DESNUDOS EN EL BOSQUE.

Desnuda en el bosque- Camille Pissarro.

Saturnino Espin
Fotografía: Desnuda en el bosque de los risueños árboles.
DESNUDOS EN EL BOSQUE.
En el medio del bosque
o de la vida,
desviste su pudor,
su humana condición
alborozada.
Un ojo
la exacerba en retaguardia,
molestia ocasional en la honda tierra,
y su esencia astral ve convertida
por ensayo y error del oculista,
en carnes,
pechos,
brazos y cabellos,
que descubren su simple solidez
de mito,
de bañista infatuada.
Luego existirá, por añadidura,
elocuente y soberbia.
Un ruido no es un ruido
si no hay quien lo soporte.
La música no es música
si no hay quien se deleite y la disfrute.
La belleza no existe
si no está en la mirada.


4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Valdemar Canaris dijo
Me gusta, Lucía... Tus versos son siempre tan limpios... Y quien no entienda pues que no entienda. A mí siempre me parecen limios, frescos.
Valdemar Canaris
Lucía (sin etiquetas negras pegoteadas) dijo
Valdemar:
Este es el tipo de poemas que me cuesta más escribir, y cuando logro el resultado que espero me siento feliz y omnipotente.
En verdad me cuesta mucho encontrar versos con la consigna que me propongo. Que sin resultar ácidos, reiterativos, simplones o picantes, reflejen con sencillez ideas complejas de la mente humana. Planteos filosóficos que salgan del esteriotipo morir de amor o desesperanza. Cuenos y poemas de oración bien construida y con un elemento significativo que sin serme objetables me aburren por lo trillados y lo evidentes del curso de acción me desesperan. Como podrás advertir con los cuadros de la inspiración de la plástica esconden figuras cuasi humanoides espiando a la nudista central, que puede ser una clásica mujer renacentista bañándose en las aguas de un río (la vida) ante el que se inclina como una reverencia, o la que otra de Espin, que se enmascara detrás de una máscara partida que ocupa la mayor parte de la superficie espacial sin poder desembozar su rostro ante las monstruosidades que la observan.
En una primera versión hablaba de seres que la "espían" ( el ¿fantasma blanco?), los troncos humanoides. Tras pensar detenidamente en el efecto vulgar de ese tipo de voyeurismo preferí utilizar el verbo "exacerbar" dado que el no importa el espionaje a que se la somete -que no es nada nuevo sino que comenzó con el origen de la historia de la humanidad y si no me creees relee El libro de Isaías en las profecías precristianas sino la irritación que el mismo provoca en una y otra. ¿O acaso la primera no sabe que en tal situación podría estar siendo víctima de un miramiento? En cambio, en la segunda hay una necesidad de imagen múltiple y decorativa que no le permite ser en toda su esencia femenina sino una marioneta fractal.
En ese sentido el poema es transparente y limpio. Para quienes no entiendan el significado me ofrezco a dar mi punto de vista, pero no será la primera vez ni la última, que un lector me dé una lectura nueva y refrescante, que incorpore como mía y pueda entreleer en mi alma, espíritu o inconsciente -como prefieras- la religiosidad de su propio interior.
Un abrazo para ti, desde mi Buenos Aires defraudado por la etiqueta negra.
¿Leíste la nota de El país, Novedades al respecto?
rafaelcanaris dijo
Pocos pintores tan elegantes como Pissarro, me parece a mí. Y tu poema, lo dicho, es fresco; parecen fáciles de escribir, pero no lo son.
No, Lucía, no he leído tu nota en El País, podías pasármela.
Has sido elegida o electa por Valdemar Canaris (o sea yo), para que participes en un Meme sobre los 10 libros mejores que hayas leído. En mi blog tienes las sencillas y mínimas reglas. No es obligatorio, faltaría más. Había que elegir a 6 y me acordé de vos, pues será interesante merodear tu biblioteca.
Suerte, beso su mano,
Valdemar Canaris
Jenny dijo
Me ha gustado
Un beso Lú
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