoy voy escribiendo toda esta red de palabras- el trabajo, los pequeños dolores de cada uno, todo pierde un poco su sentido, porque ante verdades y pesadumbres como puños en esa casa de la fuerza, el resto es ya sangre coagulada. Caducada. Todo caduca al instante, excepto aquellas frases que como disparos han entrado en tu cuerpo roto. Un cuerpo roto que tardará en recomponerse. Todo es necesario. Entonces, durante la función miro a S y me uno más a ella. Hay que mirarse para salvarse, para formar un todo que rompa ese otro todo, que no más que el dolor y el daño en el Mundo –no sé por qué pero siempre escribo Mundo con mayúscula-. Sólo mirando al dolor. Solo, mirando al dolor.
Ver a Angélica, en general, me descorcha. Me cuartea. Me rompe en pedazos la capacidad que tiene para que el dolor que sobre el escenario ha entrado en ella, entre en cada uno de nosotros, que ajenos a todas las muertes, nos dejamos llevar en esta otra orilla de la vida, la más acomodada.
Cuando voy a ver a Angélica los músculos de mi rostro se contraen. Se contradicen. Se afean. Yo no puedo verme pero siento cómo se desencajan mis cejas, que arqueadas, son techumbre para mi hallazgo de lágrimas. Es como cuando escuchas una cantata de Bach en soledad o junto a alguien a quien quieres. El rostro se desencaja ante tanta belleza. Algo así aunque no exactamente así. En mi adolescencia solía encerrarme en mi habitación con un cuaderno y dos o tres cintas de cassette. Bach siempre entre ellas. Lloraba cuando a todo volumen sonaba el Agnus Dei de Bach. Me colocaba unos cascos gigantes en mi cabeza aún de arcilla y me abandonaba en gestos. Ayer sonó una y otra vez ese Agnus Dei, una y otra vez. Cordero de Dios.

Dicen de la risa y el llanto que no son más que un mecanismo de alivio de tensión, un mecanismo que genera el cuerpo ante situaciones en las que no sabes cómo reaccionar. ... Para mí son eso, como una descarga cuando mis nervios se resienten y la sorpresa o lo inesperado o lo invencido se mete sin aviso en mi cuerpo.
La casa de la fuerza estará en el Matadero hasta el día 8. Os insto a ir a verla, porque está prohibido obligaros a ir a verla. Ir a verla para eso, para que lloréis y riáis ante la emoción. Para descorcharos, desconcharos, desintegraros, descentraros, desorientaros. Para refrescar nuestra corta memoria histórica. Para recordar a todos los muertos por asalto. Para recordar a los asaltados, a los exaltados… y así, sólo así, puros y partiendo de un matemático 0, podamos algún día volver a empezar a construir este Mundo, no otro mundo, sino éste, en el que ahora mismo están pisando nuestros pies desnudos. Un Mundo mirado desde nuestras particulares casas de la fuerza.
Para mí. Angélica es un lobo al que le han matado sus lobeznos. Es la fuerza en sí del lobo. La extenuación y el agotamiento físico son el único combativo de la soledad.

Enhorabuena a todas sus actrices, a sus testimonios, a la voz de Pau de Nut que va sin esfuerzo del Renacimiento a lo más moderno y que me hizo llorar sin tampoco ningún esfuerzo. A la LideLL... por su fuerza de lobo sobre el escenario.
La voz de Pau de Nut en este Cum Dederit, una hermosísima siciliana de Vivaldi, que para ellos se titulaba Me cago en la hostia, estoy a punto de llorar, a mí, me hizo llorar. Y mi respiración sencillamente se descompensó.

cum dederit dilectis suis somnum:
ecce haereditas Domini, filii:
merces, fructus ventris.

colma a sus dilectos en su sueño.
He aquí la herencia del señor, sus hijos
su recompensa, el fruto de sus entrañas

Siento la longitud.

Angélica Liddell

17Abr, 2009

SUSAN SONTAG; Sobre el oficio de escribir.

Escrito por: corto-cortes el 17 Abr 2009 - URL Permanente

Se acaban de publicar en EEUU los diarios de juventud de la escritora Susan Sontag (Nueva York 1933-2004). La edición la ha realizado su hijo, el también escritor David Rieff. A finales de 2009 Mondadori los publica en España.

Sontag sobre arte y escritura:


12/3/61
Darme cuenta de los “lugares muertos” de los sentimientos —hablando sin sentir nada. (Esto es muy diferente de mi vieja auto-repugnancia por hablar sin saber nada.)

El escritor debe ser cuatro personas:

1) el loco, el obsesivo
2) el idiota
3) el estilista
4) el crítico

[El escritor:]

1) provee el material
2) lo deja salir
3) es gusto
4) es inteligencia

un gran escritor tiene todos los 4 —pero puedes aun ser un buen escritor únicamente con 1) y 2); son los más importantes.

9 Dic. 1961
El miedo de envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo ahora la vida que uno desea. Es el equivalente de un sentido.

Yo escribo para definirme a mí misma —un acto de autocreación— parte del proceso de desarrollo —en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro vivos y muertos, con los lectores ideales.

Julio 27, 1964
Arte = una manera de entrar en contacto con la locura propia.

El escritor Jorge Edwards escribe sobre estos diarios en Letras Libres:


El prólogo de Rieff (hijo de Susan Sontag) a la recopilación de anotaciones personales de su madre es fuera de serie, atrevido y conmovedor. Confiesa que decidió hacer él la edición antes de que la hiciera otro, y reconoce que hay cosas en estos diarios y libros de apuntes que son “una fuente de dolor” para él, y muchas que habría preferido no conocer y no dar a conocer a otros. Sin embargo, piensa el lector, no conocerlas habría significado no conocer de verdad, en todas sus debilidades y sus grandezas, a la autora, que llegó a ser, al final de su recorrido, uno de los grandes personajes y uno de los mitos intelectuales femeninos de la literatura del siglo XX. En otras palabras, las anotaciones de la joven Sontag no podían perderse, y en ese caso, era mejor que las diera a conocer él mismo, con fidelidad, con amor filial auténtico y con instantes inevitables de incomodidad.

Fuente: www.history.ucsb.edu/.../SontagNov1974Cr.jpg

16Abr, 2009

SUSAN SONTAG; Sobre Amor y Sexo.

Escrito por: corto-cortes el 16 Abr 2009 - URL Permanente

Se acaban de publicar en EEUU los diarios de la escritora Susan Sontag (Nueva York 1933-2004). La edición la ha realizado su hijo, el también escritor David Rieff. A finales de 2009 Mondadori los publica en España.

Sontag sobre Amor y Sexo:


2 de enero de 1959
Pobre pequeño ego, ¿cómo te sientes hoy? No muy bien, me temo —más bien maltratado, adolorido, traumatizado. Olas cálidas de vergüenza y todo eso. Nunca he tenido ninguna ilusión de que ella estuviera enamorada de mí, pero asumí que yo le gustaba.

Nov. 19 de 1959
La llegada del orgasmo ha cambiado mi vida. Estoy liberada, pero esa no es la manera de decirlo. Más importante: ha cerrado y limitado mis posibilidades, ha hecho las alternativas claras y definidas. Ya no estoy ilimitada, esto es: nada.

La sexualidad es el paradigma. Antes mi sexualidad era horizontal, una línea infinita capaz de ser subdividida infinitamente. Ahora es vertical; es arriba y sobre, o no es nada.

El orgasmo enfoca. Siento un deseo sexual por escribir. La llegada del orgasmo no es la salvación sino más bien el nacimiento de mi ego. No puedo escribir hasta que encuentre mi ego. El único tipo de escritor que puedo ser es aquel que se expone a sí mismo… Escribir es gastarse a sí mismo, jugarse a sí mismo. Pero hasta ahora ni siquiera me gustaba el sonido de mi propio nombre. Para escribir tengo que amar mi nombre. El escritor está enamorado de sí mismo… y hace sus libros a partir de ese encuentro y de esa violencia.

Nov. 20 de 1959
Nunca he sido tan exigente de nadie como lo soy de I. Me da celos toda la gente que ella ve, me duele cada minuto que se aleja de mí. Pero no cuando yo la dejo y sé que ella está aquí. Mi amor la quiere incorporar totalmente, devorarla. Mi amor es egoísta.

Hoy I fue del trabajo a encontrarse con Inez en el San Remo. Ann Morrissett estaba ahí. Después, el Cedar Bar. Llegó a la casa a las 12:00; yo estaba dormida… Vino a la cama, me contó de las conversaciones de esa noche, a las 2:00 me pidió apagar la luz, se quedó dormida. Yo estaba paralizada, muda, con los ojos inflamados de lágrimas, yo fumé, ella durmió.

Mi deseo de escribir está conectado con mi homosexualidad. Necesito la identidad como un arma, para estar a la altura del arma que la sociedad apunta contra mí.

No justifica mi homosexualidad. Pero me dará —creo— una licencia.

Apenas me estoy dando cuenta qué tan culpable me siento de ser gay. Con H creí que no me molestaba, pero me estaba engañando a mí misma. Le dejo saber a otras personas que H es mi vicio, y que aparte de ella yo no sería gay o por lo menos no lo sería principalmente.

Ser gay me hace sentir más vulnerable.

Agosto 8
Lunes por la mañana

Duele entonces amar. Es como darte a ti misma para ser desollada y sabiendo que en cualquier momento la otra persona tan sólo se irá llevándose tu piel.

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Julio 27, 1964
Arte = una manera de entrar en contacto con la locura propia.

Nov. 8
Durante 2/3 partes de [la obra de teatro] Private potato patch de Greta Garbo, yo quería ser Garbo (la estudié; quería asimilarla, aprender de sus gestos, sentir como ella sentía) —entonces, hacia el final comencé a quererla a ella, a pensar en ella sexualmente, a querer poseerla. El deseo siguió a la admiración —hacia el final. ¿Es la secuencia de mi homosexualidad?


Susan Sontag.

10Dic, 2008

GERARD LAUZIER; 1932-2008

Escrito por: corto-cortes el 10 Dic 2008 - URL Permanente

El pasado sabado falleció en Paris Gerard Lauzier, dibujante y guionista de comics. A comienzos de los años 80´s creo el personaje de Michel Choupon un chico que lucha contra las normas rigidas de la sociedad en a que vive. 10 años más tarde recibió el gran premio del festival de Angoulema (el principal certamen internacional de comics). Vivió una larga temporada en Brasil (Salvador de Bahía) y de aquella experiencia dibujó su divertida serie "La isla grande" donde relata las peripecias de un occidental en una isla rodeado de indígenas. Lauzier en sus últimas historias ridiculizaba con mucha ironía a la progresía parisina cada día más aburguesada. En sus viñetas se puede asistir a comedias que están a la altura del mejor Billy Wilder de Hollywood. Sus obras se llevaron al cine y al teatro ( recordemos "Glups" la adaptación que Dagoll Dagom hizo en España). En Francia un buen autor de comics está a la misma altura que los mejores escritores o cineastas. En España el comic se sigue considerando un arte menor.