12 May 2008

Escrito Con Tinta Roja

Escrito por: Aurelio Mena Hornero el 12 May 2008 - URL Permanente

Mi abuela Pilar nació en Madrid en 1928. En tiempos de guerra iba a la escuela. En la posguerra siguió estudiando, luego fue modista y trabajó en una librería hasta que se casó.

Antes de la guerra Pilar vivía con sus padres, Ina, que estaba embarazada, y Manuel, y sus tres hermanos, María, Manolo y Gabriel, en la calle Ferraz, cerca del Parque del Oeste y del Paseo de Moret. Tenían una buena situación económica. Pilar y Manolo estudiaban en el colegio público “Pérez Galdós”, situado en el lugar del actual intercambiador de Moncloa, y María, que tenía dificultades para andar y moverse, acudía a una escuela privada. Gabriel era demasiado pequeño para ir al colegio.

Bajo Las Bombas De Los “Nacionales”

De un día para otro la guerra estalló cogiendo desprevenidos a todos. La casa de mi abuela estaba situada en la "zona roja" y el frente quedaba muy cercano. Debido al peligro, cuando tocaba la sirena toda la familia se iba a dormir a un sótano que algunos vecinos habían acomodado. Hasta el refugio corrían por las calles pegados a las paredes, para evitar que los alcanzase alguna bomba o la metralla.

Bajo las bombas de los “nacionales”, lanzadas desde tierra y aire, la situación se había vuelto insostenible. Estaban en grave peligro. En un momento dado, los milicianos los evacuaron de la casa de Ferraz. Tuvieron que salir con lo puesto; su madre embarazada llevaba a su hermana María en brazos y, corriendo por el Paseo de Moret, llegaron a casa de la abuela de Pilar, en la calle Fernández de los Ríos. A los pocos días, Manuel, su padre, consiguió un salvoconducto para volver a su casa a recoger ropa, zapatos... Sin embargo, al llegar se encontró con que les habían saqueado la casa, no quedaban ni los marcos de las puertas, aunque había botellas de vino vacías por toda la cocina.

Por desgracia también los desalojaron de la casa de Fernández de los Ríos, que estaba en zona de peligro. Pero una tía abuela de Pilar, que tenía varios pisos por la zona de Ventas, les ofreció uno. Allí estuvieron cuatro o cinco meses.

El Paseo

Cuando los “rojos” veían algún vecino que vivía mejor que ellos, les daban “el paseo”, que consistía en coger a una persona, llevarla a una zona oscura o al campo y matarla. Luego saqueaban su casa. Por esta razón, mucha gente con poder se escondió durante toda la guerra.

Evacuados A Valencia

Normalmente, los niños eran evacuados y separados de sus padres. Para evitar que esto les sucediera, se marcharon de Madrid a una zona mucho más tranquila. Manuel tenía familia en Valencia y no tuvo más remedio que mandar allí a su mujer e hijos. Se quedó solo en Madrid, trabajó en Espasa-Calpe y pasó mucha hambre, incluso llegó a comer gato.

La casa en que se instalaron era muy pequeña, de modo que, con una parte de la familia valenciana, se trasladaron a Sueca, a una casa donde por cierto vivía también la familia del maestro José Serrano, el músico ya fallecido. Allí pasaron el resto de la guerra y allí les nació Gregorio. Los niños volvieron a la escuela, al colegio Cervantes.

El Tabaco De Los Soldados

Manuel fue movilizado por los “rojos” y lo mandaron a Segorbe, en Castellón, con destino en Intendencia. De vez en cuando iba en camión a Sueca y llevaba tabaco a Ina (el tabaco se suponía que era para los soldados), para que ella lo cambiara por comida o jabón. Gracias a lo cual, no pasaron mucha hambre. Además, recuerda, unas monjas, que iban vestidas de calle por estar en "zona roja", tenían un orfanato donde daban de merendar a los más pequeños.

En Sueca había dos cines, el “Serrano" y el “Paz", adonde Pilar y María iban después de clase. Ellas entraban sin pagar, porque a los dueños les daba pena de María y las colaban siempre. Los jueves el colegio las llevaba a las sequeras a ver cómo dejaban secar y pelaban el arroz. También iban a las acequias a coger caracoles para jugar con ellos y después comérselos con el arroz.

Encontró La Casa Derruida

Cuando terminó la guerra, los “nacionales” cogieron a los “rojos” que habían dado “el paseo" a personas inocentes y los mataron. El marido de una prima de Pilar era un simple oficinista, pero se puso al frente de un grupo de “rojos” armados y mandó matar a varias personas. Naturalmente, cuando llegaron los “nacionales” y Franco, lo metieron en la cárcel, lo llevaron luego al Valle de Los Caídos y por cada día que trabajaba, le rebajaban un día de pena. A su esposa le pagaban una pensión.

Una vez que los nacionales dominaron todo y ganaron la guerra, Manuel fue enviado a un campo de concentración. Allí estuvo muy poco tiempo, porque los de Espasa Calpe consiguieron sacarlo.

Por fin, todos volvieron al piso de Ventas. Manuel se acercó a su antigua casa de la calle Ferraz para ver en qué estado estaba y la encontró derruida. Aún así rescató algunas fotos de entre los escombros.

Paseando un día, Manuel encontró un piso en alquiler en la calle Marqués de Urquijo. Aunque ni siquiera tenía puerta de la calle, lo alquilaron en el año 1939-1940. Hoy día mi abuela vive en esta casa.

El Estraperlo

Los nacionales repartían cartillas de racionamiento individuales, que concedían un bollo de pan, aceite, harina, azúcar... Alguno de los alimentos, como el pan, eran diarios; otros eran semanales y otros mensuales. Al principio, los bollos de pan eran amarillos como el serrín, pero luego fueron mejorando. Pagaban puntos por ser familia numerosa, que se consideraba así a partir de cuatro miembros.

La gente compraba cosas que se vendían de estraperlo. Esto consistía en que había mujeres que tenían pan, aceite o harina debajo de sus vestidos y los vendían en la calle sin que nadie se diera cuenta.

Pilar y sus hermanos volvieron a estudiar. Por supuesto que los colegios no eran mixtos, ni disfrutaban de grandes instalaciones. Eran casas particulares y daban las clases en el primer piso.

Regalaba Su Chusco De Pan A Mi Abuela

A los catorce años Pilar entró en un taller de modista como aprendiza, hasta el año 1948. Luego entró en una academia para estudiar taquigrafía y trabajó en Espasa Calpe durante cinco años.

Pilar tuvo que prestar el Servicio Social durante seis meses en la calle Alberto Aguilera. Iba de 20:00 a 22:00 h., después de trabajar. Allí les daban a las mujeres clases de cocina, labores domésticas, corte y confección, impartían charlas, etc.

Durante un guateque conoció a Paco, un joven que estudiaba y trabajaba y luego sería su marido. Paco hizo el Servicio Militar durante tres años en la calle Quintana. En el cuartel le daban un chusco de pan y él se lo regalaba a mi abuela para que lo repartiera con su familia. Se casaron y Pilar dejó de trabajar en 1953.

El Juicio De La Abuela Pilar

La guerra no fue razonable ni positiva. Fue totalmente absurda. Nosotros tuvimos suerte, pero hubo gente que lo perdió todo, su familia se dispersó o quedó reducida a muy pocos miembros. No tuvo sentido, todos éramos hermanos, de un mismo país... Fue el fruto de las discusiones y enfrentamientos entre cuatro poderosos, que en realidad no supieron lo que fue la guerra. Fue el pueblo el que luchó y murió.

El Juicio De La Alumna Nieta

En mi opinión, las guerras no sirven para nada bueno, solamente destrozan países enteros y lo que vale mucho más: la vida de gente inocente.

Siempre hay más recursos que las armas, pero para encontrarlos hace falta buscarlos de verdad y no solamente pensar en la riqueza y el poder.

Creo que la frase popular está cargada de razón:

«La sangre de los pobres es la tinta roja con la que los ricos escriben su historia».

Pienso que es muy triste, pero cierto y nada justo. Todos deberíamos reflexionar sobre la moral que rige nuestro mundo.

Madrid, marzo de 2002

T. G. H., curso 2001-2002

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login
Inserta un emoticono

Sobre este blog

Avatar de Aurelio Mena Hornero

Memorias de un Tiempo de Horror y Muerte

Soy profesor de historia jubilado. He trabajado en el I.E.S. “Mariano José de Larra” con alumnos de 3º de BUP primero y de 2º de Bachillerato LOGSE después. Al comienzo de los años noventa, para que entendieran la continuidad del tiempo histórico con el tiempo de la vida, para que valoraran su presente en relación al pasado, les propuse un cuestionario y les pedí que entrevistasen a sus abuelos. El resultado son dos informes que genéricamente titulo “La Guerra de Nuestros Abuelos”: El primero se puede ver en el enlace abajo indicado, el segundo se inicia en este “blog”.

ver perfil »

Fans

  • Josep Joaquím Planells Benedito
  • miguel esteban
  • black-hand
  • Lucía Angélica FOLINO
  • merhum
  • Servando Pérez Domínguez
  • Alejandro Rómulo Iaccarino

Ídolos

  • miabuelapepa
  • Milano
  • tenando
  • amigos-la-tierra
  • resistenterepublicano
  • Olga Busquets Robles
  • NEKANE
  • Vero

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):