REINCIDENCIAS

REINCIDENCIAS
a Pappo.
Éstas son los culos
que cotizan en bolsa:
firmes y levantados,
pagan con placer sexual
las deshoras de la Historia.
Éstas son las panzas
que cotizan en bolsa,
groseramente alimentadas,
por compradores de salud en cuotas,
con saco y corbata,
expediente en mano.
Éstas son las filas de los desocupados
que cotizan en bolsa:
piquete, pecho y revólver,
donde crece la desilusión
que da pasto a la infamia.
Esta hilera es la fila de todos
los que llevan sus manos descalzas,
al verdadero Ministerio de la Injusticia,
-los delincuentes están fuera
del aire condicionado de Tribunal-.
Criollos, paraguayos,
coreanos con camisetas de Amsterdam,
tailandeses, karatekas,
orientales del otro lado del charco,
aguardan en los pasillos.
Éstos son los hombres
que acarrean en su bolso de cuero verde
a otros hombres que llenarán formularios
para obtener un número.
Éstos son los que no necesitan número,
que los lleve a la silla de espera
con otros muchos protagonistas
del talonario del almacén.
Éstas son las orejas del Banco Ciudad,
que están regenteando satisfechas
los timbrados del pánico.
“En la madrugada se mató Pappo”
dice el canal de tevé amarillista,
pero Pappo está tendido
con sus brazos ensangrentados.
Esta vez es cierto:
En la madrugada se mató Pappo.
Señores: Preparen sus dedos,
que la tinta tiene hambre.
Vamos a requisar la culpabilidad
de los inocentes.
Estas son las mañanitas
de la calle Tucumán,
casi 9 de Julio y Teatro Colón.
“Viva la Patria
aunque yo perezca.”
“Esta madrugada se mató Pappo”-
Apellido y nombre:
Napolitano Norberto.
Apellido y nombre, dije:
Responder en letras de imprenta.
Certificado de antecedentes penales.
Pida permiso para ser pobre
con dos testigos,
si no puede pagar.
Diríjase al Juez de Turno.
-Lo mismo que
en caso de accidente automovilístico
aunque el que muera sea el blues-
“Detrás de la línea, por favor.”
“Espere ser llamado”
¿Cómo debería decir:
“espere ser llamado” o
“espere a ser llamado”.
No persigo ser llamada por la muerte.
Pappo no habría querido.
Tampoco pretendo ser solo un llamado
de un teléfono que está roto.
Apuesto a que está roto,
porque de lo contrario,
me atenderías alguna vez.
¿Quién sigue?
Quinientos veintinueve.
Falta tanto todavía.
Una mujer se quita los zapatos,
le arden los pies.
Un bebé llora en brazos
de otra con remera rosa,
cartera rosa, lazo de pelo rosa,
aros de plata ¡con una estrella rosa!
Su tez morena, su aliño obsesivo
la delatan:
es argentina, falsa rubia,
como las que he visto de lejos en Miami,
aunque no necesitáramos visa,
ni trámites, en ese entonces,
no me equivocaría jamás.
Pappo ha muerto.
Quinientos cincuenta y cinco,
-¿capicúa de la suerte?-
¿Cuánto falta todavía para salir
de este agujero de nervios contenidos?
Algunos jóvenes lucen tatuajes
de tinta azul,
como la de la lapicera con que tatúo
este cuaderno de apuntes.
“Prohibido el uso de celulares.”
¿Me estarás llamando ahora
o seguirá descompuesto tu teléfono?
Seiscientos uno... dos...
-ya estoy cerca de la salida-
tres, -menos mal que falta poco-
cuatro... cinco...
Pero Pappo está muerto
y no habrá reincidencias.
Sin remedio.
Sin miedo.
Ha llegado mi turno.


4 comentarios Escribe tu comentario
Al Manzor dijo
Las correcciones que me estás haciendo para mi son un gran regalo, no puedes imaginar lo agradecido que te estoy.
En esto de escribir soy un neófito, y poesías hará unos cuatro meses que me absorbe la sesera, por ello tus palabras son como maná.- Muchas gracias
Lucía Angélica FOLINO dijo
De nada, amigo Al.
La métrica y la rima sirven a las canciones. Para aprender qué es la poesia hay que acudir a la filosofía y la literatura. Los maestros enseñan los parámetros de la creación (Platón, Hegel, Aristóteles y muchísimos más, lejanos y cercanos en el tiempo). Es una lectura muy enriquecedora, para ejercer autocrítica. No produce poetas pero enseña a distinguirlos.
Al Manzor dijo
Cuando todo el mundo decía que era de letras, para variar y por ser cierto, afirmaba que era de ciencias, un mundo que casi siempre nada mas cabe una única solución.
No se si con ello te explico la dureza que tiene mi mente a la hora de componer.
No obstante me está gustando y espero no decaer, así que tus indicaciones en este momento valen una fortuna, no tiene precio
tierrafracio dijo
Qué bueno es todo lo que escribes. Un torrente de poesía exquisita, un aluvión de cultura y buen gusto que se derrama incontenible sobre todos nosotros, ilustrándonos en otras formas de ver la realidad que nos son lejanas.
Es una maravilla lo que haces.