19 Sep 2010

País Valencià: Veinte años de transfuguismo y de corrupción

Escrito por: luisasa el 19 Sep 2010 - URL Permanente

Aquellos polvos trajeron estos lodos. Este viejo aserto refleja a la perfección la situación política a la que se ha llegado en el PV, donde actualmente están imputados veinticinco altos cargos del Partido Popular -el que gobierna el Consell, las tres Diputaciones provinciales y numerosos Ayuntamientos- por delitos de cohecho, financiación ilegal y corrupción. Todos estos cargos imputados a los dirigentes populares son la consecuencia de un modo de hacer política que tuvo su origen años atrás, no solo con la impunidad del caso Naseiro, sino y también, cuando varios alcaldes de importantes ciudades del PV -el más notable de ellos, Eduardo Zaplana, que habría de llegar a President de la Generalitat y a ministro durante el gobierno de Aznar- accedieron a las alcaldías por el torticero medio de mociones de censura que propiciaron sobornando a miembros nada honrados de otros partidos. Parte del dinero que emplearon los populares en estos sobornos procedían de empresarios dispuestos a financiar a un partido que se mostraba muy proclive a tolerancias varias con el urbanismo salvaje que colmató de cemento las costas de todo el PV, y de otros, como el incombustible Fenoll, en la Vega Baja, ligado a negocios con la basura y a la basura de la inmoralidad.

Indubtablemente, el cas més representitiu és el de Benidorm, on el cartagener, com Federico Trillo, Eduado Zaplana, relacionat amb el cas Naseiro i sobre el qual sobrevolà una amenaza d'expulsió del PP en aquells moments, accedí a l'alcaldia de la població més turística del PV gràcies a una moció de censura propiciada per una regidora, fins llavors membre del PSPV, que es va vendre descaradament per una gran quantitat de diners i promeses de prebendes que els populars compliren. Però no va ser l'únic.

En Torrevieja, su actual alcalde, Pedro Hernández Mateo, que lleva más de veintidós años presidiendo la alcaldía y que está imputado en diversas causas judiciales, también accedió a la Presidencia del Consistorio por una moción de censura propiciada por la que había sido alcaldesa socialista, Rosa Mazón. Al cabo de los años, nadie ha podido discernir si en la traición de la primera alcaldesa socialista de la democracia en esa localidad hubo sobornos económicos, o la causa fue el rencor hacia su partido por haberla apartado de la alcaldía, sustituyéndola por Joaquín García. Sea como fuere, aquella moción de censura sirvió para que el actual alcalde se instalase en el poder de una manera que está resultando eterna para sus detractores. Desde que preside el Consistorio, Hernández Mateo viene ejerciendo el poder de manera arbitraria, dictatorial y con muchas zonas obscuras que se patentizan en su constante negativa a dar información a la oposición de sus negocios poco confesables con algunas inmobiliarias -la compraventa, con resultado millonario, de una finca por una de las constructoras más importantes de la ciudad, que le costó un procesamiento que el actual TSJCV, presidido por Juan Luis de la Rúa, tiene paralizado- y de los pagos de cantidades millonarias por el denunciado sistema de Pagos Extrajudiciales de Crédito, entre los que caben, desde la reconstrucción millonaria de un pailebote que, al final, quizá solo sirva para algún viaje de placer de los mandamases valencianos, a facturas de comidas de miles de euros, o el pago de contratos, fraccionados para poder adjudicarlos a dedo. El alcalde torrevejense se mantiene en el poder gracias a una red de clientelismo ejercido sobre diversos colectivos, en forma de pagas, becas y subvenciones a las asociaciones fieles a su persona y a su partido. Hernández Mateo está siendo también investigado en la actualidad por la Fiscalía Anticorrupción por un presunto delito electoral.

Però aquests dos regidors de dues de les ciutats més conegudes del País Valencià non són els únics que arribaren al poder per l'injust mètode de les mocions de censura, moltes vegades pagades per empresaris com Ángel Fenoll, que el cas Brugal ha fet famós a tota Espanya, però que era ben conegut al Baix Segura des de fa anys, entre altres raons, perquè ja va ser comdenat a un any de presó per encobrir un delicte de Luis Fernando Cartagena, ex alcalde d'Oriola i ex conseller d'Obres Públiques amb Zaplana.

El caso de Luis Fernando Cartagena, que acabó dando con sus huesos en la cárcel, fue el primer escándalo en el que se vio involucrado un político del PP, después, obviamente, del sobreseído caso Naseiro, que marcó el inicio de la impunidad de los populares valencianos con ese sentimiento de que todo valía si se contaba con una acertada defensa legal que invalidara los procesos contra sus inmoralidades, abusos de poder y carencia de ética.

El delito de Cartagena fue tan estúpido, tan sucio y tan muestra de la avaricia de algunos políticos, que causa sonrojo, y merecería haber figurado en alguna de aquellas películas de Bardem en las que se mostraba la faz de una España esperpéntica, amoral y ridícula. Porque el entonces alcalde oriolano, médico de profesión, se dejó tentar por una cifra que, dadas las que se mueven en la política valenciana en la actualidad, resulta casi ridícula, ya que el que más tarde sería Conseller de Obras Públicas con Zaplana arruinó su vida política por... 48.000 euros que le entregaron las Hermanas Carmelitas del Hospital Municipal San Juan de Dios para fines sociales en 2002. El donativo lo hicieron las religiosas en dinero contante, metido en un sobre, que el inmoral alcalde guardó en un piano y del que fue tirando para sus gustos y caprichos. Descubierto el delito por denuncia de las monjitas, el regidor recurrió al omnipresente empresario de las basuras éticas y de las otras basuras, Ángel Fenoll, para que elaborara unas facturas falsas con el fin de salir del aprieto. No le valió de nada. Juzgado en el TSJCV, fue condenado a tres años de cárcel, que fue evitando con dilaciones y peticiones de indulto denegadas, por lo que al fin ingresó a la cárcel en julio de 2008.

A corrupción nos Concellos, Diputacions e ata o mesmo Consell pola sua relación coa trama Gürtel conta nos seus anales aínda cun asasinato, o de o alcalde de Polop de la Marina, Alejandro Ponsoda, aínda sen resolver, por máis que houbera detencions, entre elas a do seu propio sucesor no concello, Juan Cano. Sobre o caso do asasinado, Alejandro Ponsoda, sobrevoan nomes relacionados coa corrupción do País Valencià, coma o do empresario que no seu día escondeu a Maruja Sánchez, a edil socialista que propiciou a moción de censura en Benidorm, a que permeteulle a Zaplana chegar O Concello, e máis o do empresario José Ortiz, procesado no caso Brugal, na caixa forte do que atopouse unha pistola da que un dos seus empleados fíxose responsable

Las investigaciones aseguran que el asesinato fue la consecuencia de la negativa de Ponsoda a declarar urbanizable un paradigmático paisaje de la localidad de Polop, un cambio de uso del suelo lindante con uno de los ayuntamientos en los que la trama Gürtel planeaba millonarios negocios y montaba fiestas con "señoritas" para los populares, según registran las grabaciones de conversaciones realizadas por la policía, y que no han sido anuladas.

Entre gastos disparatados, corrupción incontrolada, transfuguismos que les permitieron llegar al poder en muchos ayuntamientos y el imparable fomento de un clientelismo fidelizado a base de prebendas otorgadas con arbitrariedad, el Consell Valencià ha sabido también tejer la falsedad de un valencianismo cutre de fallas, tracas y toros, de destrucción de idioma, convirtiendo el dialecto más prestigiado del catalán, el valenciano, en "algo" lleno de "espardenyades" (burdo castellanismo), una especie de híbrido de valenciano y castellano, en que no hay una palabra correcta en ninguna de las dos lenguas, jugando la baza de que todo el que no es partidario de un blaverismo ágrafo está vendido al enemigo catalán, ese que, según los unos y los otros, querría destruir la identidad valenciana. E incluso en la persona del presunto Deshonorable, que tiene acostumbrados a los valencianos a identificarse con lo que él llama Comunidad Valenciana, al modo en que el Dictador asesino identificaba España con su repulsiva persona.

Esa obsesión anticatalanista, calificativo que el Consell aplica a todo aquel que no comparte sus ideas, incluidos los partidos de oposición, a los que en más de una ocasión ha acusado de estar “vendidos a Catalunya”, ha sido noticia en las últimas semanas cuando Camps exigió a Acció Cultural del País Valencià (ACPV) el cierre de una docena de repetidores de Catalunya Ràdio en la Comunidad Valenciana, con la advertencia de que el incumplimiento de esta orden puede terminar en una sanción económica de entre 100.000 y 200.000 euros por repetidor, para impedir que los valencianos puedan ver TV3 a través de la TDT. Sanciones y prohibición de dudosa legalidad. Pero ya se sabe que el Consell Valencià tiene sus propias leyes o, para ser más exacta, sus ilegalidades, que aplica con la desfachatez de quien se cree estar por encima de las normas.

Unha crencia avalada polas sentencias sorprenentes do xuíz máis que amigo do Presidente, máis que amigo de Camps, Juan Luis de la Rúa, pero que ven de moi lonxe no tempo, dende que os cartos dos empresarios corruptos e os políticos a se corromper tiveron o camiño ceibe pra chegar ó poder pasándose a democracia polo forro das suas partes. E aínda quédanlle cousas por ver e por descobrir ós valencians. Depende dos xuíces que tanto suxidade quede, ou non, impune, mais tamén de que os ciudadans se encarreguen da sua responsabilidade de pór lindes a tanta trapaza, tanto lixo e inmoralidade.

En memoria de José Antonio Labordeta

Quienes amamos la libertad y la integridad quedamos anoche algo más huérfanos por la desaparición de un hombre íntegro, digno, culto y valiente. Un hombre que nos descubrió a través de su mochila una España que no conocíamos, y con sus canciones, el valor de la libertad. Con sus intervenciones parlamentarias la cara de la honestidad, la sinceridad y el precuparse por solo las cosas que merecen la pena.

Labordeta era ese viejo maestro que todos hubiéramos querido tener, casi el padre del que muchos hubiéramos querido haber disfrutado y el mentor de honradeces y éticas poco comunes, casi raras, en los últimos tiempos. Él se ha ido, pero sus canciones, su sentido de la ironía, su apego a la tierra, su hablar sin pelos en la lengua, su cultura y su creatividad servirán de ejemplo a todos los que lo admirábamos y lo queríamos.

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EUROTOPIA dijo

La foto lo dice todo, es como un cuadro de Goya o de Velázquez, el artículo está muy bien sobre el transfuguismo visible, pero el peor es el oculto…el que queda como un topo…
Saludos.

Miquel

Miquel dijo

Es cierto, eurotopia, la foto tiene mucho de pictórico, pero también me ha recordado Pacto entre caballeros, de Sabina. ¿Transfuguismo oculto? ¿El que está por llegar, o un acuerdo tácito bajo mano entre unos y otros, todo al margen de las ideologías, hoy por ti, mañana por mÍ? No es escepticismo, es la extrañeza de que, a pesar de todo, de tanto, nadie nos convoque contra la corrupción, contra las mafias instaladas en el poder controlando los medios, contra los jueces, contra quienes se están cargando la última esperanza de este pueblo que, a falta de todo, sigue huyendo hacia delante como siempre. Y se puede soñar El Cabanyal y, a fuerza de soñar, olvidar en qué lo han convertido, qué es a día de hoy.

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La crisis ha dejado a miles de periodistas en el paro. No ha sido mi caso. A mi no me ha dejado en el paro la crisis, más bien la intolerancia de los políticos valencianos, los que mandan y los que les ayudan en ocasiones, aunque acaben teniendo problemas con su partido.

Tenían que callarme por mi manía de querer meter la nariz en asuntos que otros colegas no osaban. En la Costa Blanca hay mucho de todo. Mucho cemento, muchas caras de cemento, muchos constructores, muchas contratas, mucha basura orgánica y ética, muchas trampas y muchos tramposos. Y cometí la extravagancia, en este País Valenciano de censuras y periodistas serviles con el poder, de contar cuanto sabía de esos asuntos. Y lo pagué. Ahora estoy en el paro. Pero voy a seguir escribiendo gracias al blog. Y seguiré hablando de los escándalos urbanísticos, de las contratas de basuras, de todos los escándalos que padecemos en todo este país de países. Donde la ética no parece presidir la conducta de algunos políticos, desgraciadamente.

Y habrán observado que, de cuando en cuando, me gusta redactar, intentarlo, en otras lenguas de este país de países. Como se trata de una actitud querida, de un respeto mostrado hacia el resto de las lenguas españolas -el vasco, al no ser lengua románica, me resultó imposible- pido disculpas a quienes, por conocer en condiciones una u otra, son conscientes del maltrato, nunca voluntario, sino ineludible.

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