12 Ene 2008

Tim Harford: “El Economista camuflado”

Escrito por: Joaquín Ricarte Aventín el 12 Ene 2008 - URL Permanente

Soy economista, lector empedernido y curioso. Por lo tanto suelo leerme casi todas las publicaciones que llegan a las librerías con destino al gran público. Curiosidad por saber lo que les explican a las personas ajenas al mundo económico.

Este libro venía precedido de gran predicación y fama y así lo indica en su portada: “un libro de lectura obligada”, “best seller mundial” y “más de 400.000 libros vendidos”.
Cuando un libro, en su portada, anuncia todas estas maravillas, conviene empezar a sospechar.
Pero obediencia y curiosidad obligan y me sumergí en sus páginas. Una vez leído (con gran dolor de mi bolsillo) paso a resumirlo en tres apartados.

Primero.
Es una loa panfletaria con el objeto de hacernos creer que estamos en el mejor de los mundos económicos, gracias a lo que ya todos sabemos hace tiempo: la globalización y estos mercados tan eficientes que disfrutamos. Somos unos privilegiados por vivir en momentos así.

Segundo.
Corolario del punto anterior, si es un panfleto no es un libro de Economía. El único objetivo del libro, como otros muchos al estilo, es propagar la única verdad actual, que a modo de escolástica medieval económica, pretende dejar grabados en nuestra mente supuestas verdades económicas, como si fuesen el modelo teórico económico definitivo. Nunca ha existido nada definitivo en la Ciencia y mucho menos en la Ciencia Económica, como se ha demostrado continuamente.

Tercero.
Es un libro-trampa, ya que el autor se dedica durante un capítulo a explicarnos como hemos de comprar en los supermercados para evitar que nos cobren las cosas más de lo que valen. Se busca la complicidad del lector, viejo sistema para que, una vez lograda, aceptes sin discusión las verdades de un buen amigo.

Y ahora una serie de comentarios sobre algunos capítulos:

Tim Harford dedica páginas y páginas a explicar lo eficiente que es STARBUCKS fijando los precios, lo que le permite segmentar la clientela de forma casi científica, muestra de entrada cual es el objetivo del libro. A mí ya hace tiempo que STARBUCKS me “segmentó” del todo, porque tengo por norma no pisar un sitio donde me estafan. La estafa consiste en llamar a un café de otra forma (por ejemplo Machiato) y cobrar el triple.

Naturalmente Tim Harford, no esconde los problemas que se producen en los mercados, problemas que ya todos conocemos, como por ejemplo las externalidades o las ineficiencias del mercado, pero los despacha muy fácilmente: la perfección no es posible y siempre hay flecos que no impiden que el mercado funcione casi perfectamente. Y si algo no va perfecto, ya se sabe que siempre hay daños colaterales.

Los impuestos le estorban, nada nuevo. Y si no hay impuestos no hay Estado, pero es un daño colateral: no hay sanidad, no hay educación pública, etc. ¡pero precisamente para eso está el mercado!

Sólo el capítulo 6 se salva un poco, ya que se dedica a hablar de los mercados financieros. El capítulo casi lo titula correctamente: “Una locura racional”. Mejor si hubiese escrito irracional.

De golpe el libro se reorienta y se dedica en dos capítulos a explicarnos porque los países pobres son pobres (los problemas ya son muy conocidos y antiguos; podría habérselo evitado) y a mostrarnos como un país pobre se está volviendo rico: China. Este país ha progresado tanto, nos dice, que ya tiene hasta en los lugares más recónditos Coca-Cola, Mc Donald’s y salas de billar. Parece ser que esto es, según su baremo, el colmo del progreso.

Pero el capítulo que no tiene desperdicio es el 9: “Cerveza, patatas fritas y globalización”.
Nada mejor que un ejemplo de este capítulo para ver claro cómo se argumenta sin base científica y sin un trabajo mínimamente serio.
Ya es sabido que una de las contrapartidas reales no deseadas de la globalización es el incremento del transporte mundial debido a la deslocalización. Si la fábrica que estaba en Zaragoza, se la llevan a China, habrá que traer los productos que antes se vendían en Zaragoza, ahora desde este lejano país, y ya vemos lo que está ocurriendo con el precio de la energía, lo de los alimentos para producir energía y la contaminación en aumento, con el efecto de calentamiento global.
Veamos cómo se las arregla “El economista camuflado” para eludir el problema.
Sitúa su casa en Arizona y la fábrica en los Ángeles. Una gran distancia. Por lo tanto si ahora la nueva fábrica esta en Osaka dice que ¡la distancia es la misma! ¡No hay incremento de transporte!¡Solucionado el problema, hombre!
Llegados a este punto por suerte quedan ya pocas páginas.

Pero lo más grave del libro es la facilidad con que trata los temas de la deslocalización y la pérdida de empleo. El factor humano no sólo desaparece del libro, sino que se dedica a defender la explotación de la mano de obra en los países tercer mundistas con el consabido y manido “gracias a nosotros comen”. Muy impresentable.

Y como traca final un subcapítulo que se titula “la globalización es ecológica” (Pág. 255).

Recomendación.
Podéis pasar de él. No aporta nada. Tengo claro que es un libro de encargo. Una persona que presta sus servicios para un determinado fin y escribe lo que quieren que escriba. Para eso le pagan. Normalmente son columnistas de prensa económica. Personas dentro del mundo de la Ciencia Económica (profesores, catedráticos, etc.) no pueden permitirse escribir un libro tan falto de base científica.
Ya sabemos quién está detrás de este tipo de publicaciones, para las cuales hay dinero abundante para su publicación continuada (pasa como con el Holocausto, que cada año (*) tenemos una película en las pantallas sobre el tema, y es que el lobby judío tiene mucho dinero) y con redes de distribución, publicidad y crítica favorable, que permiten la publicación de este tipo de panfletos, disfrazados de ciencia económica, para no economistas.

Utilizando el lenguaje de Baltasar Gracián podríamos resumirlo como “mucha apariencia y artificio, poca agudeza y genio, mayor desengaño y ningún provecho”.

(*) Este año la pelicula tiene su estreno actualmente y se títula “El último tren a Auschwitz”.

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15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

EUROTOPIA dijo

Gracias por la información, también soy de los que caen en la tentación de leer este tipo de libros, a ver que dicen y como en todo unas veces aciertas y otras fracasas.
Un abrazo.

Manel

Manel dijo

Dices que "Ya sabemos quién está detrás de este tipo de publicaciones". Pues seré muy corto pero lo sabes tú y alguno de tus amigos. ¿No puedes decir QUIEN está detrás de ello en clarito? ¿es que te vigila la CIA o qué?.

javito

javito dijo

yo tambiésn soy economista, me he leido el libro, y tampoco es para tanto. Esta claro que esta muy poco argumentado y las conclusiones son muy simples. Ok, pero por eso es economía para no economistas. Que esperabas? Un análisis de optimalidad paretiana de la solución de libre mercado sin impuestos? Me parece que da el clavo en lo que dice al hablar de los beneficios de la globalización, y hace análisis bastante interesantes en lo que se refiere a la discriminacion de precios con lo del cafe de comercio justo... Otra cosa es que se le vea el plumero demasiado...

Fermin

Fermin dijo

Hola:
Yo estoy a medio leerlo, y bueno, leyendo tu crítica me ha abierto un poco los ojos, aunque creo que el libro, salvando las distancias, si aporta algunas cosas y puntos de vista.
Puestos a pedir, ¿podrías recomendarmeun libro mejor para "no economistas" como yo, es que m gustaría leer algo bueno, donde explique bien todo, con sus pros y contras, pelos y señales.
Muchas gracias
Saludos
Fer
http://clonfsp.wordpress.com

vicente

vicente dijo

Yo soy "medio" economista (porque no he terminado todavía la carrera)y he leido el libro. Desde luego es un libro para no economistas. Me ha gustado, ¿se le ve el plumero o cuenta aquello en lo que cree?. Lo que me ha mosqueado es que el analfabeto que tenemos de presidente diga que lo ha leido. Por supuesto no lo ha entendido, a las Endesas me remito

Dario

Dario dijo

Segun un periodista calificado Mark Lynas y un grupo de cientificos.
En los proximos 100 años la temperatura global de la Tierra aumentara de 1 a 6 grados. Eso no parece mucho derdad? sin embargo Mark Lynas detalla las consecuencias drasticas que traeran el aumento de grado por grado es su libro “6 grados”.
Es la hora de actuar de inmediato para desacelerar el calentamiento global y para eso tenemos de 10 a 20 años.
Porque se va a llegar a tal grado que ya no va a ver punto de retorno para tomar medidas para desacelerar el calentamiento . Y se va a tornar incontralable, porque el sistema en que opera la tierra cambiara radicalmente y por lo tanto la vida en la tierra sera severamente afectada.
Solo cuando la temperatura global alcance los 3 grados sera irrevercible.
Cuando eso pase el Amazonas corre un alto riesgo de incedios forestales tan grandes que va ser imposible pararlos, extinguiendola, algo que seria muy grave. Y lo que haria que automaticamente subiera algun grado mas la temperatura global.
A este ritmo los glaciares del Himalaya se derritirian por completo para el 2035 esto traeria consecuencias graves para china e India.
Y habria inundaciones sin precedentes.
Al 4 grado ya los paises costeros seran severamente afectados como Nueva York, Hong Kong, Buenos Aires, etc. A causa del aumento de nivel del mar por el derretimiento de los polos de la Antartida.
Habran supertormentas nunca antes vistas, de categorias muy superiores a las de hoy.
Esto es para tomar conciencia ya, esto no va a pasar dentro de mucho tiempo como mucha gente se imagina y algunos piensan que se trata de ciencia ficcion lo que no es asi es una realidad que no podemos seguir ignorando.
Tampoco hay que restarle importancia porque pensemos que a nosotros no nos va a pasar, hay que pensar en las generaciones futuras.
La pregunta es, que les dejamos a los demas y a los que vienen? esto no solo a los humanos a todos los seres vivos.
Que derecho tenemos nosotros ?!!

Si alguien interesado en este tema quiere contactarse conmigo y si alguien tiene informacion le agradeceria mucho si me la comparte.
Desde ya muchas gracias.
correo: locomotiv313@hotmail.com

manolo

manolo dijo

yo estudio economía y a mi parecer el capitulo es bueno, yo creo que al que le hace falta informacón es a ti, tu publicación es demasiado limitada.

Maria

Maria dijo

Voy a leerlo ahora.... y espero que no me decepcione, pero estoy abierta a que propongáis lecturas más acertadas sobre el tema!!

Gracias!!

Joaquín Ricarte Aventín dijo

María:
¡Que la fuerza te acompañe!

impresionado

impresionado dijo

Pues el motivo de mi sorpresa es la afirmación de que usted es economista, pues me gustaría charlar contigo ( perdona la confianza), porque como bien explica el libro la escasez es algo muy valioso. ¿ Y, que hay más escaso que un economista? difícil pregunta si nos acogemos al significado de esta palabra en el diccionario " experto en economía". Considero que en el mundo existen muy pocos y, en nuestro país menos. Ya que tener la carrera de economía no te convierte en economista ;). Ciao espero respuesta

Joaquín Ricarte Aventín dijo

Tener la carrera de economía naturalmente puede convertir a alguien en economista. Faltaría más que un médico, después de siete años de carrera, resultase que no es médico. Apaga y vámonos.
Pero no es mi caso. Hice la carrera hace ya muchísimos años. Master en Dirección Financiera y en Mercados Financieros. He trabajado de Controller y Director Financiero en la empresa, un año operando en bolsa, y finalmente once años en Banca Corporativa y Banca de Empresas. ¿Es suficiente? ¿Crees ahora que sé algo, aunque sea muy poco?

Saludos,

amoreno

amoreno dijo

Buenas,

Se puede ser licenciado en Derecho y no ser abogado; licenciado en Medicina y no ser médico; licenciado en Economía y no ser economista.

Pero se puede ser licenciado en ADE, ir al colegio de economistas de tu ciudad (en mi caso el impuesto revolucionario para colegiarse son 180 pavos al año) y ¡cha-chán! ya eres economista colegiado.

O sea, mi mujer es licenciada en Económicas pero no es economista. Yo no he estudiado econometría pero soy economista colegiado con derecho a ejercer la profesión legalmente. Lo mismo para alguien que haya estudiado actuariales. Es una cuestión de términos.

Para los que os guste la economía neoclásica ultra liberal os recomiendo los informes de la FAO sobre agricultura o los informes del Banco Mundial. Excelentes para dormirse en menos de 5 minutos.

Saludos

Mario Perea dijo

Ser o no ser economista... bien, si un título dice que lo es, pues lo será entonces... pero... qué puedo pensar cuando historia del pensamiento económico es una materia optativa en la carrera? Sí, esa asignatura que enseña la evolución de la teoría es ¡optativa! Es como si a un filósofo le dijeran que Aristóteles y Sócrates, y así todos los filósofos hasta el siglo XX puedes estudiarlos si quieres, pero no estás obligado a hacerlo, con que te estudies el funcionamiento de la teoría actual ya eres un economista... (sí, esa de la información perfecta y los mercados racionales).

Si es que si hay que serlo se es, ahora, serlo pa' na ...

jjpintado dijo

A mi juicio, el libro aporta muy poco... está hecho para economistas. Es bastante pesado y farragoso (quizá por la traducción) y sólo aporta algo respecto al mecanismo de formación de los precios.
Lo lei con bastante ánimo, pero me desengañó totalmente.
Saludos.

Anónimo

Anónimo dijo

que puedo hacer cuando no me llegan los taxes del estado de hartford

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