04 Dic 2011

SWAZILANDIA: PEQUEÑO PERO FASCINANTE

Escrito por: lorenzo el 04 Dic 2011 - URL Permanente

Swazilandia es un pequeño país incrustado entre Sudáfrica y Mozambique y yo pasé por el en mi camino desde Sudáfrica hacia Mozambique. Después de mi visita al PN Kruger bajé hacia Nelspruit y entré a Swazilandia en transporte público.

Swazilandia es muy diferente a Lesoto, pues éste último como ya dije en mi anterior post, visitarlo es como entrar en otro mundo. Quizás por ser un país que quedó aislado por las altas montañas que lo rodean. A Swazilandia no le ocurrió eso y está más desarrollado que Lesoto, pero ello no le resta interés por su distendido ambiente y su rico legado cultural. Sus gentes son muy amables y conservan con orgullo su cultura y tradición. Pude ver por las calles como alguna gente vestía con sus prendas tradicionales, envueltos en finas telas coloridas e incluso con alguna lanza en la mano. Fue curioso tropezarme con alguno de ellos en algún moderno edificio de tiendas y supermercados.

Los Swazis tienen fama de beligerantes, pues los distinguió su resistencia con los boers, los británicos y los zulúes. Supongo que no fue fácil conservar ese pequeño territorio en medio de Sudáfrica, ahora como una isla, rodeado de boers y zulús, pero ello ha alimentado su orgullo que muestran en sus fiestas nacionales. No obstante, ante el viajero muestran su cara más amable, saludándole en todo momento y buscando cualquier excusa para entablar una conversación.

En Swazilandia estuve poco tiempo pues pronto empezarían las vacaciones de los sudafricanos y me habían explicado que les encanta disfrutarlas en Mozambique y no quería llegar aquí rodeado de sudafricanos. Quería disfrutar de Mozambique de una forma más auténtica junto a la gente local. Por eso también descarté visitar el sur este de Sudáfrica, las interesantes lagunas de Santa Lucia, el Parque de Infolozi y la región de Sondwana. Para otra vez será.

En Swazilandia primero me dirigí a su capital, Mbabane. Allí pasé un día conociéndola a pie, viendo sus animados mercados, sus plazas, sus frenéticas estaciones de minibases, etc. Y aproveché para tramitar mi visado para Mozambique, pues como me habían explicado algunos viajeros, si lo tramitaba allí me ahorraría unos 70 euros en lugar de hacerlo en la frontera. Y así fue, mientras comí en uno de los parques de Mbabane, mi visado para Mozambique se tramitó y luego me fui hacia el valle de Ezulwini, donde pasé cuatro plácidos días.

Aquí visité primero la Reserva Natural de Mlilwane. Todo el mundo la visitaba en sus vehículos pero yo no tenía y me dijeron que también se podía hacer a pie. Y así lo hice, caminé solitario por estar reserva natural teniendo encuentros muy cercanos y emocionantes con cebras, kudus, impalas, ñus, redbucks, etc. Al ir a pie, podía acercarme muchísimo a ellos sin que percibieran mi presencia y pude sacar buenas fotografías.

No obstante alguno de ellos me llegó a asustar, cuando caminando por un estrecho sendero me oyeron llegar demasiado cerca y saltaron de un lado del camino a otro frente a mí. Hubo un momento que tuve un ñu muy cerca. Me miraba fíjamente. Yo me iba acercando despacio con mi cámara de fotos y él no se iba. A cierta distancia levantó su pata delantera como lo haria un toro español. Me pregunté si los ñus embisten como los toros o los búfalos, pero tenté la suerte y seguí acercándome despacio preguntándome a ver quien saldría corriendo primero, si él o yo... cuando la distancia ya era menor a diez metros apunté com mi cámara y luego se fue... Menos mal, fue él y no yo quien corrió.

Siempre que hago un safari a pie y en solitario, sin guías, me viene a la mente si por allí merodeará algún felino. Y recuerdo mi primer safari a pie en Kenya, en el PN Hell’s gate, donde si había felinos e incluso búfalos. Es muy emocionante y a uno se le despiertan aquellos sentidos que el hombre occidental tiene ya atrofiados y dormidos, como son el oído y la vista en el bosque. Miraba la tierra del sendero para intentar identificar las huellas que me iba encontrando y pensaba que no hacía demasiado tiempo del saber identificarlas dependía la vida y supervivencia o la muerte.

Esta mirada cercana mi hizo descubrir pequeñas bellezas como estos escarabajos peloteros:

Después fui a visitar un pueblo tradicional en la Reserva Natural de Mantenga donde pude ver como vivía una comunidad igual que lo hicieron los suazis durante toda su historia, en pequeños poblados fabricados con palos y paja.

Sus vestidos son de vivos colores y su música y danzas cautivadores.

Y esta fue mi experiencia en el Reino de Suazilandia, pues más tarde me iría a Manzini para tomar un minibús para llegar hasta Maputo, la capital de Mozambique.

Desde Mozambique os explico nuevas experiencias. Hasta pronto y ser felices.

Compartir

  • Eskup
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

Sobre este blog

Avatar de lorenzo

VIAJANDO POR EL MUNDO

ver perfil »

Tags

Amigos

  • afrika-anna
  • raravis
  • blasftome
  • joaquim
  • NuriaNómada
  • janpuerta
  • loboyhombre
  • Ali
  • paco-nadal
  • gloriainfinita
  • apolvorinos
  • fran-soler
  • Carmelo Cabrera Esteve
  • alesampson

Ídolos

  • jordi1034

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

Feevy

del.icio.us