09 Oct 2007
El arte y el cerebro: el experimento del señor Marcel
Esta curiosa entrada proviene del excelente blog: http://piramidescerebro.blogspot.com/2007/01/el-experimento-del-seor-marcel-el-arte.html
El sobre contenía una invitación, firmada por el señor Marcel, en la que le invitaba amablemente a visitar su pequeño museo. “El arte contra el arte”, era el nombre de la exposición que exhibía el museo del señor Marcel.
Karl aceptó la invitación sin dudarlo ni un segundo. Una vez en el museo, y después de identificarse, le pidieron excusas ya que el señor Marcel se encontraba ausente. Y además le hicieron llegar una nota que había de leer antes de visitar la exposición. La nota en cuestión decía lo siguiente:
Estimado Karl:
Gracias por aceptar mi invitación, ya sabes cómo aprecio tu gusto por el arte. Pero, ¿qué es realmente el arte? Hemos discutido tanto… ¿Está el arte en el alma? ¿Es el arte, pues, otra de esas capacidades intangibles de la esencia de la naturaleza humana?
Me gustaría conocer tus comentarios acerca de las obras de arte expuestas en mi museo. En este momento sólo muestro 5 piezas, distribuidas en 5 salas, pero en un futuro podrán ser muchas más, quizá infinitas. Para disfrutar de la exposición te facilitarán un “sombrero” con un dispositivo TMS y un mando con 5 botones numerados del 1 al 5, uno por cada una de las piezas, que deberás presionar justo antes de contemplarlas. Espero ansioso tu opinión.
Un saludo cordial,
Marcel
No sin cierta curiosidad, avivada por la nota de Marcel, Karl se colocó el extraño sombrero, cogió el mando con su mano derecha y se dispuso a visitar la exposición. Ladeó una pesada y opaca cortina y entró con paso decidido en la sala número 1. Una vez dentro presionó el botón número 1. Se encontró en una habitación pequeña, de paredes blancas y desnudas, e iluminada con una luz tenue. Justo en el centro, una silla de madera aparentemente corriente.
Después de aproximadamente 20 minutos, y de haber visitado las 5 salas y contemplado las 5 piezas de arte, Karl transcribió unos breves comentarios que le hizo llegar al señor Marcel. Comentarios ordenados según el número de sala:
1- No tiene ningún sentido estético, no me dice nada. Este tipo de “arte” no tiene el más mínimo valor para mí. ¡Parece una broma!
2- La primera impresión es interesante. Me llama mucho la atención el color..., tiene mucha fuerza. No puedo parar de pensar en él una y otra vez. Inunda todo el objeto y lo hace particular.
3- Esta pieza es extraordinaria..., la perfección de sus formas y proporciones. Maravillosamente colocado en su contexto, coherencia de contornos y tamaños.
4- ¡Único! Aunque sé lo que es no puedo visualizar nada igual a este objeto. Es especial.
5- Vacío. No expresa nada. Le falta pasión, sentimiento, misterio, carga emocional. No tiene ningún valor artístico.
Tres días después de su visita, Karl recibió una nota del señor Marcel:
Estimado Karl:
Te agradezco tus comentarios. Quiero que sepas que la exposición que visitaste corresponde a lo que algunos llamamos una Instalación Virtual. Las 5 salas eran idénticas al igual que las 5 obras allí expuestas (una silla vulgar). El “sombrero” contenía un dispositivo de estimulación magnética transcraneal (TMS) que produjo lesiones virtuales reversibles en áreas específicas de tu cerebro justo antes de contemplar cada pieza, según el número de botón presionado: 1- control (no lesión); 2- lóbulo frontal; 3- lóbulo parietal inferior izquierdo; 4- lóbulo parietal inferior derecho; 5- amígdala.
Y bien, amigo Karl, ¿qué es realmente el arte?
Un fuerte abrazo y hasta pronto,
Marcel
“El arte tiene la bonita costumbre de echar a perder todas las teorías artísticas” Marcel Duchamp
(The Neurobiology of painting. Art, constructional apraxia, and the brain)
http://piramidescerebro.blogspot.com/2007/01/el-experimento-del-seor-marcel-el-arte.html
02 Oct 2007
Los fantasmas y las apariciones son creaciones de nuestro cerebro
Un grupo de médicos suizos logró encontrar la clave que permite al cerebro producir la sensación de "ver" o "sentir presencias" y de sentirse perseguido, fenómeno debido a una inusual actividad eléctrica cerebral.
El hallazgo del equipo dirigido por el profesor Olaf Blanke realizado con pacientes del Hospital Universitario de Ginebra, permite encontrar una respuesta a numerosas personas que acuden a los médicos para decir que se sienten vigiladas cuando están completamente solas.
La electroestimulación
El médico ginebrino reveló que el hecho de estimular cierta región del cerebro puede producir la sensación espeluznante de que alguien está observándonos cuando en realidad no hay nadie a nuestro alrededor. Los expertos descubrieron este efecto mientras evaluaban a una mujer joven que se iba a someter a una cirugía para tratar su epilepsia en el hospital universitario ginebrino.
Los científicos creen que su hallazgo podría ayudar a explicar sentimientos como la paranoia, la cual afecta a los pacientes que sufren de esquizofrenia.
Figuras fantasmagóricas
Cuando la paciente epiléptica recibió electroestimulación en la región temporoparietal izquierda de su cerebro, que está ligada con la distinción entre el propio ser y los demás y el procesamiento personal, la mujer pensó que alguien estaba parado detrás de ella.
Si los médicos repetían el estímulo mientras la paciente se inclinaba hacia adelante y tomaba sus rodillas, la mujer tenía la desagradable sensación de que la figura fantasmagórica la abrazaba.
"Nuestros descubrimientos podrían ser un avance hacia la comprensión de los mecanismos que están detrás de manifestaciones psiquiátricas como la paranoia y la persecución", manifestó Olaf Blanke.
Manifestaciones esquizofrénicas
La sensación de que alguien está merodeando cerca ha sido descrita por pacientes con problemas psicológicos y neurológicos. Los investigadores consideran que la mujer evaluada estaba percibiendo su propio cuerpo.
"A pesar de que nuestra paciente estaba consciente de la similitud entre sus propias características posturales y de posición y las de la persona imaginaria, no reconoció que esa persona fuese una proyección de su propio cuerpo, como muchos pacientes con esquizofrenia", concluyó Blanke.
Casos epilépticos
La muchacha de 22 años, sin antecedentes de problemas psiquiátricos con la que estaban probando un tratamiento para la epilepsia, describió a la "persona invisible" como joven y de sexo indeterminado, una sombra que no habla ni se mueve y cuya posición es idéntica a la del “perseguido”.
El hallazgo fue presentado a la comunidad científica internacional a través de la revista “Nature” y constituye un nuevo aporte al tratamiento de las manifestaciones esquizofrénicas que sufren algunas personas.
29 Ago 2007
La utilidad de los misteriolocos en el mundo
¿Qué utilidad tienen los misteriolocos en el mundo? Ninguna.
Pero definamos debidamente lo que es un misterioloco, y las clases que hay.
Así como el hidalgo manchego perdió el seso de tanto leer libros de caballería, y de ser el pacífico y sencillo Alonso Quijano pasó a ser el turbulento caballero don Quijote, de igual modo los misteriolocos tienen las neuronas fundidas de tanto leer, perseguir, imaginar y fantasear en torno a los terrenos desconocidos que ellos llaman del misterio.
Para ellos, el misterio no es un desafío de la naturaleza que puede ser explicado por la razón; es un monstruo amenazador fuera de todo ámbito explicable, y entonces fuerzan teorías adaptadas a su visión antinatural del mundo.
Así pues los misteriolocos, defensores a ultranza de lo natural y de la conexión con el cosmos, desligan al hombre de la naturaleza y lo sitúan en el limbo de los monstruos fantásticos que su imaginación dislocada, huyendo de la razón, crea.
Creen los misteriolocos que no hay que razonar sino creer, preferentemente lo no comprobado. Proclamando tener la mente abierta, han hurgado en ella tan sin medida que lo que tienen es una trepanación chapucera.
Los misteriolocos se dividen en dos clases fundamentales: los espabilados y los atolondrados.
Los espabilados, percatándose de tanto congénere boquiabierto y de ojos abiertos como platos, han dicho: “Ésta es la mía”, y se han metido en faena. No una faena esforzada y honesta, sino una simple difusión y distorsión de las creencias misteriolocas, con desquiciamientos varios, aptos para todos los gustos. El paso siguiente es poner el tenderete y cobrar por las monsergas de feria que ahí venden.
Los atolondrados son las víctimas de los primeros, y creen a pies juntillas cuantas mercancías vuelquen los anteriores en los mercadillos misteriosos.
¿Creen los misteriolocos espabilados en los cuentos que cuentan? Generalmente no, pero qué más da. Nunca lo admitirán: ¡el negocio se iría a pique!
Los atolondrados tienen a endiosar a los misteriolocos espabilados, y éstos se nutren (aparte del dinero) de dosis considerables de megalomanía.
Hace mucho tiempo que en el mundo hay un gran número de gentes anquilosadas en las fantasías de la niñez y que aún no han madurado. Su visión del mundo corre paralela a la real, y su propia función en el mundo es nula. Principalmente la de los misteriolocos espabilados o sacacuartos: ¿en qué contribuyen al progreso de la humanidad? ¿qué utilidad tienen?
Díganme un sólo servicio o raciocinio o descubrimiento útil de estos sujetos.
Mal que les pese, son la nueva Inquisición para el avance del ser humano. No sólo ponen trabas a todo cuanto en ciencia y en humanidades suponga un progreso para el mundo, sino que abogan por mantener el nuevo opio del pueblo… el nuevo revoltijo de creencias mágicas con religión que, en el fondo, es tan viejo como el hombre. Como el hombre que aún no sabía utilizar el raciocinio para desentrañar la naturaleza y aventurarse en sus verdaderos y grandiosos misterios. El hombre que temblaba ante el trueno y, llamándole dios, se inclinaba ante él.
¡Ay, estos misteriolocos…! Tienen un atracón de sí mismos y el empacho les obstruye la capacidad de dudar y aprender.
En próximas entradas les voy a presentar una serie de personas amantes del misterio de verdad, el del mundo que nos rodea, y al que buscan explicaciones de verdad con sus mentes abiertas de verdad.
The utility of misterymads in the world
What utility have misterymads in the world? None.
But we have to define properly what misterymad is, and the classes that there are.
As well as the nobleman from La Mancha lost his brain of as much reading cavalry books, and of being the pacific and simple Alonso Quijano, he became the turbulent gentleman Don Quixote, in the same way misterymads have the neurons fused of as much reading, persecuting, imagining and daydreaming around the not known lands that they call “mystery”.
For them, the mystery is not a challenge of the nature that can be explained for the reason; it is a threatening monster outside all explainable scope, and then they force theories adapted to their unnatural vision of the world.
Therefore misterymads, defenders at any cost of the natural thing and the connection with the cosmos, separate the human being of the nature and locate him in the limb of the fantastic monsters that their dislocated imagination, fleeing from the reason, creates.
Misterymads think that there is no necessity to use the reason but it necessary to believe, specially without evidences nor verifications. Proclaiming to have their mind opened, they have perforate it so that have a slap-dash trepanation.
Misterymads are divided in two fundamental classes: the shrewds or wide boys, and the hare-brained ones.
The shrewds or wide boys ones, realizing of which there were a great amount of credulous around - all of them open-mouthed and with eyes like plates -, said: “Now or never”, and they have put in task. Not a honest task, but a simple diffusion and distortion of the “misterymads” beliefs, with varied disturbances, apt for all the pleasures. The following step is to open the shop and to put price to their tales of fair.
The hare-brained ones are the victims of first ones, and create every mysterious merchandise put for sale by the shrewds ones.
Do shrewds misterymads believe in the stories that count? Generally no, but it does not matter. They will never admit it: it coul be the end of their business!
The hare-brained ones use to deify to the wide boys ones, and these are nourished (apart from the money) of considerable doses of megalomania.
Long ago which in the world there is a lot of people anchylosed in the fantasies of the childhood and that not yet has matured. Their vision of the world runs compares to the real one, and its own function in the world is null. Mainly the one of the shrewds ones: in what they contribute to the progress of the humanity? what utility have they?
Can you tell me only a service or reason or useful discovery of these persons?
In spite of their apparent modernity, they are the new Inquisition-Holy Office for the advance of the human being. Not only they put ties to all whatever in science and in humanities it supposes an advance for the world, but that plead to maintain the new opium of people… the new jumble of magical beliefs with religion that, at heart, is as old as the human being.
Like the human being who not yet knew to use the reason to unravel the nature and to venture themselves in his true and huge mysteries. The human being who shook before the thunderclap and, calling it God, inclined beneath it.
What a pity, these misterymads…! They have a stuffing themselves and the shyness obstructs their capacity to doubt and to learn.
In next posts I will introduce a series of people who love the real mystery: the world that surrounds to us. They look for real explanations with their minds really opened.
20 Ago 2007
Cómo se origina un mito... (III)
Ésta es la última versión, que en realidad es la versión fuerte de la segunda versiòn (valga la redundancia). Es todo igual salvo la última escena, podéis ir directamente allí si queréis.
Pido perdón por el desorden en los textos, debido al formato de guión.
VALERIA-SEGUNDA VERSIÓN (FUERTE)
Sec. 1 - Roma. Hotel (recepción-cafetería). Inter. Noche.
VALERIA
(sofocada) ¡Ayúdame...! ¡Me han herido!
GIANNI
(apurado, sosteniéndola e intentando alcanzar el teléfono) ¡Aguanta, voy a llamar a una ambulancia!
VALERIA
(aferrándole la camisa) ¡No! No hay tiempo! Me estoy muriendo... ¡Ayúdame tú...!
(agobiado) ¿Pero cómo...? (intenta verle la herida) Espera, déjame ver... (la tiende sobre un sillón)
VALERIA
(muestra un puñal que llevaba apretado contra el pecho) Me lo he sacado... (la herida aparece terrible)
GIANNI
¡Dios mío! ¡Hay que llamar a...!
VALERIA
(le aferra la camisa de nuevo) ¡Dame agua! Un vaso de agua... (le mira hipnóticamente con unos ojos que cambian a un color extraño en una cara demoníaca, y como si le hablara con la mente, con una voz infernal) ¡Dame tu sangre, capullo!
Gianni la mira como en trance, coge mecánicamente el puñal, se da un tajo en el brazo y deja caer la sangre en un vaso vacío de la mesa de al lado que acerca. Valeria se lo arrebata cuando está lleno, se incorpora con una sonrisa feroz y sale ágilmente. Gianni se la queda mirando obnubilado.
Sec. 2 - Estancia en sombras. Inter.
Recinto a oscuras, con la única iluminación de un reflejo rojo, como llamas, al fondo. Valeria, en actitud reverencial y sumisa, tiende el vaso a una Silueta de aspecto terrible que está sentada -más bien postrada- en un sitial o especie de trono.
VALERIA
Prueba ésta, mi señor. Ésta ha de ser.
La Silueta se incorpora torpemente, respirando con dificultad, mira el vaso que le tiende Valeria pero no lo coge.
SILUETA
(fatigosamente y a la vez despótico) ¿Por qué? ¿De quién procede esta vez?
VALERIA
De uno que no ha conocido el amor. Que posee, sin contaminar aún, la pureza de la esperanza, la energía máxima de la ilusión.
La Silueta mira a Valeria en silencio; ella se encoge, servil.
Más vale que no te equivoques. No me queda tiempo, (colérico, entre estertores) ¡y no debo perder mi trono! ¡Todavía no…! (le arrebata el vaso) ¡Trae aquí! (se bebe la sangre con pulso temblón primero, cada vez más firme después. Tira el vaso y se estira, vigoroso; con voz enérgica) Tráeme más. La última dosis.
Valeria sale silenciosamente.
Sec. 3 - Hotel (recepción-cafetería). Inter. Día (temprano).
Gianni está dormido, tirado en un sillón con el brazo vendado. Hay un charco de sangre en el suelo y su camisa está también manchada. Entra una camarera, que se sobresalta al verle y le sacude suavemente por los hombros. Se acerca un camarero.
CAMARERA
¡Gianni! ¿Qué ha pasado?
GIANNI
(desperezándose aturdido) ¿Qué...? (se toca la cabeza y se mira el brazo) ¡Ah, esto! Una chica entró aquí anoche... La habían atacado, estaba herida... Traté de ayudarla... no sé qué pasó... Debieron de atacarme a mí también.
CAMARERA
Pero ¿y la policía? ¿Y la chica?
(encogiéndose de hombros) No hay policía. No hay chica.
CAMARERO
(apoyando una mano en su hombro, afectuosamente) ¿Estás bien? ¿Te acompaño al hospital o a la comisaría?
GIANNI
(medio bromeando) ¿Para qué? ¡Si casi no me acuerdo de nada...! Estoy bien, de verdad.
Va hacia la puerta de la calle y se queda mirando el exterior. El camarero se le acerca.
(socarrón) Pero de la piba sí te acuerdas, ¿eh?
GIANNI
(soñador, mirando afuera) ¡Y quién no! Si la hubieras visto...
Sec. 4 - Hotel (recepción-cafetería). Inter. Día (media tarde).
La cafetería y el restaurante están llenos de gente. Hay varios camareros yendo de un lado para otro. Entra Valeria, recuperada y espléndida. Gianni la mira petrificado. Va rápidamente hacia ella.
(muy sonriente) Gracias por ayudarme la otra noche. Me salvaste la vida.
GIANNI
(algo tímido) ¿Yo? Bueno, la verdad es que se te ve muy...bien... muy sana, quiero decir... En cambio, yo... (señala medio en broma el brazo vendado) ¿Cómo... cómo te llamas?
VALERIA
(acercándose mucho, muy seductora) Me llamo Valeria. (con la cara diabólica y la voz infernal) Mi nombre es Legión, y ya eres mío.
Se aproxima el camarero, preocupado.
¿Con quién hablas?
GIANNI
(le mira desconcertado) ¿Yo? Pues con... (se vuelve y Valeria no está) con... (mira alrededor alarmado, va corriendo hacia la puerta de la calle)
Sec. 5 - Hotel (recepción-cafetería). Inter. Día (temprano)
No hay nadie más que Gianni en la sala. Se ha quedado dormido sobre una mesa. Se despierta sobresaltado y como atento a un sonido.
VALERIA (EN OFF)
(muy suavemente, desde el exterior) ¡Gianni...! ¡Gianni...!
Sec. 6 - Calle frente al Coliseo, acera del hotel. Exter. Día (temprano)
En la acera de enfrente está Valeria, que le sonríe atrayente. Comienza a descender por las escaleras. Gianni corre hacia allí.
Sec. 7 – Junto al Colosseo. Exter. Día (temprano)
GIANNI
¿A qué juegas? ¿Qué quieres de mí?
VALERIA
(susurrando, sensual, pegándose a él) Hacerte perder la cabeza... como lo hiciste tú... desde el momento en que te ví (le toca y le besa). Tan deslumbrante... tan inocente... No pienso más que en verte...
GIANNI
(transportado, correspondiendo a las efusiones de ella) ¡Dios mío, yo también! Esto es muy fuerte... No lo aguanto, si no te veo... seas quien seas, seas lo que seas... quiero estar contigo, quiero...
VALERIA
(se aparta y le mira hipnótica, con el rostro diabólico y la terrible voz) Ya sabes lo que necesito. (saca un cuchillo de debajo de sus ropas; la expresión y la voz ahora son dulces) Hazlo bien.
GIANNI
(medio desmayado, alza una mano hacia ella) No te vayas... espera... (Valeria no hace caso) ¿Dónde puedo encontrarte?
VALERIA
(como para sí misma, con cruel sonrisa, mientras se va velozmente) ¡Búscame en el infierno, zumbao!
Sec. 8 - Estancia en sombras. Inter. (Día).
La Silueta toma el vaso que le tiende Valeria, bebe la sangre y luego, estirándose, lo arroja lejos.
SILUETA
¡Ah! ¡Estoy como nuevo! Ahora no habrá quién me aparte del solio. ¡Qué poderío, el de tu enamorado! (burlón) ¿O eres tú la enamorada?
VALERIA
(resentida) ¿Amor? ¡Ja! Si el amor existiera, no estaría yo aquí, sometida a un... ser como tú.
SILUETA
(levantándose y dando un manotazo a Valeria, al pasar a su lado) ¡Aparta, sabandija! Eres más ilusa que el que inventó lo del “cáliz de su sangre”. (va acercándose a unos cortinajes, junto a los que hay una chimenea con un fuego encendido) ¡El trono es todavía mío, y por unos cuantos años más! (descorre las cortinas, se le ve a la luz. Es el Papa, con la tiara, mantos y lujos) ¡Invencible, imbatible... y todopoderoso! (se ríe a carcajadas)
Sec. 9 - Plaza de San Pedro. Exter. Día.
Mientras resuenan las carcajadas, hay un zoom desde una ventana de la Basílica de San Pedro, en grande, empequeñeciéndose hasta que contemplamos todo el conjunto y la Plaza.
Suena musica disco. Gianni, de pie, quieto, sonríe con expresión perversa. El Papa bailotea al ritmo alrededor de Gianni, le acaricia y se mueve voluptuosamente. Se retira insinuante la túnica, mostrando una pierna bien torneada, embutida en medias de seda y liguero. Se lleva una mano enjoyada y de uñas pintadas a la entrepierna aparentemente femenina.
PAPA
(ardoroso) ¡Tú sí que sabes lo que me gusta, diablillo!
Cómo se origina un mito: tres versiones de una historia, cada vez más desvirtuada
¿Quién es Gianni? ¿Cuál es el trasfondo real de la historia? ¿Cuánto hay de realidad y cuánto de creencia y de invención?
Aquí tenéis tres versiones de la misma historia; o por mejor decir, dos, sólo que la segunda versión tiene dos finales, uno más fuerte que el otro. La primera versión está en formato narrativo y las otras en formato de guión cinematográfico, porque en ellas se basó un corto.
En este post os pongo la primera versión y en los dos siguientes, las otras.
VALERIA-PRIMERA VERSIÓN
Al día siguiente, la camarera le apretó cariñosamente el hombro y le dijo: -No volverá.
- ¿Gianni? Ya se ha ido, pero vendrá mañana. ¿Te puedo ayudar yo?
- Bueno, quizá sí ... Es muy tarde ya y ... está un poco oscuro ...
- ¿Te pido un taxi? Si quieres, puedo acompañarte, termino mi turno en seguida... – se ofreció el chico con cara de “ésta es la mía”.
La muchacha se dejó guiar hasta una mesita, se sentó obediente y posó unos ojos ausentes en la taza de chocolate que le fue servida. Cuando el camarero volvió, encontró tan sólo la bebida intacta en la mesa vacía.
- Sí que tenías prisa aquel día – sonrió. Y para atraer su atención, añadió –: Le dije a Gianni que te pasaste por aquí, y sintió no haber estado. Pero qué mala suerte, que hoy tampoco ha venido...
- Bueno, no importa – se sobrepuso ella -, ya le veré en otra ocasión ...
- ¿Por qué no me dejas tu número de teléfono, y te aviso cuando él esté?
- Es una buena idea – se animó ella, y sacó el móvil del bolso.- Ah, no me acordaba – dijo con voz apagada -, está estropeado... En fin, ya le veré otro día, ahora vengo mucho por aquí.
Y se fue sin dilación. El camarero observó su paso etéreo, azotado por oleadas de deseo precariamente contenidas.
La camarera la observó con la viva sensación de que la conocía, pero olvidó mencionarlo cuando le comentó a Gianni la extraña visita; éste frunció el ceño y habló ásperamente por primera vez desde el inicio de estas correrías.
- Estoy harto de persecuciones de histéricas – soltó -; este truco de hacerse la misteriosa es nuevo, pero me da igual. “Y yo que creí que era distinta”, pensó; “no; que era única”, y su corazón acusó el vaivén de la tristeza.
- Mejor – dijo Gianni con el rostro pétreo y la brisa de la dulzura desaparecida de sus ojos.
Era una noche más, tal vez con luna - aunque seguro que más de una estrella danzaba lanzando sus acuosos guiños –, aquélla en que la camarera vislumbró a la muchacha, parada en la acera de enfrente del hotel. Fue a su encuentro y le pareció sumamente triste.
- ¿Por qué no entras? – preguntó -. Él está ahí.
- ¿Para qué voy a entrar? No quiere verme.
La camarera la miró asombrada.
- Lo noto... El aire me lo indica, ya no es ligero; mis ojos se tornan vidriosos, sin el vislumbre de la esperanza... y mira mi reloj... no es capaz ya de retener las horas.
- Estás más enamorada de lo que creía – suspiró la camarera -. Haz algo, entonces; al menos no te quedes aquí parada, te vas a congelar.
- No puedo moverme de aquí – gimió la chica, mirando alrededor con angustia -, es una atracción insoportable, que viene una y otra vez – y empezó a sollozar muy bajito.
- Está bien, hay que terminar con esto – repuso la camarera con energía, y le cogió con afecto las manos, cuyo tacto le recordó el de un bebé o un niño muy pequeño. - No se puede andar por ahí persiguiendo a la gente.
- No pretendo perseguirlo; es tan sólo algo que él tiene, que necesito... no sé bien qué es, pero en cuanto le vea lo sabré, y entonces no le molestaré más.
- Bueno... ven, entonces.
- ¡No! – miró el reloj - Ahora es tarde... Mañana, mañana vendré.
La camarera se marchó con la sensación, otra vez, de que la conocía, pobre chica trastornada. Y durante el siguiente día, recordó.
- ¿Quieres otro chocolate? – medio bromeó, sobrecogido de timidez como antes. Ella sonrió de modo tal que él se hubiera dejado torturar antes que negar que el amor existía.
- Como quieras – dijo ella; y era sencilla, y era única.
Como antes, Gianni se lo preparó y lo puso en la barra ante ella.
- No nos presentamos la última vez – recordó.
- Es verdad – repuso ella, y su cuerpo y su cara parecieron emitir tenues destellos iridiscentes -, aunque yo sí sé tu nombre.
-
La chica, increíblemente emocionada, bajó la mirada. Al alzar los ojos, una lágrima se destacaba, luminiscente, mejilla abajo.
- Me llamo Valeria – declaró, y su expresión era la del que aspira la primera bocanada de aire tras haber estado en trance de morir ahogado.
Gianni la miraba electrizado; ella hizo ademán de querer irse.
- Ahora ya me puedo marchar a casa – dijo, y se dirigió a la puerta.
Gianni la siguió alarmado.
- Pero ¿cómo? ¿Ya te vas? – ella sonreía.- ¿Ni un beso siquiera? Quiero decir ...
- Tienes todo mi amor – dijo ella con el ofrecimiento más espléndido que mostrara jamás una mirada.
- ¿Cuándo vuelves? – casi suplicó él, tomando su mano y depositando en ella un intenso y leve beso, antes de que, como un volátil suspiro, Valeria la retirara.
- Gracias por todo – le dijo, y su tono era triste, pero en sus ojos aleteaba la felicidad.
Gianni se quedó mirando cómo cruzaba la calle corriendo, cómo desaparecía escaleras abajo hacia la el Coliseo, cómo se desvanecía con su partida la misma certeza de amor puro y único que con ella había irrumpido.
- ¿Por qué? – murmuró él.
- Mira esto – y le mostró un periódico del día después de la llegada de Valeria. Venía una foto de ella en la sección de sucesos –. Fue atropellada aquella noche, un poco más tarde. Murió en el acto.
Sobre este blog
CUARTO MILENIO Y MÁS
mardelanuhr
Soy amante de las ciencias y las artes y defensora de la capacidad constructiva del pensamiento humano, a pesar de la destrucción que en el raciocinio están causando la desinformación, la incultura, las creencias mágicas y la religión.
Contra la "iluminación" de religiones, falsos mitos y resto de supercherías, utilicemos el pensamiento crítico y el escepticismo.
Mi profesión: psicóloga.
Otras ocupaciones: guionista e ilustradora.
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