Hay 1 artículo con el tag debray en el blog El Asunto Cubano. Otros artículos en La Comunidad clasificados con debray

14
Oct 2009

Quebrada del Yuro: desastre del león guevarista I/II

Escrito por: engliolejardi el 14 Oct 2009 - URL Permanente

Se cumplen 50 años de dictadura comunista en Cuba

Preludios
Sin embargo resultó epílogo justo para el cuerpo yacente sin mochila, descalzo, repleto de costras y balazos, sobre la cama virtual de piedra. Nada más apropiado para desechos tan elocuentes, de pronto enterramiento por la Historia. Pasado el mediodía del 9 de octubre, 1967 (hoy, el 42 aniversario) hubo un silencio en ese aposento, locutorio perfecto para una hermandad de ranas enloquecidas. Como en las cortes pervertidas por moscas entoxicadas con hashīsh, al retorno de alucinaciones y ebriedades de tanta carne guerrillera –hasta de la deutsch; la Tamara Bunke Bider; cazada por su propia trampa y traidores de su partido comunista, allá por Vado del Yeso– aprestando las bolsas infames, repletas de sus hueveras devoradoras de todo lo que un día fue humano. Porque el líder de la partida le dijo que no habrían más correos y que se quedaría en la selva. Nada de retornos a La Paz con Bustos y Debray.
Aquella figura, seria campo fértil a los anélidos en fructuoso colmenar de la carne putrefacta, de otro bellaco rojizo ya irreconocible. Porque hubieron y habría otros muertos de igual prosapia de terrores y violencias, pastos de las moscas verdes del tse-tse y las teñidas multicolores con corrimientos hacia el rojo, einsteiniano y también sus prima hermanas de traiciones, coleteando rojuras, las sabandijas comunistas peruanas. Es que toda estas pieles de zapa del bestiario zurdo, no son encojibles.
Tal era esa figura serpenteante sobre el mármol del vertedero, antes temida y odiada en la Cuba castrista, tierra calcinada inhiesta de auto elogios y hoy desflorada y maldita; pero que desde instantes ha, su imagen de fantasma terrible de las sombras descansaba quebrada y solitaria en pose tan estrambótica como la maraña de su cabellera.
Cualquier poeta del Diablo, le describiría durmiente entre pliegues de miriadas de sus fantasmas victimados. Casi todos desdoblados en terríficas pesadillas vengativas, de igual volar y serpenteo al de las brujas goyescas cohitantes at æternum. Es que el líder guerrillero y sus seguidores del destacamento, secuaces en cualquier banda apostada en caminos; cierto fue; que pelearon con las tres furias de los leones, desde el primero hasta el último día.
No era demasiado el espacio en la escuelita humilde de Quebrada del Yuro, Bolivia, para albergar a ese Difunto Mayor de tantos difuntos, y no sólo en Bolivia sino que desde antes en la Cuba aterrada y en el África amada de sus desastres. Porque siempre fue un Poeta de los Fracasos y las Penumbras, bien que fue evacuado por su malasombra de pechuga andina. Ni dudar que este era el cuerpo del escándalo inerte que unos minutos antes, fue un guerrillero derrotado y auto humillado, en una guerra que armo donde nadie le llamó para que terciara con sus ingerencias.

Pero Usted fue quien le invadió a ellos el país –le aclaró el asesor cubano.

Y el león calló. Cuando tras caer prisionero, todavía podía rugir con fiereza, armó en la escuelita donde le habían encerrado, un soliloquio en el lunfardo argentino. Después vino lo inevitable: fue medido por los bolivianos con la misma vara con la que él midió a sus prisioneros cubanos, indefensos.
Fue el resultado de acudir orondo al llamado de la flauta de un Castro disfrazado de Hamelin. Una flauta siempre equivocada de melodias de entre el llamado a los niños y las ratas marugas, porque él y su entraña repleta de roñas no cabían en la fila de niños de diferente prosapia. Lo que le incitó ambiciones del poder absoluto sobre todas las cabezas pensantes que le contradijeran su maoísmo fabiano, antes de que le arrebatara la muerte. Igual que las avetontas montoneras y el resto de los tirapiedras sesenteros, hoy dispersos por los basureros del Eje Apocalypto sudamericano.
Era el humillante túmulo para un líder ridículamente capturado vivo, obsesionado en moldear sus grandezas alejado de la Sombra Mayor interpuesta como trampa de luces, entre el vanidoso oriental; su aparente mentor y promotor, Dr. Fidel Castro Rúz, y los estertores de la suya propia, idiotizado cuando saltó como un jigüe trotacaminos en medio de la selva boliviana. A este líder abatido no le correspondía el sueño de los justos, porque también resultó ser una fiera acorralada víctima de sus propios odios y sañas, y las ánimas clamantes de sus prisioneros atormentados.
Un ser, casi alimaña, de la cual fluían deudas; flecos de sobrestima y quejas desnudas de sus presas inermes; asesinadas en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, ara y pedestal de ese comunismo del "¡ahé, ahé, ahé la Chambelona!". Ese, el mismo patrocinado por los hermanos sufridos que siempre les andan dispuestos a adular a Castro, destrozadores de la encantadora La Habana Colonial y de la propia Historia y presencia de la cubanidad.
Los preludios de aquel aire de muerte, tan absurdo como desentonado; finalizó sin los ditirambos grisaseos y tramposos de los camisarojas y sus escarapelas girondinas, siempre en calidad de mensajeros de la muerte. Y porque los rangers bolivianos hicieron que así fuera "de aquí hasta la eternidad", para siempre; con su inusitada perfección de cirujanos; en día fecundo para la democracia y la libertad plena del hombre.
Ahora aquel tipo que exudada los miasmas y fetideces propias de su vida equivocada –aunque todavía con sus sueños no descompuesto–, mal envuelto en mil costras sanguinolentas y exudaciones desesperadas, tuvo antecedentes que él y sus compinches trataron de arrancar de una Historia violada al peor estilo. Se intentó de alterar el paso fresco de las democracias, a cambio de un infame placebo totalitario, enquistado hoy en la mente ciudadana. Tal, diseñó en su retorta alquimista, el Good Shepherd castrista.
Se trataba, nada más ni nada menos, que de Ernesto Guevara de la Serna (*); aka (Che); un personaje clave en la opereta bufa comunista . De igual lomo y canto a la diseñada y escrita –con guión dogmático– por el confundidor nato por excelencia, Vladimir Ilich Ulyanov, aka (Lenin), un controvertido fanático de Karl Marx. Guevara el Vivo, no el Muerto, se convenció de un presentimiento que nunca existió. Él, con su andar y portar de lebrel atento a la Voz del Amo, sin embargo, hizo real y mandatorio el tarareo de las cantatas impregnadas en romancero de los Castro y saltó al vacío en la matta boliviana.
Todo, porque al desplomarse la democracia en Cuba, se le excitó la avidez idéntica de los Cirilo y Metodio anidados en la Plaza Roja; ansiosos por bañar sus groserías de mujiks, anales y genitales, unos cheos irredimibles como camisetas en tendederas, volcados sobre las playas cubanas. El león, despechado por sus misiones fracasadas, terció en los malabarismos preliminares que años más tarde cercenaron la soberanía cubana en favor y hasta caer en brazos de la URSS. Una acción vergonzosa que fructificó en extender pasaporte válido al vasallaje de La Habana a Moscú; post obitum; en la titulada "Constitución Socialista" (1976).
El león se consideraba un discípulo apasionado del líder, pero se le ocurrió en mala hora rugir diabluras en la misma acera donde Castro dramatizaba su misantropía. Fatal le resultó que tal dualidad de famas, era intolerable por el Líder Máximo y la cofradía del apparat guerrillero. Este pujo emulativo, unido a sus devaneos con la jauría comunista pequinesa —ya envuelta en calideces de oxidación— lanzó al león por un derrotero de peligros. Castro activó sus neuronas y armó un artilugio similar al que esfumó del juego a su arfil preferido: Camilo Cienfuegos Gorraín, otro polo sombra de mayor simpatía que la suya, pero ahora, enfocado a defenestrar a Guevara.
Pero ni Guevara ni su león interior, también de mayor proclividad a la muerte, se percataron, eufóricos, de que dicha Constitución; con la cual soñaba; no se trataba más que del viejo "Libro de los Muertos" (Peri Em Heru o Libro para salir al día).
Quizás alguna Sangoma sudafricana, –traída por Castro en su periplo por el África Negra, o encargada traer después o desde antes– le tomó las medidas a su malasombra mientras dormitaba, tal vez tras sus tareas de fusilazos en los patios de San Luís de La Cabaña. Ni de que hábiles egipcios, quizás traídos desde el delta del Nilo; taladraban a partir de cada medianoche y con el mayor sigilo, oquedades al hilo en una madera sagrada. Esos artesanos, obraban carpinterías secretas sobre un tronco inmenso de sicómoro de acero negro. Era la madera incorruptible, con la que desde ha, se hacían los ataúdes de los faraones.

La saga continua.

© Lionel Lejardi. Octubre, 2009
lejardil@bellsouth.net
Legacy Press

(*) En realidad el segundo apellido de Guevara debiera ser "Sheinerman" no "de la Serna". Para detalles de esta sorprendente revelación, ver en este mismo blog mi artículo "Ehc, el genoma sinistrorso" de junio, 2008.

(Visita mi blog alterno: http://www.elasuntocubano.net)

engliolejardi

ver perfíl

Avatar de engliolejardi

Lionel Lejardi es Ing. Electricista. Investigador, historiador y analista de política nacional (EE.UU) e internacional. Estudia el Asunto Cubano y su influencia a escala planetaria. Reflexiona sobre categorías idealistas tipo, tales como las reveladas en “La Ciudad del Sol” de Tommaso Campanella y “Utopia” de Thomas More, entre otras, en calidad de placebos eclécticos hacia sociedades más justas. Aquellas, cuyas antítesis más notables eclosionaron en furiosos fracasos durante el Terror Jacobino (siglo XVIII) y el Totalitarismo Comunista (siglo XX), hoy desplegado por los castristas con el máximo de dureza, sobre Cuba.
El autor individualiza esta praxis de "clásica dictadura del proletariado," ya en fase de extinción; como osmosis tropical del marxismo corriente –el mismo ya degradado a ideología de segunda mano, por su autismo precoz–, aunque destilandole el ruido de la componente leninista, por nonata y séptica.
Es sintetizar el optimismo alegre del castrismo depredador actual, como subespecie de antimateria social auto destructiva y su dogma político contractual. Dizque son vestigios reptados hacia mundos paralelos, ya singularizados como dimensiones cuánticas (Teorema de Lulo-Kubilo) con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, preludios de la Teoría de Cuerdas. Claro que explicado también, con palabras cuerdas.

Amigos

  • admin-elpais
  • Anuxi Varilla
  • angoru
  • ccortesamador
  • Eduardo Montagut Contreras
  • gpprats

Fans

  • Francisco Arias Solis
  • tucho
  • alvallo
  • Carmen Alcaide
  • www-hipotecasflexibles-com
  • Lucía Angélica FOLINO
  • Jose Ramon Morales
  • estudiopotrony
  • antoniomarinseg
  • Wenceslao Cruz Blanco
  • mandir7
  • Manuel Abal

Ídolos

  • Angel Rollón
  • rjcano
  • blog-ayuda
  • Agustin Rangugni
  • ivette-duran-calderon
  • olayallabata
  • Charo
  • CAROL_CULLEN
  • Salvador Escribano García
  • Julio V
  • indi-tk
  • thegargamelpost

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

RSS

Oops! Este módulo parece que todavía está sin configurar..

Feevy

Flickr

Oops! Este módulo parece que todavía está sin configurar..

Twitter

Oops! Este módulo parece que todavía está sin configurar..

del.icio.us

Oops! Este módulo parece que todavía está sin configurar..